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Acerca de Julio Alonso Arévalo

Bibliotecario de la Facultad de Traducción y Doc. de la USAL. Ex-Miembro del Grupo de Investigación E-LECTRA. Premio Nacional de Investigación por la UNE Premio mejor Profesional Social Media INFOAWARDS 2019. Creador y editor del repositorio E-LIS. Más de 80 artículos científicos publicados - Ver en E-LIS -en revistas científicas. El profesional de la información, Library Hi-Tech, Electronic Library. Investigación Bibliotecológica, Anales de Documentación... 12 libros publicados: Nueva fuentes de información en el contexto de la web 2.0 (Pirámide), Gutemberg 2.0 (TREA). Social Reading (Elsevier), eBooks en bibliotecas universitarias (TREA), El ecosistema del libro electrónico universitario (UNE), Un viaje a la cultura open (Amazon), GRATIS Zotero (Creative Spaces), Leyendo entre Pantallas (Trea), GRATIS Literaçia da infomrçao (ISPA) GRATIS Espistemologia y acceso abierto (UCE) GRATIS Makerspaces y bibliotecas. Barcelona: El Profesional de la Información EPI-UOC, 2018. Makerspaces. Espacios creativos en bibliotecas: creación, planificación y programación de actividades. Salamanca: Ediciones del Universo, 2019. Los libros, la lectura y los lectores a través de la literatura y las artes. Buenos Aires : Alfagrama Ediciones, 2019 Más de 2000 citas en Google Schoolar Creador y gestor del blog Universo abierto Director del programa de Radio Planeta Biblioteca Más de 250.000 seguidores en los grupos profesionales de Facebook.

El uso de la inteligencia Artificial en el trabajo

O’Brien, Matt y Linley Sanders. “How Americans Are Using AI at Work, According to a New Gallup Poll.” Associated Press, 25 de enero de 2026. https://www.apnews.com/article/ai-workplace-gemini-chatgpt-poll-4934bc61d039508db32bc49f85d63d99

Una encuesta nacional de Gallup realizada en otoño de 2025 entre más de 22 000 trabajadores de Estados Unidos muestra que el uso de inteligencia artificial (IA) en el lugar de trabajo ha crecido rápidamente en los últimos años.

Aproximadamente 12 % de los empleados usa IA diariamente, y casi una cuarta parte la utiliza varias veces a la semana, mientras que casi la mitad dice usar IA al menos unas pocas veces al año. Esta adopción supera significativamente los niveles informados en 2023, cuando solo 21 % de los trabajadores afirmaba usar IA al menos ocasionalmente. El aumento se atribuye al boom de herramientas de IA generativa como ChatGPT y Gemini, capaces de redactar correos, generar código, resumir documentos, crear imágenes o responder preguntas complejas.

El uso de IA varía según el sector laboral. Los trabajadores en tecnología son los más propensos a utilizar IA de forma frecuente o diaria, con alrededor de seis de cada diez informando uso regular y tres de cada diez uso diario. En sectores como finanzas, educación y servicios profesionales, una mayoría de empleados también emplea herramientas de IA al menos ocasionalmente, integrándolas en tareas que van desde la síntesis de grandes volúmenes de datos hasta la mejora de la comunicación con padres o clientes. Por ejemplo, maestros y banqueros utilizan asistentes de IA para redactar correos más claros, condensar información o acelerar tareas administrativas, lo que mejora la eficiencia laboral para muchos.

Sin embargo, la adopción no es uniforme. Sectores como el comercio minorista, la atención sanitaria o la manufactura muestran menor penetración de IA en sus rutinas laborales, reflejando tanto la naturaleza de sus tareas como la menor disponibilidad de soluciones adaptadas a esos ámbitos. Además, aunque el uso de IA está creciendo, solo una minoría de trabajadores cree que la IA reemplazará su empleo en los próximos cinco años; alrededor de la mitad piensa que es poco probable que ocurra, un poco menos que en encuestas anteriores. Las opiniones personales también varían, con algunos empleados valorando la interacción humana en sus roles y otros confiando en la tecnología para mejorar su productividad.

