Archivo de la categoría: Informes

Directrices sobre Los recursos educativos abiertos (REA) en la enseñanza superior

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Guidelines for Open Educational Resources (OER) in Higher Education. Vancouver, British Columbia: UNESCO, 2015
ISBN 978-1-894975-42-1

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Los recursos educativos abiertos (REA) son los materiales utilizados para apoyar la educación que pueden ser accedidos libremente, reutilizados, modificados y compartidos. Estas Directrices esbozan las principales cuestiones y hacen sugerencias para la integración de los REA en la educación superior. Su propósito es animar quienes toman decisiones en los gobiernos e instituciones a invertir en la producción sistemática de la adaptación y uso de los REA y llevarlos a la educación superior con el fin de mejorar la calidad de los currículos, la enseñanza y reducir los costos.

51 Libros e informes profesionales gratis sobre Información y Documentación. Noviembre 2016

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Uso de libros electrónicos en bibliotecas universitarias 2016

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Ebook Usage in U.S.Academic Libraries 2016. . [e-Book] New York, Library Journal, 2016

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Después de cuatro años de estudios sobre el uso de libros electrónicos en entornos académicos, Library Journal publica el estudio relativo al año 2016 para analizar los cambios que se han producido en los últimos meses. Para ello se hizo una encuesta nacional a la que respondieron 346 bibliotecarios universitarios.

En el ámbito universitario, con la información recabada por este estudio, los libros impresos aún son el material preferido por los estudiantes de enseñanza superior para la mayoría de los tipos de contenido. Aunque el número medio de libros electrónicos disponibles ha crecido un 33% desde 2012, los usuarios todavía tienen acceso a aproximadamente 2½ veces más volúmenes de libros impresión que de libros electrónicos en los campus universitarios. El informe presenta datos de universidades públicas y privadas de estados Unidos.

En 2016 la media de libros electrónicos por biblioteca universitaria en Estados Unidos es de 47.183 volúmenes. El 48% de los libros adquiridos se han comprado de manera individual, mientras que el 52% se han adquirido mediante consorcios. Lo que pone en evidencia que la compra consorciada se está consolidando como modelo de adquisición.

Por categorías y disciplinas, el volumen de títulos más importante es el relativo a obras de referencia, que son ofertadas por el 92% de las bibliotecas universitarias, en segundo lugar, tendríamos las monografías del curso que son ofertadas por el 87% de todas las bibliotecas de campus. Estos últimos son también los libros electrónicos más demandados. Y curiosamente la tercera categoría en cuanto a la cantidad de libros ofertados es la de obras de ficción. En cuanto al uso de libros por áreas temáticas encontramos estas cinco disciplinas: Economía y Empresa (48%), Enfermería (44%), psicología (43%), Historia (38%) y Educación (37%)

Respecto a los factores que impulsan la compra de libros en formato digital, el 82% de los bibliotecarios respondieron que se debe a peticiones por parte de los docentes, el 79% dijo que, debido al precio, y un 76% debido a exigencias del currículo o plan de estudios.

El ordenador portátil es el principal dispositivo usado para leer libros electrónicos en un 59% de los casos, las tabletas y teléfonos inteligentes fueron seleccionadas sólo por un 4%, y casi una tercera parte de los que respondieron dijeron que no saben que dispositivo utilizar para leer las colecciones digitales que posee su biblioteca.

Prácticamente todos los bibliotecarios académicos realizan actividades de promoción de sus colecciones de libros electrónicos de alguna manera. Ocho de cada diez dicen que hablan específicamente de libros electrónicos durante las sesiones de alfabetización impartidas por la biblioteca, y el 75% confían en el “boca a boca” para promover las colecciones de libros electrónicos. Otro 69% usan guías temáticas (LibGuides) para promocionar los libros digitales.

Los modelos de adquisición de libros electrónicos han sido un punto de discusión para los bibliotecarios desde la llegada de los libros electrónicos a sus instituciones. Estos modelos han estado en constante evolución para satisfacer mejor las necesidades y los presupuestos de las bibliotecas, pero hasta ahora parece que no hay ninguna solución definitiva en cuanto a disponer de un modelo único de adquisición, y las bibliotecas siguen utilizando una amplia variedad de modelos. «Suscripción» y «acceso a perpetuidad» son los dos más comunes en bibliotecas universitarias estadounidenses.

