Archivo de la categoría: Bibliotecas

El papel fundamental de las bibliotecas públicas en el apoyo al desarrollo económico local

Brophy, Julie. “Public Libraries Highlight Business Support at ‘Main Street Now’ Conference.” Public Libraries Online, April 22, 2025. https://publiclibrariesonline.org/2025/04/public-libraries-highlight-business-support-at-main-street-now-conference/

Las bibliotecas contribuyen a fortalecer las economías comunitarias mediante el apoyo a pequeños negocios y emprendedores. Un hallazgo relevante de esta conferencia fue el desconocimiento generalizado sobre la variedad de servicios que las bibliotecas ya ofrecen en este ámbito, lo que subraya la necesidad de visibilizar estas capacidades y fomentar alianzas con organismos locales de desarrollo económico.

En primer lugar, el artículo señala que las bibliotecas ofrecen diversos programas y servicios que pueden ir desde talleres básicos sobre el uso de bases de datos hasta charlas especializadas dirigidas por expertos en temas empresariales. Estas actividades, que pueden adaptarse según la capacidad de cada biblioteca, son solo una parte del apoyo que se brinda. Además, otros servicios como notarías, expedición de pasaportes o asistencia social también pueden ser de gran utilidad para emprendedores, pero muchas veces no se comunican de manera efectiva a quienes podrían beneficiarse. Por ello, es importante promover activamente todas estas ofertas para que los empresarios conozcan el valor que las bibliotecas pueden aportar.

Otro aspecto fundamental es la provisión de espacios accesibles para trabajar y reunirse, especialmente en comunidades con necesidades económicas. Las bibliotecas se posicionan como uno de los pocos lugares públicos donde las personas pueden trabajar sin ningún coste asociado, algo especialmente valioso para quienes inician un negocio o trabajan de forma independiente. La disponibilidad de salas de reuniones o mesas abiertas convierte a estos espacios en lugares de co-working gratuitos, facilitando la concentración y la productividad de sus usuarios.

Además, las bibliotecas ponen a disposición bases de datos y recursos digitales esenciales para los negocios, como Reference Solutions, que ayuda a identificar clientes potenciales, o LinkedIn Learning, que ofrece cursos en línea sobre marketing, ventas, finanzas y gestión. Asimismo, muchas bibliotecas cuentan con un “Library of Things”, donde se prestan objetos como kits de cámara con trípode y luces, que pueden ser herramientas clave para el marketing de productos o servicios, ayudando a los emprendedores a reducir costes iniciales y acceder a materiales profesionales sin inversión directa.

En el ámbito tecnológico, las bibliotecas proveen acceso gratuito a internet de alta velocidad, computadoras, impresoras y dispositivos prestables como hotspots o Chromebooks, facilitando la inclusión digital y superando barreras para los nuevos empresarios. Igualmente, ofrecen espacios con tecnologías innovadoras como makerspaces e impresoras 3D, que permiten a los emprendedores diseñar y probar prototipos. Esto convierte a las bibliotecas en lugares ideales para el desarrollo de habilidades digitales y la experimentación tecnológica, aspectos fundamentales en la economía moderna.

Finalmente, las bibliotecas funcionan como centros de conexión y colaboración, donde los pequeños empresarios pueden reunirse para compartir experiencias, generar redes de apoyo y participar en actividades como noches de networking, mentorías o programas como 1 Million Cups. Estas iniciativas fomentan un ecosistema empresarial más cohesionado y apoyado desde la comunidad.

El artículo concluye recomendando que las bibliotecas, independientemente de su tamaño, comiencen por identificar y promover los recursos que ya ofrecen y ajusten la forma en que los presentan para hacerlos más atractivos a los negocios. También enfatiza la importancia de establecer relaciones con organizaciones locales dedicadas al desarrollo económico para integrar los servicios bibliotecarios en la oferta comunitaria. Para apoyar esta labor, la ALA pone a disposición herramientas como Libraries Build Business Communications Toolkit, que facilita la comunicación con los actores clave del mundo empresarial. En suma, el texto subraya que las bibliotecas públicas son actores fundamentales para el desarrollo económico local y deben posicionarse activamente para cumplir esta función.

