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Ontologías : principios y aplicaciones en la Bibliotecología.

Suárez Sánchez, Adriana. Ontologías : principios y aplicaciones en la bibliotecología. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información, 2022.

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El objetivo de este libro es analizar las ontologías desde una perspectiva bibliotecaria que contemple sus principios y aplicaciones en la representación, la organización y la recuperación del conocimiento explícito, ese que es albergado en algún soporte informativo. Se busca que sea una herramienta de utilidad para los profesionales de la información interesados en planear, diseñar e implementar ontologías. Así el lector entrará en contacto con un prometedor y reciente lenguaje documental, vinculado con la web semántica y nuevas tendencias organizadoras del conocimiento, la información y los recursos de información en la gran red.

El espectacular edificio de la Biblioteca Nacional de Francia

McArdle, Susanna. «Spectacular Renovation of The National Library of France by Bruno Gaudin & Jean-François Lagneau.» Yellowtrace, 20 de abril de 2017. https://www.yellowtrace.com.au/renovation-of-the-national-library-of-france-paris/.

La Bibliothèque Nationale de France (BnF) tuvo un pasado distinguido, aunque algo inconexo. La biblioteca se trasladó a la rue de Richelieu de París a mediados del siglo XIX. Esta nueva ubicación era un conglomerado de dos antiguos palacios aristocráticos y varios anexos que requerían una reconfiguración para albergar salas de lectura y almacenamiento contemporáneas. El diseño se encargó a Henri Labrouste, un arquitecto de cierto mérito. Anteriormente había diseñado la Biblioteca Sainte-Geneviève. Partes sustanciales de ese diseño se construyeron en hierro fundido, un material que se convirtió en su marca de fábrica. Labrouste, deseoso de empezar a trabajar en la nueva ubicación de la BnF, hizo derribar más de la mitad de los antiguos edificios y creó un enorme almacén y una sala de lectura.

Con sus nueve cúpulas sobre refinados puntales de hierro, era sencillamente una sala de biblioteca impresionante, una de las más bellas quizás de su época. Sin embargo, la ubicación de la BnF no iba a permanecer estática mucho tiempo. En 1988, el gobierno francés decidió que el espacio actual ya no era suficiente y no se adaptaba a las necesidades de los usuarios del siglo XXI. Se construiría una nueva biblioteca. La siguiente biblioteca se construyó en Tolbiac, al este de la ciudad. El antiguo edificio de la rue de Richelieu estaba abandonado, como una vieja dama francesa que ya no rebosaba belleza juvenil y había sido sustituida por un modelo más joven y fresco. Conservaron la ubicación del antiguo edificio sobre todo para exponer algunas de las colecciones históricas, pero lamentablemente la ubicación de la rue de Richelieu pasó a un segundo plano.

En 2007, se encargó a Bruno Gaudin Architects que iniciara una importante reforma urbanística en el emplazamiento de la rue de Richelieu y completara una modernización integral de los edificios. Mientras que la empresa de Gaudin se encargó de la mayor parte de las obras, Jean-François Lagneau, especialista en objetos históricos, recibió el encargo de renovar la «salle labrouste», la principal sala de lectura. Las obras se dividieron en dos fases, la segunda de las cuales concluirá en 2020.

Gaudin abordó el proyecto desde la perspectiva de la recopilación de información, investigando exhaustivamente la historia del edificio. Abordaron la fluidez del edificio, consiguiendo incorporar la impresionante historia del espacio al tiempo que le añadían elementos e inclusiones contemporáneos y modernos. Con el fin de modernizar el espacio para que pudiera utilizarse de forma contemporánea, buscaron una forma más eficaz de acceder al recorrido entre los distintos edificios. Sin olvidar las restricciones impuestas para preservar la historia de la arquitectura. Tras un cuidadoso estudio y una intensa investigación, los arquitectos idearon varias estrategias clave para rediseñar el complejo. Un vestíbulo longitudinal central como acceso principal. Escalera central que garantiza el acceso vertical y desplaza la división entre zonas públicas y no públicas.

Lo que hay que saber sobre la instalación de una pequeña biblioteca libre

Leibe, Jessica. «What You Need To Know About Installing A Little Free Library». House Digest, 27 de enero de 2023. https://www.housedigest.com/1180960/what-you-need-to-know-about-installing-a-little-free-library/.

Más en UA sobre Pequeñas bibliotecas libres

Es posible que hayas visto alguna Pequeña Biblioteca Libre en las ciudades que visitas o que sepas de ellas a través de comentarios. Son esas estructuras de madera, a menudo con forma de casita o granero, que albergan una pequeña colección de libros. Esta organización sin ánimo de lucro nació en St. Paul (Minnesota) con el objetivo de hacer más accesible la lectura en comunidades de todo el mundo. De hecho, según su sitio web, a día de hoy hay más de 150.000 Pequeñas Bibliotecas Libres.

