Archivo por años: 2022

¿Realmente más de la mitad de los artículos académicos siguen sin citarse cinco años después de su publicación?

Está ampliamente aceptado que los artículos académicos rara vez se citan o incluso se leen. ¿Pero qué tipo de datos hay detrás de estas afirmaciones?

El genetista y premio Nobel Oliver Smithies, fallecido el pasado mes de enero a los 91 años, era un inventor modesto y autocomplaciente. Era típico de él contar uno de sus mayores fracasos: un artículo sobre la medición de la presión osmótica publicado en 1953, que, como él decía, tenía «la dudosa distinción de no haber sido citado nunca«. «Nadie lo citó nunca, y nadie utilizó nunca el método», dijo a los estudiantes en una reunión de 2014 en Lindau (Alemania).

La idea de que la literatura está plagada de investigaciones no citadas se remonta a un par de artículos publicados en Science: uno de 1990 y otro de 1991. El de 1990 señalaba que el 55% de los artículos publicados entre 1981 y 1985 no habían sido citados en los 5 años siguientes a su publicación.

Dahlia Remler echa un vistazo a la investigación académica sobre las prácticas de citación y descubre que, aunque está claro que los índices de citación son bajos, sigue habiendo mucha confusión sobre las cifras precisas y los métodos para determinar un análisis de citación preciso.

Un artículo de Lokman Meho en 2007 afirmaba que «El 90% de los trabajos publicados en revistas académicas nunca se citan». Esta estadística condenatoria, extraída de un resumen de 2007 sobre el análisis de citas, recorrió recientemente el ciberespacio. Una estadística similar había circulado en 2010, pero en aquella ocasión se decía que el 60% de los artículos de ciencias sociales y naturales no se citaban. Aunque ninguna de las dos estadísticas venía acompañada de un enlace a documentos de investigación académica que las respaldaran.

Según Sierra Williams, muchos artículos académicos no se citan nunca, aunque no pude encontrar ningún estudio con un resultado tan alto como el 90%. Las tasas de no citación varían enormemente según el campo. «Sólo» el 12% de los artículos de medicina no se citan, frente al 82% de las humanidades. Es del 27% para las ciencias naturales y del 32% para las ciencias sociales (cita). Para todo, excepto las humanidades, estas cifras están lejos del 90%, pero siguen siendo altas: Un tercio de los artículos de ciencias sociales no se citan

Pero esos análisis son engañosos, principalmente porque las publicaciones que contaron incluían documentos como cartas, correcciones, resúmenes de reuniones y otro material editorial, que normalmente no se citan. Si se eliminan estos documentos y se dejan sólo los trabajos de investigación y los artículos de revisión, las tasas de no citación caen en picado. Si se amplía el límite más allá de los cinco años, los índices se reducen aún más.

Con un recorte de diez años sigue habiendo artículos no citados, por supuesto, pero varía de forma interesante según el campo. Los artículos biomédicos tienen un 4% de artículos no citados, la química tiene un 8% de material refractario y la física un 11%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que si se eliminan las autocitaciones de los mismos autores, estos índices aumentan, a veces de forma notable. La tasa de no citación en diez años en todas las disciplinas, menos la autocitación, es de alrededor del 18%. Pero otra cosa que han descubierto estos estudios es que esta tasa ha ido disminuyendo durante muchos años. Es de suponer que esto se debe a un mejor acceso y búsqueda en las revistas y a una tendencia relacionada con listas de referencias más largas en general. (En el ámbito de las ciencias, ese aumento comienza en torno a 1980 y se ha acentuado en los últimos años).

Pero aún así… …los artículos en la zona de no citados tienden (como es de esperar) a estar en revistas mucho menos prominentes (aparentemente casi todos los artículos publicados en una revista de la que has oído hablar son citados por alguien). Y eso trae a colación el problema de la «materia oscura»: todas estas cifras proceden de revistas indexadas en la Web of Science, una cohorte grande, pero que (justificadamente) ignora las hordas de revistas que publican cualquier cosa. Hay que imaginar que las tasas de citación son abismales entre las «revistas» que fabrican papeles, y la gran mayoría de ellas son seguramente autocitas. Si contamos estas cosas como «papers», entonces el número de publicaciones sin impacto nunca vistas aumenta de nuevo».

Bibliografía:

Willians. Sierra «Are 90% of Academic Papers Really Never Cited? Reviewing the Literature on Academic Citations.» Impact of Social Sciences, 23 de abril de 2014, https://blogs.lse.ac.uk/impactofsocialsciences/2014/04/23/academic-papers-citation-rates-remler/.

Hamilton, David P. «Publishing by—and for?—the Numbers». Science, vol. 250, n.o 4986, diciembre de 1990, pp. 1331-32. science.org (Atypon), https://doi.org/10.1126/science.2255902.

Derek Lowe. Not So Many Uncited Papers, Actually. Science, 20 feb. 2018. https://www.science.org/content/blog-post/not-so-many-uncited-papers-actually. Accedido 16 de septiembre de 2022.

Meho, Lokman I. «The Rise and Rise of Citation Analysis». Physics World, vol. 20, n.o 1, enero de 2007, pp. 32-36. Institute of Physics, https://doi.org/10.1088/2058-7058/20/1/33.

