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Escuchar a los responsables de bibliotecas en tiempos de cambio acelerado para orientar el liderazgo bibliotecario

Malpas, Constance. (28 de febrero de 2026). Listening to library leaders: Surveys capture real-time perspectives shaping decisions across the field. Hanging Together (blog de OCLC Research).

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El ritmo de cambio al que se enfrentan hoy los líderes de bibliotecas es vertiginoso. Aspectos como la financiación, la asignación de recursos, la incorporación de nuevas tecnologías, la gestión del personal o la respuesta a las necesidades y expectativas de la comunidad evolucionan con una rapidez sin precedentes.

Tendencias que antes se desarrollaban a lo largo de años ahora exigen decisiones estratégicas en cuestión de meses, semanas o incluso días. En este contexto, sigue siendo fundamental fundamentar las decisiones en investigaciones rigurosas y profundas, pero eso ya no es suficiente por sí solo.

Junto a la investigación tradicional, los responsables de bibliotecas necesitan también la perspectiva de sus pares. Conocer cómo otras instituciones están respondiendo a presiones similares permite ajustar estrategias, evitar duplicar esfuerzos y aprender de experiencias ajenas. Cuando ese intercambio se limita a redes personales o regionales, la visión resultante puede ser parcial y restringida. Por ello, ampliar el alcance de esas conversaciones se vuelve clave para comprender cómo están cambiando realmente las prioridades y las decisiones en el conjunto del sector.

Ante esta tensión entre la necesidad de marcos teóricos sólidos y la urgencia de información inmediata, OCLC Research propone una respuesta complementaria: una nueva serie de encuestas breves centradas en las prioridades del liderazgo bibliotecario. Estas encuestas ágiles buscan captar, casi en tiempo real, qué decisiones están tomando los líderes ante cuestiones críticas que configuran el futuro de la profesión. No pretenden sustituir la investigación en profundidad, sino cubrir el vacío existente entre el análisis académico a largo plazo y las decisiones operativas del día a día.

El enfoque se basa en cuestionarios cortos y focalizados que ofrecen “instantáneas” de alto nivel sobre temas relevantes como la implicación comunitaria o la implementación de tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial. Su brevedad responde a una doble intención: respetar el tiempo limitado de los directivos y permitir reaccionar con rapidez ante asuntos emergentes. Así, mientras los proyectos de investigación extensos siguen proporcionando marcos conceptuales, análisis detallados y orientación estratégica a largo plazo, las encuestas rápidas amplían el abanico temático, incorporan voces diversas de distintas regiones y tipologías de bibliotecas, y permiten observar cómo cambian las prioridades casi a medida que lo hacen.

La fortaleza de esta iniciativa radica en la red global de miembros de OCLC, que facilita recoger perspectivas amplias y diversas y compartir los resultados de forma rápida y accesible. Los productos resultantes serán resúmenes concisos y fáciles de consultar, diseñados para identificar patrones, contrastes y tendencias emergentes. Son, en esencia, fotografías del momento presente que, acumuladas en el tiempo, permitirán también trazar la evolución de las decisiones estratégicas en el sector.

Para los líderes bibliotecarios, este nuevo formato supone una herramienta adicional para orientarse en un entorno cambiante. Les ofrece información oportuna sobre cómo otros están priorizando y afrontando desafíos comunes, aporta datos útiles para decisiones a corto plazo y amplía la perspectiva más allá de la experiencia local. Con la incorporación de estas encuestas rápidas, OCLC Research busca combinar profundidad e inmediatez, reforzando su apoyo tradicional basado en la evidencia con una capa adicional de conocimiento ágil y compartido. La primera encuesta, centrada en la innovación en IA y la cultura organizativa en bibliotecas, se dirigirá a líderes estadounidenses a comienzos de marzo de 2026.

Colaboración de bibliotecas en un proyecto piloto de digitalización masiva de libros para investigación y acceso académico

Majors, Rice. “Libraries Collaborate on Mass Book Digitization Pilot Project.” UC Davis Library, February 26, 2026. https://library.ucdavis.edu/news/libraries-collaborate-on-mass-book-digitization-pilot-project

En febrero de 2026, la UC Davis Library publicó un artículo detallando una iniciativa colaborativa de gran alcance que reúne a varias bibliotecas universitarias con el fin de explorar un enfoque más estratégico y deliberado para la digitalización masiva de libros. Durante un período de dos años (2023–2025), la Universidad de California, Davis, junto con las bibliotecas de Cornell University, Ohio State University, University of Michigan y Rutgers University, se comprometieron a trabajar conjuntamente dentro del marco del Google Books Library Project para contribuir contenidos académicos selectos a gran escala que luego serían depositados en la HathiTrust Digital Library, una de las principales bibliotecas digitales colaborativas del mundo.