Estado de la participación de las bibliotecas en la comunicación y educación climática (IFLA)

International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA). State of Library Engagement in Climate Communication and Education: Global Outlook and Recommendations. The Hague: IFLA, 2025.

Texto completo

La Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA) ha publicado un nuevo informe basado en una encuesta global sobre clima que reunió opiniones de casi 600 asociaciones e instituciones bibliotecarias. Esta publicación analiza el grado de implicación de las bibliotecas en la educación y comunicación sobre el cambio climático.

Principales hallazgos

  • Más programación sobre sostenibilidad que sobre cambio climático: Las bibliotecas informan de una mayor presencia de actividades vinculadas a la sostenibilidad en general que a la temática específica del cambio climático.
  • Liderazgo de las bibliotecas públicas: Estas muestran un nivel de compromiso notablemente mayor en programas de comunicación y educación climática (CCE) en comparación con las bibliotecas académicas y escolares. Aunque las bibliotecas más grandes tienden a participar más, todas las bibliotecas, sin importar su tamaño, están contribuyendo.
  • Provisión de recursos como punto de partida: Muchas bibliotecas comienzan su implicación en la CCE proporcionando recursos (libros, exposiciones, materiales) antes de pasar a programas más activos o asociaciones comunitarias.
  • Importancia de las alianzas: Las colaboraciones con gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil y escuelas refuerzan la capacidad de las bibliotecas para ofrecer programas de CCE eficaces.
  • Infraestructura y operaciones sostenibles: Numerosas bibliotecas están adoptando prácticas ecológicas en sus instalaciones y operaciones. Sin embargo, el apoyo de las asociaciones bibliotecarias en este ámbito ha sido limitado hasta ahora.

Recomendaciones

Para las asociaciones de bibliotecas: Proporcionar activamente recursos traducidos y relevantes a nivel local sobre el cambio climático a las bibliotecas, apoyar a las bibliotecas miembros en la sostenibilidad de sus operaciones e infraestructuras, y organizar programas relacionados con el clima que incluyan a las bibliotecas afiliadas.

Para las bibliotecas individuales: Desarrollar alianzas con gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil (OSC) y escuelas para ampliar los programas de educación y comunicación sobre el cambio climático (CCE), utilizar colecciones de libros y exposiciones para iniciar el compromiso, y centrarse en los aspectos locales del cambio climático para aumentar el interés y el impacto en la comunidad.

Para los responsables políticos locales: Reconocer a las bibliotecas públicas y comunitarias como socios valiosos para llegar a la ciudadanía en cuestiones de clima y sostenibilidad, aprovechar las bibliotecas para proporcionar recursos e información específicos, e implicarse con las bibliotecas escolares y universitarias.

Para los responsables políticos nacionales: Colaborar con las bibliotecas nacionales —que están entre los tipos de bibliotecas más activos en iniciativas sobre el clima y la sostenibilidad—, asociarse con bibliotecas para difundir materiales sobre el cambio climático relevantes a nivel local, y utilizarlas como centros de divulgación comunitaria para la acción climática.

Servicios de información local para personas migrantes: una ruta de atención desde las bibliotecas

CERLALC. Servicios de información local para personas migrantes: una ruta de atención desde las bibliotecas. Bogotá: CERLALC, 2024.

Texto completo

En respuesta a los crecientes flujos migratorios en la región, el CERLALC, en colaboración con la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, ha lanzado un proyecto regional que involucra a cinco países: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Este proyecto tiene como objetivo promover, mediante la palabra escrita y oral, y el acceso significativo a la información, la garantía de los derechos sociales, educativos y culturales de las personas en situación de movilidad.

