Cómo organizar un programa de seguridad vial con bicicletas en la biblioteca

Adrienne. Pedal Power: Hosting a Bicycle Safety Program at the Library. Youth Services Playbook, 15 de junio de 2026. Youth Services Playbook

El artículo propone a las bibliotecas públicas incorporar programas de educación sobre seguridad ciclista como una forma de promover el aprendizaje práctico, la salud y la participación comunitaria. La bicicleta se presenta no solo como un medio de transporte sostenible, sino también como una herramienta educativa que permite a niños y familias desarrollar habilidades relacionadas con la movilidad segura, la autonomía y la responsabilidad cívica.

La autora explica que este tipo de iniciativas funcionan mejor cuando la biblioteca establece alianzas con organismos especializados, como departamentos de policía, asociaciones ciclistas, talleres de reparación de bicicletas o entidades de salud pública. Estos colaboradores aportan conocimientos técnicos, realizan revisiones de bicicletas y cascos, enseñan normas básicas de circulación y organizan circuitos prácticos donde los participantes pueden aplicar lo aprendido en un entorno seguro.

El programa puede incluir numerosas actividades complementarias: inspecciones de seguridad de bicicletas, ajuste y distribución de cascos, talleres de mantenimiento básico, demostraciones sobre señalización vial, recorridos por circuitos de habilidad («bike rodeos»), sorteos o donaciones de bicicletas restauradas y exposiciones bibliográficas sobre movilidad sostenible, deporte y educación vial. De este modo, la biblioteca combina la alfabetización informacional con el aprendizaje experiencial y la promoción de hábitos saludables.

Además del componente educativo, el artículo destaca el valor social del programa. Facilitar el acceso a bicicletas y a formación sobre su uso contribuye a reducir desigualdades, favorece la movilidad de familias con menos recursos y fortalece el papel de la biblioteca como espacio comunitario comprometido con el bienestar, la sostenibilidad y la inclusión. La actividad también atrae a nuevos usuarios que quizá no participan habitualmente en los servicios bibliotecarios tradicionales.

Como conclusión, la autora anima a las bibliotecas a adaptar estas iniciativas a las necesidades de su comunidad, independientemente de su tamaño. Con una buena planificación y el apoyo de socios locales, un programa de seguridad ciclista puede convertirse en una actividad de gran impacto que refuerza la misión de la biblioteca como centro de aprendizaje, encuentro y servicio público.

Las mujeres jóvenes recurren más que los hombres a los influencers para informarse sobre salud y bienestar

Pew Research Center. (13 de julio de 2026). Nearly 6 in 10 young women get health and wellness information from influencers. https://www.pewresearch.org/short-reads/2026/07/13/nearly-6-in-10-young-women-get-health-and-wellness-information-from-influencers/

Un nuevo análisis del Pew Research Center revela que las mujeres jóvenes constituyen el grupo demográfico que más recurre a los influencers y creadores de contenido para obtener información relacionada con la salud y el bienestar.

En concreto, el 57 % de las mujeres estadounidenses de entre 18 y 29 años afirma obtener este tipo de información a través de influencers en redes sociales o pódcasts, una proporción diez puntos superior a la de los hombres de la misma edad. El estudio pone de manifiesto el creciente papel que desempeñan las redes sociales como fuente de información sanitaria para las nuevas generaciones y cómo las diferencias de género condicionan el consumo de estos contenidos.

La investigación también muestra que las mujeres jóvenes no solo recurren con mayor frecuencia a estos creadores, sino que además están mucho más expuestas a contenidos relacionados con la belleza, la apariencia física, la alimentación, el ejercicio y el estilo de vida saludable. Los algoritmos de las plataformas tienden a mostrarles de forma recurrente publicaciones sobre cuidado personal, pérdida de peso, rutinas de entrenamiento o recomendaciones nutricionales, configurando un ecosistema informativo donde la salud se mezcla con la estética y el bienestar personal. Esta mayor exposición contribuye a que las redes sociales tengan una influencia significativa en la percepción que muchas jóvenes desarrollan sobre el cuerpo, la alimentación y los hábitos saludables.

