Archivo de la categoría: Bibliotecas

La Biblioteca Pública de Taipei en Tawian es una de la más utilizadas en el mundo

 

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La Biblioteca Pública de Taipei  Taipei sigue  siendo una de los más utilizados del mundo. En 2015 prestaron 12,98 millones de títulos, una cifra que ha superado los  12.79 millones de 2014. En 2015 con los residentes de Taipei llevaron en préstamo  5,1 tíutilos por habitante de promedio.

En cuanto a los libros por temas, los de lengua y la literatura fueron los más populares, seguidos de los de arte (incluyendo los cómics), la historia y la geografía, ciencias aplicadas y ciencias sociales. Lo que es muy sorprendente del nuevo informe es la cantidad de veces que se prestó cada libro. Las 20 títulos más demandados se prestaron entre 1.133 y 2.114 veces al año. Entre los 20 títulos más prestados de la literatura 19 eran traducciones de textos japoneses ingleses o chinos.The Miracles of the Namiya General Store («Milagros de la tienda general Namiya») del japones Keigo Higashino fue el libro más prestado, otras ocho novelas de Higashino también se encuentran entre las más prestadas en varios puestos entre el tercero y el dieciseisavo. El libro de E. J.  James «Cincuenta sombras de gris» fue el segundo; «Lana» de Hugh C. Howey el sexto, «Desplazamiento» el 18º; «Antes de ir a dormir» de SJ Watson el 10º, mientras que la trilogía de los juegos del hambre de Suzanne Collins  fue el 20º más prestado.

Como es ya habitual en casi todas las estadísticas sobre bibliotecas, por género las mujeres representaban la mayoría de los prestamos, ya que solicitaron el 55.39%, de los libros prestados en 2015. Las lectores femeninos son más activos que sus homólogos masculinos, cuando la proporción de titulares de carnet de la biblioteca es similar entre hombre y mujeres en Taipei (Taiwan), con una tasa del 52.11% de mujeres. En cuanto a la edad, los hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 41-50 años, son los que más libros llevaron en préstamo con 3,46 millones de títulos, seguido por los hombres y mujeres de 31-40 años con 2,76 millones de títulos, los jóvenes de entre 1-9 años llevaron en préstamo 1,52 millones títulos. Las personas menores de 30 fueron quienes menos títulos llevaron en préstamo, probablemente a causa de la reducción de la tasa de natalidad de Taiwan durante las últimas tres décadas.

Fuente:
People Continue to Visit the Library in Taipei
February 12, 2016 By Michael Kozlowski

Las bibliotecas, los bibliotecarios, nuevas competencias, nuevas habilidades

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Magro Mazo, Carlos ; Alonso-Arévalo, Julio. Las bibliotecas, los bibliotecarios, nuevas competencias, nuevas habilidades. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios. 2015, 30(108): 187-193

Texto completo

Parece una certeza que en una economía basada en el conocimiento es lógico pensar que los profesionales de la información proporcionan un valor significativo a través de los servicios que planifican, impulsan y suministran. Los avances tecnológicos están impulsando un paisaje global cada vez más interconectado, lo que contribuye a un cambio muy acelerado en casi todos los aspectos de la vida, desde lo político, económico y social a lo ambiental. Los sistemas de comunicación más rápidos y un mejor acceso en todos los países a la información contribuyen a la vinculación, las economías y los negocios en formas mucho más complejas de lo que nunca antes se había concebido. Contrariamente esta interdependencia a escala global incrementa a su vez los riesgos de lo que se ha denominado “Brecha digital” que conlleva consecuencias sociales que se traducen en un aumento de la desigualdad y la fragilidad social. En este contexto las bibliotecas representan una estrategia sumamente importante de cara a la mitigación de esos riesgos, pero para ello las bibliotecas y los bibliotecarios deben ser ágiles, creativos, centrarse en el usuario y sus necesidades, y sobre todo implicarse en el aprendizaje.

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Tertulia Granada Jornadas Andaluzas 2015 Ana Duro, Julio Alonso, Carlos Magro, Maria José 

Alfabetización Tecnológica: vientos de cambio

 

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Alfabetización Tecnológica: vientos de cambio

por Julio Alonso Arévalo. Univ. de Salamanca.

