Teléfonos musicales. Viviendo en la era pop 2020/05/15

 

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Teléfonos musicales. Viviendo en la era pop 2020/05/15

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Hemos dedicado nuestro programa al teléfono, un medio de comunicación tan importante en nuestras vidas, especialmente en esta tiempo de pandemia y distanciamiento social que nos acerca a las personas queridas a pesar de las distancias. Hemos seleccionado algunos temas donde aparecen relaciones diversas desde peticiones de ayuda, malas noticias, capacidad para establecer relaciones a distancia y llamadas al corazón.

Alfabetización Informacional para la gestión del conocimiento en la Universidad

 

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Amavizca Montaño, Sofía (Coordinadora)
Alfabetización Informacional para la gestión del conocimiento en la Universidad / Sofía Amavizca Montaño [et. al]. Prólogo de Julio Alonso-Arévalo — Hermosillo, Sonora, México: Universidad Estatal de Sonora, 2020
192 páginas

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Hoy por hoy, la alfabetización informacional está en el corazón de la universidad, en el presente y futuro, porque cualquier persona requiere contar con las habilidades o competencias en el manejo de información; no es un hecho opcional, es una necesidad ineludible para aprovechar todas las posibilidades que nos ofrece esta sociedad denominada del conocimiento y de la información. En un estudio de hace un par de años se puso de manifiesto que el 96% de todos los trabajadores emplean las nuevas tecnologías de la información en su vida diaria, y el 62% afirma que utiliza Internet a diario como una parte integral de su trabajo . En este sentido podemos decir que las universidades y las bibliotecas son un activo valioso para sus comunidades en términos de compromiso social, capacidad formativa y desarrollo económico de su entorno.

La alfabetización en estos días no es sólo la lectura y la escritura, sino también la comprensión de lo que es el conocimiento y conocer cómo se pueden utilizar estas nuevas herramientas para hacerlo más efectivo. Antes de la llegada de Internet, las bibliotecas universitarias y públicas no tenían más remedio que ocuparse de las necesidades locales e inmediatas. Con la llegada de la era digital el mundo de la información y la educación han cambiado radicalmente, asumiendo la obligación de tener que ocuparse de nuevas cuestiones más allá de la esfera de los objetos físicos, lo que conlleva un cambio de perspectiva y, por ende, afecta a los objetivos principales que debe cumplir la universidad y la biblioteca. Como bibliotecario, por más de 30 años en la Universidad de Salamanca, puedo expresar que un aspecto. esencial de la biblioteca del siglo XXI, debe ser relevante para sus usuarios, ágiles, creativas, centrarse en el usuario y sus necesidades, y, sobre todo, implicarse en el aprendizaje utilizando la tecnología de vanguardia.

Por lo tanto, esta obra que tienes entre manos, aporta diferentes puntos de vista centrados en torno a la alfabetización con dispositivos digitales, habilidades lectoras, pensamiento crítico, normalización o evaluación de los programas formativos; proporciona un punto crítico en torno a la universidad en el XXI y las habilidades de sus estudiantes para acceder y evaluar la información en este entorno cuya mayor constante es el cambio.

 

CONTENIDO

7-13

Prólogo de Julio Alonso-Arévalo

15
Nuestras universidades: Diversidad y un proyecto común
Rubén Meneses Jiménez y Reyna Isabel Ochoa Landín.
Universidad Estatal de Sonora

25
La ALFIN frente a las competencias informacionales del siglo
XXI en el entorno universitario. Diferentes concepciones y herramientas,
un mismo reto.
Jesús Cortés-Vera.
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez

49
Efectividad del uso de herramientas digitales en el desarrollo
académico de estudiantes universitarios
Erika P. Álvarez-Flores. Universidad Estatal de Sonora
Patricia Núñez Gómez. Universidad Complutense de Madrid

75
Hacia una cultura de la lectura académica: transitando los
límites de lo analógico a lo digital
Florencia Raquel Angulo Villan. Universidad Nacional de Jujuy
Alejandra Siles Pavón. Universidad Nacional de Jujuy

97
Condiciones para la lectura y el acceso a la información
en la universidad
Sofía Amavizca Montaño. Universidad Estatal de Sonora
Denise Hernández y Hernández. Universidad Veracruzana

129
Alfabetización informacional y pensamiento crítico
María Edith Araoz Robles. Universidad de Sonora
Ana Bertha de la Vara Estrada. Universidad de Sonora

151
Estudiantes universitarios y usos de los dispositivos digitales
portátiles
Rocío López González. Universidad Nacional Autónoma de México
Verónica Marini Munguía. Universidad Veracruzana
María del Carmen Aguilera Ramos. Universidad Veracruzana

167
Adopción de estándares de alfabetización informacional
para promover y evaluar el desarrollo de competencias
genéricasen estudiantes universitarios de ciencias sociales
y humanidades
Jesús Cortés-Vera, Thelma J. García, Saknicté Pisté Beltrán
y Ma. Lourdes Tiscareño Arroyo. Universidad Autónoma de
Ciudad Juárez