El estudio forma parte de una investigación más amplia publicada por Pew en 2026 sobre los influencers especializados en salud y bienestar. Ese informe señala que cuatro de cada diez adultos estadounidenses obtienen información sanitaria de influencers o pódcasts y que la proporción aumenta hasta aproximadamente la mitad entre los menores de 50 años. Sin embargo, el hecho de consumir este contenido no implica una confianza absoluta: muchos usuarios afirman contrastar posteriormente la información con profesionales sanitarios u otras fuentes fiables antes de tomar decisiones relacionadas con su salud.

Los investigadores subrayan que el fenómeno presenta tanto oportunidades como riesgos. Por un lado, los influencers pueden facilitar el acceso a información sobre prevención, ejercicio físico, nutrición o salud mental, especialmente entre públicos jóvenes que difícilmente consumirían contenidos institucionales. Por otro, la mezcla de consejos basados en evidencia con recomendaciones comerciales, opiniones personales o información no verificada puede favorecer la difusión de desinformación sanitaria. Por ello, el estudio destaca la importancia de reforzar la alfabetización en salud y el pensamiento crítico para que los usuarios puedan distinguir entre contenido fiable y mensajes motivados por intereses comerciales o carentes de respaldo científico.

Propiedad intelectual y tecnologías de la información con Carlos Guervós. Planeta Biblioteca 2027/07/17.

Propiedad intelectual y tecnologías de la información con Carlos Guervós

Planeta Biblioteca 2027/07/17.

ESCUCHAR

Descargar

Carlos Guervós Maíllo es un jurista y alto funcionario del Estado español, perteneciente al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, cuya trayectoria profesional ha estado especialmente vinculada a la propiedad intelectual, las políticas culturales y la Administración pública. A lo largo de su carrera ha ocupado diversos cargos de responsabilidad en la Administración General del Estado, tanto en el ámbito del Ministerio de Cultura como en otros departamentos ministeriales.

En esta entrevista de Radio USAL, Carlos analiza la evolución de la propiedad intelectual desde su experiencia como responsable institucional en la Administración pública y como divulgador especializado. Explica cómo el derecho de autor ha pasado de centrarse en la protección de las obras en soportes tradicionales a enfrentarse a desafíos completamente nuevos derivados de la digitalización, las plataformas globales y, especialmente, la irrupción de la inteligencia artificial generativa. A su juicio, el marco jurídico debe seguir evolucionando para ofrecer seguridad jurídica tanto a los creadores como a quienes desarrollan nuevas tecnologías.

Durante la conversación, Guervós defiende que la propiedad intelectual constituye mucho más que un instrumento jurídico, ya que representa un elemento estratégico para el desarrollo económico, la innovación y la diversidad cultural. Insiste en la necesidad de encontrar un equilibrio entre la protección de los derechos de autores, artistas y editores y el acceso al conocimiento, una cuestión especialmente relevante para bibliotecas, universidades y centros de investigación, que desempeñan un papel esencial en la difusión responsable de la cultura y el conocimiento.

Otro de los ejes de la entrevista es el impacto de la inteligencia artificial sobre los derechos de autor. Guervós reflexiona sobre el uso masivo de obras protegidas para entrenar modelos de IA y subraya la importancia de establecer mecanismos de transparencia sobre los datos utilizados, así como sistemas de compensación y reconocimiento adecuados para los titulares de derechos. Considera que la legislación europea avanza en esa dirección, aunque todavía quedan importantes retos regulatorios por resolver.

La conversación también aborda la transformación de la lucha contra la piratería digital y la necesidad de adaptar las estrategias de protección a un entorno tecnológico en constante cambio. Guervós sostiene que la respuesta no debe limitarse a medidas sancionadoras, sino que debe combinar educación, concienciación, innovación y marcos legales eficaces que favorezcan tanto la creación como el acceso legítimo a los contenidos.

