The Anti-Ownership Ebook Economy: How Publishers and Platforms Have Reshaped the Way We Read in the Digital Age. Engelberg Center on Innovation Law and Policy en NYU Law, 2023
El informe examina los aspectos económicos, legales y sociales de las licencias y la propiedad de los libros electrónicos, y presenta pruebas que respaldan la idea de que los editores han formado asociaciones con plataformas de licencias de libros electrónicos que dificultan la posesión de libros digitales.
El Engelberg Center on Innovation Law and Policy en NYU Law ha publicado un nuevo e innovador libro blanco, «The Anti-Ownership Ebook Economy How Publishers and Platforms Have Reshaped the Way We Read in the Digital Age «.
El documento examina la dinámica económica, legal y social de la concesión de licencias y la propiedad de libros electrónicos, y encuentra pruebas que respaldan la idea de que los editores han formado asociaciones con plataformas de concesión de licencias de libros electrónicos que hacen que la capacidad de poseer libros digitales sea casi imposible.
“Comprender por qué los libros electrónicos se venden tan raramente requiere conocer las prioridades, motivaciones y limitaciones de una amplia gama de partes interesadas en los libros electrónicos”, dijo Michael Weinberg, director ejecutivo del Centro Engelberg. “Este documento saca a la luz esas dinámicas, sirviendo como referencia para futuras investigaciones sobre este tema crítico”.
El libro blanco ha estado en desarrollo durante más de un año y fue coescrito por Weinberg, el profesor de la Facultad de Derecho de la NYU Jason Schultz, la profesora de derecho de la CUNY y becaria del Centro Engelberg Sarah Lamdan, y la becaria del Centro Engelberg Claire Woodcock.
“Creo que gran parte de la oposición sobre cómo accedemos a los libros electrónicos pinta a diferentes partes como villanos”, dijo Sarah Lamdan. “Pero, ¿estas percepciones se basan en la realidad? ¿O las divisiones entre editores y bibliotecas son menos blanco y negro? ¿Hay simplemente desacuerdos de buena fe sobre cómo debería funcionar la venta y el préstamo de libros en línea?
Claire Woodcock, periodista independiente y recién graduada del programa de Maestría en Artes en Medios y Compromiso Público de CU Boulder, se unió al proyecto el otoño pasado como becaria digital del Centro Engelberg para ayudar a descubrir respuestas a algunas de las preguntas restantes que Weinberg, Schultz y Lamdan tenían sobre los flujos de trabajo de los editores y las plataformas, los sistemas de creencias sobre los modelos de licencias y hasta qué punto se utilizan los datos de los consumidores para sostener el mercado.
“Todavía hay mucho que no sabemos sobre el impacto que tiene el préstamo de libros en bibliotecas digitales en ese mercado”, dijo Claire Woodcock. “Dicho esto, creo que los conocimientos que hemos obtenido de esta conversación con las partes interesadas de toda la industria nos brindan una comprensión mucho más completa de cómo surgió la relación editor-plataforma y qué significa eso para los consumidores institucionales como las bibliotecas”.
“La economía del libro electrónico contra la propiedad: cómo los editores y las plataformas han reformado la forma en que leemos en la era digital” se presenta cuando los tribunales están navegando por la ley de derechos de autor en la era posdigital.
“Los tribunales están luchando por comprender los problemas legales que rodean a los libros electrónicos, especialmente cómo se puede aplicar el uso justo a la posesión o préstamo de ellos”, dijo Jason Schultz. “Este libro blanco ayuda a aclarar dónde estamos y hacia dónde debe ir la ley para preservar la propiedad digital, especialmente para las bibliotecas que dependen de la propiedad de sus libros para que los usuarios puedan tomarlos prestados sin cargo”.