 

MODELOS DE ADQUISICIÓN DE EBOOKS EN BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS

  • Suscripción 79%
  • Acceso perpetuo \ compra título a título 75%
  • Demanda orientada por el usuario (PDA)  49%
  • Compra anticipada con tarifa de mantenimiento 34%
  • Demanda \ adquisición con préstamo a corto plazo 18%
  • Planes de aprobación de libros electrónicos 11%
  • Plan combinado de aprobación de libros electrónicos e impresos 10%
  • Otros 4%

 

En cuanto al modelo preferido por los bibliotecarios, no hay un consenso claro, pero el primer modelo que aparece en su lista de preferencias es el de acceso a perpetuidad o compra título a título elegido por el 39%. y en segundo lugar la suscripción y el modelo PDA (Demanda orientada por el usuario». El resto de modelos son mucho menos populares.

Ni a los bibliotecarios ni a los usuarios de la biblioteca les gusta el modelo de acceso de un sólo libro por usuario, argumentando que puede ser frustrante para aquellos títulos de mayor demanda. En general prefieren el acceso simultáneo, ya el 55% de las colecciones de libros electrónicos de las bibliotecas universitarias permiten el acceso simultáneo. Un tercio (34%) permiten el acceso exclusivamente a un solo usuario.

En cuanto al acceso a la colección de libros electrónicos, la mayoría (74%) de las bibliotecas universitarias dicen que los usuarios acceden a los libros electrónicos a través de su catálogo, mientras que el 53% usa un servicio de descubrimiento y el 46% usa LibGuides o algún otro servicio de intercambio. De las bibliotecas que utilizan un servicio de descubrimiento, el 56% dice que el uso de libros electrónicos ha aumentado.

El seguimiento del uso de libros electrónicos es una forma esencial para garantizar que los recursos se distribuyen correctamente, el problema principal radica en que no hay un sistema normalizado de recopilación de estadísticas de uso de libros electrónicos. Sólo el 23% de las bibliotecas universitarias utilizan un único método para el seguimiento del uso. El método principal es «número total de recuperaciones de texto» (usado por 53%), seguido de «número de descargas / checkouts» (48%), «número de sesiones iniciadas» (38%) y «número de páginas vistas» (35%). Muy pocos encuestados pudieron concretar datos fiables de la circulación de libros electrónicos, y los que lo hicieron basaron sus cifras en tantas variables diferentes que era imposible sacar conclusiones significativas de ellas. Sin embargo, en aquellas bibliotecas que disponen de datos la circulación de libros electrónicos y el uso continúa creciendo, con un aumento de casi el 10% en la circulación.

Tal como afirman los bibliotecarios, la mayor barrera para el uso de libros electrónicos es que “los usuarios prefieren aún el formato impreso», seleccionados por el 60% de los encuestados, frente al 50% en 2012, y hasta el 40% en la primera encuesta realizada en 2010. «El desconocimiento de la disponibilidad de libros electrónicos» fue seleccionado por el 56% de los encuestados (frente al 52% en 2012), y «la dificultad para leer en pantalla o en línea» se redujo cuatro puntos porcentuales con un 41%. «Las limitaciones del formato» fue la respuesta de un 40% de los encuestados en 2016.

En una nueva pregunta, sólo el 16% de los encuestados de este año informan que la demanda de libros electrónicos de la biblioteca es alta. El resto se divide, con el 40% de las bibliotecas universitarias que dicen que la demanda de libros electrónicos es baja, y otro 39% que dice que la demanda de libros electrónicos es similar a la de otros formatos. En otras palabras, no hay ni una preferencia ni un rechazo especial por los libros electrónicos; Son simplemente un recurso que se prefiere para algunos tipos de contenido y no para otros.

En el año académico 2015-2016, las bibliotecas universitarias gastaron un promedio de 62,904$ (mediana 19,357 $) en libros electrónicos, en comparación con el año académico 2011-2012, en el cual las bibliotecas gastaron un promedio de 67.400 dólares (mediana 16.600$) en libros electrónicos. En una base media, el gasto ha bajado, pero en una base mediana ha subido. Esencialmente, el gasto en libros electrónicos creció modestamente.

En lo relativo a proveedores de ebooks en bibliotecas universitarias. El 82% por ciento de las bibliotecas obtienen sus libros electrónicos a través de EBSCOhost (un 38% también compran a través de YBP, ahora propiedad de EBSCO). 59% por ciento adquieren libros electrónicos a través de Gale y otro 58% a través de ProQuest Ebook Central (anteriormente Ebrary y EBL). En cuanto al vendedor de libros electrónicos preferido EBSCOhost recibió la respuesta más significativa (22%) seguido por ProQuest Ebook Central (19%). Las características más destacadas del libro electrónico que los bibliotecarios universitarios consideran al tomar decisiones de selección son, y por este orden, que tengan capacidades para guardar, compartir y descargar contenidos por parte del usuario, que dispongan de URLs persistentes, que estén optimizados para dispositivos móviles, y que estén disponibles en formato PDF. Estas características fueron citadas como importantes o muy importantes por más del 90% de los encuestados.