La ciencia oculta

 

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La ciencia oculta. Barcelona: Fundación Dr. Antonio Esteve, 2017

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La historia de la ciencia está llena de contribuciones, importantes o no, de cuya autoría no ha quedado huella. También hay, por supuesto, el caso contrario, y nombres como Galileo, Newton, Gauss o Einstein, por mencionar solo unos pocos, casi forman parte del lenguaje de cada día. Si repasamos la lista de los grandes héroes de la ciencia, algo llama la atención: que prácticamente no hay mujeres. Encontramos, naturalmente, el nombre de Marie Curie, pero no nos damos cuenta de que ha habido muchas otras científicas que tuvieron que enfrentarse a todo tipo de dificultades por su condición de mujeres, y que ha comportado que su papel haya quedado difuminado o, incluso, oculto del todo. Esta recopilación pretende sacar a la luz, a modo de ejemplo, la tarea de unas científicas que alcanzaron hitos muy importantes y que, si bien algunas vieron que su trabajo era reconocido universalmente, otras fueron olvidadas o relegadas a una zona de claroscuros de la cual las queremos sacar.

 

Galileo, Newton, Gauss, Einstein. Si repasamos la lista de los grandes héroes de la ciencia, algo llama la atención. Prácticamente no hay mujeres. Encontramos, naturalmente, a Marie Curie, pero desconocemos el nombre de muchas otras científicas que tuvieron que enfrentarse a todo tipo de dificultades para llevar a cabo sus descubrimientos por su condición de mujer. Su trabajo ha quedado difuminado o, incluso, oculto del todo.

Por ello, la Fundación Dr. Antonio Esteve presenta La ciencia oculta, un libro que recopila la trayectoria de quince científicas que alcanzaron grandes hitos en la historia de la ciencia. Si bien algunas vieron reconocido su trabajo universalmente, otras fueron olvidadas o relegadas a una zona de claroscuros que conviene alumbrar. El encargado de hacerlo es Sergio Erill, catedrático de farmacología y patrono de la Fundación Dr. Antonio Esteve, que con esta nueva publicación quiere acercar a todos los públicos la vida y obra de quince ilustres mujeres científicas.

Mediante dos imágenes que a priori no tienen nada en común, cada capítulo nos adentra en la trayectoria científica de mujeres como Hipatia, elemento clave de la comunidad científica de Alejandría, o, más recientemente, Jocelyn Bell, cuyo papel en el descubrimiento del púlsar jamás fue reconocido con el Premio Nobel, que fue a parar a sus compañeros Antony Hewish y Martin Ryle. Fred Boyle, fundador del Instituto de Astronomía de Cambridge y considerado como uno de los científicos más importantes del siglo XX, catalogó el desplante como un robo.

A pesar de las dificultades para llevar a cabo su trabajo, algunas científicas sí lograron por fin su reconocimiento. Es el caso de Mina Fleming (1857-1911), que después de que su marido la dejara, embarazada, con 20 años entró a trabajar como criada en la casa del profesor Edward C. Pickering, director del Harvard College Observatory. Empezó a trabajar en el observatorio haciendo trabajos rutinarios y demostró su talento desarrollando un sistema de clasificación de estrellas basado en su espectro. A lo largo de nueve años, Fleming catalogó más de 10.000 estrellas, a la vez que descubrió 10 novas, 52 nebulosas y 310 estrellas variables. Aunque gran parte de su trabajo se atribuyó a un compañero, Mina Fleming fue nombrada Miembro Honorario de la Royal Astronomical Society en 1906. El cráter Fleming de la Luna nos recuerda su trabajo.

La ciencia oculta se presentó el mes de noviembre de 2017 en Barcelona y Madrid. El acto de presentación de Barcelona tuvo lugar el pasado 16 de noviembre en El Palauet de Barcelona y contó con la presencia de Joaquina Álvarez Marrón, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras & Tecnólogas, y de la periodista Milagros Pérez Oliva.

 

El cómic como recurso didáctico en los estudios de Medicina

 

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Mayor Serrano, Mª Blanca. El cómic como recurso didáctico en los estudios de Medicina Manual con ejercicios. Barcelona: Fundación Dr. Antonio Esteve, 2020

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[Los cómics] tienen un papel importante en el cuidado de los pacientes, la educación médica y la crítica social de la profesión médica.
(Green y Myers, 2010: 574)

 

Aunque todavía es una herramienta prácticamente desconocida en nuestro país, el cómic lleva años utilizándose como recurso didáctico en los estudios de Medicina más allá de nuestras fronteras. Centros de prestigio como la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, en Estados Unidos, no sólo hace tiempo que lo utilizan en sus facultades de medicina sino que incluso organizan congresos internacionales al respecto. Por ello, la experta en comunicación y educación en salud Blanca Mayor Serrano presenta el libro El cómic como recurso didáctico en los estudios de Medicina, un manual publicado por la Fundación Dr. Antonio Esteve que busca implementar las viñetas como método docente en las facultades de medicina de las universidades españolas.

