Posición del Comité Consultivo de Derecho de Autor y otros Asuntos Jurídicos de IFLA sobre la Inteligencia Artificial

Levine, Melissa, y Advisory Committee on Copyright and other Legal Matters (CLM). 2024. «Advisory Committee on Copyright and Other Legal Matters Position on Artificial Intelligence», octubre.

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Este documento está diseñado para ayudar a las bibliotecas miembros de IFLA a navegar los problemas de derechos de autor relacionados con el uso de la IA y a apoyar el desarrollo de programas y servicios bibliotecarios relevantes. También respalda el trabajo del Grupo de Interés Especial de IFLA sobre Inteligencia Artificial, alineándose con el Manifiesto y el plan de Comunicación y Outreach de IFLA.

Consideraciones:

  • La aparición de tecnologías de IA plantea múltiples consideraciones para las bibliotecas, incluida la forma en que se utiliza el contenido y quién lo utiliza. Las bibliotecas están en una posición única para liderar en este ámbito, afirmando su papel como innovadoras, desde la inclusión de contenido generado por IA en sus colecciones hasta la mejora y eficiencia en la entrega de servicios de referencia y préstamo interbibliotecario.
  • En muchos países, las leyes de derechos de autor (tanto derechos económicos como morales) han evolucionado para adaptarse a tecnologías innovadoras y son adecuadas para abordar las preocupaciones legítimas de los creadores, incluidas las bibliotecas en su rol como creadoras de procesos y servicios basados en IA.
  • La legislación relacionada con la IA a menudo también existe fuera del ámbito del derecho de autor. Para temas no relacionados con los derechos de autor, como salud, seguridad, privacidad y cuestiones éticas, se debe acudir a la fuente de información política más adecuada. Las bibliotecas deben considerar las herramientas de IA desde un enfoque basado en valores, asegurándose de que no comprometan la libertad de expresión, la privacidad ni otras áreas de preocupación.

Recomendaciones:

  • Las bibliotecas deben ofrecer capacitación y desarrollo esenciales sobre tecnologías en evolución, incluida la IA, para apoyar a empleados, investigadores y otros usuarios de la biblioteca.
  • En jurisdicciones donde la ley de derechos de autor no respalda los usos típicos y en evolución de la IA por parte de las bibliotecas, se debe abogar para informar a los tomadores de decisiones sobre los beneficios de expandir las limitaciones y excepciones existentes para permitir usos como la minería de texto y datos (TDM).
  • Las convenciones de derechos humanos existentes deberían guiar el desarrollo de trabajos normativos relacionados con la IA. Se deben apoyar los esfuerzos de las bibliotecas para desarrollar prácticas éticas en respuesta a las preocupaciones relacionadas con las herramientas de IA.
  • Los contratos para recursos bibliotecarios licenciados no deben incluir cláusulas que obstaculicen o restrinjan indebidamente el uso de la IA por parte de los usuarios de la biblioteca ni que impidan el uso de excepciones aplicables en la ley de derechos de autor.
  • Las bibliotecas se comprometen a abordar los sesgos mientras navegan por los desafíos de derechos de autor. El acceso limitado a datos y recursos puede conducir a sesgos en los sistemas de IA, por lo que abogamos por el monitoreo continuo de los servicios de IA en las bibliotecas para garantizar la diversidad y el acceso equitativo a la información.

Bibliotecario del futuro

Librarian Futures. Sage, 2024

Librarian Futures es una serie de libros blancos que exploran las relaciones entre bibliotecarios y usuarios en la era digital.

La serie «Futuros para Bibliotecarios» incluye:

Futuros para Bibliotecarios Parte I: Comportamientos y Relaciones entre Bibliotecarios y Usuarios en la Era Digital

Basado en una encuesta de 4.000 bibliotecarios y usuarios, este informe analiza las interacciones entre ellos en la era digital, destacando la importancia del bibliotecario.

Principales Hallazgos:

  • Existe una brecha de conocimiento entre lo que los usuarios necesitan y el apoyo que los bibliotecarios pueden ofrecer.
  • El 79% de los docentes y el 74% de los estudiantes inician su búsqueda fuera de la biblioteca, pero el uso de servicios bibliotecarios sigue siendo alto.
  • Los bibliotecarios son más apreciados por los usuarios de lo que anticipaban, con un 84% de los docentes valorando su labor.

Futuros para Bibliotecarios Parte II: La Brecha de Conocimiento entre Bibliotecarios y Estudiantes

Un proyecto liderado por estudiantes en 2022 reveló la brecha entre lo que los estudiantes necesitan y lo que la biblioteca ofrece en cuanto a recursos y listas de lecturas.

