Archivo de la categoría: Alfabetización informacional

Congreso de Innovación Educativa y Docencia en Red

 

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IN-RED 2019: V Congreso de Innovación Educativa y Docencia en Red coord. por Virginia Vega Carrero Árbol académico, Eduardo Vendrell Vidal Árbol académico. Universitat Politècnica de València, 2019. ISBN 978-84-9048-522-4

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La experiencia vivida en ediciones anteriores del congreso nos ha llevado a plantear una nueva edición del mismo, con el fin de ofrecer de nuevo la oportunidad de mostrar distintas experiencias docentes basadas en la innovación, desarrollo de metodologías, implantación de mejoras en el aula, etc., todas ellas relacionadas directa o indirectamente con la calidad de los procesos de enseñanza aprendizaje desarrollados en el ámbito de la educación superior.

Noticias falsas, prensa y libertad de información en la era Trump

 

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«Los medios de comunicación ahora tienden a informar sobre la política como si fuera un deporte. Es A o B, un ganador o un perdedor, un juego de suma cero. Este es el juego del partidismo. Tal vez, también, es la historia fácil de contar, que requiere poco en el camino del análisis o la consecuencia. Podría decirse que los medios de comunicación han cambiado a otra cosa nueva: ahora cubren la política como los ·reality shows». Se trata del espectáculo, la indignación, el drama. Incluso los propios periodistas se preguntan si han ido demasiado lejos. Una cosa es que un presidente se queje de la injusticia de los medios y niegue sus citas con «strippers», o reclame una grandeza sin igual. Es otra cosa totalmente distinta es restarle importancia a la gravedad de una emergencia de salud pública».

Jamie LaRue ,  director de la biblioteca pública de Colorado, ex director de la Fundación Freedom to Read y de la Oficina de Libertad Intelectual de la ALA, y consultor y conferencista.

 

LaRue, James. News We Can Lose? The Office for Intellectual Freedom of the American Library Association

May 12, 2020

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Una de las muchas ironías de la presidencia de Trump es que debe su victoria electoral, así como su continuo dominio en las noticias, precisamente a la gente a la que ataca: los medios de comunicación. En 2016, según varios informes, gastó mucho menos que los anteriores candidatos presidenciales republicanos en publicidad en las redes. Sin embargo, se estima que obtuvo unos 5.000 millones de dólares en «ingresos por trabajo» – por las menciones de los medios de comunicación que no pagó. «Recibió 5.600 millones de dólares durante toda su campaña, más que Hillary Clinton, Bernie Sanders, Ted Cruz, Paul Ryan y Marco Rubio juntos», según información de TheStreet..

Entonces, ¿cómo sucedió eso? Una explicación es que los medios de comunicación tienden a informar sobre la política como si fuera un deporte. Es A o B, un ganador o un perdedor, un juego de suma cero. Este es el juego del partidismo. Tal vez, también, es la historia fácil de contar, que requiere poco en el camino de análisis o consecuencia aparente.

Podría decirse que los medios de comunicación han cambiado a algo nuevo: ahora cubren la política como los reality shows. Ya ni siquiera se trata de ganadores y perdedores. Se trata del espectáculo, la indignación, el drama. En 2016, mientras que la cobertura de noticias de Trump tendía a ser más negativa que la de Clinton, «los diversos escándalos de correos electrónicos relacionados con Clinton fueron más comentados que todos los escándalos de Trump juntos». Sin embargo, Trump obtuvo muchas más menciones sobre todo, y «menciones» es igual a compartir el pensamiento. Trump continúa captando nuestra atención. Sólo en el primer mes de su presidencia, enero de 2017, sus ingresos fueron «un estimado de 817 millones de dólares».

Y ahora, hoy, mientras la nación se enfrenta a más de 1,1 millones de casos confirmados de COVID-19 y a más de 68.000 muertes, Trump sigue desplazando a las reuniones informativas diarias de la Casa Blanca sobre la pandemia. De hecho, Trump se jactó de los «ratings», en los que llegó a unos 12 millones de espectadores.