Prestigiosas publicaciones, como la revista científica JAMA, han insistido en los últimos años en el interés del empleo de los cómics para facilitar la enseñanza y la atención de los pacientes. Una revisión del año 2010 publicada en el British Medical Journal por Green y Myers proporcionaba algunos ejemplos de su empleo para informar sobre enfermedades como el cáncer y sobre su aplicación en la enseñanza de estudiantes de ciencias de salud.

A pesar del recelo inicial de algunos médicos y pacientes, que pueden considerar el cómic como una herramienta infantil, frívola o simplista, lo cierto es que su empleo en las facultades de medicina se ha demostrado efectivo. Varios estudios realizados tras una larga experiencia en estudiantes de medicina han constatado que el uso del cómic como herramienta didáctica mejora en los alumnos competencias importantes para la profesión médica, como la empatía, la comunicación, el razonamiento clínico, la escritura, la atención a aspectos de comunicación no verbal y la conciencia de los sesgos médicos.

Por ello, Blanca Mayor Serrano presenta en esta nueva publicación tres unidades didácticas cargas de viñetas reales a todo color y listas para ser utilizadas en el aula, de manera que el profesor no tendrá que buscar materiales ni preparar actividades para diseñar una propuesta didáctica. Asimismo, el lector dispone también de un banco de tareas del que puede nutrirse para la elaboración de futuras actividades aplicables a otras áreas más allá de la medicina.

El cómic como recurso didáctico en los estudios de medicina se dirige tanto a los docentes que se inician en la enseñanza de habilidades de comunicación como a los que llevan un tiempo dedicándose a ella pero desean incorporar nuevos materiales didácticos o un nuevo enfoque a sus clases. También es de interés para aquellos estudiantes o residentes que busquen un complemento formativo.

Consciente de la importancia de la adquisición de competencias comunicativas para el correcto ejercicio de la práctica asistencial, se elaboró este manual con varios propósitos:

a) paliar en la medida de lo posible las carencias detectadas en la formación en habilidades comunicativas en general y en aquellas áreas susceptibles de mejora en particular —tales como comunicación con pacientes, familiares y cuidadores, manejo de situaciones difíciles y manejo de emociones;

b) introducir al lector a un novedoso recurso didáctico —el cómic— como instrumento de comprensión y de consideración de las relaciones asistenciales, y de la vivencia de la enfermedad desde el punto de vista de quien la padece. Recurso que descuella por su portentosa capacidad para representar visualmente conceptos abstractos como la enfermedad, el miedo, el desconcierto o el desamparo;

c) mostrar mediante la elaboración de unidades didácticas las posibilidades de explotación y utilización del cómic en el aula, así como su utilidad como herramienta de enseñanzaaprendizaje de diversas habilidades indispensables para la correcta formación de los futuros médicos, ya sea de grado, posgrado o continuada.

La Gran Brecha Digital: Por qué incorporar a los excluidos digitalmente en línea debería ser una prioridad global.

 

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The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority. Capgemini Research Institute, 2020

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 Según el estudio más reciente del Instituto de Investigación de Capgemini, urge en el mundo la necesidad de poner fin a la brecha digital que existe entre la población conectada y la población desconectada, una necesidad que se ha acentuado de forma significativa con la pandemia de la COVID-19. El informe publicado hoy pone de relieve que la responsabilidad de abordar la exclusión social digital corresponde, a partes iguales, al sector público y al privado, que deben unirse para garantizar el acceso a servicios esenciales del que hoy carecen las personas digitalmente marginadas. 

 

El estudio, titulado The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority, pone de manifiesto que, incluso antes de la pandemia, el 69% de las personas sin acceso a Internet vivía en la pobreza y que el 48% de la población desconectada deseaba acceso a Internet, cifras que seguramente habrán crecido como consecuencia de la situación mundial de los últimos meses.

El informe subraya también que, incluso sin la situación de pandemia, en la brecha digital confluyen factores de edad, renta y experiencia: cerca del 40% de las personas desconectadas consultadas que viven en situación de pobreza no ha utilizado nunca Internet por su coste, y el grupo de edad con la mayor proporción de personas sin conexión es el de edades comprendidas entre 18 y 36 años (43%). La complejidad de uso de Internet (36%) y una aparente “falta de interés” por el “miedo al uso” (38%) son también causas citadas por algunos segmentos de la población desconectada. Todo esto significa que hay personas que no pueden acceder a servicios públicos, como, por ejemplo, la información sanitaria crítica, que cada vez más administraciones públicas la proporcionan casi exclusivamente por medios digitales.

La COVID-19 ha impuesto un cambio en la forma en que la gente vive, trabaja y se relaciona; a medida que crece el desempleo y las personas quedan aisladas de sus comunidades, tener un nivel básico de inclusión digital se ha convertido en algo universalmente imprescindible. Realizado justo antes del brote de la pandemia, las conclusiones del estudio se vuelven más pertinentes aún en el contexto actual, pues la dependencia cada vez mayor de los servicios digitales agrava una situación que ya era preocupante para la población desconectada.