Lo más destacado de la encuesta de este año es que «los estudiantes prefieren el formato impreso», pero la pregunta es, ¿por qué lo prefieren y para qué tipo de materiales? En general esta preferencia tiene que ver con la poca disponibilidad de tiempo o paciencia para resolver los problemas de usabilidad básica de los materiales de investigación y los problemas añadidos de los sistemas DRM, así como otras limitaciones en el acceso y uso de libros electrónicos. Para ellos el formato impreso no conlleva estos problemas adicionales

Por ello los vendedores necesitan entender cómo estudiantes e investigadores usan los materiales de investigación en comparación con la simple lectura de una novela de ficción. En cuanto a la biblioteca todo esto presenta importantes desafíos que pueden tener efectos positivos y negativos sobre la capacidad de ofrecer y apoyar enseñanzas formativas con libros electrónicos, dispositivos, y sus capacidades de uso.

Vale la pena tener en cuenta alguna de las mejores prácticas como la iniciativa «Charlotte “desarrollada por la Universidad de Carolina del Norte. La iniciativa  busca formas de integrar los libros electrónicos en las bibliotecas universitarias sin cambiar el papel que desempeñan estas bibliotecas en la vida académica. La iniciativa se basa en tres principios rectores:

[P] Adquisición permanente de eBooks lo que requiere de una licencia que tenga en cuenta estos tres términos:

  • Provisión de acceso irrevocable perpetuo y derechos de archivo.
  • Permiso para usuarios simultáneos ilimitados.
  • Libertad de cualquier Gestión de Derechos Digitales (DRM), incluyendo el uso de formatos propietarios, acceso restringido al contenido, o tiempo de acceso limitado

 

Estas tres cuestiones impiden la mayor aceptación de los libros electrónicos, especialmente cuando frustran la capacidad de los estudiantes e investigadores para utilizar la biblioteca como la herramienta de investigación para la que fue diseñada

¿Cómo consumimos noticias en la actualidad? Nuevas actitudes y prácticas del consumidor en la era digital

 

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Gottfried, J., M. Barthel, et al. (2016). [e-Book]  Modern News Consumer: News attitudes and practices in the digital era. NY, Pew Research, 2016

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Cuestionario

Una nueva encuesta realizada en dos partes por Pew Research Center a principios de 2016 en asociación con la Fundación John S. y James L. Knight, revela que el público que consuma noticias se muestra prudente, ya que demanda noticias más complejas y exigentes y tiene en cuenta el valor de la fuente que proporciona la información.. 

Ola tras ola de innovación digital ha introducido un nuevo conjunto de factores que influyen en los hábitos de consumo de noticias por parte del público. Las redes sociales, aplicaciones de mensajería de correo electrónico y los propios textos proporcionan un flujo constante de noticias a través de personas que tenemos cerca o de desconocidos con quienes compartimos redes sociales. Las noticias ahora nos llegan como enlaces o acciones, poniéndose menos énfasis en el editor. Y, los niveles de hiper inmediatez y movilidad pueden crear la expectativa de que la noticia nos llegará sin necesidad de buscarla. ¿Cómo están influyendo estas cuestiones en las prácticas de consumo y las actitudes hacia las noticias? ¿Cuál son los rasgos que definen al consumidor de noticias en la actualidad?

La fiabilidad de la noticia sigue siendo una parte importante de la vida pública. Más de siete de cada diez adultos estadounidenses siguen las noticias nacionales y locales algo o muy de cerca – El 65% siguen las noticias internacionales con  regularidad- . El 81% de los estadounidenses siguen las noticias a través de sitios web, aplicaciones o sitios de redes sociales. Una de las características principales es que el consumo de noticias digitales es cada vez más móvil. Entre los que reciben las noticias tanto en ordenadores de sobremesa y dispositivos móviles, más de la mitad prefieren informarse a través del móvil.

En este entorno digital de noticias, el papel de los amigos y familiares se amplifica, pero los estadounidenses todavía revelan fuertes lazos con las agencias y empresas de noticias. Los datos también refuerzan cómo, a pesar de los cambios dramáticos presenciados durante la última década, el consumo de noticias en la era digital aún esta en una etapa inicial.