Sin embargo, incluso los propios periodistas se preguntan si han ido demasiado lejos. Una cosa es que un presidente critique la injusticia de los medios, niegue sus citas con «strippers» o reclame una grandeza sin igual. Es algo completamente diferente a minimizar la gravedad de una emergencia de salud pública, o instar al uso de medicamentos no probados y potencialmente mortales, o sugerir que los desinfectantes pueden tomarse internamente. Tal presidente se convierte en una amenaza pública activa.

Más de 100.000 personas, así como varios destacados expertos de los medios de comunicación, e incluso el Wall Street Journal, han pedido que simplemente se deje de llevar a los «prescriptores» presidenciales (conferencias de prensa). Por un lado, lo que el presidente dice es, o podría ser, una noticia. Por otro lado, eso puede no ser excusa para proporcionar una plataforma gratuita que es a la vez un mitin de campaña no remunerado, y se convierte en una fuente de preocupante desinformación pública.

Los medios conservadores, por supuesto, ven las cosas de manera diferente. Para Sean Hannity, los liberales de los medios temían que Trump pareciera «demasiado presidencial».

Así que consideremos el asunto claramente: si los medios de comunicación nacionales dejan de cubrir las supuestas sesiones informativas sobre el coronavirus de Trump, si sólo presentan a los expertos médicos y resumen las declaraciones de Trump en lugar de transmitirlas en vivo, ¿eso es censura?

La respuesta, por supuesto, es no. Primero, la Primera Enmienda no puede dictar lo que las entidades privadas deben decir o cubrir. Los periódicos y las estaciones de televisión también tienen derecho a hablar libremente. Y aunque al presidente le duela no ser el centro de atención de un anuncio de televisión, eso no crea una obligación por parte de nadie más.

Además, el hecho de que se le niegue esa única salida apenas silencia a Donald Trump. De hecho, es difícil saber dónde se podría ir para evitar escuchar sobre él.

¿Tienen los medios de comunicación al menos la responsabilidad de proporcionar «la otra cara» de un argumento, si Trump habla, bajo una doctrina de «tiempo igual»? De nuevo, la respuesta es no. Si los medios de comunicación aceptan publicidad política de un partido, tienen que proporcionarla a los oponentes al mismo tiempo. Pero, de nuevo, el gobierno no puede obligar a un medio de comunicación a cubrir una historia particular, o a cubrirla de una manera particular, o con un determinado elenco de personajes.

En cierto modo, todo esto plantea muchas preguntas sobre cuál es realmente el propósito de la prensa, como el propósito de la biblioteca. ¿Una ciudadanía informada? ¿Ganancia? ¿El bien público? ¿El entretenimiento? ¿Ser la herramienta de aquellos con intereses poderosos? ¿Para sostener el espejo del narcisista?

 

 

Cómo los juegos pueden enseñar a los jóvenes a detectar las noticias falsas y la desinformación

 

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Yoo Kyung Chang… et al. News Literacy Education in a Polarized Political Climate: How Games Can Teach Youth to Spot Misinformation. Harvard Kennedy School Misinformation Review
2020, Volumen 1, Número 3
DOI: 10.37016 / mr-2020-018

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¿Hasta qué punto puede un juego ficticio sobre noticias falsas enseñar a los jóvenes a detectar información errónea? ¿Cuáles son las oportunidades y los desafíos de utilizar enfoques basados ​​en juegos para facilitar la alfabetización en noticias juveniles?

En este artículo se discute la eficacia de  LAMBOOZLED! , un juego de cartas, ambientado en un entorno narrativo ficticio, diseñado para enseñar a los estudiantes de secundaria estrategias para identificar información errónea.

Se recopilan datos de:

a) estudiantes que jugaron el juego en talleres de pruebas de juego (en forma de notas de campo, grabaciones de audio, encuestas y artefactos creados por jóvenes),

b)  educadores que implementaron el juego en sus aulas (en forma de entrevistas posteriores a la intervención, en diferentes grados y entornos de asignaturas.)