Seminario Internacional. Retos de la Educación Lectora

Red de Universidades Lectoras

Salamanca, diciembre 2015

Ver Prezi

Los bibliotecarios han comenzado a identificar que la razón fundamental para la supervivencia institucional se basa en los beneficios públicos que proporcionan los profesionales a sus comunidades. La gente quiere las bibliotecas, pero quiere que sean mejores. La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, el espacio en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos. Por ello las bibliotecas de todo tipo están reforzando sus espacios y experimentando con nuevos servicios. Reimaginando y reinventando la biblioteca del siglo 21.

La llegada de recursos digitales a las bibliotecas esta sirviendo de catalizador de importantes cambios. Hay personas que consideran que en la era de Google y Amazon el la biblioteca es innecesaria o al menos no tan necesaria como en tiempos pretéritos. esto conlleva a que cualquier biblioteca en la era digital debe enfrentarse a un dilema: cómo mantenerse relevante en el nuevo contexto. Para ello, la biblioteca cuenta con tres importantes activos: Las personas, El espacio, La plataforma.

Podemos afirmar sin miedo a confundirnos que la comunidad está en el corazón de los planes de la nueva biblioteca. Tal como afirma Amy K. GARMER «Creo que el eje que hasta ahora había sido fundamental en las bibliotecas, que era el de la construcción de colecciones pasa por orientarse hacia la construcción de capital humano, de relaciones y redes de conocimiento en la comunidad. En este nuevo entorno, las personas son el centro de la misión de la biblioteca para inspirar y cultivar el aprendizaje, avanzar en el conocimiento, con el objetivo de fomentar y fortalecer a sus comunidades». Todo este cambio de concepto esta siendo replicado por otras instituciones, para Mindy Reed bibliotecaria de Austin (Texas) “La transformación física que están experimentando las bibliotecas con nuevos conceptos como el de placemaking es la SEGUNDA REVOLUCIÓN DE GUTENBERG, a través de la creación y el fomento de comunidades vitales para ser lugares únicos para sus residentes”. Respecto a este cambio de concepto y de espacio, la antropóloga Nancy Fried Foster, se pregunta cómo sería diseñar bibliotecas no basadas en los precedentes, sino en todo lo que se puede aprender en este momento acerca de las prácticas de trabajo de las personas que ya las utilizan. De este modo se están diseñando y ofreciendo espacios ricos con herramientas y tecnologías avanzadas que inspiren y faciliten el aprendizaje, el descubrimiento, la creación y la experimentación. Los MARKERSPACES son espacios donde se fomenta el intercambio tanto de conocimiento y habilidades, como de ideas. Las bibliotecas así se convierten en plataformas objetivas de base que crean herramientas y servicios en apoyo del empoderamiento de los individuos y sus comunidades (impresoras 3D, espacios proyectivos…. )

Es así como nace la sinergia que fortalece la colaboración y refuerzan los lazos entrre las comunidades. La gente y la tecnología se encuentran en la biblioteca. Las bibliotecas proporcionan espacios públicos donde las personas puede congregarse, compartir su patrimonio cultural y científico, y crear conocimiento compartido, según Cassie Guthrie directora de la Greece Public Library “La biblioteca del presente se parece más a una cocina, mientras que en los tiempos pasados la biblioteca era más una tienda de comestibles”.

Fundamentalmente los profesionales de las bibliotecas tenemos que SER VISTOS COMO ASESORES DE CONFIANZA, pero la confianza crece sólo cuando construimos relaciones con nuestros usuarios. Y como las funciones de la biblioteca cambian y se expanden, el personal de la biblioteca se ve AVOCADO A EXTENDER Y AMPLIAR SUS CAPACIDADES PARA SATISFACER LAS NUEVAS NECESIDADES. En estos espacios los bibliotecarios actúan como convocantes, auténticos mediadores sociales, filtros colaborativos, siendo de este modos el alma de una sociedad inclusiva, informada y comprometida con sus ciudadanos.

De este modo la biblioteca actúa y se convierte en una plataforma, entendida como un ESPACIO FÍSICO, y a la vez como un ESPACIO VIRTUAL accesible desde cualquier lugar 24 horas diarias los 7 días de la semana (24/7). Una entidad objetiva que opera en torno a los intereses de sus usuarios, en contraste con las plataformas comerciales que desdibujan la línea entre el usuario y los intereses comerciales.