Lippincott, Joan K.Directions in Digital Scholarship: Support for Digital, Data-Intensive, and Computational Research in Academic Libraries. Coalition for Networked Information, June 2023
Este informe de una iniciativa de la Coalición 2023 para la Información en Red (CNI, por sus siglas en inglés) examina el compromiso de las bibliotecas con la erudición digital (DS, por sus siglas en inglés) y examina las conexiones con la investigación computacional y de uso intensivo de datos durante aproximadamente los últimos cinco años y en el futuro. No existe una fórmula fija para un programa de DS, aunque puede haber buenos modelos y buenas prácticas. Los tipos de programas que se ofrecen, el equilibrio entre servicios de investigación y de enseñanza, y los grupos clave a los que se presta servicio dependen de factores institucionales como los objetivos representados en el plan estratégico de la universidad o el apoyo de una facultad concreta.
Para comprender las tendencias de los programas de SD, incluida la atención al impacto de la pandemia, especialmente en lo que se refiere a la importancia de los espacios físicos y la programación presencial, se recopilaron datos de varias fuentes, incluidas entrevistas en línea con 12 responsables de bibliotecas y SD, perfiles de los programas de SD de 47 bibliotecas y conversaciones durante dos foros en línea que representaban a un total de 24 instituciones. Las conclusiones de estas fuentes se analizan y sintetizan en este informe.
Los programas de SD incluyen una amplia gama de actividades con un núcleo de consulta e instrucción, con instalaciones de apoyo, al servicio de profesores y estudiantes, normalmente de la mayoría o de todas las disciplinas de la institución. Los programas de SD tienen un carácter institucional, ya que algunos hacen hincapié en la investigación y otros en la enseñanza, y con el paso del tiempo cambian a menudo en respuesta a las nuevas prioridades presidenciales o institucionales.
«Quizá no hubo días en nuestra infancia más plenamente vividos que aquellos que creímos dejar sin vivirlos, aquellos que pasamos con un libro favorito. Todo lo que, al parecer, los llenaba para los demás, y que rechazábamos como si fuera un vulgar obstáculo ante un placer divino: el juego al que un amigo venía a invitarnos en el pasaje más interesante, la abeja o el rayo de sol molestos que nos forzaban a levantar los ojos de la página o a cambiar de sitio, la merienda que nos habían obligado a llevar y que dejábamos a nuestro lado sobre el banco, sin tocarla siquiera, mientras que, por encima de nuestra «cabeza, el sol iba perdiendo fuerza en el cielo azul, la cena a la que teníamos que llegar a tiempo y durante la cual no pensábamos más que en subir a terminar, sin perder un minuto, el capítulo interrumpido; todo esto, de lo que la lectura hubiera debido impedirnos percibir otra cosa que su importunidad, dejaba por el contrario en nosotros un recuerdo tan agradable (mucho más precioso para nosotros, que aquello que leíamos entonces con tanta devoción), que, si llegáramos ahora a hojear aquellos libros de antaño, serían para nosotros como los únicos almanaques que hubiéramos conservado de un tiempo pasado, con la esperanza de ver reflejados en sus páginas lugares y estanques que han dejado de existir hace tiempo.
