
Rogers, Reece. «AI’s Energy Demands Are Out of Control. Welcome to the Internet’s Hyper-Consumption Era». Wired. Accedido 12 de julio de 2024. https://www.wired.com/story/ai-energy-demands-water-impact-internet-hyper-consumption-era/.
Las demandas energéticas de la inteligencia artificial (IA) están fuera de control, inaugurando una era de hiperconsumo en Internet. Las herramientas de IA generativa, ahora parte de la experiencia diaria en línea, están causando estrés en las redes eléctricas locales y una gran evaporación de agua.
La demanda energética de la inteligencia artificial (IA) está creciendo descontroladamente, marcando el inicio de una era de hiperconsumo en Internet. Este aumento en el consumo de energía se debe a la gran cantidad de recursos necesarios para entrenar y operar modelos de IA avanzados. Las operaciones de procesamiento y almacenamiento de datos que requieren estos modelos están ejerciendo una presión significativa sobre la infraestructura energética global. Este fenómeno plantea desafíos importantes para la sostenibilidad y la gestión de recursos, ya que el uso intensivo de energía por parte de la IA puede tener efectos adversos en el medio ambiente y en la disponibilidad de energía a nivel mundial.
La creciente integración de la IA generativa en las interacciones en línea, impulsada por el lanzamiento de ChatGPT de OpenAI a finales de 2022, ha llevado a un aumento significativo en el consumo de recursos. Estos sistemas de IA requieren mucha más energía y agua para funcionar en comparación con servicios tradicionales. Se estima que las aplicaciones de IA generativa son entre 100 y 1000 veces más intensivas en computación.
El aumento en la demanda de energía y agua por parte de los centros de datos que soportan estos modelos de IA está ejerciendo presión sobre la infraestructura energética global. Por ejemplo, Google ha dejado de considerarse neutral en carbono, y Microsoft podría no cumplir sus objetivos de sostenibilidad debido a la carrera por desarrollar las mejores herramientas de IA.
Además, estos centros de datos consumen millones de galones de agua, evaporándola en el proceso, lo que puede afectar negativamente al suministro de agua local. Las empresas tecnológicas, a menudo, presentan el desarrollo de la IA como parte de la solución climática y de la innovación, pero deben buscar enfoques más eficientes para reducir el impacto ambiental.