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Comparación de fuentes de datos bibliográficos: implicaciones para la solidez de las los rankings universitarios

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Chun-Kai (Karl) Huang, Cameron Neylon, Chloe Brookes-Kenworthy, Richard Hosking, Lucy Montgomery, Katie Wilson, Alkim Ozaygen. “Comparison of Bibliographic Data Sources: Implications for the Robustness of University Rankings”. bioRxiv, 2019

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Las universidades se evalúan cada vez más, tanto interna como externamente en función de sus resultados. A menudo, estos se convierten en rankings simples, y con frecuencia disputados, basadas en el análisis cuantitativo de esos resultados. Estos rankings pueden tener implicaciones sustanciales para el reclutamiento de estudiantes y personal, ingresos por investigación y el prestigio percibido de una universidad. Los análisis internos y externos generalmente se basan en una única fuente de datos para definir el conjunto de resultados asignados a una universidad específica. Aunque se documentan algunas diferencias entre tales bases de datos, pocos estudios las exploraron a escala institucional y examinaron las implicaciones de estas diferencias para las métricas y rankings que se derivan de ellas.

Se aborda esta brecha realizando comparaciones bibliográficas detalladas entre tres bases de datos clave: Web of Science (WoS), Scopus y, el recientemente relanzado Microsoft Academic (MSA). Se analizan las diferencias entre los resultados con DOI identificados de cada fuente para una muestra de 155 universidades y complementamos esto con un análisis manual detallado de las diferencias para quince universidades. Se dan diferencias significativas entre las fuentes a nivel universitario. Las fuentes difieren en el año de publicación de objetos específicos, la integridad de los metadatos, así como en su cobertura de disciplinas, puntos de venta y tipo de publicación.

Se construyeron  dos clasificaciones simples basadas en el recuento de citas y el estado de acceso abierto de los resultados para estas universidades y se aprecian cambios dramáticos en la posición según la elección de las fuentes de datos bibliográficos. Las universidades que experimentan los mayores cambios son con frecuencia las de países que no hablan inglés y las que están fuera de los primeros puestos en el ranking internacional de universidades. En general, MSA tiene una mayor cobertura que Scopus o WoS, pero tiene metadatos de afiliación menos completos. 

Se sugiere que las medidas de evaluación sólidas deben considerar el efecto de la elección de las fuentes de datos y recomendar un enfoque en el que los datos de múltiples fuentes se integren para proporcionar un conjunto de datos más robusto

 

El atractivo del factor de impacto de la revista se mantiene intacto, a pesar de sus defectos

 

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Jon Brock. The allure of the journal impact factor holds firm, despite its flaws. Nature Index. 29 August 2019

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Muchos investigadores todavía ven el factor de impacto de la revista (JIF, por sus siglas en inglés) como una medida clave para el progreso en su carrera académica, a pesar de la preocupación de que se trata de una medida errónea del valor de la investigación.

 

El factor de impacto de una revista indexa el número promedio de citas que reciben los artículos recientemente publicados. Como han señalado los críticos, a menudo se basa en un pequeño número de artículos muy citados, es vulnerable a los avatares de la política editorial y no se calcula de forma transparente. No obstante, sigue siendo parte integrante del proceso de revisión, promoción y permanencia en el cargo (RPT) en muchas instituciones académicas.

Una estudio reciente publicado en BioArxiv dirigido por Meredith Niles, profesora asistente del Departamento de Nutrición y Ciencias de los Alimentos de la Universidad de Vermont encuestó a 338 investigadores de 55 universidades de Estados Unidos y Canadá, poniendo de manifiesto que más de un tercio (36%) considera que el facto de impacto es «muy importante», y un 27% dijo que era «muy importante» a la hora de decidir dónde enviar artículos.

Se encontró que la edad o condición del encuestado no tenía ninguna relación con como percibían el valor del Factor de Impacto de la revista. Si bien, los investigadores jóvenes y no titulares, para quienes consolidar su carrera académica es más importante, le dan más importancia al JIF a la hora de decidir dónde publicar.

Los encuestados también indicaron que creían que sus colegas le daban más importancia al Factor de Impacto que ellos. Niles describe esto como una forma de «superioridad ilusoria», en la que la gente tiende a verse a sí misma bajo una luz más favorable que a los demás.