Quién no recuerda como yo aquellas lecturas hechas en tiempo de vacaciones, que íbamos a ocultar sucesivamente en todas las horas del día que eran lo suficientemente apacibles e inviolables para darles asilo. Por la mañana, al volver del parque, cuando todo el mundo había salido a «dar un paseo», me deslizaba en el comedor donde, hasta la hora todavía lejana de almorzar, no entraría nadie más que la vieja Félicie relativamente silenciosa, y donde no tendría por compañeros, muy respetuosos de la lectura, más que los platos pintados colgados en la pared, el calendario cuya hoja de la víspera había sido recién arrancada, el reloj de pared y el fuego que habla sin esperar respuesta y cuya amable conversación vacía de sentido no viene, como las palabras de los hombres, a superponerse a las palabras que estáis leyendo. Me instalaba en una silla, cerca del pequeño fuego de troncos del que, durante el almuerzo, mi tío madrugador y jardinero diría: «¡No viene mal! Se soporta bastante bien un poco de fuego; os aseguro que a las seis hacía frío de verdad en el huerto ¡Y pensar que sólo faltan ocho días para Pascua!» Antes del almuerzo que, por desgracia, pondría fin a la lectura, quedaban todavía dos largas horas. De cuando en cuando, se escuchaba el ruido de la bomba al dejar correr el agua, que os hacía levantar los ojos hacia ella y observarla a través de la ventana cerrada, allí, muy cerca, en la única alameda del jardinillo que bordeaba con ladrillos y azulejos en inedia luna sus platabandas de pensamientos: unos pensamientos cosechados, al parecer, en esos cielos tan hermosos, esos cielos multicolores y como reflejados a través de las vidrieras de la iglesia que a veces podían verse entre los tejados del pueblo, cielos tristes que aparecían antes de las tormentas, o después, muy tarde ya. criando el día estaba a punto de tocar a su fin. Por desgracia la cocinera venía a poner el cubierto con excesiva antelación; ¡si al menos lo hubiera puesto en silencio! Pero se sentía en la obligación de decir: «No puede estar cómodo así; ¿quiere que le acerque una mesa?» Y sólo para responder: «No, gracias», había que detenerse en seco y hacer volver uno su voz de lo lejos que, labios adentro, repetía sin ruido, de corrido, todas las palabras que los ojos acababan de leer; había que detenerla, hacerla salir, y, para decir decorosamente: «No, gracias», infundirle una credibilidad aceptable y una entonación de respuesta que había perdido. Transcurría una hora; a menudo, mucho antes de la hora del almuerzo, empezaban a llegar al comedor los que, cansados, habían abreviado el paseo, habían «tomado por Méséglise», o los que no habían salido aquella mañana, pues «tenían que escribir». Nada más entrar decían educadamente: «No te molestaré», pero acto seguido empezaban a acercarse al fuego, a consultar la hora, a comentar que el almuerzo no sería mal recibido. Se prodigaba una particular deferencia a aquel o a aquella que se habían «quedado a escribir» y les preguntaban: «¿Ha despachado usted ya su correspondencia?» con una sonrisa mezcla de respeto, de misterio, de malicia y de reserva, como si aquella «correspondencia» hubiera sido a la vez un secreto de estado, una prerrogativa, una suerte y una indisposición. Algunos, sin esperar más, se sentaban con anticipación a la mesa, en sus respectivos sitios. Aquello era mi ruina, pues sería un mal ejemplo para los demás invitados, que creerían que ya era mediodía y harían pronunciar demasiado pronto a mis padres la frase fatal: «Venga, cierra ya el libro, vamos a comer.» Todo estaba listo, todas las piezas del cubierto dispuestas sobre el mantel donde sólo faltaba que trajeran, una vez finalizada la comida, el aparato de vidrio en que el tío horticultor y cocinero hacía él mismo el café en la mesa; un aparato tubular y complicado como un instrumento de física que oliera bien y donde era tan agradable ver subir en la campana de vidrio la ebullición repentina que dejaba a continuación las paredes empañadas de un poso aromático y parduzco; y también la nata y las fresas que el mismo tío mezclaba, en proporciones siempre idénticas, deteniéndose exactamente en el rosa ideal con la experiencia de un colorista y la intuición de un goloso. ¡Qué largo se me hacía el almuerzo! Mi tía abuela no hacía más que probar los platos para dar su opinión con una calma que soportaba, pero no admitía, la contradicción. Si se trataba de una novela, o de versos, cosas en las que era una entendida, se