Se encontró que el juego fue en gran medida efectivo, en eso:

  • Los estudiantes de diversos niveles de grado, materias académicas y niveles de alfabetización pudieron participar con los objetivos de aprendizaje del juego y transferir estrategias de alfabetización de noticias a contextos de la vida real.
  • La narrativa ficticia del juego permitió a los estudiantes concentrarse en desplegar habilidades de alfabetización de noticias y participar en la identificación de información errónea.
  • La aplicación de habilidades de alfabetización de noticias como una estrategia ganadora dentro del juego permitió a los estudiantes articular y practicar estas habilidades.
  • Desde una perspectiva práctica, el juego de cartas, diseñado para rondas rápidas y múltiples, permitió una fácil implementación en múltiples contextos de clase, con diferentes tamaños de clase y cortos períodos de instrucción.
  • La preparación de los docentes para integrar el aprendizaje basado en juegos en su plan de estudios general fue crucial, ya que la aceptación de los docentes condujo a una participación más profunda y efectiva de los estudiantes. Se necesita apoyo adicional para la integración curricular de los juegos en general, y los juegos de alfabetización de noticias en particular.

El papel de la tecnología en el impulso de un futuro inclusivo

 

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The Role of Technology in Powering an Inclusive Future, Cisco, 2020

 

El Informe Inclusive Future de Cisco analiza la brecha digital y propone acciones para superar las barreras de acceso a Internet.

 

El mundo se está digitalizando. Según el informe Cisco Annual Internet Report, en 2023 habrá 5.300 millones de internautas (el 66% de la población mundial) y 29.300 millones de dispositivos conectados (el 50%, objetos), mientras la velocidad de 5G será 13 veces mayor que la conexión móvil media.

Sin embargo, en la actualidad cerca de 3.700 millones de personas (la mitad de la población mundial) siguen sin acceso a Internet. Con la pandemia provocada por el Coronavirus, sus consecuencias son aún más evidentes; dado el distanciamiento social, la Red es fundamental para la tele-enseñanza, el trabajo remoto, la tele-medicina y los servicios públicos.

En educación, la pandemia ha “expulsado” de la aulas presenciales a más de 1.500 millones de estudiantes en 188 países (el 72% del total), dando paso a la enseñanza en remoto; pero sólo para aquellos con acceso a Internet.

Mejorar la conectividad también tiene un efecto directo en el crecimiento económico. Llevar Internet a los que actualmente están desconectados añadiría 6,7 billones de dólares a la economía global y sacaría a otros 500 millones de personas de la pobreza.

Conectividad y acceso asequible

En su informe The Role of Technology in Powering an Inclusive Future, Cisco desvela cómo la conectividad determina las oportunidades sociales y económicas. Los países con una escasa preparación digital sufren una desigualdad que limita la riqueza, el acceso a la educación, atención sanitaria y otros servicios públicos, además de oportunidades laborales.

Para superar esta brecha digital y crear un futuro más inclusivo, el Informe señala tres barreras principales: conectividad, acceso a Internet asequible y competencias digitales. Aunque el acceso a Internet se considera una necesidad básica, sólo el 35% de los países en vías de desarrollo tienen un acceso a la Red generalizado, frente al 80% de los desarrollados.

Igualmente, las mujeres tienen hasta un 50% menos de probabilidades de estar conectadas a Internet que los hombres. Y el 87,5% del contenido on line únicamente está disponible en uno de cada diez idiomas.

Pero la conectividad no significa acceso inmediato. La ONU fija como Internet asequible un coste del 2% sobre los ingresos mensuales por una conexión de 1 Gigabyte de datos. Sin embargo, la mayoría de la población no conectada vive en la pobreza y no puede pagarlo.

 

Competencias digitales

Muchas personas no conectadas tampoco saben utilizar dispositivos digitales, aplicaciones de comunicación y redes. Aunque el 90% de los empleos ya requieren competencias digitales básicas, el 23% de los adultos de todo el mundo no saben leer ni escribir en formato digital, un analfabetismo cuatro veces más probable en mujeres que en hombres.

