¿Cómo son las carreras de investigación en los distintos países? Una nueva base de datos mundial ofrece algunas respuestas

Science.org. (2025, junio 30). How do research careers compare across countries? New global database has some answers. Science. https://www.science.org/content/article/how-do-research-careers-compare-across-countries-new-global-database-has-some-answers

El observatorio ReICO representa un paso importante hacia una comprensión global y comparativa de las carreras de investigación. Al ofrecer datos detallados y contextualizados, permite a los responsables políticos y a las instituciones científicas tomar decisiones más informadas para mejorar la sostenibilidad, equidad y atractivo de la profesión investigadora en todo el mundo.

Un nuevo observatorio internacional creado por la OCDE, llamado Research and Innovation Careers Observatory (ReICO), busca proporcionar datos comparativos y fiables sobre las trayectorias profesionales de los investigadores en distintos países. Esta herramienta es un avance clave para quienes diseñan políticas científicas, ya que permite visualizar y analizar cómo varían las condiciones laborales, los patrones de movilidad, la distribución sectorial del empleo y los obstáculos estructurales que enfrentan los científicos a lo largo de sus carreras.

Uno de los hallazgos destacados del informe es el crecimiento en el número de personas con doctorado en los países de la OCDE. Entre 2014 y 2022, la proporción de la población activa con doctorado pasó de 0,9 % a 1,3 %. Aunque países como Eslovenia y Suiza presentan porcentajes superiores al 3 %, en otros como México, Costa Rica e Indonesia la cifra no supera el 0,2 %. Esta disparidad refleja desequilibrios importantes en la inversión en educación superior avanzada y en las oportunidades de desarrollo científico.

Sin embargo, a pesar del aumento en la formación de doctores, las condiciones laborales siguen siendo frágiles, sobre todo en las primeras etapas de la carrera investigadora. Según los datos recogidos, aproximadamente el 75 % de los investigadores menores de 34 años tienen contratos temporales. Esta precariedad, combinada con la presión por publicar y conseguir financiación, hace que muchos científicos abandonen la carrera académica o busquen oportunidades fuera del ámbito público.

El informe también muestra un cambio estructural significativo: cada vez más investigadores trabajan fuera de la academia, especialmente en el sector empresarial. Entre los años 2000 y 2021, la proporción de científicos empleados en empresas pasó del 60 % al 66 %. Este crecimiento refleja no solo la expansión de la I+D en el ámbito privado, sino también una adaptación de los perfiles científicos a necesidades del mercado, lo cual plantea nuevos desafíos y oportunidades para la formación doctoral.

Otro aspecto que destaca el observatorio es la dificultad para rastrear las trayectorias profesionales, especialmente cuando los investigadores cambian de sector, país o dejan de publicar artículos científicos. Esta falta de información dificulta a los jóvenes investigadores imaginar trayectorias profesionales sostenibles y contribuye a la incertidumbre sobre las salidas laborales tras el doctorado.

Finalmente, el ReICO también aborda las brechas de género persistentes en la ciencia. Las mujeres tienen más probabilidades de tener contratos temporales en todas las etapas de su carrera y están subrepresentadas en los puestos de mayor jerarquía. El informe recomienda a los países diversificar sus criterios de evaluación del rendimiento científico, apoyarse más en trayectorias variadas y aplicar políticas activas de inclusión y equidad.

Los ataques de gobierno de EE.UU. a la ciencia y la investigación son «un gran regalo para China» en materia de inteligencia artificial

Hern, Alex. «US Attacks on Science and Research ‘a Great Gift to China’ on Artificial Intelligence, Former OpenAI Board Member Says.» The Guardian, June 9, 2025. https://www.theguardian.com/technology/2025/jun/09/us-attacks-on-science-and-research-a-great-gift-to-china-on-artificial-intelligence-former-openai-board-member-says.

Helen Toner, exmiembro del consejo de administración de OpenAI y actual directora de estrategia del Centro de Seguridad y Tecnología Emergente (CSET) de la Universidad de Georgetown, ha advertido que las actuales políticas de Estados Unidos en relación con la ciencia, la investigación y el talento extranjero están debilitando seriamente su liderazgo global en inteligencia artificial.

En una entrevista con The Guardian, Toner afirmó que los ataques políticos a la comunidad científica, junto con las restricciones a la entrada de estudiantes e investigadores internacionales, representan un “gran regalo para China”, que sigue avanzando en su propia carrera tecnológica.