Las Nuevas fuentes de información: información y búsqueda documental en el contexto de la web 2.0

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Cordón García, José Antonio; Alonso Arévalo, Julio ; Gómez Díaz, Raquel ; López Lucas, Jesús
“Las Nuevas fuentes de información: información y búsqueda documental en el contexto de la web 2.0″   2a. ed. revisada y aumentada. Madrid: Pirámide, 2012. 448 p.

 

Ver en Pirámide

Ya está disponible la segunda edición del Libro “Las Nuevas fuentes de información: información y búsqueda documental en el contexto de la web 2.0.”

Prologo de Ernest Abadal. Es una 2ª edición actualizada y ampliada con un capítulo nuevo sobre SOFTWARE LIBRE EN BIBLIOTECAS

Disponible en la USAL

Disponible en CIELO

para préstamo digital de la USAL

 

 

Índice:

Prólogo a la primera edición. Prólogo a la segunda edición. 1. El proceso de recopilación de la información. 2. La búsqueda documental. 3. Libros y e-libros. 4. Las revistas científicas. 5. Índices de citas. 6. Tesis doctorales y actas de congresos. 7. El acceso abierto y repositorios. 8. Las fuentes de información terminológicas. 9. Las enciclopedias: el caso particular de la Wikipedia. 10. Los directorios. 11. Blogs, wikis, redes sociales y aplicaciones 2.0. 12. La descripción bibliográfica y los sistemas de citación. 13. Los gestores de referencias. 14. El uso de las fuentes como sistema de reconocimiento, visibilidad y acreditación. 15. La visibilidad de autores: la búsqueda de evidencias. 16. La alfabetización informacional. 17. Software libre en bibliotecas. Índices.

Descripción:

El siglo xxi se está caracterizando por una progresiva influencia de los contenidos digitales y por una porosidad cada vez mayor entre el universo electrónico y el real. Vivimos en un mundo de pantallas, la del ordenador, la del móvil, las de los e-reader, las de las tabletas, cuyo fundamento es la información, y aquellos que sepan buscarla, manejarla, gestionarla, aprovecharla e interpretarla, estarán en mejores condiciones para afrontar los retos personales, laborales y sociales de un mundo conectado y globalizado. Las competencias y habilidades en el uso de la información digital forman parte de cualquier currículum formativo, y así lo entienden las autoridades educativas, tanto a nivel internacional como nacional, estableciendo estándares obligatorios para su desarrollo. Igualmente, la práctica laboral o el desempeño de puestos de trabajo de muy diversa índole nos enfrenta a necesidades informativas que es preciso satisfacer para incrementar el rendimiento y la eficiencia. Incluso las actividades más lúdicas, como las relacionadas con el uso de las redes sociales, están impregnadas de un sustrato informativo cuyo conocimiento favorece un aprovechamiento óptimo. La respuesta a estas necesidades pasa por un conocimiento adecuado de las distintas fuentes de información existentes. Estas fuentes han ido asimilando los cambios que los procesos de comunicación han experimentado con el desarrollo de la tecnología. Libros electrónicos, revistas electrónicas, repositorios, enciclopedias, bases de datos bibliográficas, fuentes de información terminológicas, software libre, sistemas de sindicación de contenidos, gestores de referencia social, índices de citas, sistemas de búsqueda para la acreditación y reputación on-line, etc., constituyen un elenco de fuentes nuevas o renovadas que participan de la filosofía 2.0 y están diseñadas para favorecer la asimilación de las competencias digitales que exige la sociedad del conocimiento.

Encuesta sobre las bibliotecas escolares australianas 2014 (2015)

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2014 Australian School Library Survey:Findings from Softlink’s 2013 Australian School Library Survey into school library budgets, staffing and literacy levels in Australian school libraries. [e-Book]  Camberra, Softlink.