Finalmente, dirige un mensaje a los jóvenes creadores e investigadores, animándolos a innovar, compartir conocimiento y aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías, pero sin perder de vista la importancia de proteger el trabajo creativo y respetar los derechos de propiedad intelectual como base para un ecosistema cultural sostenible.

Carlos Ross y los desordenados presenta «El inútil combate». Viviendo en la era pop 2027/07/17

Carlos Ross y los desordenados presenta «El inútil combate». 

Viviendo en la era pop 2027/07/17

ESCUCHAR

Descargar

Carlos Ross y Los Desordenados es el proyecto musical del compositor y músico salmantino Carlos Guervós Maíllo, quien adopta el nombre artístico de Carlos Ross para desarrollar una propuesta de autor que fusiona rock, canción de autor, poesía y reflexión social. Más que una banda al uso, el proyecto gira en torno a las composiciones de Guervós, construyendo un universo sonoro y literario de fuerte personalidad.

Con motivo de la presentación de su nuevo trabajo, El inútil combate, el programa contó además con una visita sorpresa muy especial: Miguel Ángel Adame, músico y antiguo compañero de Carlos en la primera formación Visión Simultánea. Su reencuentro permitió recordar los orígenes musicales de ambos y recuperar dos de los temas más emblemáticos del grupo, «La atmósfera del suelo» y «QWERTY», reinterpretados y actualizados por Carlos Guervós cuatro décadas después de su composición, ofreciendo una mirada contemporánea a unas canciones que forman parte de la memoria musical salmantina.

La obra de Carlos Ross se distingue por unas letras de profundo contenido literario y crítico, en las que se exploran cuestiones como la precariedad laboral, la pérdida de derechos, la identidad, la memoria, la alienación y las contradicciones de la sociedad contemporánea. El inútil combate continúa esa línea creativa, proponiendo un diálogo entre música, pensamiento y compromiso, en el que la palabra adquiere un protagonismo tan relevante como la propia interpretación musical.

Una propuesta para transformar la comunicación científica mediante el acceso abierto diamante

Thomas, Camille, y Romain Vaucher. Guest Post — From Parasitism to Symbiosis: Escaping Peer-Pressure and For-Profit Publishers Through Diamond Open Access. The Scholarly Kitchen, 16 de julio de 2026.

Los autores recurren a una metáfora inspirada en la ecología para describir la evolución de la publicación científica. Comparan el sistema actual de comunicación académica con una relación de parasitismo, en la que las editoriales comerciales obtienen importantes beneficios económicos a partir del trabajo de investigadores, revisores y editores, quienes producen, evalúan y mejoran los artículos sin recibir compensación directa por esas tareas.

Según esta visión, el sistema ha evolucionado hacia un modelo donde la presión por publicar en revistas de alto impacto ha consolidado la dependencia de los investigadores respecto a un reducido grupo de grandes editoriales, limitando la capacidad de la comunidad científica para controlar sus propios canales de difusión.

El artículo sostiene que esta situación está alimentada por la denominada «peer pressure» académica, es decir, la presión institucional y profesional para publicar en determinadas revistas como requisito para obtener financiación, promociones o reconocimiento científico. Esta cultura de evaluación incentiva a los investigadores a priorizar el prestigio de la revista por encima de la apertura, la colaboración o el impacto social de la investigación. En consecuencia, el conocimiento generado con fondos públicos acaba frecuentemente bajo modelos comerciales que restringen el acceso o trasladan elevados costes de publicación a los propios autores mediante las tasas APC (Article Processing Charges).

Como alternativa, los autores defienden el Acceso Abierto Diamante (Diamond Open Access), un modelo en el que ni los lectores pagan por acceder a los contenidos ni los autores deben abonar costes por publicar. Estas revistas son gestionadas por universidades, sociedades científicas o comunidades académicas y se apoyan en infraestructuras abiertas, financiación institucional y colaboración entre investigadores. Para Thomas y Vaucher, este enfoque devuelve el control de la comunicación científica a quienes producen el conocimiento, favoreciendo un ecosistema más equitativo, transparente y orientado al interés público en lugar del beneficio empresarial.

