Archivo por años: 2016

La privacidad de las comunicaciones en la era digital

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Communications surveillance in the digital age 2014. GISWatch, 2015

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GISWatch se publica anualmente y es una iniciativa conjunta de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) y el Instituto Humanista de Cooperación al Desarrollo (Hivos).

La vigilancia en línea, la seguridad y la privacidad han sido preocupaciones centrales por parte de los defensores de los derechos humanos en Internet, pero las recientes revelaciones de Edward Snowden, ex agente de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos (US)  han puesto de relieve el fenómeno del espionaje por parte del gobierno a otros gobiernos, a ciudadanos alcanzando esta cuestión una atención a nivel mundial.

Este informe hace un seguimiento del estado de la vigilancia de las comunicaciones en 57 países de todo el mundo – países tan diversos como Hungría, India, Argentina, Gambia, Líbano y Reino Unido-. Cada informe de cada país se acerca al tema desde una perspectiva diferente. Algunos analizan los marcos legales que permiten la vigilancia, otros el papel de las empresas en la recogida de datos, el potencial de la biometría para violar los derechos o desafíos a la privacidad en la aplicación de un sistema universal de salud centralizado.

El uso de los Principios Internacionales sobre la Aplicación de los Derechos Humanos de las Comunicaciones se establece como punto de partida, ocho informes temáticos enmarcan las cuestiones fundamentales. Estos incluyen los debates sobre lo que entendemos por vigilancia digital, las implicaciones para una agenda de derechos humanos en la vigilancia, la red de vigilancia «cinco ojos» dirigida por los EE.UU., la seguridad informática, y el papel de los intermediarios.

Estos informes se publican en un momento crítico: muestran cómo se produce la vigilancia por parte de los gobiernos, y cómo en ocasiones las empresas a menudo son cómplices de ello. Sugieren pasos de acción que la sociedad civil puede tomar para impulsar un marco de derechos humanos para la gobernanza de Internet – y exponer lo que hasta ahora ha permanecido oculto.

 

Los derechos sexuales en internet

 

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Sexual rights and the internet 2015 GISWatch  2015

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Esta edición de GISWatch presenta historias de todo el mundo sobre cómo la política de relaciones sexuales y derechos sexuales se lleva a cabo en línea. El informe investiga cómo son o no aceptadas las identidades sexuales, así como las sexualidades marginadas en Internet y cómo esta cuestión a veces conlleva amenazas, censura y violencia en línea.

Los ocho informes temáticos introducen el tema desde diferentes perspectivas, incluyendo el paisaje global de la política de los derechos sexuales y de Internet, la privatización de los espacios para la libre expresión y el compromiso, la necesidad de crear una Internet feminista, la forma de pensar acerca de los niños y sus vulnerabilidades en línea y el consentimiento y la pornografía en línea.

Estos informes temáticos incluyen los informes parciales de 57 países. Los temas de los informes de los países son muy diversas, que van desde los desafíos y las posibilidades que Internet ofrece a lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales e intersexuales (comunidades LBGTI, al papel activo de los establecimientos religiosos, culturales y patriarcales en la supresión de los derechos sexuales, el sexo en el matrimonio, los derechos de los trabajadores sexuales, la violencia contra las mujeres en línea, y la educación sexual en las escuelas.

El momento de esta publicación es crítico: ya que a muchas personas en todo el mundo se les niegan sus derechos sexuales (en varios países, la homosexualidad es un delito). Aunque estos informes parecen indicar que Internet ayuda en la expresión y la defensa de los derechos sexuales, también muestran que en algunos contextos este potencial está en peligro – a través del uso activo de Internet por parte de grupos conservadores y reaccionarios, o por medio de amenazas de acoso y violencia-. Los informes sugieren que se necesita una nueva perspectiva de la política, la legislación y la práctica en muchos contextos para asegurar las posibilidades de Internet para garantizar los derechos sexuales en todo el mundo.