El proyecto piloto se enfocó en dos áreas temáticas específicas: abejas y polinizadores de insectos y Puerto Rico. La elección de estos temas no fue arbitraria: se seleccionaron porque responden a una serie de criterios que los participantes consideraron esenciales para evaluar la eficacia de una digitalización más intencionada. En primer lugar, las publicaciones sobre esos temas que datan de antes de 1964 representan materiales de un valor significativo para la investigación contemporánea y pueden incluir documentos gubernamentales que, por su antigüedad, es probable que estén en dominio público o que puedan serlo, reduciendo barreras de derechos de autor. En segundo lugar, esas colecciones tienden a encontrarse dentro de las bibliotecas “principales” de los campus, lo que facilita la logística de selección, procesamiento y envío para digitalización. Finalmente, ambos temas abarcan una amplia diversidad disciplinaria —desde la biología y la ecología hasta la historia regional y los estudios culturales— lo que permite que instituciones bibliotecarias con diferentes fortalezas de colección participen en el piloto con aportes relevantes.

Más allá de la logística y los criterios de selección, el piloto cumplió un objetivo fundamental que los participantes señalaron como una necesidad estratégica para el futuro de la digitalización en bibliotecas universitarias: demostrar que la comunidad bibliotecaria puede aplicar criterios selectivos y colaborativos, en lugar de centrarse exclusivamente en el volumen, para decidir qué materiales digitalizar primero. Este enfoque tiene implicaciones importantes para cómo las organizaciones de bibliotecas priorizan recursos y esfuerzos cuando enfrentan colecciones vastas y diversas. El informe final del piloto, que resume hallazgos, lecciones aprendidas y recomendaciones, ya está disponible a través de la plataforma eScholarship de la Universidad de California, lo que permite que otras instituciones académicas y bibliotecas interesadas puedan evaluar modelos similares de digitalización intencional.

En conjunto, este proyecto piloto representa un paso significativo hacia prácticas de digitalización más colaborativas y estratégicas dentro del ecosistema bibliotecario académico, reforzando la idea de que las bibliotecas no solo preservan el conocimiento, sino que también lo reinventan y expanden su accesibilidad mediante la tecnología digital.

Guía de prevención y atención del acoso sexual en bibliotecas

Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas-Iberbibliotecas. (2025, octubre). Guía de atención y prevención del acoso sexual en bibliotecas. Travesía – Repositorio de Recursos Digitales para la Cooperación Bibliotecaria, Ministerio de Cultura (España). https://travesia.mcu.es/items/63a2efeb-540a-407c-91c6-d2dc0a2d48bb

La Guía de atención y prevención del acoso sexual en bibliotecas nace como una respuesta clara y documentada a la necesidad de proteger los derechos de las personas usuarias y del personal que trabaja en espacios bibliotecarios, especialmente de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

El documento fue publicado en octubre de 2025 por el Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas-Iberbibliotecas, reflejando una iniciativa conjunta de cooperación dentro del ámbito bibliotecario iberoamericano para abordar una problemática que, aunque no exclusiva de las bibliotecas, tiene particularidades vinculadas a la interacción presencial, la gestión comunitaria de espacios públicos y la convivencia en ambientes culturales.

Desde una perspectiva conceptual, la guía parte de la constatación de que el acoso sexual puede manifestarse en distintos escenarios dentro de las bibliotecas, ya sea entre personas usuarias, entre usuarias y personal, o en relaciones jerárquicas internas. Aunque las bibliotecas tradicionalmente se perciben como espacios seguros y de acogida, la presencia de equipamientos públicos accesibles, así como la diversidad de perfiles de usuarios y trabajadores, requiere establecer mecanismos explícitos de prevención y atención frente a conductas que atenten contra la dignidad, la integridad física o psicológica y los derechos humanos básicos.

Una parte sustantiva de la guía está dedicada a definir conceptos clave y aclarar el alcance de los términos relacionados con el acoso. Esto incluye una diferenciación entre acoso sexual, conductas inapropiadas, hostigamiento y otras formas de violencia de género o discriminación, con el fin de evitar confusiones terminológicas y ofrecer un marco de referencia riguroso. Aunque este tipo de definiciones suele encontrarse en documentos especializados en temas de género, la guía las ajusta al contexto bibliotecario, considerando las situaciones cotidianas que pueden surgir en salas de lectura, zonas de estudio, actividades culturales o servicios de atención al público.