Tainer, John A., et al. «Science, Citation, and Funding». Science, vol. 251, n.o 5000, 1991, pp. 1408-11. JSTOR, https://www.jstor.org/stable/2875794.

Van Noorden, Richard. «The Science That’s Never Been Cited». Nature, vol. 552, n.o 7684, diciembre de 2017, pp. 162-64. http://www.nature.com, https://doi.org/10.1038/d41586-017-08404-0.

Qué deben conocer los investigadores sobre ética y mala conducta en la investigación

Academy, Enago. «Research Ethics & Misconduct: What Researchers Need to Know». Enago Academy, May 13, 2021

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Los tipos más comunes de mala conducta en la autoría que requieren una revisión por parte de las instituciones incluyen el plagio; los datos robados, fabricados o falsificados; las disputas que involucran a múltiples autores, grupos, instituciones y países; y los conflictos de intereses no revelados.

La ética son los principios morales que una persona debe seguir, independientemente del lugar o el momento. Comportarse éticamente implica hacer lo correcto en el momento adecuado. La ética de la investigación se centra en los principios morales que deben seguir los investigadores en sus respectivos campos de investigación.

Malas prácticas de investigación

Publicación simultánea se produce cuando una persona envía un artículo a diferentes publicaciones al mismo tiempo, lo que puede dar lugar a que más de una revista publique ese artículo en particular.

Publicación duplicada. Se refiere a la práctica de presentar el mismo estudio a dos revistas o publicar más o menos el mismo estudio en dos revistas. Estos envíos/publicaciones pueden ser casi simultáneos o años después.

Publicación de salami (Salami slicing). El «troceado» de la investigación que formaría un documento significativo en se denomina «publicación de salami» o «salami slicing». A diferencia de la publicación duplicada, que que consiste en presentar exactamente los mismos datos en dos o más publicaciones, el «salami slicing» consiste en dividir o segmentar un gran estudio en dos o más en dos o más publicaciones. Estos segmentos se se denominan «trozos» de un estudio.

Consentimiento informado es uno de los principios fundamentales de la ética de la investigación. Su objetivo es que los participantes humanos puedan entrar en la investigación libremente (voluntariamente) con información completa sobre lo que significa para ellos participar, y que den su consentimiento antes de empezar la investigación.

Publicación de datos sin permiso. La mayoría de los estados tienen leyes que limitan la capacidad de publicar datos privados sobre alguien y reconocen el derecho de una persona a impedir que se utilice su nombre, imagen y otros atributos personales para ciertos fines de explotación, como la publicidad de bienes o servicios.

La infracción de los derechos de autor es el uso de obras protegidas por los derechos de autor sin permiso para un uso en el que se requiere dicho permiso, infringiendo así ciertos derechos exclusivos concedidos a los derechos de autor.

Falsificación de datos es la manipulación de materiales, equipos o procesos de investigación, o la modificación u omisión de datos o resultados de manera que la investigación no se represente con exactitud en el registro de la misma.

Fabricar datos es inventar datos o resultados para que se adecúen a los objetivos de la investigación.

Plagio. El término plagio se define en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española como la acción de «copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias»

Manipulación de imágenes. La manipulación de imágenes es un tipo de mala conducta en la investigación, que surge cuando las imágenes modificadas transmiten una falsa impresión de los resultados.

Malos usos de autoría. Las cuestiones van desde quién debe incluirse en una publicación, la secuencia de autores y el número máximo que puede incluirse. No son infrecuentes las solicitudes de adición de autores después de la presentación del manuscrito o en las fases posteriores de la revisión por pares o de la publicación.

Conflicto de intereses en la investigación» se refiere a las situaciones en las que las consideraciones financieras o personales de otro tipo pueden comprometer – o tener la apariencia de comprometer – el juicio profesional de un investigador en la realización o la presentación de informes de investigación. Los conflictos de intereses pueden influir de forma inadecuada en muchos aspectos de la investigación, desde el diseño de un estudio hasta la recogida, el análisis y la comunicación de los datos, pasando por las personas y los proveedores que participan en el trabajo. Entre estos conflictos estarían: obligaciones contractuales o legales (con socios comerciales, proveedores, empleados, empleador, etc.), lealtad a la familia y a los amigos, deberes fiduciarios, deberes profesionales o Intereses comerciales.

No divulgación de información confidencial. Un acuerdo de no divulgación es un contrato legal o parte de un contrato entre al menos dos partes que describe el material confidencial, los conocimientos o la información que las partes desean compartir entre sí para determinados fines, pero a los que desean restringir el acceso. Denotan un acuerdo entre dos o más partes para proteger el intercambio de información confidencial

¿Por qué es importante la ética?


La toma de decisiones éticas en la investigación académica se centra en proporcionar los máximos beneficios a los participantes. Seguir los principios éticos en la investigación es realmente crucial para mantener la integridad del estudio.