Estos resultado indica la necesidad de «conversaciones honestas» sobre lo que realmente importa a la hora de comunicar la investigación académica,

La encuesta es el resultado de un estudio del mismo proyecto, publicado en eLife el mes pasado, que analizó 864 documentos sobre promoción y permanencia en el cargo de 129 universidades norteamericanas. En total, 30 de las instituciones (23%) se refirieron a factores de impacto o frases relacionadas como «revista de alto impacto» en al menos uno de sus documentos. Esta cifra se elevó al 40% para las instituciones más intensivas en investigación.

De las 30 universidades que mencionaron el factor de impacto, la mayoría (87%) apoyaron su uso. Sólo cuatro (13%) expresaron cautela contra su uso., la continua deferencia al factor de impacto da una idea de cómo los científicos pueden ser altamente críticos en su propio campo temático, pero «crédulos y resistentes a la evidencia» al evaluar su productividad.

 

La ciencia de The Big Bang Theory

 

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Cererols, Ramon ; Torre,Toni de la. «La ciencia de The Big Bang Theory«. 2018,  Barcelona: Fundació Dr. Antoni Esteve, 2018

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The Big Bang Theory es la serie protagonizada por científicos de más éxito de la historia de la televisión, en buena parte gracias a su protagonista, Sheldon Cooper. Los guionistas de esta sitcom estadounidense han conseguido que la ciencia sea omnipresente en el día a día de los personajes, comenzando por el propio título de la serie o a través de una fórmula escrita en una pizarra del apartamento de uno de ellos o, de manera más directa, cuando Sheldon investiga por qué los electrones no tienen masa cuando viajan a través del grafeno.

 

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La ciencia de The Big Bang Theory, un libro de divulgación en el que el crítico de series Toni de la Torre y el experto Ramon Cererols analizan algunos de los conceptos científicos que se tratan en la comedia. Conceptos tan complejos como el Bosón de Higgs, la mecánica cuántica, la antimateria o la teoría del multiverso pero que la serie ha ayudado a popularizar.

Los guionistas de The Big Bang Theory cuentan con el asesoramiento de científicos como el físico David Saltzberg, profesor de la Universidad de California, para asegurar que los guiones no contienen ningún error. El respeto y el rigor con el que se tratan los temas científicos son la clave para entender por qué la comunidad científica recibió la serie con los brazos abiertos, y que eminencias como Stephen Hawking hayan participado en la ficción interpretándose a sí mismos. También es la base del potencial que tiene The Big Bang Theory para la divulgación científica.

Los espectadores de la ficción que no tienen grandes conocimientos científicos tienen en ella una oportunidad para interesarse por todos los conceptos que aparecen en la serie y que quizá no saben en qué consisten. El Cuaderno de la Fundación Dr. Antoni Esteve quiere ser el pie para que todos esos espectadores vayan más allá y, a partir de momentos concretos de la serie, profundicen en el mundo de la ciencia, adquiriendo nuevos conocimientos.

Conceptos como los quarks, los bosones, la materia oscura o la relatividad se tratan en este libro con sentido del humor, apoyados por las ingeniosas frases de Sheldon Cooper y el resto de personajes, pero también con rigor, fieles al espíritu de una serie que ha hecho reír a millones de espectadores al mismo tiempo que ha abierto una puerta al conocimiento científico para que entrase en los hogares de todo el mundo.

101 revistas y bases de datos gratuitas en línea para investigación

 

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101 Free Online Journal and Research Databases for Academics. Scribendi, 2019

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Las tarifas de suscripción y las barreras de pago son a menudo un problema para estudiantes y académicos, especialmente aquellos pertenecientes a instituciones pequeñas que no tienen acceso a muchos directorios y repositorios de artículos.

Aquí se recomiendan 21  bases de datos de investigación y revistas en línea gratuitas en este artículo, y haz clic en el enlace para descargar la lista completa de 101 bases de datos, ¡completamente gratis!

Varias revistas depredadoras utilizan los logotipos de otros grupos editoriales para fingir legitimidad

 

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International Organization of Scientific Research (IOSR)

 

Según informa scholarlyoa, uno de los trucos que utilizan las editoriales fraudulentas que publican falsas revistas de acceso abierto como la editorial india International Organization of Scientific Research (IOSR) es poner  los logotipos de organizaciones legítimas en su página principal para convencer a los autores.