Finalmente, el informe identifica riesgos y desigualdades potenciales. Un segmento de más de seis millones de trabajadores, principalmente mujeres mayores en tareas administrativas y de oficina, enfrenta mayores desafíos para adaptarse a la integración de IA debido a habilidades menos transferibles y menor resiliencia financiera si sus trabajos cambian o desaparecen. Esto pone de manifiesto que la adopción de IA, aunque generalizada, tiene implicaciones diversas para distintos grupos laborales y plantea retos de equidad y capacitación en el futuro del trabajo.

La inteligencia artificial está generando nuevas ocupaciones laborales en lugar de provocar un apocalipsis de empleo.

Job Apocalypse? Not Yet. AI Is Creating Brand New Occupations.” The Economist, December 14, 2025. https://www.economist.com/business/2025/12/14/job-apocalypse-not-yet-ai-is-creating-brand-new-occupations

A pesar de las profecías apocalípticas que auguran la desaparición masiva de empleos debido a la expansión de la inteligencia artificial, la realidad del mercado laboral muestra una tendencia distinta: la IA está creando nuevas ocupaciones que antes no existían y que requieren habilidades humanas únicas, como juicio, empatía y experiencia contextual.

A pesar de que la narrativa dominante sobre la inteligencia artificial ha girado en torno a la idea de una “apocalipsis laboral” —una ola de desempleo masivo y destrucción de trabajos— la evidencia actual y el análisis de tendencias sugieren que esa visión es exagerada y prematura. En lugar de provocar una eliminación neta de empleos, la IA está generando una amplia variedad de ocupaciones nuevas, muchas de las cuales no existían hasta hace apenas unos años y requieren capacidades que las máquinas aún no pueden replicar plenamente: juicio humano, empatía, creatividad y habilidades sociales complejas.

Primero, la tecnología está creando demanda de profesionales para entrenar y supervisar a los agentes de IA. Roles como «data annotators» —expertos encargados de etiquetar y estructurar datos para entrenar modelos— han evolucionado de trabajos básicos de etiquetado a posiciones bien remuneradas que pueden requerir conocimientos en áreas especializadas como derecho, finanzas o medicina. Además, aparecen ocupaciones tales como ingenieros de “despliegue”, cuyo papel es integrar, adaptar y supervisar sistemas de IA dentro de organizaciones reales, garantizando que las soluciones se adapten a contextos concretos y se comporten de manera predecible.

Además, la proliferación de IA ha estimulado la creación de ocupaciones que gestionan aspectos éticos, normativos y sociales de la tecnología. Por ejemplo, especialistas en ética y políticas de IA, diseñadores de interacción humano-IA y profesionales dedicados a la seguridad y gobernanza de modelos están emergiendo como categorías laborales clave. Estos roles pivotan sobre habilidades humanas especializadas —como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico y la toma de decisiones complejas— que no pueden ser sustituidas fácilmente por algoritmos.

Esta dinámica laboral no es nueva en la historia de la tecnología: revoluciones previas —como la industrial o la digital— también destruyeron ciertos tipos de trabajo mientras creaban otros que nadie había imaginado previamente. En ese sentido, la introducción de la IA no elimina trabajos de manera uniforme, sino que reconfigura la economía del empleo, fomentando la demanda de perfiles híbridos que combinan conocimientos técnicos con pensamiento estratégico, creatividad y habilidades interpersonales.

Por último, los datos y estudios citados por The Economist indican que, aunque algunos roles pueden verse transformados o reducidos por la automatización, el balance general tiende hacia la creación de puestos nuevos y de alto valor añadido, en lugar de un colapso masivo del empleo. Incluso trabajos tradicionalmente vistos como vulnerables a la automatización pueden evolucionar y encontrar nuevas formulaciones en un mercado que se adapta y redefine continuamente las habilidades y tareas que valora.

Diez maneras en que la inteligencia artificial podría causar daños sin precedentes en 2026

10 Ways AI Will Do Unprecedented Damage in 2026, Experts Warn.” ZDNet, 2026. https://www.zdnet.com/article/10-ways-ai-will-do-unprecedented-damage-in-2026-experts-warn/

La inteligencia artificial puede causar daños graves al facilitar la desinformación masiva, la manipulación política, el fraude y los ciberataques, erosionando la confianza social y la seguridad digital. Al mismo tiempo, acelera la pérdida de empleos, concentra el poder en grandes corporaciones y refuerza sistemas de vigilancia y control que amenazan derechos fundamentales. Todo ello se ve agravado por la amplificación de sesgos, la dependencia excesiva de estas tecnologías y la ausencia de marcos regulatorios eficaces que limiten sus impactos negativos.