Estos hallazgos provienen de un estudio de dos partes, que pidió a los adultos de Estados Unidos responder a una amplia gama de preguntas sobre sus hábitos de comunicación y actitudes en torno al consumo de noticias, y luego en el transcurso de una semana posterior se les preguntó en tiempo real sobre las noticias que habían llegado en las últimas dos horas. La primera encuesta se realizó de enero 12-Feb. 8, 2016, entre 4.654 adultos estadounidenses mayores de 18 años. El segundo estudio consistió en 14 encuestas cortas, en línea entre el 24 de febrero y el 1 de marzo de 2016.

Anonimato, privacidad y seguridad en línea

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Rainie, L., Kiesler, S., Kang, R., & Madden, M. Anonymity, Privacy, and Security Online: Pew Research, 2013

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Un nuevo estudio revela que a la mayoría de los usuarios de Internet les gustaría ser anónimo en línea, pero muchos piensan que no es posible ser completamente anónimo en Internet. Algunas de las principales conclusiones:

• El 86% de los usuarios de Internet han tomado medidas en línea para eliminar o enmascarar sus huellas digitales, que van desde limpiar cookies para encriptar su correo electrónico.

• El 55% de los usuarios de Internet han tomado medidas para evitar el espionaje por parte de determinadas personas, organizaciones o el gobierno.

El libro digital: aproximación a la realidad de las editoriales presentes en LIBER 2015

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El libro digital: aproximación a la realidad de las editoriales presentes en LIBER 2015 (febrero 2016). [e-Book]  Madrid, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2016

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Informe que recoge los resultados de la encuesta realizada por el Observatorio de la Lectura y el Libro a un total de 131 editoriales españolas presentes en LIBER 2015 sobre la situación y las expectativas de dichas editoriales ante el reto del libro digital.

Para 2017 el 84% de las editoriales consultadas habrá entrado en el mercado del libro digital. La oferta digital suele abarcar menos de la mitad del catálogo.  Aunque la oferta digital suele dirigirse a libros también publicados en papel, cada vez es más frecuente publicar libros exclusivamente en digital. Se da una mayor diferenciación de formatos según la antigüedad del libro. La oferta digital suele abarcar variedad de materias y formatos, asi 4 de cada 10 editoriales publican libros enriquecidos.

En cuanto a la comercialización, cada vez más editoriales apuestan por la venta de sus libros digitales en librerías. 4 de cada 10 editoriales con libros digitales ofrece la versión digital del libro junto a su versión en papel. El libro digital ayuda a las editoriales a alcanzar públicos distintos a los del libro en papel. La mayoría de las editoriales dispone de oferta digital en el mercado latinoamericano. 1 de cada 4 editoriales con oferta en Latinoamérica distribuye todo su catálogo digital en la zona. Las editoriales se guían principalmente por el precio medio del libro digital. La mayoría de las editoriales consultadas ha optado por alguna medida para evitar la descarga no legal de contenidos. El libro digital continúa teniendo una repercusión limitada en las cifras de venta. A pesar de ello, el sector es optimista en cuanto al futuro del libro digital, aunque menos entusiasta que hace un año

Los resultados de la encuesta vuelven a confirmar la existencia de una apuesta generalizada hacia el libro digital en coexistencia con el libro en papel. La mayoría de las editoriales consultadas han entrado ya en este mercado, y las que no lo han hecho confirman mayoritariamente su intención de incorporarse a él antes de que finalice el año 2017. La razón que más impulsa a estas editoriales a disponer de oferta digital es abarcar otros públicos distintos a los del libro en papel. No obstante, aún cerca del 14% de las editoriales encuestadas señala que no tiene previsto publicar libros en este formato, al menos a corto plazo.

Los resultados también confirman que, sin renunciar al digital, el formato impreso sigue siendo el eje principal de actividad de la mayoría de estas editoriales. Solo cerca del 36% de las editoriales encuestadas publican más de la mitad de su catálogo en formato digital, y solo un 23% publican algún libro exclusivamente en dicho formato, una proporción no muy elevada pero en crecimiento. Las novedades, por otro lado, continúan estando más asociadas al papel y, aunque es relativamente común que se publiquen en ambos formatos, es menos frecuente que estas editoriales saquen al mercado en digital una novedad sin su correspondiente versión en el formato tradicional.