Hay cuatro imágenes de logotipos que destellan en su web cada pocos segundos. Arriba se ve el logotipo de HOLLIS-Harvard Libraries, con el símbolo Veritas de Harvard. Otros incluyen un logotipo de la NASA y un logotipo de la OASPA (Open Access Scholarly Publishers Association) (aunque este editor no es miembro). El editor, con sede en Nueva Delhi, tiene mucha información falsa y engañosa en su página web. Además, las 14 revistas de la editorial tienen exactamente el mismo consejo editorial, aunque cubren temas muy dispares.

El editor cobra 75$ por cada trabajo aceptado, pero también requiere que los autores firmen la cesión de los derechos de autor. Además el editor afirma que todas sus revistas tienen una alta tasa de rechazo. Un ejemplo es la revista IOSR Journal of Humanities and Social Science, informa que tiene una tasa de aceptación del 12,58%. En la página principal de cada revista aparece un editor en jefe, pero sin ninguna afiliación institucional. Lo que induce a pensar que no son reales. El editor también tiene una propiedad web de marca separada llamada IOSR Xplore. Es un intento de copiar el marketing detrás del conocido sitio web de IEEE Xplore.

Todos estos indicios hacen pensar que IOSR es una editorial muy cuestionable que los estudiosos deberían evitar. Utiliza  los logotipos de otros, tiene falsos consejos editoriales y editores, y proporciona información falsa y engañosa en su sitio web.

 

Los investigadores cada vez recurren más a los repositorios para publicar el material complementario de un artículo

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Know, Diana. The Push to Replace Journal Supplements with Repositories: Broken links, clunky formats, and outdated platforms have both authors and publishers turning to alternative solutions. The Scientist Aug 19, 2019

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Los archivos suplementarios no son la parte principal de un artículo científico. Se guardan al final de los manuscritos, normalmente como enlaces a archivos PDF descargables. Estos documentos pueden ser fácilmente pasados por alto por los lectores, pero para muchos investigadores contienen información muy importante. A menudo contienen materiales -como datos, métodos y ecuaciones- que podrían ser útiles en experimentos futuros y son vitales para evaluar la reproducibilidad de los hallazgos de un estudio.

A medida que los documentos se vuelven más complejos y con mayor cantidad de datos, los archivos suplementarios suelen ser mucho más importantes que el propio manuscrito. Pero generalmente los editores no ponen la atención que debieran en la preservación de este tipo de materiales a largo y medio plazo, por lo que frecuentemente cuando alguien quiere acceder a este material no están disponible. Los enlaces rotos, los problemas de formatos y las plataformas obsoletas hacen que tanto los autores como los editores recurran a soluciones alternativas. Además de los enlaces rotos, los científicos señalan otros problemas que afectan a estos archivos, como su creciente longitud y la inaccesibilidad de los formatos en los que se publican. Como resultado de estos problemas, tanto los académicos como los editores están recurriendo cada vez más a repositorios en línea independientes como posible solución.

Por lo que el depósito de material que terminaría en archivos suplementarios en lugares distintos de la revista se está convirtiendo en una práctica cada vez más común. Algunos académicos optan por publicar esta información en sus propios sitios web, pero muchos otros están recurriendo a los repositorios en línea ofrecidos por universidades, instituciones de investigación y empresas. Hay una amplia gama de opciones para que los autores elijan: además de los repositorios generalistas más populares, como figshare, Zenodo y Dryad, hay docenas de bases de datos específicas, como GenBank para secuencias genéticas, OpenNeuro para datos de neuroimagen, y Crystallography Open Database para estructuras cristalinas.

Estos repositorios ofrecen ventajas sobre los artículos de revistas. Por un lado, los repositorios ofrecen la posibilidad de almacenar e interactuar mejor con grandes cantidades de datos de acceso abierto que las revistas. Además, los archivos de los repositorios están etiquetados con un identificador digital de objetos (DOI), lo que significa que los investigadores pueden enlazar fácilmente con él desde un artículo publicado y asegurarse de obtener crédito por su trabajo.

¿Dónde compartir?