  • Honestidad: Garantizar la honestidad en todas las formas de comunicación científica con colegas, patrocinadores o el público en general.
  • Objetividad: Evitar los prejuicios en todos los aspectos de la investigación
  • Integridad: Mantener la coherencia de pensamiento y acción
  • Cuidado: Evitar errores o negligencias en todo momento
  • Apertura: Comparta información sobre su investigación y esté abierto a las críticas y a las nuevas ideas
  • Transparencia: Revele toda la información necesaria para evaluar su investigación
  • Responsabilidad: Se responsable de todas las cuestiones relacionadas con su investigación
  • Propiedad intelectual: Evita el plagio, da el crédito adecuado a todas las contribuciones en tu investigación y respeta todas las formas de propiedad intelectual
  • Confidencialidad: Proteger y salvaguardar toda la información confidencial registrada en su investigación
  • Publicación responsable: Publicar con el único fin de hacer avanzar los conocimientos en su campo.
  • Tutoría responsable: Ayudar y orientar a otros investigadores y promover su bienestar
  • Respeto por los colegas: Respetar y tratar de forma justa a todos sus colegas
  • Responsabilidad social: Intentar promover el bien social a través de su investigación
  • No discriminación: Evitar la discriminación en todas sus formas contra los colegas
  • Competencia: Mejorar su propia competencia personal y también promover la competencia de la ciencia en su conjunto
  • Legalidad: Obedecer todas las leyes y políticas pertinentes
  • Cuidado de los animales: Respetar y cuidar todas las especies animales
  • Protección de los sujetos humanos: Respetar la dignidad humana y tomar precauciones especiales siempre que sea necesario.

La mala conducta en la investigación puede tener consecuencias nefastas. Por ejemplo, el cirujano Paolo Macchiarini realizó experimentos en pacientes sin datos preclínicos sólidos. Trabajó en el trasplante artificial de tráquea en varios pacientes, lo que resultó ser pionero en la historia de la medicina. Sin embargo, todo se basó en mentiras y datos inventados. La mayoría de los pacientes que participaron en su ensayo (siete de nueve) murieron. Alteró los resultados publicados para que pareciera que su trabajo de trasplante de tráquea tenía más éxito del que realmente tenía. Esto fue una grave consecuencia de la violación de la ética en la investigación.

Hay algunos principios básicos que guían la toma de decisiones éticas. En primer lugar, hay que comprometerse con los principios éticos. Esto significa elegir un comportamiento ético aunque retrase su trabajo o signifique no conseguir una publicación rápida en una revista prestigiosa.

Independientemente de la disciplina, todas las directrices éticas de investigación buscan maximizar el bien y minimizar los efectos negativos. La ética de la investigación, por tanto, exige que todos los participantes den su consentimiento informado de forma voluntaria. Toda investigación debe tratar de responder a preguntas que beneficien a la humanidad. Los riesgos deben minimizarse en la medida de lo humanamente posible.

Granjas de citas y círculos de autocitación

Hill, Sarah. «Citation Farms and Circles of Self-Citation». The Big Idea, 19 de marzo de 2020,

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Las «granjas de citas», consisten en autores que se autocitan o se citan mutuamente de forma rutinaria y masiva para aumentar el impacto de sus publicaciones. Aunque se cree que estas «granjas de citas», también conocidas como «cárteles de citas», son el sello de la mala ciencia, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que hay espacio para la autocitación, pero que es una buena práctica limitarla cuando sea posible.

La autocitación puede ser necesaria, por ejemplo, si usted es la única persona que ha realizado un determinado tipo de investigación antes. Citar su propio trabajo o el de sus coautores puede ser la medida adecuada. «Todo el mundo se autocita porque, tarde o temprano, todo el mundo se basa en hallazgos anteriores», afirma Hadas Shema en el blog Scientific American. Shema cita a R. Costas, et al, en su artículo de 2010, «Self-cities at the meso and individual levels» (Autocitas en los niveles meso e individual): «Dada la naturaleza acumulativa de la producción de nuevos conocimientos, las autocitas constituyen una parte natural del proceso de comunicación».

Hay una forma sencilla de medir el impacto del trabajo de un investigador: utilizando el Factor de Impacto de la Revista (JIF). Un índice h de 20 indica que un investigador ha publicado 20 artículos con al menos 20 citas. Tras 20 años de investigación, un índice h de 20 es bueno, 40 es sobresaliente y 60 es excepcional. La ventaja del índice h es que combina la productividad (el número de publicaciones) y el impacto (número de citas) en un solo número.

Según la revista Nature, en 2017, un profesor tuvo una idea para contabilizar más a fondo las autocitas. Este profesor, ahora en la Universidad de Helsinki, sugirió un índice de autocitación, o índice s, en la línea del indicador de productividad del índice h. Creado por Justin Flatt, Alessandro Blasimme, Effy Vayena, así un científico tiene un índice s si ha publicado s artículos, cada uno de los cuales ha recibido al menos s autocitaciones. Con esta nueva herramienta, un índice s de 10 significaría que un investigador ha publicado 10 artículos con al menos 10 autocitaciones cada uno.

El profesor que ideó este sistema de puntuación afirma que no se trataba de establecer umbrales para lo que era un índice s adecuadamente bajo, ni tampoco de avergonzar a los que se autocitan mucho. Utilizando los datos, se trataba simplemente de otra herramienta para medir el impacto de ciertas teorías y artículos.

Según John Ioannidis, médico de la Universidad de Stanford (California) especializado en metaciencia: «Este [estudio] no debería llevar a vilipendiar a los investigadores por sus índices de autocitación, entre otras cosas porque éstos pueden variar entre disciplinas y etapas de la carrera». Y añade: «Sólo ofrece información completa y transparente. No debería utilizarse para emitir veredictos como el de decidir que una autocitación demasiado alta equivale a un mal científico».

