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¿Qué papel juega la biblioteca en la compra de libros?

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Canadian book buyers and borrowers in 2020. BookNet Canada, 2021

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En la segunda parte, se comparten ideas sobre por qué y cómo los canadienses adquieren libros, desde el conocimiento y la capacidad de descubrimiento hasta las razones por las que los canadienses deciden leer, comprar o tomar prestados libros específicos en bibliotecas.

¿Dónde compraron y tomaron prestados libros? ¿Los prestatarios compran más libros en comparación con los compradores? ¿Qué papel juega la biblioteca en la compra de libros?

Las visitas a la biblioteca aumentan la concienciación sobre los libros. La familiaridad conduce a compras y pagos. Pero, ¿cómo decidieron los compradores y prestatarios si leer, pedir prestado o comprar el libro que recibieron en junio, septiembre y diciembre de 2020? En la tienda o en línea, ¿qué influye en las decisiones de las personas?

Prestatarios

Las acciones de los prestatarios se distribuyeron de manera más uniforme entre las muchas opciones que se dieron, con seis acciones principales que influyen en las decisiones:

  1. Ver el tema / género del libro (83%)
  2. Lectura de los anuncios de otros autores (65%)
  3. Comparando el precio en varios lugares (60%)
  4. Leer o escuchar una muestra o un extracto (54%)
  5. Leer reseñas sobre el libro (50%)
  6. Leer la descripción del libro (48%)

Otras acciones tomadas por los prestatarios fueron ver si el libro estaba en una lista de bestsellers (36%), verificar si la biblioteca lo tiene (28%), ver si el libro ganó o fue nominado para un premio de libro (23%), preguntar la opinión de un amigo (21%) y leer sobre el autor (20%).

Compradores

Acciones que influyen en las decisiones de los compradores al decidir si leer, pedir prestado o comprar un libro en particular:

  1. Leer la descripción del libro (63%)
  2. Ver quién es el autor (42%)
  3. Ver el tema / género del libro (42%)
  4. Mirando la portada (41%)
  5. Leer las reseñas del libro (39%)

Otras acciones tenidas en cuenta por los compradores fueron leer sobre el autor (27%), comparar el precio en varios lugares (23%), leer / escuchar una muestra o un extracto (22%) y verificar si la biblioteca lo tiene (21 %).

Pensamiento de diseño para bibliotecas

Design Thinking for Libraries, IDEO 2015

Toolkit

Actividades

Guía básica

Las bibliotecas públicas de Aarhus (Dinamarca) y Chicago (EE.UU.), con la financiación de la Fundación Gates, crearon el kit de herramientas Design Thinking for Libraries para introducir una forma de trabajo que le ayudará a entender las necesidades de los usuarios y a involucrar a sus comunidades como nunca antes. Los retos a los que se enfrentan los bibliotecarios son reales, complejos y variados. Como tales, requieren nuevas perspectivas, nuevas herramientas y nuevos enfoques. El Design Thinking nos permite trabajar juntos para descubrir qué quieren nuestras comunidades y experimentar para crear servicios, programas y procesos que satisfagan sus necesidades cambiantes. Este conjunto de herramientas sirve de introducción.

El diseño de la experiencia del usuario (UX) en las bibliotecas

Users at the Center of Everything A crash course in UX for your library By Callan Bignoli and Lauren Stara | American Libraries March 1, 2021

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El diseño de la experiencia del usuario (UX) es la filosofía de considerar los espacios, servicios y procesos desde el punto de vista del usuario final. El término se originó en el mundo digital en el campo de la interacción hombre-máquina, fue recogido por los diseñadores de productos, y desde allí se ha filtrado en todos los aspectos de la vida, incluyendo la biblioteca.

El pensamiento de diseño significa mirar un proceso o proyecto con una perspectiva nueva, un enfoque que puede cambiar el resultado de forma drástica. Si su proceso no da resultados, un simple ejercicio de pensamiento de diseño puede hacer que fluya su creatividad.

Se puede poner en práctica estas ideas de forma gradual, comenzando con pequeños cambios y llegando a innovaciones más amplias que abarquen todo el sistema. El concepto central del movimiento UX es la empatía. La clave está en aprender a ver una situación con la mente de un principiante, dejando de lado los años de formación y experiencia en biblioteconomía y viendo la biblioteca desde el punto de vista de un nuevo usuario.

