Archivo por meses: junio 2025

Las bibliotecas impulsan la educación para el desarrollo sostenible

Hauke, P., Mocatta, A., & Pun, P. N. I. (Eds.). Libraries Driving Education for Sustainable Development. De Gruyter, 2025

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El libro hace referencia al programa de Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) para 2030 de la UNESCO, destacando su importancia como marco global que promueve la integración de los principios del desarrollo sostenible en todos los niveles y contextos educativos. En este sentido, se subraya el papel fundamental que desempeñan las bibliotecas —y en particular las bibliotecas verdes y sostenibles— como instituciones clave de aprendizaje a lo largo de la vida y como aliadas estratégicas en la implementación de dicha agenda.

Las bibliotecas no solo proporcionan acceso a la información, sino que también actúan como centros de participación comunitaria, reflexión crítica y acción transformadora en favor de la sostenibilidad. Por ello, el texto apoya que merecen un reconocimiento destacado como espacios educativos no formales que contribuyen activamente a los objetivos de desarrollo sostenible y respaldan las políticas de sostenibilidad impulsadas por los gobiernos nacionales y locales.

En consonancia con la Declaración de Berlín sobre Educación para el Desarrollo Sostenible y el programa EDS 2030 de la UNESCO, el libro pone especial atención en enfoques pedagógicos innovadores y en proyectos educativos informales desarrollados y ofrecidos por bibliotecas verdes. Estas iniciativas abarcan desde talleres de sensibilización medioambiental hasta programas de alfabetización ecológica, pasando por acciones de co-creación con la comunidad orientadas a promover prácticas sostenibles. De este modo, se evidencia cómo las bibliotecas pueden ser agentes de cambio en la construcción de sociedades más justas, resilientes y comprometidas con el futuro del planeta.

¿Por que los modelos de IA nos conducen a reforzar lo que ya creemos?

Eugina Leung, The Scientific Reason Why ChatGPT Leads You Down Rabbit Holes,” CNET, 10 de junio de 2025, https://www.cnet.com/tech/services-and-software/the-scientific-reason-why-chatgpt-leads-you-down-rabbit-holes/

El artículo cuenta por qué herramientas como ChatGPT pueden llevar a los usuarios a profundizar en líneas de pensamiento cada vez más específicas, a veces hasta puntos extremos o sesgados, en lo que comúnmente se conoce como “caer en un sesgo o bucle de confirmación” digital.

El sesgo de confirmación (también llamado sesgo confirmatorio) es una tendencia psicológica que lleva a las personas a buscar, interpretar y recordar información de manera que confirme sus propias creencias y expectativas preexistentes, mientras ignoran o desestiman información que las contradiga.

Según Leung, este comportamiento no se debe únicamente al diseño del modelo de lenguaje, sino a un patrón compartido con los motores de búsqueda y otras herramientas digitales: las personas tienden a confirmar sus creencias iniciales. Esto se traduce en que, cuando un usuario realiza una consulta a ChatGPT, lo hace ya desde una postura determinada. Por ejemplo, si alguien sospecha que cierto alimento es dañino, probablemente formulará su pregunta de forma que ya presupone esa posibilidad. El sistema, a su vez, genera respuestas que encajan con esa narrativa, confirmando la suposición en lugar de cuestionarla.

Esta interacción desencadena un bucle de retroalimentación. Cuanto más pregunta el usuario en esa dirección, más contenido relacionado obtiene, lo que le lleva a profundizar aún más en esa perspectiva. Este proceso es lo que se conoce como “cascada de profundidad” y puede dar lugar a una especie de efecto túnel, donde se van perdiendo matices, dudas o puntos de vista alternativos. En el caso de temas sensibles como la política, la salud, las creencias personales o las teorías de la conspiración, este efecto puede ser especialmente problemático, ya que facilita la consolidación de ideas erróneas o distorsionadas.

Uno de los elementos clave de este fenómeno es la forma en que los modelos responden a las preguntas: su diseño se basa en ofrecer respuestas que parezcan relevantes, coherentes y satisfactorias según el contexto de la conversación. Sin embargo, esto no siempre equivale a una respuesta imparcial o equilibrada. En muchos casos, el sistema simplemente sigue la lógica del usuario y refuerza su hipótesis, en lugar de introducir elementos de contraste o una visión crítica.