¿Reduce la autocitación la probabilidad de publicación? Sí, según algunos autores. «Clarivate supervisa las autocitaciones cuando calcula el factor de impacto de una revista, y puede retirar de la lista a una revista cuando las tasas de autocitación son demasiado altas o cambia la clasificación relativa de una revista dentro de su campo», dice el doctor Phil Davis, experto en comunicación científica en el blog The Scholarly Kitchen. «Ningún editor quiere ser conocido como el que puso a la revista en ‘tiempo muerto'».

«La autocitación es necesaria para informar al lector sobre el trabajo previo del autor y proporcionar información de fondo. Un índice bajo de autocitación puede llevar a un revisor a creer que los antecedentes del autor son inadecuados, mientras que un índice alto podría indicar que está ignorando el trabajo de sus colegas. Se recomienda un equilibrio», dice Paul W. Sammarco, en Ethics in Science and Environmental Politics. Así que, buena suerte con el equilibrio, sobre todo para los que trabajan en disciplinas con experimentación novedosa. Siempre que no cite a sus amigos y colegas a propósito para aumentar sus índices h, al final todo debería ser igual.

Manipulación de citas

«Citation Manipulation». COPE: Committee on Publication Ethics, 2022.
DOI: https://doi.org/10.24318/cope.2019.3.1

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El documento de debate de COPE sobre la manipulación de las citas define las cuestiones clave y las soluciones existentes en torno a las prácticas de citación poco éticas. COPE agradece los comentarios que contribuyan a este debate en curso.

La citación manipuladora se caracteriza por comportamientos destinados a incrementar el número de citas para beneficio personal, tales como: autocitación excesiva del propio trabajo de un autor, citación excesiva a la revista que publica el artículo citado y citación excesiva entre revistas de forma coordinada. Se dan ejemplos de autocitación legítima cuando se incluye o se solicita para atender necesidades válidas. COPE recomienda que las revistas desarrollen políticas sobre los niveles apropiados de autocitación, proporcionen educación a los editores y tengan procedimientos claros para responder a la potencial manipulación de las citas.

Puntos clave

  • La manipulación de citas es un problema cuando las referencias no contribuyen al contenido académico del artículo y se incluyen únicamente para aumentar las citas.
  • Cualquier parte que incluya o solicite añadir citas cuando las motivaciones son meramente autopromocionales viola la ética de la publicación.
  • Las sanciones por la manipulación de citas pueden incluir la dimisión de los editores de sus funciones editoriales, o la eliminación o el rechazo de las revistas de los índices de citas.
  • Las revistas deben desarrollar políticas y normas para determinar los umbrales de autocitación, proporcionar recursos educativos para apoyar las mejores prácticas y establecer procedimientos para responder a una posible mala conducta.
  • Puede haber casos en los que la autocitación y las solicitudes de citas sean legítimas

Documentos relacionados

Citation games: mocking research COPE speaker presentation at ISMTE European Virtual Event, 2020

Reviewer requesting addition of multiple citations of their own work, 2019

Citations: link, locate, discover, connect Guest article, August 2018

Self-citation: where’s the line? Forum discussion, November 2017

La biblioteca salvaje

LA BIBLIOTECA SALVAJE

En: Eduardo Halfon. Biblioteca bizarra. Madrid: Jekyll & Jill Editores, 2014


Prefiero los libros de viejo. Me gustan precisamente por el aire de imperfección y misterio que los envuelve: las páginas manchadas o dobladas por los dedos de otro; las frases subrayadas o párrafos marcados en amarillo que le dijeron algo a alguien más; las curiosas anotaciones y reflexiones en los márgenes; la eventual dedicatoria en la primera página, a veces enigmática, a veces absurda, a veces del mismo autor. Decía Virginia Woolf que los libros de viejo son libros salvajes, libros sin casa, y tienen un encanto del que carecen los volúmenes domesticados de una biblioteca.

César Sánchez, amigo, editor y también coleccionista de libros usados, se vanagloria de un ejemplar que compró en una librería de viejo, a finales de los años noventa: Cielos e inviernos, del poeta español Ramón Irigoyen. Un libro publicado por Hiperión, cuando Hiperión, se jacta mi amigo, aún publicaba en offset mate sin plastificar. En la primera página, Irigoyen escribió: “A Manuel Vicent, por tantas horas de lectura dichosa”. La dedicatoria al famoso escritor Manuel Vicent le había pasado inadvertida al vendedor de Madrid —me explica César Sánchez con una expresión de cazador en el rostro y su hermosa presa en las manos—: porque el libro estaba intonso.

A otro amigo, Raúl Eguizábal, le gusta buscar libros de viejo los domingos en la mañana, en el Rastro de Madrid. Allí, un domingo, descubrió una edición antigua de la novela Un adolescente, de Dostoievski. Me contó Eguizábal que no se decidía a comprarla porque el vendedor solo tenía el primero de dos tomos, pero que la decisión se le hizo muy fácil al descubrir que adentro, en la portada interior del libro, estaba la firma del gran poeta español Vicente Aleixandre, y abajo, en su misma letra, el año 1928. No sé si tendrá algo que ver, me dijo Eguizábal en su casa de Madrid, pero ese libro de Dostoievski me recordó a un poema de Aleixandre titulado “Adolescencia”, el único poema que Aleixandre se sabía de memoria de todos los que escribió. Luego, aún de pie mientras liaba hebras de tabaco, Eguizábal me contó que aquel domingo, caminando unas horas más tarde en la cuesta de Moyano, encontró y compró el segundo tomo de la novela de Dostoievski.

