Todo lector es en realidad el lector de sí mismo

«Todo lector, al leer, es en realidad el lector de sí mismo. La obra del escritor no es más que una especie de instrumento óptico que proporciona al lector para que pueda discernir lo que nunca habría visto en sí mismo sin ese libro. El reconocimiento del lector en sí mismo de lo que dice el libro es la prueba de la verdad del libro».

Marcel Proust «En busca del tiempo perdido»

La censura a lo largo de los siglos: una cronología de las prohibiciones de libros en Estados Unidos y la lucha por la libertad intelectual

Megan Bennett, «Censorship Throughout the Centuries», American Libraries Magazine, 3 de septiembre de 2024, https://americanlibrariesmagazine.org/?p=145144.

La censura de libros en Estados Unidos ha sido una constante desde los primeros días de la nación, y sigue siendo un tema relevante en la actualidad. A lo largo de los siglos, los intentos de prohibir o restringir el acceso a ciertos materiales han reflejado los valores culturales y políticos dominantes de cada época, y han generado importantes debates sobre la libertad de expresión y los derechos individuales.

Siglo XVII: Los primeros intentos de censura

El primer ejemplo registrado de censura en lo que hoy es Estados Unidos ocurrió en 1637 con la prohibición de New English Canaan, escrito por Thomas Morton. Este abogado anglicano criticó a los puritanos y su trato hacia los pueblos nativos, lo que llevó al gobierno puritano a prohibir el libro en sus colonias de Nueva Inglaterra. Este hecho no solo marcó el inicio de las restricciones literarias en la región, sino que también subrayó el poder que la religión y las autoridades coloniales tenían sobre el acceso a la información.

Siglo XVIII: Censura y la esclavitud

Durante el siglo XVIII, la censura se vinculó estrechamente con la esclavitud. En 1740, la colonia de Carolina del Sur promulgó la primera ley antiliteraria que prohibía enseñar a los esclavos a escribir, con el objetivo de limitar la difusión de materiales abolicionistas y evitar que los esclavos accedieran a información que pudiera incitar a la rebelión. Estas leyes se extendieron a otros estados y formaron parte de un esfuerzo más amplio para suprimir las voces de los abolicionistas y mantener el control sobre la población esclavizada.

Siglo XIX: El auge del abolicionismo y la censura de materiales radicales

En el siglo XIX, la censura siguió afectando los esfuerzos abolicionistas. En 1829, el abolicionista y hombre libre David Walker publicó Walker’s Appeal, un panfleto que incitaba a los esclavos a rebelarse contra sus opresores. Aunque el panfleto circuló ampliamente, especialmente en el sur, los estados esclavistas tomaron medidas para reprimir su difusión. Algunos incluso pidieron al gobierno de Boston que castigara a Walker, pero las autoridades locales se negaron, argumentando que no había violado ninguna ley en Massachusetts.

Más adelante en el siglo XIX, el gobierno federal también introdujo leyes de censura. En 1873, el Congreso aprobó las leyes Comstock, que prohibían el uso del servicio postal para enviar materiales «obscenos, lascivos o indecentes». Estas leyes afectaron la difusión de publicaciones sobre educación sexual y control de la natalidad, incluyendo escritos de activistas como Margaret Sanger.

Siglo XX: Censura en tiempos de guerra y los derechos civiles

Durante la Primera Guerra Mundial, la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA) colaboró con el Servicio de Bibliotecas de Guerra del gobierno para censurar libros en campamentos militares. Las autoridades ordenaron la retirada de libros considerados pacifistas, pro-alemanes o socialistas, como The Bolsheviki and World Peace de Leon Trotsky. A los bibliotecarios se les pidió que estuvieran atentos a cualquier publicación que pudiera haber sido introducida en las bibliotecas militares sin su conocimiento.

El siglo XX también fue testigo de la censura vinculada a los derechos civiles. En 1950, la bibliotecaria Ruth Brown de Bartlesville, Oklahoma, fue despedida tras ser acusada de incluir publicaciones «subversivas» en su biblioteca, como The Nation y Soviet Russia Today. Aunque la controversia pública se centró en las supuestas simpatías comunistas de Brown, muchos consideraron que su despido fue una represalia por su defensa de los derechos civiles y su oposición a la segregación racial.

Censura en la literatura infantil y juvenil

El siglo XX y XXI han visto una intensa censura en la literatura infantil y juvenil. Un ejemplo destacado ocurrió en 1959, cuando el libro infantil The Rabbit’s Wedding de Garth Williams fue acusado de promover la integración racial porque mostraba la boda de dos conejos, uno blanco y otro negro. Esta controversia se extendió por el sur de Estados Unidos, donde las tensiones raciales seguían siendo altas.