Repository name Type of files accepted Size limits Submission fee DOI assignment available
Dryad Any format None listed $120 US per data package (all data associated with one publication) Yes
figshare Any format 5 GB per file for free accounts, but files up to 5 TB in size possible Free for individuals, paid accounts for institutions Yes
Harvard Dataverse Any format 2 GB per file (multiple uploads possible) Free up to 1 TB Yes
Open Science Framework (Center for Open Science) No restrictions listed 5 GB per file (larger files can be stored as add-ons from other providers) Free Yes
Mendeley Data(Elsevier) Any format 10 GB per dataset Free Yes
Zenodo (CERN) Any format 50 GB per dataset (larger files allowed on a case-by-case basis) Free Yes

Diana Kwon is a Berlin-based freelance journalist. Follow her on Twitter @DianaMKwon.

La Organización Mundial de la Salud se une al Plan S para apoyar el acceso gratuito e inmediato a la investigación en salud

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) anuncia que es la primera de las agencias de las Naciones Unidas en unirse a la creciente coalición de financiadores de investigación y fundaciones caritativas que implementan el Plan S. Este compromiso garantizará que toda la investigación de salud financiada por la OMS será gratuita para leer en línea. desde el mismo día de su publicación.

TDR, el Programa Especial de Investigación y Capacitación en Enfermedades Tropicales, un programa global de colaboración científica que ayuda a facilitar, apoyar e influir en los esfuerzos para combatir las enfermedades de la pobreza, también se unirá a la COOlición S junto con la OMS.El TDR está alojado en la OMS y está patrocinado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Banco Mundial y la OMS.

Los retos de comunicación de la ciencia de los investigadores no anglófonos que escriben en inglés

 

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Kulkarni, Sneha.  The hidden cost of having a eureka moment, but not being able to put it in your own words. LSE, aug. 2019

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La accesibilidad en las comunicaciones académicas a menudo se enmarca como una cuestión económica y técnica para permitir que más personas tengan acceso a la literatura de investigación y se involucren en ella. Sin embargo, el dominio de la lengua inglesa, especialmente en las revistas académicas más prestigiosas, supone una barrera diferente para los investigadores que no tienen conocimientos de escritura en inglés de alta calidad. En este post, Sneha Kulkarni analiza cómo el ascenso del inglés como lengua franca de la ciencia plantea desafíos para la comunicación efectiva de la investigación y sugiere cómo la comunidad investigadora podría actuar colectivamente para abordar estos temas.

 

Así, cualquier investigador está familiarizado con la presión de publicar en revistas internacionales. Pero cuando se trata de hablantes no nativos de inglés, el desafío adicional de escribir trabajos en un idioma en el que no se domina bien, aumenta esta presión. Para algunos, este problema puede parecer menor. Sin embargo, si una buena investigación no encuentra su camino hacia la publicación -la barrera es el idioma-, en última instancia es una pérdida para la ciencia.

Hoy en día, el inglés es la lengua franca de la ciencia global. Su predominio en la investigación internacionales es evidente por el hecho de que la mayoría de los investigadores no considerarían la publicación de sus mejores trabajos en ningún otro idioma que no sea el inglés. Como observó Nicholas Subtirelu, publicar en una revista «internacional» por defecto ahora se refiere a hacerlo una revista en inglés.

Sin embargo, esta situación es relativamente reciente. Hasta mediados del siglo XX, el alemán y el francés tenían un estatus similar al inglés en una serie de disciplinas. Las obras más influyentes de Albert Einstein, por ejemplo, fueron publicadas en alemán. Si bien, como ya se ha señalado anteriormente el predominio del inglés, tiene ahora una nueva importancia, ya que una parte cada vez mayor de la investigación mundial procede de países de habla no inglesa. En particular, en 2018, China superó a los EE.UU. para convertirse en el mayor productor de artículos científicos. A medida que la investigación se ha ido globalizando, el reto de cómo tratar el inglés como una barrera para el compromiso con la comunidad científica se ha mantenido.