(En la biblioteca de Eguizábal, en medio y enfrente de tantos libros, abundan los antiguos afiches y carteles publicitarios, la mayoría también encontrados los domingos por la mañana en el Rastro. De toda su colección, mi favorito es un calendario del jabón facial marca John H. Woodbury —pronúnciese udbery, recomienda abajo, en mayúsculas—, pero es mi favorito no por el calendario en sí, sino por el texto escrito a mano, en una letra perfectamente legible, en la parte trasera. Dice así: “Ángel apostó 50 pesetas que tarda la guerra en terminar por lo menos seis meses; o sea, hasta fin de abril no se termina. Yo aposté 5 pesetas a que se termina antes de los seis meses. Hoy 1 de noviembre 1937”. Eguizábal, al mostrármelo, acotó: Los dos perdieron, todos perdimos.).

Cuando visité la casa de un reconocido editor en Valencia, él me enseñó un antiguo libro de poemas de Rainer Maria Rilke titulado Duineser Elegien, en alemán, Elegías de Duino, en español. Una primera edición, creo recordar. Cuando el editor lo compró (por un precio bastante módico, me dijo) en una librería de viejo de Berlín, el libro no tenía dedicatoria alguna. Pero luego, con el paso del tiempo, en la primera página de aquel libro antiguo fue surgiendo (aflorando, me dijo) el autógrafo, oscuro pero legible, del mismo Rilke. Como por arte de magia. O como firmado un siglo tarde por el fantasma de Rilke. O como si Rilke lo hubiese firmado con una tinta invisible, activada por el paso del tiempo o por el roce de los dedos de un editor o acaso por la húmeda y cítrica brisa valenciana.

Mantengo cerca —a veces sobre mi mesa de trabajo, a veces sobre mi mesa de noche— un gastado libro color púrpura que me obsequió un librero de viejo que a ratos también es rabino: Encuentro en Praga, de Juan Gómez Saavedra, II Premio Alfambra. Ni idea quién es Juan Gómez Saavedra, y jamás he leído su cuento “Encuentro en Praga”. Pero en la parte inferior de la cubierta, justo debajo de una fotografía redonda y borrosa del rostro de Kafka, dice en pequeñas letras negras: “Con cuentos de Antonio Di Benedetto, Ricardo Orozco, Roberto Bolaño, Carlos Pérez Merinero y Margarita Martínez Blanco”. Al final del libro, en la última página ya amarillenta por el paso de los años, el índice explica que, en aquel certamen literario de 1983, Antonio di Benedetto ganó el primer accésit con su cuento “Intensa mirada filial”, y Roberto Bolaño el tercer accésit con su cuento “El contorno del ojo”. Y es que aquel certamen literario provinciano fue el detonante o el punto de partida para el cuento magistral “Sensini”, de Bolaño, en el cual un joven escritor exilado en las afueras de Girona llamado Arturo Belano (Bolaño) establece contacto epistolar con el gran escritor argentino Luis Antonio Sensini (Di Benedetto), tras recibir en el correo postal aquel libro color púrpura (este libro color púrpura) y descubrir que ahí, entre los demás finalistas, también está el cuento de uno de los más grandes escritores latinoamericanos. Años después, desde su casa en Blanes, Bolaño dijo del cuento: “Como muchos otros latinoamericanos, participábamos para ganar dinero y supongo que aceptábamos estoicamente las reglas. Para mí fue una época casi feliz. Lo monstruoso era que Di Benedetto ya era, digamos, un clásico de nuestras letras (Zama es una de las novelas más notables que he leído), y ahí estaba, batiéndose el cobre como los más jóvenes. Que participara de aquellos concursos de provincia era como una bomba de relojería. Se puede argüir que todo, en la realidad, es como una bomba de relojería. Pero esas bombas no suelen explotar. Y las vidas de los escritores, en cambio, sí que explotan”.

A veces, cuando mis palabras se estancan, cuando pierdo la fe en la ficción, que es a menudo, alcanzo el viejo y gastado libro color púrpura y lo sostengo en mis manos durante un rato y todo vuelve a hacerme sentido.

La Asociación de Bibliotecas de Investigación (ARL) lanza KnowYourCopyrights.org, para ayudar a las bibliotecas a hacer valer sus derechos en la era digital

KnowYourCopyrights.org

Más información sobre Uso justo

Association of Research Libraries (ARL) lanzó KnowYourCopyrights.org, un recurso renovado para apoyar a los líderes de las bibliotecas, los profesionales y los defensores en la afirmación proactiva de los derechos de las bibliotecas en la era digital.