Lo mejor de su misión es que cualquiera puede optar por instalar una. Y algunas zonas pueden tener más de una. En Detroit, se calcula que hay unas 500 bibliotecas, según informa la revista American Libraries Magazine. La instalación de una pequeña biblioteca gratuita comienza con el deseo de difundir el amor por la lectura. Pero también requiere trabajo previo y dedicación. Si estás interesado en llevar una a tu ciudad, aquí tienes algunas cosas clave que debes saber sobre la instalación de una.

Una de las primeras cosas que debe hacer es determinar si es necesaria una pequeña biblioteca gratuita en tu ciudad. Aunque siempre es una buena idea hacer que los libros sean más accesibles, si tu ciudad es pequeña y la biblioteca local está a poca distancia en coche o a pie de la mayoría de la gente, puede que instalar una no merezca la pena. Durante la pandemia, las pequeñas bibliotecas gratuitas aparecieron con más frecuencia debido al cierre de librerías y bibliotecas.

La gente incluso los instalaba en sus propiedades, como una mujer de Oradell (Nueva Jersey). Según Reason, quería unir a su comunidad a través de la afición a la lectura, y ésta era la mejor manera que conocía. Una forma de determinar si existe una necesidad es recorrer la ciudad y preguntar. ¿Creen los vecinos que la biblioteca está demasiado lejos o que no ofrece una selección suficiente? Utiliza las redes sociales para hacer una encuesta o acude a una reunión municipal. Así estarás en mejores condiciones de determinar si hace falta una en tu ciudad.

La ubicación es muy importante a la hora de instalar una pequeña biblioteca gratuita. No debe estar en un lugar donde nadie la vea, ni en un lugar que provoque tráfico y retrasos innecesarios. Lo mejor es instalar la biblioteca en una zona muy transitada y con mucho espacio, para que no pase desapercibida. Un parque local o una calle principal son dos ubicaciones excelentes. También puedes colocarla una cerca de un colegio o una cafetería. Otros se sitúan en paradas de autobús y estaciones de tren. Los límites son realmente infinitos.

Tanto si instalas la pequeña biblioteca gratuita en tu jardín como en algún lugar de la ciudad, tienes que hacer algunos preparativos y conocer las leyes de zonificación de tu ciudad. Si te saltas esta parte, la biblioteca podría ser clausurada o incluso retirada, y eso es lo último que quieres. Estas leyes difieren de un estado a otro y de una ciudad a otra. Por eso es importante que te pongas en contacto con el departamento de urbanismo de tu localidad y les cuentes lo que piensas hacer.

Hay que tomar muchas decisiones a la hora de instalar una pequeña biblioteca gratuita, y otra es decidir qué caja quieres. El tamaño que elijas puede depender de las leyes de zonificación de tu ciudad, pero la buena noticia es que hay opciones. Para empezar, el sitio web de la Little Free Library te ofrece cajas de distintos tamaños. Puedes elegir una con una sola puerta, dos puertas e incluso accesorios para la tienda. La caja llega sin terminar, así que puedes pintarla y teñirla de los colores que desees.

La segunda opción es construir la caja desde cero. Esta es definitivamente la mejor opción para aquellos que aman un buen proyecto de bricolaje y son buenos con los fundamentos estructurales básicos. Los suministros que necesitas variarán, pero en su mayor parte, At Home With Ashley recomienda tener madera contrachapada, tejas, clavos de techo, masilla, plexiglás y bisagras para empezar. Puedes ser tan creativo o sencillo con el diseño como quieras, aunque lo mejor es que resulte atractivo para los que pasen por delante. También tienes tutoriales en el sitio web de Little Free Library.

¿Cuáles son algunas de las formas de asegurarse de que tiene libros listos? En primer lugar, examina tus propias estanterías y comprueba si hay alguno del que quieras deshacerte. Pide donaciones a tu familia e incluso a tus amigos. Según Book Riot, tu biblioteca local es otro buen lugar. Comprueba si quieren deshacerse de ciertos libros y añádelos a tu biblioteca. Una vez que promuevas tu biblioteca, te sorprenderá lo rápido que se llena. Eso sí, ten preparados al menos entre 10 y 15 libros para cuando termines de instalarla.

Para registrar tu Pequeña Biblioteca Libre, si compras una caja de la Little Free Library, vendrá automáticamente con un letrero que incluye el número que necesitas para registrar tu biblioteca. Si construyes una por tu cuenta, puedes comprar un cartel en el sitio web por 39,95 dólares.

