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Estudio estadístico de bibliotecas en España

Estadística de Bibliotecas. Instituto Nacional de Estadística , 2019

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Nota de prensa

Datos

La Estadística de Bibliotecas, estadística oficial perteneciente al Plan Estadístico Nacional, de periodicidad bienal, es elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, con la colaboración en sus aspectos metodológicos de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Cultura y Deporte. Este último estudio abarca los años 2002-2018.

En el año 2018 se contabilizaron 6.458 bibliotecas, un 2,7% menos que en 2016. Se considera biblioteca a la unidad administrativa con capacidad propia y gestión técnica y administrativa independiente. En 2018 España contaba con una biblioteca nacional, 4.001 bibliotecas de acceso público, 1.982 especializadas, 269 de instituciones de enseñanza superior, 198 para grupos específicos de usuarios y siete bibliotecas centrales de comunidades autónomas.

Las comunidades autónomas donde se observaron los mayores descensos en el número de bibliotecas respecto a 2016 fueron Comunidad de Madrid, Principado de Asturias y Andalucía con una disminución de 32, 29 y 20 bibliotecas, respectivamente. Por el contrario, las que menos bibliotecas han perdido fueron Cantabria y la ciudad autónoma de Melilla (solo pierden una cada una). La Comunidad Foral de Navarra mantuvo el mismo número que en 2016.

El número de visitas a las páginas web de las bibliotecas aumentó un 1,5% respecto a 2016, y se situó en 194,85 millones En media, cada habitante acudió a la página web de una biblioteca 4,2 veces.

Los usuarios de bibliotecas tomaron en préstamo domiciliario 77,76 millones de documentos en 2018, un 10,0% más que en 2016. En media, se prestaron 1,7 documentos por habitante. Por tipo de documento, el libro fue de nuevo el más solicitado (57,7% del total de préstamos). Le siguieron los documentos electrónicos (17,7%) y los audiovisuales (10,6%). El préstamo domiciliario de documentos electrónicos aumentó de 5,2 millones en 2016 a 13,7 millones en 2018. Este aumento se debe, en parte, a que en 2018 se consideran las descargas de documento electrónicos como préstamos. Por el contrario, la demanda de libros disminuyó un 5,3%, la de documentos audiovisuales un 21,2% y la de documentos sonoros un 26,7%.

En un artículo de Noemí López Trujillo, «Radiografía de las bibliotecas en España, en cinco gráficos» a partir de estos datos se especifica el número de bibliotecas que hay en España, las diferencias según la comunidad autónoma y cuánto se invierte en gráficos perfectamente comprensibles.

Los resultados de esta explotación indican que el número de bibliotecas ascendió en 2018 a 6.458, cifra que supone una media de 13,8 bibliotecas por 100.000 habitantes. Cada una de ellas tiene por término medio 1,3 puntos de servicio.

El número total de préstamos ha ido en aumento desde 2002, pasando de los 55,8 millones ese año a los 77,8 en 2018, aunque la cifra también comienza a descender a partir de 2012, cuando se contabilizaron 83,1 millones de préstamos. 

En cuanto al numero de bibliotecas por cada 100.000 habitantes en cada Comunidad Autónoma, Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón y Castilla y León encabezan la lista, frente a Murcia, Canarias y Madrid que ocupan los últimos lugares.

El número de usuarios inscritos disminuyó en un 2% con respecto a 2016 alcanzando los 21,8 millones de usuarios, y el número de visitantes a bibliotecas en 2018 es de 197,8 millones. La Tasa de personas inscritas en bibliotecas es de 46.784 personas con un carné por cada 100.000 habitantes, por CCAA.

Cataluña, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, País Vasco, Navarra, Aragón y Extremadura encabezan la lista de las Comunidades Autónomas de personas inscritas en bibliotecas.

El 62% de las bibliotecas analizadas son bibliotecas públicas, disponen de una colección de fondos de carácter general, ofrecen servicios informativos de tipo cultural, educativo, recreativo y social, y son accesibles a todos los ciudadanos. Las bibliotecas especializadas, cuya colección de fondos versa sobre una disciplina o campo específico
suponen el 30,7% del total. El 4,2% se corresponden con bibliotecas de instituciones de enseñanza superior y el 3,1% son bibliotecas para grupos específicos de usuarios.