En primer lugar, uno de los principales temas que advierten los expertos es la erosión de la confianza pública en la información y la percepción de la realidad. Con tecnologías de generación de contenido cada vez más sofisticadas, como los deepfakes, resulta cada vez más difícil distinguir lo auténtico de lo manipulado, lo que podría minar la credibilidad periodística, distorsionar procesos democráticos o amplificar campañas de desinformación en medios y redes sociales. Esta tendencia —que muchos investigadores observan con creciente alarma— tiene profundas implicaciones para la cohesión social, el debate público y la gobernanza global, ya que la sociedad se enfrenta a un entorno informativo fragmentado y saturado donde “ver ya no es creer”.

En segundo lugar, los expertos han enfatizado que la IA continuará intensificando profundas disrupciones económicas y laborales. El desarrollo acelerado de sistemas automatizados y agentes autónomos está transformando industrias enteras, lo que, si bien puede aumentar eficiencia y productividad, también amenaza con eliminar grandes cantidades de puestos de trabajo tradicionales y reconfigurar mercados laborales enteros. Este fenómeno —descrito en términos similares por autoridades económicas como la directora del Fondo Monetario Internacional— presenta un futuro donde la brecha entre trabajadores altamente especializados y aquellos cuyas tareas pueden ser automatizadas se amplía, agravando desigualdades y presionando los sistemas educativos, de protección social y de empleo para que se adapten con rapidez a una nueva realidad económica.

Además, otro conjunto de riesgos señalados por académicos y analistas se centra en las amenazas sistémicas para la estabilidad social y política, como la proliferación de operaciones de influencia automatizadas o “enjambres” de agentes de IA capaces de coordinar campañas de desinformación dirigidas y manipulaciones de opinión pública a gran escala. Estos sistemas, aún en desarrollo pero ya objeto de investigación avanzada, podrían infiltrarse en plataformas digitales, replicar comportamiento humano de manera convincente y explotar vulnerabilidades sociales para exacerbar polarización, socavar procesos electorales o incluso sembrar desconfianza en instituciones. Las implicaciones de tales capacidades son particularmente significativas en un contexto global donde los sistemas democráticos están bajo presión y la competencia por hegemonía tecnológica entre grandes potencias geopolíticas continúa intensificándose.

Finalmente, junto a estos peligros sociales y políticos, los expertos también advierten de riesgos más amplios vinculados al avance tecnológico desregulado, como la posibilidad de que sistemas de IA altamente capaces operen de manera no alineada con los valores humanos o con consecuencias no previstas por sus desarrolladores. Esto incluye la preocupación por que sistemas autónomos podrían perseguir objetivos incompatibles con el bienestar humano si no se incorporan mecanismos robustos de control y alineación. Aunque todavía existe debate entre los investigadores sobre la probabilidad de escenarios extremadamente adversos —incluyendo estimaciones sobre daños catastróficos— el consenso sugiere que sin una gobernanza proactiva, mecanismos de supervisión y marcos regulatorios internacionales sólidos, las oportunidades de progreso pueden verse superadas por los desafíos éticos, estratégicos y de seguridad asociados con las tecnologías de IA en 2026.

¿Por qué los autores no revelan el uso de IA en sus trabajos de investigación?

Staiman, Avi. 2026. “Why Authors Aren’t Disclosing AI Use and What Publishers Should (Not) Do About It.The Scholarly Kitchen, January 27, 2026. https://scholarlykitchen.sspnet.org/2026/01/27/why-authors-arent-disclosing-ai-use-and-what-publishers-should-not-do-about-it/

El artículo aborda el fenómeno creciente de que muchos autores académicos no están declarando el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) en sus procesos de investigación y redacción, a pesar de que un número significativo de ellos reconoce emplearlas en distintas fases del trabajo científico

Staiman explica que, aunque las editoriales han desarrollado políticas que requieren declaraciones sobre el uso de IA con el objetivo de mantener la integridad de la literatura científica, estas normas no están siendo efectivamente cumplidas: solo un porcentaje muy bajo de autores realmente declara haber usado IA en sus manuscritos. Esta brecha entre las expectativas formales de transparencia y la práctica real refleja, según el autor, varios factores humanos y estructurales que dificultan la declaración abierta de asistencia artificial en la escritura científica.

