Archivo de la categoría: Bibliotecas

Impacto de las bases de conocimiento de recursos electrónicos en las prácticas de gestión bibliotecaria

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Wilson, K. (2016). [e-Book]  The Knowledge Base at the Center of the Universe. Chicago, ALA, 2016.

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Una base de conocimientos Knowledge Base (KB) es una tecnología utilizada para almacenar información compleja, estructurada y no estructurada utilizada por un sistema informático. El uso inicial del término estaba relacionado con los sistemas expertos, que fueron los primeros sistemas basados en el conocimiento.

Más de quince años después de su aparición inicial, la base de conocimientos de recursos electrónicos se ha convertido en una herramienta que abarca casi todas las áreas de la gestión bibliotecaria. Y la base de conocimientos continúa evolucionando, expandiéndose en áreas como APIs, datos abiertos, modelos de contribución comunitaria e integración con sistemas de próxima generación. Este informe analizará el impacto de las bases de conocimiento en las prácticas de gestión bibliotecaria y explorará nuevas direcciones y tendencias para estas herramientas. El informe rastreará la evolución de la base de conocimientos, proporcionará un contexto para la creación y el mantenimiento de bases de conocimientos, y explorará áreas de innovación incluyendo el uso en plataformas de servicios bibliotecarios, la integración con herramientas y servicios externos y proyectos colaborativos de base de conocimientos.

Mejorando la visibilidad web de las bibliotecas: en las manos de los lectores

 

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Fons, T. [e-Book]  Improving Web Visibility: Into the Hands of Readers. Chicago, ALA, 2016.

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La mejora de la visibilidad de las colecciones y los servicios bibliotecarios en la red es una de las estrategias para mejorar la viabilidad a largo plazo de las bibliotecas. La tradición de la biblioteconomía moderna ha sido centrarse en la eficiencia de los sistemas de flujo de trabajo de las bibliotecas y el procesamiento técnico y la precisión de los metadatos frente a las reglas escritas por bibliotecarios para la codificación de metadatos. Este número de Library Technology Reports (vol. 52, no. 5),»Improving Web Visibility: Into the Hands of Readers», de Ted Fons, discute las acciones que deben tomar las bibliotecas con respecto a los sistemas de exposición de contenido, vocabularios, regímenes de metadatos de contenido y enfoques de diseño de sistemas que servirán a la conveniencia del buscador web y, por lo tanto, contribuirán a la viabilidad a largo plazo de las bibliotecas.

Uso de Google Analytics y Google Tag Manager para cuantificar el impacto social de la biblioteca

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Farney, T. A. [e-Book]  Google Analytics and Google Tag Manager Chicago, ALA, 2016.

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Las bibliotecas utilizan activamente Google Analytics para supervisar el uso de sus diversos sitios web y herramientas en línea. Este número de Library Technology Reports (vol. 52, nº 7),»Google Analytics and Google Tag Manager», recomienda varias funciones de Google Analytics, incluyendo el útil Google Tag Manager que todas las bibliotecas deberían utilizar. También aborda el reto de mejorar la capacidad de rastreo de Google Analytics para una variedad de herramientas en línea específicas de la biblioteca, incluyendo resolvers de enlaces, catálogos y servicios de descubrimiento en línea, LibGuides de Springshare, repositorios digitales y sitios web de medios sociales. Estas mejores prácticas optimizarán su Google Analytics para proporcionarle mejores datos y mejorar la evaluación del sitio web.

Misteriosa para algunos, y mágica para otros, Google Tag Manager es una herramienta que ha revolucionado la analítica y el marketing digital, haciendo accesible el proceso de implementación técnica a profesionales que hasta ahora necesitaban contar con el soporte de los departamentos de sistema y desarrollo. Este gestor de etiquetas simplifica la inserción de fragmentos de códigos de marketing y analítica, y consigue que las implementaciones más complicadas para nuestras campañas parezcan ahora realmente sencillas.

 

Optimización de medios sociales (SMO) en bibliotecas: principios para construir y comprometer a la comunidad,

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Rossmann, D. and S. W. H. Young (2016). [e-Book] Social Media Optimization: Principles for Building and Engaging Community. Chicago, ALA, 2016.

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La optimización de medios sociales (SMO) es una estrategia programática para construir e involucrar a la comunidad a través de redes sociales. Este número de Library Technology Reports (vol. 52, no. 8), ofrece directrices prácticas para implementar este modelo flexible y comprensivo de construcción comunitaria, estructurado en torno a cinco principios interrelacionados:

  • Crear contenido compartible.
  • Hacer que compartir sea fácil.
  • Recompensar el compromiso.
  • Compartir proactivamente.
  • Medir el uso y fomentar la reutilización.