Los autores argumentan que la transición hacia un modelo verdaderamente sostenible no depende únicamente de crear más revistas de acceso abierto diamante, sino de transformar los sistemas de evaluación científica. Mientras las universidades y los organismos financiadores continúen otorgando un peso desproporcionado a indicadores como el factor de impacto o el prestigio de determinadas cabeceras, los investigadores seguirán teniendo incentivos para publicar en editoriales comerciales. Por ello, proponen revisar los criterios de evaluación de la carrera investigadora para valorar la calidad intrínseca de los trabajos, las prácticas de ciencia abierta, la reproducibilidad y la contribución a la comunidad científica.

El texto concluye con una llamada a construir un ecosistema editorial basado en la simbiosis en lugar del parasitismo. En este nuevo modelo, investigadores, instituciones, bibliotecas, financiadores y editores comunitarios colaborarían para compartir infraestructuras, conocimientos y responsabilidades, fortaleciendo una comunicación científica abierta, sostenible y gobernada por la propia comunidad académica. Los autores reconocen que el acceso abierto diamante afronta importantes desafíos relacionados con la financiación, la escalabilidad y la visibilidad internacional, pero sostienen que representa una vía realista para recuperar la soberanía de la ciencia sobre sus propios procesos de publicación y difusión.

Un distrito escolar de Nueva York prueba un profesor robot con IA para apoyar la enseñanza

DiBenedetto, Chase. A New York School District Is Testing Robot Teachers. Mashable, 15 de julio de 2026. https://mashable.com/tech/new-york-school-testing-robot-teacher?utm_source=flipboard&utm_content=user/Mashable

El distrito escolar Salamanca City Central School District, situado en el estado de Nueva York, ha puesto en marcha un proyecto piloto para incorporar un profesor robot humanoide impulsado por inteligencia artificial en sus aulas de secundaria. La iniciativa, desarrollada en colaboración con la empresa canadiense Realbotix, introduce un asistente educativo denominado Sally, diseñado para complementar el trabajo de los docentes y ofrecer apoyo personalizado a los estudiantes tanto durante las clases como fuera del horario escolar. Según sus responsables, el sistema representa uno de los primeros despliegues reales de robots humanoides con IA en un entorno educativo estadounidense.

El robot forma parte de la serie M-Series de Realbotix y utiliza procesamiento del lenguaje natural, reconocimiento de expresiones faciales y capacidades conversacionales para interactuar con alumnos y profesores. Permanecerá sentado en el aula y podrá realizar movimientos del torso, la cabeza y el rostro para ofrecer una comunicación más natural. Además, los estudiantes podrán identificarse mediante un código personal para que el sistema acceda a su historial de aprendizaje y adapte las explicaciones, ejercicios y recomendaciones a las necesidades de cada uno. También estará disponible como asistente virtual las 24 horas para resolver dudas y ayudar con los deberes.

El proyecto comenzará en las asignaturas de Inteligencia Artificial y Robótica del instituto, integradas en el programa educativo Woz ED STEM Pathway, impulsado por Steve Wozniak para fomentar las competencias en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Si la experiencia resulta satisfactoria, el distrito contempla ampliar el uso del robot a otras materias y cursos. El superintendente del distrito, Mark Beehler, defiende que la escuela debe enseñar a utilizar la inteligencia artificial de forma responsable en lugar de intentar prohibirla, ya que considera que estas herramientas formarán parte del futuro profesional de los estudiantes.

Los desarrolladores insisten en que Sally no sustituirá al profesorado, sino que actuará como un asistente pedagógico capaz de responder preguntas, ofrecer explicaciones adicionales, traducir contenidos, reforzar conceptos y proporcionar apoyo individualizado. Para minimizar riesgos, el sistema incorpora salvaguardas específicas para el ámbito educativo: está entrenado con el currículo del distrito y dispone de mecanismos para detectar conversaciones relacionadas con autolesiones, suicidio u otras situaciones de riesgo, notificándolas automáticamente a los responsables del centro.