Una de las principales razones de esta falta de transparencia es el miedo de los investigadores a que la divulgación de uso de IA sea percibida negativamente por editores y revisores, lo que podría influir adversamente en la evaluación de la calidad, originalidad o rigor del trabajo. Aunque muchos investigadores usan IA para tareas como mejorar la redacción, sintetizar información o buscar literatura relevante, existe una percepción persistente de que tal uso podría ser interpretado como una forma de atajo o amenaza a la integridad académica, lo que crea un ambiente en el que los autores prefieren omitir estas declaraciones.

Otra barrera importante es la confusión y falta de claridad en las directrices editoriales: las políticas de las revistas y editoriales varían ampliamente sobre qué tipo de uso de IA debe ser declarado, cuándo hacerlo y cómo documentarlo. Algunos requisitos son vagos o excesivamente complejos, lo que genera incertidumbre en los autores respecto a si deben declarar, cómo hacerlo o si incluso es obligatorio. Esta ambigüedad, combinada con la carga adicional de trabajo que supone documentar exhaustivamente cada instancia de uso de IA y la ausencia de incentivos claros para hacerlo, contribuye a que muchos autores opten por no reportarlo.

Además, el artículo señala que algunos autores ni siquiera son conscientes del uso de IA en herramientas integradas en aplicaciones comunes (como asistentes de redacción en suites ofimáticas), lo que dificulta aún más la trazabilidad y divulgación de la asistencia artificial. También destaca una confusión extendida entre el uso de IA y el plagio, lo que lleva a algunos autores a tratar de ocultar signos de asistencia de IA en lugar de ser transparentes, con la intención de evitar evaluaciones negativas o fallos en las pruebas de detección.

Finalmente, el autor advierte que, si las editoriales no clarifican, educan y, sobre todo, repiensan cómo deben abordar el uso de IA, es probable que la falta de divulgación continúe. Argumenta que las editoriales no deberían centrarse en herramientas de detección de IA —las cuales son poco fiables y pueden reforzar la idea de que el uso de IA es inaceptable— sino en proporcionar directrices claras, educar a la comunidad académica sobre prácticas responsables y crear políticas que reconozcan las distintas formas legítimas de asistencia de IA sin sacrificar la integridad de la investigación.

La lectura ante los desafíos de una sociedad en transformación

Trigo Ibáñez, Ester, Eva Sánchez Arjona, Roberto Saiz Pantoja y Blanca Florido Zarazaga, eds. La lectura ante los desafíos de una sociedad en transformación: una aproximación desde la investigación. Barcelona: Octaedro, 2025.

La lectura ante los desafíos de una sociedad en transformación es un volumen colectivo que aborda de forma exhaustiva y multidimensional los retos que afronta la alfabetización en un mundo marcado por cambios sociales, culturales, educativos y tecnológicos acelerados.

Coordinado por Ester Trigo Ibáñez, Eva Sánchez Arjona, Roberto Saiz Pantoja y Blanca Florido Zarazaga, este libro reúne investigaciones innovadoras de académicos y profesionales que exploran la lectura y la escritura desde perspectivas culturales, lingüísticas, educativas y psicológicas, con especial atención a cómo estas prácticas se configuran en contextos diversos y complejos.

La obra está estructurada en tres bloques principales, cada uno de los cuales pone el foco en diferentes dimensiones de la alfabetización contemporánea. En el primero se propone una visión integrada de la lectura y la escritura dentro de los planes lingüísticos de los centros educativos, destacando la importancia de concebir estas competencias como prácticas interrelacionadas que van más allá de la mera decodificación de textos. En este apartado se reflexiona sobre cómo la formación lingüística debe responder a las exigencias de una sociedad globalizada, promoviendo competencias críticas que habiliten a los lectores no solo para descifrar significados, sino para analizar, interpretar y situar el discurso en contextos sociales más amplios.