En última instancia, el SMO beneficia tanto a la biblioteca como a los usuarios de la biblioteca, introduciendo un modelo para conectar a los usuarios con el contenido relevante, escuchando a la comunidad y construyendo relaciones sostenibles.

 

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Table of Contents

Scott W. H. Young
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Scott W. H. Young
9-14
Doralyn Rossmann
15-25
Doralyn Rossmann
26-33
Doralyn Rossmann
34-41
Scott W. H. Young
42-53

La biblioteca de Villamayor de la Armuña de Salamanca, pionera en apadrinar a un burro

 

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Tal como aparece en la prensa salmantina de esta mañana, La biblioteca de Villamayor de la Armuña, un pueblecito al lado de Salamanca, es pionera en apadrinar a un burro. Una de las ideas increibles, creativvas y originales de su gran bibliotecario y amigo, Manolo Leal, que ya estuvo en nuestro programa de radio Planeta Biblioteca en dos ocasiones, una hablando sobre el programa «capacitados» de  integración de niños discapacitados en bibliotecas públicas, y en otra ocasión de los programas de animación a la lectura que desarrolla esta maravillosa e increible biblioteca. 

Según la prensa de Salamanca, este año la Biblioteca Pública de Villamayor desarrolla un  programa de animación a la lectura con AEPGA (Associação para o Estudo e Protecção do Gado Asinino),  centrado en el burro como elemento literario, por eso hay sesiones dedicadas a este animal. El proyecto  “L Burro i La Biblioteca” que realiza un trabajo excepcional en el que se combina la pasión por Portugal, el libro y la lectura.

Los protagonistas que han inspirado este programa son la raza de los burros de Miranda y la vertiente cultural de donde procede la asociación. AEPGA es una asociación sin fines de lucro que fue fundada el 9 de mayo de 2001 y tiene como objetivo social, la protección y promoción de Ganadería Asinino, especialmente la raza indígena de burros de Tierras de Miranda.  Esta asociación reúne a creadores y admiradores de este ganado y esto contribuye al mejoramiento genético y creación de un grupo de animales de características similares, que sobrevive actualmente en la meseta mirandesa, representando la primera raza autóctona de burros procedentes de Portugal.

Por si alguien no se lo cree, aunque no sea el día de los inocentes. Aquí os dejamos el certificado de apadrinamiemto

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Servicio de préstamo de juguetes en bibliotecas

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En la era digital, las bibliotecas están rediseñando sus servicios y reimaginando sus espacios para competir mejor en la era digital, abordando nuevas propuestas más allá del libro y teniendo en cuenta las necesidades se sus comunidades más cercanas. De este modo, las bibliotecas de los sistemas de Clemons Library y Jefferson-Madison Regional Library han iniciado un programa piloto para poner en marcha el primer servicio de préstamo de juguetes en bibliotecas. 

 

En alguna otra ocasión hemos hablado en este foro de aquellas cosas curiosas que están prestando algunas bibliotecas, o de iniciativas como Library of Thing, la biblioteca de las cosas; por ello, nos hacemos eco de un nuevo servicio de préstamo de juguetes que se acaba de iniciar en Jefferson-Madison Regional Library y cuya propuesta ha sido replicada por Clemons Library, el préstamo de juguetes.

En el caso de Clemons Library, los padres y los niños pueden consultar el catálogo para decidir qué juguetes desean tomar en préstamo. Los juguetes se pueden llevar en préstamo durante dos semanas, y actualmente están ubicados en la zona de recepción de la biblioteca.

En opinión de Paula Archey, la bibliotecaria encargada del área de alfabetización y aprendizaje en Clemons, este servicio «Tiene sentido porque aquí en la biblioteca es donde están los libros de nuestros hijos»  El servicio está dirigido a los estudiantes de postgrado y doctorado de la Universidad que tienen familias jóvenes y tiene como objetivo proporcionarles recursos para cuidar a sus hijos. En la actualidad el proyecto piloto cuenta con 21 juguetes. Para asegurar la sostenibilidad, se han unido a Madison House y han establecido un programa con una base de voluntarios para ayudar a limpiar los juguetes.

El servicio lo idearon dos estudiantes David Birkenthal y Curry Madison Lewis, inspirados en un comentario que hizo su profesor de arquitectura hablando de las bibliotecas de juguetes que había en Australia; primero probaron su idea en la biblioteca Gordon Avenue Library, en la primavera de 2016, poniéndo en marcha el servicio ese mismo verano. Para ello seleccionaron, valoraron, adquirieron y prepararon los juguetes, abriendo con éxito la primera biblioteca de juguetes de Charlottesville y posteriormente llevando la idea a todas las bibliotecas regionales de Jefferson-Madison a principios del otoño pasado.