En lo relativo a presupuestos invertidos en bibliotecas en nuestro país según los datos del PFE entre 2011-2021 en millones de euros aumentó ligeramente en los últimos años. Aunque el dinero destinado a bibliotecas disminuyo de  77,1 millones de euros en 2011 a 49,5 en 2021.

El 91,8% de las bibliotecas disponía de acceso a Internet en 2018. De ellas, casi la totalidad (el 99,3%) lo ofreció como servicio gratuito. Por tipo de biblioteca, el 96,9% de las bibliotecas de acceso público tenían Internet en sala. El 75,7% de las bibliotecas ofertó el servicio de Wifi a usuarios, con un aumento del 0,3% respecto a 2016. En las bibliotecas de acceso público, el 88,6% ofertó este servicio.

Los fondos de libros electrónicos aumentaron un 21,3%, hasta los 19,6 millones en 2018, con un incremento del 21,3% respecto a 2016. Supusieron el 6,7% del total de fondos, frente al 5,6% de 2016. Durante 2018 se prestaron 4,20 millones de ejemplares electrónicos, casi cuatro veces más que en 2016 (1,12 millones). El número de lectores de libros electrónicos presentes en las bibliotecas aumentó un 1,3%, hasta los 7.636 equipos. El porcentaje de bibliotecas con lectores de libros electrónicos mantuvo su tendencia al alza. Alcanzó el 12,6% del total, frente al 12,2% de 2016.

El personal de las bibliotecas españolas estaba compuesto por 24.941 personas en plantilla en 2018 (equivalente a 20.729 empleados a tiempo completo) y 3.515 colaboradores en concepto de becarios y voluntarios (equivalente a 1.419 a tiempo completo). El personal en plantilla aumentó un 0,4% respecto a 2016, mientras que el personal colaborador descendió un 7,3%.

El acceso en sala a las bibliotecas fue en su mayoría libre (79,7%). El 46,4% de las bibliotecas tuvo un horario de apertura al público entre 20 y 40 horas semanales. Casi la mitad de las bibliotecas (45,5%) tenían un número de puestos de consulta que oscilaba entre los 10 y los 49.

Directrices de competencia para profesionales de libros raros y colecciones especiales

Beth T. Kilmarx, Claudia Bubenik, Makeswary Periasamy, Meg Phillips, and Helen Vincent with contributions from: Maria Castrillo, Fabiano Cataldo de Azevedo, Claudia Fabian, Isabel Garcia-Monge, Alexander Haraldsvik-Lyngsnes, Irma Schuler, and Huisim Tan. Competency Guidelines for Rare Books and Special Collections Professionals. The Hague: IFLA, 2020

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Las bibliotecas son las guardianes de la memoria cultural y los conservadores del patrimonio cultural. Dentro de las bibliotecas más grandes y como depósitos independientes, las bibliotecas de colecciones especiales son los lugares específicos donde se preserva el patrimonio documental y cultural. No sólo el contenido informativo de estas obras manuscritas, textos impresos, obras en papel, materiales audiovisuales y artefactos merece ser preservado, sino también los propios objetos por su importancia histórica y cultural. Son estas colecciones las que constituyen el núcleo de la biblioteconomía de colecciones especiales.

Estas directrices describen las competencias desarrolladas para todos los profesionales de las bibliotecas que trabajan con materiales de colecciones especiales, tanto analógicos como digitales. Proporcionan orientación y enfoque a los profesionales de las colecciones especiales para facilitar su propio desarrollo profesional, así como para gestionar sus colecciones especiales de acuerdo con sus políticas institucionales y las necesidades de los usuarios.