Registrar tu pequeña biblioteca gratuita ayuda a crear una red de apoyo y puede darte cierta cobertura mediática. Aunque la mayoría de las pequeñas bibliotecas gratuitas se encuentran por casualidad, si la registras tendrás más posibilidades de que te encuentren, te vean y la compartan a través de una geolocalización Little Free Library World Map. Si compras una caja de la Little Free Library, vendrá automáticamente con un letrero que incluye el número que necesitas para registrar tu biblioteca. Si construyes una por tu cuenta, puedes comprar un cartel en el sitio web por 39,95 dólares.

Guía para la elaboración de un plan de gestión de datos de investigación

Sánchez Almarcha, Susana, y Ma Angeles Molina Micol. «Guía para la elaboración de un plan de gestión de datos de investigación», 24 de febrero de 2023.

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Guía para la elaboración de un plan de gestión de datos de investigación

Plantilla del plan de gestión datos de investigación

La Biblioteca universitaria ha redactado esta guía para la elaboración del Plan de Gestión de Datos (PGD), cuyo objetivo es ayudar a los investigadores de la Universidad de Murcia (UM) a realizar una buena gestión de los datos de investigación y que cumplan con los principios FAIR.

Es un complemento para facilitar el depósito de los datos con una serie de orientaciones y recomendaciones tanto generales, como propias de la UM. También se incluyen enlaces a recursos para ampliar información y ejemplos de otros planes de gestión de datos.

Tanto la guía como la plantilla, están principalmente basadas en la herramienta DMPonline de The Digital Curation Centre (DCC), el uso de la misma es general y válida para otras herramientas, como por ejemplo PGDOnline, Argos, etc. En esta guía se señalan con un * los campos obligatorios para la herramienta Argos.

Las agencias de financiación solicitan generalmente a los investigadores un plan de gestión de datos, al inicio, durante y al acabar el proyecto. En la directorio Sherpa Juliet puedes consultar las políticas de agencias que financian proyectos de investigación con respecto a los datos de investigación bajo el paraguas de la ciencia abierta, tanto públicas como privadas.

Trauma-Informed Librarianship: trabajando hacia el bienestar social y emocional de los bibliotecarios ante situaciones violentas

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Six Things You Can Doto be Trauma-Informed at Your Library

A medida que aumenta la concienciación sobre la necesidad de abordar los retos personales tanto dentro como fuera de la biblioteca, el personal y los profesionales -desde los líderes hasta los trabajadores de primera línea- están compartiendo sus experiencias, observaciones y puntos de vista sobre la biblioteconomía informada por el trauma.

¿Qué es la atención informada sobre traumas y por qué es importante para las bibliotecas? La Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA) define el trauma como una respuesta humana común a situaciones dañinas -o percibidas como dañinas- que pueden ser físicas y/o emocionales, y que dejan efectos duraderos en la capacidad de una persona para funcionar, así como en su bienestar social, emocional, físico y/o espiritual.

El equipo que está detrás de la Iniciativa de Bibliotecas Saludables de Filadelfia señala que «las bibliotecas son frecuentadas de forma desproporcionada por poblaciones vulnerables, incluidas aquellas que sufren enfermedades mentales, consumo de sustancias y personas sin hogar.» Además, un estudio de caso de 2014 exploró el papel de la biblioteca pública como paisaje terapéutico, concluyendo que:

«Tres aspectos de la biblioteca pública como espacio terapéutico eran importantes: el entorno familiar y acogedor, la atmósfera tranquila y sosegada, el empoderamiento asociado a la posibilidad de tomar decisiones no comerciales y sin presiones sobre qué leer, todo ello contribuía a la oportunidad de llevar a cabo un acto de autocuidado al retirarse de situaciones estresantes al espacio de la biblioteca pública. […] Estos beneficios hasta ahora ocultos demuestran que la biblioteca pública puede ayudar en la labor diaria de recuperación de la salud mental, proporcionando un santuario frente al estrés.»

Al ofrecer un espacio potencialmente terapéutico a sus usuarios, especialmente a aquellos que son vulnerables y están afectados por un trauma, así como una serie continua de programas y servicios educativos, recreativos y de creación de comunidad, las bibliotecas reconocerán su papel natural en la promoción de un enfoque informado sobre el trauma (Trauma-Informed Librarianship).

En los últimos años se han producido múltiples formas de trauma que han afectado a personas de toda condición y experiencia, desde la pandemia del COVID-19 hasta los conflictos por motivos raciales, la fuerte inflación y los delitos con armas de fuego, agravados por una creciente falta de infraestructura para abordar los problemas de salud mental, pobreza y desigualdades sistémicas. Incluso mientras defienden a sus comunidades, los trabajadores de las bibliotecas se han encontrado en el punto de mira de las batallas contra la censura y los déficits de financiación, por no mencionar los incidentes de violencia, acoso y microagresiones en el lugar de trabajo, que agravan su propio estrés emocional.