Toner sostiene que gran parte del talento en investigación en Estados Unidos proviene del extranjero, especialmente de países como China. Las medidas restrictivas del gobierno estadounidense —como el endurecimiento de visados, los controles de exportación de chips avanzados y los recortes a la financiación pública— podrían provocar una fuga de cerebros y una desventaja competitiva en áreas estratégicas. Mientras tanto, China continúa desarrollando tecnologías punteras, como los modelos de lenguaje de gran escala, a pesar de los esfuerzos estadounidenses por frenarla mediante sanciones.

La exconsejera de OpenAI también se refirió a los efectos sociales de la inteligencia artificial, advirtiendo sobre un riesgo gradual de «desempoderamiento» colectivo. Según Toner, podríamos estar delegando funciones cada vez más críticas —en el gobierno, en las empresas y en la vida diaria— a sistemas algorítmicos, sin mecanismos adecuados de supervisión o responsabilidad. Aunque todavía hay incertidumbre sobre los plazos, los expertos coinciden en que muchas tareas profesionales, especialmente las realizadas por empleados jóvenes o en formación, ya están siendo desplazadas por herramientas de IA.

Sin embargo, Toner no niega el enorme potencial positivo de estas tecnologías. Mencionó, por ejemplo, los avances en medicina, donde la IA podría acelerar el descubrimiento de medicamentos, o en el transporte, con vehículos autónomos como los desarrollados por Waymo, que podrían reducir significativamente las muertes por accidentes de tráfico. El desafío, según ella, es garantizar un desarrollo ético y responsable, que combine innovación con regulaciones efectivas.

La figura de Helen Toner ha cobrado notoriedad en el ámbito tecnológico y mediático tras su papel clave en la crisis institucional de OpenAI en 2023, cuando el entonces CEO Sam Altman fue destituido y luego reincorporado. Su participación en este episodio ha despertado tanto el interés periodístico como cinematográfico: el director Luca Guadagnino está preparando una película sobre estos acontecimientos, en la que una actriz reconocida interpretará a Toner. En 2024, la revista Time la incluyó entre las 100 personas más influyentes del mundo en el campo de la inteligencia artificial.

¿Para qué usamos las redes sociales?

Melo, María Florencia. 2025. “¿Para Qué Usamos Las Redes Sociales?Statista, 30 de junio de 2025. https://es.statista.com/grafico/34713/razones-principales-para-utilizar-redes-sociales-en-2024/?lid=wiy65kyy1s7p.

En 2024, la principal razón para usar redes sociales fue mantenerse en contacto con familiares y amigos (50,8%), seguida de pasar el tiempo libre (39%) y leer noticias (34,5%). Las plataformas también se usan para buscar productos, inspiración y seguir deportes, reflejando su papel social, informativo y comercial.

Desde 2010, cada 30 de junio se celebra el Día Internacional de las Redes Sociales, una fecha que pone de relieve el papel transformador que estas plataformas han tenido en nuestras vidas personales, sociales y profesionales. En este contexto, el sitio Statista, especializado en datos estadísticos, ha publicado una infografía basada en el informe anual Digital 2025, elaborado por DataReportal a partir de datos del Global Web Index. La encuesta abarca a más de 90.000 usuarios de Internet mayores de 16 años en 54 países, lo que le otorga un amplio alcance global y representatividad.

El estudio revela que, pese a la evolución y diversificación de funciones en las redes sociales —como las compras, el contenido de entretenimiento o los algoritmos personalizados—, la motivación principal sigue siendo la misma: mantenerse en contacto con familiares y amigos (50,8%). Este dato subraya que, en su núcleo, las redes sociales siguen cumpliendo su función original: facilitar la comunicación y el vínculo humano, incluso en contextos geográficos lejanos o en sociedades cada vez más digitalizadas.

El segundo motivo más citado (39%) es pasar el tiempo libre, lo que apunta a un uso más recreativo y quizás pasivo de las plataformas. Muchas personas acuden a las redes para desconectar, entretenerse o simplemente llenar los momentos de espera o aburrimiento, desplazándose por los contenidos sin un objetivo definido.

Un 34,5% de los encuestados indicó que usa las redes para leer noticias, lo que confirma la consolidación de estas plataformas como fuentes primarias de información. De hecho, datos del Informe de Noticias Digitales 2024 del Instituto Reuters complementan esta observación, indicando que redes como TikTok se han convertido en espacios clave para la difusión y el consumo de noticias, especialmente entre públicos más jóvenes.