No obstante, la iniciativa también ha generado interrogantes. Expertos y organizaciones educativas advierten de que la creciente presencia de la IA en las aulas puede incrementar la dependencia tecnológica, reducir el pensamiento crítico y acentuar desigualdades si se utiliza como sustituto del profesorado o como solución a la falta de recursos humanos. Estas preocupaciones se suman al debate nacional sobre el papel de la inteligencia artificial en la educación, en un momento en que diversos distritos escolares estadounidenses experimentan con asistentes inteligentes mientras padres, investigadore

Las habilidades cognitivas que podríamos estar perdiendo silenciosamente por culpa de la inteligencia artificial

Essel, Rocky. The Cognitive Skills We May Be Quietly Losing to AI. HackerNoon, 16 de julio de 2026. https://hackernoon.com/the-cognitive-skills-we-may-be-quietly-losing-to-ai?utm_source=flipboard&utm_content=other

Se plantea una reflexión sobre un efecto menos visible de la inteligencia artificial: su posible impacto en las capacidades cognitivas humanas. El autor sostiene que el verdadero desafío de la IA no reside únicamente en la automatización del trabajo o en la transformación de las profesiones, sino en el riesgo de que las personas dejen de ejercitar habilidades fundamentales como el razonamiento, la escritura, la memoria, la resolución de problemas o la creatividad. A medida que los asistentes inteligentes se convierten en herramientas habituales para estudiar, trabajar o tomar decisiones, existe el peligro de delegar progresivamente procesos mentales que hasta ahora contribuían al desarrollo de nuestras capacidades intelectuales.

Uno de los argumentos centrales es que la IA ofrece beneficios indiscutibles. Facilita la comunicación, democratiza el acceso al conocimiento, acelera el desarrollo de software, mejora la productividad profesional y permite que una sola persona pueda realizar tareas que antes requerían equipos completos. Además, ayuda a comprender documentos complejos, ofrece apoyo en ámbitos como la salud o el derecho y amplía las oportunidades de innovación y emprendimiento. Sin embargo, el autor advierte de que esta enorme utilidad puede ocultar un coste cognitivo: cuanto más dependemos de la IA para pensar, menor es el esfuerzo intelectual que realizamos por nosotros mismos.

El artículo establece una comparación entre la inteligencia artificial y las redes sociales. Mientras que los efectos psicológicos de estas últimas pudieron estudiarse porque millones de personas consumían contenidos similares, la IA genera conversaciones completamente personalizadas para cada usuario. Esa personalización convierte cada interacción en una experiencia única, lo que dificulta enormemente medir sus consecuencias cognitivas y emocionales. Según el autor, este carácter individualizado hace más complicado detectar patrones de dependencia o deterioro intelectual antes de que se conviertan en un problema generalizado.

Para ilustrar este fenómeno, el autor recurre a una experiencia personal relacionada con el uso constante de calculadoras. Explica cómo, tras años delegando operaciones sencillas en dispositivos electrónicos, descubrió que había perdido la agilidad para realizar cálculos mentales básicos. Utiliza este ejemplo como metáfora de lo que podría suceder con otras habilidades intelectuales si la inteligencia artificial comienza a asumir tareas de razonamiento, redacción, análisis o resolución de problemas. La preocupación no es que la tecnología realice esas funciones mejor que los humanos, sino que las personas dejen de practicarlas y, con ello, pierdan la destreza necesaria para ejecutarlas de forma autónoma.

Otro aspecto relevante es la preocupación por las nuevas generaciones. Los niños que crezcan rodeados de asistentes inteligentes podrían desarrollar formas de aprendizaje muy diferentes a las de generaciones anteriores. El autor se pregunta si seguirán experimentando el esfuerzo, el ensayo y error y la práctica continuada que tradicionalmente han permitido construir capacidades cognitivas sólidas. Aunque reconoce que es imposible predecir con exactitud qué competencias serán esenciales en el futuro, considera imprescindible reflexionar sobre cuáles no deberían dejarse completamente en manos de la inteligencia artificial.