En la década de 1980, la preocupación por el satanismo y la brujería llevó a la censura de varios libros infantiles. En 1986, el libro The Witches de Roald Dahl fue atacado en California por supuestamente fomentar la formación de «covenes» (grupos de brujas). En ese mismo período, muchos padres y grupos conservadores presionaron para que se eliminaran libros como Halloween ABC por su contenido considerado ocultista o «satánico».

Siglo XXI: Nuevas luchas por la libertad de lectura

A partir de la década del 2000, el panorama de la censura ha estado marcado por la creciente preocupación por los derechos LGBTQ y el acceso a la información en internet. En 2001, se promulgó la Ley de Protección de Internet Infantil (CIPA), que exige a las escuelas que instalen filtros en sus computadoras para bloquear contenido considerado inapropiado. La ALA impugnó la ley en la Corte Suprema, argumen

Algunas bibliotecas públicas de Estados Unidos han comenzado a ofrecer kits de caza de fantasmas

Terra Dankowski, «Spirit in the Stacks», American Libraries Magazine, 3 de septiembre de 2024, https://americanlibrariesmagazine.org/?p=145149.

Bibliotecas públicas en diferentes partes de Estados Unidos han comenzado a ofrecer kits de caza de fantasmas como parte de sus servicios innovadores para atraer a una nueva generación de usuarios.

Estos kits, que incluyen equipos especializados como medidores de campo electromagnético (EMF), grabadoras de fenómenos de voz electrónica (EVP), sensores de movimiento infrarrojos, termómetros para detectar cambios en la temperatura ambiente, y geófonos para captar vibraciones y sonidos de objetos en movimiento, permiten a los aficionados a lo paranormal realizar sus propias investigaciones en busca de espíritus o fenómenos inexplicables.

Uno de los casos más destacados es el de la Biblioteca Pública del Condado de Clark (CCPL) en Ohio, donde estos kits han ganado una popularidad notable. Sonya Knisley, directora de servicios infantiles en CCPL, menciona que es común ver a personas que se registran para obtener una tarjeta de biblioteca únicamente con el objetivo de solicitar uno de estos kits. Desde su introducción en enero de 2023, los kits han sido prestados más de 90 veces, lo que ha llevado a la biblioteca a aumentar su inventario para satisfacer la creciente demanda. Para controlar el uso de estos costosos equipos, que tienen un valor aproximado de 250 dólares por kit, la biblioteca ha impuesto ciertas restricciones: solo pueden ser prestados por una semana, no son renovables, y los usuarios deben ser adultos que firmen un acuerdo de responsabilidad. Sin embargo, el éxito de estos kits no ha estado exento de problemas, ya que recientemente dos de ellos no fueron devueltos, lo que ha generado bromas sobre si los fantasmas los tomaron.

Otro ejemplo destacado es la Biblioteca Pública de Wilsonville (WPL) en Oregón, que añadió un kit de caza de fantasmas a su «Biblioteca de Cosas» en septiembre de 2023. En esta sección, los usuarios pueden pedir prestados equipos especializados que no son accesibles o asequibles para el público general, como lavadoras a presión, detectores de metales, y ahora, herramientas para la investigación paranormal. Angelika Heidelberger, coordinadora de servicios técnicos de WPL, señaló que a pesar de que inicialmente temía recibir críticas por la inclusión de equipos de caza de fantasmas debido a preocupaciones religiosas o científicas, no han recibido ninguna queja. Los kits han sido bien recibidos y se encuentran entre los artículos más solicitados de la biblioteca, casi nunca estando disponibles en las estanterías.

De manera similar, la Biblioteca Pública de Coventry (CPL) en Rhode Island lanzó su propio kit de caza de fantasmas en 2018, aunque inicialmente no recibió tanta atención. Esto cambió en 2022 cuando el personal de la biblioteca decidió promover el kit de manera creativa, grabando un video corto al estilo de los populares programas de televisión sobre cazafantasmas. Desde entonces, el kit ha sido solicitado con regularidad, no solo en la temporada de Halloween, y ha sido utilizado para actividades recreativas como una caza de fantasmas en la misma biblioteca, donde los adolescentes participantes detectaron actividad paranormal en la sección de videojuegos, bromeando que podría haber un fantasma al que apodaron «Barry».