Aunque el artículo no presenta una solución definitiva, sí deja entrever algunas estrategias útiles para contrarrestar este efecto. En primer lugar, es esencial que los usuarios sean conscientes de sus propios sesgos y del modo en que estos influyen en la formulación de preguntas. También se sugiere que se practique la variación intencional de las consultas, explorando diferentes formas de abordar un mismo tema. Finalmente, se menciona la posibilidad de diseñar modelos que incluyan mecanismos para ofrecer perspectivas alternativas o advertencias sobre posibles sesgos presentes en la conversación.

En conclusión, ChatGPT tiene una base científica y psicológica sólida. La tendencia humana a buscar confirmación de nuestras ideas, unida al diseño de las respuestas generadas por IA, puede llevarnos a reforzar creencias sin darnos cuenta. Este descubrimiento invita tanto a usuarios como a desarrolladores a promover un uso más consciente, crítico y equilibrado de estas herramientas.

Guía inicial de la IFLA sobre inteligencia artificial en bibliotecas: oportunidades, riesgos y recomendaciones

International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA). 2025. IFLA Entry Point to Libraries and AI. The Hague: IFLA, June 10, 2025.

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«IFLA Entry Point to Libraries and AI», publicada el 10 de junio de 2025, es una guía breve y práctica diseñada para ayudar a profesionales de bibliotecas a reflexionar sobre las oportunidades, beneficios y riesgos éticos que plantea la inteligencia artificial (IA) en sus servicios. No pretende reemplazar un instrumento de decisión, sino ser una herramienta introductoria: ofrece preguntas —no respuestas— para promover el debate y la evaluación contextuada.

La Inteligencia Artificial (IA) ofrece un potencial significativo para apoyar los valores fundamentales de las bibliotecas, como el acceso equitativo a la información y la creación de conocimiento. Sin embargo, también es una tecnología controvertida, con desarrollos actuales que plantean preocupaciones éticas y sociales.

La IFLA utiliza el término IA en sentido amplio, abarcando desde tecnologías conocidas (como OCR, traducción automática, análisis de datos) hasta modelos generativos recientes. La guía reconoce que, si bien muchas ya forman parte del ecosistema bibliotecario, el público y los debates suelen centrarse en herramientas más novedosas como los grandes modelos de lenguaje.

La guía forma parte de una serie temática (2025‑2026), alineada con el Código de Ética de la IFLA y otros documentos. La organización se compromete a actualizarla regularmente, reflejando los rápidos cambios en el ámbito de la IA . En la misma, IFLA enfatiza el deber profesional de garantizar que los beneficios de la IA —por ejemplo, en términos de acceso al conocimiento y eficiencia operativa— se obtengan de forma responsable, equitativa y sostenible. Asimismo, alerta sobre el potencial generador de daños, evitando que la “hiperexcitación tecnológica” opaque soluciones más simples, justas y asequibles.

Identifica múltiples aplicaciones útiles para las bibliotecas, entre ellas:

  • Digitalización masiva (textos, archivos visuales, grabados).
  • Creación de metadatos a escala.
  • Sistemas de recomendación y personalización.
  • Resúmenes automatizados, análisis de datos, traducciones y chatbots.
  • Soporte en tareas profesionales internas (p. ej., redacción de informes)

Aunque el documento alerta también sobre 14 riesgos clave, como:

  • Concentración de poder en empresas tecnológicas y carreras de IA desreguladas
  • Sobrehype y casos de uso poco relevantes o ineficaces.
  • Información inexacta o desactualizada, con invención de fuentes.
  • Sesgos heredados de datos de entrenamiento.
  • Pérdida de diversidad cultural y lingüística.
  • Desinformación y censura.
  • Brecha digital y acceso desigual.
  • Opacidad, falta de explicabilidad y responsabilidad.
  • Privacidad y seguridad de los datos de usuarios.
  • Propiedad intelectual y derechos de autor, especialmente por el scraping de datos.
  • Falta de consulta a las partes interesadas.
  • Reducción de autonomía humana y dependencia tecnológica.
  • Desplazamiento laboral y explotación de trabajadores precarios.
  • Impacto ambiental por consumo energético y agua en centros de datos.