El documento también hace énfasis en la naturaleza colaborativa de la prevención y gestión del acoso. No se limita a describir protocolos de actuación, sino que propone una reflexión sobre la construcción de ambientes seguros, basados en el respeto, la igualdad y la escucha activa. Para ello, se sugiere la implicación de distintos actores institucionales —desde los equipos directivos de las bibliotecas hasta las administraciones públicas responsables de las políticas de cultura— con el propósito de generar políticas internas sensibles a cuestiones de género y diversidad, así como mecanismos de capacitación para el personal.

Además de sus orientaciones conceptuales, la guía presenta herramientas prácticas para la identificación, documentación y respuesta a incidentes de acoso. Esto incluye recomendaciones sobre cómo diseñar protocolos internos de atención, líneas de comunicación seguras para que las personas afectadas puedan denunciar o informar de situaciones sin temor a represalias, y estrategias de intervención orientadas tanto a la contención como al restablecimiento de condiciones de seguridad y bienestar para quienes han vivido experiencias de acoso. Al mismo tiempo, se enfatiza que esta guía no pretende ser un “manual rígido” sino una herramienta flexible que cada biblioteca puede adaptar según su contexto, cultura institucional y recursos disponibles.

Finalmente, el documento subraya que la prevención del acoso sexual en bibliotecas no es una tarea aislada, sino que está imbricada con políticas más amplias de igualdad de género, inclusión social, derechos humanos y bienestar en el espacio público. Esto implica que las acciones propuestas van más allá de respuestas reactivas ante incidentes y requieren también una estrategia de sensibilización continua, formación del personal en perspectivas de género y diversidad, y la promoción de una cultura organizacional que valore y promueva relaciones basadas en el respeto mutuo.

¿Pueden las plataformas de IA proporcionar servicios de referencia bibliotecaria de calidad?

Wang, H., Clark, J., & Peña, A. (2026). Responsible Intelligence in Practice: A Fairness Audit of Open Large Language Models for Library Reference Services. arXiv. https://arxiv.org/html/2602.18935v1

El artículo comienza planteando una pregunta central en el contexto actual de la biblioteconomía: ¿pueden los modelos de lenguaje grande (LLMs) proporcionar servicios de referencia bibliotecaria de forma justa y equitativa para todas las personas usuarias, independientemente de su identidad demográfica?

Los autores señalan que, aunque los LLMs ofrecen una oportunidad sin precedentes para ampliar el acceso a servicios de información —por ejemplo, respondiendo consultas a cualquier hora o para personas que no pueden acudir físicamente a la biblioteca— estos modelos también arrastran posibles sesgos derivados de los datos con los que fueron entrenados. Dado que las bibliotecas históricamente se han comprometido con la imparcialidad y el servicio igualitario, es imprescindible evaluar si los LLMs pueden respetar estos valores fundamentales de la profesión.

Para abordar esta cuestión, los investigadores proponen y aplican un protocolo sistemático de evaluación de equidad (“Fairness Evaluation Protocol” o FEP) que combina técnicas de clasificación diagnóstica con análisis lingüísticos interpretativos. En este diseño experimental, sintetizan interacciones tipo “correo electrónico de referencia” con nombres demográficos claramente asociados a sexos y grupos raciales/étnicos distintos. Estas interacciones son luego presentadas a tres modelos LLM abiertos (LLaMA-3.1 8B, Gemma-2 9B y Ministral 8B) configurados para actuar como bibliotecarios virtuales. Este enfoque busca detectar si, con el mismo contenido de consulta, la respuesta generada por el modelo varía sistemáticamente según las pistas demográficas incrustadas en los nombres de usuario.

Los resultados de esta evaluación se presentan en dos dimensiones principales: sexo y raza/etnicidad. Para cada dimensión demográfica, los autores emplean tres métodos distintos de clasificación automática (regresión logística, perceptrón multicapa y XGBoost) para determinar si las respuestas de los modelos contienen patrones lingüísticos que permitan predecir atributos demográficos mejor que al azar. Cuando estos métodos detectan diferencias significativas, se realiza un análisis más detallado para identificar qué palabras o expresiones específicas están asociadas a esas variaciones, lo que ofrece pistas sobre posibles sesgos o diferencias de tratamiento.