Las bibliotecas, así como las actividades de investigación, enseñanza y aprendizaje que apoyan, gozan de derechos especiales en la legislación estadounidense, empezando por el propósito constitucional de los derechos de autor: promover el progreso de la ciencia y las artes útiles. El núcleo de estos derechos es el uso justo, una doctrina flexible que permite el uso de obras protegidas por derechos de autor sin permiso del titular de los derechos en determinadas circunstancias. En la era actual de la enseñanza, el préstamo y el préstamo digital, las bibliotecas de investigación pueden basarse en el uso justo para seguir ejerciendo estos derechos fundamentales.

El nuevo sitio web también alberga una serie de nuevos documentos que profundizan en cuestiones de derechos digitales que no han sido resueltas por los tribunales:

Copyrights and Contracts: Issues and Strategies: Cuestiones y estrategias es un borrador de debate que delinea los problemas a los que se enfrentan las bibliotecas de investigación cuando los términos de los contratos prohíben o limitan estos derechos, y propone una serie de estrategias de defensa.

Controlled Digital Lending (Préstamo digital controlado) describe cómo las bibliotecas de investigación pueden basarse en el análisis de uso justo expuesto en el libro blanco sobre el préstamo digital controlado.

Copyright and Streaming Media in the US Context (Derechos de autor y medios de transmisión en el contexto de los Estados Unidos) es un informe elaborado conjuntamente con Ithaka S+R sobre las consideraciones políticas y las oportunidades de defensa en torno al uso de contenidos de transmisión en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación,

Modern Interlibrary Loan Practices: Moving beyond the CONTU Guidelines. Este libro blanco de la ARL reexamina el papel de las New Technological Uses of Copyrighted Works (CONTU), de hace décadas, en el préstamo interbibliotecario. El libro blanco incluye la historia y el estatus legal de CONTU, junto con una revisión de la ley de derechos de autor aplicable, incluyendo la Sección 108 de la Ley de Derechos de Autor (reproducción por parte de bibliotecas y archivos) y la Sección 107 (uso justo). Este libro blanco puede servir de base para la práctica de las bibliotecas y la defensa de sus derechos en relación con el préstamo interbibliotecario, la concesión de licencias y las suscripciones a revistas.

Lo que todo bibliotecario debe saber sobre las sobredosis de opiáceos: las bibliotecas de Denver han salvado más de 30 vidas de personas dependientes

Narcan: What Every Librarian Needs to Know About Opiate Overdoses
Posted by Steve Hargadon on September 14, 2022 at 12:16pm
“By Dr. Steve Albrecht

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Más sobre  Drogas y bibliotecas

Dado que las bibliotecas son lugares públicos, la probabilidad de que los consumidores de drogas opiáceas acudan a las instalaciones para consumirlas, comprarlas o venderlas, o descansar bajo sus efectos, significa que la posibilidad de que se produzca una emergencia médica por sobredosis es una realidad. Según algunos datos, las bibliotecas de Denver han salvado más de 30 vidas de personas dependientes de opioides.

El número de sobredosis mortales por consumo de opiáceos (heroína, fentanilo, pastillas para el dolor) sigue aumentando en Estados Unidos, Los datos sobre sobredosis de drogas muestran tendencias preocupantes y disparidades cada vez mayores entre los distintos grupos de población. En tan sólo un año, las tasas de mortalidad por sobredosis (número de muertes por sobredosis de drogas por cada 100.000 personas)

Un usuario que parece estar «simplemente durmiendo» podría estar realmente en insuficiencia respiratoria y a punto de perder la conciencia. Es importante que todos los empleados de la biblioteca reconozcan los signos de advertencia de una posible sobredosis. La persona puede

  • parecer «dormida de pie» (lo que se conoce como «narcosis por opiáceos»);
  • estar de pie y balancearse, teniendo problemas de equilibrio y coordinación;
  • tener problemas para respirar o dejar de respirar (y un pulso bajo);
  • tener el habla arrastrada o baja, con la voz ronca;
  • tener problemas para tragar;
  • tener la piel fría y húmeda;
  • tener los labios o las uñas o las manos/pies azules;
  • tener un goteo nasal notable;
  • mostrar un rascado excesivo;
  • tener las pupilas muy pequeñas;
  • desmayarse y caer hacia delante en una silla (lo que estrecha aún más su respiración) o en el suelo.

Cada vez que una persona empieza a perder el conocimiento o lo pierde, se trata de una verdadera emergencia médica que requiere que cualquier miembro del personal llame al 911. Si se sospecha que se trata de una sobredosis de opiáceos, se le administrará a la persona una inyección nasal (o, menos comúnmente, una inyección en el muslo con una pequeña aguja) de Narcan (naloxona). También pueden iniciar la RCP o la respiración artificial para ayudar a la persona a sobrevivir. El Narcan actúa en uno o dos minutos y dura unos 90 minutos, tiempo suficiente para llevar a la persona al hospital para recibir más tratamiento. Si la persona no está bajo la influencia de un opiáceo, el spray o la inyección de Narcan no tendrá ningún efecto. Es un antagonista de los opiáceos, lo que significa que busca las moléculas de opiáceos para destruirlas. Si no encuentra opiáceos en su cuerpo; no hay daño para la persona. Según algunos datos, las bibliotecas de Denver han salvado más de 30 vidas de personas dependientes de opioides.