Finalmente, el artículo evita ofrecer respuestas categóricas y concluye que la sociedad se encuentra ante una transformación de enorme magnitud cuyos efectos todavía desconocemos. Más que rechazar la inteligencia artificial, propone utilizarla con conciencia crítica, evitando que la búsqueda de eficiencia conduzca a una progresiva pérdida de autonomía intelectual. Diversos investigadores y expertos comparten preocupaciones similares, señalando que un uso excesivamente pasivo de la IA puede favorecer el denominado cognitive offloading (delegación cognitiva), reduciendo el pensamiento crítico y la capacidad de aprendizaje independiente si no se mantiene una participación activa del usuario.

La sustitución de enfermeras por inteligencia artificial en Nueva York reabre el debate sobre el futuro del trabajo sanitario

Landymore, Frank. Health Care Workers Furious as NYC Replaces Nurses With AI. Futurism, 15 de julio de 2026. Futurism

El artículo analiza la creciente controversia generada tras el despido de doce enfermeras del hospital Montefiore, en el Bronx (Nueva York), cuyos puestos han sido sustituidos por un sistema de inteligencia artificial destinado a automatizar tareas de revisión clínica y gestión administrativa relacionadas con la autorización de tratamientos por parte de las aseguradoras.

La decisión ha provocado una fuerte reacción del sindicato New York State Nurses Association (NYSNA), que denuncia que el hospital está reemplazando décadas de experiencia clínica por un software cuya eficacia y seguridad no han sido suficientemente demostradas.

Las enfermeras afectadas desempeñaban funciones de utilization review, un proceso esencial para revisar historiales médicos, justificar la necesidad clínica de determinados tratamientos y negociar con las compañías aseguradoras la cobertura de la atención sanitaria. Aunque estas tareas no implican atención directa al paciente, requieren conocimientos clínicos, capacidad de interpretación y comunicación con médicos y aseguradoras. Según las profesionales despedidas, la inteligencia artificial difícilmente puede sustituir el juicio profesional necesario para resolver casos complejos o situaciones que exigen contextualización y experiencia acumulada durante años de práctica.

La polémica adquiere una dimensión mayor porque los despidos se producen pocos meses después de una de las mayores huelgas de enfermería de la historia de Nueva York. Tras semanas de movilizaciones, los sindicatos habían conseguido incluir en el nuevo convenio laboral cláusulas específicas destinadas a limitar el uso de la inteligencia artificial como herramienta de sustitución de profesionales. Los representantes sindicales sostienen que la actuación del hospital vulnera el espíritu de esos acuerdos y constituye un precedente preocupante para el conjunto del sistema sanitario estadounidense.

Otro aspecto destacado es la preocupación por la empresa tecnológica encargada del sistema de IA, Datavant, debido a sus colaboraciones con Palantir, compañía conocida por sus proyectos de análisis masivo de datos y contratos con organismos gubernamentales. El sindicato advierte de los posibles riesgos para la privacidad de los historiales clínicos y cuestiona la conveniencia de que información médica extremadamente sensible pueda ser procesada mediante plataformas automatizadas vinculadas a grandes empresas tecnológicas.

Por su parte, Montefiore rechaza las acusaciones y afirma que la implantación de estas herramientas afecta únicamente a procesos administrativos, no a la atención clínica directa. El hospital sostiene que la incorporación de nuevas tecnologías busca mejorar la eficiencia operativa y optimizar la gestión documental, negando que se esté comprometiendo la calidad asistencial. Sin embargo, para los sindicatos y numerosos expertos, la cuestión trasciende este caso concreto y plantea un debate mucho más amplio sobre el papel que debe desempeñar la inteligencia artificial en la sanidad: si debe actuar como apoyo a los profesionales o convertirse en un sustituto de determinadas funciones especializadas.

El caso se ha convertido así en uno de los primeros ejemplos ampliamente documentados de sustitución de personal sanitario por sistemas de inteligencia artificial en Estados Unidos. Más allá de su impacto laboral inmediato, pone de relieve los desafíos éticos, legales y organizativos que acompañan a la incorporación de la IA en los servicios de salud, especialmente en ámbitos donde la experiencia clínica, el razonamiento profesional y la responsabilidad sobre las decisiones siguen siendo elementos difíciles de automatizar.