En general, los hallazgos sugieren que la mayoría de los modelos abiertos evaluados no muestran pruebas convincentes de tratamiento discriminatorio sistemático por raza o etnia. En la mayoría de los casos, las tasas de clasificación por grupo demográfico no exceden significativamente el nivel aleatorio, lo que indica que los modelos tienden a ofrecer respuestas similares sin importar el grupo al que se asume que pertenece el usuario. De manera similar, en cuanto a la dimensión de sexo, la mayoría de los modelos no evidencian sesgos fuertes; sin embargo, uno de los modelos sí mostró variaciones menores en las respuestas según el sexo, aunque estas diferencias parecieron estar influenciadas por fórmulas de saludo u otras construcciones lingüísticas menores más que por la calidad de la asistencia.

Más allá de los resultados cuantitativos, los autores discuten las implicaciones prácticas de estos hallazgos. Subrayan que la equidad en los servicios automatizados de referencia no es una propiedad estática: puede depender del contexto de uso, del dominio de las preguntas y de las configuraciones específicas de los modelos. Por tanto, incluso si un modelo no muestra sesgos en evaluaciones controladas como esta, sigue siendo esencial monitorizar continuamente su comportamiento conforme evoluciona y se implementa en entornos reales. El estudio también enfatiza que detectar “ausencia de sesgo” técnico no sustituye la necesidad de una gobernanza responsable del uso de IA en bibliotecas, incluyendo políticas explícitas, mecanismos de retroalimentación de usuarios y evaluaciones éticas más amplias.

Finalmente, los autores reflexionan sobre las limitaciones de su propio enfoque —por ejemplo, la simplificación necesaria de las interacciones sintéticas y la reducción de identidades demográficas a categorías binarias o predefinidas— y sugieren direcciones futuras de investigación. Entre ellas se incluyen evaluaciones más amplias en escenarios reales de referencia, la inclusión de identidades de género más allá del binario, y la exploración de matices culturales y lingüísticos que puedan influir en el comportamiento de los modelos. En suma, el artículo aporta una base metodológica rigurosa y ejemplos de análisis crítico que pueden guiar la integración responsable de modelos generativos de lenguaje en servicios bibliotecarios sin comprometer los principios de imparcialidad y justicia que sustentan la profesión.

IFLA Desarrollos emergentes que pueden influir en el futuro inmediato de las bibliotecas y su entorno 2026

International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA). 2026. Signs of the Times: IFLA Weak Signals Report 2026. The Hague: IFLA. Publicado el 25 de febrero de 2026

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El Weak Signals Report 2026 de IFLA propone una panorámica amplia de desarrollos emergentes que pueden influir en el futuro inmediato de las bibliotecas y su entorno. Va más allá del pensamiento tecnológico: incluye temas sociales, culturales, organizacionales y éticos, fomentando un enfoque prospectivo que permita a bibliotecarios, gestores y diseñadores de políticas anticipar cambios, generar estrategias de adaptación y fortalecer sus vínculos con las comunidades a las que sirven.

El informe «Weak Signals 2026» de la IFLA identifica tendencias tempranas («señales débiles») que, aunque no están generalizadas, podrían transformar el futuro de las bibliotecas y el entorno de la información. A continuación, se presenta un resumen amplio estructurado en las tres áreas clave que aborda el documento:

1. Señales Externas: Cambios en el Entorno Global

Estas señales provienen de fuera del ámbito bibliotecario pero obligan a las instituciones a adaptar sus prácticas:

  • Fragmentación de las Publicaciones: El modelo tradicional de revistas centralizadas está dando paso a un ecosistema complejo de micropublicaciones, repositorios de preprints y plataformas sociales. Esto obliga a las bibliotecas a actuar como «integradoras» de sistemas heterogéneos en lugar de simples curadoras de colecciones unificadas.
  • «CC-Washing» y Apertura Falsa: Se observa una tendencia a adoptar el lenguaje de la «apertura» (como licencias Creative Commons) pero añadiendo capas de restricciones para humanos o máquinas (especialmente para el entrenamiento de IA). Esto crea un panorama de «apertura fragmentada» que aumenta los costes de cumplimiento y la confusión para los investigadores.
  • Expansión de Identificadores Persistentes (PIDs): Más allá de los libros (ISBN) o autores (ORCID), surge la necesidad de identificar de forma única instrumentos de investigación, software y proyectos específicos. Esto es vital para la reproducibilidad de la ciencia, pero requiere que las bibliotecas desarrollen nuevas competencias técnicas en armonización de metadatos.
  • Politización del Lenguaje: Las políticas lingüísticas se están volviendo más divisivas, afectando el apoyo a lenguas minoritarias e indígenas. Las bibliotecas deben decidir si se posicionan como protectoras de la diversidad lingüística o si priorizan la eficiencia de las lenguas dominantes.