La publicación destaca la importancia de las bibliotecas como espacios seguros y accesibles que pueden ofrecer servicios de información adaptados a las necesidades de las personas migrantes. Se enfatiza la necesidad de sensibilización, fortalecimiento de capacidades y desarrollo de estrategias dirigidas a la atención de esta población. Para ello, se cuenta con la asesoría de especialistas en lectura, educación, literatura y migración, como Evelyn Arizpe, Fanuel Díaz y Nelly Cantú

Además, se planea la implementación de actividades como conferencias, talleres y espacios de intercambio de experiencias, con el objetivo de fortalecer las capacidades de mediadores culturales, bibliotecarios y otros actores clave en la atención a la población migrante. Se brindará formación y acompañamiento a un grupo de 50 personas entre bibliotecarias, bibliotecarios, mediadoras y mediadores de lectura de los cinco países participantes. Las experiencias desarrolladas serán sistematizadas y difundidas para promover acciones similares en otros países de la región.

Este enfoque reconoce el papel transformador de la lectura, la escritura y la oralidad en la inclusión y el bienestar de las personas migrantes, posicionando a las bibliotecas como actores clave en la garantía de sus derechos humanos.

Estado del compromiso bibliotecario en la comunicación y educación sobre el clima (IFLA)

Aaron Redman, State of Library Engagement in Climate Communication and Education (La Haya: International Federation of Library Associations and Institutions [IFLA], 2025), https://repository.ifla.org/handle/20.500.14598/394

Key Findings and Executive Summary

Full Text Report

El informe resalta el papel fundamental de las bibliotecas como agentes de cambio en la lucha contra el cambio climático. Gracias a su rol como espacios de confianza y aprendizaje dentro de las comunidades, las bibliotecas tienen un enorme potencial para sensibilizar, educar y movilizar a la ciudadanía en favor de un futuro más sostenible y resiliente.

Este informe de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA), publicado el 11 de mayo de 2025, presenta un panorama global sobre el compromiso de las bibliotecas en la comunicación y educación sobre el cambio climático (CCE). Basado en una encuesta mundial que reunió las respuestas de cerca de 600 asociaciones e instituciones bibliotecarias, el documento analiza el nivel de implicación de estas entidades en temas relacionados con el clima y la sostenibilidad.

Uno de los principales hallazgos es que las bibliotecas, en general, desarrollan más actividades relacionadas con la sostenibilidad que con el cambio climático específicamente. En este contexto, las bibliotecas públicas lideran la participación en programas de CCE, por encima de las bibliotecas escolares o académicas. Aunque las bibliotecas de mayor tamaño tienden a tener una implicación algo mayor, el estudio demuestra que instituciones de todos los tamaños están aportando a esta causa.

El informe señala que muchas bibliotecas inician su compromiso ofreciendo recursos informativos sobre el cambio climático —como libros, paneles o exposiciones— antes de avanzar hacia actividades más activas como programas educativos y alianzas comunitarias. La colaboración con gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil y centros educativos se identifica como un factor clave para ampliar y fortalecer este tipo de programación.

Otro aspecto relevante es que numerosas bibliotecas están adoptando medidas para reducir su impacto ambiental mediante mejoras en infraestructuras y operaciones más sostenibles. Sin embargo, el apoyo por parte de asociaciones bibliotecarias a este esfuerzo aún es limitado y requiere fortalecimiento.

Entre sus recomendaciones, la IFLA insta a las asociaciones bibliotecarias a ofrecer recursos adaptados a los contextos locales, apoyar la transformación ecológica de las bibliotecas y fomentar actividades relacionadas con el clima. A su vez, anima a las bibliotecas individuales a crear alianzas con actores locales y centrarse en problemáticas climáticas específicas de su entorno. Por último, hace un llamado a los responsables políticos, tanto locales como nacionales, para que reconozcan y fortalezcan el papel estratégico de las bibliotecas en la difusión de información climática y la promoción de acciones sostenibles.