Se espera que las directrices puedan servir de base para el desarrollo de programas de formación que garanticen que los profesionales de las colecciones especiales desarrollen competencias básicas relevantes para su desarrollo profesional continuo. Las directrices también delinean el marco ético en el que los profesionales de las colecciones especiales deben desempeñar sus funciones profesionales para mantener su posición como administradores de confianza de los materiales del patrimonio cultural

Diseño del espacio de estudio de la biblioteca: Intencional, inclusivo y flexible: ¿Cómo podemos diseñar nuestros espacios de estudio para satisfacer las necesidades de nuestros usuarios?

Library study space design: Intentional, inclusive, flexible
APRIL 23, 2021 Angela Zoss

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En el departamento de Assessment & User Experience department, una de las tareas constantes es recoger y revisar las opiniones de los usuarios para identificar problemas y sugerir mejoras. Si bien las bibliotecas ofrecen una gran variedad de servicios a los usuarios, una de las áreas más importantes y difíciles de corregir es el diseño de los espacios físicos. Los espacios de estudio de las bibliotecas, que suelen estar habitados por estudiantes, presentan una gran variedad de tamaños y formas, y están distribuidos de forma un tanto aleatoria en los edificios. ¿Cómo podemos diseñar nuestros espacios de estudio para satisfacer las necesidades de nuestros usuarios? Cuando tenemos espacios de estudio con diferentes características, ¿cómo podemos informar a nuestros usuarios sobre ellos?

Estas preguntas y la necesidad de una evaluación más profunda del diseño de los espacios de estudio de la biblioteca inspiraron la formación de un pequeño equipo With Intentional Furniture Team (or SWIFT).. Este equipo se encargó de identificar las mejores prácticas en la disposición del mobiliario de los espacios de estudio, así como de hacer recomendaciones sobre las oportunidades de mejora de los espacios existentes y los esfuerzos de divulgación. El equipo revisó y resumió la literatura relevante sobre el diseño de los espacios de estudio de las bibliotecas en un informe interno preliminar. Pronto se publicará una versión modificada del informe en el repositorio institucional de Duke en las próximas semanas. En este post, se comparten algunas de las sugerencias sorprendentes y valiosas de esta revisión de la literatura.

Aumentar la privacidad en espacios grandes y abiertos

Algunas de las plantas de los edificios de la biblioteca tienen grandes espacios de estudio abiertos que pueden albergar a un gran número de usuarios. Dado que el espacio de estudio es limitado, estamos muy motivados para aprovechar al máximo el espacio que tenemos. Sin embargo, la forma en que se diseña un espacio influye en la comodidad de los usuarios que pasan mucho tiempo en él.

En el caso de los grandes espacios abiertos, el tema de la privacidad surgió en varios estudios diferentes. En este contexto, la privacidad se refiere tanto a la visibilidad en un espacio como a la posibilidad de hacer ruido sin ser escuchado. Incluso cuando las políticas permiten el ruido en un espacio, la falta de privacidad puede hacer que los estudiantes se pongan nerviosos y hagan ruido. En los espacios en los que el silencio es la norma, la falta de privacidad puede hacer que los usuarios se sientan expuestos y especialmente nerviosos por cualquier movimiento o sonido que puedan hacer.

La bibliografía sugiere que hay formas de mejorar la privacidad en los espacios abiertos. En el caso de los espacios para grupos, la colocación de separadores o tabiques entre las mesas de los grupos puede ofrecer privacidad y proporcionar servicios útiles, como superficies para escribir. En los espacios tranquilos, la privacidad puede mejorarse variando el tipo y la altura del mobiliario y girando los muebles en distintas direcciones para que los individuos no estén frente a frente. La densidad de asientos también debe limitarse en los espacios tranquilos.

Aislar las zonas ruidosas de las tranquilas

El control del ruido es un tema habitual en la literatura. Las bibliotecas son algunos de los únicos espacios del campus que ofrecen un entorno de estudio tranquilo, pero la necesidad de espacios tranquilos debe equilibrarse con la necesidad de participar en el trabajo cada vez más colaborativo que exigen las clases modernas. Las bibliotecas suelen estar en lugares céntricos del campus y ofrecen un espacio privilegiado para que los grupos se reúnan entre o después de las clases. ¿Cómo proporcionar suficiente espacio tranquilo para las personas que necesitan trabajar sin distracciones y, al mismo tiempo, dar cabida al trabajo en grupo y a la socialización?