Siendo realistas, la mayoría de las personas que entran en su edificio no están familiarizadas con sus procedimientos y políticas, sus sistemas de catalogación y clasificación, la distribución del edificio o la increíble gama de servicios que ofrece. ¿Cómo se puede cambiar el espacio físico, aunque sea ligeramente, para ayudarles a entender la biblioteca?

El pensamiento de diseño implica salir de la propia cabeza y entrar en la de los usuarios. La idea es emplear técnicas que ayuden a sacar al cerebro humano de las formas de pensar conocidas y generar nuevas soluciones. El objetivo final es siempre fomentar la empatía y ver las cosas desde una perspectiva diferente, normalmente la del usuario o consumidor del servicio. De este modo, el pensamiento de diseño es un gran método para mejorar la filosofía de la biblioteca.

En realidad, todos somos diseñadores por el simple hecho de vivir nuestras vidas: lo que elegimos para vestirnos, cómo organizamos nuestras casas y espacios de trabajo, y qué libros leemos y qué programas de televisión vemos. Todo ello son decisiones de diseño, conscientes o no. Tanto si utilizamos hojas de cálculo, pinturas al óleo o palabras, como si cantamos en la ducha, todos somos inventivos. El movimiento maker, por ejemplo, no es más que el más reciente reconocimiento de la necesidad humana de expresarnos.

El pensamiento de diseño es un enfoque creativo, o una serie de pasos, que ayudarán a imaginar soluciones significativas para tu biblioteca. También es una mentalidad, porque empiezas a pensar como un diseñador, aunque no te consideres tal.

Cualquier tipo de servicio puede transformarse y mejorarse. Tomemos un ejemplo: el servicio principal de identificar, encontrar y sacar un libro.

¿Cómo identifican los usuarios los artículos que quieren tomar prestados?

– En el boca en boca
– La lista de libros recomendados del curso
– Anuncio en las redes sociales
– Navegano
– A través del servicio de recomendaciones a los lectores
– Búsqueda en el catálogo en línea

Imagina cada una de estas posibilidades desde el punto de vista del usuario y del personal. Piensa en lo que quiere el usuario. ¿Es una persona que quiere prestar el artículo y nada más? ¿Desea hablar con un empleado para obtener un servicio personalizado? ¿Necesita una entrevista de referencia en profundidad para determinar lo que realmente busca? ¿Son nativos digitales y les gustan las referencias por chat? ¿O quieren un trato más cercano y personal?

Una vez localizado el artículo, ¿qué opciones de préstamo tiene disponibles? ¿el servicio de libros electrónicos y de audio electrónico es fácil de usar? ¿Qué ocurre cuando el material que quiere no está en la estantería o no está en la colección?

La respuesta a cada una de estas situaciones requiere un enfoque y una serie de pasos diferentes. Las bibliotecas públicas las utilizan toda la gama de personalidades, edades y niveles de habilidad. La capacidad de leer a un usuario y adaptar los servicios a sus necesidades no es algo con lo que la mayoría de la gente nace; requiere de práctica.

  • Preguntar primero de cuánto tiempo dispone el usuario. Esto puede ayudar a establecer el tono de la interacción.
  • Preguntar al usuario si prefiere que le busques o recomiendes algo o que le muestres cómo utilizar las técnicas de búsqueda.
  • Si el usuario quiere un artículo o un libro sobre un tema concreto, ofrécele acompañarle a la zona adecuada de las estanterías.
  • Si el autoprestamo es un servicio nuevo en la biblioteca, asegúrese de que haya un empleado cerca para ayudar a los novatos en el proceso. Ofrece siempre al menos un puesto de préstamo con personal tradicional para aquellos que lo prefieran.
  • Ten en cuenta que la mayoría de las personas que utilizan la biblioteca no conocen bien los sistemas de clasificación y no tienen en su cabeza un conocimiento detallado de sus materiales y procedimientos. Se trata de hacer accesibles las colecciones y los servicios.

Describir con palabras cómo funciona un proceso o un ejercicio de diseño es difícil. Casi siempre hay un momento mágico durante el proceso en el que todo el mundo mira a su alrededor con ese brillo «eureka» en los ojos. El proceso es experimental, iterativo y muy divertido. Facilita la suspensión del juicio, la tormenta de ideas y la generación de ideas locas. Sin embargo, requiere salir de la zona de confort y puede resultar caótico y difícil.