2. Aplicación de la Tecnología en las Bibliotecas

Se examina cómo las bibliotecas están transformando sus servicios mediante herramientas digitales y automatización:

  • IA en Servicios Infantiles: Existe una preocupación por que el «entusiasmo» por la IA (como cuentacuentos generativos) desvíe fondos de las actividades tradicionales de alfabetización temprana basadas en el juego y la relación humana, que tienen un impacto probado en el desarrollo.
  • Automatización como «Revolución Silenciosa»: La automatización se está extendiendo a áreas como el análisis de datos y servicios en la nube. Esto permite liberar a los bibliotecarios de tareas repetitivas para que se enfoquen en la alfabetización informacional y el apoyo directo al usuario.
  • Bibliotecas como «Anclas de Confianza» ante la IA: Ante la proliferación de información generada por IA que no siempre es veraz, las bibliotecas emergen como espacios críticos donde los ciudadanos aprenden a distinguir hechos de fabricaciones y a usar la IA de forma ética.
  • Nuevos Modelos de Adquisición: Las herramientas de IA no se compran como un «libro» (contenido fijo), sino como un «servicio» (pago por consulta o uso), lo que requiere cambios drásticos en la gestión de presupuestos y licencias.

3. Gestión y Roles Sociales Diferenciados

Esta sección explora cómo se gestionan los servicios y el personal en un mundo cambiante:

  • Liderazgo Intergeneracional: Se busca cerrar la brecha entre líderes experimentados y emergentes, promoviendo espacios de diálogo y planificación de la sucesión para asegurar la innovación de la profesión.
  • Bibliotecas «Abiertas pero sin Personal»: La tendencia a abrir espacios físicos mediante tecnología de acceso automático (sin bibliotecarios presentes) amplía el horario de uso, pero reduce la capacidad de ofrecer guía y apoyo especializado a quienes más lo necesitan.
  • Misión Central vs. Expansión de Funciones: Existe un debate sobre la «extensión de funciones» (scope creep), donde las bibliotecas asumen roles de asistencia social o centros comunitarios. Esto puede fortalecer su relevancia social, pero también corre el riesgo de diluir su misión académica y agotar sus recursos si no hay una inversión adecuada.
  • Discurso de Inclusión vs. Realidad Vivida: A menudo existe una brecha entre la retórica de la biblioteca como «espacio seguro y democrático» y la experiencia real de exclusión o censura que sufren grupos marginados. Cerrar esta brecha es esencial para mantener la legitimidad institucional.
  • Bibliotecas en la Diplomacia y el Clima: Surgen nuevos roles para las bibliotecas como centros de compromiso climático y herramientas de diplomacia cultural internacional.

El informe sugiere que el éxito futuro de las bibliotecas dependerá de su capacidad para integrar el «pensamiento de futuros» en sus estrategias actuales, permitiéndoles ser proactivas en lugar de reactivas ante estos cambios

Las bibliotecas son las personas: entrevista a Manuel Leal y a Pep Bruno

Las bibliotecas son las personas: entrevista a Manuel Leal y a Pep Bruno

Planeta Biblioteca 2026/02/25.

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Hoy hemos entrevistado Manuel Hernández Leal, bibliotecario de Villamayor en Salamanca y a Pep Bruno, cuentacuentos y socio fundador de la Asociación de Profesionales de la Narración oral  (AEDA). Manuel reivindica la biblioteca pública como espacio de transformación social y convivencia. Formado en la Universidad de Salamanca, dirige desde 2000 la Biblioteca Municipal de Villamayor con un enfoque basado en creatividad, participación y compromiso. Defiende la cooperación cultural transfronteriza con Portugal como vía de enriquecimiento mutuo. Destaca proyectos sociales como Coro Imperfecto o Migrantes, que refuerzan la inclusión y la cohesión comunitaria. Sitúa la narración oral en el centro de la vida bibliotecaria, como ejercicio de escucha e inteligencia emocional. Iniciativas como Des-Parejados ejemplifican su apuesta por experiencias culturales compartidas entre generaciones. Su nombramiento como Socio de Honor de AEDA reconoce una trayectoria dedicada a hacer de la biblioteca un lugar profundamente humano.