En cuanto a los modelos de comercialización, las editoriales siguen apostando mayoritariamente por fórmulas tradicionales, como la venta título a título. Algunas experimentan con modelos alejados de aquellos asociados tradicionalmente al libro en papel, como el streaming, aunque parece haber descendido la apuesta hacia este sistema respecto al año anterior. Sin embargo, parece crecer el uso de la librería como canal de venta de libros digitales, afirman utilizar ya 4 de cada 10 editoriales encuestadas para vender sus libros digitales. Por otro lado, la mayoría de las editoriales distribuyen sus libros digitales en el mercado latinoamericano, y 1 de cada 4 dispone en dicho mercado la totalidad de su catálogo digital.

Por último, cabe destacar que, a pesar de que la facturación por libros digitales no supera en la mayoría de las editoriales encuestadas el 10% de la facturación de la empresa, se mantiene cierta confianza en cuanto a su futuro. No obstante, el sector se muestra algo menos entusiasta que hace un año: más de la mitad considera que su cuota para 2020 se mantendrá por debajo del 10% (en la Encuesta 2014 más de la mitad estimaba que esta estaría entre el 10-50%). Respecto a fenómenos como el de la autoedición o modelos comerciales como el streaming aplicado al libro, el sector parece tener claro que tanto uno como otro han venido para quedarse, aunque son pocos los que consideran que marcarán el futuro de la industria editorial y mayoría los que ven ambas tendencias como una forma más de publicar o de comercializar los libros.

20 Claves Educativas para el 2020: ¿Cómo debería ser la educación del siglo XXI?

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(2012). [e-Book] 20 Claves Educativas para el 2020: ¿Cómo debería ser la educación del siglo XXI? Madrid, Fundación Telefónica, 2012.

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¿Qué cambios deben aplicarse sobre la Educación para adaptarse a las necesidades sociales, económicas y tecnológicas del siglo XXI? ¿Qué papel jugarán los profesores, las familias y los propios estudiantes en este reto? Fundación Telefónica se planteó el desafío de responder a la pregunta de cómo debería ser la Educación en el Siglo XXI en 2012 y ha trabajado en buscar respuestas con un gran debate abierto al ámbito iberoamericano durante 18 meses. Tras 200 aulas virtuales con más de 50.000 docentes de 9 países, 70 eventos presenciales con más de 9.000 asistentes, y las aportaciones de 300 ponentes internacionales, hemos extraído 20 claves que consideramos fundamentales para el éxito educativo con las generaciones que ahora comienzan su proceso de aprendizaje.

Préstamo de libros electrónicos en bibliotecas

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Zickuhr, Kathryn, Lee  Rainie, et al. “Libraries, patrons, and e-books.” Pew Research Center’s Internet & American Life Projecct, june 2012

Descagar

Un 12% de los estadounidenses mayores de 16 años o más que lee libros electrónicos dicen que han tomado prestado un libro electrónico de una biblioteca en el último año, y en su mayoría esto se ha producido en una biblioteca local.

La mayoría de los prestatarios  de libros electrónicos dicen que las bibliotecas son muy importantes para ellos y sus familias, y son lectores asiduos en todos los formatos, incluyendo libros que compran y libros prestados.  Además dicen que han leído un promedio de 29 libros en el último año, en comparación con los 23 libros que manifiestan haber leído los lectores que no piden prestados libros electrónicos en una biblioteca. Tal vez lo más sorprendente, es la media de libros de lectura prestados en la biblioteca, que es de 20 libros en el último año para los prestatarios de libros electrónicos y 12 por no prestatarios.

Un dato es que la mayoría del público en general, -no sólo a lectores de libros electrónicos-, no son conscientes de que pueden pedir prestados libros electrónicos en las bibliotecas. Estos resultados son sorprendentes debido a que más de tres cuartas partes de las bibliotecas públicas del USA prestan libros electrónicos

Se pidió a todos los usuarios mayores de 16 años si sabían si se podían pedir libros electrónicos para préstamo en su biblioteca, y el 62% dijo que no sabía si su biblioteca ofrecía ese servicio. Aproximadamente el 22% dicen que saben que su biblioteca presta ebooks, y el 14% dicen que saben que en su biblioteca no se prestan aún libros electrónicos.

  • El 58% de los socios de la biblioteca dicen que no saben si su biblioteca ofrece en préstamo libros electrónicos .
  • El 55% de todos los que dicen que la biblioteca es “muy importante” para ellos dijeron que no sabían si su biblioteca presta libros electrónicos.
  • El  53% de todos los propietarios de ordenadores tablet dicen que no saben si su biblioteca presta libros electrónicos.
  • El 48% de todos los propietarios de los dispositivos de lectura de libros electrónicos como Kindle y Nook dicen que no saben si su biblioteca presta libros electrónicos.
  • El 47% de todos los que leen en libros electrónicos en el último año dicen que no saben si su biblioteca presta libros electrónicos.