Al igual que en la entrevista de referencia, tienes que indagar en cada situación y asegurarte de que haces las preguntas correctas, hasta que encuentres el quid de la cuestión. Lo primero es evaluar las necesidades. Y luego establecer la estrategia adecuada:

Identificar al usuario. Uno de los pasos fundamentales del proceso de UX es la identificación de los usuarios. Dependiendo del tipo de biblioteca en la que se trabaje, estos grupos pueden incluir a los usuarios, estudiantes, profesores, no residentes y personal.

Cada grupo puede desglosarse más o combinarse, si es necesario. Por ejemplo, en una biblioteca universitaria, puede haber estudiantes de grado y de postgrado o estudiantes de diferentes facultades o disciplinas. El personal puede abarcar a los profesores y a los que no lo son, como el personal profesional y el de apoyo.

Los usuarios de las bibliotecas públicas son muy diversos: personas mayores y adultos; jóvenes, adolescentes y preadolescentes; niños y preescolares; nuevos residentes; lectores precoces; personas con discapacidades, etc. Cada uno de estos grupos tiene necesidades y preferencias diferentes y a veces contrapuestas.

Evaluar las necesidades de la comunidad. Antes de realizar un cambio positivo, es importante evaluar dónde se encuentra y qué necesita. ¿Qué servicios podríamo ofrecer si tuvieramos más dinero, recursos o espacio?

Como sugiere el sentido común, la comunidad a la que se sirve es el mejor punto de partida para desarrollar cualquier servicio público, incluidas las bibliotecas. Dondequiera que nos encontremos, hay personas que pueden aportar una perspectiva histórica, valiosos conocimientos sobre el funcionamiento de la zona y una comprensión de los problemas críticos y de lo que es significativo para la gente de la comunidad. Aprovechar esta información al principio del proceso ayudará a crear un sentimiento de propiedad comunitaria en el proyecto que puede ser muy beneficioso tanto para la biblioteca como para los usuarios.

Como parte del plan estratégico de tu biblioteca (sí, realmente necesita uno de estos), debería recoger opiniones e información del público sobre sus preferencias y deseos de servicios, así como sobre su contexto local. Sin embargo, no se limite a eso; la mayoría de los usuarios de la biblioteca -y mucho menos las personas que no utilizan la biblioteca- no están al tanto de las ideas de futuro en el ámbito bibliotecario. Investigar un poco para saber lo que ocurre en otras bibliotecas, ya sea en tu zona o en otras más lejanas. Ccada viaje, ya sea de negocios o de placer, es una oportunidad para investigar nuevas bibliotecas y ver cómo son sus instalaciones y servicios. ¿Están haciendo algo exitoso que podríamos copiar? La mayoría de los bibliotecarios están dispuestos a compartir sus experiencias e ideas, así que no dudes en hacer preguntas.

Empezar de a poco, pensar en grande

Esta forma de trabajar no es fácil para mucha gente. Requiere un gran cambio de mentalidad en el que aceptemos la incertidumbre, veamos las situaciones con la mentalidad de un principiante, aceptemos un estado constante de incompletud y nos permitamos (y permitamos a los demás) fracasar. Recuerda que todos somos diseñadores, lo sepamos o no, y que podemos salir de nuestra zona de confort para mejorar nuestras bibliotecas.

Los pasos sencillos y graduales son muy útiles para lograr el cambio. Empieza con un nuevo mensaje en el buzón de voz, o sal de detrás del mostrador para ayudar a los usuarios. Prueba algo nuevo. Si no funciona, prueba otra cosa. No hay errores.

Mejora continua y gradual

Es extraño pensar en la intemporalidad de las bibliotecas. Pueden existir de una manera que otros tipos de instituciones y empresas no pueden porque la biblioteca es un concepto además de una colección y un edificio. Las bibliotecas no tienen que tratar de crecer o cambiar de ninguna manera en particular para complacer a sus partes interesadas, al menos no de una manera que se rija concretamente por medidas como los beneficios en un trimestre determinado. Del mismo modo, los estándares que utilizamos para evaluar la calidad de nuestras bibliotecas no son universales. Por eso decimos que se necesita un plan estratégico: Tienes que definir tus propios objetivos y normas de calidad.