Recomendaciones

Para las asociaciones de bibliotecas: Proporcionar activamente a las bibliotecas recursos traducidos y relevantes a nivel local sobre el cambio climático, apoyar a las bibliotecas miembros en la ecologización de sus operaciones e infraestructuras y organizar programas relacionados con el clima que incluyan a las bibliotecas miembros.

Para bibliotecas individuales: Establecer asociaciones con las administraciones locales, las organizaciones de la sociedad civil y las escuelas para ampliar la programación de la ECC, utilizar las colecciones de libros y las exposiciones para iniciar el compromiso y centrarse en los aspectos locales del cambio climático para aumentar el interés y el impacto en la comunidad.

Para los responsables políticos locales: Reconocer a las bibliotecas públicas y comunitarias como socios valiosos para llegar a los residentes en cuestiones climáticas y de sostenibilidad, aprovechar las bibliotecas para proporcionar recursos e información específicos y colaborar con las bibliotecas escolares y universitarias.

Para los responsables políticos nacionales: Colaborar con las bibliotecas nacionales -que se encuentran entre los tipos de bibliotecas más activos en iniciativas sobre clima y sostenibilidad-, asociarse con las bibliotecas para difundir materiales sobre cambio climático relevantes a nivel local y utilizar las bibliotecas como centros de divulgación comunitaria para la acción climática.

43ª Feria del Libro de Salamanca con Isabel Sánchez Fernández. Planeta Biblioteca 2025/05/10

43ª Feria del Libro de Salamanca con Isabel Sánchez García.

Planeta Biblioteca 2025/05/10

ESCUCHAR

Descargar

En este programa especial, conversamos con Isabel Sánchez Fernández, una de las responsables de la organización de la 43ª Feria del Libro de Salamanca, que se celebrará del 10 al 18 de mayo en la Plaza Mayor. Isabel nos ofrece una visión en profundidad del evento, destacando el homenaje a Carmen Martín Gaite con motivo del centenario de su nacimiento, la conferencia inaugural a cargo de Charo Alonso y una programación que combina literatura, música, exposiciones y actividades para todos los públicos.

A lo largo del episodio, exploramos cómo se ha estructurado la feria, qué papel juegan las librerías, editoriales y bibliotecas municipales, y cómo se fomenta la lectura entre escolares y jóvenes lectores. También repasamos algunas de las propuestas más esperadas, como los encuentros con autores, las firmas de libros y los espectáculos en directo.

Una conversación que muestra el enorme esfuerzo personal de Isabel y colectivo de trabajadores de la Biblioteca Torrente Ballester detrás de uno de los eventos culturales más importantes de Salamanca, y que invita a vivir el libro más allá de sus páginas.

Ante la reducción de presupuestos en bibliotecas recurren a relaciones consorciales innovadoras

In a Time of Tight Budgets, How Can Libraries Ensure Equitable Resource Access?” Library Journal, May 8, 2025. https://www.libraryjournal.com/story/in-a-time-of-tight-budgets-how-can-libraries-ensure-equitable-resource-access-lj250508.

En un contexto de presupuestos bibliotecarios cada vez más ajustados, las alianzas consorciales están demostrando ser claves para garantizar el acceso equitativo a los recursos. Así lo destacan líderes de bibliotecas universitarias y públicas, quienes exploran estrategias innovadoras para mantener el servicio sin comprometer su misión.

Amy Pawlowski, directora ejecutiva de OhioLINK, y Migell Acosta, director de la Biblioteca del Condado de San Diego, coinciden en que el préstamo consorcial ha dejado de depender del uso de sistemas de gestión bibliotecaria comunes. Herramientas como Rapido Consortial Borrowing, desarrolladas por Ex Libris, permiten compartir recursos entre bibliotecas con distintos sistemas, simplificando el acceso para los usuarios y optimizando el trabajo del personal.