Esta barrera es muy real para los autores que carecen de vocabulario para presentar en inglés los hallazgos a los que han trabajado durante años. En un informe de una encuesta a gran escala que Editage publicó en 2018, alrededor del 76% de más de 7000 investigadores (principalmente de Corea del Sur, China, Japón y Brasil) informaron haber experimentado dificultades moderadas o extremas para escribir en inglés. Como señaló un participante:

«Es demasiado difícil para un joven investigador […] escribir un trabajo en inglés para presentarlo en revistas internacionales. Es bastante difícil en inglés para pasar una revisión por pares… No soy bueno escribiendo en inglés, es demasiado difícil escribir, toma tiempo, y no puedo juzgar si mi trabajo de inglés es bueno o no».

Ciertamente, no basta con tener hallazgos importantes a menos que sean comunicados de manera comprensible. Pero cuando el destino de un artículo depende de su calidad gramatical y lingüística, más que de su mérito, uno puede imaginar la carga adicional que supone para los autores que no dominan el inglés. Esto sólo se ve exacerbado por el hecho de que varias revistas de alto perfil indican en sus instrucciones a los autores que un trabajo de investigación mal escrito puede ser rechazado.

Otra cuestión importante de la presión para publicar la investigación en inglés es el impacto que está teniendo en las culturas de investigación fuera de la ciencia. Como argumentan Mary Jane Curry y Theresa Lillis, la presión para publicar en prestigiosas revistas en inglés se está haciendo sentir cada vez más en las ciencias sociales y las humanidades. Con el resultado de que la mejor investigación altamente contextual en estos campos no sólo es cada vez más difícil de acceder para los investigadores regionales, sino que también está siendo aislada de las comunidades e instituciones locales que podrían beneficiarse de sus hallazgos.

También hay evidencia de un sesgo lingüístico significativo cuando las revistas reciben un manuscrito escrito en inglés deficiente, en el que los trabajos que carecen de un estilo de escritura en inglés nativo crean la impresión de que la investigación que discuten también es deficiente. Esto puede explicar en parte la comparativamente baja tasa de aceptación para los trabajos que provienen de países no anglófonos. También sugiere que de nuevo los hallazgos de las investigaciones de alta calidad nunca tienen éxito porque están oscurecidos por un lenguaje pobre.

Entonces, ¿qué se puede hacer para empoderar a los autores no nativos de habla inglesa?

«Para los autores que no son nativos del inglés y que residen en un mundo donde no se habla inglés, se invierte demasiado tiempo y dinero, a pesar de la importancia de publicar artículos en inglés. […] Para ello, muchos investigadores están renunciando a presentar trabajos en revistas inglesas, aunque estén realizando estudios excelentes», afirmó uno de los investigadores que participaron en la encuesta de Editage.

Si se quieren evitar ejemplos como estos, la responsabilidad de abordar esta cuestión de forma colectiva recae en las partes interesadas de la industria editorial académica. Para empezar, hay que reconocer los retos de los autores que luchan por escribir en inglés. Los responsables de la formulación de políticas deberían ayudar a los autores a convertirse en mejores escritores ofreciendo ayuda para los cursos de escritura académica. Las universidades y los colegios también deben incluir la escritura científica o académica como parte de su plan de estudios. Como Scott L. Montgomery, autor del libro Does Science Need a Global Language? English and the Future of Research, sugiere que la formación científica para investigadores no nativos en inglés debe ser «tratada como una habilidad normal y necesaria, como las matemáticas».

La traducción también puede desempeñar un papel en la reducción de la brecha lingüística al poner a disposición de un público más amplio una mayor proporción de la mejor investigación global. Si bien el inglés se ha convertido en la lengua franca de la ciencia, se siguen publicando importantes investigaciones en otros idiomas. Sin embargo, muchas revistas se abstienen de publicar versiones traducidas de los artículos debido al tiempo y al costo que implican. Al identificar los beneficios de poner la investigación a disposición de un público más amplio, las revistas deben aprovechar la disponibilidad de nuevas tecnologías que pueden ayudar a racionalizar el proceso de publicación y reducir el costo de la publicación de artículos traducidos.