El segundo bloque se centra en la formación de lectores en contextos educativos diversos, desde la escuela hasta la universidad. Aquí se examinan estrategias didácticas específicas y estudios de caso que ofrecen herramientas concretas para fomentar la competencia lectora crítica entre los estudiantes. Los trabajos incluidos en esta sección destacan la necesidad de metodologías inclusivas que reconozcan las particularidades culturales y lingüísticas de los aprendices, así como la importancia de situar la lectura en experiencias significativas que conecten con sus intereses y realidades.

Finalmente, el tercer bloque contempla la diversidad funcional y las experiencias lectoras en contextos específicos, abordando cómo prácticas adaptadas pueden facilitar el acceso a la lectura y escritura para personas con distintas capacidades y necesidades. Se incluyen investigaciones sobre la implementación de tecnologías accesibles y recursos pedagógicos innovadores que amplían las posibilidades de mediación lectora, así como análisis de programas que buscan promover la inclusión y la participación activa de todos los lectores, sin exclusión.

A lo largo de sus capítulos, el libro combina perspectiva teórica y rigor metodológico con propuestas prácticas y reflexivas que buscan responder a la pregunta de cómo podemos fomentar una alfabetización crítica y significativa en una sociedad en constante transformación. Es una obra clave no solo para investigadores y futuros docentes, sino también para profesionales de la educación interesados en comprender y promover prácticas lectoras que respondan a las exigencias contemporáneas de interconexión cultural, diversidad lingüística y complejidad social.

Inteligencia artificial (IA) y el patrimonio cultural

Conference of European National Librarians (CENL). “Artificial Intelligence Meets Cultural Heritage.” Conference of European National Librarians (CENL), January 8, 2026. https://www.cenl.org/artificial-intelligence-meets-cultural-heritage-2

Se subraya la idea de que la inteligencia artificial —cuando se usa de forma reflexiva y crítica— puede ser una aliada poderosa para las instituciones culturales que buscan mejorar el acceso al conocimiento, proteger el patrimonio intangible y tangible, y transformar la experiencia de los usuarios, investigadores y comunidades con las colecciones culturales

La reunión anual de CENL se celebró del 15 al 17 de junio de 2025 en Edimburgo, organizada por la National Library of Scotland con motivo también del centenario de esa institución. El evento reunió a directores y líderes de bibliotecas nacionales de toda Europa para debatir las formas en que la IA puede contribuir a la preservación, accesibilidad y difusión del patrimonio cultural de las naciones.

Uno de los aspectos centrales de la reunión fue explorar el “poder transformador de la IA para y a través de las bibliotecas nacionales”, reflejado en presentaciones y ponencias de expertos y dirigentes del sector. Entre estas, la conferencia magistral “Upholding Library Values in a Tech Industry World” de la profesora Melissa Terras subrayó la importancia de mantener los valores tradicionales de las bibliotecas —como accesibilidad, equidad y autonomía sobre sus datos— frente a la creciente influencia de grandes empresas tecnológicas. Otra intervención destacada, “AI in the National Library: Thinking Fast and Slow” a cargo de Paul Gooding, provocó una profunda reflexión sobre los modos de integrar la IA como herramienta que complemente, más que sustituya, la labor intelectual humana en la gestión cultural.

El conjunto de sesiones y actividades permitió constatar que las bibliotecas nacionales europeas no solo están adoptando tecnologías de IA, sino que están activamente configurando su uso ético y estratégico en el contexto del patrimonio cultural. Esto incluye casos prácticos y experiencias compartidas por instituciones que ya aplican la IA en áreas como catalogación avanzada, análisis de colecciones digitalizadas, descubrimiento de conocimiento y mejora de servicios al público.

El artículo de CENL destaca que estos debates y casos de estudio se consolidan en una publicación conjunta con las contribuciones del encuentro, disponible para su descarga y consulta. Esta colección de trabajos refleja las discusiones dinámicas y las estrategias innovadoras que emergen de la comunidad de bibliotecas nacionales, y pretende servir como un recurso valioso para profesionales de bibliotecas y archivos en todo el mundo interesados en cómo la IA puede ayudar a hacer que las colecciones sean más accesibles, preservarlas digitalmente a largo plazo y operar de manera sostenible sin perder de vista principios éticos e institucionales fundamentales.