Además, Incluye 14 preguntas orientadoras (por ejemplo: ¿son los beneficios justificables?, ¿es equitativo el acceso?, ¿se protege la privacidad?, ¿quién es responsable ante errores?, ¿cómo se involucra a la comunidad?). Están concebidas para estructurar debates, talleres o análisis internos

Se presentan escenarios prácticos para ilustrar cómo aplicar estas preguntas en situaciones reales: uso interno por parte del personal, apoyo a la creación de metadatos, elección de proveedores externos, entre otros. Estos ayudan a traducir preguntas abstractas en decisiones tangibles.

Y propone diferentes niveles de acción

La IFLA propone seis niveles de acción:

  1. Desarrollar o licenciar herramientas de IA.
  2. Contribuir a la creación y entrenamiento de modelos en interés público.
  3. Guiar a usuarios en el uso responsable de IA.
  4. Incluir alfabetización en IA dentro de la alfabetización digital.
  5. Asesorar internamente respecto a políticas de IA.
  6. Abogar por un uso ético y regulado de la IA en la sociedad

Leer es un estímulo completamente egoísta

«Los lectores siempre se cuentan a sí mismo, de una forma o de otra, en un libro. Leer es un estímulo completamente egoísta. Buscamos inconscientemente lo que nos dice algo. Por muy estrambóticas o improbables que sean las historias que los escritores crean, siempre habrá lectores que les dirán: “¡Increíble! ¡Ha escrito usted mi vida!”

David Foenkinos, El misterio de Henri Pick

El valor y el impacto de las bibliotecas públicas

Scottish Book Trust. The Impact of Scotland’s Libraries. Última modificación en 2025. https://www.scottishbooktrust.com/our-research/the-impact-of-scotlands-libraries.

Scottish Book Trust ha llevado a cabo una investigación independiente sobre el valor y el impacto de las bibliotecas públicas y escolares en Escocia en colaboración con la Biblioteca Nacional de Escocia (NLS), el Consejo Escocés de Bibliotecas e Información (SLIC) y el Instituto Colegiado de Profesionales de Bibliotecas e Información de Escocia (CILIPS).


Scottish Book Trust ha emprendido un proyecto de investigación independiente, dirigido por nuestro Director de Investigación y Evaluación Éadaoín Lynch, para informar sobre el valor y el impacto de nuestras bibliotecas públicas y escolares – y mostrar cómo son intrínsecas a la eliminación de la desigualdad a través de muchas intersecciones de la vida escocesa.

Trabajamos con todas las autoridades locales, esforzándonos por ofrecer a todas las personas la oportunidad de contar sus historias; como tales, estamos en una posición única para dar testimonio.

Los métodos incluyen

  • Encuestas a bibliotecarios públicos y escolares
  • Entrevistas con bibliotecarios públicos y escolares
  • Opiniones cualitativas de usuarios de bibliotecas
  • Recopilación de datos cuantitativos sobre horarios de apertura y capacidad de las bibliotecas.

El informe completo, publicado en junio de 2025, revela el papel vital y diverso que desempeñan las bibliotecas, al tiempo que desvela el alcance de los cierres y la reducción de servicios en toda Escocia en los últimos 16 años.

RESULTADOS PRELIMINARES – ENCUESTAS A BIBLIOTECARIOS ESCOLARES

Tras las encuestas distribuidas a los bibliotecarios en otoño/invierno de 2023-24, Scottish Book Trust ha preparado informes de resultados preliminares separados para las bibliotecas escolares de primaria y secundaria de Escocia.

El documento «Resumen principal» ofrece una sinopsis de alto nivel y una comparación de los resultados de las escuelas primarias y secundarias.

Estos resultados muestran cómo los bibliotecarios escolares de toda Escocia son apasionados de su trabajo, dedicados a sus alumnos, innovadores e ingeniosos en su actividad, y una firme corrección a la desinformación y la desinformación en línea. Sin embargo, estos resultados también demuestran el impacto de los drásticos recortes de financiación, las restricciones y las demandas en competencia sobre los espacios dedicados a las bibliotecas, y el tiempo y los recursos limitados del personal.

El informe destaca la importancia de contar con profesionales de la información en las bibliotecas escolares, no solo para fomentar la lectura por placer, sino también para guiar en la investigación y el acceso a información confiable en una era de abundancia de datos y desinformación.

