La gente no quiere leer, quiere haber leído

«La gente no quiere leer, quiere haber leído. Claro, leer es bueno. Lo que quizás para algunos, no parece tan bueno, es pasarse un mes, todas las noches, desvelado, leyendo Los Miserables.

Claro, la gente de hoy es muy ansiosa, quiere una rápida satisfacción y no espera por los placeres, dice: ‘¿Cuánto me falta?, tene como 400 páginas, voy por la 28, y hace dos meses que lo estoy leyendo’. Y el tipo de sentimiento es que nunca tiene una terminación vacía de Los Miserables, para poder decirle a sus amigos: ‘He leído Los Miserables’.

Creo sospechar, que más que el saber que un libro deja como sedimento, lo que nos hace mejor es el esfuerzo de la lectura. La inspiración de la mente y el corazón puede ser escuchada por el lector que lee el libro.

Esto es lo que significa. Algo bueno debe haber en el camino en el esfuerzo para que la gente lo desee. Y creo que lo que hay de bueno en la lectura es eso. Las horas de desvelo, el debate uno para ver si entiende lo que un tipo le ha querido decir en un libro. Y hay que decirlo, el placer enorme de haber aprendido a disfrutar de un libro».

Alejadro Dolina