Los prestatarios de E-book aprecian la selección de los libros electrónicos de su biblioteca, pero a menudo se encuentran con largas listas de espera, títulos no disponibles, o formatos de archivo incompatibles.

Centrándose en los que piden prestado libros electrónicos de las bibliotecas, las dos terceras partes (32%), dicen que la selección de ebooks en su biblioteca es “buena”, un 18% dice que es muy buena , “y el 16% dice que es “excelente”. Aproximadamente el 23% dice que la selección es sólo” regular “, el 4% dice que es” pobre “, y el 8% dice que no sabe.

Les pidieron a aquellos que pidieron prestado los libros electrónicos si habían experimentado algunas de lasdificultades que podrían estar asociados con ese tipo de préstamos, y se encontró que:

  • El 56% de los prestatarios de libros electrónicos de las bibliotecas en un momento u otro habían tratado de tomar prestado un libro en particular y se encontró que la biblioteca no lo tenia.
  • El 52% de los prestatarios de libros electrónicos dicen que en un momento u otro se encontró que había una importante lista de espera para pedir prestado el libro.
  • El 18% de los prestatarios de libros electrónicos dicen que en un momento u otro se encontraron con que un libro electrónico que les interesaba no era compatible con el dispositivo de lectura electrónica que estaban utilizando.

También se pidio a todos aquellos que aún no habían llevado en prestados libros electrónicos en la biblioteca pública qué uso harían de ciertos recursos,  si su biblioteca se les ofreciera.  Los resultados fueron que:

  • El 46% de los que actualmente no han llevado prestado libros electrónicos de las bibliotecas dicen que estarían muy interesados en que la biblioteca ofreciera un dispositivo de lectura electrónica cargado con el libro que quieren leer.
  • El 32% de los que actualmente no han pedido prestado  libros electrónicos dicen que sería muy interesante que la biblioteca les instruyera en cómo descargar libros electrónicos en dispositivos portátiles.
  • El 32% de los que actualmente no han solicitado prestados libros electrónicos dicen que sería muy interesante que la biblioteca les impartiera un curso sobre el uso de un e-reader o de un Tablet PC.

Los afroamericanos, los hispanos, y los que viven en hogares de bajos ingresos son más dados  que otros grupos a manifestar que estarían interesados en tomar en préstamo lectores de libros pre-cargados con lectura en dispositivos y asistir a clases sobre cómo utilizar los dispositivos y libros de descarga.

El 58% de los estadounidenses son socios de bibliotecas, y el 69% dicen que su biblioteca local es importante para ellos y su familia.

Las mujeres, los blancos, y los padres de hijos menores de edad son más dados a tener carnet de biblioteca que otros grupos, y tener una tarjeta de biblioteca tiene una fuerte correlación con el logro educativo: el 39% de aquellos que no han completado la escuela secundaria tiene una tarjeta de la biblioteca, en comparación con 72% de aquellos con al menos un título universitario. Los que viven en hogares que ganan menos de $ 30.000 por año, los que viven en zonas rurales, y adultos de 65 años son menos dados que otros grupos a ser socios de la biblioteca.

Al mismo tiempo, los afroamericanos y los hispanos son más dados que los blancos de decir que la biblioteca local es importante para ellos y sus familias. Y los que viven en hogares de bajos ingresos son más propensos que otros a decir que estarían interesados en tomar en el préstamo de dispositivos pre-cargados de lectura y tomar clases sobre cómo utilizar los dispositivos y libros electrónicos.

Los titulares de carnet de la biblioteca tienen el doble de probabilidades de haber comprado un libro recientemente que aquellos que no disponen de carnet. Muchos prestatarios de libros electrónicos compran libros electrónicos.  Entre los que habían leído un libro en el año anterior, el 48% dice que había comprado su libro reciente, el 24% lo tomó prestado de un amigo, el 14% lo tomó prestado en la biblioteca, y el 13% tiene otra manera. Entre los titulares de carnet de la biblioteca, una proporción similar (47%) dice que había comprado, mientras que el 20% lo tomó prestado de un amigo, un 20% lo tomó prestado de la biblioteca, y el 12% tiene de otra manera. Entre los que leen libros electrónicos, el 41% de los que piden prestado libros electrónicos de las bibliotecas compraron recientemente un libro electrónico.

El 55% de los lectores de libros electrónicos que también eran socios de la biblioteca dijeron que preferían comprar sus libros electrónicos, y el 36% dijeron que preferían pedirlo prestados a amigos o en bibliotecas.