Estas son las principales conclusiones del informe:

La desconexión digital conduce a la exclusión social e impide el acceso a servicios públicos

  • La falta de acceso a Internet puede provocar sentimientos de aislamiento, inferioridad o soledad: el 46% de los consultados sin acceso a Internet afirma que se sentirían más conectados a los amigos y familiares si tuvieran acceso a la red.
  • Solo el 19% de las personas desconectadas en situación de pobreza responde haber solicitado algún tipo de ayuda pública en los últimos 12 meses por su nivel de ingresos, edad, discapacidad u otros factores. Según el informe, esto podría resultar problemático dado el creciente desarrollo de los trámites públicos por la vía electrónica y la prevalencia cada vez mayor de los servicios públicos por medios telemáticos.
  • El 34% manifiesta interés por el uso de Internet para solicitar prestaciones públicas como vivienda, alimentos y asistencia sanitaria.

 

La exclusión digital limita la movilidad laboral

La dificultad de buscar trabajo en Internet y la falta de acceso a recursos electrónicos de formación y aprendizaje pueden ser un obstáculo para la movilidad laboral de la población desconectada, mientras que la falta de desarrollo de competencias digitales puede acabar con la posibilidad de promoción:

  • El 44% de los encuestados cree que podrían encontrar trabajos mejor remunerados y obtener formación si tuvieran acceso a Internet.
  • En general, el 29% de los encuestados desearía poder buscar y solicitar puestos de trabajo por Internet; esta cifra sube hasta el 41% para el grupo de edad entre 22 y 36 años.

 

La brecha digital conlleva también desigualdad en competencias y aprendizaje

La brecha digital no tiene que ver solo con el acceso, sino que se trata también de desigualdad en las oportunidades de mejorar las competencias y de aprender. Con la mejora de sus competencias digitales, responden los encuestados, podrían formarse mejor y encontrar un trabajo mejor remunerado (35%), ofrecer a sus hijos más oportunidades (34%), llegar bien a fin de mes (33%) y obtener prestaciones públicas a las que actualmente no acceden (32%).

 

La responsabilidad de eliminar la brecha digital debe ser compartida

El estudio de Capgemini señala que la responsabilidad de la inclusión digital y el acceso a Internet no puede recaer solo en una parte. Las organizaciones privadas deben reflexionar sobre su papel en el mundo actual. Cada vez más comprometidas —con todos sus públicos de interés, como empleados, clientes, comunidades…—, las empresas han de buscar, con mayor amplitud de miras, la forma de beneficiar a la sociedad a largo plazo mediante la incorporación de la inclusión digital y la igualdad en sus estrategias empresariales. Por su parte, los Gobiernos y el sector público deben desempeñar una función principal en la ampliación del acceso y la disponibilidad de Internet, especialmente para las comunidades marginadas. Este objetivo puede abordarse en dos niveles —acceso a internet en espacios públicos y acceso privado dentro del hogar— pero, en definitiva, significa conseguir una mayor accesibilidad de las personas a los servicios públicos electrónicos y asumir la responsabilidad de mantener bajos los costes para los consumidores.

Juntos, organizaciones privadas y reguladores, deben trabajar para construir una comunidad global de acción en el campo de la inclusión digital, desde la cual movilizar a otros miembros de sus sectores, ONG, el mundo académico y administraciones públicas para promover políticas de inclusión digital a través, por ejemplo, de proyectos pro bono que se sirvan de sus conocimientos y experiencia.

“Es probable que la COVID-19 tenga un impacto duradero en el acceso a servicios públicos y en la actitud hacia oportunidades como el teletrabajo, por lo que las organizaciones que trabajan en la eliminación de la brecha digital tienen la responsabilidad colectiva de hacerlo de forma que genere un cambio duradero, no solo una solución para salir del paso”, afirma Lucie Taurines, responsable mundial de Inclusión Digital de Capgemini. “Finalizada la pandemia, creemos que se constará una reducción de la desigualdad en materia tecnológica; por ejemplo, personas mayores que antes no habían tenido la necesidad de Internet se encontrarán rápidamente manejando herramientas digitales para comunicarse con otras personas y para realizar compras. Pero esta situación solo se dará entre las personas que, teniendo acceso a Internet, hasta ahora habían preferido no utilizarlo. Donde se notará el impacto será entre aquellas personas que siguen sin poder utilizar servicios en Internet, ya sea por un coste excesivamente alto o por falta de conectividad local. Aquí veremos un efecto de polarización, especialmente para las personas que ya viven en el umbral o por debajo del umbral de la pobreza”.

Como empresa privada, Capgemini trabaja en cuatro áreas principales para reducir la brecha digital y fomentar la inclusión digital:

  • Alfabetización digital: proporcionando ayuda útil para dotar a las personas en situación de exclusión digital de una mayor autonomía en el acceso a servicios electrónicos públicos y privados y que puedan beneficiarse de nuevas oportunidades.
  • Capacitación digital: facilitando el acceso al empleo a poblaciones desfavorecidas y fuera del mercado de trabajo, mediante formación en competencias digitales.
  • Tecnología para mejorar el futuro: uniendo tecnología, actividad empresarial y sociedad para resolver los principales problemas de la sociedad y generar un impacto positivo mediante tecnologías de vanguardia.
  • Liderazgo de pensamiento: trabajando con centros de pensamiento e investigación y uniendo fuerzas con empresas clientes, ONG, organismos públicos y mundo académico para seguir ejerciendo un efecto a través de sus iniciativas de inclusión digital.