El Informe de Cisco propone un marco de acción para superar estas barreras y avanzar en conectividad, educación e inclusión social, mostrando además algunas soluciones innovadoras que se están llevando a cabo en distintos países.

“La pandemia mundial ha enfatizado aún más la brecha digital a nivel social, regional y empresarial”, destaca Andreu Vilamitjana, Director General de Cisco España. “No basta con decir que la banda ancha es un derecho universal. Empresas, administraciones y la sociedad tenemos la obligación moral de eliminar cuanto antes las barreras a la digitalización y a los servicios esenciales, trabajando en todos los sectores y geografías mediante la colaboración público-privada”.

 

Compromiso con la inclusión digital

Cisco tiene un sólido compromiso con la inclusión digital, destinando miles de millones de dólares a fomentar la digitalización y las competencias digitales. Su programa CDA (denominado Digitaliza en España) se aplica en más de 30 países para acelerar su transformación digital, mientras la iniciativa sin ánimo de lucro NetAcad ha formado en tecnologías digitales a 11 millones de estudiantes de 180 países (más de 200.000 en España).

La compañía también colabora en los proyectos Google Station y Express Wi-Fi de Facebook para extender la conectividad a más de 1.000 millones de personas en zonas remotas. Y en la actual crisis del Coronavirus está destinando 225 millones de dólares para apoyar la atención médica, la educación, la respuesta de los gobiernos y la tecnología crítica.

“Si no actuamos en inclusión digital” -continúa Vilamitjana– “quedarían fuera de la nueva normalidad grupos de personas, que podrían caer en el llamado ‘analfabetismo digital funcional’; podrían desaparecer un gran número de pymes; y, más grave aún, incidiría en el desgraciado fenómeno de la España vaciada. Desde Cisco trabajamos en prevenir esos problemas con iniciativas como Cisco NetAcad -que forma cada año a unas 25.000 personas-, el Programa Digitaliza que pretende incrementar la digitalización de España o el programa de ayuda de 225 millones de dólares para paliar los efectos de COVID-19”.

Junto a otras incitativas de RSC, el objetivo de Cisco es impactar positivamente en 1.000 millones de personas para 2025. Hasta la fecha, casi 500 millones de personas se han beneficiado de múltiples acciones de Cisco incluyendo educación/formación, donaciones, voluntariado y atención de emergencia tras desastres naturales o conflictos bélicos.

Alfabetización Informacional para la gestión del conocimiento en la Universidad

 

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Amavizca Montaño, Sofía (Coordinadora)
Alfabetización Informacional para la gestión del conocimiento en la Universidad / Sofía Amavizca Montaño [et. al]. Prólogo de Julio Alonso-Arévalo — Hermosillo, Sonora, México: Universidad Estatal de Sonora, 2020
192 páginas

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Hoy por hoy, la alfabetización informacional está en el corazón de la universidad, en el presente y futuro, porque cualquier persona requiere contar con las habilidades o competencias en el manejo de información; no es un hecho opcional, es una necesidad ineludible para aprovechar todas las posibilidades que nos ofrece esta sociedad denominada del conocimiento y de la información. En un estudio de hace un par de años se puso de manifiesto que el 96% de todos los trabajadores emplean las nuevas tecnologías de la información en su vida diaria, y el 62% afirma que utiliza Internet a diario como una parte integral de su trabajo . En este sentido podemos decir que las universidades y las bibliotecas son un activo valioso para sus comunidades en términos de compromiso social, capacidad formativa y desarrollo económico de su entorno.