Texto completo

Softlink es un proveedor líder de conocimientos, contenido y soluciones de gestión de biblioteca (incluyendo libros electrónicos) para las escuelas, las bibliotecas universitarias, públicas y especiales, y centros de conocimiento en Australia y en todo el mundo. Más del 50% de las bibliotecas escolares australianas utilizan el conocimiento, gestión de contenidos y soluciones de biblioteca Softlink. En 2014, Softlink llevó a cabo la quinta encuesta sobre las bibliotecas escolares en Australia. Este informe resume los resultados de la encuesta anual de 2014 y centra su atención en las cuestiones relativas a los presupuestos de las bibliotecas escolares de Australia, los niveles de cualificación del personal y los resultados de alfabetización. Los principales hallazgos incluyen: · Que hay una correlación positiva entre los presupuestos de las bibliotecas escolares y los resultados En cuanto a lectura hay una correlación positiva entre el número de bibliotecarios escolares empleados en las bibliotecas escolares y los resultados En general, fueron menos las escuelas que informaron sobre una disminución del presupuesto en 2013/2014 en comparación con el porcentaje significativo de escuelas que informó de una disminución del presupuesto entre 2012/2013. · En secundaria las escuelas tuvieron un mayor porcentaje del presupuesto que había decrecido en el estudio de 2013/2014 · En general, el 52% de los encuestados indicaron que sentían que la biblioteca de su escuela había sido financiada adecuadamente, el 48% de los encuestados consideró que no era así. La mayoría de las bibliotecas escolares tampoco tuvieron cambios en sus niveles de dotación de personal. También se noto un aumento en la incorporación de libros electrónicos en las escuelas.

Máquinas de papel : tarjetas y catálogos de bibliotecas 1548 – 1929

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Krajewski, Markus. Paper Machines About Cards & Catalogs, 1548 – 1929 translated by Peter Krapp. MIT, 2011

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Hoy en día cualquier oficina tiene un ordenador. Hace ochenta años, los escritorios estaban equipados con una máquina de escribir o un archivo de tarjetas. En máquinas de papel, Markus Krajewski traza la evolución de este proto-ordenador de piezas reactualizables (tarjetas de archivos) que se convirtió en habitual en las oficinas entre las guerras mundiales.

La historia comienza con Konrad Gessner, un gran pensador suizo del siglo XVI que se describe un nuevo método de procesamiento de datos, cuando cortó una hoja de papel con las notas escritas a mano que le permitía disponer de fichas individuales. A finales del siglo XVIII, el catálogo de fichas se convirtió en la respuesta del bibliotecario a la amenaza de sobrecarga de información. Luego, a comienzos del siglo XX, el sistema fue adoptado la tecnología de la tarjeta de catálogo como una herramienta de contabilidad. Krajewski explora este desarrollo conceptual y considera los archivos de tarjetas como «máquina universal de papel» que lleva a cabo las operaciones básicas de almacenamiento, procesamiento y transferencia de datos. Al contar su historia, Krajewski habla de como surgieron los catálogo de fichas, y como en la Universidad de Harvard fue pionera en el primer desarrollo de un sistema de fichas legibles por ordenador ante la incapacidad de los bibliotecarios de mantener el catálogo actualizado, también nos habla de como Melvil Dewey (creador del Sistema Decimal Dewey) contribuyó con su negocio de diseño de fichas y mobiliario para las tarjetas a  mejorar la transferencia de una tecnología a otra.

La evolución del catálogo de la biblioteca: tecnología catalográfica desde los papiros a los ordenadores

 

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Una mujer usando el catálogo de fichas en la sala de lectura principal de la Biblioteca del Congreso, alrededor de 1940. Foto: Biblioteca del Congreso

The Evolving Catalog
Cataloging tech from scrolls to computers
By Karen Coyle | January 4, 2016 en American libraries

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OCLC dejó de actualizar su catálogo impreso el 1 de octubre de 2015, poniendo fin a una época que duró más de 150 años. El catálogo de la biblioteca ha cambiado a medida que lo ha hecho la tecnología, en este artículo de Karen Coyle se hace un repaso a su historia y a su desarrollo futuro.

La tecnología de catálogo de la biblioteca en la época que vivió Cutter era un libro impreso. Los catálogos impresos tenían las mismas ventajas que los propios libros: podían ser producidos en varias copias y eran altamente portátiles. Una biblioteca podía proporcionar una copia de su catálogo a otra biblioteca, por lo que era posible que otros usuarios pudieran encontrar el documento que necesitaban más allá de la propia biblioteca. Las desventajas del catálogo impreso, tiene que ver con el incremento de las colecciones. Un catálogo impreso necesitaba de una actualización casi constante, ya que nada más imprimirlo quedaba desactualizado; pues el tiempo requerido para producir un catálogo impreso (en una época en la que la impresión requería componer cada página) significaba que el catálogo podría estar muy desfasado nada más salir de la imprenta. La actualización de un catálogo impreso conllevaba la reimpresión en su totalidad, o la producción de volúmenes suplementarios con las obras más recientemente incorporadas a la biblioteca, lo que implicaba que buscar en el mismo se convirtiera en un un hecho bastante tedioso.