A falta de un plan de este tipo, o si un plan está anticuado o se ignora, las bibliotecas tienden a simplemente… detenerse. En el mejor de los casos, esto significa que están funcionando lo suficientemente bien pero no están ampliando sus servicios o evaluando lo que les falta. En el peor de los casos, significa que no están funcionando en uno o más niveles importantes. Los planes estratégicos no son una panacea, pero si se hacen desde una perspectiva centrada en el usuario, pueden investigar tanto lo que no funciona como lo que la comunidad quiere y necesita. Si se hacen las preguntas adecuadas, se encontrarán cosas grandes y pequeñas que necesitan atención. A su vez, empieza por solucionar los problemas pequeños, luego lidia con los medianos y, por último, programa los más grandes. A medida que vayas avanzando, desecha las sugerencias que no encajen, o guárdalas para reevaluarlas más adelante.

Hacer las cosas intuitivas y fáciles


El famoso libro de diseño web de Steve Krug Don’t Make Me Think: A Common-Sense Approach to Web Usability (No me hagas pensar: un enfoque de sentido común para la usabilidad de la web) trata sobre la importancia de la usabilidad y la capacidad de encontrar objetos en el mundo digital, cualidades que son igual de válidas en los entornos físicos. ¿Cuántas veces ha visto a los usuarios entrar en la entrada de la biblioteca y detenerse a mirar a su alrededor con la mirada perdida? Piense en formas de ayudar a la gente a navegar por su mundo.

Elimina el desorden y trabaja para proporcionar señales visuales, auditivas y táctiles claras y coherentes. Ve adonde están a las personas, no donde creas que deberían estar. Escucha lo que la gente realmente necesita. Los bibliotecarios somos hábiles en hacer entrevistas de referencia, así que cambia un poco esa técnica y utilízala en cada interacción. Modifica este enfoque para adaptarse a la persona que tienes delante, que seguro que aprecia el servicio personal.

Seguir las formas tradicionales de operar, dictadas por enormes manuales de políticas y complicados procedimientos, sólo sirve para reforzar el anticuado estereotipo de los bibliotecarios. No abogamos por la anarquía, pero las bibliotecas ya no son el único juego en la ciudad. Tenemos que hacer que nuestras bibliotecas sean cómodas y receptivas, lugares donde la gente quiera pasar su tiempo.

¿Podría un usuario en caso de contraer COVID-19 demandar a la biblioteca?

Can a Patron Who Gets Sick Sue the Library? Lawyer-librarian fields legal questions By Tomas A. Lipinski | December 2, 2020

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Un acuerdo exculpatorio, a veces conocido como exención de responsabilidad o exención de daños, es un acuerdo que una empresa u otra entidad puede utilizar cuando hay riesgo de daños a una persona por una actividad o evento que la entidad ofrece o patrocina. Al firmar el documento, el participante se compromete a eximir al patrocinador de cualquier culpa o responsabilidad por lesiones derivadas de una negligencia ordinaria. Las bibliotecas que emplean exenciones de responsabilidad suelen exigirlas a los usuarios que utilizan los makerspaces y los centros de artesanía, ya que esas actividades están directamente patrocinadas por la biblioteca y conllevan un alto riesgo de lesiones.

Recientemente, estos acuerdos se han invocado en el contexto de grandes reuniones políticas en las que los participantes decidieron no llevar mascarillas o cubiertas faciales y renunciaron a su derecho a demandar en caso de contraer COVID-19. La eficacia de estos acuerdos es una cuestión abierta, ya que ningún tribunal se ha pronunciado aún sobre su aplicabilidad, y algunos estados no permiten su uso en absoluto.

¿Puede una entidad gubernamental como una biblioteca pública utilizar un acuerdo de este tipo? Esta compleja cuestión jurídica depende de un análisis del tratamiento de la inmunidad soberana del gobierno, el orden público y el derecho de responsabilidad civil de un estado o localidad. Este tipo de análisis debe realizarse únicamente consultando con un asesor jurídico que esté familiarizado con estas cuestiones.

Algunas escuelas y bibliotecas preguntan si un menor de edad puede firmar un acuerdo exculpatorio, o si un padre puede firmar una renuncia en nombre de un hijo menor de edad. En general, si un usuario menor de edad firma un contrato como un acuerdo exculpatorio, puede ser anulable, y en muchos estados, los padres no pueden firmar en nombre de un hijo menor de edad. Sin embargo, como se ha señalado, muchos estados reconocen una excepción a esta norma en el contexto de las actividades sin ánimo de lucro patrocinadas, por ejemplo, por escuelas, voluntarios u organizaciones comunitarias. Parece lógico concluir que el uso voluntario de un makerspace de la biblioteca u otros servicios entraría dentro de esta misma norma, y que la firma de los padres que ejecutan la renuncia en nombre de un hijo menor sería válida.