Bibliotecas rurales como impulsoras de salud y comunidad: grupos de senderismo y proyectos cívicos en Oregón

Perry, Cynthia K., Rebecca A. Seguin‑Fowler, Jay E. Maddock, Noah Lenstra, Nathan F. Dieckmann, Jessica Currier, Jim Winkle y otros. 2026. Rural Walking and Libraries Study: Oregon Walking Groups and Civic Projects. Let’s Move in Libraries. https://letsmovelibraries.org/wp-content/uploads/2026/01/FINALRural-Libraries-and-Walking-Study-Booklet.pdf

Las bibliotecas rurales de Oregón (Estados Unidos) actúan como plataformas comunitarias para promover la actividad física y el compromiso cívico entre residentes de zonas rurales. El estudio, implementado entre junio de 2023 y junio de 2025, fue financiado por el Instituto Nacional de Investigación de Enfermería (NINR) y liderado por un equipo interdisciplinario de investigadores de universidades como Oregon Health & Science University, Texas A&M y University of North Carolina Greensboro.

El proyecto se desarrolló en 18 bibliotecas públicas rurales, donde cada institución organizó grupos de caminata semanales con participantes de su comunidad, generalmente adultos rurales con altos niveles de inactividad física. Las caminatas, basadas en evidencia como medio para mejorar la salud, incluyeron caminatas guiadas de hasta 45 minutos y utilizaron estrategias de cambio de comportamiento —como establecimiento de metas SMART y apoyo grupal— para fomentar la adherencia. La iniciativa buscaba responder a la llamada del Cirujano General de EE. UU. para fomentar comunidades caminables y aumentar la actividad física como forma de prevenir enfermedades crónicas como cardiovasculares o diabetes.

Además de las caminatas, la mitad de las bibliotecas implementaron un componente adicional llamado Change Club, un programa estructurado de compromiso cívico que otorgó 5 000 dólares a cada grupo para desarrollar proyectos locales que mejoraran laos servicios de este tipo de sus comunidades. Estos proyectos incluyeron, por ejemplo, la creación de mapas y señalización de rutas seguras, mejoras físicas en senderos y trabajo con autoridades locales para implementar cambios de infraestructura. El currículo del Change Club guió a los participantes a evaluar activos comunitarios, identificar prioridades y colaborar con actores locales para implementar los objetivos de cambio.

Los relatos recopilados en el folleto muestran que las caminatas no solo incrementaron la actividad física de los participantes, sino que también fortalecieron las conexiones sociales, redujeron el aislamiento y brindaron apoyo emocional. Participantes describieron cómo salir a caminar semanalmente les ayudó a motivarse, socializar, generar amistades duraderas y sentirse más integrados en la comunidad. Algunos expresaron que el grupo les permitió superar barreras personales como la ansiedad social o la inactividad prolongada. Asimismo, los proyectos de compromiso cívico dotaron a los ciudadanos de mayor sentido de pertenencia y empoderamiento, al colaborar para hacer sus ciudades más accesibles y caminables.

El folleto también resalta que las bibliotecas rurales, al facilitar estas actividades, ampliaron su rol tradicional más allá de la difusión de información y la gestión de colecciones hacia la promoción de la salud pública y el bienestar comunitario. Al acoger y liderar estas iniciativas, las bibliotecas demostraron que pueden actuar como centros de salud comunitaria y espacios de cohesión social, especialmente en áreas donde los servicios públicos y las oportunidades de actividad física son limitados.

En conjunto, el estudio evidencia que las bibliotecas rurales son actores valiosos para promover estilos de vida saludables, construir capital social y mejorar la infraestructura social y física de sus comunidades. Así, este enfoque integrador vincula la labor bibliotecaria con la salud pública y el desarrollo comunitario, generando aprendizajes sobre cómo las instituciones culturales pueden abordar problemáticas de salud y conectividad en contextos rurales.

Tendencias tecnológicas para bibliotecas en 2026

Tanzi, Nick. 2026. “Library Tech Trends for 2026.” LinkedIn, 31 de enero de 2026. https://www.linkedin.com/pulse/library-tech-trends-2026-nick-tanzi-7ajle/

El experto en bibliotecas y tecnología Nick Tanzi analiza las principales tendencias tecnológicas que influirán en el funcionamiento de las bibliotecas durante 2026. El autor identifica desafíos emergentes y continuos, especialmente la presencia cada vez mayor de la inteligencia artificial (IA) dentro de las organizaciones bibliotecarias.

Según Tanzi, la IA generativa ya se encuentra integrada en muchas herramientas y servicios utilizados tanto por el personal como por los usuarios, y su presencia seguirá expandiéndose durante el año. Esto plantea la necesidad urgente de desarrollar políticas claras que indiquen cómo manejar el contenido generado por IA en las colecciones, qué usos del personal son permitidos o prohibidos y cómo ofrecer asistencia a los usuarios que interactúan con IA dentro del contexto de la biblioteca.