 

 

La respuesta de las bibliotecas a la crisis del COVID-19

 

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The Post-pandemic Future of Libraries. Deborah Fallows. The Atlantic. 6:00 AM / May 12, 2020

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“[Con la crisis del COVID-19″] Las bibliotecas estamos trabajando rápidamente para convertirnos en la «plaza de la ciudad virtual», un lugar de información y conexión ciudadana. Nunca he estado más orgullosa de ser bibliotecaria”

Erica Grossman bibliotecas Anythink en Colorado,

 

Siempre las bibliotecas públicas han apretado filas respondiendo como «segundos lugares», dando un paso adelante en favor de sus comunidades en tiempos de desastres naturales o provocados por el hombre, como huracanes, inundaciones, tiroteos, incendios y tiempos críticos crisis en las vidas de las personas. Durante todos estos acontecimientos, las bibliotecas han permanecido abiertas, sustituyendo a los niños cuando sus escuelas cerraban; ofreciendo sesiones terapéuticas o conversación después de las pérdidas de vidas; trayendo enfermeras o trabajadores sociales cuando los servicios no estaban disponibles para la gente; y contratando asistentes sociales para las personas sin hogar, a quienes ofrecen refugio y seguridad durante el día. En el momento actual a pesar del cierre de sus locales las bibliotecas se están orientando rápidamente hacia nuevas formas de ofrecer servicios al público, que es el núcleo de su misión. 

 

Incluso antes de que los bibliotecarios cerraran sus puertas contra la pandemia, empezaron a moverse rápidamente para mantener su trabajo en marcha. Comenzaron a cambiar la programación habitual a formatos en línea; distribuyendo reservas de tecnología móvil a los digitalmente necesitados; fortaleciendo las asociaciones con escuelas y sitios de donación de alimentos; activando su tecnología de fabricación para producir EPP; y ayudando a preparar a la población sin hogar con alternativas de refugio; y más.

Las ideas siguen adelante. Estas son algunas de las cosas que las bibliotecas están haciendo la crisis del COVID-19: La biblioteca pública de Alexandria, Virginia, ofrece servicios de recogida de libros en la acera para su comunidad. La biblioteca del condado de Hillsborough, en Florida, abrió un servicio de recogida para solicitudes de reempleo. La gente rellena las solicitudes  y  las enviar por correo. En Arlington, Virginia, la biblioteca pública ya ha publicado varios números en línea de Quaranzine, con una colección comunitaria de obras de arte, poesía, fotos e historias sobre la vida durante la pandemia. La Biblioteca Pública de Hartford en Connecticut ha trasladado sus servicios para inmigrantes a la red, incluyendo la provisión de ayuda legal para completar las solicitudes de ciudadanía y prepararse para las entrevistas de ciudadanía.

Además, las bibliotecas siempre han sido fuentes de información confiables. Muchas están revisando sus sitios web y ampliando sus medios sociales con múltiples fines: atraer a más usuarios y difundir el mensaje de sus diversos fondos disponibles en formato digital; publicar información oportuna, precisa y curada; y ofrecer información actualizada de servicio público sobre esfuerzos y cuestiones locales como servicios municipales, asesorías públicas, directivas y solicitudes de salud, cuestiones fiscales y de desempleo y, por supuesto, recursos de COVID-19. La Biblioteca Pública de Birmingham en Alabama tiene una lista de enlaces valiosos, incluyendo uno que muestra exactamente dónde hacerse la prueba del COVID-19 e incluye detalles de horarios, ubicación y necesidad de citas con anticipación.

Manteniendo a las personas productivas, seguras, sanas, informadas y conectadas entre sí: Muchas bibliotecas han aumentado su presencia en línea. Hay listas y listados de recursos para actividades infantiles; planes para mejorar las habilidades laborales de los adultos y para hacer frente a la pérdida del empleo; ideas de pasatiempos; listas de lectura; formas de dormir mejor, meditar y mantenerse en calma; formas de hacer ejercicio; e ideas para la interacción social virtual.

Mirando hacia el presente y el futuro: El teléfono de la vieja escuela ha vuelto. Dándose cuenta de que muchos ancianos que utilizaban los servicios presenciales en las bibliotecas no se sienten cómodos moviéndose en línea, las Bibliotecas Anythink, un distrito de siete bibliotecas en el Condado de Adams, Colorado, han dedicado sus horas del mediodía a atender un centro de llamadas telefónicas. Los usuarios pueden llamar para «sólo saludar» o hablar de lo que tienen en mente. El mensaje que la biblioteca quiere transmitir incluso durante la pandemia, según la directora Pam Smith: «Estamos cerca de ti».