Asimismo, un 30,5% usa las redes para buscar contenido específico, lo que sugiere un papel activo en la exploración de intereses, ya sean culturales, educativos, gastronómicos o de ocio. Este dato refuerza la noción de que las redes funcionan como motores de búsqueda personalizados, muchas veces más intuitivos y visuales que los buscadores tradicionales.

En el ámbito del consumo y la inspiración, el 27,3% de los usuarios afirma que utiliza las redes para buscar productos, y el 27,2% para inspirarse sobre qué hacer o comprar. Este uso refuerza el carácter comercial que han adoptado muchas plataformas, con funciones de catálogo, recomendaciones de influencers, publicidad dirigida y compra directa, lo que las convierte en un escaparate dinámico para las marcas.

Finalmente, un 23,6% sigue deportes a través de redes sociales, lo que indica que estas plataformas también se han consolidado como canales para seguir eventos en vivo, resúmenes, análisis o momentos destacados, especialmente entre quienes no consumen medios deportivos tradicionales.

En conjunto, los datos muestran que las redes sociales son mucho más que herramientas de comunicación: son espacios de interacción social, consumo cultural, acceso a la información y actividades comerciales. La multiplicidad de usos refleja la centralidad que estas plataformas han adquirido en la vida cotidiana y cómo se han adaptado a distintos perfiles de usuarios y necesidades.

CC Signals: licencia Creative Commons con la que los autores puedan determinar los uso de lA para sus contenidos

Creative Commons. 2025. “Introducing CC Signals: A New Social Contract for the Age of AI.Creative Commons, 25 de junio de 2025. https://creativecommons.org/ai-and-the-commons/cc-signals/

En un momento en el que la IA está transformando radicalmente la creación, el acceso y la difusión del conocimiento, CC Signals representa una apuesta ética y colaborativa por una inteligencia artificial al servicio de todos, basada en principios de apertura, respeto y responsabilidad compartida.

Creative Commons ha presentado CC Signals, una iniciativa pionera que propone un nuevo «contrato social» para la era de la inteligencia artificial. Este marco surge como respuesta a la creciente preocupación por el uso masivo e indiscriminado de datos por parte de los modelos de IA. En lugar de aceptar una dicotomía entre un entorno de extracción sin restricciones o uno cerrado por muros de pago, CC Signals apuesta por una tercera vía: un ecosistema abierto y basado en la reciprocidad, en el que los creadores y titulares de contenido puedan expresar claramente sus preferencias sobre cómo debe usarse su información por parte de sistemas automatizados.

El objetivo principal de CC Signals es permitir que los datos sean utilizados en procesos de entrenamiento de IA de manera ética y transparente, reconociendo los intereses de quienes aportan contenido. Para ello, introduce un sistema de «señales» legibles tanto por humanos como por máquinas, que indican el nivel de apertura o condiciones de reutilización que cada creador desea establecer. Estas señales no son legalmente vinculantes, pero sí actúan como una guía de buenas prácticas, similar a como las licencias Creative Commons revolucionaron el panorama del derecho de autor hace dos décadas.

Uno de los principios clave del proyecto es fomentar un ciclo de «dar, tomar y volver a dar»: quienes utilizan datos para entrenar modelos deben contribuir también al bien común, ya sea compartiendo sus resultados, reconociendo el origen de los datos o respetando las preferencias expresadas. Si bien una señal individual puede pasar desapercibida, el uso generalizado de CC Signals por parte de comunidades de práctica, instituciones culturales o desarrolladores de IA puede establecer una norma ética reconocida globalmente.

La iniciativa se encuentra actualmente en fase de desarrollo beta y se ha abierto a la participación pública a través de GitHub. Se prevé que una versión alpha esté disponible en noviembre de 2025. Durante los meses de julio y agosto, Creative Commons organizará una serie de encuentros virtuales para debatir el marco propuesto y recoger aportaciones. Estos espacios permitirán a creadores, tecnólogos, académicos y activistas colaborar en la construcción colectiva de esta nueva herramienta de gobernanza digital.

El uso de herramientas de inteligencia artificial generativa (IA Gen) en la redacción de textos académicos

Hosseini, Mohammad, Bert Gordijn, Gregory Kaebnick y Kristi Holmes. 2025. “Disclosing Generative AI Use for Writing Assistance Should Be Voluntary.Research Ethics, junio de 2025. https://doi.org/10.1177/17470161251345499

El artículo defiende una postura equilibrada que respeta el derecho de los autores a apoyarse en herramientas tecnológicas sin ser estigmatizados, al tiempo que reconoce la importancia de la transparencia en determinados casos. La IA generativa se ha convertido en una herramienta más dentro del ecosistema de la escritura científica, y su uso no debería ser tratado de forma excepcional si no aporta una contribución sustancial al contenido o al razonamiento del manuscrito. Este enfoque voluntario evita riesgos de discriminación y promueve un entorno editorial más justo y realista en la era de la inteligencia artificial.