Una estrategia es asegurarse de que la gente se sienta cómoda haciendo ruido en espacios donde se fomente. Las bibliotecas pueden situar los espacios ruidosos para aprovechar otras fuentes de ruido que les proporcionen cierta «cobertura» acústica; por ejemplo, el mostrador de atención al personal, las fotocopiadoras, los ascensores y las salas de reuniones. Los espacios silenciosos deben estar aislados de estas fuentes de ruido, quizá situándolos en plantas distintas. Las estanterías también pueden ayudar a separar los espacios, ya que los libros proporcionan cierta absorción del sonido, y la obstrucción visual reduce las distracciones visuales para los estudiantes que estudian en silencio.

Las salas de estudio privadas reservadas satisfacen varias necesidades

A veces, la aplicación de políticas sobre el ruido para mantener los espacios en silencio sólo resuelve una parte del problema. Los espacios de estudio silenciosos reducen las distracciones causadas por el ruido, pero los estudiantes pueden ser sensibles a otros tipos de distracciones: distracciones visuales, olores fuertes o químicos, etc. Para los estudiantes que necesitan espacios completamente libres de distracciones, las bibliotecas podrían considerar la posibilidad de crear salas reservables disponibles para el estudio individual.

Este tipo de servicio es útil para algo más que las necesidades de estudio con pocas distracciones. Haciendo excepciones en el caso de las pandemias, las bibliotecas suelen emplear un enfoque de asientos en los espacios de estudio por orden de llegada. Los usuarios con problemas de movilidad o con poco tiempo para estudiar se beneficiarían enormemente de poder reservar un espacio de estudio con antelación. La identificación de espacios de estudio reservables para individuos, ya sea dentro de un espacio de estudio más grande o como parte de un conjunto de salas privadas reservables, podría satisfacer una variedad de necesidades actualmente insatisfechas.

Los espacios físicos necesitan presencia en la web


A medida que SWIFT comienza a pensar en las recomendaciones, saben que tienen que abordar el alcance en torno a los espacios. Actualmente, los usuarios tienen pocas opciones para conocer los espacios. Existe alguna señalización en nuestros edificios para identificar las diferentes políticas de ruido, y hay algunas páginas web que dan una visión general básica de los espacios, pero los usuarios a menudo se ven reducidos a realizar circuitos exhaustivos por los edificios para descubrir todo lo que queda disponible. Lo más probable es que los estudiantes encuentren algunos de estos espacios por casualidad o por el boca a boca, y si esos espacios no satisfacen sus necesidades, puede que no vuelvan.

Una revisión detallada (Brunskill, 2020) ofrece una orientación muy explícita sobre el diseño de los sitios web para apoyar a los usuarios con discapacidades. Como suele ocurrir, las mejoras que apoyan a un grupo de usuarios suelen mejorar los servicios para todos los usuarios. Compartir de forma destacada la siguiente información sobre los espacios físicos apoyará mejor a todos los usuarios que busquen su espacio en las bibliotecas:

  • Detalles sobre la navegación por los espacios físicos (mapas, planos, fotos)
  • Información sensorial sobre los espacios (ruido, privacidad, iluminación, sensibilidad química)
  • Accesibilidad física del edificio
  • Información sobre el aparcamiento y el transporte
  • Contacto de los servicios para discapacitados (con nombre, formulario de contacto)
    hardware y equipos de tecnologías de apoyo
  • Problemas de accesibilidad de los espacios

Próximos pasos

A lo largo de esta revisión de la literatura, vimos el mismo consejo una y otra vez: Se necesita variedad. No existe una solución única para las necesidades de los usuarios. Con una planificación cuidadosa, deberíamos ser capaces de adoptar un enfoque intencional en el diseño de los espacios para acomodar mejor las necesidades de los usuarios. Las bibliotecas tienen nuevos grupos encargados de actuar sobre estas y otras recomendaciones relacionadas, y aunque puede llevar algún tiempo, este objetivo es crear una comprensión compartida de las mejores prácticas para el diseño del espacio de estudio de la biblioteca.