Enseñar con fuentes primarias: observando las necesidades de apoyo de los instructores

Tanaka, Kurtis, et al. «Teaching with Primary Sources: Looking at the Support Needs of Instructors.» Ithaka S+R. Ithaka S+R. 23 March 2021. Web. 28 March 2021. https://doi.org/10.18665/sr.314912

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El Programa de Servicios de Apoyo a la Enseñanza de Thaka S+R investiga las prácticas de enseñanza y las necesidades de apoyo de los instructores universitarios. El proyecto más reciente en este programa, «Teaching with Primary Sources: Looking at the Support Needs of Instructors», se centró en la identificación de cómo apoyar eficazmente a los formadores y a sus estudiantes a encontrar, acceder y utilizar las fuentes primarias en el entorno del aula.

Los encuentros con las fuentes primarias -artefactos históricos o contemporáneos que dan testimonio directo de un período o evento específico- son fundamentales para la pedagogía de muchas disciplinas, especialmente en las humanidades y las ciencias sociales humanísticas. Su uso en la enseñanza universitaria está en consonancia con el compromiso de las universidades con el aprendizaje basado en la experiencia y la investigación y con las iniciativas de las bibliotecas centradas en la alfabetización mediática e informacional. Equipos de investigación de 26 bibliotecas universitarias de Estados Unidos y Reino Unido se unieron al programa. ProQuest, que patrocinó el proyecto, realizó entrevistas con instructores de otras 16 universidades. En conjunto, los 27 equipos de investigación entrevistaron a 335 instructores, haciéndoles preguntas detalladas sobre cómo los los formadores diseñan cursos y tareas utilizando fuentes primarias, y dónde y cómo los instructores y sus estudiantes descubren y acceden a fuentes primarias apropiadas para el uso en el aula.

Bibliotecas universitarias argentinas y experiencia de usuario con Paola Banegas. Planeta Biblioteca 2021/03/26

Bibliotecas universitarias argentinas y experiencia de usuario

Planeta Biblioteca 2021/03/26.

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En esta ocasión conversamos con Paola Banegas, bibliotecaria de la Pontificia Universidad Católica de Argentina para conocer algunos de sus puntos de vista en torno a los servicios, espacios, organización, gestión y muy especialmente aspectos relacionados con la alfabetización y el valor de la experiencia del usuarios.

El futuro de la evaluación académica: cinco principios, cinco metas para 2025

The future of assessment: five principles, five targets for 2025. London: JISC, 2020

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Este informe es el resultado de una reunión de expertos que explora la evaluación en universidades y colegios y cómo la tecnología podría usarse para ayudar a abordar algunos de los problemas y oportunidades. 

La evaluación es fundamental para el proceso educativo. Si se hace correctamente, impulsa la mejora, da forma al comportamiento del alumno y brinda responsabilidad a los empleadores y a otras personas. 

También puede ser una fuente de insatisfacción, frustración y ansiedad. ¿Evalúa las cosas correctas? ¿Está obteniendo lo mejor de los alumnos? ¿Tiene lugar en los puntos correctos del viaje al aprendizaje? ¿Es susceptible a las trampas? ¿Implica una carga de trabajo sostenible?

Las tecnologías existentes y emergentes están comenzando a desempeñar un papel en el cambio de la evaluación y podrían ayudar a abordar estos problemas, tanto hoy como mirando hacia el futuro. La visión de Educación 4.0 es hacer que la evaluación sea más inteligente, más rápida, más justa y más efectiva.

El informe establece cinco objetivos para los próximos cinco años para avanzar en la evaluación hacia una mayor autenticidad, accesibilidad, apropiadamente automatizada, continua y segura.

  • Evaluaciones auténticas diseñadas para preparar a los estudiantes para lo que harán a continuación, utilizando la tecnología que utilizarán en sus carreras.
  • Evaluaciones accesibles diseñadas con un principio de accesibilidad primero
  • Apropiadamente automatizado Se encontró un equilibrio entre la evaluación automática y humana para brindar el máximo beneficio a los estudiantes
  • Datos de evaluación continua utilizados para explorar oportunidades de evaluación continua para mejorar la experiencia de aprendizaje.
  • Detección de creación segura y autenticación biométrica adoptada para identificación y supervisión remota

Kit de herramientas de edición académica para bibliotecas de JISC

New university press toolkit. JISC, 2021

Acceder

Este conjunto de herramientas apoyará y brindará orientación a las nuevas editoriales universitarias y empresas editoriales dirigidas por bibliotecas, así como a aquellas con un modelo híbrido, que publican material de acceso abierto y no de acceso abierto. Es de acceso gratuito bajo una licencia CC BY 4.0 , independiente e interdisciplinar. 