La expansión de la IA también se refleja en soluciones específicas para bibliotecas, como el uso de funciones basadas en IA en plataformas de distribución digital de libros. Por ejemplo, Libby, una de las plataformas de ebooks más utilizadas por bibliotecas públicas en América del Norte, ha incorporado una funcionalidad que recomienda materiales disponibles a través de algoritmos generativos. Esta clase de innovación transforma la manera en que los usuarios descubren y acceden a recursos, pero también requiere que las bibliotecas definan marcos de política y formación del personal para asegurar que la tecnología se utilice de forma ética, transparente y alineada con los objetivos de servicio comunitario.

Otro aspecto clave resaltado por Tanzi es la accesibilidad digital. En 2026, muchas bibliotecas deben cumplir con las pautas de accesibilidad de contenido web (WCAG 2.1 nivel AA) establecidas por la legislación estadounidense, obligaciones que varían según la población servida. Esto significa que los sitios web de las bibliotecas, sus aplicaciones móviles y cualquier servicio digital deben ser diseñados o adaptados para garantizar que todos los usuarios, incluidos aquellos con discapacidades, puedan acceder y utilizar estos recursos sin barreras. El autor enfatiza la importancia de la formación en prácticas accesibles, desde la creación de PDFs accesibles hasta la inclusión de texto alternativo eficaz para imágenes y mejores prácticas en programación híbrida o virtual.

Además, Tanzi aborda la expansión de la “Library of Things” —colecciones no tradicionales que incluyen herramientas, juegos, aparatos y otros objetos físicos distintos de los materiales impresos o digitales clásicos— como una tendencia que responde tanto a las presiones sobre las colecciones tradicionales como al interés creciente de la comunidad en recursos que promueven la sostenibilidad y la participación activa. La incorporación de estos objetos en el catálogo de servicios bibliotecarios representa una expansión del rol de la biblioteca como espacio comunitario multifuncional y reflejo de las necesidades contemporáneas.

Un desafío adicional que Tanzi identifica es el aumento de las amenazas cibernéticas, especialmente con la proliferación de herramientas de IA que permiten a personas sin experiencia técnica desarrollar malware o realizar ataques de ingeniería social más sofisticados, como deepfakes y clonación de voz. Las bibliotecas han sido blanco de ataques de ransomware, y este tipo de riesgos exige que las instituciones fortalezcan su infraestructura tecnológica, desarrollen capacidades de respuesta rápida ante incidentes y eduquen tanto al personal como a los usuarios sobre prácticas seguras frente a la tecnología digital.

En conjunto, el artículo transmite un panorama de 2026 como un año de profundas transformaciones tecnológicas para las bibliotecas. La integración de la IA, la necesidad de políticas actualizadas, la atención a la accesibilidad digital, la diversificación de las colecciones y la gestión de riesgos de ciberseguridad configuran un entorno en el que las bibliotecas deberán adaptarse de manera proactiva. Tanzi concluye con una nota de confianza en la capacidad de los profesionales de la información para enfrentar estos desafíos, recordando que, históricamente, en los tiempos de mayor disrupción es cuando las bibliotecas hacen su mejor trabajo al servir a sus comunidades.

La biblioteca como espacio estratégico en el marco de alfabetización en IA

Malespina, Elissa. 2026. “The U.S. Department of Labor AI Literacy Framework.” The AI School Librarians Newsletter, 24 de febrero de 2026. https://aischoollibrarian.substack.com/p/the-us-department-of-labor-ai-literacy

Se describe el reciente Marco de Alfabetización en Inteligencia Artificial publicado por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos como una nueva guía federal voluntaria que define qué significa ser alfabetizado en IA y qué competencias y métodos de formación deberían promoverse tanto en educación como en la fuerza laboral.

Según la autora, el Departamento de Trabajo ha planteado la alfabetización en IA no como un conjunto de herramientas o una lista de recursos tecnológicos, sino como un marco de competencias fundamentales centrado en la capacidad para usar y evaluar tecnologías de IA de forma responsable y eficaz. Este marco es importante porque, aunque es voluntario, su lenguaje y sus definiciones pueden influir en políticas educativas, alineación curricular, solicitudes de financiamiento y expectativas laborales a largo plazo.