Los editores y revisores de revistas también deben asumir la responsabilidad de eliminar el sesgo dirigido a los autores con habilidades de escritura en inglés imperfectas. Mantener la mente abierta cuando se evalúan trabajos con un inglés deficiente y evaluar un manuscrito más allá de los parámetros del lenguaje podría ser de gran ayuda en este sentido. Es comprensible que las revistas estén inundadas de envíos, y sería injusto esperar que los editores y revisores pares dediquen tiempo a procesar manuscritos incomprensibles. Es ciertamente alentador, por lo tanto, que muchos editores animen ahora a los autores a hacer que sus manuscritos sean editados para su redacción antes de ser enviados.

Los investigadores se encuentran en el centro de esta comunidad que se dedica a crear y difundir conocimiento para el beneficio de la sociedad. Para que puedan continuar con su trabajo y sobresalir en él, la cultura de la investigación debe ser más inclusiva. Teniendo en cuenta los problemas a los que se enfrentan los autores no nativos cuando escriben en inglés, los colegas y los editores de revistas deberían tender una mano para asegurar que estos autores estén capacitados. Los límites creados por el lenguaje sólo pueden ser verdaderamente superados con el reconocimiento y la acción colectiva de la comunidad científica.

 

Partes interesadas institucionales en el apoyo a la investigación en universidades

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Rebeca Bryan. Institutional Stakeholders in Research Support: Introducing a New OCLC Research Project, 2019

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En las universidades de investigación de hoy en día, existe una creciente necesidad de proporcionar una variedad de servicios de apoyo a la investigación, como gestión de datos de investigación, gestión de información de investigación, repositorios de acceso abierto, monitoreo, y otros más. Las unidades de campus previamente aisladas, -muchas de las cuales nunca antes habían colaborado-, deben trabajar cada vez más en conjunto para abordar desafíos institucionales complejos y apoyar los servicios de toda la organización. Operar en este ecosistema es un desafío, en gran parte porque la mayoría de las partes interesadas saben poco sobre las operaciones de las otras unidades, lo que dificulta la participación efectiva, la identificación de puntos de interés común y la colaboración para apoyar los servicios de investigación.

 

Para ayudar a llenar este vacío, OCLC Research ha anunciando un proyecto para comprender mejor las operaciones, los objetivos y los puntos débiles de las partes interesadas de la universidad en los servicios de apoyo a la investigación para mejorar las comunicaciones y la colaboración.

Las unidades del campus que juegan un papel en el apoyo a la investigación institucional. Estas unidades incluyen:

  • Oficina de investigación institucional, con subunidades como:
    • desarrollo de propuestas
    • gestión previa y posterior a la adjudicación
    • transferencia de tecnología / comercialización
    • ética y cumplimiento
  • Biblioteca
  • Investigación institucional
  • Comunicaciones del campus, avance y relaciones corporativas.
  • Tecnologías del campus / TI
  • Asuntos académicos (rector / regente, decanos, jefes de departamento)
  • Escuela de posgrado
  • Asuntos posdoctorales
  • Investigación de pregrado

 

En el documento  Research Information Management: Defining RIM and the Library’s Role, se establece cómo la biblioteca es una de las muchas partes interesadas del campus que participan en la implementación y el apoyo de las actividades del MRI. Y a través de esta publicación conjunta con  euroCRIS  en 2018 titulada  Practices and Patterns in Research Information Management: Findings from a Global Survey,, se comparten los resultados de la encuesta que demuestra la variedad de actores institucionales involucrados en las actividades de gestión de la información de la investigación. Encontramos que, en conjunto,  la oficina de investigación tenía la mayor responsabilidad en cuanto a la cantidad de actividades, seguida por la biblioteca, y otras unidades del campus.

La prestación de servicios de apoyo a la gestión de datos de investigación también involucra a múltiples partes interesadas del campus (Stakeholders). En la serie de informes Realities of Research Data Management, se determina que la responsabilidad entre unidades de los servicios de gestión de datos de investigación es común. Aunque el paquete de servicios puede ser alojado y administrado dentro de una sola unidad como la biblioteca, los servicios proporcionados son el resultado de la asociación entre múltiples unidades del campus requieren una amplia colaboración entre instituciones del campus. Esto a menudo da lugar a que la marca del paquete de servicios de RDM sea a nivel universitario, en lugar de a nivel de una sola unidad del campus.