Viva la Biblioteca!: valor fundamental y renovado de las bibliotecas públicas frente a la omnipresencia de la cultura digital

Digges, Charles. “Viva la Library! Rebel against The Algorithm. Get a Library Card.” Nautilus, April 8, 2024. https://nautil.us/viva-la-library-543293

Digges defiende que las bibliotecas públicas no son reliquias del pasado, sino instituciones esenciales para preservar la profundidad cognitiva, la reflexión y la comunidad frente al dominio de los algoritmos digitales y la mercantilización de la información.

El articulo explora el valor fundamental y renovado de las bibliotecas públicas frente a la omnipresencia de la cultura digital y el dominio de los motores de búsqueda en nuestra manera de aprender, recordar y pensar. Digges sostiene que las bibliotecas físicas representan un contrapeso necesario a los efectos reductivos de los algoritmos digitales y la sobreabundancia de información en línea. Más allá de ser depósitos de libros, estas instituciones fomentan la exploración, la reflexión y el pensamiento crítico, cualidades que los entornos digitales por sí solos no garantizan.

El autor destaca la diferencia entre la búsqueda rápida en internet y la exploración profunda que permite una biblioteca. Cuando se busca información de manera inmediata en la web, se obtiene satisfacción rápida, pero se pierde la oportunidad de recorrer rutas intelectuales inesperadas y enriquecedoras. Digges recuerda cómo una simple consulta sobre un cuadro de Edward Hopper lo llevó, en la biblioteca, por múltiples caminos que incluyeron literatura, arte y música, un proceso poco probable si se hubiera limitado a buscar en línea. Este ejemplo ilustra cómo la biblioteca fomenta la curiosidad, la contemplación y el descubrimiento incidental, aspectos que los algoritmos rara vez promueven.

El artículo también cuestiona la promesa de los motores de búsqueda de convertirse en “bibliotecas universales”. Digges argumenta que esta ilusión encierra un pacto faústico: acceso inmediato a respuestas a cambio de privacidad, atención y la conversión de los usuarios en datos monetizables. Aunque los algoritmos modernos intentan comprender relaciones semánticas complejas, el resultado suele ser una información homogénea, saturada de publicidad y diseñada para clics rápidos, lo que empobrece la exploración intelectual y limita la diversidad del aprendizaje.

Además, Digges incorpora hallazgos sobre los efectos cognitivos del uso intensivo de entornos digitales. La búsqueda constante en línea tiende a debilitar la memoria y la concentración, ya que las personas recuerdan dónde encontrar la información en lugar de recordar la información misma. Esto puede afectar especialmente a los jóvenes, limitando su capacidad para profundizar en temas complejos y desarrollar pensamiento crítico. Frente a esto, la biblioteca se presenta como un espacio donde el conocimiento se puede explorar con calma, contextualizar y comprender de manera más profunda.

Más allá del acceso a información, las bibliotecas contemporáneas son espacios de comunidad y aprendizaje. Ofrecen programas, laboratorios de medios, acceso a tecnologías y personal capacitado que guía al usuario en la navegación de información tanto física como digital. Estos espacios promueven interacciones humanas significativas, fomentan el pensamiento crítico y permiten que la búsqueda sea activa y enriquecedora, no pasiva ni automatizada. A pesar de los desafíos actuales, como la brecha digital y los costos de licencias de eBooks, las bibliotecas siguen siendo instituciones vitales que equilibran la transformación digital con valores educativos y comunitarios.

En una era donde “buscar” tiende a significar confirmar lo que ya se sabe, la biblioteca sigue ofreciendo un espacio donde el conocimiento se descubre, se cuestiona y se comprende en su contexto más amplio, reafirmando su papel insustituible en la sociedad moderna.