Las Hermanas Page a la reconquista de la Gran Biblioteca

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JACK OF FABLES #46
Guión por Bill Willingham y Matthew Sturges
Arte de Tony Akins y Andrew Pepoy
Portada de Brian Bolland

Las Hermanas Page finalmente encuentran un nuevo propósito en su vida: restaurar la Gran Biblioteca. Y el único lugar donde no quieres estar es entre ellas y uno de los libros que ellas quieren. Mientras tanto, Jack Frost se acaba de lanzar a la mayor búsuqeda en una larga y distinguida carrera de largas búsquedas, todas las cuales han sido grandes y… rebuscadas. Además, Jack aún es un dragón.

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Implementación y evaluación de programas de formación sobre servicios de referencia en bibliotecas universitarias

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Todorinova, L. and M. Torrence «Implementing and Assessing Library Reference Training Programs.» The Reference Librarian vol. 55, n. 1 (2014). pp. 37-48.

Acceso completo mediante suscripción

Evaluaciones exhaustivas han demostrado que los usuarios de las bibliotecas universitarias prefieren un ambiente acogedor que ofrece la oportunidad para la autosuficiencia. Las bibliotecas deben cumplir con estas expectativas y mejorar la calidad del servicio de referencia de la biblioteca mediante la creación de un amplio programa de capacitación para los bibliotecarios, el personal y los estudiantes. Este artículo revisa las normas para la formación de referencia en las bibliotecas universitarias con un enfoque en los puntos de servicio y considerar las mejores prácticas para la planificación, implementación y evaluación de programas de capacitación para el personal, los estudiantes y los bibliotecarios.

 

Retos en torno al préstamo de libros digitales en bibliotecas

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Retos en torno al préstamo de libros digitales en bibliotecas

Julio Alonso-Arévalo, José Antonio Cordón-García
Anales de Documentación (e-ISSN 1697-7904) Vol. 18, Núm. 1 (2015)
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Resumen

El desarrollo y la expansión del mercado mundial de libros electrónicos y los modelos asociados al préstamo en biblioteca se encuentran todavía en un estado evolutivo y de cierta incertidumbre. Después de una primera etapa en la que importantes editores se negaban a vender licencias de préstamo, en el momento actual los editores están poniendo más títulos de libros electrónicos a disposición de las bibliotecas, aunque con algunas restricciones. La tendencia dominante se está moviendo inexorablemente hacia una mayor disponibilidad y acceso a títulos digitales para las bibliotecas. Superada esta fase, en torno a la poca disponibilidad de títulos para el préstamo público quedan pendientes otros asuntos como la cuestión de los costes de las licencias, con tarifas diferenciadas de las ofrecidas al público, que se incrementan en algunos casos hasta por tres o más veces del precio de venta al público, lo que complica aún más los procesos de adquisiciones para bibliotecas, en un momento en el que los presupuestos son limitados, lo que dificulta la capacidad de las bibliotecas para dotarse de una colección adecuada de productos digitales. Además de otras cuestiones de carácter, tecnológico y comercial que limitan muchos de los usos que tenían las bibliotecas en el contexto analógico, como la posesión en propiedad de la colección, la estabilidad de la misma, la portabilidad entre plataformas, o las dificultades asociadas a los sistemas DRM de gestión de derechos digitales.

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Máquinas de autopréstamo en bibliotecas

Servicio de autopréstamo y autodevolución | Biblioteca Universidad de  Sevilla

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Hoy en día, las bibliotecas no son sólo lugares para acceder al préstamo de libros. Son espacios de creación, no sólo para los individuos, sino también para los equipos. Son incubadoras económicas y hubs de aprendizaje. Por encima de todo, las bibliotecas son los puntos de entrada al mundo digital. Y en muchas ocasiones son la manera más popular de adoptar la tecnología y evitar la exclusión digital. Por lo tanto, para mejorar la alfabetización tecnológica de las comunidades locales, las bibliotecas deben estar equipados con  tecnologías pertinentes.