El kit de herramientas es para instituciones con nuevas editoriales universitarias ya existentes (NUP) así como aquellos que planean lanzar o investigar si establecer una editorial. Está dirigido a todo el personal que pueda tener interés en el ámbito de las nuevas editoriales universitarias y la edición bibliotecaria. Dependiendo del tamaño de la operación, la propia editorial puede tener solo uno o dos empleados dedicados, aunque puede estar involucrado otro personal. El kit tiene apartados específicos útiles para:

  • Personal de la editorial universitaria
  • Profesionales de la información (bibliotecarios de enlace temático)
  • Directores de bibliotecas (que deseen crear una editorial e informar al personal universitario superior)
  • Tecnólogos educativos
  • Gerentes de comunicaciones académicos y oficiales de investigación
  • Personal académico (tanto como autores, editores y editores)
  • Personal universitario superior (jefes de departamento, PVC para investigación)

Inicialmente está dirigido a instituciones del Reino Unido, pero se basará en las mejores prácticas internacionales y estudios de casos y atraerá a una audiencia global (aunque la referencia a la política se centrará en la política del Reino Unido en primera instancia).

Bibliotecas públicas: profesionales para todos los públicos

Bibliotecas públicas: profesionales para todos los públicos: IX Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Madrid: Ministerio de Cultura y Deporte, 2019

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El IX Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas se celebró en el Riojaforum de Logroño los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2018.

El Congreso, que el Ministerio organiza cada dos años, contó en esta ocasión con la colaboración de la Consejería de Desarrollo Económico e Innovación de La Rioja y el apoyo de los Comités Científico y Organizador, en el que participaban profesionales de las Comunidades Autónomas, la FEMP, fundaciones y asociaciones profesionales de bibliotecas.

Desde hace dos décadas hemos asistido a un escenario de transformaciones profundas que se han sucedido a un ritmo vertiginoso. Internet ha supuesto una verdadera revolución que ha afectado a nuestra forma de ver el mundo, cada vez más globalizado, y de relacionarnos, en una sociedad hiperconectada.

El ámbito de la biblioteca pública no ha sido ajeno a estas transformaciones. Bien al contrario, como instituciones a pie de calle, en contacto directo con la ciudadanía e íntimamente relacionado con la información y la documentación, se ha visto enormemente afectado por estos cambios: durante más de un siglo fueron las instituciones que ostentaban prácticamente en exclusiva la llave de acceso al conocimiento para gran parte de la población.

Estos cambios han afectado directa e inevitablemente a los profesionales que trabajaban en las bibliotecas. Este pareció el momento de realizar una reflexión acerca del papel que desempeñaban los profesionales de las bibliotecas públicas españolas en la sociedad: qué demandaban y qué ofrecíamos a nuestros usuarios reales y potenciales, qué formación debíamos impartir a las futuras generaciones de bibliotecarios, qué competencias debíamos adquirir y cuáles eran las habilidades de los profesionales que integran nuestras plantillas. Todo ello para intentar discernir cuál era nuestro lugar dentro de la sociedad, de qué forma podíamos ser más útiles a una ciudadanía que posee autonomía informacional, unas altas expectativas tecnológicas y para la cual la biblioteca pública era una de las instituciones con más prestigio.

Por otro lado, han surgido nuevas tendencias en la gestión de las instituciones que se han alejado del modelo jerárquico para centrarse en procesos abiertos, inclusivos y transparentes. En qué medida la gestión de nuestras bibliotecas ha cambiado y hacia dónde se dirigía en este sentido era un tema de gran interés para la comunidad bibliotecaria.

Los servicios de las bibliotecas públicas orientados a minorías y sectores desfavorecidos también ocuparon un lugar destacado. Debíamos asegurar que las personas que pertenecían a estos colectivos hicieran uso de las bibliotecas públicas de la forma más independiente posible. El Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas era un marco inigualable para impulsar un plan o estrategia nacional que estableciera la hoja de ruta para que las bibliotecas supieran cómo actuar para conseguir una biblioteca inclusiva.