sometía siempre, con humildad de mujer, a la opinión de las personas más competentes. Pensaba que aquello pertenecía al dominio fluctuante del capricho, donde el gusto de uno solo no puede establecer la verdad. Pero sobre aquellas cosas cuyas reglas y principios le habían sido enseñados por su madre, sobre la manera de preparar ciertos platos, de interpretar las sonatas de Beethoven y de recibir a las visitas con amabilidad, estaba convencida de tener una idea justa de la perfección, y de distinguir cuando los demás se aproximaban más o menos. En las tres cosas, por lo demás, la perfección consistía casi en lo mismo: era una especie de sencillez en los medios, de sobriedad y de encanto. No admitía horrorizada que se pusieran especias en aquellos platos que no las requieren en absoluto, que se tocara el piano con afectación y abuso de pedales, que el «recibir» a alguien no se hiciera con perfecta naturalidad y se hablara de sí mismo con exageración. Al primer bocado, a las primeras notas, en una simple tarjeta de visita, pretendía ya saber si tenía que vérselas con una buena cocinera, con un verdadero músico, o con una mujer bien educada. «Puede que tenga una digitación mejor que la mía, pero demuestra no tener gusto al tocar con tanto énfasis un andante tan sencillo.» «Quizá sea una mujer muy brillante y llena de otras muchas cualidades, pero es una falta de tacto hablar de sí mismo en semejante circunstancia.» «Quizá sea una cocinera muy experimentada, pero no sabe preparar el bistec con patatas.» ¡El bistec con patatas! fragmento ideal para un certamen, difícil por su misma sencillez, especie de Sonata patética de la cocina, equivalente gastronómico de lo que representa en la vida de sociedad la visita de una dama que viene a pediros informes sobre un criado, y que en una acción tan simple puede demostrar tanto tacto y educación, corno que carece de ambos. Mi abuelo tenía tanto amor propio, que le hubiese gustado que todos los platos estuviesen en su punto, y entendía tan poco de cocina que nunca sabía cuando un plato había salido mal. Estaba dispuesto a admitir que en ocasiones no saliesen bien, muy rara vez por lo demás, y únicamente por un puro efecto del azar. Las críticas siempre justificadas de mi tía abuela, dando por supuesto, por el contrario, que la cocinera no había sabido preparar tal plato, no podían dejar de parecer particularmente intolerables a mi abuelo. A menudo, para evitar discusiones con él, después de haber probado el plato’ apenas con los labios, no daba su parecer, cosa que, por lo demás, nos indicaba claramente que éste era desfavorable. Permanecía muda, pero nosotros leíamos en sus dulces ojos una desaprobación inquebrantable y legítima que tenía la virtud de sacar de quicio a mi abuelo. Este le rogaba irónicamente que diera su opinión, se impacientaba con su silencio, la acosaba a preguntas, se enfurecía, pero era evidente que antes se habría dejado conducir al martirio que hacerla confesar la creencia de mi abuelo: que el pastel no estaba demasiado azucarado.»
Esta guía, elaborada con la ayuda de ChatGPT, tiene como objetivo ofrecer consejos prácticos a profesores y estudiantes para maximizar los beneficios y el uso ético de ChatGPT. y estudiantes para maximizar los beneficios y el uso ético de ChatGPT.
ChatGPT intensificó la conversación sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en la Educación Superior cuando se activó en noviembre de 2022. Alteró el statu quo de la enseñanza superior cuando cuando los estudiantes empezaron a utilizarlo para escribir sus redacciones. ChatGPT es un potente modelo (LLM) que imita la conversación humana. Los grandes modelos lingüísticos han demostrado resultados impresionantes en la identificación de patrones lingüísticos y la predicción de palabras contextuales. ChatGPT sobresale en la generación de respuestas textuales coherentes y relevantes con una entrada mínima del usuario. del usuario. Aprovechando su amplia base de datos de patrones lingüísticos entrenados, ChatGPT puede proporcionar respuestas textuales generadas que reflejan con precisión el contexto de la entrada del usuario. Estos tecnologías de Inteligencia Artificial (IA) generativa pueden ser útiles para académicos y estudiantes, proporcionar experiencias de aprendizaje personalizadas y adaptables, mejorar el compromiso de los estudiantes y y reducir la carga de educadores y administradores. Sin embargo, estos trastornos también han han llevado a los educadores a reconsiderar su enseñanza, sus planes de estudio y su evaluación. Es esencial Es esencial evaluar cuidadosamente las ventajas y limitaciones de estas tecnologías de IA, incluidos los posibles problemas éticos, y adaptar las estrategias pedagógicas a las necesidades de los alumnos. posibles problemas éticos, y adaptar las estrategias pedagógicas para que se ajusten al cambiante panorama de la tecnología educativa. tecnología educativa