La mujer que logró que los niños ciegos tuvieran libros en braille

Ramm, Millie. “Meet the Woman Who Made Sure Blind Children Had Braille Books.” 1000 Libraries, 26 de enero de 2026. https://magazine.1000libraries.com/meet-the-woman-who-made-sure-blind-children-had-braille-books/

Se narra la inspiradora historia de Debra Bonde (también conocida como Debra Erickson Bonde), una madre que sin tener experiencia previa en publicación, educación especializada ni gestión de organizaciones, se convirtió en una figura clave para que los niños ciegos tuvieran acceso a libros en braille.

La historia comienza a finales de los años 70 en Michigan, cuando Bonde se enteró de que los libros infantiles en braille eran extremadamente escasos y muy caros —a veces costaban cientos de dólares por cada título—, lo que significaba que muchos niños con discapacidad visual tenían acceso muy limitado a materiales de lectura adaptados.

Movida por una pregunta sencilla pero poderosa (“¿Por qué los niños ciegos deberían tener menos libros?”), Debra decidió actuar. Aprendió braille por su cuenta y se certificó como transcripora de braille en 1979, empezando a producir libros infantiles desde su propia casa con equipos básicos. Lo que comenzó como un proyecto casero pronto atrajo la atención de padres, educadores y familias que buscaban recursos de lectura accesibles para sus hijos.

Con el crecimiento de la demanda, Bonde fundó oficialmente la organización Seedlings Braille Books for Children en 1984, con la misión clara de producir libros en braille de alta calidad al menor costo posible para que fueran accesibles incluso a familias con recursos económicos limitados. A lo largo de los años, Seedlings ha desarrollado un catálogo extenso que incluye libros ilustrados, textos para primeros lectores, novelas por capítulos y clásicos populares, construyendo una biblioteca de títulos que reflejan la diversidad de intereses de los niños ciegos.

Más allá de los números, el impacto de esta labor radica en promover la alfabetización y la independencia de lectura en los niños con discapacidad visual. Mientras los audiolibros y lectores electrónicos ofrecen alternativas, la lectura en braille juega un papel clave en el aprendizaje de la ortografía, la gramática y la estructura del lenguaje, habilidades fundamentales para el desarrollo académico y la confianza personal. Desde su creación, Seedlings ha producido más de 750 000 libros en braille, lo que ha permitido a miles de niños tener acceso a experiencias lectoras completas como las que disfrutan sus pares videntes.

La historia de Bonde —que comenzó con empatía y una acción concreta— demuestra cómo una sola persona puede desafiar barreras de accesibilidad y provocar cambios duraderos en la forma en que la sociedad garantiza el derecho a la lectura para todos, recordando que la alfabetización inclusiva es un componente esencial de la equidad educativa.

El estado de los datos abiertos en 2025: una década de progreso y desafíos

Digital Science, Figshare y Springer Nature. The State of Open Data 2025: A Decade of Progress and Challenges. Digital Science, 26 de enero de 2026. https://www.digital-science.com/blog/2026/01/2025-state-of-open-data-report/

The State of Open Data 2025 ofrece un panorama positivo pero complejo: la apertura de datos está firmemente integrada en la cultura de investigación, pero su consolidación completa exige atención a los incentivos, la infraestructura, el reconocimiento profesional y la adaptación de políticas que apoyen prácticas abiertas en el día a día de los investigadores.

El informe The State of Open Data 2025 marca el décimo aniversario de una de las investigaciones más completas sobre prácticas, actitudes y desafíos en torno a los datos abiertos en la investigación científica y académica a nivel global. Esta edición combina más de 4 700 respuestas de investigadores de 151 países con aportaciones de expertos en investigación, bibliotecas y políticas, ofreciendo una visión sin precedentes de cómo ha evolucionado la apertura de datos en la última década y qué retos persisten para consolidar estas prácticas de forma sostenible.

Uno de los ejes centrales del informe es el amplio respaldo que los principios de investigación abierta han logrado entre la comunidad académica. Una gran mayoría de encuestados apoya normas como el acceso abierto a publicaciones (88,1 %), la apertura de conjuntos de datos (80,9 %) y la revisión por pares abierta (75,7 %). Esto refleja un cambio cultural profundo: lo que antes podía verse como una aspiración ahora forma parte del panorama normalizado de la producción científica en muchas disciplinas.