Muchos sistemas escolares y las bibliotecas que trabajan con ellos han identificado las lagunas en la forma en que las escuelas imparten su educación a distancia a sus estudiantes. Muchas familias carecen del equipos, acceso a Internet o no tienes habilidades con la tecnología para ayudar a sus hijos a hacer sus tareas escolares. De este modo la biblioteca pública de Seattle, ha empezado a prestar equipos a los estudiantes, ofrecer más conectividad a través de puntos de conexión Wi-Fi y más ayuda tecnológica para guiar a las personas en sus hogares.

Las Bibliotecas Anythink ofrecen ayuda técnica en línea, lecturas de poesía, servicios de impresión y correo, y clases de cocina. Las bibliotecas del condado de Deschutes en Bend, Oregón, que son maestros colaboradores, trabajan con docenas de organizaciones de toda la ciudad para incrementar las capacidades de trabajo de cada uno, desde la redacción del currículum vitae hasta el asesoramiento fiscal y el asesoramiento para pequeñas empresas.

En Erie, varios miembros del personal han sido reasignados al Departamento de Salud del condado como parte del equipo de respuesta de COVID-19 para las comunicaciones públicas, la investigación en salud pública y la equidad en salud. En Colorado, los bibliotecarios empresariales de Poudre River han estado ayudando a la Oficina Estatal de Desarrollo Económico y Comercio Internacional a responder a las llamadas de los propietarios de pequeñas empresas sobre una gran cantidad de temas relacionados con la pandemia.

Con las escuelas ahora cerradas, algunas bibliotecas se han convertido en lugares de paso o de recogida de comidas para llevar. Esto sucede en el condado de San Luis, por ejemplo, que colabora con Operation Food Search, una organización sin fines de lucro que distribuye comidas gratuitas para llevar en nueve de sus bibliotecas. En Ohio, la Biblioteca Pública de Cincinnati y el Condado de Hamilton, junto con el ministerio de alimentos de la Iglesia Metodista Unida están ofreciendo comidas preparadas a todos los niños menores de 18 años. En Ohio, el sistema de bibliotecas públicas del condado de Toledo Lucas ha ofrecido sus vehículos a los que entregan alimentos.

En Maryland, el Sistema de Bibliotecas del Condado de Prince George ha enviado dos de sus impresoras 3-D a casa de  un empleado para imprimir escudos protectores y máscaras para los trabajadores de la salud. La biblioteca está donando mano de obra y materiales para este esfuerzo, y como otras organizaciones en todo el estado, está trabajando con Open Works, la mayor comunidad de makerspaces de Baltimore, para asegurarse de que todos cumplan con las especificaciones para la producción de los escudos protectores.

Aumentar lo virtual: A pesar de todo lo horrible que tiene, la pandemia presenta una oportunidad, impulsada por la crisis, para que las bibliotecas amplíen sus capacidades en línea más lejos y más rápido que nunca.

De cara a la reapertura, el consejo ejecutivo del Urban Libraries Council anunció que está lanzando grupos de trabajo de sus miembros para abordar las crisis relacionadas con la pandemia, y entre ellos hay uno que mira hacia adelante y redefine el papel de la biblioteca con el público, las escuelas, las empresas y el gobierno.

Pam Smith-directora de Anythink Libraries-lo resumió, y apuesto a que habla por muchos: «Nunca he estado más orgullosa de ser bibliotecaria».

 

Las bibliotecas serán muy diferentes cuando vuelvan a abrir

 

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Local libraries will look a lot different when they reopen By Stephan Barker
The Washington Post May 8, 2020 at 1:00 p.m. GMT+2

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«Es difícil imaginar que todos los servicios de la biblioteca se vuelvan digitales. Los ordenadores de acceso público se han convertido en una parte integral de los servicios de la biblioteca; sin embargo, en la mayoría de las sucursales, los ordenadores están a sólo unos centímetros de distancia, lo que hace imposible un distanciamiento social seguro. Las bibliotecas tendrán que reducir el número de ordenadores o reducir el espacio dedicado a los libros, las revistas y las mesas y sillas para disponer de espacios más amplios. La hora de los cuentos y los grupos de discusión de libros ofrecen desafíos adicionales. Las actividades que requieren una interacción social más estrecha -juegos de mesa y ayuda con los deberes escolares- tendrán que limtarse. Las bibliotecas más pequeñas sin mucho espacio podrían tener que cancelar estas actividades o reconfigurar sus interiores»

Stephan Barker

 

A medida que nos preparamos para reabrir después del cierre de la pandemia, las empresas y organizaciones tendrán que reconfigurar los modelos de servicio para involucrar al público de manera segura. Las bibliotecas públicas no están exentas de este mandato. Las bibliotecas están cerradas en todo el país, pero muchas están ofreciendo horarios de cuentos en línea y otras actividades en lugar de servicios presenciales.