Alonso-Arévalo, J. ¿Por qué las bibliotecas y los bibliotecarios son ahora más necesarios que nunca?. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios (AAB) N° 124, Julio-Diciembre 2022, pp. 13-30
El contenido fundamentalmente disponible en la Web y los medios electrónicos ha cambiado la dinámica de cómo operan y administran su misión las bibliotecas. Por lo general se sigue teniendo una idea muy simplista y sesgada de lo que es y lo que ofrece una biblioteca. Para la mayoría las bibliotecas son lugares donde obtener información. Pero precisamente a la información se accede cada vez más fácilmente con la llegada de los ordenadores, las redes y el formato digital, y aún más se ha acrecentado la capacidad de acceder a cualquier información en todo tiempo y lugar con la llegada de los dispositivos móviles. Contrariamente a ello las bibliotecas del siglo XXI son espacios polifacéticos e inclusivos que apoyan la participación ciudadana desde múltiples perspectivas. En muchos casos, los bibliotecarios se han convertido en maestros en la formación sobre el uso de los servicios bibliotecarios digitales y muchas bibliotecas se han convertido en centros de capacitación tecnológica que ofrecen formación gratuita o de bajo costo a través de una amplia variedad de medios. Los bibliotecarios de hoy son más que administradores de libros, videos y archivos digitales, sino que también son miembros clave de la comunidad y de sus relaciones públicas. Muchos organizan y acogen eventos de la comunidad, la red de bibliotecas junto con otras bibliotecas y sistemas son fundamentales para fomentar la interacción y para aumentar la calidad de los materiales disponibles para sus usuarios.
Voyant Tools proporciona una interfaz interactiva y fácil de usar que le permite explorar y visualizar sus datos de texto. No requiere conocimientos de programación, por lo que es accesible a usuarios con distintos niveles de conocimientos técnicos. Diseñada para ser utilizada por especialistas en humanidades digitales, estudiantes y el público en general.
Voyant Tools es una herramienta en línea de análisis y visualización de textos que permite a los usuarios explorar y analizar datos textuales. Ofrece diversas funciones y herramientas para ayudar a investigadores, académicos y estudiantes a obtener información de sus corpus de texto. Voyant Tools se utiliza a menudo en los campos de las humanidades digitales, el análisis literario y las ciencias sociales.
Para utilizar Voyant Tools, visita el sitio web oficial voyant-tools.org y pega tu texto directamente en la herramienta o carga un archivo que contenga su texto. A continuación, puede explorar las distintas opciones de análisis y visualizaciones que ofrece Voyant Tools para conocer mejor sus datos textuales.
Algunas de las características destacadas de Voyant Tools incluyen el análisis de frecuencia de palabras, que muestra las palabras más utilizadas en un texto o corpus, y la concordancia, que muestra ejemplos de cómo se utiliza una palabra específica en diferentes contextos. También ofrece visualizaciones como nubes de palabras, que representan gráficamente las palabras más frecuentes, y herramientas de resumen y análisis de corpus para examinar patrones y tendencias en los textos. Con Voyant Tools, puedes realizar una amplia gama de tareas de análisis de texto, incluyendo:
Análisis de frecuencia de palabras: Voyant Tools genera una nube de palabras y una lista de frecuencia de palabras para mostrar las palabras más utilizadas en un texto o corpus. Le permite identificar términos y temas clave.
Concordancia: Esta función muestra los casos de una palabra seleccionada en su contexto, lo que le permite examinar cómo se utiliza un término concreto a lo largo del texto.
Colocación: Muestra palabras que aparecen frecuentemente cerca unas de otras, ayudándole a identificar combinaciones de palabras o frases significativas.
Nube de etiquetas: Genera una visualización de nube de palabras, donde el tamaño de cada palabra representa su frecuencia en el texto.