Ya sea a través de la política institucional o de esfuerzos individuales, un número creciente de bibliotecas están incorporando a sus prácticas los principios de la Trauma-Informed Librarianship. Al mismo tiempo, cada vez prestan más atención a la forma en que los múltiples desafíos -en la biblioteca y en el mundo en general- repercuten negativamente en el bienestar mental y emocional de quienes realizan el trabajo. Estudios como el Urban Librarians Unite’s Urban Library Trauma Study (urbanlibrariansunite.org/ults) y la investigación de Kaetrena Davis Kendrick sobre la baja moral entre los bibliotecarios públicos y académicos refuerzan la necesidad de una atención informada sobre el trauma a ambos lados del mostrador. Aunque la biblioteconomía informada por el trauma sigue siendo una práctica emergente, comprender sus fundamentos es un buen punto de partida.

Según la SAMHSA, el enfoque basado en el trauma se rige por cuatro premisas principales: comprensión, reconocimiento, respuesta y resistencia a la retraumatización.

  • La comprensión consiste en entender, a nivel individual y organizativo, qué es el trauma y cómo puede afectar a las personas y las comunidades. El trauma no sólo se produce en el contexto de la salud, sino que afecta a todos los aspectos de la vida de una persona y a las organizaciones con las que interactúa.
  • Reconocerlo requiere detectar los signos del trauma, tanto en las comunidades a las que servimos como en nosotros mismos y en los demás. Estos signos pueden incluir un temperamento rápido, un afecto disociado, dificultad para planificar, dificultad para seguir instrucciones, mala autogestión, problemas de salud mental o abuso de sustancias, síntomas físicos y más.

SAMHSA define los seis principios clave de un enfoque basado en el trauma como seguridad; fiabilidad y transparencia; apoyo entre iguales; colaboración y reciprocidad; capacitación, voz y elección; y reconocimiento de las cuestiones culturales, históricas y de género.

La seguridad abarca el bienestar físico y psicológico del personal y de los adultos, adolescentes y niños a los que atienden, explica Kozla. Esto puede incluir establecer entradas y salidas claramente señalizadas, así como políticas bibliotecarias claras y fácilmente accesibles. Los horarios de los empleados deben incluir tiempo para el autocuidado físico y emocional, y los responsables de las bibliotecas deben fomentar una cultura en la que el personal se sienta seguro y confiado a la hora de hablar de sus problemas. Parte de la seguridad consiste en saber que los sentimientos y las preocupaciones se escuchan, aunque no puedan abordarse de inmediato. Emma Karin Eriksson, bibliotecaria sénior de adultos jóvenes de la Biblioteca Pública de Brooklyn, NY, dice: «Nunca podremos crear un espacio verdaderamente seguro, pero podemos hacerlo más seguro».

La confianza y la transparencia se basan en la seguridad. En la atención informada sobre el trauma, «las operaciones y decisiones de la organización se llevan a cabo con transparencia, con el objetivo de crear y mantener la confianza con los usuarios de los servicios, los usuarios, el personal y otras personas implicadas en la organización, incluidos los socios de la comunidad», afirma Kozla. «La transparencia humana consiste en [abordar] lo que los demás quieren saber, no lo que nosotros pensamos que ellos quieren saber o lo que nosotros pensamos que deberían saber».

El apoyo entre iguales se centra en crear espacios para que el personal de la biblioteca y la comunidad conecten, aprendan y encuentren compasión. Este tipo de apoyo «tiene en cuenta a la persona en su totalidad, en lugar de centrarse en los déficits reales o percibidos», afirma Kozla.

La colaboración y la reciprocidad abarcan los elementos interpersonales del trabajo bibliotecario, tanto dentro de la organización como en su comunidad. «Se da importancia a la asociación y a la nivelación de las diferencias de poder», señala Kozla. «Muchas veces, aunque no lo sintamos así, el personal puede estar en una posición de poder cuando habla con los usuarios», así como en sus interacciones mutuas.

Referencias:

Wakeman, Meghan. «All Guides: Trauma-Informed Libraries: The Trauma-Informed Library». Accedido 28 de febrero de 2023. https://cdlc.libguides.com/c.php?g=1096156&p=7993885.

Dudak, Leah. «Working Toward Wellness: Exploring Trauma-Informed Librarianship». Library Journal. Accedido 28 de febrero de 2023. https://www.libraryjournal.com/story/Working-Toward-Wellness-Exploring-Trauma-Informed-Librarianship.

