Este libro nace de una reflexión sobre cómo la IA está transformando la educación superior, no solo desde un enfoque teórico, sino también desde una perspectiva práctica. Nos invita a reflexionar sobre el futuro de la enseñanza y el aprendizaje en un mundo donde la tecnología desempeña un papel cada vez más relevante.
Cuevas Gómez, M. E., Rojas León, P. del R., & Eslava Gómez, H. O. (2024) (Coordinadoras). Retos de la investigación universitaria: una mirada multidisciplinar. Editorial Transdigital.
Este libro no solo documenta la investigación, sino que también invita a una reflexión crítica sobre cómo las disciplinas pueden converger para enriquecer el aprendizaje y la enseñanza. Al sumergirse en estas páginas, el lector encontrará conocimientos valiosos y un llamado a colaborar y desafiar las fronteras del conocimiento. A medida que avanzamos hacia un futuro educativo incierto, es esencial que académicos, educadores y estudiantes se unan en un diálogo constructivo que trascienda las barreras tradicionales. Esperamos que “Retos de la investigación universitaria: una mirada multidisciplinaria” inspire nuevas ideas, fomente el intercambio interdisciplinario y contribuya a la construcción de una educación más integral y dinámica.
La guía práctica, The Makers in the Library Toolkit. Este conjunto de herramientas de descarga gratuita se actualizó en 2024 con nuevos contenidos y ejemplos de bibliotecas de todo el país, con especial énfasis en cómo implementar un programa con poco personal y presupuesto. El conjunto de cinco fases de diseño y 21 herramientas descargables se adapta a cualquier tipo de biblioteca u organización interesada en crear un programa maker. Este taller es una oportunidad para descubrir recursos clave y aprender de la experiencia de otras bibliotecas en el desarrollo de programas de creación.
StudioNPL, un grupo de makerspaces para jóvenes en la Biblioteca Pública de Nashville, utiliza diversas impresoras 3D en sus actividades. Según Stuart Wilson, Coordinador Técnico, las impresoras pueden clasificarse según su nivel de recomendación y uso. Para aprender sobre impresión 3D y experimentar, se sugieren modelos como la Creality Ender 3. Por otro lado, para proyectos más avanzados que requieran menos mantenimiento, se destacan las impresoras Bambu Lab y los modelos de la serie K de Creality. Las Prusa también son de alta calidad, pero su elevado precio limita su accesibilidad. Las impresoras Anycubic tienen buena reputación, aunque el autor no ha trabajado con ellas directamente.
Las impresoras MakerBot Replicators, aunque funcionales, presentan problemas de calidad y confiabilidad para su precio (menos de 2.000$). Sus modelos más nuevos, como MakerBot Sketch, intentan competir con opciones más modernas, pero siguen siendo costosos y difíciles de reparar. En una línea similar, las impresoras LulzBot, como la Mini 3, aunque fiables, son anticuadas y lentas, además de utilizar un filamento menos estándar (2.85mm). Su precio elevado (1.700 $ o más) las hace poco competitivas frente a opciones más actuales.
Elegoo, conocida por sus kits STEM, ha incursionado en el mercado de impresoras 3D con modelos como el Neptune 4 Pro. Aunque inicialmente tuvo problemas de confiabilidad, tras ajustes logró funcionar bien, destacando por su velocidad y precio accesible (209$-275$). Sin embargo, estos problemas iniciales colocan a Elegoo un paso por detrás de Creality.
Creality se posiciona como una opción versátil y económica, ideal para principiantes. Modelos como la Ender 3 son populares por su bajo costo y facilidad de mantenimiento, aunque requieren ajustes frecuentes. La Ender 3 S1 mejora con funciones como la nivelación automática, mientras que la K1C sobresale por su confiabilidad y características avanzadas, compitiendo directamente con modelos más caros.
Finalmente, las impresoras Bambu Lab son las más avanzadas del grupo, ofreciendo alta velocidad y mantenimiento mínimo. Modelos como el X1C incluyen sensores avanzados y sistemas de impresión multicolor, mientras que el P1S y el A1 Mini son opciones más asequibles. Estas impresoras destacan por su innovación, aunque tienen precios más elevados.
En resumen, para quienes buscan aprender, la Creality Ender 3 es una excelente opción. Los que prefieren imprimir sin complicaciones deberían considerar Bambu Lab o la serie K de Creality. Para uso profesional, Bambu Lab X1C ofrece el mejor rendimiento. La elección final dependerá de las necesidades específicas y el presupuesto de cada usuario.