Tendencias: Permite ver la frecuencia de las palabras a lo largo del tiempo, ayudándole a analizar cómo cambia el uso del lenguaje en diferentes periodos.
Herramientas de resumen: Puede utilizar las Herramientas Voyant para generar resúmenes de documentos, identificar las palabras más distintivas y crear modelos temáticos.
Análisis de corpus: Puede cargar múltiples textos en Voyant Tools y analizarlos colectivamente, comparando el uso de palabras en diferentes documentos.
Gabriunas, Iliana Páez, Mauricio Sanabria Rangel, Valérie Gauthier Umaña, Rafael Alberto Méndez Romero, y Liliana Rivera Virgüez. Transformación digital en las organizaciones. Universidad del Rosario, 2022
Este libro aborda aspectos Fundamentales de la transformación digital en las organizaciones, y a través de estas, en la sociedad en general. Especialistas de diversos campos disciplinares y contextos, así como líderes con experiencia en la realización de este tipo de iniciativas en organizaciones de diversos tipos y tamaños, abordan los orígenes, los Fundamentos y las implicaciones de esta importante transformación. La transformación digital conduce a las organizaciones a considerar la implementación de múltiples iniciativas tecnológicas, pero también, a la realización de diversas acciones en lo social, lo cultural, lo político, lo económico, lo ecológico y lo normativo, en la configuración de un proceso de adaptación a las nuevas realidades y, en no pocas ocasiones, de un proceso que responde a la necesidad de reconfigurar, reinventar y hacer avanzar los esquemas tradicionales de organizarnos socialmente, con el interés de alcanzar nuevos estándares de bienestar, desarrollo y prosperidad para la humanidad. Este tipo de transformación implica la reconfiguración del modelo de negocio y, de hecho, el surgimiento de nuevos negocios, así como el establecimiento de Formas inéditas de comerciar, comunicarse y de interactuar en todas las esferas entre los diversos actores que dan Forma a la sociedad. Dado que en América Latina no existen suficientes trabajos que permitan comprender los aspectos relevantes de la transformación digital en el contexto organizacional, y de la sociedad en su conjunto, este libro pretende constituirse en una obra de referencia y de consulta para aquellas personas interesadas en este tema en el contexto actual.
Evaluar la procedencia de la información es crucial para decidir si es fiable. Observando a los verificadores de hechos, descubrimos que la mejor manera de aprender sobre un sitio web es la lectura lateral: salir de un sitio para ver qué dicen otras fuentes digitales sobre él. El proceso implica ser crítico y curioso, buscando información adicional fuera de la fuente original para obtener una visión más completa y objetiva de la información.
En la llamada Lectura Lateral (Lateral Reading) los profesores modelan la lectura lateral y guían a los alumnos a través de una serie de actividades estructuradas para desarrollar y mejorar sus habilidades de verificación de las noticias. Los alumnos contrastan la lectura lateral con la lectura vertical (permanecer en una sola página web), y aprenden cómo comprobar lo que otros sitios web dicen sobre una fuente es una mejor estrategia de evaluación que confiar en lo que la fuente dice sobre sí misma. Estas lecciones también presentan a los alumnos los recursos que pueden utilizar en la lectura lateral: Wikipedia, noticias y sitios web de organizaciones de verificación de hechos.
La lectura lateral es una técnica de evaluación de la información que consiste en abandonar la página web o la fuente que se está examinando para recabar información de otras fuentes antes de emitir un juicio sobre la credibilidad y fiabilidad de la fuente original. En lugar de basarse únicamente en el contenido presentado en una única página web, la lectura lateral anima a las personas a realizar una investigación más amplia buscando fuentes e información adicionales fuera del contexto original. De este modo, se potencia el pensamiento crítico y la comprobación de los hechos, lo que permite evaluar la información con mayor conocimiento y precisión. La lectura lateral es especialmente útil en la era digital, donde la desinformación y la desinformación pueden propagarse rápidamente, ya que ayuda a los usuarios a evitar ser víctimas de fuentes sesgadas o poco fiables.