Tanto Acosta como Pawlowski insisten en la importancia de comunicar el valor de estas redes. “Nunca demos por sentada la colaboración consorcial”, afirma Acosta, mientras que Pawlowski comparte un estudio económico que demuestra que cada dólar invertido en OhioLINK se traduce en 11 dólares en valor para las instituciones, gracias a compras colectivas y el préstamo interbibliotecario.

Los consorcios están expandiendo sus colaboraciones hacia temas sociales clave. Ejemplos como las campañas conjuntas sobre salud pública o sostenibilidad ambiental muestran el potencial de unir fuerzas entre bibliotecas públicas y universitarias. En Florida, varias universidades trabajan en un portal de investigación hídrica y en un repositorio de datos científicos de libre acceso.

Beau Case, decano de bibliotecas de la Universidad de Florida Central, destaca que los repositorios institucionales pueden ser una herramienta poderosa de difusión y acceso abierto. En su universidad, se están usando para compartir materiales educativos desde primaria hasta educación superior, incluyendo contenidos sobre enseñanza con inteligencia artificial.

Pawlowski lanza un mensaje claro: es hora de que los bibliotecarios sean “un poco menos humildes” y hablen más del impacto que generan. Estudios internos muestran que una mayor dotación de personal se correlaciona directamente con un mayor uso de los recursos, lo que refuerza el papel fundamental de las bibliotecas en el éxito académico.

Gestión de datos de investigación con Yusnelkis Milanés Guisado. Planeta Biblioteca 2025/05/08

Gestión de datos de investigación con Yusnelkis Milanés Guisado.

Planeta Biblioteca 2025/05/08

ESCUCHAR

Descargar

Hoy en Radio USAL hemos conversado con Yusnelkis Milanés Guisado, científica de datos y analista de investigación en el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea en Sevilla. Con una sólida trayectoria en análisis, visualización y gestión de datos, así como en inteligencia artificial, Yusnelkis nos ha ofrecido una visión integral sobre la importancia de la gestión de datos de investigación, destacando su impacto en la transparencia, reproducibilidad y eficiencia de los proyectos científicos.

Durante la entrevista, ha explicado que la gestión de datos no solo implica almacenamiento, sino también planificación, documentación, protección y compartición adecuada a lo largo del ciclo de vida de un proyecto. Subrayó la necesidad de garantizar la privacidad, especialmente en investigaciones con datos personales, aplicando medidas éticas y tecnológicas para proteger la información sensible.

En cuanto a formación, recomendó que los jóvenes investigadores adquieran desde el inicio competencias en gestión de datos, principios FAIR (datos localizables, accesibles, interoperables y reutilizables), y habilidades en visualización y uso de herramientas digitales. También abordó el papel cada vez más relevante que desempeña la inteligencia artificial, que exige un enfoque riguroso y ético en el manejo de datos.

Desde su experiencia como consultora, alertó sobre errores frecuentes como la falta de planificación en la gestión de datos o el uso inadecuado de visualizaciones, y sugirió plataformas y estrategias para asegurar la preservación a largo plazo y la apertura responsable de la ciencia. Finalmente, señaló los retos que aún enfrenta la ciencia abierta, como las resistencias culturales, la escasa formación y la infraestructura limitada en algunos entornos.

Perspectivas disciplinarias y metodológicas en el estudio de revistas científicas mexicanas del siglo XX

Garza, Dalia Valdez, Rodrigo Antonio Vega y Ortega Báez, y María Elena Ramírez de Lara, coords. Perspectivas disciplinarias y metodológicas en el estudio de revistas científicas mexicanas del siglo XX. Primera edición. Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 2023.