Principales Hallazgos:

  • Hay una brecha entre las necesidades de los estudiantes y lo que les ofrece la biblioteca.
  • Solo el 12% de los estudiantes ha recibido formación en alfabetización informacional, una habilidad crucial.
  • El 75% de los estudiantes no perciben a los bibliotecarios como facilitadores de acceso a recursos.

Futuros para Bibliotecarios Parte III: El Panorama de Habilidades de los Bibliotecarios

Este informe, en colaboración con Skilltype, explora las habilidades emergentes necesarias para que las bibliotecas académicas cumplan su misión en una década marcada por cambios sociales, políticos y tecnológicos, y satisfagan las necesidades de los usuarios actuales. Se recabaron opiniones de más de 2.000 profesionales de bibliotecas académicas, desde bibliotecarios hasta directores.

Principales Hallazgos:

  • Los bibliotecarios confían en su capacidad para atender a los usuarios, pero menos de la mitad se siente segura de avanzar en su carrera.
  • El 37% se siente poco preparado para responder a preguntas sobre IA generativa.
  • Menos del 20% siente que sus esfuerzos por aprender nuevas habilidades son valorados por los estudiantes.

Las gafas Ray-Ban Meta pueden usarse para reconocer a personas y acceder a información personal como dirección, número de teléfono y familiares a través del reconocimiento facial.

Matt Binder, «Ray-Ban Meta Glasses Can Be Used to Dox Strangers via Facial Recognition, According to Harvard Students. Here’s How to Protect Yourself.», Mashable, 3 de octubre de 2024, https://mashable.com/article/ray-ban-meta-smart-glasses-students-facial-recognition-dox-strangers.

Dos estudiantes de Harvard han transformado las Meta Ray-Ban Smart Glasses en una poderosa herramienta de reconocimiento facial que puede identificar a cualquier persona y revelar detalles personales como su dirección, número de teléfono y familiares. Lo lograron desarrollando una plataforma de inteligencia artificial llamada I-XRAY, que convierte las gafas inteligentes en un dispositivo de vigilancia personal. Aunque estas gafas están diseñadas para captar fotos y videos de manera más inmersiva, los estudiantes las han llevado un paso más allá al integrar un motor de búsqueda facial.

El proceso de I-XRAY tiene tres etapas clave. Primero, las gafas capturan el rostro de una persona a través de la cámara incorporada. Luego, el motor de búsqueda facial de I-XRAY identifica el rostro y le asigna un nombre. En segundo lugar, una vez que el sistema identifica el nombre, realiza búsquedas en varias bases de datos públicas y privadas para encontrar información adicional sobre la persona. Por último, I-XRAY organiza los datos recolectados —nombre, dirección, teléfono, familiares y más— en un solo documento.

En un video demostrativo, los estudiantes muestran cómo se acercan a personas en la calle y, con las gafas puestas, acceden instantáneamente a datos personales. Al hacer preguntas como «¿Asististe a tal escuela?», revelan que la información es exacta y de fácil acceso, lo que genera preocupación sobre las capacidades invasivas de esta tecnología. Este experimento no solo demuestra el potencial de la inteligencia artificial para la vigilancia, sino que pone en alerta sobre cómo este tipo de herramientas podría ser mal utilizada. Aunque los estudiantes aseguran que su intención no es violar la privacidad, sino iniciar un debate sobre los riesgos de los dispositivos inteligentes, el hecho de que cualquiera pueda acceder a información tan sensible plantea preguntas sobre la regulación de estas tecnologías.

Este dilema recuerda los primeros días del iPhone, cuando los usuarios intentaban «liberar» sus dispositivos, lo que generaba preocupaciones de seguridad. Los estudiantes de Harvard sostienen que, al igual que en aquellos días, estamos en un momento crítico donde debemos aprender a protegernos contra las amenazas antes de que sea demasiado tarde. Aunque no se puede prevenir completamente el uso de herramientas como I-XRAY, existen medidas que las personas pueden tomar para protegerse de la exposición a la vigilancia mediante tecnologías emergentes.

Entre estas medidas, se recomienda limitar la cantidad de información personal disponible públicamente en redes sociales y otras plataformas, utilizar configuraciones de privacidad más restrictivas y abogar por la regulación y supervisión del uso de tecnologías de reconocimiento facial y dispositivos inteligentes. Este caso demuestra lo rápido que la tecnología puede evolucionar y cambiar las dinámicas de privacidad en la vida cotidiana. La conversación sobre las gafas inteligentes de Meta y plataformas como I-XRAY está apenas comenzando, y es probable que continúe a medida que más tecnologías de este tipo lleguen al mercado.