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Catálogo manuscrito de la Biblioteca de la Universidad de Lawrence, hacia 1855.

Se atribuye el desarrollo del catálogo de fichas a Esdras Abad en 1861, Esdras era ayudante de biblioteca de la Universidad de Harvard. Aunque desde nuestra perspectiva actual el catálogo de tarjetas no cumple con todas las necesidades de la manera más eficiente como sería de desear, sin embargo el catálogo de fichas en aquel tiempo supuso disponer de un instrumento muy valioso de actualización continua para los usuarios de las bibliotecas y los bibliotecarios. Si bien las fichas de papel se habían utilizado en épocas anteriores, en particular, por la década de los bibliógrafos y enciclopedistas porque facilitaban tener una presentación ordenada de un gran número de entradas individuales, que para las bibliotecas de aquella época demostró ser una herramienta útil y flexible. Y de este modo  en 1877 el «Comité de Cooperación» de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA)  recién constituido anunció su decisión de normalizar el uso y medidas que debería tener la ficha de catálogo de las bibliotecas. 

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Catálogo de fichas

Y fue precisamente una compañía dirigida por Melvil Dewey, el creador de la clasificación decimal, llamada «The Library Bureau» la que empezó a diseñar y comercializar el mobiliario necesario para alojar el catálogo de fichas y una variedad de productos basados ​​en las tarjetas para el creciente mercado americano. Eso si, tuvo la deferencia de suministrar las fichas de cartón a un precio más bajo que sus competidores. Ante su utilidad, poco tiempo después otros países europeos como el Reino Unido empezaron a utilizar ficheros de tarjetas en las bibliotecas. Incluso Markus Krajewski, en su libro sobre la historia del catálogo titulado Paper Machines: About Cards and Catalogs, 1548–1929 (2011), considera que el catálogo de fichas pone las bases para la creación del primer prototipo de base de datos automatizada, debido a la forma en que se estructuran los datos en unidades manipulables que permitían el reordenamiento de los datos para diferentes propósitos.

No podemos obviar que uno y otro sistema (catálogo impreso y de fichhas), aunque ahora nos parezcan caducos eran aplicaciones tecnológicas a las bibliotecas, tal como lo fue la  máquina de escribir que trajo una mayor uniformidad al catálogo de fichas que la que había proporcionado el más bello catálogo de fichas manuscritas, lo que además aumentó la cantidad de información que se podía incluir en en la superficie de una ficha de cartón de aproximadamente tres por cinco pulgadas.

Después de Dewey, la persona que ejerció la mayor influencia sobre la tecnología que se aplicaría en las biblioteca fue Henriette Avram (1919-2006), creadora del formato de lectura mecánica de catalogación (MARC). Henriette fue una innovadora en cuanto a la capacidad de computación a mediados de la década de 1960 cuando desarrolló el formato MARC, si bien la capacidad de los ordenadores de entonces era muy limitada para el manejo de datos de texto. A pesar de todo fue una adelantada de su tiempo, ya que el desarrollo las bases del futuro catálogo automatizado en línea que aún tardaría más de una década en ser inventado. Pero esto posibilitaba crear listados que facilitaban enormemente muchas de las tareas de las bibliotecas.

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Henriette Avram presenta una cinta magnética que contiene 9.300 registros en formato MARC a Richard Coward de la Bibliografía Nacional Británico de 1967.
Foto: American Libraries, octubre de 1989

El siguiente desarrollo en la mejora tecnológica del catálogo fue la creación del OPAC. Las motivaciones principales para que el catálogo en linea fuera una realidad, tienen que ver con la necesidad de compartir información con todo el sistema universitario del estado sobre los fondos de las bibliotecas de investigación (y el ahorro de costes asociados). Y de este modo eliminar la ineficiencia que suponía la producción y mantenimiento de grandes catálogos de fichas a medida que las colecciones fueron creciendo. Además para una biblioteca de investigación es muy importante tener un catálogo actualizado, y al día; ya que por entonces OCLC actualizaba sus fichas cada 3 meses, por lo que habia la necesidad perentoria de poder tener un catálogo en línea.