La alfabetización en estos días no es sólo la lectura y la escritura, sino también la comprensión de lo que es el conocimiento y conocer cómo se pueden utilizar estas nuevas herramientas para hacerlo más efectivo. Antes de la llegada de Internet, las bibliotecas universitarias y públicas no tenían más remedio que ocuparse de las necesidades locales e inmediatas. Con la llegada de la era digital el mundo de la información y la educación han cambiado radicalmente, asumiendo la obligación de tener que ocuparse de nuevas cuestiones más allá de la esfera de los objetos físicos, lo que conlleva un cambio de perspectiva y, por ende, afecta a los objetivos principales que debe cumplir la universidad y la biblioteca. Como bibliotecario, por más de 30 años en la Universidad de Salamanca, puedo expresar que un aspecto. esencial de la biblioteca del siglo XXI, debe ser relevante para sus usuarios, ágiles, creativas, centrarse en el usuario y sus necesidades, y, sobre todo, implicarse en el aprendizaje utilizando la tecnología de vanguardia.

Por lo tanto, esta obra que tienes entre manos, aporta diferentes puntos de vista centrados en torno a la alfabetización con dispositivos digitales, habilidades lectoras, pensamiento crítico, normalización o evaluación de los programas formativos; proporciona un punto crítico en torno a la universidad en el XXI y las habilidades de sus estudiantes para acceder y evaluar la información en este entorno cuya mayor constante es el cambio.

 

CONTENIDO

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Prólogo de Julio Alonso-Arévalo

15
Nuestras universidades: Diversidad y un proyecto común
Rubén Meneses Jiménez y Reyna Isabel Ochoa Landín.
Universidad Estatal de Sonora

25
La ALFIN frente a las competencias informacionales del siglo
XXI en el entorno universitario. Diferentes concepciones y herramientas,
un mismo reto.
Jesús Cortés-Vera.
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez

49
Efectividad del uso de herramientas digitales en el desarrollo
académico de estudiantes universitarios
Erika P. Álvarez-Flores. Universidad Estatal de Sonora
Patricia Núñez Gómez. Universidad Complutense de Madrid

75
Hacia una cultura de la lectura académica: transitando los
límites de lo analógico a lo digital
Florencia Raquel Angulo Villan. Universidad Nacional de Jujuy
Alejandra Siles Pavón. Universidad Nacional de Jujuy

97
Condiciones para la lectura y el acceso a la información
en la universidad
Sofía Amavizca Montaño. Universidad Estatal de Sonora
Denise Hernández y Hernández. Universidad Veracruzana

129
Alfabetización informacional y pensamiento crítico
María Edith Araoz Robles. Universidad de Sonora
Ana Bertha de la Vara Estrada. Universidad de Sonora

151
Estudiantes universitarios y usos de los dispositivos digitales
portátiles
Rocío López González. Universidad Nacional Autónoma de México
Verónica Marini Munguía. Universidad Veracruzana
María del Carmen Aguilera Ramos. Universidad Veracruzana

167
Adopción de estándares de alfabetización informacional
para promover y evaluar el desarrollo de competencias
genéricasen estudiantes universitarios de ciencias sociales
y humanidades
Jesús Cortés-Vera, Thelma J. García, Saknicté Pisté Beltrán
y Ma. Lourdes Tiscareño Arroyo. Universidad Autónoma de
Ciudad Juárez

La Gran Brecha Digital: Por qué incorporar a los excluidos digitalmente en línea debería ser una prioridad global.

 

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The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority. Capgemini Research Institute, 2020

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 Según el estudio más reciente del Instituto de Investigación de Capgemini, urge en el mundo la necesidad de poner fin a la brecha digital que existe entre la población conectada y la población desconectada, una necesidad que se ha acentuado de forma significativa con la pandemia de la COVID-19. El informe publicado hoy pone de relieve que la responsabilidad de abordar la exclusión social digital corresponde, a partes iguales, al sector público y al privado, que deben unirse para garantizar el acceso a servicios esenciales del que hoy carecen las personas digitalmente marginadas. 

 

El estudio, titulado The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority, pone de manifiesto que, incluso antes de la pandemia, el 69% de las personas sin acceso a Internet vivía en la pobreza y que el 48% de la población desconectada deseaba acceso a Internet, cifras que seguramente habrán crecido como consecuencia de la situación mundial de los últimos meses.

