
Zanders, Tony. «Confronting Shiny Object Syndrome in Libraries.» KATINA Magazine, 2024. https://katinamagazine.org/content/article/future-of-work/2024/confronting-shiny-object-syndrome-in-libraries.
El «Síndrome del Objeto Brillante» (Shiny Object Syndrome) describe la tendencia a distraerse con oportunidades nuevas y emocionantes, un fenómeno común en muchos sectores, incluida la bibliotecología. En el contexto de las bibliotecas, esto se traduce en la obsesión con las modas o tendencias emergentes, como la inteligencia artificial (IA), la abogacía política y la diversidad, equidad e inclusión (DEI). Sin embargo, esta fascinación por las «nuevas novedades» puede hacer que se desatiendan habilidades fundamentales para el éxito a largo plazo de las bibliotecas.
El artículo sugiere una reorganización de las prioridades en el ámbito bibliotecario, comenzando con la gestión del talento, ya que las bibliotecas a menudo carecen de formación en gestión de personas, lo cual afecta negativamente el desarrollo organizacional. A continuación, se deben priorizar áreas como el servicio al cliente, la ciberseguridad y la accesibilidad, que son claves para garantizar la funcionalidad y la seguridad de las bibliotecas.
Si bien, las bibliotecas deben estar al tanto de las tendencias y desarrollos tecnológicos, es crucial que no desatiendan aspectos más esenciales que sustentan su funcionamiento diario y su impacto a largo plazo en la comunidad. El mayor activo de las bibliotecas son sus empleados, pero generalmente se centran en gestionar la información, no a las personas. Esto genera una falta de habilidades en la gestión de personal, desarrollo de liderazgo y trabajo en equipos diversos. Se propone que la gestión de talento debería ser la prioridad número uno, ya que afecta directamente a la eficiencia organizacional y la capacidad para abordar otros desafíos como los presupuestarios y tecnológicos.
También, aunque a menudo se pasa por alto, las bibliotecas deben enfocarse en ser organizaciones de servicio al usuario. Ya sea en bibliotecas universitarias o públicas, la supervivencia de estas instituciones depende de su capacidad para satisfacer las necesidades de los usuarios. Sin una base de fidelización y satisfacción del usuario, las bibliotecas no pueden justificar su existencia, lo que puede amenazar su financiamiento. Por tanto, un enfoque centrado en la satisfacción del usuario es vital.
Además, con la digitalización creciente de los servicios bibliotecarios, proteger la información de los usuarios es esencial. La falta de preparación en ciberseguridad puede exponer a las bibliotecas a riesgos graves, desde pérdida de datos hasta interrupciones en el servicio debido a ataques. Por ello, se subraya la importancia de capacitar tanto al personal como a los usuarios para prevenir ataques cibernéticos, que pueden poner en peligro la confianza de la comunidad en la biblioteca.
Por otra parte, las bibliotecas tienen la misión de ofrecer acceso a la información a todos los miembros de la comunidad, incluidas personas con discapacidades. Además de ser una obligación ética, las leyes exigen cumplir con normativas de accesibilidad, y muchas bibliotecas carecen de personal capacitado en este aspecto. Las interfaces web y las plataformas de suscripción a menudo no cumplen con los estándares modernos de accesibilidad, lo que genera riesgos legales y reputacionales.
Un tema central es comprender las necesidades cambiantes de los usuarios para ofrecer un servicio relevante y eficaz. Por lo cual, se destaca la importancia de realizar investigaciones constantes, como encuestas o grupos focales, para adaptarse a las demandas de los usuarios y garantizar que las bibliotecas sigan siendo útiles para la comunidad. Este enfoque permite mantener un servicio alineado con las expectativas de los usuarios, algo esencial para la sostenibilidad de las bibliotecas.
La cuestión financiera cada vez es más importante, ya que a pesar de ser instituciones sin fines de lucro, las bibliotecas deben reconsiderar su enfoque sobre los ingresos. Muchos profesionales de las bibliotecas carecen de formación sobre cómo diversificar las fuentes de ingresos, lo cual es fundamental en un entorno económico incierto. De este modo es necesario a considerar cómo las bibliotecas pueden generar recursos sin comprometer sus valores fundamentales.
Con la creciente dependencia de la tecnología, la alfabetización digital es una habilidad esencial para los usuarios de bibliotecas. Esto implica no solo enseñarles a acceder y usar la información, sino también cómo manejar nuevas tecnologías y dispositivos de manera efectiva.