Durante los últimos años, especialmente desde la irrupción de modelos como ChatGPT, ha aumentado considerablemente el número de investigadores que emplean estas herramientas para mejorar o redactar sus manuscritos. Frente a esta realidad, surgieron propuestas para exigir que los autores declarasen explícitamente el uso de IA en sus textos. Esta obligación pretendía evitar que los lectores atribuyeran erróneamente a los autores humanos contenidos generados por máquinas, facilitar el trabajo de los revisores y asegurar el cumplimiento de las políticas editoriales.

Sin embargo, los autores del artículo, tras una evaluación crítica de la evolución y el uso actual de estas tecnologías, han modificado su postura y ahora proponen que la declaración del uso de IA sea voluntaria. Este cambio de posición se basa en tres argumentos principales.

  • Primero, consideran que el aporte de las herramientas generativas a los textos académicos es, en la mayoría de los casos, superficial y poco distinguible, por lo que no alcanza el umbral que justifique su reconocimiento formal.
  • Segundo, destacan que actualmente es casi imposible determinar con precisión qué fragmentos fueron generados por IA, ya que muchas herramientas actúan como asistentes que sugieren frases o corrigen estilo, funciones similares a las de los correctores ortográficos avanzados.
  • Tercero, y no menos importante, señalan que exigir la declaración obligatoria podría perjudicar especialmente a autores cuya lengua materna no es el inglés, ya que estos investigadores suelen apoyarse en herramientas de IA para mejorar la calidad lingüística de sus manuscritos. Obligarles a declarar este uso podría introducir sesgos y discriminación en el proceso de revisión por pares.

A partir de estos argumentos, los autores sugieren una alternativa: permitir que la declaración del uso de IA sea voluntaria, mediante un sistema opcional —como un checkbox— dentro de la plataforma de envío del manuscrito. Este aviso no debería aparecer en el artículo publicado, sino solo ser visible para los editores, con el fin de garantizar transparencia sin afectar la percepción del texto por parte de los evaluadores o lectores. La declaración voluntaria sería especialmente útil en disciplinas donde el estilo literario y la autoría personal del texto son fundamentales, o cuando los propios autores consideren que su uso de IA merece ser conocido por razones éticas o contextuales.

Los libros no se deben leer: se deben releer

«Aunque parezca extraño, los libros no se deben leer: se deben releer. Un buen lector, un lector de primera, un lector activo y creador, es un «relector». Y os diré por qué. Cuando leemos un libro por primera vez, la operación de mover laboriosamente los ojos de izquierda a derecha, línea tras línea, página tras página, actividad que supone un complicado trabajo físico con el libro, el proceso mismo de averiguar en el espacio y en el tiempo de qué trata, todo esto se interpone entre nosotros y la apreciación artística».

Vladimir Nabokov

Singles salmantinos de 2024, parte 4. Viviendo en la era pop 2025/06/27

Singles salmantinos de 2024, parte 4.

Viviendo en la era pop 2025/06/27

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Completamos hoy los programas recopilatorios de canciones salmantinas publicadas en 2024 que hemos ido emitiendo desde mayo del año pasado. Hoy escucharemos música tan variada como el pop-rock de Benbow, la música electrónica de Cures, el pop de Estrés, el tecno-pop de Andrés Calvo, la canción de autor de Nel Rodríguez, el trap de Sevillano, el folk-pop de The Son of Wood, la marcha para banda de Víctor Grande y el tecno ochentero de Noches Blancas.

Silencio y Bibliotecas

«Tenemos un lema ‘el silencio ha abandonado el edificio’. Si el espacio está completamente silencioso, llegas a pensar ‘esto no está funcionando como yo quiero´’. Deseo que haya más conversación, más reuniones y más socialización’.

Gregor Smart, director de The Kirstein Business Library & Innovation Center (KBLIC) de la Biblioteca Pública de Boston

De: Callahan, Cloey. «Remote Workers Flock to Libraries for Resources, Collaboration». WorkLife (blog), 3 de mayo de 2023. https://www.worklife.news/spaces/remote-work-libraries/.