Para el proyecto contaron con una subvención del Office of the Dean of Student’s Public Service Programming Board, una organización que otorga fondos para proyectos de servicio a pequeña escala, por la que recibieron dos subvenciones una primera de 1.500 dólares, y una segunda de 2.000 dólares para proyectar el servicio en Clemons library.

 

Homenaje al humorista Forges y su contribución a la lectura y a las bibliotecas

Esta mañana anunciaron en la radio el fallecimiento del humorista más crítico de todos los tiempos Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges (Madrid, 17 de enero de 1942-ibidem, 22 de febrero de 2018),​ siempre defendió la cultura y las bibliotecas, he de reconocer que siempre empezaba el periódico por los chistes de Forges, tenía una enorme capacidad para tomar el pulso a la realidad tan solo unos cuantos hábiles trazos.

Y este es el mejor homenaje que le podemos hacer desde Universo Abierto. Algunas de sus tiras humorísticas que hablan de libros, lectura y bibliotecas en nuestra sección de PreTextos, donde recogemos manifestaciones culturales en torno a la imagen del libro y las bibliotecas. Como decía Georges Brassens en su tema Chanson pour l’Auvergnat:

«Esta canción es para ti
para ti, desconocido, que sin ceremonias
con un sonrisa triste me sonreiste
No fue más que un poco de miel
pero calentó mi cuerpo
y en mi alma brilla aún
como un gran sol.»

 

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La Biblioteca Pública de Nueva York publica un álbum de canciones infantiles, escrito y realizado por el personal de NYPL

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NYPL Sings: Songs for Our Children

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Click aquí  para descargar las letras

La Biblioteca Pública de Nueva York publica el álbum canciones interactivo completamente imaginadas, escritas e interpretadas por bibliotecarios de The New York Public Library.

NYPL Sings: Songs for Our Children contiene diez canciones que ayudarán a los niños a convertirse en lectores confiados y curiosos a través del apoyo de sus cuidadores. El tema general del álbum es que cada adulto en la vida de un niño (padres, parientes, maestros, bibliotecarios) puede ayudar a guiarlos en su viaje para que lleguen a ser felices y entusiastas estudiantes.

Los usuarios simplemente deben entrar en la página nypl. org/sings y descargar no sólo las canciones, sino también el folleto que las acompaña, que incluye todas las letras y cuestionario de la lección de cada canción. Además, las sucursales de la ciudad implementarán cuentos usando el álbum para inspirar a los niños y enseñar a los cuidadores cómo continuar este aprendizaje en casa.

 

 

 

Linked Open Data (LOD) : Visión general y recomendaciones para las mejores prácticas

 

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Linked Open Data (LOD) Initiative: Overview and Recommendations for Good Practices. American Art Collaborative (AAC), 2018

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Esta guía, uno de los productos clave de la American Art Collaborative (AAC), no es un kit de inicio, ni un manual técnico paso a paso. Más bien, el propósito es compartir con la comunidad museística los logros de la AAC en en cuanto a su experiencia con LOD, las herramientas que utilizn, las evidencias que encontraron, las lecciones que aprendieron y las recomendaciones de buenas prácticas para los museos interesados en unirse a la comunidad LOD.

 

Las bibliotecas universitarias están retirando parte de sus libros para proporcionar nuevos espacios para el aprendizaje

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Michael Rubinkam «Why university libraries are tossing millions of books» The Christian Science Monitor. Feb 2018

 

 

Luchando por mantenerse al día con la creciente digitalización, las bibliotecas universitarias están haciendo expurgo de los libros más antiguos para dar paso a espacios de estudio, reunión y cafeterías. Este hecho supone un cambio radical respecto al punto de vista tradicional que concebía el valor de una biblioteca por el alcance de sus colecciones. En el fondo se trata de una lucha entre un concepto tradicional de biblioteca y un concepto emergente más centrado en el aprendizaje, los servicios y los usuarios que en las colecciones.

 

¿Una biblioteca sin libros? No del todo, pero a medida que los estudiantes dejan de utilizar las colecciones en favor del material de referencia en línea, las bibliotecas universitarias están expourgando millones de volúmenes no leídos, cuestión que tiene perturbados a aquellos usuarios y estudiosos amantes del formato impreso.

Las bibliotecas están almacenando libros, contratando con revendedores (Amazon) o simplemente reciclándolos. Hay un número cada vez mayor de libros en la nube, y las bibliotecas están cooperando para asegurar que alguna copia impresas quede almacenada por alguna de las bibliotecas con las que cooperan en algún lugar determinado. Sin embargo, eso no gusta a muchos académicos que prácticamente viven en la biblioteca y argumentan que las grandes colecciones de libros impresos disponibles son vitales para la investigación.