La importancia de la compra de libros a los prestatarios de libros electrónicos es también evidente cuando se trata de los lugares donde se reciben recomendaciones de libros. El 71% de los prestatarios de libros electrónicos dicen que reciben recomendaciones de libros de las librerías en línea y sitios web, el 39% dice obtener recomendaciones por parte del personal de las librerías que visita, y el 42% dice que obtienen las recomendaciones de los bibliotecarios.

El 47% de los que piden prestado los libros electrónicos de las bibliotecas dicen que primero buscaron en las librerías en línea y sitios web y el 41% dice que lo hicieron en una biblioteca pública.

Los socios de bibliotecas utilizar más la tecnología, y afirman que leen más libros. Los titulares de tarjetas de la biblioteca son más propensos a poseer y utilizar dispositivos digitales que los que no tienen tarjetas.  son más dados que otros a ser usuarios de Internet (87% vs 72%), más probabilidades de poseer un teléfono móvil (89% vs 84%), y tienen más probabilidades de tener un ordenador de sobremesa o portátil (81% vs . 67%). Y son más inclinados que otros a decir que van a comprar un e-reader o un equipo Tablet PC.

Los socios de bibliotecas también dicen de que leen más libros que los no titulares. En los 12 meses anteriores a la encuesta, los titulares de carnet de biblioteca informan que leen un promedio de 20 libros, en comparación con 13 libros que leen los que no son socios.

Además de llevar a cabo una encuesta telefónica representativa, también se recogieron  comentarios tanto de los usuarios como del personal de bibliotecas sobre sus experiencia en el mundo relativamente nuevo de los libros electrónicos y los préstamos de libros electrónicos. Éstos son algunos de los temas principales en sus respuestas:

  • Préstamo de libros, las costumbres están cambiando. Algunos de los usuarios de la biblioteca  informan que van  menos a las sucursales de la biblioteca  y utilizan más la web de la biblioteca para descargar libros y audiolibros. Además, la navegación de los usuarios está cambiando desde la utilización de los catálogos de bibliotecas para las búsquedas en línea hacia la mayor utilización de los sitios web de la biblioteca. Como resultado de ello, las interacciones entre los clientes tradicionales de las bibliotecas y los bibliotecarios se está orientando más a las comunicaciones en línea y descargas.
  • Fondos de las bibliotecas. Un número importante de de bibliotecarios manifiesta que algunos fondos para la compra de libros impresos han sido desplazados a la compra de libros electrónicos. Las bibliotecas han reducido la compra de otros formatos, tales como video, audio y CDs, para liberar fondos para la compra de los libros electrónicos.
  • Los roles del los Bibliotecarios están cambiando. La mayoría de los bibliotecarios que respondieron a nuestra pregunta, dijeron que están entusiasmados con el papel que los libros electrónicos están jugado en sus instituciones y la forma en que los libros electrónicos se han incorporado a la vida de los usuarios. Al mismo tiempo, muchos manifiestan que dedican mayor parte de su tiempo a ofrecer “apoyo técnico” a los usuario, tanto en sus necesidades de hardware y software como respecto al los servicios web. Los bibliotecarios se muestran a menudo ansiosos por la nueva serie de exigencias que necesitan aprender acerca de las operaciones con los nuevos aparatos, dominar cada nueva aplicación web, y los fallo de los dispositivos digitales. Una parte notable de los bibliotecarios informan que son autodidactas técnicos. Los programas de capacitación del personal ayudan, pero los bibliotecarios dicen necesitar mayores esfuerzos en formación y capacitación.

Imaginando el futuro de las bibliotecas

Los clientes y los bibliotecarios tienen bastante incertidumbres acerca de la manera exacta sobre como las bibliotecas funcionarán en el futuro. En general, la mayoría de los bibliotecarios cree que la evolución de los dispositivos de lectura de libros electrónicos y los contenidos digitales ha sido una buena cosa para las bibliotecas, y para la lectura en general.

Los clientes y los bibliotecarios tienen bastante incertidumbres acerca de la manera exacta sobre como las bibliotecas funcionarán en el futuro. En general, la mayoría de los bibliotecarios cree que la evolución de los dispositivos de lectura de libros electrónicos y los contenidos digitales ha sido una buena cosa para las bibliotecas, y todos menos uno pocos pensaban que la evolución de los dispositivos de lectura de libros electrónicos y los contenidos digitales ha sido buena para la lectura en general.