Diferencias entre bibliotecas de primaria y secundaria:

  • Solo el 15% de los bibliotecarios en escuelas primarias son profesionales cualificados, frente al 71% en secundaria.
  • En secundaria, 91% de los encuestados indicaron que su biblioteca está gestionada por un bibliotecario, mientras que en primaria solo 24%.
  • En primaria, las bibliotecas son mayormente administradas por maestros (49%), voluntarios (27%) y alumnos asistentes (17%).
  • 49% de los bibliotecarios de secundaria han estado en su rol por más de 10 años, mientras que en primaria solo 10%.
  • 87% de las escuelas secundarias reciben apoyo de la autoridad local, frente al 71% de las primarias.

Problemas y desafíos:

  • Hay desigualdad en la gestión de las bibliotecas, ya sea en términos de salario, tiempo y calidad del servicio.
  • Muchos trabajadores sin certificación hacen un esfuerzo considerable para mantener las bibliotecas funcionando, a pesar de la falta de recursos y reconocimiento.
  • 59% de los bibliotecarios de secundaria reportaron restricciones en financiación y recursos, y 21% indicaron falta de espacio dedicado a la biblioteca. En primaria, 29% señalaron limitaciones de financiamiento y 12% la eliminación del bibliotecario escolar.
  • Falta de comprensión por parte de los directivos sobre el papel y la relevancia de las bibliotecas.

Impacto de las bibliotecas escolares:

El estudio del Scottish Book Trust identifica cuatro áreas clave de impacto:

  1. Lectura por placer.
  2. Oportunidades de aprendizaje.
  3. Inclusión digital.
  4. Ciudadanía activa.

El informe subraya que las bibliotecas deberían ser el corazón de la escuela, pero en muchos casos se han reducido a simples salas con computadoras y libros. La falta de financiamiento y apoyo está amenazando su existencia.

RESULTADOS PRELIMINARES – ENCUESTA A BIBLIOTECARIOS PÚBLICOS

Tras las encuestas distribuidas en otoño/invierno de 2023-24, Scottish Book Trust ha preparado un informe de conclusiones preliminares sobre las bibliotecas públicas de Escocia.

Estos resultados muestran las presiones a las que se enfrenta el sector bibliotecario, los éxitos conseguidos por los infatigables trabajadores de las bibliotecas y el profundo impacto que las bibliotecas tienen en sus comunidades en términos de inclusión digital, lectura por placer, oportunidades de aprendizaje y ciudadanía activa.

Aquí tienes un resumen de los hallazgos principales:

  • 1 de cada 3 bibliotecarios reportó que su servicio completo está en riesgo de reducción o eliminación.
  • 82% (4 de cada 5 bibliotecarios) señaló restricciones en financiamiento y recursos.
  • 1 de cada 3 bibliotecarios reportó la pérdida de personal bibliotecario dedicado.

Además de los recortes presupuestarios en el sector bibliotecario, los bibliotecarios indicaron que hay falta de comprensión por parte de las autoridades locales sobre el impacto social y a largo plazo de su servicio. En un contexto de financiación precaria, los enfoques centrados solo en costos no reflejan el verdadero valor de las bibliotecas.

Para demostrar el impacto positivo que generan, el estudio de Scottish Book Trust se enfocó en cuatro áreas clave:

  1. Lectura por placer
  2. Oportunidades de aprendizaje
  3. Inclusión digital
  4. Ciudadanía activa

Desafíos y desigualdades que enfrenta la alfabetización en inteligencia artificial (IA) en el ámbito universitario

Chen, Zhuo; Nathan Kelber; y Ruby MacDougall. “The Divided State of AI in Higher Education.Ithaka S+R (blog), 9 de junio de 2025. https://sr.ithaka.org/blog/the-divided-state-of-ai-in-higher-education/

El artículo expone cómo la alfabetización en inteligencia artificial en la educación superior está fragmentada entre disciplinas, generaciones y políticas institucionales. Muchas universidades carecen de estrategias coherentes, con recursos distribuidos de forma desigual y enfoques que priorizan al profesorado sobre el estudiantado. Ante esta división, el proyecto “Integrating AI Literacy into the Curricula” busca desarrollar un marco común que unifique criterios y fomente una implementación equitativa.