Publicación lenta, impacto duradero: Robert Harington reivindica el valor de no ser siempre el primero

Harington, Robert. Slow Food, Slow Publishing: The Beauty of Not Being First. The Scholarly Kitchen, 15 de julio de 2026. The Scholarly Kitchen.

Robert Harington, director editorial de la American Mathematical Society (AMS), propone en este artículo una reflexión crítica sobre la creciente obsesión de la comunicación científica por la velocidad. Frente a un ecosistema dominado por la urgencia de publicar antes que los demás, la presión por adoptar inmediatamente cada nueva tendencia tecnológica y la acelerada irrupción de la inteligencia artificial, el autor defiende una filosofía de la «publicación lenta» (slow publishing). Inspirándose en movimientos como el slow food y el periodismo lento, sostiene que la calidad, la reflexión y el compromiso con la comunidad científica deben prevalecer sobre la carrera permanente por ser los primeros en innovar o difundir resultados.

El artículo parte de la experiencia cotidiana del propio Harington en la AMS, donde observa cómo el debate editorial gira constantemente en torno a cuestiones urgentes: la crisis de la financiación científica, la búsqueda de nuevos modelos de negocio o la incorporación de la inteligencia artificial generativa en la creación de manuscritos. Aunque reconoce la importancia de estos desafíos, advierte que muchas veces la rapidez con la que el sector intenta reaccionar conduce a decisiones precipitadas y políticas cuyo impacto real sobre los autores resulta limitado. Para el autor, la publicación académica necesita recuperar espacios para la deliberación, el análisis y la evaluación pausada antes de adoptar cambios estructurales.

Como ejemplo tangible de esta filosofía, Harington describe el taller de impresión de la American Mathematical Society, que continúa produciendo libros mediante procesos cuidadosamente controlados, aunque incorporando tecnologías digitales modernas. La elaboración de una obra académica —desde la escritura y la revisión hasta la impresión y encuadernación— requiere tiempo y atención al detalle. Ese ritmo pausado no representa un retraso, sino una garantía de calidad y permanencia. Según el autor, disciplinas como las matemáticas, las humanidades o la economía demuestran que la excelencia científica no depende necesariamente de la velocidad de publicación, sino de la solidez intelectual de los contenidos y de su capacidad para perdurar.

El texto también aborda la cuestión del acceso abierto. Harington explica que la AMS ha optado por modelos Green y Diamond Open Access, evitando los cargos por procesamiento de artículos (APC). Considera que esta estrategia responde mejor a las características de la comunidad matemática, donde conviven libros, revistas y repositorios de preprints como arXiv dentro de un ecosistema equilibrado. Al no dejarse arrastrar por cada nueva moda editorial, la sociedad ha podido observar cómo numerosos modelos comerciales aparecían y desaparecían, mientras mantenía un sistema centrado en el servicio a la comunidad investigadora y en la sostenibilidad a largo plazo.

Respecto a la inteligencia artificial, el autor adopta una postura deliberadamente moderada. Reconoce que la IA ya forma parte de los flujos de trabajo de autores, editores y lectores, pero rechaza convertirla en el eje que defina el futuro de la publicación científica. En su opinión, la IA debe entenderse como una herramienta útil, no como un elemento que sustituya el criterio editorial, la revisión por pares o el valor intelectual de las obras académicas. La verdadera innovación consiste en integrar estas tecnologías de forma prudente, sin perder de vista los principios fundamentales de rigor, transparencia y servicio a la comunidad científica.

Como conclusión, Harington reivindica que existe una auténtica belleza —y también una lógica empresarial— en avanzar más despacio. No propone rechazar la innovación ni ignorar los cambios tecnológicos, sino observarlos con calma, comprender sus implicaciones y adoptar únicamente aquellas transformaciones que aporten un beneficio real y duradero. En un contexto donde la inmediatez parece haberse convertido en un valor absoluto, el autor recuerda que la misión de la publicación académica no consiste en ganar la carrera de la velocidad, sino en construir conocimiento fiable, duradero y útil para las generaciones futuras.