El auge de los kits de caza de fantasmas en bibliotecas refleja el creciente interés público en lo paranormal, con encuestas recientes que muestran que el porcentaje de estadounidenses que creen en fantasmas ha aumentado considerablemente en las últimas dos décadas. Este fenómeno ha sido impulsado, en parte, por la proliferación de programas de televisión y canales de YouTube dedicados al tema, como Ghost Hunters y Ghost Files, que han hecho que la caza de fantasmas se convierta en una actividad recreativa popular. Para muchas bibliotecas, la inclusión de estos kits en sus catálogos responde a su misión de ofrecer servicios innovadores y accesibles a la comunidad, permitiendo a las personas explorar nuevas formas de entretenimiento e investigación científica, aunque sea de manera recreativa.

A través de estos programas, las bibliotecas están no solo fomentando la curiosidad y el aprendizaje, sino también atrayendo a usuarios que quizás no habrían interactuado con la biblioteca de otra manera. Como explica Lauren Walker, directora de CPL, los usuarios ven la caza de fantasmas como una actividad divertida y emocionante, lo que ha contribuido a mantener el interés en los kits más allá de su valor inicial como novedad.

Makerspaces y sentido del lugar

Megan Bennett, «Makerspace and Sense of Place», American Libraries Magazine, 3 de septiembre de 2024, https://americanlibrariesmagazine.org/?p=145158.

La biblioteca universitaria de Seeley G. Mudd Library de Northwestern en Illinois organiza un programa de verano para jóvenes refugiados y solicitantes de asilo, ofreciendo actividades prácticas y educativas en un entorno inclusivo y comunitario.

El programa de verano en la biblioteca Seeley G. Mudd Library (ML) de la Universidad Northwestern (NU) en Evanston, Illinois, es una iniciativa que ha estado ofreciendo actividades educativas y recreativas a jóvenes refugiados y solicitantes de asilo, en colaboración con la organización sin fines de lucro World Relief Chicagoland (WRC). Este programa, que ha sido especialmente importante tras la llegada de familias afganas a Estados Unidos en 2021, ha servido como un espacio inclusivo y comunitario donde los jóvenes de entre 5 y 19 años pueden desarrollar habilidades académicas, tecnológicas y de liderazgo, además de conectarse con su nueva comunidad.

Origen del programa

La colaboración entre NU y WRC comenzó en 2017, enfocada en proporcionar actividades prácticas y oportunidades educativas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). En 2021, tras la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, miles de familias afganas fueron reasentadas en Illinois, especialmente en la zona de Chicago, a través de WRC. Ese mismo año, la biblioteca de NU, conocida por su enfoque en ciencias e ingeniería, se unió a este esfuerzo ofreciendo su espacio makerspace para las actividades de verano.

Este espacio fue desarrollado bajo la dirección de Ted Quiballo, bibliotecario de tecnologías instruccionales de la biblioteca Seeley G. Mudd, quien ha trabajado para crear un entorno inclusivo y accesible que se alinea con los objetivos del programa de WRC. Gracias a su compromiso con la comunidad, Quiballo fue galardonado con el premio I Love My Librarian Award en 2024.

Actividades y metodología del programa

El programa de verano, que dura cuatro semanas entre julio y agosto, ha contado con la participación de hasta 70 estudiantes. Las actividades incluyen la construcción de mini robots, programación con codificación basada en bloques, impresión 3D, corte láser de etiquetas con nombres y el uso de tecnología deportiva a través de aplicaciones como HomeCourt, que utilizan inteligencia artificial para mejorar la coordinación mano-ojo.

Una característica única del programa es su enfoque en la enseñanza entre pares y la creación de relaciones personales significativas. Los instructores del programa suelen ser jóvenes voluntarios de Chicago que comparten antecedentes culturales, religiosos o lingüísticos con los estudiantes, lo que fomenta una conexión más cercana. Estos instructores reciben capacitación tanto en el uso de la tecnología del makerspace como en prácticas pedagógicas culturalmente receptivas, que apoyan el aprendizaje socioemocional. Por ejemplo, después de una lección, los estudiantes tienen la oportunidad de enseñar lo que han aprendido a sus compañeros.

Empoderamiento de los estudiantes y comunidad

El programa también da espacio para que los estudiantes desarrollen habilidades de liderazgo y expresen sus intereses. Los niños más pequeños, por ejemplo, han asumido roles activos en actividades como la creación de «slime», ayudando a medir y distribuir ingredientes. Los adolescentes, por su parte, solicitaron tiempo para realizar sus oraciones del mediodía, lo que ahora forma parte regular de la programación diaria.