Se analiza los desafíos y desigualdades que enfrenta la alfabetización en inteligencia artificial (IA) en el ámbito universitario. Señalan que esta alfabetización no sigue un patrón uniforme: mientras algunas instituciones ofrecen programas e iniciativas formales, otras no cuentan con talleres ni formación sistemática. Además, existen marcadas diferencias según el campo académico—las ramas de ciencias y negocios adoptan la IA con mayor rapidez, mientras que las humanidades mantienen una postura más reservada—y según la generación docente, donde el profesorado joven se muestra más receptivo frente al escepticismo del profesorado con mayor trayectoria

Otra división clave es la disparidad entre los enfoques institucionales: no hay una política común sobre qué implica la alfabetización en IA ni cómo integrarla en los planes de estudio. En muchas universidades, los recursos y los programas relacionados con IA están aislados entre bibliotecas, centros de enseñanza e informática, sin una estrategia cohesiva a nivel campus . Esto contrasta con la presión comercial, pues muchos centros tienen acceso a herramientas IA antes incluso de formar al personal o establecer estándares.

El informe destaca también que las formaciones en IA están más orientadas al profesorado que al estudiantado. En algunas universidades, los profesores pueden utilizar IA libremente en su labor, mientras que los estudiantes apenas tienen permiso para hacerlo, y cuando lo tienen, depende del criterio individual del docente. Además, no existen buenas prácticas estandarizadas para guiar su integración en la enseñanza .

Como respuesta, Ithaka S+R ha lanzado el proyecto “Integrating AI Literacy into the Curricula”, que ha convocado a 45 instituciones para abordar estas divisiones colaborativamente. En la reunión inicial (abril de 2025), participantes identificaron las brechas existentes y comenzaron a compartir soluciones, aunque todavía no existe un modelo unificado. El objetivo es construir un marco compartido de alfabetización en IA que supere las diferencias disciplinarias, generacionales y organizativas

¿Qué ocurre cuando la gente no entiende cómo funciona la IA?

Harper, Tyler Austin. “What Happens When People Don’t Understand How AI Works.” The Atlantic, 6 de junio de 2025. https://www.theatlantic.com/culture/archive/2025/06/artificial-intelligence-illiteracy/683021/.

El artículo analiza los peligros de la «analfabetización en IA», es decir, la falta de comprensión pública sobre cómo funcionan realmente los modelos de lenguaje como ChatGPT. Esta ignorancia puede generar desde relaciones emocionales inapropiadas hasta delirios. El autor aboga por una alfabetización crítica que enfrente tanto los mitos tecnológicos como sus implicaciones sociales y laborales.

El núcleo del texto es la crítica a la “analfabetización en IA” (AI illiteracy): muchas personas creen que los LLMs “entienden”, “piensan” o “sienten”, cuando en realidad estos sistemas operan mediante cálculos probabilísticos sobre vastas bases de datos. No tienen conciencia ni intencionalidad; simplemente generan texto estadísticamente plausible . Sin embargo, esa apariencia de inteligencia puede inducir a los usuarios a errores de juicio o relaciones inapropiadas con el sistema, como terapeutas, consejeros o fuentes espirituales.

Harper recuerda casos extremos, como el de personas que desarrollan delirios en torno a ChatGPT —considerándolo una figura divina o guía—, fenómeno documentado en artículos como uno de Rolling Stone, describiendo “psicosis inducida por ChatGPT”: un hombre cree que la IA es “ChatGPT‑Jesus”, otros piensan que el modelo les revela verdades místicas. Estas situaciones reflejan hasta qué punto la falta de comprensión sobre lo que es (y no es) la IA puede afectar la percepción emocional y racional de los usuarios.

El autor también critica la imitación de relaciones humanas por parte de la tecnología: desde terapeutas virtuales hasta “amigos” o incluso parejas románticas automatizadas. Silicon Valley impulsa narrativas de inteligencia emocional en las máquinas (como declaraciones de Sam Altman, Dario Amodei o Demis Hassabis), pero Harper cuestiona si esta sustitución de vínculos humanos por algoritmos pueda restablecer empatía o, al contrario, magnificar la alienación y la pobreza afectiva

Además, denuncia la explotación laboral que subyace en el entrenamiento de IA. Hao documenta los traumas de moderadores de contenido en países como Kenia, quienes revisan imágenes perturbadoras—todo para “humanizar” las respuestas de los modelos—mientras estos trabajadores reciben salarios ínfimos . Este contraste evidencia una cara oscura de la industria, donde avanzan capacidades técnicas sobre la atención al bienestar de quienes las posibilitan.