Cómo cambian los comportamientos y valores de sus modelos de IA según el idioma y la versión utilizada.

Anthropic. (2026). Claude’s values across models and languages. Anthropic Research. https://www.anthropic.com/research/claude-values-models-languages

Anthropic presenta una investigación destinada a comprender cómo los modelos de la familia Claude expresan valores en sus respuestas y cómo estos varían tanto entre diferentes versiones del modelo como entre distintos idiomas.

El estudio se basa en el análisis de 309.815 conversaciones reales y anonimizadas mantenidas con Claude.ai, centradas exclusivamente en consultas subjetivas, es decir, aquellas en las que no existe una única respuesta correcta y en las que el sistema debe realizar juicios, recomendaciones o interpretaciones. A partir de este enorme conjunto de datos, los investigadores identificaron más de 3.300 valores presentes en las respuestas del modelo, que posteriormente agruparon en categorías más generales para construir un mapa del comportamiento ético y comunicativo de Claude.

Uno de los hallazgos más relevantes es que las diferencias entre modelos no se limitan al rendimiento técnico, sino que también afectan al estilo de interacción y a la forma en que el sistema manifiesta determinados valores. Mediante técnicas estadísticas de reducción de dimensiones, Anthropic identificó cuatro ejes fundamentales que describen estas variaciones: deferencia frente a cautela, calidez frente a rigor, profundidad frente a brevedad y franqueza frente a orientación a la ejecución. Así, algunos modelos muestran una mayor tendencia a ofrecer respuestas empáticas y alentadoras, mientras que otros privilegian el análisis crítico, la precisión o la objetividad. Estas diferencias son relativamente moderadas, pero suficientemente consistentes como para caracterizar la personalidad comunicativa de cada versión de Claude.

La investigación también demuestra que el idioma en el que interactúa el usuario influye de forma significativa en la expresión de estos valores. Claude no responde exactamente igual cuando conversa en inglés, español, ruso, árabe o hindi. Por ejemplo, las conversaciones en hindi tienden a reflejar un estilo más cálido y alentador, mientras que las realizadas en ruso presentan respuestas más rigurosas, analíticas y orientadas a solicitar evidencias. En inglés predominan la cautela y la profundidad argumentativa, mientras que otros idiomas muestran combinaciones distintas de franqueza, concisión o deferencia. Anthropic subraya que estas diferencias no implican que un idioma produzca respuestas mejores o peores, sino que reflejan patrones estadísticos derivados de las interacciones reales y de los contextos culturales asociados a cada lengua.

Otro aspecto importante del trabajo es que estas variaciones no fueron obtenidas mediante la traducción de los mismos mensajes a diferentes idiomas, sino analizando conversaciones auténticas desarrolladas por usuarios de todo el mundo. Esto significa que el estudio captura diferencias surgidas de los propios contextos culturales, de las expectativas de los usuarios y de las formas particulares de comunicación presentes en cada comunidad lingüística. Los investigadores advierten, por tanto, que los resultados describen tendencias observadas en la práctica y no permiten establecer relaciones causales ni afirmar que un idioma determine necesariamente un determinado comportamiento del modelo.

Anthropic considera que este tipo de investigaciones constituye un paso importante hacia el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial más transparentes y alineados con los valores humanos. Comprender qué valores expresa un modelo, cómo cambian según el contexto lingüístico y cultural y cómo evolucionan entre diferentes generaciones de modelos permitirá diseñar mecanismos de evaluación más precisos y políticas de alineamiento más sofisticadas. En lugar de asumir que los modelos son completamente neutrales, el estudio propone entenderlos como sistemas cuya conducta refleja una compleja interacción entre entrenamiento, diseño, idioma y contexto de uso, abriendo nuevas líneas de investigación sobre la gobernanza ética y la adaptación cultural de los grandes modelos de lenguaje.