El proceso de lateral reading implica varios pasos para evaluar la información y determinar su credibilidad. Aquí está el proceso general del lateral reading:
Encuentra la fuente original: Identifica el sitio web, artículo o fuente original que estás leyendo y deseas evaluar. Toma nota del título, autor, fecha de publicación y cualquier otra información relevante.
Abre una nueva pestaña del navegador: En lugar de quedarte en la página original, abre una nueva pestaña en tu navegador para buscar información adicional sobre la fuente y el tema en cuestión.
Investiga la fuente: Utiliza motores de búsqueda confiables para buscar más información sobre la fuente original. Examina si hay otros artículos o fuentes que respalden o contradigan la información proporcionada. Presta atención a las fuentes reputadas, como medios de comunicación confiables, instituciones académicas o expertos reconocidos en el campo.
Verifica la reputación de la fuente: Evalúa la credibilidad y la reputación de la fuente original y de las fuentes adicionales que encuentres. Investiga quién es el autor, su experiencia y sus posibles sesgos. Considera si la fuente tiene un historial confiable y si ha sido citada o reconocida en otros lugares.
Analiza múltiples perspectivas: Busca diferentes perspectivas y opiniones sobre el tema en cuestión. Lee fuentes con puntos de vista divergentes para obtener una imagen más completa y equilibrada.
Identifica señales de calidad: Presta atención a las señales de calidad en la fuente original y en las fuentes adicionales que encuentres. Esto puede incluir la presencia de datos respaldados por evidencia, citas y referencias a otras fuentes confiables, así como un tono objetivo y profesional.
Evalúa la coherencia y consistencia: Compara la información proporcionada en la fuente original con la información encontrada en otras fuentes. Busca inconsistencias, contradicciones o falta de evidencia para respaldar las afirmaciones hechas.
Reflexiona y toma una decisión informada: Después de examinar la fuente original y realizar una investigación adicional, reflexiona sobre la información y toma una decisión informada sobre su credibilidad y confiabilidad. Ten en cuenta las perspectivas múltiples y la evidencia disponible antes de llegar a una conclusión.
Kari Kivinen, Minna Aslama Horowitz, Pipsa Havula, Tiina Härkönen, Carita Kiili, Elsa Kivinen, Harto Pönkä, Joonas Pörsti, Mikko Salo, Riina Vuorikari & Jukka Vahti. «Digital Information Literacy Guide: A Digital Information Literacy Guide for Citizens in the Digital Age». Helsinki: Faktabaari, 2022
«Digital Information Literacy Guide: A Digital Information Literacy Guide for Citizens in the Digital Age», resume muchas de las estrategias y actividades clave que Finlandia ha incorporado recientemente a su currículo escolar formal K12, así como las competencias digitales, mediáticas y de alfabetización informacional que el gobierno finlandés pretende cultivar intencionadamente en los ciudadanos adultos de todas las edades.
La alfabetización digital es una habilidad cívica moderna que sustenta la participación en la toma de decisiones democráticas. Finlandia es conocida por su alta tasa de alfabetización, y la enseñanza de múltiples alfabetizaciones se ha integrado en los currículos actuales desde la educación infantil temprana.
Sin embargo, en plataformas digitales como TikTok, YouTube, Instagram y Facebook, los niños y los jóvenes se enfrentan a una confusa avalancha de información que puede que no puedan filtrar con las habilidades que han adquirido en la comunidad escolar y en casa: afirmaciones sobre productos por parte de influencers, resultados de búsqueda adaptados por algoritmos comerciales, propaganda ingeniosamente elaborada y autorizaciones para rastrear el comportamiento en línea o el movimiento físico en el espacio urbano ocultas detrás de innumerables botones de «sí».
La alfabetización informacional digital es la capacidad de acceder, gestionar, comprender, integrar, comunicar, evaluar, crear y difundir información de forma segura y a través de las tecnologías digitales. Incluye competencias denominadas alfabetización informacional, alfabetización mediática, alfabetización informática y alfabetización en TIC,. pero también la capacidad de comprender el funcionamiento del panorama de la información digital en general. La alfabetización informacional digital implica una dimensión de compromiso activo y cívico con el mundo digital y promueve la ciudadanía activa.