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Catálogos de bibliotecas en línea (OPAC) de la década de 1980 con el sistema Dynix.

Los registros MARC fueron en esencia un subproducto de la producción de fichas en tarjeta. Y ahora, unos 35 años después, seguimos utilizando el mismo sistema a pesar de que la tecnología de la información ha cambiado de manera espectacular durante ese tiempo. El registro MARC, diseñado como un formato para transferir los datos bibliográficos a la impresora, no se adecua bien a los sistemas de almacenamiento y manipulación de bases de datos actuales. Es muy posible que el mayor error cometido en las últimos dos o tres décadas por parte de las bibliotecas es no haber creado un nuevo estándar de datos que se adapte mejor a la tecnología moderna y menos una imitación de la tarjeta legible por ordenador. Eso no quiere decir que los catálogos en línea no utilicen la tecnología de bases de datos para proporcionar capacidades de búsqueda y visualización, pero si es bien cierto que estos sistemas están lejos de ser el ideal desde el punto de vista de la tecnología de la información. El verdadero problema es la falta de adecuación de los modelos entre el sistema cuidadosamente elaborado de una entrada del catálogo y la funcionalidad inherente del sistema de gestión de bases de datos. Los sistemas de gestión de bases de datos, que son esenciales para permitir una búsqueda eficiente de grandes cantidades de datos, funcionan bajo un principio completamente diferente del archivo secuencial en el que se basa el catálogo de fichas.  Un sistema de gestión de base de datos es capaz de realizar lo que se denomina «acceso aleatorio», que es la capacidad de ir directamente a la entrada o entradas que coinciden con la consulta. El conjunto de entradas recuperados puede ser radicalmente diferente a las áreas de la secuencia alfabética, y una vez recuperadas ya no están en el contexto previsto por el catálogo alfabético. Ya que los sistemas de gestión de bases de datos incluyen la capacidad de tratar cada palabra de una oración o una cadena de búsqueda como una unidad por separado. Así es como funcionan los motores de búsqueda como Google,  ya no hace falta hacer una búsqueda teniendo en cuenta las entradas que vienen determinadas por las reglas de catalogación de la biblioteca. No es necesario para buscar escribir «Neptuno, Plaza de», ya que podremos buscar por cualquiera de los términos o en su forma directa. Más aún cuando sabemos por estudios llevados a cabo que la búsqueda por palabra clave es la más utilizada por la inmensa mayoría de los usuarios de la biblioteca. Toda la base del mecanismos de búsqueda basada en las reglas de catalogación se ha vuelto irrelevante en el diseño de los catálogos en línea, y el funcionamiento básico del catálogo en línea no implementa el modelo previsto del catálogo de fichas. Paralelamente los desarrolladores de sistemas simplemente no entienden, ni desean entender la intención del catálogo, el malentendido en realidad va en ambos sentidos. Las razones de este impasse despúes de 35 años son complejas y conllevan componentes sociales y económicos. No es fácil de explicar por qué el cambio no se hizo en ese momento de nuestra historia de la tecnología, pero al menos uno de los factores fue la falta de comprensión de que la catalogación simplemente fue una respuesta a las posibilidades técnicas de cada momento, ya fuese en la época de los catálogos impresos, de fichas o de formatos legibles por ordenador.

A diferencia de la mayoría de las otras comunidades profesionales, la comunidad de bibliotecas continúa desarrollando algunas normas sobre los datos clave que a su juicio son «tecnológicamente neutrales.» Sin embargo es evidente que todos los datos creados hoy serán procesados ​​por computadoras, serán gestionado por software de bases de datos, serán buscados utilizando las capacidades de búsqueda de las base de datos, y serán visitados por los usuarios a través de una red informática. Y el futuro de la tecnología aplicada al catálogo tiene que tener muy en cuenta estas cuestiones, y alejarse de las inercias pasadas que aún tienen un peso muy fuerte en la profesión.

