La biblioteca del British Columbia Institute of Technology (BCIT) instala cápsulas del sueño en sus espacios

Yeung, Lien. «BCIT Installs New Sleep Pods in Library: No Funny Ideas — Only 1 Student Allowed in Sleep Pod at a Time.» CBC News, August 2, 2016. https://www.cbc.ca/news/canada/british-columbia/bcit-sleep-pods-library-1.3704552

British Columbia Institute of Technology (BCIT), ubicado en Vancouver, Canadá, instaló dos cápsulas para dormir en la biblioteca de su campus de Burnaby como parte de un programa piloto destinado a ofrecer a los estudiantes un espacio seguro y cómodo para descansar.



Los sleep pods en bibliotecas son una innovación interesante que busca mejorar la experiencia de los usuarios, especialmente en bibliotecas universitarias o públicas de alta concurrencia. Estos dispositivos, que suelen ser cápsulas o sillas reclinables especialmente diseñadas, permiten a los estudiantes, investigadores o visitantes descansar brevemente. Su objetivo principal es promover el bienestar físico y mental de los estudiantes.

Estas cápsulas blancas y cilíndricas, similares a las que se encuentran en oficinas de empresas como Facebook en Londres, responden a una demanda estudiantil detectada tras observar que muchos alumnos descansaban en la biblioteca. Las investigaciones demuestran que una siesta breve de solo 20 minutos puede mejorar significativamente la alerta mental y despejar la mente. Estas siestas reparadoras son ideales para los estudiantes que necesitan aumentar sus niveles de energía antes de su próxima clase o sesión de estudio

Las cápsulas, de 120 centímetros, permiten a los usuarios recostarse en una colchoneta de vinilo y cerrar la puerta para mayor privacidad. Aunque no incluyen almohadas ni mantas, se han colocado materiales de limpieza cercanos para que los usuarios las higienicen después de cada uso. Además, se están considerando medidas como alarmas para despertar a los usuarios y un sistema de reservas.

Características de las sleep pods

  • Diseño ergonómico: Los pods están diseñados para ofrecer una experiencia cómoda y relajante. Incluyen asientos reclinables que permiten al usuario adoptar una posición óptima para descansar.
  • Tecnología integrada: Muchos de estos dispositivos cuentan con temporizadores que aseguran descansos cortos y controlados, de unos 20 minutos, para evitar que los usuarios caigan en un sueño profundo que pueda interrumpir su ritmo circadiano.
  • Privacidad: Algunos pods tienen estructuras semicerradas o viseras ajustables que permiten a los usuarios desconectarse visualmente del entorno.
  • Ambiente relajante: Suelen incorporar sonidos suaves o cancelación de ruido para bloquear distracciones externas, además de una iluminación tenue y confortable.

Por cuestiones de salud y seguridad, solo se permite a una persona en cada cápsula, y están ubicadas cerca de zonas de trabajo con ordenadores, bajo vigilancia por personal y cámaras. Aunque las cápsulas no son a prueba de sonido, su diseño incluye buena ventilación.

El anuncio inicial de las cápsulas en la página de Facebook de BCIT generó gran interés, acumulando 1.500 mensajes compartidos en pocos días. Si bien hubo comentarios positivos, algunos estudiantes expresaron su preferencia por destinar esos recursos a mesas adicionales para estudiar. Según James Rout, director de la biblioteca, las cápsulas, que costaron varios miles de dólares, forman parte de un proyecto mayor enfocado en mejorar el entorno de aprendizaje, incluida la posibilidad de descansar adecuadamente.

Otras bibliotecas como las de la Universidad de Michigan, Universidad de Adelaida o la Universidad de Pekín, han incorporado sleep pods con buenos resultados, reportando satisfacción entre los usuarios. En estos contextos, los pods suelen incluir temporizadores, luces suaves y cancelación de ruido para maximizar el descanso en periodos cortos. En concreto, la biblioteca Shapiro Undergraduate Library de la universidad de Michigan introdujo estos dispositivos para ayudar a los estudiantes a manejar el estrés y el cansancio asociados con las largas horas de estudio.

La implementación de sleep pods refleja una tendencia hacia bibliotecas más centradas en el usuario, no solo como lugares de estudio, sino también como espacios para el cuidado personal. Además, puede ser una respuesta a la creciente demanda de servicios que reconozcan la importancia del descanso en el rendimiento académico o laboral. Sin embargo, también genera debates: algunos argumentan que pueden ser un mal uso del espacio público o una distracción, mientras que otros celebran su capacidad para hacer de las bibliotecas un lugar más inclusivo y funcional.