Este proyecto busca equilibrar el desarrollo de IA con principios éticos y sociales, aprovechando la riqueza cultural de los libros mientras se promueve la equidad en el acceso al conocimiento y en la representación de los datos utilizados.
La Authors Alliance, con el apoyo de la Fundación Mellon, ha lanzado un proyecto para planificar un archivo de libros orientado al interés público en el desarrollo de inteligencia artificial (IA). Northeastern University Library colabora en la coordinación de esta iniciativa.
Los modelos de lenguaje de IA (LLMs) requieren grandes volúmenes de texto para su entrenamiento, y los libros representan un recurso valioso. Sin embargo, el desarrollo de IA hasta ahora ha estado dominado por empresas privadas que priorizan la competencia sin atender suficientemente a la diversidad, la veracidad, el sesgo o el impacto social de sus datos.
El proyecto busca crear un plan para establecer una organización o alianza que gestione un archivo de libros con fines de interés público, impulsado por bibliotecas sin fines de lucro. Este archivo estará diseñado para considerar las perspectivas de autores, editoriales, investigadores y tecnólogos, asegurando que la IA se desarrolle de manera ética e inclusiva.
El proyecto aborda varios desafíos esenciales:
Misión y objetivos: Definir metas a corto y largo plazo.
Aspectos técnicos y logísticos: Diseñar estrategias distintas a las iniciativas actuales lideradas por bibliotecas.
Diversidad del corpus: Garantizar un archivo amplio y diverso que ofrezca alternativas viables a los datos actuales.
Gobernanza: Crear estructuras que equilibren los intereses de todos los actores involucrados.
Sostenibilidad: Diseñar un modelo de financiación a largo plazo para el mantenimiento y crecimiento del archivo.
Legalidad y derechos de autor: Asegurar que los libros se adquieran legalmente y que se respete a autores y titulares de derechos mediante compensaciones y créditos adecuados.
Segmentación de usuarios: Reconocer y satisfacer las diferentes necesidades de investigadores sin fines de lucro, nuevas empresas y grandes actores comerciales.
El informe subraya la importancia de las bibliotecas como instituciones adaptativas que apoyan la resiliencia y el bienestar. Según el Dr. Martin Seligman, figura destacada en la psicología positiva, las bibliotecas ofrecen recursos para imaginar y construir vidas más plenas y comunidades prósperas. Este estudio pionero establece una base empírica para entender mejor el papel de las bibliotecas en la sociedad y cómo maximizar sus beneficios sociales.
El informe Libraries & Well-Being: A Case Study from The New York Public Library, resultado de una colaboración entre el equipo de Public Impact team and the Humanities and Human Flourishing Project de la Universidad de Pensilvania, revela que las bibliotecas públicas desempeñan un papel esencial en el bienestar y la salud comunitaria. Este estudio innovador aplica principios de la psicología positiva al ámbito bibliotecario, destacando cómo el uso de las bibliotecas fomenta el florecimiento individual y colectivo.
Principales hallazgos del estudio:
Impacto emocional y personal:
El 92% de los encuestados se sintieron «calmados o en paz» tras visitar la biblioteca.
El 74% afirmó que su uso de la biblioteca les ayuda a afrontar mejor el mundo.
El 90% reportó que su interacción con la biblioteca incrementa su amor por aprender.
El 88% consideró que las bibliotecas contribuyen a su crecimiento personal.
Uso físico y presencial:
El impacto positivo en el optimismo sobre el futuro fue mayor entre quienes usan los espacios y participan en programas presenciales (82% y 79%, respectivamente) frente a los usuarios exclusivamente digitales (58%).
Las experiencias físicas y relacionales de las bibliotecas, como el ambiente y la interacción, son clave para su impacto positivo.
Equidad social:
Las bibliotecas tienen un efecto especialmente marcado en comunidades de bajos ingresos: el 73% de los usuarios de estas zonas afirmó que la biblioteca mejora su sensación de apoyo social, comparado con el 48% en vecindarios de ingresos altos.
Relevancia del informe:
Conexión emocional y social: Las bibliotecas no solo ofrecen recursos, sino también refugio, alegría, propósito y conexión. Promueven comunidades más fuertes al brindar acceso a aprendizaje, tecnología y espacios inclusivos.
Implicaciones políticas: Brian Bannon, Director de Educación de la NYPL, resaltó la relevancia del estudio para diseñar políticas que inviertan en bibliotecas como instituciones esenciales en comunidades urbanas, suburbanas y rurales.