Texto completo

En esta obra colectiva se brinda un panorama para el estudio de las revistas científicas mexicanas del siglo XX editadas en formato impreso, muchas de ellas elaboradas todavía en contextos ajenos a la especialización y profesionalización de las labores editoriales, a la «democratización de la edición y del diseño» y a métricas de evaluación, aspectos que, entre otros, caracterizan el actual paradigma digital de publicación periódica en la ciencia. Esto quiere decir que quizá las revistas científicas manufacturadas sin computadoras y por profesionales de las ciencias (con conocimientos editoriales) merezcan un tratamiento aparte. Los autores aportan herramientas para el diseño de proyectos de investigación en este tema, desde una «práctica integrativa» y con perspectiva histórica, producto de la consideración de una «revista» como un dispositivo cultural que sus creadores ponen en escena en la sociedad con todos sus componentes y discursos en simultaneidad. Se hace un repaso por diversas perspectivas disciplinarias para su estudio; también se ofrecen ejemplos de cómo estudiar partes específicas de su estructura, desde los paratextos hasta las encuadernaciones en que son preservadas, y se evidencia el potencial para su estudio mediante una muestra inicial por disciplinas de estas revistas. Con todo ello, se pretende dar impulso a una serie de nuevos estudios en los que las revistas científicas mexicanas del siglo XX sean las protagonistas, con renovados acercamientos marcadamente interdisciplinarios, con metodologías integradoras de prácticas del pasado y con la innovación que se genera en los estudios de las humanidades y las ciencias sociales.

Entrevista a Fernando Vicente autor de la novela gráfica «Vientos del Norte. La venganza de Loki» Planeta Biblioteca 2025/05/07

Entrevista a Fernando Vicente autor de la novela gráfica «Vientos del Norte. La venganza de Loki»

Planeta Biblioteca 2025/05/07

ESCUCHAR

Descargar

Adquirir la novela

Adquirir en Amazon

Charlamos con Fernando con motivo del lanzamiento de su novela gráfica Vientos del Norte. La venganza de Loki (Azur Grupo Editor, 2025). Durante la conversación, nos contó qué le atrajo de mezclar mitologías tan potentes como la nórdica, la griega y la egipcia, y por qué decidió que Loki, ese dios tan complejo, fuera el protagonista. Hablamos también de cómo ha trabajado su lado más humano y emocional, de las preguntas que lanza sobre la justicia y el castigo, y de su interés por romper esa línea tan clara que a veces se traza entre héroes y villanos.

Fernando compartió con nosotros cómo fue dar forma al universo visual del cómic, desde los personajes hasta los escenarios, y cómo su formación en Bellas Artes y su experiencia como diseñador gráfico han influido en su forma de narrar con imágenes. También nos habló de sus fuentes de inspiración, que van desde el cine y los videojuegos hasta la literatura fantástica.

Los líderes en sostenibilidad en bibliotecas hablan sobre papel clave de las bibliotecas en la sostenibilidad y la resiliencia comunitaria ante el cambio climático

American Libraries Magazine. «Sustaining for the FutureAmerican Libraries, 3 de marzo de 2025. https://americanlibrariesmagazine.org/2025/03/03/sustaining-for-the-future/

Con el aceleramiento del cambio climático provocado por el ser humano, las bibliotecas están desempeñando un papel cada vez más importante en ayudar a sus comunidades a navegar a través de calamidades ambientales.

La biblioteca pública del centro de Asheville, Carolina del Norte, por ejemplo, fue un faro de conectividad después de que las inundaciones del huracán Helene interrumpieran el servicio de Wi-Fi en la zona en septiembre de 2024. Y durante los incendios forestales del sur de California en enero, los residentes encontraron recursos en las bibliotecas del área de Los Ángeles, donde podían acceder a internet, estaciones de carga, agua y baños.

Pero proporcionar acceso a tecnología, refugio e información después de eventos climáticos extremos es solo una de las formas en que las bibliotecas están lidiando con la sostenibilidad. Muchas también están guiando a las comunidades con información para abordar amenazas ecológicas urgentes y emergentes, como la contaminación del aire y el agua, la inseguridad alimentaria y el agotamiento de los recursos naturales, así como las interrupciones económicas, políticas y sociales.