Aunque no se necesita una «certificación oficial del programa de formación de Narcan» para administrarlo, puede ayudar ver muchos de los vídeos de formación en YouTube que describen el proceso cuando alguien está en el suelo y en lo que parece una emergencia de sobredosis de opiáceos. El sitio oficial de Narcan – http://www.narcan.com – es un buen punto de partida para obtener más información. (Sus instrucciones «Pelar – Colocar – Presionar» pueden guiarte a través del proceso de uso seguro y efectivo del spray nasal Narcan).

Muchas agencias sanitarias estatales y departamentos de salud locales del condado ofrecen formación y asesoramiento en línea sobre las sobredosis de opiáceos. Los 50 estados permiten comprar Narcan en la farmacia local, sin necesidad de receta. Muchas personas que tienen familiares, seres queridos o parejas que son consumidores de opiáceos, ahora compran y llevan Narcan para ese «momento por si acaso».

Aunque ningún empleado de la biblioteca debería estar obligado a prestar primeros auxilios y/o administrar Narcan a un usuario con sobredosis, hay dos hechos que hacen más probable su intervención voluntaria: 1) existen leyes de buena fe/buen samaritano en los 50 estados, lo que significa que no se puede demandar o culpar a alguien por intentar salvar una vida, siempre que haya actuado razonablemente; y 2) nadie quiere que un usuario muera en su biblioteca por consumo de drogas.»

Los laboratorios de conservación Biblioteca de la Universidad de Chicago

The University of Chicago Library: Preservation Labs

The University of Chicago Library: Preservation Labs.

Library Preservation Laboratories de la Biblioteca Universitaria de Chicago son el lugar donde el arte se une a la ciencia y donde las colecciones se transforman. Reflejando tanto el arte de las prácticas tradicionales como el ingenio de la innovación moderna, los conservadores y especialistas en digitalización crean múltiples vías para que los recursos académicos y prolonguen su longevidad. El breve documental explora la ciencia y el oficio de la conservación y cómo los equipo de expertos rescatan un antifonario del siglo XVI. También cómo los especialistas en conservación convierten lo físico en formatos digitales, ayudando a la biblioteca a compartir las colecciones para una profunda exploración en Chicago y en todo el mundo.

La capacidad de la biblioteca para preservar sus ricas colecciones se amplía considerablemente en este espacio de 6.000 pies cuadrados, que incluye laboratorios de conservación y digitalización. Juntos, permiten a la biblioteca conservar las colecciones para las generaciones futuras, a la vez que proporcionan acceso mundial a las colecciones digitalizadas en línea. Ambos laboratorios dan servicio a todas las bibliotecas del campus, manejando materiales tanto de las colecciones generales como de las especiales.

Laboratorio de conservación

Conservation Laboratory se utiliza para proporcionar una amplia gama de tratamientos físicos que ayudan a preservar los materiales en sus formatos originales. Los tratamientos van desde la simple reparación del papel hasta la reencuadernación completa de un libro.

Junto con el equipo tradicional de encuadernación de libros, se utiliza un fregadero especializado en el lavado de papel y una campana extractora para los tratamientos químicos con el fin de conservar los objetos originales. La ampliación del espacio de conservación de Mansueto y los nuevos equipos permiten realizar tratamientos más sofisticados de los objetos in situ de lo que era posible anteriormente en la biblioteca.

Laboratorio de digitalización

En el Digitization Laboratory, el personal de la Biblioteca convierte muchos tipos de materiales en papel a formatos digitales más estables y utilizables. Los materiales originales van desde libros impresos y manuscritos hasta fotografías, mapas y colecciones de archivo.

El equipo incluye un escáner de transparencias Zeutschel capaz de digitalizar tanto material encuadernado como plano en posición boca arriba. Los escáneres planos se utilizan para capturar fotografías, manuscritos y otros elementos planos. Una cámara digital de gran formato permite escanear objetos frágiles y de gran tamaño.

Las biblioteca apoyan la creación de empresas y la prosperidad económica de sus comunidades

Libraries Build Business Initiative Highlights report, Chicago. ALA, 2022

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Libraries Build Business (LBB) es una iniciativa nacional de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA), apoyada por Google.org, cuyo objetivo es crear capacidad en las bibliotecas que ofrecen programas o servicios a los empresarios locales y a la comunidad de pequeñas empresas, dando prioridad a los empresarios de bajos ingresos y poco representados.

American Library Association ha publicado un nuevo informe que muestra el impacto de la iniciativa Libraries Build Business en las pequeñas empresas y los emprendedores de todo el país, así como en la profesión bibliotecaria. Libraries Build Business, una iniciativa nacional de 2 millones de dólares apoyada por Google.org, se puso en marcha a principios de 2020 y culminó con la publicación del Libraries Build Business Playbook en febrero de 2022. Los conocimientos, las lecciones y los resultados de esta iniciativa pueden aprovecharse para lograr un mayor impacto en las oportunidades económicas y el progreso en las comunidades de todo Estados Unidos.

«Casi 15.000 aspirantes a empresarios y empresarios existentes asistieron a programas y eventos ofrecidos por alguna de las bibliotecas públicas, en diversas comunidades urbanas, suburbanas, y rurales. A pesar de haberse puesto en marcha en medio de la pandemia del COVID-19, las bibliotecas ofrecieron una programación receptiva e inclusiva para hacer avanzar a las pequeñas empresas y a los empresarios», dijo la directora del proyecto, Megan Janicki. «La iniciativa Libraries Build Business fue una oportunidad para construir modelos y prácticas prometedoras para ampliar en las bibliotecas de todo el país».