 

Indexación de revistas: normas básicas y por qué son importantes

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Padula, Danielle. «Journal Indexing: Core standards and why they matter«.  LSE, 2019

Texto original

En este artículo, Danielle Padula explica la importancia de una buena indexación de revistas y cómo las revistas que aplican estándares clave pueden aumentar el alcance y el impacto de sus publicaciones.

La forma en que se indexan las revistas en línea es esencial para poder buscarlas y encontrarlas. La inclusión en ciertos índices también está estrechamente vinculada a la evaluación de la calidad, ya que los organismos financiadores de la investigación a menudo exigen a sus investigadores que publiquen en los puntos de venta que figuran en determinados índices.

Si un artículo de investigación se publica sin ser añadido a ningún índice académico, ¿tiene algún impacto? Contrariamente al experimento de pensamiento – «Si un árbol cae en un bosque y no hay nadie alrededor para escucharlo, ¿hace ruido?» – hay una respuesta bastante definitiva a la pregunta anterior. Aparte de los impactos intangibles, es casi seguro que si no aparece en ningún índice  académico, el impacto de un artículo sea bastante limitado.

La indexación es vital para la reputación, el alcance y, en consecuencia, el impacto de los artículos de las revistas. Algunos informes publicados en los últimos años han encontrado que los índices académicos, como Google Scholar, PubMed, MathSciNet y el Directory of Open Access Journals son los principales puntos de partida de la investigación para la mayoría de los investigadores. Además, la mayoría de los académicos priorizan el envío de su investigación a revistas que se incluyen en los principales índices, ya que la indexación es un indicador de la calidad de las revistas.

Toda organización que publique revistas debe priorizar la indexación, para aumentar el alcance de sus artículos y atender mejor las necesidades de los investigadores. Para que los editores de revistas logren el mayor impacto en la indexación, es fundamental cumplir tanto con los estándares básicos de publicación como con los más altos estándares técnicos de indexación.

Normas básicas de indización

Todos los índices académicos requieren que las revistas sigan ciertos estándares básicos de publicación. Para cumplir con los requisitos básicos de indexación, las revistas deben tener:

  • Un número de publicación seriada normalizado internacional (ISSN)
  • Un Identificador de Objeto Digital (DOI)
  • Un programa de publicación establecido
  • Una política de derechos de autor
  • Metadatos básicos a nivel de artículo

A partir de ahí, los índices tendrán diferentes requisitos de inclusión, tales como:

  • Alcance de la publicación: Muchos índices sólo aceptan revistas que publican dentro de áreas temáticas particulares. Por ejemplo, MEDLINE y PubMed Central sólo indexan revistas en biomedicina y ciencias de la vida.
  • Consejo editorial y políticas: A menudo los índices requieren los nombres completos y las afiliaciones de los editores de la revista, así como información sobre las políticas editoriales de la revista, tales como una política de revisión por pares disponible al público y una declaración de ética en la publicación.
  • Nivel de profesionalización editorial: Algunos índices se centran en la profesionalización de la publicación, incluida la legibilidad de los artículos y la calidad de la producción.
  • Política de archivo: Algunos índices exigen que las revistas muestren que sus artículos están siendo archivados por un servicio de preservación digital a largo plazo.

 

Puede encontrar un desglose completo de los estándares de publicación de los índices académicos en el eBook de Scholastica How to publish low-cost, high-quality open access journals online. Las normas de publicación garantizan la uniformidad y la reputación de los índices. En consecuencia, los índices con estándares más altos tienden a ser más confiables para los académicos, lo que mejora la reputación y el alcance de las revistas que los componen.

Algunos ejemplos de los principales índices generales incluyen:

  • Academic Search (EBSCO)
  • Directory of Open Access Journals (DOAJ)
  • JSTOR
  • SciELO
  • Web of Science

 

Alcanzar el máximo potencial de indexación: Por qué las normas técnicas son fundamentales

Una vez que las revistas cumplan con las normas básicas de publicación, como las descritas anteriormente, serán elegibles para los índices relevantes. Pero, para obtener el máximo valor de la indexación, las revistas también deben cumplir con los estándares técnicos más altos.

