Más de la mitad de los adolescentes desconfía de que las grandes empresas tecnológicas de Inteligencia Artificial tomen decisiones éticas y responsables

Common Sense Media. “Research Reveals Teens’ Distrust in Tech Companies and AI-Generated Content.Common Sense Media, January 31, 2025.

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El informe Teens, Trust, and Technology in the Age of AI, publicado por Common Sense Media, revela una brecha de confianza entre los adolescentes y las empresas tecnológicas. Basado en una encuesta representativa a nivel nacional de 1.045 adolescentes de entre 13 y 18 años, el estudio muestra que casi dos tercios de los encuestados (64%) no confían en que las compañías tecnológicas se preocupen por su bienestar, y un 62% duda de que prioricen la seguridad del usuario sobre las ganancias.

Este informe proporciona información crucial para padres, educadores y legisladores sobre el impacto de la tecnología en los jóvenes y cómo proteger su bienestar en un mundo cada vez más digitalizado.

Hallazgos clave:

  • Desconfianza generalizada: Más de la mitad de los adolescentes encuestados desconfía de que las grandes empresas tecnológicas tomen decisiones éticas y responsables en el diseño de sus productos (53%), protejan su información personal (52%) o sean inclusivas y justas con diferentes tipos de usuarios (51%).
  • Uso de IA y preocupaciones éticas: El 47% tiene poca o ninguna confianza en que las empresas tecnológicas tomen decisiones responsables sobre el uso de inteligencia artificial en sus productos.
  • Errores en la IA generativa: Un 39% de los adolescentes que han utilizado IA generativa para tareas escolares han detectado errores en sus resultados.
  • Regulación y transparencia: Aproximadamente el 70% de los encuestados apoya medidas de privacidad y transparencia en los sistemas de IA.
  • Etiquetado de contenido generado por IA: Un 73% considera importante que el contenido creado por inteligencia artificial esté claramente identificado o marcado con una marca de agua.
  • El estudio subraya la necesidad de regulaciones más estrictas y de una mayor responsabilidad por parte de las empresas tecnológicas para garantizar un entorno digital más seguro y confiable para los jóvenes.