El temor a la transmisión del virus de los libros y otros materiales puede reducir gravemente el préstamo tradicional, y las bibliotecas han estado reduciendo sus colecciones impresas durante años; la pandemia puede dar a las bibliotecas el impulso necesario para llevar esta tendencia aún más lejos. Muchos usuarios de las bibliotecas prefieren los libros impresos a los libros electrónicos y los formatos digitales, pero el temor al contagio puede alterar significativamente la ecuación.

Los cuentos y los grupos de debate sobre libros ofrecen retos adicionales. Una sucursal con un auditorio o una gran sala de reuniones podría ofrecer una hora de cuentos y permitir a los padres y a los niños mantener el distanciamiento social. Lo mismo ocurre con los grupos de discusión de libros. Pero las actividades que requieren una interacción social más estrecha, por ejemplo, juegos de mesa y ayuda con los deberes, tendrían que ser restringidas. Las bibliotecas más pequeñas sin mucho espacio podrían tener que cancelar estas actividades o reconfigurar sus interiores.

En cada crisis financiera, las bibliotecas están entre los primeros organismos públicos que se enfrentan a recortes presupuestarios. Los gobiernos estatales y locales ya están en apuros financieros. Una percepción errónea común entre algunos legisladores y miembros del público es que las bibliotecas son un servicio no esencial. Sin embargo, en las zonas de bajos ingresos, los ordenadores de las bibliotecas son la única conexión a Internet para muchos residentes. El cierre de una sucursal priva a las personas de sus derechos y les dificulta la solicitud de subsidios de desempleo, la búsqueda de empleo o el acceso a los servicios sociales.

La forma en que las bibliotecas sobrevivan a este difícil período dependerá de las prioridades que establezcan; el hecho de que sean accesibles -e indispensables- compensará la reducción de tamaño que se avecina. También tienen la obligación de proporcionar acceso a Internet y a ordenadores en los barrios desfavorecidos. Las sucursales más sostenibles serán probablemente las que estén ubicadas en instalaciones más grandes, como el nuevo Centro Comunitario de Wheaton del condado de Montgomery. El edificio alberga una sucursal del sistema de bibliotecas del condado de Montgomery, además de un gimnasio, una pista para caminar, salas de juego, un auditorio, una cocina, salas de reuniones, una tienda de libros usados y un estacionamiento cubierto.

La «nueva normalidad» se ha convertido en uno de los clichés más sobrecargados de los últimos meses. Nadie sabe cómo será la nueva normalidad, pero para las bibliotecas públicas, sospecho que los cambios serán significativos. De una cosa estoy seguro: ¡Muchos de nosotros no podemos esperar a que nuestras bibliotecas vuelvan a abrir!

 

Reapertura de Archivos, Bibliotecas y Museos (REALM): un proyecto de investigación COVID-19 para compartir las buenas prácticas

 

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REopening Archives, Libraries and Museums (REALM)

 

REopening Archives, Libraries and Museums (REALM)  es una asociación de investigación entre OCLC Institute of Museum and Library Services, y Battelle para crear y distribuir información basada en la ciencia y prácticas recomendadas diseñadas para reducir el riesgo de transmisión de COVID-19 al personal y visitantes que participan en la entrega o uso de servicios de museo, biblioteca y archivo.

Las actualizaciones y los recursos del proyecto se agregarán a este centro de información a medida que estén disponibles.

Estas son algunas de las cuestiones centrales del proyecto:

  • Recopilar, revisar y resumir la investigación autorizada que se aplica a los materiales que se encuentran comúnmente en las colecciones e instalaciones de archivos, bibliotecas y museos.
  • Consulta continua y participación con un comité directivo del proyecto, grupos de trabajo y otros expertos en la materia de archivos, bibliotecas y museos.
  • Pruebas de laboratorio de cómo COVID-19 interactúa con una selección de materiales comúnmente encontrados en archivos, bibliotecas y museos; e identificar métodos de manejo y remediación
  • Sintetizar los recursos en un kit de herramientas que admitan la reapertura y las consideraciones operativas
  • Compartir información del proyecto y recursos del kit de herramientas a través del sitio web del proyecto y amplificado por las asociaciones miembro y las organizaciones de apoyo que sirven a archivos, bibliotecas y / o museos.

El proyecto está diseñado para ser flexible y evolucionar a medida que se conozca más sobre el virus y las mejores prácticas para reducir el riesgo de transmisión. La asociación abordará preguntas de investigación conocidas y emergentes en tres fases.

Fase 1: Preparación para la apertura de bibliotecas: Investigación sobre materiales y flujos de trabajo de alta prioridad (mayo de 2020 – agosto de 2020)

Esta fase recopilará, conservará y difundirá información y prácticas recomendadas para manejar colecciones físicas e instalaciones en anticipación de una introducción gradual o reapertura total de los edificios y servicios de la biblioteca pública a partir de mayo de 2020. Esta fase producirá un conjunto inicial de recursos del kit de herramientas.