A pesar de las amenazas señaladas, Harper muestra que buena parte del público es escéptico con la IA. Según una encuesta del Pew Research Center, solo el 17 % de los adultos estadounidenses confía plenamente en que la IA mejore al país, frente al 56 % de expertos que lo cree. Este distanciamiento puede ser una oportunidad: si se impulsa una alfabetización real en IA—ensuciándose las manos para entender su funcionamiento, sus límites y sus riesgos—será posible mitigar efectos negativos . Harper cita como ejemplo un caso en que explicar a un afectado que las respuestas de ChatGPT dependían de una actualización errónea —no de consciencia— fue un paso crucial para disipar su delirio

Se vende la autoría: Nature investiga cómo funcionan las fábricas de papel

Ro, Christine, y Jack Leeming. “Authorship for Sale: Nature Investigates How Paper Mills Work.” Nature, 9 de junio de 2025. https://doi.org/10.1038/d41586-025-01824-3.

Más sobre Paper Mills

Se examina el oscuro negocio de las «paper mills» o «fábricas de artículos científicos», empresas dedicadas a fabricar investigaciones falsas o a vender plazas de autoría en artículos académicos ya aceptados para publicación.

Estas prácticas han proliferado en parte por la presión creciente que sufren investigadores, especialmente en países donde las evaluaciones profesionales y académicas dependen del número de publicaciones en revistas indexadas. Investigadores de todo el mundo, desde Arabia Saudí hasta Kazajistán o China, han recurrido a estas compañías para engrosar su currículum, muchas veces sin haber escrito ni una línea del trabajo.

El artículo presenta el caso de “Omar”, un profesor asistente en Arabia Saudí, que pasó de tener 2 publicaciones científicas a 20 en apenas un año. Para lograrlo, Omar compró coautorías en artículos sobre inteligencia artificial aplicada a la medicina, sin revisar siquiera el contenido. En muchos casos, el proceso era completamente automatizado: le ofrecían aparecer como coautor en artículos ya aceptados por revistas, previo pago de entre 20 y 400 dólares. Omar justifica su decisión alegando que, si no lo hacía, perdería su trabajo, una presión compartida por muchos profesionales del ámbito académico y sanitario.

Las paper mills operan con métodos cada vez más sofisticados. Algunas venden directamente coautorías en artículos ya aceptados, otras generan investigaciones falsas desde cero. Emplean tecnologías como imágenes creadas por inteligencia artificial, evitan los plagios detectables y simulan revisiones por pares con perfiles falsos. Empresas como International Publisher LLC (con sede en Rusia) han recaudado millones en pocos años vendiendo estas plazas de autoría. Se estima que toda esta industria podría mover cientos de millones de dólares anualmente, lo que revela un problema de escala global.

Las consecuencias de esta práctica son graves. Un análisis muestra que los centros con mayor número de retractaciones en publicaciones científicas están en su mayoría en China, donde muchos hospitales han sido señalados por artículos fraudulentos. La presión sobre médicos, enfermeras y docentes para publicar artículos es tan fuerte que muchos ven estas prácticas como su única vía de progreso. Investigadores de universidades chinas han confirmado que, si no publican con frecuencia en revistas del Web of Science, no pueden acceder a becas, ascensos o incluso mantener su empleo.

El fraude también se apoya en tácticas como el uso de frases extrañas y mal traducidas (como “subterranean insect settlement” para referirse a una colonia de hormigas), o la inclusión de referencias duplicadas y sin sentido. Estas señales han servido a investigadores como Anna Abalkina y Dorothy Bishop para destapar cientos de artículos fraudulentos, que han sido retractados tras revelarse pagos por coautoría. En Kazajistán, autores han admitido pagar hasta 1500 dólares, incluso recurriendo a préstamos personales, para figurar en artículos que nunca escribieron.