Cada vez las tareas más rutinarias de la biblioteca se automatizan para que los bibliotecarios se dediquen a a aquellas tareas más interesantes relacionadas con la formación, la medicación y la propuestas de experiencias con los usuarios.

Algunas bibliotecas ya han automatizado parte de este proceso mediante sistemas de Identificación por Radio Frecuencia (RFID). Estos códigos de barras computarizados contienen etiquetas únicas que se pueden escanear estanterías rápidamente utilizando lectores RFID de mano capaces de registrar automáticamente cuando un libro está descolocado, sin embargo estos sistemas todavía se basan en el trabajo manual.

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Las tecnologías no sólo llegan al libro, también a los sistemas de gestión de bibliotecas. Este pequeño dispositivo minúsculo es en primer lugar un marcador de páginas normal. Pero además de eso también tiene características que pueden hacer que el uso de la biblioteca sea mucho más fácil. En primer lugar, el dispositivo podría ser un compañero perfecto cuando se navega a modo de realidad virtual a través de la biblioteca, dando indicaciones sobre donde se ubica el libro que necesitamos, es decir nos permitiría encontrar un libro sin conocer el sistema de clasificación indicándonos donde esta “giro a la derecha”. El dispositivo también puede realizar un seguimiento de todos los libros prestados, así como recordar al usuario de la fecha de retorno.

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Investigadores del Instituto de A * STAR para la Investigación Infocomm han diseñado unos robots que pueden auto-navegar por la biblioteca de noche escaneando los estantes y generando un informe sobre aquellos libros desaparecidos o fuera de lugar. Esta plataforma robótica llamada Autonomous Robotic Shelf Scanning (AuRoSS) escanea las etiquetas RFID en los libros y produce un informe. Por la mañana, los bibliotecarios “humanos” pueden comprobar los resultados y se pueden ver fácilmente qué libros están en el lugar equivocado y el lugar al que pertenecen. Todavía hay una necesidad de mano de obra humana, pero se invierte mucho tiempo menos y es más eficaz que en la búsqueda manual por todos y cada uno de los estantes en busca de los títulos que están fuera de lugar.

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Robot A * STAR

El robot con ruedas utiliza láser y sensores ultrasónicos para guiarle a través de las estanterías con una precisión de un centímetro. Esto lo hace con la ayuda de un brazo de robot que ajusta la antena RFID para mantenerlo dentro de la distancia óptima de la etiqueta de escaneo, ya que si está demasiado atrás se pierde la señal, pero se está demasiado cerca no llegará a la plataforma.

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Biblioteca universitaria de Carlonia del Norte. Autopréstamo

La utilización de robot en bibliotecas también se utilizan para prestar y recoger los libros y otros materiales alojados en el subsuelo, como es el caso de la Universidad de Chicago o de Carolina del Norte donde un “Bot Librarian” realiza esta tarea desde 2011. Entre las tecnologías punta, el campus de Carolina del Norte, atrae la atención incluso de los turistas, los robots que buscan y localizan los libros de la biblioteca con un curioso sistema de almacenamiento similar a los parking de coches que ya vemos en algunas ciudades. Simplemente el usuario introduce su carnet e indica que libro quiere. El sistema en unos minutos le proporciona el documento solicitado.

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Otra propuesta es la máquina dispensadora de DVDs y BluRay DispenserEvery  puede contener hasta 2.880 discos disponibles

Otro ejemplo son los cuatro laboratorios de visualización MicroTilles que  permiten a los estudiantes y profesores compartir pantallas para colaborar en proyectos complejos que requieren utilizar varias imágenes, documentos, vídeos o sitios web de manera conjunta.

