
Informe completo
La Cámara Colombiana del libro ha encargado recientemente la publicación de un informe con las tendencias en la edición digital.
Dicho informe nos invita a seguir explorando y aceptando los cambios que sufren los lectores, la presencia online, las nuevas dinámicas en las librerías físicas, y los nuevos modelos de negocio que todo esto genera; desechando así la «estéril dialéctica» entre papel y digital.
El informe muestra por medio de un análisis DAFO, las debilidades y fortalezas de los cambios citados anteriormente. Si bien muchas ideas nos pueden sonar a quienes seguimos la evolución del sector, es interesante la defensa de las variables que, según dicho informe, dirigen una estrategia de distribución: el modelo de plataforma y el subsector editorial donde tiene origen.
Entre las conclusiones del informe destacar que:
Si bien las informaciones generales de la industria y las brindadas por los agregadores y distribuidores que trabajan con su contenido otorgan información relevante, serán muchas veces las propias que generen sus ecosistemas y plataformas las que permitan llegar al detalle de una inmensidad de datos que deben poderse organizar en diferentes planos y objetivos para que los análisis aporten indicadores de interés y estos indicadores determinen el ajuste o desarrollo de estrategias.
Las fuentes de datos son variadas y cada una aporta valor en la medida de los objetivos específicos perseguidos en el desarrollo de la estrategia digital. Entre otros pueden citarse: Tráfico Web, Google Analytics, órdenes de su sitio web, Sistemas ERP, información referente a productos (número de consultas, tiempo de permanencia), indicadores de impacto de correo electrónico, estadísticas propias de sistemas de lectura (libros más leídos, páginas consultadas, tiempo , otros KPI de usabilidad web, comercio electrónico y consumo de contenido).
Editores de tiempo atrás que han luchado por esta industria, editores migrantes digitales y otros llegados recientemente a las lides de la editorial con una alta influencia de lo digital, todos ellos están llamados a trabajar en conjunto e inteligentemente por la reconversión del sector editorial.
Lo digital tiene una razón de gran peso en el impacto de la nueva economía digital; experiencias como esta, en las que diversos agentes del sector se reúnen para analizar con innovadoras metodologías cómo repensar la cadena de valor del libro, cómo estimular la cooperación y la coordinación, incentivar las nuevas competencias profesionales, la construcción de gremios que demanda el sector, el desarrollo de estrategias para la cooperación y las alianzas intergremiales, entre otras, son iniciativas a emular en otras latitudes de Iberoamérica.
Si la incertidumbre y la resistencia aparecen, como es natural y lo hemos anotado en otros apartados de este estudio, trabajar juntos “nos hará más fuertes y más grandes”. Da gusto constatar cómo desde espacios gremiales y cámaras del libro, se adelantan iniciativas que apuntan a la generación de nuevos escenarios, a repensar la industria a pesar de la difi cultad del cambio y a construir nuevos modelos de gestión y desarrollo desde y para la propia industria.