¿Quién utiliza más las bibliotecas públicas? Hay una división por religión y política.

«Who uses public libraries the most? There’s a divide by religion, and politics. – The Washington Post», accedido 9 de octubre de 2024, https://www.washingtonpost.com/business/2024/10/04/who-uses-libraries/.

Encuesta



El uso de bibliotecas públicas en EE. UU. varía según factores como la religión, la política y la ubicación geográfica. Jóvenes, demócratas y personas con mayor nivel educativo son los principales usuarios, mientras que conservadores y habitantes rurales tienden a usarlas menos. El acceso y la participación social son claves para entender estas diferencias.

Se examina quiénes son los usuarios más frecuentes de las bibliotecas públicas en Estados Unidos, basándose en un análisis de encuestas. Uno de los hallazgos clave es que las personas más dadas a utilizar las bibliotecas tienden a ser jóvenes, adultos con educación superior, personas que asisten a servicios religiosos al menos una vez al mes, y votantes demócratas. Estos grupos destacan por utilizar las bibliotecas para acceder a libros, medios digitales, votar, o aprovechar recursos como ordenadores y espacios de trabajo.

Los grupos que menos utilizan las bibliotecas incluyen personas mayores de 45 años, conservadores, protestantes y habitantes de áreas rurales. Este último grupo tiende a tener menos acceso a bibliotecas debido a la lejanía geográfica o a presupuestos más limitados en sus bibliotecas locales. En general, se observa una tendencia en la que los republicanos, especialmente en áreas rurales, visitan menos las bibliotecas que los demócratas en zonas urbanas.

Un hallazgo interesante es que el uso de las bibliotecas no está directamente relacionado con las dificultades económicas. De hecho, cuanto mayor es el ingreso de una persona, más probable es que aproveche los servicios gratuitos de las bibliotecas. A su vez, aquellos que leen más libros, especialmente los que leen más de 100 libros al año, son los más inclinados a obtener la mayoría de ellos en las bibliotecas.

Además de las diferencias políticas y geográficas, hay otro grupo de personas que evita las bibliotecas: aquellos que no participan activamente en la vida social o política. Estos incluyen personas que no votan, no siguen las noticias, no están afiliadas a ningún partido político ni a ninguna religión. Aunque tienen una opinión favorable sobre las bibliotecas y consideran que son importantes, simplemente no las visitan ni leen mucho.

En resumen, el artículo destaca que el uso de las bibliotecas está relacionado con el nivel de participación en la sociedad y el entorno educativo y político, siendo los demócratas, los jóvenes y los educados los que más frecuentan estos espacios, mientras que los conservadores y las personas menos comprometidas políticamente o religiosamente tienden a usarlas menos.

Cómo las bibliotecas universitarias gestionan sus servicios de descubrimiento de la investigación a gran escala

Wong, S. «Organizational Structure around Web-Scale Discovery Services in Canadian Academic Libraries», 3 de agosto de 2023, https://doi.org/10.20383/103.0786.

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El artículo «Organizational Structure Around Web-Scale Discovery Services in Canadian Academic Libraries» de Sandra Wong (Universidad Simon Fraser) analiza cómo las bibliotecas universitarias canadienses gestionan y administran sus servicios de descubrimiento a gran escala en la web y cómo la adopción de estos servicios ha transformado las fronteras tradicionales de las funciones bibliotecarias.

A través de encuestas e entrevistas semiestructuradas, Wong investigó cómo estas bibliotecas han estructurado sus operaciones en torno a estos servicios. Se encontró que la gestión de los servicios de descubrimiento puede estar bajo la responsabilidad de unidades como Servicios Técnicos, Sistemas Bibliotecarios, Servicios Web o incluso de un comité. No obstante, existe un consenso sobre la necesidad de colaboración entre múltiples áreas funcionales para su éxito. Los líderes de estos servicios suelen tener la capacidad de desmantelar los silos tradicionales de funciones bibliotecarias y colaborar con diferentes equipos, con un enfoque centrado en el usuario.

El estudio resalta la flexibilidad y la cooperación necesarias para manejar los servicios de descubrimiento en bibliotecas universitarias, enfatizando un enfoque integrador y orientado hacia el usuario.