A lo largo de estos 3 días profesionales del mundo académico, responsables de políticas bibliotecarias y de gestión y, por supuesto, bibliotecarios debatieron en torno a todos estos temas. Juntos, para intentar vislumbrar el futuro de nuestra profesión.

Qué es un «escape room» y su aplicación en bibliotecas

Los escape room son una forma popular de incorporar la gamificación a la biblioteca. Estos juegos de aventura interactivos en vivo atraen a personas de todas las edades y habilidades, y proporcionan a la gente la oportunidad de formar parte de una historia y de su comunidad mientras resuelven problemas.

Un escape room es un juego en el que un equipo de jugadores descubre pistas, resuelve rompecabezas y realiza tareas de forma cooperativa en una o más salas para progresar y lograr un objetivo específico en un tiempo limitado. El objetivo suele ser escapar del lugar del juego, es decir terminar antes que otros participantes. En las salas se ponen pistas y códigos para desbloquear otras zonas. Completar estos juegos es como hacer un test de personalidad en línea, pero con enigmas de diferente índole. Se pueden basar en libros y películas populares, o en determinados temas (piratas, la Guerra de las Galaxias, los superhéroes de Marvel o Parque Jurásico). En este sitio de Pinterest puedes encontrar algunas ideas para montar un escape room. A través de los juegos, los jugadores desarrollan su capacidad de resolución de problemas y de comprensión lectora

Los escape room se inspiran en los videojuegos del estilo «escape the room«, un subgénero de los juegos de aventura en los que se requiere que el jugador escape de su encarcelamiento aprovechando su entorno. Este es también el probable origen de su nombre.

Un grupo trata de resolver uno de los enigmas sobre temática pirata en Taraguilla, Cádiz)

Los participantes en un escape room suelen jugar en un equipo cooperativo de entre dos y diez jugadores. Los juegos se ambientan en diversos lugares ficticios, como celdas de prisiones, mazmorras y estaciones espaciales. Los objetivos del jugador y los retos que encuentra suelen seguir el tema de la sala. El juego comienza con una breve introducción a las reglas del juego y a la forma de ganar. Esto puede ser entregado en forma de vídeo, audio o un gamemaster, una persona que actúa como organizador, oficiante de las reglas, árbitro y moderador de un juego de rol.

Los jugadores entran en una sala o zona determinada donde se pone en marcha el reloj y tienen entre 45 y 60 minutos para completar el juego. Durante este tiempo, los jugadores exploran, encuentran pistas y resuelven rompecabezas que les permiten avanzar en el juego. Los retos se inclinan más hacia lo mental que hacia lo físico.

Si los jugadores no son capaces de resolver los rompecabezas del juego dentro de un límite de tiempo, el operador del juego suele avisar al equipo y acompañarlo fuera de la sala. Si los jugadores logran el objetivo dentro del límite de tiempo, ganan la partida. A veces, los equipos con tiempos más rápidos se colocan en una tabla de clasificación.

El objetivo es divertirse y poner a prueba la resolución de problemas, el pensamiento lateral y las habilidades de trabajo en equipo de sus participantes, proporcionando una variedad de rompecabezas y desafíos que desbloquean el acceso a nuevas áreas en el juego cuando se resuelven. Las pistas pueden incluir rompecabezas de palabras, números y símbolos, como adivinanzas de sustitución, acertijos, crucigramas, sudokus, sopas de letras y matemáticas; objetos físicos, como rompecabezas de cerillas y ajedrez; y actividades físicas, como buscar un objeto físico oculto, montar un objeto, recorrer laberintos o deshacer un nudo de cuerda. Un ejemplo de problema de escape sería colocar un código en un ventilador que gira para que sólo pueda leerse con un estroboscopio en la oscuridad. Por lo tanto, los jugadores tienen que apagar la luz, encender el estroboscopio, fijarse en el ventilador que gira, leer el código y aplicarlo más adelante en el juego.

Durante la pandemia, a través de estas salas de escape virtuales, los bibliotecarios han podido servir a sus comunidades, así como a los que viven lejos de ellas, dando a la gente algo que hacer mientras están encerrados en casa. Estos retos digitales se han convertido en una herramienta para la enseñanza y la educación en casa, así como un dispositivo para el desarrollo del personal y la creación de equipos.