Májovský, Martin, Martin Černý, Matěj Kasal, Martin Komarc, y David Netuka. «Artificial Intelligence Can Generate Fraudulent but Authentic-Looking Scientific Medical Articles: Pandora’s Box Has Been Opened». Journal of Medical Internet Research 25, n.o 1 (31 de mayo de 2023): e46924. https://doi.org/10.2196/46924.
Un estudio publicado en el Journal of Medical Internet Research por Martin Májovský y sus colegas revela que los modelos de lenguaje de inteligencia artificial (IA), como ChatGPT (Chat Generative Pre-trained Transformer), pueden generar artículos científicos fraudulentos que parecen notablemente auténticos. Este descubrimiento plantea preocupaciones críticas sobre la integridad de la investigación científica y la confiabilidad de los documentos publicados.
Investigadores de la Universidad Charles, República Checa, se propusieron investigar las capacidades de los modelos actuales de lenguaje de IA para crear artículos médicos fraudulentos de alta calidad. El equipo utilizó el popular chatbot de IA, ChatGPT, que se ejecuta en el modelo de lenguaje GPT-3 desarrollado por OpenAI, para generar un artículo científico completamente ficticio en el campo de la neurocirugía. Las preguntas y sugerencias se refinaron a medida que ChatGPT generaba respuestas, lo que permitió mejorar iterativamente la calidad del resultado.
Los resultados de este estudio de concepto fueron sorprendentes: el modelo de lenguaje de IA produjo con éxito un artículo fraudulento que se asemejaba estrechamente a un documento científico genuino en cuanto al uso de palabras, estructura de las oraciones y composición general. El artículo incluía secciones estándar como resumen, introducción, métodos, resultados y discusión, así como tablas y otros datos. Sorprendentemente, todo el proceso de creación del artículo tomó solo una hora sin necesidad de ningún entrenamiento especial por parte del usuario humano.
Si bien el artículo generado por IA parecía sofisticado e impecable, al examinarlo más detenidamente, los lectores expertos pudieron identificar inexactitudes y errores semánticos, especialmente en las referencias; algunas referencias eran incorrectas, mientras que otras no existían. Esto subraya la necesidad de una mayor vigilancia y métodos de detección mejorados para combatir el posible mal uso de la IA en la investigación científica.
Los hallazgos de este estudio destacan la importancia de desarrollar pautas éticas y mejores prácticas para el uso de modelos de lenguaje de IA en la escritura e investigación científica genuina. Modelos como ChatGPT tienen el potencial de mejorar la eficiencia y precisión en la creación de documentos, el análisis de resultados y la edición de lenguaje. Al utilizar estas herramientas con cuidado y responsabilidad, los investigadores pueden aprovechar su poder al tiempo que minimizan el riesgo de mal uso o abuso.
En un comentario sobre el artículo del Dr. Májovský, el Dr. Pedro Ballester habla sobre la necesidad de priorizar la reproducibilidad y visibilidad de las obras científicas, ya que estas sirven como salvaguardias esenciales contra la proliferación de investigaciones fraudulentas.
A medida que la IA continúa avanzando, es crucial que la comunidad científica verifique la precisión y autenticidad del contenido generado por estas herramientas e implemente mecanismos para detectar y prevenir el fraude y la mala conducta. Si bien ambos artículos coinciden en que se necesita una mejor manera de verificar la precisión y autenticidad del contenido generado por IA, cómo se puede lograr esto es menos claro. «Deberíamos al menos declarar en qué medida la IA ha ayudado en la escritura y análisis de un artículo», sugiere el Dr. Ballester como punto de partida. Otra posible solución propuesta por Májovský y sus colegas es hacer obligatoria la presentación de datos para respaldar los resultados de la investigación, lo cual podría aumentar la transparencia y la verificabilidad de los estudios.