Las bibliotecas están preparadas para desempeñar un papel fundamental en la prevención de la difusión de información sanitaria

Library News & Events. «Libraries Primed to Play Integral Role in Preventing the Spread of Health Misinformation», 21 de febrero de 2023. https://library.ucsd.edu/news-events/circuit-libraries-campaign-launch/.

Seis bibliotecas locales trabajan en colaboración para crear un conjunto de herramientas que aborden las crisis de salud pública provocadas durante la pandemia -y en general- por la desinformación sanitaria.

Se ha puesto en marcha un nuevo esfuerzo para contrarrestar la propagación de la desinformación sanitaria. San Diego Circuit libraries (Circuit), es un consorcio de seis destacadas bibliotecas universitarias y públicas, ha anunciado la disponibilidad de un sitio web de campaña diseñado para ayudar a los miembros de la comunidad a identificar y protegerse de la desinformación sanitaria.

Circuit está formado por dos bibliotecas públicas (San Diego County Library y San Diego Public Library) y cuatro bibliotecas universitarias (California State University San Marcos University Library, San Diego State University Library, UC San Diego Library y University of San Diego libraries, incluidas la Helen K. and James S. Copley Library y el Katherine M. and George M. Pardee Jr. Legal Research Center).

Como parte del esfuerzo, se ha desarrollado un conjunto de herramientas de comunicación digital para ayudar a los trabajadores de las bibliotecas de la región de San Diego y de otros lugares a compartir las habilidades necesarias para combatir la desinformación sobre la salud lanzando sus propias campañas de educación pública en línea.

«Dado que la desinformación sanitaria puede propagarse rápidamente por Internet, esta campaña se centra en la divulgación en línea», explica Erik Mitchell, bibliotecario universitario de Audrey Geisel y director del proyecto en la Universidad de California en San Diego. «Trabajar por una alfabetización positiva en información sobre salud en nuestras comunidades apoya directamente nuestros objetivos estratégicos y, al crear y compartir este conjunto de herramientas, esperamos involucrar y apoyar a las bibliotecas que también están trabajando para promover información confiable sobre salud en línea.»

Los principales objetivos del proyecto son tres:

1) concienciar sobre la desinformación sanitaria,

2) compartir técnicas para evaluar las afirmaciones sobre salud y encontrar fuentes fiables, y

3) ofrecer orientación sobre cómo responder a la desinformación de forma ética y responsable.

Un componente esencial de este esfuerzo es la promoción de los recursos de la National Library of Medicine, como MedlinePlus, PubMed y ClinicalTrials.gov, para ayudar a los miembros de la comunidad a encontrar fuentes científicas y de salud seguras para el consumidor.

«Las bibliotecas se comprometen con las comunidades en torno al uso de fuentes de información creíbles. Esto las coloca en una posición especialmente adecuada para dar un paso al frente y abogar por compartir de forma proactiva información sanitaria fiable», afirmó Migell Acosta, director de la Biblioteca del Condado de San Diego. «El conjunto de herramientas también será útil para las organizaciones que trabajan en la alfabetización sanitaria o las comunicaciones sobre salud».

El kit de herramientas, creado por el equipo de información sanitaria de Circuit, incluye hojas informativas multilingües en 10 idiomas, ejemplos de mensajes para publicaciones en redes sociales, gráficos y vídeos destinados a ser compartidos en los canales de medios propiedad de las bibliotecas locales y nacionales. Además de los recursos incluidos en el kit de herramientas, Circuit ofrece las mejores prácticas para lanzar una campaña de educación pública en línea en su sitio web.

«Nuestra esperanza es que la creación de este contenido elimine una barrera para que las bibliotecas se comprometan con sus comunidades locales en torno a la alfabetización informativa en salud», dijo Jeffery Loo, director del proyecto y bibliotecario clínico de la Biblioteca de la UC San Diego. «Otro aspecto importante y útil del conjunto de herramientas es que se puede personalizar. Hemos utilizado una plataforma de diseño que permite a cada biblioteca adaptar los gráficos y las hojas informativas a las necesidades de su comunidad e incluir su marca, si así lo desean.»

Red de Bibliotecas Municipales de Salamanca

Capítulo 17: Red de Bibliotecas Municipales de Salamanca

CIUDAD ABIERTA – 26 FEBRERO 2023

La Red de Bibliotecas Municipales de Salamanca depende del Ayuntamiento de Salamanca y está formada por seis bibliotecas municipales. La biblioteca cabecera es la Biblioteca Torrente Ballester, inaugurada en 1999. Las Bibliotecas Municipales de Salamanca, organizan, trimestralmente, toda una serie de actividades dirigidas a propiciar el encuentro del libro con los lectores de todas las edades, a fomentar una lectura enriquecedora, creativa y placentera y desarrollar y ofrecer las Artes en todas sus expresiones: cine, teatro, conciertos, títeres, talleres de plástica, exposiciones, Ferias del Libro, etc. En el programa interviene Isabel Sánchez Fernández, coordinadora de programa de actividades, y algunos colaboradores como Fernando Sánchez Gómez, que nos habla de las actividades y servicios en torno a la música y sus expresiones.