El informe subraya también que, incluso sin la situación de pandemia, en la brecha digital confluyen factores de edad, renta y experiencia: cerca del 40% de las personas desconectadas consultadas que viven en situación de pobreza no ha utilizado nunca Internet por su coste, y el grupo de edad con la mayor proporción de personas sin conexión es el de edades comprendidas entre 18 y 36 años (43%). La complejidad de uso de Internet (36%) y una aparente “falta de interés” por el “miedo al uso” (38%) son también causas citadas por algunos segmentos de la población desconectada. Todo esto significa que hay personas que no pueden acceder a servicios públicos, como, por ejemplo, la información sanitaria crítica, que cada vez más administraciones públicas la proporcionan casi exclusivamente por medios digitales.

La COVID-19 ha impuesto un cambio en la forma en que la gente vive, trabaja y se relaciona; a medida que crece el desempleo y las personas quedan aisladas de sus comunidades, tener un nivel básico de inclusión digital se ha convertido en algo universalmente imprescindible. Realizado justo antes del brote de la pandemia, las conclusiones del estudio se vuelven más pertinentes aún en el contexto actual, pues la dependencia cada vez mayor de los servicios digitales agrava una situación que ya era preocupante para la población desconectada.

Estas son las principales conclusiones del informe:

La desconexión digital conduce a la exclusión social e impide el acceso a servicios públicos

  • La falta de acceso a Internet puede provocar sentimientos de aislamiento, inferioridad o soledad: el 46% de los consultados sin acceso a Internet afirma que se sentirían más conectados a los amigos y familiares si tuvieran acceso a la red.
  • Solo el 19% de las personas desconectadas en situación de pobreza responde haber solicitado algún tipo de ayuda pública en los últimos 12 meses por su nivel de ingresos, edad, discapacidad u otros factores. Según el informe, esto podría resultar problemático dado el creciente desarrollo de los trámites públicos por la vía electrónica y la prevalencia cada vez mayor de los servicios públicos por medios telemáticos.
  • El 34% manifiesta interés por el uso de Internet para solicitar prestaciones públicas como vivienda, alimentos y asistencia sanitaria.

 

La exclusión digital limita la movilidad laboral

La dificultad de buscar trabajo en Internet y la falta de acceso a recursos electrónicos de formación y aprendizaje pueden ser un obstáculo para la movilidad laboral de la población desconectada, mientras que la falta de desarrollo de competencias digitales puede acabar con la posibilidad de promoción:

  • El 44% de los encuestados cree que podrían encontrar trabajos mejor remunerados y obtener formación si tuvieran acceso a Internet.
  • En general, el 29% de los encuestados desearía poder buscar y solicitar puestos de trabajo por Internet; esta cifra sube hasta el 41% para el grupo de edad entre 22 y 36 años.

 

La brecha digital conlleva también desigualdad en competencias y aprendizaje

La brecha digital no tiene que ver solo con el acceso, sino que se trata también de desigualdad en las oportunidades de mejorar las competencias y de aprender. Con la mejora de sus competencias digitales, responden los encuestados, podrían formarse mejor y encontrar un trabajo mejor remunerado (35%), ofrecer a sus hijos más oportunidades (34%), llegar bien a fin de mes (33%) y obtener prestaciones públicas a las que actualmente no acceden (32%).

 

La responsabilidad de eliminar la brecha digital debe ser compartida

El estudio de Capgemini señala que la responsabilidad de la inclusión digital y el acceso a Internet no puede recaer solo en una parte. Las organizaciones privadas deben reflexionar sobre su papel en el mundo actual. Cada vez más comprometidas —con todos sus públicos de interés, como empleados, clientes, comunidades…—, las empresas han de buscar, con mayor amplitud de miras, la forma de beneficiar a la sociedad a largo plazo mediante la incorporación de la inclusión digital y la igualdad en sus estrategias empresariales. Por su parte, los Gobiernos y el sector público deben desempeñar una función principal en la ampliación del acceso y la disponibilidad de Internet, especialmente para las comunidades marginadas. Este objetivo puede abordarse en dos niveles —acceso a internet en espacios públicos y acceso privado dentro del hogar— pero, en definitiva, significa conseguir una mayor accesibilidad de las personas a los servicios públicos electrónicos y asumir la responsabilidad de mantener bajos los costes para los consumidores.