Laboratorios de visualización MicroTilles

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Máquinas expendedoras de historias cortas de Grenoble

En la ciudad francesa de Grenoble se han instalado máquinas expendedoras de historias cortas gratuitas, se trata de un aparato que genera papeletas de recibo en las que aparecen escritas historias originales, lo cual hace que la historia una vez leída sea fácil de almacenar o reciclar. El objetivo de esta iniciativa llevada a cabo por algunos editores independientes y el ayuntamiento de la ciudad es animar a los viajeros a leer y dejar por algún momento de estar constantemente pendientes de los teléfonos inteligentes y las redes sociales.

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Las máquinas se han instalado en ocho espacios públicos de la ciudad como el ayuntamiento, librerías, centros sociales u oficinas de turismo. Además, ofrece historias en función del tiempo que tengas disponible, con opción de elegir historias para uno, tres y cinco minutos. La historia es emitida por la máquina en una especie de recibo impreso en papel con la historia lista para leer y llevar a cualquier lado, ya que su tamaño es de 8 x hasta 60 centímetros, y cabe perfectamente doblada en nuestra cartera.

Una ventaja frente a las máquinas que prestan libros que ya existen también en otras ciudades es que aquí no hay que reponer los ejemplares por el desgastes, simplemente se cargan las historias, que cada tiempo pueden reponerse, además puede ser también un buen aliciente para dar a conocer a nuevos autores locales.

Contenidos generados por el usuario en redes sociales. implicaciones y beneficios para los individuos y las organizaciones

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Kurian, J. «User-generated content on Facebook: Implications from the perspective of two organisations.» First Monday vol. 21, n. 7 (2016).  pp.: http://www.firstmonday.org/ojs/index.php/fm/article/view/6012

El propósito de este estudio es examinar las implicaciones y ventajas para el usuario (y costos) del contenido generado por los usuarios en Facebook desde un punto de vista organizativo. Aunque las motivaciones para usar sitios de redes sociales son ampliamente investigadas y publicados, los estudios sobre las repercusiones de diferentes tipos de contenidos publicados por los usuarios en las redes sociales es escasa. Por lo tanto, este estudio aborda la brecha en la literatura mediante un análisis interpretativo del contenido generado por el usuario publicado por los usuarios en el Facebook de dos organizaciones.

El contenido publicado por los usuarios se clasifica utilizando un marco de clasificación de la información de los sitios de redes sociales. Se examinan las implicaciones del contenido generado por el usuario para los individuos y las organizaciones a partir del análisis temático. Los resultados del análisis demuestran que los principales tipos de contenidos generados por los usuarios publicados en la categoría de información social son peticiones, críticas, saludos, actualizaciones de estado y anuncios. Las implicaciones teóricas en términos de beneficios para el usuario son la búsqueda de información, la construcción de relaciones, la coordinación y la colaboración, la construcción de la identidad y la difusión del conocimiento. Las implicaciones prácticas se entienden en términos de asistencia técnica, el apoyo a proyectos que se extienden a iniciativas de repositorios de acceso abierto, la colaboración y la creación de capacidad entre los usuarios del repositorio, el desarrollo de la comunidad de usuarios, marketing y comunicación. Este estudio también conduce a ganancias considerables para los usuarios y diseñadores de sitios de redes sociales mediante la identificación de los diferentes tipos de contenido generado por los usuarios para que los sitios de redes sociales puedan ser utilizados como una herramienta beneficiosa para maximizar sus implicaciones.

Integración de las competencias ALFIN/AMI en el sistema educativo: referencias, contexto y propuestas

 

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Campal, Felicidad (coord.) Integración de las competencias ALFIN/AMI en el sistema educativo: referencias, contexto y propuestas [e-Book] .Grupo de Trabajo sobre Alfabetización Informacional del Consejo de Cooperación Bibliotecaria (en adelante GTALFIN). Madrid, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2016

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El grupo de trabajo de Alfabetización Informacional presenta el informe Integración de las Competencias ALFIN/AMI en el Sistema educativo: referencias, contexto y propuestas,  importante informe que buca permitir y facilitar la integración real de la competencia mediática, digital e informacional en los centros educativos.

El Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional (en adelante GTALFIN) es uno de los grupos de trabajo estables que forman parte del Consejo de Cooperación Bibliotecaria (CCB) del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desde 2007 http://bit.ly/1OvtiOb. En 2014 la Comisión Permanente del CCB solicitó a este grupo la elaboración de un documento que estableciera las bases de las competencias informacionales en las distintas etapas educativas en colaboración con las bibliotecas escolares y universitarias. Fruto de este trabajo, es el informe que ahora os presentamos y que nace con el objetivo básico y a la vez global, de permitir y facilitar la integración real de la competencia mediática, digital e informacional en el día a día de los centros educativos.

El informe consta de dos partes, una analítica y otra propositiva, presentadas en siete capítulos, de los cuales y aun siendo todos sumamente importantes, destacamos el 3 y el 4, como núcleo principal del informe. Su objetivo ha sido redactar un documento posibilista, realista y amplio, que sea de fácil lectura y comprensión, tanto para los responsables políticos y los órganos de decisión en el ámbito educativo, como para los profesionales de bibliotecas. El resultado que, aunque no es de obligado cumplimiento, sí se pretende que sea recomendado, es un estudio del papel que el sistema educativo debe asumir en la sociedad de la información y de la tecnología en la que ya vivimos.

Como recoge el Libro Blanco de la Profesión Docente (Marina, Pellicer, Manso, 2015) citando a Josep Stiglitz, premio Nobel de Economía, nunca ha tenido tanta importancia el aprendizaje como ahora. Esta situación exige que todos los profesionales relacionados de una u otra manera con el sistema educativo, tengan que pensar nuestra profesión de manera diferente. En cierto modo, hay que reinventarse. Para ello, se hacen una serie de propuestas, relacionadas con la competencia en el manejo de la información, de los medios y de la tecnología, dirigidas a mejorar el sistema educativo desde el aula, desde los centros educativos y desde las bibliotecas escolares, para que las teorías se hagan realidad.

También, como en el mencionado Libro Blanco, nos permitimos hacer nuestros los diferentes destinatarios/as a los que este Informe va dirigido y los entornos en los que debe ser considerado y aplicado (Marina, Pellicer, Manso, 2015)

  1. a) El personal docente en el aula son agentes decisivos, pero no los únicos, consideramos que además, hay otros destinatarios que deben conocer este informe y actuar en consecuencia, como son los/as que se citan a continuación.
  2. b) Los directores y equipos directivos, imprescindibles para la eficiencia de la escuela como institución.
  3. c) Los servicios de formación continua del profesorado, sin los cuales no se puede asegurar el mantenimiento de la calidad.
  4. d) La Inspección educativa, pieza esencial en la mejora de la escuela.

En la elaboración del informe se ha seguido una metodología para diseñar un marco de actuaciones ambicioso y completo, que articula iniciativas de muy distinta naturaleza. El proceso de trabajo ha sido:

  • Un análisis exhaustivo de la documentación internacional focalizándose en problemas de atención prioritaria: clarificación conceptual, especificación del marco de competencias, modelos de implantación y evaluación.
  • Un análisis DAFO completo, que ha resultado ser un instrumento fundamental para establecer una metodología en la definición de propuestas y detectar ámbitos de intervención específica.
  • Una estructura para concretar y definir las propuestas necesarias en distintos ámbitos y niveles de actuación.
  • Una ruta de prioridades para el periodo 2016‐2020 mediante la formulación de 10 medidas urgentes para la implantación de AMI.