Bibliografía

Disposición de los muebles

Aislamiento del ruido

Privacidad de as salas de estudio

Sitios web sobre espacios

Industria 4.0 y espacios makerspaces en bibliotecas universitarias. Planeta Biblioteca 2021/04/28.

Industria 4.0 y espacios makerspaces en bibliotecas universitarias. Planeta Biblioteca 2021/04/28.

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Industria 4.0 es un concepto que se originó en Alemania y se utiliza a menudo para describir las “fábricas inteligentes” impulsadas por datos, con IA y conectadas en red, como los precursores de la cuarta revolución industrial. La idea detrás de la Industria 4.0: poder crear redes de fabricación ágiles y adaptativas que puedan responder a las fluctuaciones rápidas del mercado, es una parte importante de cómo los fabricantes mantendrán el éxito a medida que avanzan hacia una nueva Revolución Industrial. El éxito en la Industria 4.0 comenzará en el aula, donde los estudiantes deberán aprender a estar preparados para los desafíos tecnológicos en constante cambio que enfrentarán al graduarse

Imagen social de las bibliotecas y los bibliotecarios

CONFERENCIA DEL DIA DEL LIBRO PARA UNESCO-FUNDAMAYA 23 de abril 2021 a las 18 h. de España y 10 h. am de Guatemala – IMAGEN SOCIAL DE LAS BIBLIOTECAS Y LOS BIBLIOTECARIOS

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La identidad profesional es el conjunto de atributos, creencias, valores y experiencias que contribuyen a que una comunidad defina los roles profesionales de sí misma. Un conjunto fijo de ideas a menudo exageradas y distorsionadas, que configuran una imagen mental que considera que todos los miembros de un grupo son iguales, permitiendo poca o ninguna individualidad o juicio crítico. Pero esta imagen ¿Cómo está cambiando en la era digital esta imagen omnipresente? ¿Cómo afecta a nuestro trabajo diario, nuestras carreras, y al futuro profesión? ¿Qué podemos hacer para vencer las viejas y cansadas percepciones y crear nuevas imágenes positivas?

El bibliotecario del Templo Jedi: libros, lecturas y bibliotecas en el cine

El bibliotecario del Templo Jedi: libros, lecturas y bibliotecas en el cine

Con motivo del Día del Libro 2021, el Seminario de Información y Educación ha elaborado la guía Claquetas y Letras: una guía sobre cine, lectura, libros y bibliotecas, que recoge una docena de películas seleccionadas en las cuales la lectura, los libros y las bibliotecas desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del relato. Claquetas y Letras recoge una selección que responde a diferentes edades e intereses, desde el corto Los fantásticos libros voladores del señor Morris Lessmore, pasando por aventuras como Matilda y La princesa prometida, incluyendo éxitos más recientes como La sociedad literaria y el pastel de piel de patata o La ladrona de libros, hasta llegar a clásicos como El nombre de la rosa y Fahrenheit 451. La presentación de la guía se acompañará con la conferencia «El bibliotecario del Templo Jedi: libros, lecturas y bibliotecas en el cine«, que impartirá Francisco Javier Millán Almenar, crítico de cine y Diplomado en Biblioteconomía y Documentación (Univ. de Zaragoza). Es autor de libros de géneros cinematográficos como la trilogía compuesta por Generación Goonies (2015), Galaxia Lucas: Más allá de la Fuerza (2017) y Destino Camelot: Reinos mágicos del cine y la televisión (2019) Su última publicación, Los Goonies nunca dicen muerto (2021), es uno de los éxitos editoriales del sector en este momento.

La Biblioteca Regional de Williamsburg (Va.) dispone de una furgoneta que proporciona Wi-Fi a la comunidad

Las estanterías de las dos furgonetas, gestionadas por la Biblioteca Regional de Williamsburg, suelen estar llenas de libros de la biblioteca. Durante la pandemia, esas estanterías están vacías, albergando en su lugar un pequeño dispositivo que proporciona una gran potencia: las conexiones a Internet por Wi-Fi.