El informe Libraries Build Business Initiative Highlights demuestra el papel fundamental que desempeñan las bibliotecas en el ecosistema de las pequeñas empresas y los emprendedores, a la vez que ofrece ejemplos concretos del impacto en comunidades urbanas, suburbanas, y rurales de todo el país. Debido a su alcance, información y recursos, y a su colaboración estratégica y flexible, las bibliotecas están en una posición única para ser socios, líderes y conectores en las economías locales prósperas.

En el condado de Gwinnett (GA), la biblioteca apoyó a los aspirantes a empresarios y a los que ya lo eran, mientras navegaban por el panorama empresarial con la Incubadora Empresarial New Start (NSEI): ofreciendo servicios integrales, clases mensuales y mentores empresariales. Gracias a las asociaciones, la biblioteca también pudo acoger a posibles financiadores para que hablaran con los empresarios y les dieran su opinión. En Ferguson, Missouri, la biblioteca apoyó a los microempresarios con recursos de desarrollo empresarial, espacio para reuniones, ordenadores y equipos, y apoyo de información de referencia. Un empresario local necesitaba ayuda en marketing, redes sociales y conocimientos básicos de informática; la biblioteca le puso en contacto con SCORE y le ayudó a crear una página de Facebook. A partir de ahí, su negocio de salsa de barbacoa despegó rápidamente y ahora está disponible en las tiendas de comestibles de todo el estado. Estos ejemplos ilustran el impacto de las bibliotecas de todo el país en las comunidades de pequeñas empresas locales.

Los peligros de la alta autocitación y las «granjas de citas»: un investigador recibió el 94% de las citas de si mismo o de sus coautores.

Van Noorden, Richard, y Dalmeet Singh Chawla. «Hundreds of Extreme Self-Citing Scientists Revealed in New Database». Nature, vol. 572, n.o 7771, agosto de 2019, pp. 578-79.

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Más sobre Autocitas

Cientos de científicos se autocitan de forma extrema. Algunos investigadores muy citados parecen ser grandes autopromotores, pero los especialistas advierten del peligro de la autocitación.

Los investigadores más citados del mundo, según datos recién publicados, son un grupo curiosamente ecléctico. Premios Nobel y eminentes expertos se codean con nombres menos conocidos, como Sundarapandian Vaidyanathan, de Chennai (India). Lo que salta a la vista sobre Vaidyanathan y otros cientos de investigadores es que muchas de las citas de sus trabajos proceden de sus propios artículos o de los de sus coautores.

Vaidyanathan, informático del Vel Tech R&D Institute of Technology, un instituto de gestión privada, es un ejemplo extremo: ha recibido el 94% de sus citas de sí mismo o de sus coautores hasta 2017, según un estudio publicado este mes en PLoS Biology. No es el único. El conjunto de datos, que enumera a unos 100.000 investigadores, muestra que al menos 250 científicos han acumulado más del 50% de sus citas de sí mismos o de sus coautores, mientras que la tasa media de autocitación es del 12,7%.

El estudio podría ayudar a señalar a posibles autopromotores extremos y, posiblemente, a las «granjas de citas», en las que grupos de científicos se citan mutuamente de forma masiva, dicen los investigadores. «Creo que las granjas de autocitación son mucho más comunes de lo que creemos», afirma John Ioannidis, médico de la Universidad de Stanford (California) especializado en metaciencia -el estudio de cómo se hace la ciencia- y que dirigió el trabajo. «Los que tienen más de un 25% de autocitación no tienen por qué tener un comportamiento poco ético, pero puede ser necesario un examen más minucioso», afirma.

Los datos son, con mucho, la mayor colección de métricas de autocitación jamás publicada. Y llegan en un momento en el que las agencias de financiación, las revistas y otros organismos se están centrando más en los posibles problemas causados por el exceso de autocitación. En julio, el Comité de Ética de las Publicaciones (COPE), un organismo asesor de las editoriales de Londres, destacó la autocitación extrema como una de las principales formas de manipulación de las citas. Este problema se enmarca en una preocupación más amplia por la excesiva dependencia de las métricas de citación para tomar decisiones sobre contratación, ascensos y financiación de la investigación.

«Cuando vinculamos la promoción profesional y prestamos demasiada atención a las métricas basadas en las citas, incentivamos la autocitación», afirma el psicólogo Sanjay Srivastava, de la Universidad de Oregón, en Eugene.

Aunque muchos científicos están de acuerdo en que el exceso de autocitación es un problema, hay poco consenso sobre cuánto es demasiado o sobre qué hacer al respecto. En parte, esto se debe a que los investigadores tienen muchas razones legítimas para citar su propio trabajo o el de sus colegas. Ioannidis advierte que su estudio no debe llevar a denunciar a determinados investigadores por sus índices de autocitación, entre otras cosas porque éstos pueden variar según las disciplinas y las etapas de la carrera. «Sólo ofrece información completa y transparente. No debe utilizarse para emitir veredictos como el de decidir que una autocitación demasiado elevada equivale a un mal científico», afirma.