Sin embargo, había un fuerte sentido en las respuestas de los bibliotecarios y de los usuarios sobre que el cambio era inevitable, aunque consideran que se seguirán utilizando los libros impresos. Algunos usuarios consideraron que las bibliotecas tendrán un menor número de libros impresos y se utilizarán más como lugares de reuniones públicas y espacios de aprendizaje. En general se detecta una combinación de temor y emoción en sus respuestas, sin un claro consenso acerca de la estructura y la forma de la institución.

Acerca de esta investigación

Todas las estadísticas de este informe, incluyendo todos los datos específicos acerca de los diversos grupos, provienen de una serie de encuestas telefónicas a nivel nacional, representativas de los estadounidenses. Estas se llevaron a cabo en Inglés y Español, por teléfono fijo y movil. La encuesta principal se llevo a cabo sobre 2.986 estadounidenses mayores de 16 años de edad en noviembre de 2011, y ampliamente centrada en el nuevo terreno de la e-lectura y los hábitos y preferencias. Esta obra fue financiada por una beca de la Fundación Bill & Melinda Gates.

 

Internacionalización de las industrias culturales y creativas españolas

 

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Celaya, J., P. Rausell Köster, et al. (2013). [e-Book] Internacionalización de las industrias culturales y creativas españolas. Madrid, Fundación Alternativas, 2013.

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Los efectos de la crisis económica que arrastra España junto con las otras economías periféricas del sur de Europa desde hace ya cinco años, están devastando nuestro tejido productivo entre los cuales se incluye el de la industria cultural y creativa –ICC- que ha sido uno de los sectores más pujantes y dinámicos de nuestra economía en las años anteriores a la crisis. La caída del consumo interno, las dificultades para acceder a los mercados de financiación e inversión privada, el desmantelamiento del sistema de ayudas públicas, y las subidas en las cargas fiscales, junto con otros efectos en cadena, (deslocalización empresarial, evasión de capital humano, estancamiento del crecimiento de acceso a las redes digitales) presentan un panorama oscuro al que el sector de las ICC debe enfrentarse. Pero no todo el panorama es tan negro. Uno de los puntales de la economía española tiene que ver con su capacidad de exportación y el papel que juega en el comercio internacional. La economía española en su conjunto ha mantenido a pesar de la crisis, su cuota de mercado en el comercio internacional gracias al tipo de especialización de sus exportaciones, la persistencia de algunos factores positivos en el ámbito de las tecnologías de la comunicación y la información y en el perfil altamente cualificado de nuestro capital humano creativo. Esta realidad puede ser transferible al marco de internacionalización de las actividades culturales y creativas. En efecto, la caída del mercado interior, especialmente en el caso de los bienes y servicios de consumo cultural, tanto derivado de la demanda privada como de la pública supone un evidente factor de empuje hacia la internacionalización. Este estudio presenta un análisis de las distintas variables que afectan a las ICC en el contexto de un mercado global, tratando e determinar su potencial de la internacionalización. Partimos de datos que tiene un gran peso en nuestra economía: las ICC alcanzaron el 5,6% del VAB y el 6,3% del empleo en 2008. Pero partimos también de la base de que disponemos de un sistema normativo desactualizado que responde a una realidad obsoleta, basada en el ámbito de intercambios analógicos. Y lo mismo ocurre con las políticas públicas. Pensamos que tanto las normas como las políticas deben cambiar su enfoque de manera radical

Principios y “buenas prácticas” para los medios públicos en América Latina

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Becerra, M. and S. Waisbord (2015). [e-Book]  Principios y “buenas prácticas” para los medios públicos en América Latina. Paris, Unesco, 2015

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Las recientes regulaciones adoptadas en América Latina y el cambio de orientación de las políticas de medios en algunos países de la región reposicionan la consideración de los medios de gestión estatal, los llamados medios públicos. El policy paper tiene como objetivo sintetizar las definiciones de medios públicos provistas en las regulaciones latinoamericanas así como los indicadores de desarrollo mediático elaborados por la UNESCO y otros organismos que colaboran para lograr una democratización del espacio público mediático.El documento sintetiza debilidades y fortalezas de la gestión de medios estatales con el fin de proponer a futuro, dimensiones y “lecciones claves” demostradas por casos que se acercan al ideal de medios públicos. La premisa del trabajo es que existen suficientes casos con experiencias interesantes en el sector (tanto a nivel estatal nacional, regional y local) que deben ser considera dos para informar debates y análisis con la participación de tomadores de decisión, personal técnico de gobiernos, agencias y organizaciones no gubernamentales, y académicos.