El marco se estructura en torno a dos pilares principales: áreas de contenido fundamentales y principios de entrega. Las cinco áreas de contenido que el Departamento considera esenciales para la alfabetización en IA son: comprender los principios de la IA, explorar sus usos, dirigir la IA de forma eficaz (por ejemplo, mediante la elaboración de preguntas y prompts claros), evaluar los resultados que genera y usar la IA de manera responsable. Estas competencias no implican necesariamente codificación ni ingeniería de IA avanzada, sino una fluidez básica que permita interactuar críticamente con estas tecnologías en múltiples contextos.

En cuanto a los principios de entrega, el documento federal enfatiza la importancia de enfoques como el aprendizaje experiencial práctico, la integración del aprendizaje en contextos reales, el desarrollo de habilidades humanas complementarias (como pensamiento crítico y comunicación), y la creación de rutas de aprendizaje continuas y flexibles. También se subraya la necesidad de abordar barreras previas, como la falta de alfabetización digital o de acceso a infraestructura, y de preparar a quienes desempeñan roles de apoyo, como educadores y consejeros.

La autora señala que estos elementos sí coinciden con muchas prácticas ya existentes en educación y bibliotecas, pero que el marco fue diseñado con un enfoque explícitamente orientado al mercado laboral y no aborda de forma profunda cuestiones como la libertad intelectual, la integridad académica o los sesgos algorítmicos en contextos civiles. Esto podría limitar la visión sobre alfabetización en IA si no se complementa con discusiones más amplias sobre ética y crítica social dentro de las escuelas y bibliotecas.

Finalmente, el artículo sostiene que, dada la inclusión explícita de sistemas educativos hasta la capacitación laboral, es un momento estratégico para que educadores y bibliotecarios participen activamente en definir cómo debe interpretarse la alfabetización en IA. De lo contrario, la definición podría quedar reducida a una visión estrecha enfocada en productividad y competencia técnica, sin abordar críticamente el impacto más amplio de la IA en la sociedad, la ética y la equidad educativa.

La construcción de comunidades ciudadanas inclusivas: papel de las bibliotecas en contextos de crisis y de emergencia social

Alonso‑Arévalo, Julio. 2018. “La construcción de comunidades ciudadanas inclusivas: papel de las bibliotecas en contextos de crisis y de emergencia social.” Desiderata 7: 50–55. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6239039

Se plantea una reflexión profunda sobre la transformación del rol de las bibliotecas públicas en el siglo XXI, especialmente en contextos de crisis y emergencias sociales. Según el autor, las bibliotecas han dejado de ser espacios centrados exclusivamente en la custodia y gestión de colecciones para convertirse en actores activos en la construcción de capital humano y social.

En este nuevo paradigma, las personas —no los materiales— constituyen el centro de la misión bibliotecaria. Las bibliotecas no solo proporcionan acceso a recursos y conocimientos técnicos, sino que también inspiran y cultivan el aprendizaje individual y colectivo, fortaleciendo redes de conocimiento dentro de la comunidad. Esto implica un cambio radical hacia una biblioteca más participativa y conectada con las necesidades y aspiraciones de sus usuarios, fomentando relaciones sociales e inclusión.

En el contexto de crisis —ya sean desastres naturales, emergencias sociales o situaciones de vulnerabilidad—, las bibliotecas tienen un papel especialmente significativo. El autor destaca que su carácter accesible, abierto y cercano a la ciudadanía las posiciona como centros de intervención y resiliencia cuando otras estructuras sociales enfrentan dificultades. Al proporcionar espacios físicos y simbólicos de encuentro, les permite a los individuos no solo acceder a información útil, sino también reconstruir vínculos sociales, compartir experiencias y desarrollar respuestas colectivas. Este enfoque amplía la función tradicional de bibliotecas más allá de la mera difusión de información, integrándolas en los procesos de recuperación y cohesión comunitaria.

Además subraya además el papel del bibliotecario como mediador y facilitador en esta transformación. Más allá de sus funciones técnicas, los profesionales de la información ayudan a las personas a navegar nuevas tecnologías, gestionar datos relevantes y satisfacer sus necesidades informativas en situaciones de cambio constante. Esta labor se traduce en apoyo personalizado y en experiencias de aprendizaje que fortalecen la participación ciudadana y promueven la apropiación comunitaria de la biblioteca. En síntesis, el artículo aboga por concebir las bibliotecas como centros vivos de interacción social y agentes dinamizadores del capital social, capaces de promover la inclusión, la cohesión y la resiliencia en tiempos de crisis, reflejando un giro hacia una visión más amplia y humana del servicio bibliotecario.