El bibliotecario que se negó en Rusia a destruir libros LGTBI, desamparado en Galicia sin casa ni ayudas oficiales

Ojeda, Eduardo Hernández. 2023. «Vladímir Kosarevsky: el bibliotecario ruso que se enfrentó a la homofobia de Putin y consiguió escapar de sus garras». cadena SER. 26 de febrero de 2023.

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Reportaje de El País

Vladímir Kosarevsky era hasta hace un mes el director de una de las principales bibliotecas públicas de Moscú y hoy duerme en un albergue de A Coruña que debe abandonar el próximo martes. No tiene adónde ir. Este bibliotecario de 39 años escapó de la capital rusa el 6 de enero después de negarse a destruir libros

Hace meses, en octubre de 2022, Vladimir Putin aprobaba una ley que limitaba las libertades humanas, una ley que iba en contra del contenido LGTBI y cualquier declaración en favor de la homosexualidad. Ellos se referían a esta regulación de carácter homófobo, como ley contra la propaganda LGTBI y tenía el objetivo, según el gobierno de Putin, de luchar contra el «satanismo de Occidente». Esta ley afectaba por supuesto a los libros, libros como los que administraba Vladímir Kosarevsky, un bibliotecario ruso que dirigía una de las bibliotecas más importantes de Moscú.

La obligación era muy clara para Vladímir, tenía que acabar con hasta 60 libros escritos por autores homosexuales o con contenido LGTBI. Eliminar todo aquello que formaba parte de su libertad, de su persona, y de la vida de muchas otras, no era algo a lo que Vladímir estuviese dispuesto a pasar. «No podía seguir estas órdenes, soy gay y destruir contenido LGTBI es una tortura», cuenta Vladímir.

A las amenazas que le llegaban desde arriba, se suman las que le llegaban por redes. Ante esa ley de contenido homófobo aprobada por Putin, él decidió hacer un post en redes sociales criticando esta medida. Esto en el mundo occidental sería una respuesta lógica ante una medida que limita las libertades, pero en Rusia, no es así. «Me acosaban todos los días, mi publicación se llenó de comentarios de odio y me llamaban traidor», lamenta Vladímir.

La presión a la que estaba sometido era demasiado para Vladímir, que se encontraba entre la espada y la pared, y se enfrentaba a penas de cárcel o ser enviado a luchar en la invasión de Ucrania. Así que hace poco más de un mes, el 6 de enero, Vladímir escapó de Moscú con destino Armenia. Allí tuvo que esperar durante varios días para poder venir a España.

Su estancia aquí ha estado en el limbo durante estas semanas, pero gracias a la ayuda de la Asociación Les Coruña, la situación de Vladímir parece que se va a solucionar. La Concejalía de Igualdad, Bienestar Social y Participación Ciudadana ha hablado con Les Coruña y confirman que a partir de mañana se pondrán a resolver la situación de Vladímir.

No hay un futuro para las bibliotecas, sino que hay muchos futuros diferentes, tan diferentes como las comunidades a las que sirven las bibliotecas

Lankes |, R. David. «Exploring the Innovative Community Libraries of Korea». PublishersWeekly.Com. Accedido 27 de febrero de 2023.

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No hay un futuro para las bibliotecas, sino que hay muchos futuros diferentes, tan diferentes como las comunidades a las que las bibliotecas están destinadas a servir. Y en estos futuros, los bibliotecarios dan forma a sus bibliotecas en torno a estas comunidades únicas, diversas en demografía, necesidades, capacidades y ubicaciones.

En algunos lugares, las bibliotecas serán jardines, salones de juego o palacios del libro. En todos los lugares, las bibliotecas deben ser verdaderamente copropiedad de la comunidad, con los bibliotecarios sirviendo como punto común de conexión entre las comunidades, parte de una vibrante red de aprendizaje entre iguales que compartirá constantemente ideas y adaptará lo mejor a sus necesidades locales.

Llegué a esta conclusión tras años de trabajo con bibliotecarios de todo el mundo: Un makerspace en un pequeño pueblo del centro de Nueva York; una red de despensas de alimentos en Canadá; estudios de grabación con instrumentos en los Países Bajos; recursos llevados a tribus remotas de Kenia a lomos de camellos; un símbolo de opresión transformado en templo del pueblo en una revolución en Egipto. Todas ellas son bibliotecas, todas radicalmente diferentes, pero todas unidas por una misión común.