El resultado del trabajo es un documento que consta de siete capítulos y una breve introducción:

  1. Presentación, planteamiento y objetivos del Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional
  2. Análisis bibliográfico sobre la competencia informacional: estado de la cuestión
  3. Análisis DAFO realizado por el GTALFIN en función de nuestros objetivos y destinatarios y como base para las propuestas
  4. Propuestas para implantar las competencias mediática e informacional en el sistema educativo (2016‐2020)
  5. Conclusión: 10 medidas urgentes para la alfabetización en medios e información
  6. Bibliografía citada y consultada
  7. Anexos

Estamos inmersos en un gran momento a nivel tecnológico y educativo, vivimos multitud de cambios, tanto en primera persona como en el conjunto de la sociedad y desde el GTALFIN, formado por un equipo de grandes profesionales, hemos gestado este informe con mucho trabajo, pero también con mucha ilusión. Esperamos que su lectura provoque curiosidad y por supuesto, sea una llamada a la acción. En fin, creemos que hay entretenimiento formativo para rato, así os invitamos a su lectura con el deseo de que os resulte interesante y útil en vuestra tarea diaria.

Felicidad Campal García, coordinadora del Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional del Consejo de Cooperación Bibliotecaria.

Imagen del bibliotecario en «Invisible» de Paul Auster

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Fragmento de la Novela «Invisble» de Paul Auster

«Un amigo acaba de marcharse de la ciudad a pasar el verano, y haces una solicitud para ocupar su puesto de ayudante en la Biblioteca Butler de la Universidad de Columbia. El salario no llega a la mitad de lo que gana tu hermana, pero te consuelas con la idea de que puedes ir andando al trabajo, lo que te evitará el suplicio de tener que meterte dos veces al día en un vagón de metro rebosante de sudorosos viajeros.

Te hacen una prueba antes de contratarte. La bibliotecaria titular te entrega un montón de fichas, unas ochenta o cien, quizás, cada una con el título de un libro, el nombre del autor, el año de publicación, y un número del sistema de clasificación decimal de Dewey que indica el estante y lugar en donde debe colocarse. La bibliotecaria es una mujer ceñuda de unos sesenta años, una tal señorita Greer, y ya parece recelar de ti, decidida a no transigir un ápice. Como acaba de conocerte y no puede saber cómo eres, te imaginas que desconfía de toda la gente joven –por cuestión de principios– y por tanto lo que ve en ti cuando te mira no eres tú, sino un guerrillero más en la lucha contra la autoridad, un indómito rebelde que no tiene ningún derecho a irrumpir en el santuario de su biblioteca para pedir trabajo. Ésa es la época en que vives, en la que vivís los dos. Te da instrucciones para que ordenes las fichas, y notas cómo ansía que te equivoques, lo contenta que se pondría rechazando tu solicitud, y como tú quieres conseguir el trabajo con las mismas ganas que ella tiene de no dártelo, te aseguras de no fallar. Quince minutos después, le entregas las fichas. Se sienta y se pone a examinarlas, una por una, una detrás de otra, de la primera a la última, y cuando vas viendo cómo la escéptica expresión de su rostro se disuelve en una especie de confusión, comprendes que lo has hecho bien. El rostro glacial esboza una tenue sonrisa. Dice: Nadie llega a hacerlo a la perfección. Es la primera vez que lo veo en treinta años.