Fase 2: Investigación adicional para apoyar las operaciones de bibliotecas, archivos y museos (junio de 2020 – octubre de 2020)

Esta fase estudiará un segundo conjunto de materiales y flujos de trabajo en bibliotecas, archivos / colecciones especiales y museos. Este conjunto incluirá todos los materiales y flujos de trabajo que tengan factores que no se abordaron en la Fase 1 pero que son importantes para la función de los archivos, bibliotecas y / o museos. Las actividades de investigación producirán un segundo conjunto de recursos del kit de herramientas y actualizarán los recursos de la Fase 1 con nueva información que pueda haber surgido. Se lanzará un sitio web más completamente diseñado durante esta fase.

Fase 3: Monitorear, actualizar, comunicar (octubre de 2020 – septiembre de 2021)

En la fase 3, el proyecto continuará monitoreando y revisando la investigación emergente que puede requerir actualizaciones y adiciones a lo que se ha creado durante las dos primeras fases. Además, a medida que la tasa de transmisión del virus cambia con el tiempo y las comunidades continúan ajustándose a esos cambios, las políticas y prácticas de las bibliotecas y museos también pueden justificar un cambio.

En la Fase1 en curso las actividades incluyen:

  • Realización de revisiones bibliográficas de investigaciones científicas.
  • Recopilación y evaluación de protocolos y directrices para otras industrias de servicios basadas en materiales.
  • Recopilación de ejemplos de planes y protocolos de bibliotecas públicas y estatales para la reapertura
  • Desarrollo de escenarios de pruebas de laboratorio e identificación de materiales para priorizar para el análisis.
  • Pruebas de laboratorio en Battelle
  • Comité directivo y reuniones de grupos de trabajo.
  • Comunicación de actualizaciones de proyectos a través del sitio web.
  • Establecer canales de comunicación adicionales para el proyecto y una red comunitaria de asociaciones y organizaciones de apoyo.

OCLC y Battelle publicarán resúmenes de investigación basados ​​en revisiones de literatura y conocimientos especializados recopilados durante el proyecto. Estas sesiones informativas estarán diseñadas para respaldar decisiones basadas en evidencia sobre operaciones, políticas y flujos de trabajo. Si deseas recibir la información debes registrarte o suscribirte:

 

Las pequeñas bibliotecas libres se convierten en despensas de alimentos durante COVID-19

 

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Más sobre

 

Los administradores de las Pequeñas Bibliotecas Libres en todo el mundo están reemplazando los libros gratuitos con papel, por productos enlatados y no perecederos, convirtiendo estos pequeños espacios en pequeñas despensas gratuitas durante la crisis de la pandemia global.

 

Las bibliotecas libres son pequeñas cajas imitando a casas llenas de libros que se ubican en los patios de las casas, lugares de paso o parques para que los vecinos puedan intercambiar libros libremente sin ninguna formalidad. Cualquier persona puede depositar un libro que desee compartir con sus vecinos o llevarse uno que le interese leer. El objetivo es que sin importar el lugar, los ingresos o las circunstancias de las personas siempre tengan acceso a un buen libro.

Cuando surgió la pandemia sel coronavirus en los EE. UU., Las personas que comparten libros a pequeña escala, y los administradores de pequeñas bibliotecas libres, vieron una nueva necesidad. Agregar alimentos y otros suministros lo que de repente transformó la función principal de muchas de sus pequeñas casitas biblioteca, que se convirtieron también en despensas de alimentos para los más necesitados. Ahora, cualquiera que tenga un «algo que desee compartir» puede agregar su ubicación ena un mapa interactivo para conectar a los necesitados con aquellos que quieran ofrecer libros y alimentos para paliar la crisis alimentaria y cultural.

La British Library pide a los niños de la nación que escriban libros en miniatura

 

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Alison Flood. British Library asks nation’s children to write miniature books in lockdown. The Guardian, 2020

Hace doscientos años, los niños Brontë cosieron paquetes de azúcar de papel marrón, tiras de papel tapiz y papel de escribir viejo para crear libros del tamaño de un sello para que sus soldados de juguete los leyeran. Hoy, la British Library hace una llamada a los niños de la nación para que sigan sus pasos y escriban sus propios libros pequeños, que formarán parte de una «Biblioteca Nacional de Libros en Miniatura para el mundo del juguete» en línea.

Inspirado en la colección de «gemas en miniatura» de la biblioteca, que abarca desde los 600 volúmenes en miniatura en la casa de muñecas de Queen Mary hasta la Biblioteca Infantil del tamaño de una caja de fósforos del editor John Marshallel proyecto está respaldado por autores e ilustradores, incluidos Axel Scheffler y Jacqueline Wilson, cada uno de los cuales ha creado su propio libro para la biblioteca.

El objetivo del proyecto es ayudar a a los lectores jóvenes a ganar confianza al jugar a ser autores, ilustradores, encuadernadores y bibliotecarios.

La biblioteca está pidiendo a los niños que compartan sus libros en miniatura caseros con su cuenta de Twitter @BL_Learning usando el hashtag #DiscoveringChildrensBooks, o que los envíen por correo electrónico a learning@bl.uk. y se encargará a un ilustrador que cree una estantería virtual para mostrar el trabajo.