Juntos, organizaciones privadas y reguladores, deben trabajar para construir una comunidad global de acción en el campo de la inclusión digital, desde la cual movilizar a otros miembros de sus sectores, ONG, el mundo académico y administraciones públicas para promover políticas de inclusión digital a través, por ejemplo, de proyectos pro bono que se sirvan de sus conocimientos y experiencia.

“Es probable que la COVID-19 tenga un impacto duradero en el acceso a servicios públicos y en la actitud hacia oportunidades como el teletrabajo, por lo que las organizaciones que trabajan en la eliminación de la brecha digital tienen la responsabilidad colectiva de hacerlo de forma que genere un cambio duradero, no solo una solución para salir del paso”, afirma Lucie Taurines, responsable mundial de Inclusión Digital de Capgemini. “Finalizada la pandemia, creemos que se constará una reducción de la desigualdad en materia tecnológica; por ejemplo, personas mayores que antes no habían tenido la necesidad de Internet se encontrarán rápidamente manejando herramientas digitales para comunicarse con otras personas y para realizar compras. Pero esta situación solo se dará entre las personas que, teniendo acceso a Internet, hasta ahora habían preferido no utilizarlo. Donde se notará el impacto será entre aquellas personas que siguen sin poder utilizar servicios en Internet, ya sea por un coste excesivamente alto o por falta de conectividad local. Aquí veremos un efecto de polarización, especialmente para las personas que ya viven en el umbral o por debajo del umbral de la pobreza”.

Como empresa privada, Capgemini trabaja en cuatro áreas principales para reducir la brecha digital y fomentar la inclusión digital:

  • Alfabetización digital: proporcionando ayuda útil para dotar a las personas en situación de exclusión digital de una mayor autonomía en el acceso a servicios electrónicos públicos y privados y que puedan beneficiarse de nuevas oportunidades.
  • Capacitación digital: facilitando el acceso al empleo a poblaciones desfavorecidas y fuera del mercado de trabajo, mediante formación en competencias digitales.
  • Tecnología para mejorar el futuro: uniendo tecnología, actividad empresarial y sociedad para resolver los principales problemas de la sociedad y generar un impacto positivo mediante tecnologías de vanguardia.
  • Liderazgo de pensamiento: trabajando con centros de pensamiento e investigación y uniendo fuerzas con empresas clientes, ONG, organismos públicos y mundo académico para seguir ejerciendo un efecto a través de sus iniciativas de inclusión digital.

 

 

Whatsapp y educación: un espacio para la formación, la enseñanza y el aprendizaje

 

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Cristiane, P., O. Kaio Eduardo, et al. (2017). [e-Book] Whatsapp e educação : entre mensagens, imagens e sons. Sao Paulo, SciELO Books – EDUFBA.

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En la Cibercultura un buen número de individuos utilizan las tecnologías y aplicaciones digitales para encontrar información o para explorar sus centros de interés que van más allá de lo que tienen acceso en la escuela o lo que encuentran en su comunidad local. WhatsApp ha ganado así una popularidad indiscutible, especialmente entre los jóvenes. Este libro tiene su objeto de estudio en la aplicación como un espacio para la formación, la enseñanza y el aprendizaje. Los capítulos que lo componen presentan experiencias de investigadores, propuestas de enseñanza y aprendizaje y otras formas de enseñanza y aprendizaje que tienen a WhatsApp como mediador del proceso.

¿Cómo organizar un taller de escritura creativa?

 

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López Melguizo, Inmaculada. Taller de escritura creativa en la Biblioteca Pública Municipal de La Chana.  Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, ISSN 0213-6333, Año nº 34, Nº 117, 2019, págs. 119-140

Texto completo

Se expone la experiencia del Taller de escritura creativa en la Biblioteca Pública Municipal de La Chana. Se aborda su origen, composición, organización, desarrollo de las sesiones, una breve aproximación didáctica de sus contenidos con ejemplos prácticos, así como la difusión y publicación de los relatos realizados en el taller.