«No es del todo cómodo para nadie«, dijo Rick Lugg, director ejecutivo de Servicios de colecciones sostenibles de OCLC, que ayuda a las bibliotecas a analizar sus existencias. «Pero los recursos, ni el espacio son infinitos, y esta es una situación que antes o después hay que afrontar.»

En la Universidad de Indiana de Pennsylvania (IUP), la biblioteca está llena de libros que tienen poco uso. Una monografía polvorienta sobre «Desarrollo Económico en Escocia Victoriana«. Almanaques de Televisión Internacional desde 1978, 1985 y 1986. Por ejemplo, un libro cuyo título es «Finanzas personales«, suena poco relevante, al menos cuando se comprueba su fecha de su publicación: 1961.

Con casi la mitad de la colección de la IUP sin circular durante 20 años o más, los administradores de la universidad decidieron que era el momento de llevar a cabo una limpieza importante. Usando el software del grupo del Sr. Lugg, se les ocurrió una lista inicial de 170.000 libros para ser considerados potencial materia de expurgo.

Charles Cashdollar, profesor emérito de historia, escribió al decano. «Para los humanistas, tirar estos libros es tan devastador como cerrar las puertas del laboratorio, del estudio o una clínica.»

Aunque el expurgo siempre ha estado presente en las bibliotecas, los expertos dicen que el ritmo se está acelerando. Las finanzas son un factor decisivo. Entre el personal, los costos de los servicios públicos y otros gastos, se estima que mantener un libro en la estantería durante un año cuesta 4 dólares de media, según un estudio de 2009. El espacio es otro; las bibliotecas simplemente se están quedando sin espacio. Y, por supuesto, la digitalización de libros y otros materiales impresos ha afectado de manera drástica a la forma que los utilizan las bibliotecas y sus recursos. La circulación ha disminuido a lo largo de los años.

Las bibliotecas dicen que necesitaban evolucionar y hacer un mejor uso de los preciosos bienes raíces del campus. Los estudiantes todavía acuden en masa a la biblioteca; pero la están usando con otros propósitos. A medida que las bibliotecas intentan reinventarse en la era digital, los estantes de libros están dando paso a salas de estudio de grupo y centros de tutoría, a espacios de fabricación «makerspaces» y cafeterías.

«Somos como la sala de estar del campus«, dijo la bibliotecaria de la Universidad Estatal de Oregon Cheryl Middleton, y presidenta de la Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación (ACRL). «No somos sólo un almacén.»

Es un cambio radical. Hasta hace poco, el valor de una biblioteca se medía por el tamaño y el alcance de sus colecciones. Algunos académicos todavía lo ven así.

En la Universidad de Syracuse, cientos de profesores y estudiantes se opusieron a un plan para enviar libros a un almacén a cuatro horas de distancia. La universidad terminó construyendo su propio almacén para 1,2 millones de libros cerca del campus.

En IUP, una universidad estatal a 60 millas de Pittsburgh, los profesores reaccionaron con alarma después de que los bibliotecarios anunciaron un plan para descartar hasta un tercio de los libros de la colección.

El Sr. Cashdollar argumentó que la circulación es un indicador pobre del valor de un libro, ya que los libros son consultados frecuentemente, pero no revisados. «El adelgazamiento sustancial de la colección impresa de una biblioteca también hace caso omiso al papel que juega la serendipia en la investigación – buscar un libro en las estanterías y tropezrse con otro -, lo que lleva a una nueva perspectiva o enfoque«, dice Cashdollar y otros críticos.

«Tirar a la basura tantos libros no es una estrategia«, dijo Alan Baumler, profesor de historia de la IUP. «Dicen que quieren más áreas de estudio, pero me cuesta creer que no haya otro lugar para que los estudiantes estudien«.

La biblioteca argumenta que se trata más de una gestión sostenible y responsable de los recursos del estado que de un esfuerzo para liberar espacio. Las bibliotecas dicen que el objetivo es hacer que sus propias colecciones sean más relevantes para los usuarios, al mismo tiempo que se asegura de que los materiales descartados no se pierdan en la historia. Por otra parte, existe un gran repositorio digital llamado HathiTrust que tiene el compromiso de 50 bibliotecas miembro para dar acceso digital a más de 16 millones de volúmenes impresos. Otros 6 millones han sido conservados por el Eastern Academic Scholars’ Trust, un consorcio de 60 bibliotecas de Maine a Florida.

Un comité de profesores de la IUP está revisando lo que Moerland llama secamente la «lista negra» para asegurarse de que las obras importantes permanezcan en los estantes. En el fondo se trata de una lucha entre un concepto tradicional de biblioteca y un concepto nuevo más centrado en los servicios y los usuarios que en las colecciones.