Principios de la Alianza de Derechos de Autor de Bibliotecas para el Copyright y la Inteligencia Artificial

Library Copyright Alliance Principles for Copyright and Artificial Intelligence. Library Copyright Alliance, ALA, ACRL, 2023

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La Ley de Derechos de Autor de EE. UU. existente, tal como es aplicada e interpretada por la Oficina de Derechos de Autor y los tribunales, es plenamente capaz en este momento de abordar la intersección entre derechos de autor e IA sin necesidad de enmiendas.

  • Basado en precedentes bien establecidos, la incorporación de obras protegidas por derechos de autor para crear modelos de lenguaje grandes (LLM) u otras bases de datos de entrenamiento de IA generalmente se considera un uso justo.
  • Dado que decenas, si no cientos, de millones de obras son incorporadas para crear un LLM, la contribución de cualquier obra individual al funcionamiento del LLM es de minimis; por lo tanto, la remuneración por la incorporación no es ni apropiada ni factible.
  • Además, los propietarios de derechos de autor pueden emplear medios técnicos, como el Protocolo de Exclusión de Robots, para evitar que sus obras sean utilizadas para entrenar a las IA.
  • Si una IA produce una obra que es sustancialmente similar en expresión protegida a una obra que fue incorporada por la IA, esa nueva obra infringe el copyright de la obra original.
  • Si la obra original fue registrada antes de la infracción, el propietario de los derechos de autor de la obra original puede presentar una acción por infracción de derechos de autor para obtener daños estatutarios contra el proveedor de la IA y el usuario que solicitó a la IA producir la obra sustancialmente similar.
  • Aplicando principios tradicionales de autoría humana, una obra generada por una IA podría ser susceptible de derechos de autor si los prompts proporcionados por el usuario controlaban suficientemente a la IA de tal manera que la obra resultante en su conjunto constituyera una obra original de autoría humana.

La IA tiene el potencial de interrumpir muchas profesiones, no solo a los creadores individuales. La respuesta a esta interrupción (por ejemplo, el apoyo a la re-capacitación laboral a través de instituciones como colegios comunitarios y bibliotecas públicas) debería desarrollarse de manera integral en la economía, y la ley de derechos de autor no debería ser tratada como un medio para abordar estos desafíos sociales más amplios.

Además, la IA también tiene el potencial de servir como una herramienta poderosa en manos de los artistas, permitiéndoles expresar su creatividad de maneras nuevas y eficientes, promoviendo así los objetivos del sistema de derechos de autor.

10 de julio de 2023.

Nuevas directrices sobre IA para ayudar a las bibliotecas de investigación

Lauren Coffey, «New AI Guidelines Aim to Help Research Libraries», Inside Higher Ed, accedido 8 de octubre de 2024, https://www.insidehighered.com/news/tech-innovation/libraries/2024/05/01/new-ai-guidelines-aim-help-research-librarians.

The Association of Research Libraries (ARL) ha publicado nuevas directrices sobre inteligencia artificial (IA) para ayudar a los bibliotecarios a afrontar el aumento de consultas relacionadas con esta tecnología emergente. Desde el lanzamiento de ChatGPT hace dos años, los bibliotecarios han asumido un papel clave en la investigación y el desarrollo de la IA, abordando inquietudes sobre derechos de autor y citaciones.

Las siete directrices se centran en el desarrollo y despliegue de la IA generativa, como los modelos de lenguaje de OpenAI, y buscan promover prácticas éticas y transparentes, así como construir confianza entre los interesados en el entorno de la investigación. Una encuesta reciente reveló que más del 75% de los bibliotecarios consideran urgente abordar las preocupaciones éticas y de privacidad relacionadas con la IA, tales como la violación de la privacidad y el uso indebido de datos.

Las directrices incluyen:

  1. Fomentar la alfabetización digital: Educar a los usuarios de la biblioteca sobre la IA.
  2. Entender y concienciar sobre el sesgo en la IA: Ayudar a los usuarios a evaluar la información generada por la IA.
  3. Abogar por la apertura y la transparencia: Centrándose en los algoritmos y datos utilizados para crear la IA.
  4. Reconocer la importancia de los humanos en la IA: Asegurar que la ética y la accesibilidad sean consideradas en su uso.
  5. Priorizar la seguridad y privacidad: Abogar por leyes que protejan la información personal de los usuarios.
  6. Continuar con la aplicación de la ley de derechos de autor: Proteger los derechos de las bibliotecas para fines de investigación y educación.
  7. Promover la equidad en la información digital: Garantizar que las leyes de derechos de autor no sean superadas por contratos con empresas privadas.

Las líderes de ARL, Katherine Klosek y Cynthia Hudson Vitale, destacaron que estas directrices son un punto de referencia para abordar preocupaciones relacionadas con la IA y que están abiertas a futuras discusiones a medida que la tecnología y sus implicaciones evolucionan.