Avances en psicología positiva: Según los coautores, este trabajo amplía el estudio de las «instituciones positivas», un campo poco explorado dentro de la psicología positiva, y demuestra cómo las instituciones culturales pueden fomentar el florecimiento humano.
Glynn, Alex. «Suspected Undeclared Use of Artificial Intelligence in the Academic Literature: An Analysis of the Academ-AI Dataset.» arXiv, November 2024. https://arxiv.org/abs/2411.15218.
Desde que las herramientas de inteligencia artificial generativa (IA), como ChatGPT de OpenAI, se hicieron ampliamente disponibles, los investigadores han comenzado a utilizarlas en el proceso de escritura. El consenso de la comunidad editorial académica es que dicho uso debe ser declarado en el artículo publicado. Academ-AI documenta ejemplos de uso sospechoso de IA no declarado en la literatura académica, lo cual se puede discernir principalmente debido a la aparición en los artículos de investigación de un lenguaje característico de los chatbots basados en modelos de lenguaje grande (LLM).
Este análisis de los primeros 500 ejemplos recopilados revela que el problema es generalizado, afectando a revistas y actas de conferencias de editores altamente respetados. La IA no declarada parece aparecer en revistas con métricas de citación más altas y mayores cargos por procesamiento de artículos (APC), precisamente en esas publicaciones que, teóricamente, deberían tener los recursos y la experiencia para evitar tales descuidos. Una pequeña minoría de casos son corregidos después de la publicación, y las correcciones a menudo son insuficientes para rectificar el problema.
Los 500 ejemplos analizados aquí probablemente representen solo una pequeña fracción de la IA no declarada presente en la literatura académica, gran parte de la cual podría ser indetectable. Los editores deben hacer cumplir sus políticas contra el uso no declarado de la IA en los casos detectables; esta es la mejor defensa disponible actualmente para la comunidad editorial académica contra la proliferación de IA no divulgada.
El conjunto de datos utilizado para esta investigación se compuso de fragmentos de 500 documentos publicados: 449 artículos de revistas y 51 ponencias de conferencias. El 93,2% de estos artículos fueron publicados en 2022 o después, mientras que el 6,8% fueron publicados antes de la liberación pública de ChatGPT en noviembre de 2022. Los artículos fueron publicados en 345 revistas diferentes, la mayoría de las cuales (86%) publicó solo uno de los artículos. Las revistas más representadas en el conjunto de datos fueron International Journal of Open Publication and Exploration (18 artículos) y International Research Journal of Modernization in Engineering Technology and Science (11 artículos).
Las ponencias fueron presentadas en 45 conferencias diferentes, con un 91% de las conferencias presentando solo una ponencia. La conferencia más representada fue la International Conference on Electronics, Communication and Aerospace Technology (4 ponencias). Solo el 13,1% de los artículos de revistas fueron publicados en revistas producidas por grandes editores académicos, como Elsevier (5,1%), Springer (2,2%) o MDPI (1,1%). En contraste, la gran mayoría de las ponencias de conferencias (88,2%) fueron publicadas por editores académicos importantes, principalmente IEEE (80,4%). En general, los grandes editores produjeron el 20,8% de los documentos en el conjunto de datos. Todos los editores importantes representados en el conjunto de datos requieren la declaración del uso de IA en sus políticas editoriales, excepto Wolters Kluwer. Solo dos publicaciones de Wolters Kluwer, Medicine y Annals of Medicine & Surgery, aparecen en el conjunto de datos, y ambas requieren la declaración de uso de IA en sus guías para autores.
Un total de 62 artículos (13,8%) fueron publicados en revistas sin un ISSN confirmado o que afirmaban estar registrados con el ISSN de otra revista.
Es imperativo identificar y abordar los casos de IA no declarada que podemos detectar. En tales casos, las revistas y editores deben hacer cumplir sus políticas mediante correcciones o retractaciones, según la gravedad de la violación de políticas. No hacer esto establece un precedente de violaciones de políticas sin abordar, sugiriendo a los autores que la declaración del uso de IA no es necesaria. Por el contrario, un precedente de hacer cumplir estas políticas incentiva la declaración entre los autores descuidados e incluso sin escrúpulos, por el temor de que el uso de IA sea detectable en su caso.
Ndungu, Miriam W. 2024. “Integrating Basic Artificial Intelligence Literacy into Media and Information Literacy Programs in Higher Education: A Framework for Librarians and Educators.”Journal of Information Literacy 18, no. 2: 122–139. https://doi.org/10.11645/18.2.641.