Las bibliotecas también están trabajando para preservar sus colecciones frente a desastres, proteger la cultura comunitaria y reducir el impacto ambiental de sus edificios y operaciones. Muchas bibliotecas están abordando estos desafíos de maneras diversas, permitiendo múltiples puntos de entrada.

“Las pequeñas cosas suman,” dice René Tanner, bibliotecario de ciencias y jefe de los servicios de investigación en Rollins College en Winter Park, Florida. “Algunas cosas llevarán tiempo y un cambio cultural, pero puedes empezar donde estés y en el nivel que tenga sentido para tu biblioteca.”

En 2019, la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA) adoptó la sostenibilidad como uno de los valores fundamentales de la bibliotecología para ayudar a guiar a sus miembros en el desarrollo de instituciones más sostenibles. El Comité de Sostenibilidad de la ALA (Sustain-RT), la Guía de Sostenibilidad de la ALA y un informe de sostenibilidad de 2022 son algunas de las acciones en curso para proporcionar apoyo a estos esfuerzos.

American Libraries contactó a cinco trabajadores de bibliotecas que lideran iniciativas y investigaciones sobre sostenibilidad en la profesión. Ellos discuten cómo los miembros del personal pueden implementar esfuerzos sostenibles, qué marcos ayudan a impulsar este trabajo y qué obstáculos pueden surgir.

A medida que el cambio climático trae nuevas amenazas para las bibliotecas y las comunidades a las que sirven, ¿qué adaptaciones son necesarias para mitigar los desastres?

García-Febo: Las bibliotecas deben fortalecer su infraestructura para resistir eventos climáticos extremos, implementar planes de recuperación ante desastres, digitalizar colecciones para su preservación y colaborar con agencias locales para la resiliencia comunitaria. Además, incorporar diseños de edificios conscientes del clima y prácticas sostenibles ayudará a mitigar riesgos futuros. Las asociaciones con agencias gubernamentales locales pueden ayudar con los planes de recuperación.

Tanner: Una reciente encuesta nacional, que se publicará en febrero en Electronic Green Journal de UCLA Library, encontró que aproximadamente la mitad de las bibliotecas tienen un plan de gestión de desastres. Por lo tanto, existe una necesidad urgente de que las bibliotecas en general se preparen. La geografía juega un papel importante; los planes deben desarrollarse con los eventos climáticos más probables para tu área en mente. La ALA tiene una guía de recursos dedicada a la preparación de bibliotecas y la respuesta ante desastres. Si tu biblioteca tiene un plan, discútelo con tus colegas para asegurarte de que todos estén al tanto. Estos planes deben revisarse y discutirse anualmente. Si tu biblioteca no tiene un plan de gestión de desastres, es un buen momento para desarrollarlo.

¿Cómo pueden las bibliotecas y los trabajadores de bibliotecas también preparar a nuestras comunidades?

Witzig: Para las personas, las bibliotecas pueden priorizar la enseñanza y proporcionar recursos para aprender habilidades de vida, artes creativas y prácticas sostenibles, ya que los desastres naturales son a menudo consecuencia del impacto humano en el planeta. Y una triste realidad es que la preparación ante desastres es una de esas habilidades que todos deben tener.

Las bibliotecas pueden seguir vinculando a los individuos con organizaciones comunitarias que ofrezcan apoyo en diversas áreas y a diferentes comunidades. Pueden compartir información para que las comunidades puedan abogar colectivamente por políticas y servicios gubernamentales que beneficien a todos y a la Tierra.

Además, las bibliotecas pueden enfatizar una relación con la tierra que habitamos; esto se puede hacer creando jardines comunitarios para modelar el cuidado de la tierra, proporcionando y comprando alimentos y productos locales, y estando en buenas relaciones con las comunidades que tienen conocimiento de la tierra desde tiempos inmemoriales.

¿Cómo se ha involucrado tu institución en prácticas sostenibles?