Como parte de mi viaje a Corea, tuve el placer de visitar una serie de innovadoras bibliotecas comunitarias de ese país. Y lo que descubrí fue que estas comunidades han construido las mismas bibliotecas que yo he estado defendiendo: centradas en la comunidad, potenciadoras y progresistas.

Tomemos, por ejemplo, la biblioteca del pueblo de Gusan-dong, creada por la acción social de los ciudadanos. Los miembros de la comunidad (muchas de ellas madres solteras) solicitaron al gobierno local la creación de esta biblioteca. Los ciudadanos de la zona crearon entonces su propia escuela bibliotecaria para planificar la biblioteca mediante reuniones, conferencias de oradores invitados y lecturas compartidas. La biblioteca se construyó a partir de edificios ya existentes, no más altos ni más grandes que los apartamentos que los rodeaban, conservando las huellas de las casas originales, pero ofreciendo ahora desde obras autoeditadas hasta gobierno colectivo. Una gran colección de cómics, evitada por muchas bibliotecas públicas formales, es una colección central para los niños de la comunidad.

También me cautivó la Biblioteca tT (tween-Teen Island). Como su nombre indica, es una biblioteca centrada en adolescentes y preadolescentes financiada por la fundación privada SeeArt. La biblioteca, que surgió de un programa para construir espacios para adolescentes en bibliotecas ya existentes, es un laboratorio viviente para adolescentes, donde miles de niños y adolescentes de la zona tienen acceso a sus propios «makerspaces», donde no se admiten adultos. Aquí, los jóvenes pueden tocar instrumentos, crear, construir, utilizar herramientas eléctricas o grabar vídeos TikTok en un estudio de danza. Y en el centro del edificio: una cocina donde familias y amigos pueden preparar y compartir comidas.

Mientras recorría el edificio con el personal (que iba vestido con vaqueros y sudaderas con capucha), una niña de unos 11 años se acercó y abrazó las piernas del director de la biblioteca. La directora sonrió, saludó a la niña por su nombre y le devolvió el abrazo. Se trataba de un lugar seguro para que los jóvenes exploraran, atendido por bibliotecarios que no actuaban como profesionales de la información distantes, sino como socios de confianza: bibliotecarios y adolescentes construyendo juntos una cultura de respeto mutuo. Un respeto que incluye dejar que los adolescentes desarrollen la política de la biblioteca, y donde la única «formación» la hacen los compañeros para sus compañeros.

Allí estaba la Biblioteca Neutinamu, una biblioteca hecha a mano por los ciudadanos locales, financiada no con impuestos sino con las aportaciones directas de sus simpatizantes. Cuando entré en la biblioteca, cuatro adolescentes voluntarios estaban revisando periódicos, recortando artículos en grandes carpetas sobre temas importantes para la comunidad, como el cambio climático y la democracia: un servicio de recortes gestionado por la comunidad, para la comunidad. Todas las estanterías de la primera planta de la biblioteca tenían ruedas para permitir que el espacio se abriera a conferencias nocturnas, actuaciones y conversaciones comunitarias. En el sótano, hileras de imágenes, folletos, boletines y otros materiales que cuentan la historia de la comunidad de Neutinamu.

En los suburbios de Seúl, visité la Biblioteca Mapo, una estructura de seis pisos cuyas dos últimas plantas están dedicadas a la educación artística. Todos los días, niños de secundaria, como parte de sus clases normales, acuden a la biblioteca para aprender música, cerámica, ilustración, danza y mucho más, todo ello dirigido por instructores proporcionados por la biblioteca. También hay una cocina para compartir comidas comunitarias. La biblioteca se creó a partir de una poderosa visión de las bibliotecas como parte integral de la educación en las escuelas y más allá. En ninguno de mis trabajos en bibliotecas había visto una integración tan verdadera y poderosa del aprendizaje formal e informal.

Mapo no fue la única conexión impulsada por la comunidad entre el aprendizaje y las bibliotecas que observé en Corea. En las colinas rurales de Suncheon visité una comunidad que construyó una escuela alternativa para escapar del entorno competitivo y de alta presión del sistema escolar público. Todas las mañanas, los alumnos y profesores caminan desde la orilla del mar a través de los campos hasta la escuela en las colinas, un ritual que prepara a todos para aprender y apreciar la riqueza del mundo y su propio lugar en él.