Guía de buenas prácticas para el uso de la Inteligencia Artificial ética

OdiseIA, PwC, Google, Microsoft, IBM, & Telefónica. (2022, 17 de febrero). Guía de buenas prácticas para el uso de la Inteligencia Artificial ética [Guía práctica]. Observatorio del Impacto Social y Ético de la IA (OdiseIA) & PwC España.

Texto completo

La guía nace como una respuesta práctica y colaborativa a la necesidad de aplicar la inteligencia artificial (IA) de forma ética y responsable en el ámbito empresarial. El documento es fruto de la iniciativa GuIA, impulsada por OdiseIA y PwC junto con cinco grandes empresas tecnológicas.

Su objetivo principal es ofrecer pautas concretas y operativas para ayudar a las organizaciones a integrar principios éticos en el diseño, desarrollo y uso de sistemas de IA, en un contexto cada vez más regulado y exigente.

Uno de los ejes centrales del documento es que no basta con declarar intenciones éticas: es imprescindible traducir principios como la equidad, la transparencia, la privacidad o la rendición de cuentas en procesos organizativos y soluciones técnicas reales. Para ello, la guía se apoya en un análisis comparado de 27 marcos internacionales y más de 30 principios éticos, que han sido sintetizados y adaptados al contexto empresarial español mediante un enfoque multidisciplinar que combina la visión legal, tecnológica y de negocio.

La estructura de la guía gira en torno a tres grandes ámbitos de actuación. El primero es la gobernanza organizativa, que promueve la creación de comités de IA, la definición de roles y responsabilidades, la evaluación de riesgos y el seguimiento con indicadores claros. El segundo son los controles técnicos y metodológicos, centrados en el diseño de modelos explicables, justos y seguros, con revisiones periódicas que detecten posibles sesgos o fallos. El tercer ámbito se refiere a las garantías externas, que incluyen auditorías, certificaciones y mecanismos de verificación independientes para reforzar la confianza de terceros.

Además, la guía subraya que la implementación ética de la IA no solo es un imperativo moral, sino también una ventaja competitiva. Las organizaciones que adopten estos principios con antelación estarán mejor preparadas para cumplir con futuras regulaciones, como el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act). Asimismo, generarán mayor confianza entre usuarios, empleados, inversores y la sociedad en general.

En definitiva, esta guía ofrece un marco útil para convertir los principios éticos en acciones concretas dentro de las empresas. Propone un camino realista y adaptado al contexto actual, en el que la inteligencia artificial debe ser una herramienta al servicio de las personas y no una fuente de riesgos sociales o legales.

Es «ORCID y…», no «ORCID o…»: Cómo los identificadores de investigadores trabajan juntos para ayudar a los investigadores

Brown, J., & Meadows, A. (2025, junio 25). It’s “ORCID and…,” not “ORCID or…”: How researcher identifiers work together to help researchers, build a better picture of research, and streamline administrative tasks [Informe]. Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.15737460

El informe destaca que ORCID —el identificador de investigadores— no compite con otros sistemas; más bien, los integra y complementa. Su propuesta central es que los investigadores deben considerarlo “y no ‘o.’” En lugar de reemplazar otros identificadores, ORCID conecta redes nacionales, disciplinas especializadas y sistemas propietarios a través de una plataforma interoperable abierta.

ORCID surgió en 2012 para resolver la ambigüedad en la autoría científica generada por nombres similares, cambios de nombre, variaciones culturales y convenciones tipográficas. Como identificador alfanumérico persistente, funciona como una “cédula” digital que permite rastrear con precisión la producción académica de una persona. Su diseño abierto facilita la vinculación con otros sistemas de identificación (Scopus Author ID, ResearcherID, ISNI…), potenciando la automatización y evitando duplicidades.

El informe estructura su análisis en tres capas de interoperabilidad: (1) cobertura nacional, en la cual instituciones integran ORCID en sus sistemas internos para proyectarse globalmente; (2) cobertura disciplinar, mediante la asociación con infraestructuras específicas como DOI para publicaciones o RAiD para conjuntos de datos; y (3) sistemas propietarios o comerciales, que pueden integrar ORCID mediante APIs abiertas, permitiendo su uso junto con herramientas premium para la gestión de investigación.

Los beneficios se traducen en eficiencia administrativa y visibilidad de las contribuciones: al eliminar procesos manuales y consolidar identificadores, se reducen errores y aumentan los ahorros en tiempo y recursos. En algunos casos documentados en el informe, se observan ahorros equivalentes a varios días/persona al año, que podrían equivaler a ahorros millonarios si se escalan .