Trabajas de diez de la mañana a cuatro de la tarde, de lunes a viernes. Acostumbras a llegar temprano, y entras en el vasto y pretencioso edificio neoclásico concebido por James Gamble Rogers con el almuerzo en una bolsa de papel marrón. Dejando aparte su pompa y solemnidad, el edificio nunca deja de impresionarte con sus volúmenes y grandiosidad, pero la palma de la idiotez, piensas, se la llevan, con el mayor de los bochornos, los nombres de los ilustres muertos cincelados en la fachada –Heródoto, Homero, Platón, junto con otros muchos–, y todas las mañanas te imaginas la diferente impresión que daría la biblioteca si estuviera decorada con otra serie de nombres: músicos de jazz, por ejemplo (Fats Waller, Charlie Parker, Benny Goodman), diosas del cine de los años cuarenta (Ingrid Bergman, Hedy Lamarr, Gene Tierney), poco conocidos y menos recordados jugadores de béisbol (Gus Zernial, Wayne Terwilliger, Clyde Kluttz), o, simplemente, los nombres de tus amigos. Y así empieza la jornada. Entras por la puerta principal, el pesado portón con sus brillantes accesorios de cobre, subes por la escalinata de mármol, echas un vistazo al retrato de Eisenhower (antiguo rector de la universidad, presidente luego del país durante tu infancia), y pasas a una pequeña sala a la derecha del mostrador central, en donde das los buenos días al señor Goines, tu jefe, un hombre menudo con gafas de búho y vientre prominente, que te indica el quehacer diario. En esencia, sólo hay dos tareas que realizar. O vuelves a colocar libros en los estantes o envías desde los pisos superiores al mostrador central las nuevas peticiones de libros con el montacargas. Cada trabajo tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y todos pueden ser realizados por cualquiera que posea la capacidad mental de una mosca de la fruta.
Al poner los libros en las estanterías, debes comprobar y después confirmar que el número decimal Dewey del libro que estás colocando en el estante sea un punto superior al del volumen que está a su izquierda y un punto inferior al de su derecha. Los libros se cargan en un carrito de madera provisto de cuatro ruedas, entre cincuenta y cien por cada sesión de colocación, y mientras diriges tu pequeño vehículo por el laberinto de estanterías, te encuentras solo, sempiterna e interminablemente solo, porque el recinto está prohibido a todo aquel que no sea empleado de la biblioteca, y la única persona a la que ves alguna vez es a uno de tus compañeros auxiliares, atendiendo el mostrador frente al montacargas. Cada una de las diversas plantas es idéntica a todas las demás: un inmenso espacio sin ventanas repleto de sucesivas filas de altísimas estanterías metálicas de color gris, todas ellas llenas de libros hasta el límite de su capacidad, miles de volúmenes, decenas de miles, centenares de miles, un millón, y en ocasiones hasta tú, aficionado a los libros como el que más, te quedas anonadado, angustiado, incluso asqueado al considerar cuántos miles de millones, cuántos billones de palabras contienen esos libros. Todos los días te quedas aislado del mundo durante horas, habitando lo que has dado en denominar una burbuja sin aire, aunque debe haberlo porque estás respirando, pero es aire muerto, aire quieto durante siglos, y en ese ambiente sofocante muchas veces te sientes soñoliento, narcotizado hasta el letargo, y tratas de que no te venza el deseo de echarte a dormir en el suelo.

Sin embargo, en tus tareas de archivar libros a veces te encuentras con hallazgos inesperados, y la nube de aburrimiento que te envuelve se levanta momentáneamente. No es que estés especialmente a disgusto con tu trabajo en la biblioteca, pero a medida que pasa el tiempo y se van acumulando las horas, te resulta cada vez más difícil mantener la concentración en lo que estás haciendo, por mecánicas que puedan ser tus tareas. Una sensación de irrealidad te invade cada vez que pones el pie en ese recinto de silenciosas estanterías, la impresión de que no te encuentras realmente allí, de que estás atrapado en un cuerpo que ha dejado de pertenecerte. Y así sucede que una tarde, sólo dos semanas después de haber merecido el trabajo de ayudante con la única prueba perfecta en los anales de la biblioteca, al encontrarte en un pasillo de historia medieval alemana realizando otra incursión en las estanterías, te llevas un susto de muerte cuando alguien te da unos golpecitos en el hombro por detrás. Te vuelves instintivamente para encararte con la persona que te ha tocado –sin duda alguien que se ha colado de forma inadvertida en esa zona restringida para asaltar o robar a la primera víctima que pueda encontrar– y entonces, con gran alivio, ves al señor Goines, que te está mirando con una compungida expresión en el rostro. Sin decir palabra, alza la mano derecha, dobla el dedo índice en tu dirección, y con gesto impaciente, moviéndolo repetidas veces, te indica que vayas tras él. El hombrecillo echa a andar como un pato por el pasillo, tuerce a la derecha al llegar al corredor, pasa por una fila de estanterías, luego por otra, y vuelve a desviarse a la derecha por un pasillo de historia medieval francesa. Has estado allí con el carro no hace ni veinte minutos, colocando varios libros sobre la vida cotidiana en la Normandía del siglo X, y efectivamente el señor Goines va derecho al sitio en que has estado trabajando. Señala el estante y dice: Fíjate en esto, de modo que te agachas y miras. Al principio no observas nada fuera de lo corriente, pero entonces el señor Goines saca dos libros de la estantería, dos volúmenes separados por una distancia de unos treinta centímetros, con otros tres o cuatro libros entre medias. Tu jefe te pone los dos libros cerca de la cara, indicándote claramente que quiere que leas el número decimal Dewey pegado en el lomo, y sólo entonces te das cuenta de tu error. Has invertido la colocación de los volúmenes, poniendo el primero en el lugar del segundo y dejando el segundo en donde debía estar el primero. Por favor, dice el señor Goines, con voz un tanto desdeñosa, no lo vuelvas a hacer. Si un libro se coloca donde no le corresponde, puede estar perdido durante veinte años o más, quizá para siempre.