Leer en familia: algunos consejos para compartir y estimular la lectura en familia

 

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Leer en familia: algunos consejos para compartir y estimular la lectura en familia. Buenos Aires: Gobierno de Argentina, 2020

Algunos consejos para compartir y estimular la lectura en familia:

  • Armá una rutina de lectura: todas las noches, antes de que se duerman, leéles un cuento a los más chicos de la casa.
  • No les impongas la lectura como una obligación. Dejá siempre libros a mano, que los agarren y los miren. Si los rompen o los dibujan, ¡no los retes! pero enseñáles que los cuiden.
  • Dejálos que elijan qué libro quieren leer. No es imprescindible que la lectura nos deje enseñanzas, solo que nos divierta.
  • Aunque no sepan leer, los chicos disfrutan mirando las ilustraciones y las letras. Sentálos a upa y leéles en voz alta. Permitíles agarrarlos y que ellos mismos pasen las páginas.
  • Los bebés pueden usar los libros como juguetes, dejálos que los toquen, que se los lleven a la boca.
  • Los libros tienen que estar siempre a su alcance, nunca en estantes altos o en lugares donde no puedan verlos. Mezclálos con sus juguetes.
  • Charlá sobre lo que leíste mientras cenan, comentálo con el resto de la familia como hacemos habitualmente con las novelas, las películas, los partidos de fútbol o los chimentos.
  • Al salir de tu casa, acostumbráte a llevar un libro o una revista en la cartera o la mochila. Leé en el tren, en el colectivo, en el subte, en la sala de espera, en la plaza, durante el almuerzo. Leer es una gran compañía.
  • Que los libros circulen, prestálos, recomendálos, pedí prestados otros. En Internet hay muchos sitios para descargar libros y leerlos en tu computadora o celular.
  • Animáte a visitar la biblioteca o librería de tu barrio y llevá a los chicos de la familia para que conozcan estos espacios.
  • Tené en cuenta que leer te prepara mejor para usar las nuevas tecnologías, además de que ayuda al desarrollo intelectual porque estimula zonas del cerebro que solo ejercitamos haciendo cosas tan difíciles como tocar el violín.

Noticias Falsas, pensamiento crítico y postverdad. Planeta Biblioteca 2020/05/06

 

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Noticias Falsas, pensamiento crítico y post-verdad. Planeta Biblioteca 2020/05/06

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PRESENTACIÓN PPS

Julio Alonso-Arévalo ; Sonia Martín Castilla .”El papel de las bibliotecas en un mundo de noticias falsas” Desiderata, vol. 11, n. 1 (2019). p. 50-59

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El concepto de “noticias falsas” se convirtió en un tema de actualidad durante las elecciones de EE.UU. en 2016, cuando las noticias con poca o ninguna base se difundieron rápidamente en los medios sociales, causando cierta preocupación sobre su posible influencia en el proceso democrático. Pero la existencia de “noticias falsas” no es algo nuevo. Las “guerras de desinformación” ya existían en la antigua Roma. El gran problema del siglo XXI es que el ecosistema informativo ha cambiado profundamente como consecuencia de las posibilidades que brinda la tecnología de la información, de modo que si en tiempos pretéritos se socavaba la información a base de ocultarla o suprimirla, en la actualidad se actúa de manera completamente opuesta, poniendo a disposición de todo el mundo tal cantidad de información y de tan diferente signo, que es difícil incluso para un experto discernir qué información es real y cual no lo es. Tal como afirman Julie Posetti y Alice Matthews “las nuevas y poderosas tecnologías simplifican la manipulación y fabricación de contenidos, y las redes sociales amplifican drásticamente las falsedades que venden los gobiernos antidemocráticos, los políticos populistas y las entidades corporativas deshonestas” (Posetti & Matthews, 2018).