En mi visita, observé muchos rituales que preparaban a los usuarios de la biblioteca para relacionarse mental y físicamente con la comunidad y con las colecciones y servicios de la biblioteca: Lavarse las manos en la Suncheon Miracle Library, por ejemplo; espectáculos de marionetas en la Picture Library, que ofrece a la comunidad galerías, una amplia colección de libros ilustrados y una biblioteca de investigación sobre ilustración; quitarse los zapatos en la Manbaldongmu (Biblioteca de los Pies Descalzos), para recordar a los niños que juegan en los arroyos del barrio.

La mayor parte de mi visita fue organizada por Young-Sook «Soy» Park. Soy, una bibliotecaria autodidacta, vio la necesidad de que los marginados tuvieran lugares donde reunirse y aprender, así que creó una biblioteca en el sótano. Apoyada por la comunidad y financiada con donativos, esa biblioteca es ahora un edificio completo que incluye colecciones, archivos comunitarios, una cocina y un jardín. El edificio está lleno de gente de la zona que dona su tiempo y su experiencia para mejorar su comunidad. Soy también acoge a estudiantes de biblioteconomía en prácticas, llamados «prebibliotecarios», que se preparan para llevar el enfoque comunitario de la biblioteca a nuevos pueblos, ciudades, universidades y escuelas de Corea.

Además de una biblioteca, Soy también ha creado una especie de escuela bibliotecaria. Los creadores de la biblioteca TTIsland y de la biblioteca Barefoot han pasado meses trabajando juntos en esta escuela pensando juntos y planificando nuevas bibliotecas. Mi recorrido por Corea fue en parte una instantánea de lo que han construido, una red de bibliotecarios que quieren construir bibliotecas únicas para sus comunidades, ya sea en edificios modernos y relucientes o en salas llenas de muebles donados de las casas de la gente. Bibliotecas a menudo atendidas por «bibliotecarios de guerrilla» y atendidas por una red de profesores, filántropos, académicos y adolescentes activistas. Es una visión que ahora está influyendo en las bibliotecas tradicionales de ciudades como Seúl y Busan.

Podría seguir, pero tienes que verlo por ti mismo. Si tiene la oportunidad, vaya a Corea y visite estas bibliotecas. Le aseguro que querrá llevar sus ideas a su comunidad. Te advierto que estas bibliotecas no pueden reproducirse. Lo que las hace funcionar es que están hechas a medida para cada comunidad. Pero la genialidad de Soy Park, de la Sea-Art Foundation y de la biblioteca Barefoot es algo que todos los bibliotecarios pueden entender y adoptar: para que las bibliotecas cumplan su misión deben estar íntimamente moldeadas por sus comunidades.

R. David Lankes es catedrático de Biblioteconomía de la Universidad de Texas en Austin, y uno de los principales defensores del valor de las bibliotecas como comunidades

Entrevista a Julio Alonso Arévalo, bibliotecario de la Universidad de Salamanca

Entrevista a Julio Alonso Arévalo, bibliotecario de la Universidad de Salamanca. Encuentro literario con el bibliotecario de la Universidad de Salamanca Julio Alonso Arévalo presentan Eva Galán Sempere. Alquibla web

«Los bibliotecarios nos hemos convertido en maestros en la formación sobre el uso de los servicios bibliotecarios digitales y muchas bibliotecas se han convertido en centros de capacitación tecnológica que ofrecen formación gratuita o de bajo costo a través de una amplia variedad de medios».

Hace algún tiempo tuve un sueño, una idea que surgió de un curso en una búsqueda de empleo. Quise crear un blog, y cuál fue mi sorpresa que al aprender de forma autodidacta lo que era un sueño plasmado en la red, se convirtió en página web y hasta la fecha sigue cosechando grandes éxitos.

Si tengo que nombrar a alguien como el inicio de este sueño esta persona fue Julio Alonso, coincidí con el por las redes sociales y cuál fue mi sorpresa que al comentarle lo que tenía en mente proyectar, no dudó un segundo en ayudarme y tenderme la mano para que Alquibla fuera hoy lo que es, ya que él fue quien me sugirió ese nombre y me ayudó en tantas y tantas cosas. Hoy he querido que sea él el protagonista y por eso hoy él con tanta amabilidad y de forma desinteresada como siempre me he ayudado me concede esta entrevista para Alquibla.

¿Quién es Julio Alonso Arévalo? Intento ser una persona sencilla y cercana que le apasiona las cosas que hace. Y eso a veces es bueno y a veces no tanto. En esencia profesionalmente soy bibliotecario de una de las primeras universidades que hubo en Europa, que es decir en el mundo, llevo ejerciendo mi trabajo desde hace cuarto de siglo en la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de SalamancaLuego hay otros yo. El de la música, el de la Radio, el de la lectura, el del deporte