Releer

A veces mi padre devolvía un libro a la biblioteca y corría enfebrecido a comprarlo y a empezarlo de nuevo. Su pasatiempo preferido, más que los demás, ha sido dejar que esos libros, leídos, madurasen en las estanterías igual que los vinos en las barricas para darse el capricho de releerlos a los años en busca de su fortuna, que eran esas frases que él recordaba y a las que acudía para comprobar que seguían tal cual, sin envejecer ni un pelo. Por eso las lleva a mano como la calderilla en los bolsillos, porque mi padre es un fraseador imbatible. Las memoriza y las reparte sin artificios en un proceso que para él es natural.

JOSÉ LUIS SASTRE
Las frases robadas

Los espacios físicos son los servicios de biblioteca más valorados por los estudiantes

Edward Harold Stocking, Rosalind Bucy, y Carlos Ramirez-Reyes, «First-gen and the library: a survey of student perceptions of academic library services», Performance Measurement and Metrics ahead-of-print, n.o ahead-of-print (1 de enero de 2024), https://doi.org/10.1108/PMM-11-2023-0037.

El estudio «First-gen and the library: a survey of student perceptions of academic library services» reveló diferencias significativas entre las percepciones de los estudiantes de primera generación (FGCS) y sus compañeros no pertenecientes a este grupo con respecto a la importancia y satisfacción con los servicios bibliotecarios.

En primer lugar, se identificaron diferencias estadísticas significativas en el 35% de los servicios bibliotecarios evaluados. Los estudiantes de primera generación otorgaron una mayor importancia y expresaron mayor satisfacción con estos servicios en comparación con los estudiantes no de primera generación.

Los FGCS consideraron como más relevantes los servicios relacionados con los espacios físicos de la biblioteca, así como aquellos vinculados al acceso y descubrimiento de recursos. Estos aspectos fueron percibidos como esenciales para su experiencia académica.

Además, los servicios que brindan apoyo directo a los estudiantes, como las consultas con bibliotecarios, y los servicios que ofrecen acceso a tecnología, mostraron las diferencias más notables entre ambos grupos de estudiantes. Los FGCS valoraron más estos aspectos, lo que refleja sus necesidades y expectativas específicas.

Problemas legales y de propiedad en torno a los productos generados por la inteligencia artificial (IA)

«Who Owns AI’s Output? – Communications of the ACM», 4 de octubre de 2024, https://cacm.acm.org/news/who-owns-ais-output/.

El artículo “Who Owns AI’s Output?” de Logan Kugler, explora los problemas legales y de propiedad en torno a los productos generados por la inteligencia artificial (IA). En un contexto en el que la IA generativa ha avanzado rápidamente en los últimos años, surgen preguntas sobre quién posee los derechos de autor o patentes de las creaciones de IA, como textos, imágenes, videos, audio y código.

Los diferentes países abordan de manera distinta la cuestión de la propiedad de las obras generadas por IA. En los Estados Unidos, la ley es estricta y no permite otorgar derechos de autor o patentes a obras creadas únicamente por IA. Se requiere la intervención significativa de un ser humano para que se otorgue protección a través de estos mecanismos legales. Sin embargo, otros países como el Reino Unido y Sudáfrica tienen leyes más flexibles que permiten, en algunos casos, la protección de obras generadas por IA.

Otro problema destacado en el artículo es el uso de datos protegidos por derechos de autor para entrenar a los modelos de IA. La mayoría de los sistemas de IA se entrenan utilizando grandes volúmenes de datos, a menudo sin el consentimiento del creador original. Esto ha generado múltiples demandas, como la presentada por el New York Times contra OpenAI, acusando a la compañía de usar su contenido sin permiso para entrenar ChatGPT.

En respuesta a estos desafíos, algunos países, como la Unión Europea, han implementado regulaciones más estrictas para controlar cómo se utilizan los datos protegidos en el entrenamiento de IA. Por otro lado, Japón ha adoptado un enfoque más permisivo, permitiendo el uso de materiales protegidos para el entrenamiento de IA bajo excepciones amplias a la ley de derechos de autor.

El artículo concluye que las regulaciones sobre IA están evolucionando rápidamente, pero presentan grandes retos para los legisladores debido a la velocidad con la que avanza la tecnología. A medida que los países tratan de equilibrar la protección de los derechos de autor y fomentar la innovación tecnológica, es probable que se vean más cambios en las leyes y normativas sobre la propiedad de los productos generados por IA.