Existen dos modelos principales para la forma en que los índices recopilan y procesan la información:

  • Web crawlers: Algunos índices, como Google Scholar, indexan artículos de revistas por sí mismos a través de rastreadores web, que son programas de Internet automatizados que «rastrean» sitios web para recopilar información. Para que los rastreadores puedan identificar fácilmente nuevos contenidos, los editores deben aplicar metadatos a los artículos y mantener una estructura de sitio web que cumpla con los requisitos del índice.
  • Depósitos de metadatos/contenido: Muchos índices no tienen rastreadores web y en su lugar requieren que se les envíe información en formatos legibles por máquinas. En este caso, los archivos de metadatos legibles por máquina (a menudo XML) deben depositarse en el índice para que el índice pueda procesar la información del artículo y saber qué devolver en los resultados de búsqueda.

 

Aunque los índices de las arañas web hacen la mayor parte del trabajo para las revistas, hay pasos que los editores deben seguir para asegurar que los artículos puedan ser rastreados. Por ejemplo, para un motor de búsqueda académico como Google Scholar, los pasos técnicos incluyen:

  • Comprobación de los archivos HTML y PDF para asegurarse de que el texto es buscable
  • Configuración de sitios web de revistas para exportar datos bibliográficos en meta tags HTML
  • Asegurarse de que los robots puedan rastrear los sitios web de la revista.

 

Es importante señalar que la mayoría de los índices académicos no tienen rastreadores web y en su lugar requieren que se les envíen metadatos legibles por máquina. Aunque algunos índices tienen formularios para realizar depósitos manuales de metadatos, el depósito directo de archivos de metadatos legibles por máquinas en índices es el estándar técnico más alto y produce los mejores resultados.

Los archivos de metadatos legibles por máquina son más ricos, más uniformes y menos propensos a las inexactitudes en comparación con los metadatos introducidos manualmente. También tienen potencial de minería de datos (o potencial de minería de texto y datos si son archivos de texto completo). Los artículos que permiten la minería de texto y datos pueden ser procesados por scripts en línea y herramientas de aprendizaje automático para analizar la información de los artículos con fines tales como el análisis de lenguaje o citas. Por ejemplo, Scite, un nuevo proveedor de software, está utilizando el aprendizaje automático para escanear citas de artículos para comprobar si los documentos han sido apoyados o denostados.

El estándar de indexación técnica para revistas académicas es XML, o lenguaje de marcado extensible, en formato JATS, que significa Journal Article Tag Suite. Mientras que XML es un lenguaje, JATS es un tipo de sintaxis. Es una forma específica de formatear archivos XML desarrollados por la Organización Nacional de Normas de Información (NISO). El JATS es preferido o requerido por muchos índices académicos, incluyendo todos los índices y motores de búsqueda de la Biblioteca Nacional de Medicina (por ejemplo, PubMed, PubMed Central y MEDLINE). cOAlition S también recomienda encarecidamente que los artículos se formateen en JATS XML en sus directrices de implementación actualizadas de Plan S.

La producción de XML en formato JATS está en el lado más técnico, pero el software puede automatizar gran parte del proceso. El software también se puede utilizar para generar archivos XML de texto completo y evitar pasos como tener que añadir y comprobar manualmente datos de copyright o metadatos de citas, ahorrando tiempo y costes.

Las revistas deben producir al menos archivos XML frontales para todos los artículos con metadatos básicos como el título del artículo, el editor y el DOI. Sin embargo, como se ha señalado, los archivos XML JATS de texto completo son mejores para la minería de texto y datos. También son requeridos por algunos índices como PubMed Central. Los archivos XML JATS de texto completo incluyen todos los metadatos mencionados, así como el texto completo del artículo.

Obtienes lo que aportas

La inclusión de artículos de revistas en índices relevantes puede mejorar enormemente su reputación y alcance, proporcionando un mayor potencial de impacto para las revistas y los académicos que publican en ellas. La inclusión en los principales índices es un indicador de la calidad de las revistas para los académicos y sus instituciones, y los índices son uno de los principales puntos de venta que los académicos utilizan para encontrar artículos, sirviendo como poderosos puntos de descubrimientos. Sin embargo, los beneficios potenciales de los índices dependen de la calidad de los metadatos legibles por máquina y de los archivos de artículos que las revistas ponen en ellos. Para que los editores y autores de revistas obtengan el mayor impacto de la indexación, es fundamental que las revistas tomen medidas para cumplir con los estándares técnicos y de publicación más elevados.