Es un asunto de poca importancia, quizás, pero te sientes humillado por tu negligencia. No es que los dos libros en cuestión fueran a perderse (se encontraban en el mismo estante, al fin y al cabo, a sólo unos centímetros uno de otro), pero entiendes lo que el señor Goines trata de decir, y aunque te irrita el tono condescendiente que adopta contigo, te disculpas y prometes prestar más atención en el futuro. Piensas: ¡Veinte años! ¡Para siempre! Esa idea te deja pasmado. Pon algo donde no le corresponde, y aunque siga estando ahí –prácticamente delante de tus narices– puede desaparecer hasta el fin de los tiempos.

Vuelves al carro y sigues colocando libros de historia medieval alemana. Hasta ahora no has sabido que te estaban espiando. Eso te deja mal sabor de boca, y te dices que debes tener cuidado, mantenerte alerta, no dar nunca nada por sentado, ni siquiera en el afable y soporífero recinto de una biblioteca universitaria.

Las expediciones a las estanterías consumen aproximadamente media jornada. Pasas la otra mitad sentado detrás de un pequeño escritorio en los pisos superiores, esperando que de las entrañas del edificio surja un tubo neumático con una papeleta de préstamo que te ordena buscar este o aquel libro para el estudiante o profesor que acaba de pedirlo abajo.»

Vídeo animado sobre la historia del libro

Durante cientos de años, los libros han sido el contenedor universal  de la información, el intercambio de conocimientos y la transmisión de historias. En algún momento, todos nos hemos perdido en el mundo mágico de una novela de fantasía o hemos utilizado nuestra biblioteca para aprender matemáticas, filosofía o historia. Pero la mayoría de nosotros raramente nos detenemos a pensar en la historia de estos humildes dispositivos  que llevan toda esa información tan crucial.

En el breve vídeo de TED-Ed “La evolución del libro,” Julie Dreyfus explora la historia del libro con el fin de hacer una pregunta más amplia: ¿Qué es exactamente un libro? Dreyfuss explica cómo evolucionó el libro con todos sus elementos tal y como los conocemos hoy, el papel, la tinta y la encuadernación. Explicando cómo los componentes físicos como la tinta, y las características estilísticas como las fuentes, proceden de diferentes orígenes históricos. Al final, se pregunta si el cambio desde volúmenes impresos y encuadernados a los libros digitales y dispositivos electrónicos de lectura está cambiando la forma en que leemos. Preguntándose al final si a medida que evoluciona el libro y reemplaza textos encuadernados con pantallas planas y tinta electrónica,»¿son estos objetos y archivos realmente libros?”,”¿Las sensaciones que produce la cubierta o el olor del papel añaden algo crucial para la experiencia lectora, o realmente la magia reside sólo dentro de las palabras, sin importar su presentación formal?”