 

 

Ética y derechos humanos para bibliotecas y archivos

López López, Pedro and Vives-Gràcia, Josep . Ética y derechos humanos para bibliotecas y archivos., 2013 ANABAD

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Este libro proporciona la base para una práctica profesional ética y responsable en el marco de la ética y los derechos humanos. La importancia que la noción y la práctica de los derechos humanos han ido adquiriendo a lo largo del tiempo para bibliotecarios,archiveros y documentalistas queda reflejada en declaraciones de órganos como la UNESCO (Organización de las Naciones Unidaspara la Educación, la Ciencia y la Cultura), la IFLA (International Federation of Library Associations and Institutations) o el CIA (ConsejoInternacional de Archivos), referencias en códigos deontológicos y otros textos que invocan el compromiso de estas profesiones con losderechos humanos y con el compromiso social (compromiso que no deja de estar íntimamente relacionado con la promoción de los derechos)

Estudio histórico sobre la Biblioteca de la Escuela Interamericana de Bibliotecología

García Jaramillo, Jorge Antonio . Una idea se hace realidad: Estudio histórico sobre la Biblioteca de la Escuela Interamericana de Bibliotecología., 2013

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Estudio histórico sobre la Biblioteca de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia en Medellín, Colombia. Una biblioteca es un conglomerado de conocimientos siempre en ascenso, de sucesos y miradas del mundo siempre inacabadas; de arcanos silenciosos que, olvidados, algunas veces evocamos desde la lejanía en el tiempo; de visiones que, aún siendo extraordinarias, se difuminan y pierden brillo a medida que crece el maremágnum de libros nuevos, mientras que los viejos se repliegan, o desaparecen. En esta cadena interminable, los personajes invitados a participar en esa sumatoria de intereses, esparcirán sin proponérselo, semillas que originen más acontecimientos, más saberes. Y en las entretelas del tiempo consignado de manera escrita en la biblioteca, se arrinconarán retazos de vidas, de verdades inconclusas, de momentos únicos e irrepetibles que sólo las miradas avizoras podrán escrutar y hacer que salgan a la luz.  La Biblioteca de la Escuela Interamericana de Bibliotecología tenía todavía mucho que contar, y lo poco que de ella se sabía, alcanzó a recogerlo Martha Cecilia Galeano Flórez en un artículo publicado en la Revista Interamericana de Bibliotecología (1993)2, en el que ella misma dijera: “Escribir la historia de esta Biblioteca no es tarea fácil pues la escasez de información sobre su primera época limita cualquier intento”.  La historia de la biblioteca EIB ha tenido que ser recabada a expensas de su parienta próxima, la Escuela Interamericana de Bibliotecología. En esta pesquisa, nos ha servido de insumo también el apunte del bibliotecólogo Uriel Lozano Rivera (2007) cuando, haciendo alusión al comienzo de la Escuela Interamericana de Bibliotecología (EIB), dijera que se debía a dos cosas: a una experiencia inicial de bibliotecarios colombianos empeñados en hacer fecunda su labor, y a “la mística, el tesón y la visión futurista de un grupo de pioneros de la bibliotecología, que tuvo como uno de los puntos culminantes la celebración, en Bogotá, de las Primeras Jornadas Bibliotecológicas”

Guías para la incorporación del enfoque de género en bibliotecas y museos

 

 

Maillard Mancilla, C., G. Ochoa Sotomayor, et al. [e-Book] Guías para la incorporación del enfoque de género en bibliotecas y museos. Santiago de Chile, dibam, 2012.

Texto completo

Esta guía tiene el propósito de apoyar a quienes buscan integrar en su trabajo cultural y patrimonial el enfoque de género, compartiendo las formas en que nuestra gestión comenzó a ser permeada, en distintos ámbitos, por esta perspectiva. Sin demasiados referentes previos, un conjunto de prácticas y fórmulas comenzaron a ensayarse y perfilarse, atendiendo a énfasis y prioridades diferentes de acuerdo a las instituciones involucradas y sus particulares contextos. De esta forma, se han llevado a cabo múltiples iniciativas cuyo objetivo fue poner el foco en las representaciones institucionales proyectadas sobre lo femenino y lo masculino en relación a la creación, recreación y reapropiación del patrimonio, la memoria y la identidad. Por ello, visitas guiadas, itinerancia de exhibiciones, ciclos de cine, estadísticas diferenciadas por sexo, compras de libros con enfoque de género, publicaciones, seminarios y charlas, entre otras actividades, han permitido replantearnos el rol y aporte de las mujeres a nuestro patrimonio colectivo, así como su presencia y la de otros sujetos sociales antes excluidos de perspectivas patrimoniales convencionales.