La Biblioteca Regional de Williamsburg (Va.) cuenta con una furgoneta que proporciona Wi-Fi a la comunidad. Los trabajadores de las bibliotecas públicas de Estados Unidos han adaptado y ampliado sus servicios durante la pandemia de COVID-19. La biblioteca se ha asociado con escuelas y organizaciones locales. Las furgonetas se llevan a las escuelas y a otros lugares, como los centros comerciales. «Creemos que el acceso a la Wi-Fi es un servicio esencial, especialmente ahora, porque la gente intenta acceder a algunos de los recursos en línea que están disponibles», dijo Sandy Tower, subdirectora de la Biblioteca Regional de Williamsburg. Las furgonetas operan de lunes a sábado. Los horarios y la ubicación varían y se pueden encontrar en la web de la biblioteca.

Además de iniciar opciones de préstamos y recogida de libros en la acera, están haciendo muchas cosas para apoyar a sus comunidades locales, como extender el Wi-Fi gratuito fuera de las paredes de la biblioteca, convertirse en lugares de vacunación, albergar despensas de alimentos y establecer programas virtuales para todas las edades, incluyendo todo, desde tiempos de cuentos hasta sesiones de Zoom sobre el duelo y los funerales. En 2018, había 143.518 trabajadores de bibliotecas en Estados Unidos, según los datos recogidos por el IMLS. Aunque no se dispone de datos más recientes, es probable que el número sea menor ahora, y la historia reciente sugiere que más puestos de trabajo en las bibliotecas pueden estar en el riesgo en un futuro próximo.

El bibliotecario como detective en el cine y la literatura

«Muchas novelas de misterio protagonizadas por un detective aficionado colocan a un bibliotecario en ese papel. Con razón: fuera de las fuerzas del orden, ninguna profesión se presta más fácilmente al papel de detective. La Biblioteconomía requiere una combinación de temperamento y educación que produce un profesional con una poderosa curiosidad y el conjunto de habilidades para satisfacerla, sin importar lo oscuro que sea el hecho que buscamos. Aunque a menudo se nos tacha de ratas de biblioteca sin pretensiones y con chaquetas de punto, nuestro trabajo requiere rasgos que se asocian más a menudo con nuestros colegas del mundo de la investigación».

M. E. Hilliard «Why librarians are natural born detectives» CrimeReads, 2021

WHY LIBRARIANS ARE NATURAL BORN DETECTIVES

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Hacemos una buena investigación. Adelante, pruébenos. Pero le advertimos: acercarse al mostrador de referencia y comenzar su pregunta con un «Probablemente no pueda encontrar esto, pero…» es ir directamente al Triple Desafío. No te librarás de ello. Puede que tengas suerte y te encuentres con un bibliotecario que prefiera el consejo de los lectores, un grupo que puede nombrar cualquier título con una palabra clave y el color de la cubierta. Estos bibliotecarios localizarán el dato necesario, le recomendarán algunas lecturas relacionadas y le enviarán por el camino adecuado. No se conformará con la simple respuesta anterior. En lugar de ello, se sumergirá en la madriguera de información que le parezca más prometedora, y le dará una respuesta completa a su pregunta, le proporcionará una lista de fuentes verificadas y citables, y se ofrecerá a conseguirle el material original en una pequeña biblioteca del noroeste de Montana gracias al milagro del préstamo interbibliotecario. Tal vez su pregunta es algo que cree que debería ser sencillo, pero Internet no ha producido nada que pueda utilizar. Tenemos la paciencia y la habilidad para navegar por esas torpes interfaces de búsqueda de bases de datos y proporcionarle información revisada por expertos. Posiblemente su pregunta sea de carácter más personal: le gustaría echar un vistazo a la última voluntad y testamento de su difunto tío abuelo Moneybags. Podemos decirle dónde ir a buscarlo, porque sabemos que no todo está en la web, y que a veces hay que husmear a la antigua usanza: en persona.