Bollerman: La Biblioteca Pública de Hauppauge (Nueva York) completó el programa de certificación de la Iniciativa de Bibliotecas Sostenibles (SLI). Hicimos un análisis profundo de la forma en que tomamos decisiones e intentamos centrarlas en ser más sostenibles: ecológicamente responsables, socialmente equitativas y económicamente viables. SLI ha estado trabajando durante casi 10 años para proporcionar a los líderes de bibliotecas un camino comprobado para co-crear bibliotecas y comunidades que prosperen en los próximos años.

Tanner: Tenemos muchos programas y prácticas bibliotecarias que destacan la sostenibilidad. Una iniciativa popular es nuestro programa de préstamo de bicicletas. A través del programa, los estudiantes pueden alquilar una bicicleta durante el semestre por $50 o 10 horas de trabajo voluntario. También estamos colaborando con la Alianza de Agua Dulce de Rollins [un programa en la universidad] para ampliar la conciencia sobre el valor y la importancia del agua dulce más allá de su utilidad. En cuanto a promover el compartir, eliminamos un desincentivo para el préstamo de recursos y ya no cobramos multas por devoluciones tardías. También tenemos una estación de llenado de agua sin contacto en la biblioteca, lo que fomenta el uso de botellas de agua reutilizables.

¿Cuáles son algunas formas cotidianas en que las bibliotecas pueden ser ecológicas?

Bollerman: Repensar, rechazar, reducir, reutilizar, reparar, regalar y reciclar. Las bibliotecas ya son líderes en sus comunidades en la reducción del consumo—compartimos. Además, también somos excelentes en reutilizar objetos, especialmente para manualidades. Ampliar nuestro pensamiento para hacer preguntas básicas como “¿Necesitamos esto?” comienza a abrir conversaciones tanto a nivel personal como profesional sobre cómo consumimos. Tratamos de dar el ejemplo. Hemos eliminado nuestros artículos de catering de un solo uso, incluidos los manteles, a casi cero. Organizamos eventos para promover la reutilización y reparación de bienes.

Filar Williams: Lo que necesitamos hacer es tanto adaptarnos como mitigar. Las bibliotecas pueden trabajar en reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. La Estrategia Nacional de Acción Climática recomienda una meta para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 43% respecto a los niveles de 2015 para 2030 y lograr emisiones netas cero para 2050. Algunas formas de mitigar incluyen realizar una auditoría energética y establecer un punto de referencia para las emisiones de gases de efecto invernadero para encontrar formas de reducir o cambiar el uso de energía, incluyendo el cambio a energías renovables. Analizar los costos de transporte, crear diseños pasivos en los edificios, realizar una auditoría del agua. Establecer estos procesos permitirá articular y comunicar cuán sostenible es la biblioteca y permitirá comprender sus desafíos y encontrar oportunidades para mejorar.

¿Cómo pueden las bibliotecas abordar la sostenibilidad de una manera interseccional y justa?

Witzig: Las bibliotecas pueden y deben diversificar las perspectivas en el campo de la información. Desde un solo punto de vista, es posible ver solo una fracción de la verdad. Si las instituciones invitan y comprometen proactivamente diversas perspectivas, pueden ver con una profundidad y amplitud que antes era imposible. Ya existen iniciativas beneficiosas para tratar de elevar las voces marginadas, pero crear un ecosistema verdaderamente sostenible requiere un nivel de introspección que, en nuestro sistema actual insostenible, se ha perdido, ignorado o desafiado abiertamente.

Los individuos tienen la responsabilidad con sus comunidades de interrogar sus propios prejuicios y entender qué privilegios les han sido otorgados. Este trabajo interior es un requisito previo para la creación de una comunidad de práctica donde otros puedan ser invitados a la conversación sobre sostenibilidad. Las instituciones tienen la responsabilidad de crear espacio para estas conversaciones y apoyar materialmente las acciones que resulten de ellas. Las organizaciones tienen la responsabilidad de evaluar constantemente el equilibrio entre el beneficio