Muchos de los autores involucrados alegan que no sabían que estaban participando en una práctica fraudulenta. Algunos creen que pagaron solo por servicios de traducción o asesoramiento editorial, sin darse cuenta de que las empresas se encargaban de manipular todo el proceso: desde sugerir revisores falsos hasta responder en su nombre a las revisiones editoriales. Sin embargo, las editoriales científicas insisten en que los autores son responsables de verificar la integridad de los trabajos en los que aparecen como firmantes.

A pesar de algunos esfuerzos por parte de editoriales y grupos de vigilancia para detectar y frenar esta corrupción en la publicación científica, el problema parece difícil de erradicar mientras persista un sistema que recompensa más la cantidad de publicaciones que la calidad o la integridad del trabajo. El reportaje concluye que, sin una reforma estructural del sistema académico y sin reducir la presión por publicar a toda costa, las paper mills seguirán encontrando clientes dispuestos a pagar por figurar como autores en ciencia ficticia.

Tomás García Merino presenta «Sentir el viento». Planeta Biblioteca 2025/06/09

Tomás García Merino presenta «Sentir el viento».

Planeta Biblioteca 2025/06/09

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Sentir el viento marca la incursión de Tomás García Merino en el género negro, tras una trayectoria previa centrada en la novela realista e histórica. Ambientada en escenarios cercanos como Béjar, Salamanca, Mogarraz y Candelario, la historia arranca durante el Festival de Blues de Béjar y busca implicar emocionalmente al lector situando los crímenes en lugares cotidianos. La obra destaca por un estilo cinematográfico, un ritmo ágil y una construcción cuidada de personajes que evitan los clichés del género. García Merino apuesta por una trama contemporánea bien documentada, en la que el entorno juega un papel clave en la tensión narrativa.

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La evolución de la escritura científica: un análisis de 20 millones de resúmenes durante 70 años

Hohmann, Mollie Hawkes, Adrian G. Barnett, Neil King y Sean D. Connell. 2025. «The Evolution of Scientific Writing: An Analysis of 20 Million Abstracts Over 70 Years in Health and Medical Science». Scientometrics, publicado el 6 de junio de 2025. https://doi.org/10.1007/s11192-025-05353-8

Este estudio analiza cómo ha evolucionado la escritura científica en los campos de la salud y la medicina durante los últimos 70 años, mediante el examen de más de 20 millones de resúmenes de artículos científicos publicados desde la década de 1950. Utilizando el software estadístico R, los investigadores evaluaron el uso de distintos elementos del lenguaje —como tipos de verbos, estructuras gramaticales y patrones estilísticos— con el fin de comprender mejor cómo ha cambiado la forma de comunicar ciencia a lo largo del tiempo.

Los resultados revelan una tendencia creciente hacia una escritura más clara y comprensible, con un uso más frecuente de construcciones lingüísticas que reducen la carga cognitiva del lector. Por ejemplo, se observa un aumento en el uso de verbos activos, frases directas y estructuras más simples, lo que sugiere una voluntad por parte de la comunidad científica de facilitar la lectura y comprensión de los textos, tanto dentro como fuera de su disciplina.

Sin embargo, el estudio también destaca la persistencia del llamado “Estilo Oficial”, una forma de redacción tradicionalmente utilizada en la escritura académica que se caracteriza por su densidad, complejidad y tono impersonal. Este estilo, aunque considerado más “profesional” en algunos círculos, puede obstaculizar la transmisión efectiva del conocimiento al hacerlo menos accesible para lectores no especializados e incluso para científicos de otras áreas.

Una de las aportaciones más relevantes de esta investigación es que, a pesar de los avances hacia una mayor claridad, muchos investigadores sienten la presión de mantener una escritura compleja, quizás por razones institucionales, culturales o editoriales. Este hallazgo pone de manifiesto una tensión entre la tradición y la innovación en la comunicación científica.

Además, el estudio presenta tendencias anuales en el uso promedio de verbos por cada 100 palabras, diferenciadas por países, lo que permite comparar estilos de redacción según contextos geográficos. Estas diferencias podrían reflejar tanto influencias culturales como políticas editoriales nacionales.

En conclusión, los autores defienden una escritura científica más accesible, que permita fomentar la investigación interdisciplinaria y difundir el conocimiento científico de forma más amplia entre la sociedad. Argumentan que mejorar la claridad en los textos científicos no solo es una cuestión de estilo, sino una responsabilidad ética de quienes generan conocimiento.