Sin embargo, el informe también identifica barreras persistentes. Aunque la conciencia sobre los principios FAIR (hallables, accesibles, interoperables y reutilizables) casi se ha duplicado desde 2018, con un aumento significativo en el conocimiento de estas prácticas, muchos investigadores sienten que no reciben el crédito adecuado por compartir sus datos. El 69,2 % afirma que no se reconoce suficiente su contribución en evaluaciones profesionales y académicas, lo cual es un obstáculo para que la apertura de datos se convierta en una práctica más extendida y recompensada institucionalmente.

El informe también destaca variaciones importantes según regiones y disciplinas en el apoyo a mandatos nacionales de datos abiertos. Algunos países como India mantienen niveles relativamente estables de apoyo, mientras que en otros como Australia y Brasil se observa un descenso significativo en el respaldo a políticas nacionales obligatorias. Esto sugiere que, aunque el consenso sobre la importancia de los datos abiertos es alto, la implementación efectiva de políticas públicas y mandatos varía según contextos locales, recursos e infraestructura disponibles.

Un factor emergente en esta edición es el crecimiento del uso de inteligencia artificial (IA) para apoyar prácticas de datos, especialmente en tareas como el procesamiento de grandes conjuntos de datos y la creación de metadatos. Entre 2024 y 2025 aumentó de forma notable el uso activo de IA en estos procesos, lo que apunta a una tendencia en la que la automatización y la interoperabilidad serán claves para lograr que la apertura de datos sea más eficiente, estandarizada y confiable. Aun así, el informe subraya la necesidad de desarrollar marcos éticos, estándares y estructuras de apoyo que garanticen una adopción responsable y beneficiosa de estas tecnologías.

Actitudes y comportamientos de comunicación académica entre investigadores de la Generación Z

Nicholas, David; Clark, David; Abdullah, Abrizah; Revez, Jorge; Rodríguez Bravo, Blanca; Świgoń, Marzena; y Akeroyd, John. “The scholarly communication attitudes and behaviours of Gen‑Z researchers: a pathfinding study.” Cambridge Open Engage, 23 de enero de 2026, DOI: 10.33774/coe‑2026‑s8b36. Cambridge University Press, 2026

Texto completo

Estudio piloto cualitativo que explora las actitudes y comportamientos de comunicación académica de investigadores de la Generación Z (nacidos aproximadamente entre mediados de los 90 y comienzos de los 2010) en comparación con colegas pertenecientes a generaciones anteriores dentro de la misma fase de carrera académica. El objetivo central de este trabajo fue identificar diferencias emergentes que puedan justificar una investigación más amplia en el futuro.

La investigación se basó en entrevistas en profundidad de aproximadamente una hora con alrededor de 30 investigadores de la Generación Z provenientes de ocho países y abarcando diversas disciplinas. Para contextualizar estos hallazgos, los autores compararon las experiencias narradas por los participantes más jóvenes con un grupo más amplio de 120 investigadores más veteranos.

Además, el equipo de investigación empleó análisis mediante IA (Claude AI) no sólo para procesar los datos cualitativos obtenidos, sino también para evaluar el estado actual de la literatura publicada sobre comunicación académica entre investigadores jóvenes. Este uso de IA refleja una tendencia hacia la integración de herramientas tecnológicas en la propia praxis investigadora, algo que también está siendo observado como una característica distintiva entre generaciones.

Entre los hallazgos preliminares, los autores destacan que los investigadores de la Generación Z tienden a adoptar estratégicamente la inteligencia artificial como un medio para mejorar su eficiencia y avanzar en sus carreras académicas. En contraste, los investigadores más experimentados muestran una mayor conciencia crítica y cautela respecto a las implicaciones filosóficas y éticas del uso de estas tecnologías en la comunicación y difusión del conocimiento científico.

El estudio concluye que, pese a las limitaciones de tamaño y alcance de la muestra, existen diferencias suficientemente claras en prácticas y actitudes que justifican una investigación ampliada. Esto podría enriquecer la comprensión de cómo evoluciona la comunicación académica en un contexto globalizado y tecnológicamente mediado, particularmente entre los recién llegados al mundo académico frente a generaciones anteriores.