Se nos da bien extraer información. La entrevista de referencia es un estudio en el arte del interrogatorio indirecto. No preguntar «¿Por qué?» o «¿Para qué?» son reglas cardinales. Así, cuando el usuario habitual, conocido por sus problemas con los vecinos ruidosos, pide información sobre la extracción de cianuro de los huesos de melocotón, no preguntamos. Preguntar si el usuario tiene un melocotonero en el jardín, o si necesita saber cuánta fruta debe comprar es una pregunta aceptable, al igual que «¿Necesitará una lista del equipo necesario?» en caso de que no tenga un laboratorio de química montado en casa. La decisión de ofrecer la información de por que utilizar huesos de albaricoque podría ser más eficaz depende de cada bibliotecario. Estas preguntas indirecta y la escucha atenta pueden provocar una gran cantidad de información, a menudo más de la que nos gustaría escuchar. Para el bibliotecario/detective, escuchar que los suegros del cliente le creen responsable de la muerte de su cónyuge y por qué, o que el médico local está siendo investigado por mala praxis puede ser útil. Los demás no queremos ver su sarpullido ni escuchar su última teoría conspirativa, pero estaremos encantados de dirigirle a una fuente de información sobre cualquiera de las dos cosas.

Somos discretos. La privacidad de los usuarios es primordial. Lo que lea o investigue no es asunto de nadie más que suyo, siempre que no infrinja la ley o la política de la biblioteca mientras esté en las instalaciones. Lo que se discute en el mostrador de referencia se queda en el mostrador de referencia. Este énfasis en la privacidad se extiende a todo el personal de la biblioteca, independientemente del tipo de biblioteca o de la naturaleza del trabajo. Los archiveros suelen tener que determinar los encabezamientos de materia de los materiales a los que, según sus creadores, no se puede acceder públicamente hasta que haya transcurrido un periodo de tiempo determinado. Examinan el contenido y guardan silencio al respecto. Ya sea escaneando libros para su consulta, respondiendo a preguntas u organizando memorias para las generaciones futuras, los secretos de los usuarios están a salvo con nosotros. Intentar sobornarnos con productos recién horneados o bebidas gratis no le llevará a ninguna parte, aunque le animamos a que lo intente.

Biblioteca «Resistiré» de IFEMA. Planeta Biblioteca 2021/04/19. Entrevista con Ana Ruíz

fotogafía de Angel de Antonio  @aya_photo2020

Biblioteca Resistencia IFEMA. Entrevista con Ana Ruíz

Planeta Biblioteca 2021/04/19.

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Entrevista con Ana Ruíz López, enfermera de SUMMA 112 (Servicio de Urgencias Médicas de la Comunidad de Madrid) que impulso la creación de la biblioteca de pacientes de IFEMA, posteriormente denominada «Resistencia» durante la pandemia de marzo de 2020. Con Ana, un ávida lectora y una excelente persona, hemos hablado sobre la idea que le inspiro la creación de la biblioteca, como fue la recogida de libros y que canales utilizaron, con que ayuda contó, y cómo los libros acompañaron esta feliz idea, experiencias y anécdotas. Además Ana escribió su experiencia en un libro titulado «Libros que salvan vidas». Una entrevista que nos ha emocionado y entusiasmado y que seguro te emocionará escuchar. Toda una experiencia sobre la biblioterapia, los efectos curativos y terapéuticos de la lectura.

Las bibliotecas, los archivos y los museos como espacios democráticos en un entorno digital

Henningsen, E., R. Audunson, et al. [e-Book] Libraries, Archives and Museums as Democratic Spaces in a Digital Agenull, De Gruyter, 2020.

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Las bibliotecas, los archivos y los museos han formado tradicionalmente parte de la infraestructura de la esfera pública. Lo han sido por proporcionar acceso público a la cultura y el conocimiento, por ser agentes de ilustración y por ser lugares de encuentro público en sus comunidades. La digitalización y la globalización plantean nuevos retos en relación con el mantenimiento de una esfera pública sostenible. ¿Pueden las bibliotecas, los archivos y los museos contribuir a superar estos retos?