El artículo de Miriam Ndungu explora cómo introducir habilidades básicas de alfabetización en inteligencia artificial (IA) en la educación superior, proponiendo su integración dentro de los programas ya existentes de alfabetización mediática e informacional (MIL, por sus siglas en inglés). Según la autora, esta aproximación es viable porque ambas áreas comparten elementos comunes, como las técnicas de búsqueda, la evaluación crítica de información y el uso responsable de recursos informativos. La integración de componentes de IA enriquecería estos programas, actualizándolos para abordar las necesidades de una era tecnológica.
Ndungu argumenta que el currículo de MIL debe modernizarse incorporando conceptos específicos de IA, como la alfabetización en algoritmos, la comprensión de datos, la ética en el uso de IA y el reconocimiento de las limitaciones inherentes a estas tecnologías. Esto no solo mejoraría la alfabetización digital de los estudiantes, sino que también los capacitaría para evaluar de manera crítica cómo los sistemas de IA influyen en la creación y diseminación de información.
El artículo resalta que las bibliotecas universitarias son instituciones clave para implementar estos cambios, debido a su experiencia en la enseñanza de habilidades informativas y tecnológicas. No obstante, para asumir este papel, los bibliotecarios deberán adquirir nuevas competencias a través de cursos especializados en IA, talleres y su participación en comunidades de práctica. Ndungu cita ejemplos de bibliotecas pioneras en esta área, como las bibliotecas FIU en Florida (Green Library y Hubert Library) y el Massachusetts Library System, que ya están demostrando cómo las bibliotecas pueden liderar la alfabetización en IA en el ámbito educativo.
Además, la autora analiza cómo la alfabetización en IA puede alinearse con el Marco de Alfabetización Informacional para la Educación Superior de la ACRL (Association of College and Research Libraries). Sugiere prácticas de conocimiento y disposiciones específicas relacionadas con la IA que podrían integrarse en los marcos existentes. Estos incluyen habilidades como el análisis crítico de algoritmos y datos, la comprensión de los impactos éticos de las decisiones automatizadas y el uso responsable de la tecnología.
Finalmente, Ndungu concluye con un llamado urgente a los bibliotecarios y a las instituciones de educación superior para que lideren esta transformación educativa. La autora insiste en que la actualización de los programas de MIL para incluir alfabetización en IA no es solo una oportunidad, sino una necesidad imperante para preparar a los estudiantes frente a los retos y oportunidades que presenta la sociedad contemporánea impulsada por la inteligencia artificial.
El consumo de audiolibros varía significativamente entre países, según datos de la macroencuesta Statista Consumer Insights. En China, un 42% de los encuestados afirmó haber consumido audiolibros en el último año, posicionando al país como líder en este formato. Sudáfrica ocupa el segundo lugar con un 33%. Otros países con porcentajes destacados incluyen México (29%) y Alemania (27%).
Un grupo de naciones, entre las que se encuentran Brasil, Reino Unido, Chile, España, Estados Unidos y Australia, muestra cifras similares, oscilando entre el 23% y el 24%. En el extremo opuesto, Japón registra el porcentaje más bajo, con solo un 8% de consumidores de audiolibros.
Este auge del formato se ve respaldado por iniciativas como la de Spotify, que recientemente amplió su oferta de audiolibros para usuarios premium en países como Reino Unido y Australia, con planes de extenderlo próximamente a Estados Unidos y otros mercados. La plataforma ofrece acceso a un catálogo de aproximadamente 150,000 títulos con un límite de 15 horas de escucha al mes.
La adopción de los audiolibros está vinculada a factores como la cultura de lectura, las preferencias digitales y la accesibilidad a plataformas.
Rossana Beatríz Villagra, destacada bibliotecóloga argentina, comparte su trayectoria profesional y reflexiona sobre los desafíos y transformaciones de las bibliotecas modernas. Subraya la importancia de adaptarse a las nuevas tecnologías y a las cambiantes demandas de los usuarios, además de promover espacios inclusivos y participativos. Como presidenta de la Asociación Salteña de Bibliotecarios, trabaja en la formación continua y en la visibilización de la profesión. Desde la docencia y la gestión académica, impulsa planes de estudios actualizados y estrategias prácticas para preparar a futuros profesionales. Con una visión innovadora, Villagra aboga por políticas públicas que fortalezcan el acceso equitativo a los recursos culturales, posicionando a las bibliotecas y museos como pilares del desarrollo social.