La idea central del programa es la creación y el fortalecimiento de una comunidad. Aunque el acceso a la educación STEM es fundamental, los organizadores entienden que el aprendizaje significativo sucede cuando los estudiantes se sienten conectados y apoyados tanto por sus compañeros como por los facilitadores. En el futuro, el equipo planea continuar estableciendo asociaciones locales para mantener el programa y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

Impacto en los participantes

Los jóvenes participantes expresan a menudo su entusiasmo por asistir al programa, y se espera que también reconozcan cómo sus intereses y experiencias son valorados como una forma de pericia. El enfoque personalizado y centrado en las relaciones asegura que el aprendizaje y la inclusión sean auténticos y significativos, evitando enfoques genéricos que no respondan a las necesidades individuales de los estudiantes.

En resumen, el programa de verano en NU no solo proporciona acceso a herramientas tecnológicas y habilidades STEM, sino que también construye un sentido de pertenencia y comunidad para los jóvenes refugiados y solicitantes de asilo, ayudándolos a integrarse en su nuevo entorno mientras desarrollan habilidades clave para su futuro.

Tendencias estadounidenses en aislamiento social, compromiso social y compañía

Viji Diane Kannan y Peter J. Veazie, «US Trends in Social Isolation, Social Engagement, and Companionship ⎯ Nationally and by Age, Sex, Race/Ethnicity, Family Income, and Work Hours, 2003-2020», SSM – Population Health 21 (marzo de 2023): 101331, https://doi.org/10.1016/j.ssmph.2022.101331.

La conectividad social es esencial para la salud y la longevidad, mientras que el aislamiento cobra un alto precio a las personas y a la sociedad. En este estudio se presentan las magnitudes y tendencias de la conectividad social en EE.UU. como fenómenos objetivo para fundamentar los llamamientos a enfoques basados en políticas para promover la salud social.

A partir de la Encuesta estadounidense sobre el uso del tiempo 2003-2020, este estudio revela que, a escala nacional, el aislamiento social aumentó, el compromiso social con la familia, los amigos y los «otros» (compañeros de piso, vecinos, conocidos, compañeros de trabajo, clientes, etc.) disminuyó, y el compañerismo (ocio y recreo compartidos) se redujo.

El análisis de Joinpoint mostró que la pandemia exacerbó las tendencias al alza en el aislamiento social y las tendencias a la baja en la participación social de familiares, amigos y «otros» fuera del hogar. Sin embargo, el compromiso social y la compañía de la familia del hogar mostraron signos de disminución progresiva años antes de la pandemia, a un ritmo no eclipsado por la pandemia. Las horas de trabajo aparecieron como una limitación estructural para la participación social. Los subgrupos asignaron el compromiso social de forma diferente según los distintos roles relacionales.

El compromiso social con los amigos, los demás y la compañía cayó en picado entre los jóvenes estadounidenses. Las personas de color estadounidenses experimentaron más aislamiento social y menos compromiso social, en general, en relación con otras razas. Los hispanos experimentaron mucho menos aislamiento social que los no hispanos. Los adultos mayores pasaron más tiempo en aislamiento social, pero también relativamente más tiempo en compañía. Las mujeres pasaban más tiempo con la familia, mientras que los hombres pasaban más tiempo con amigos y en compañía. Además, el declive de la conectividad social de los hombres fue más pronunciado que el de las mujeres. Por último, los estadounidenses con ingresos bajos están más comprometidos socialmente con «otros» que los que tienen ingresos más altos.

Este estudio sugiere que las políticas públicas deberían abordar estas tendencias para mejorar la salud social y reducir las disparidades

Una herramienta de IA reduce en un 26% las muertes inesperadas en el hospital

Lauren Pelley, «AI Tool Cuts Unexpected Deaths in Hospital by 26%, Canadian Study Finds», CBC News, 16 de septiembre de 2024, https://www.cbc.ca/news/health/ai-health-care-1.7322671.

Un estudio realizado en el Hospital St. Michael’s de Toronto ha revelado que una herramienta de inteligencia artificial (IA), denominada Chartwatch, ha logrado reducir en un 26% las muertes inesperadas de pacientes hospitalizados.

El uso de IA en la medicina ha generado tanto entusiasmo como preocupación en los últimos años. Aunque herramientas como Chartwatch están demostrando su valor en la atención clínica, el avance de la IA también ha sido objeto de críticas en otras áreas, como la generación de contenido académico o el uso de tecnologías de reconocimiento de voz y vídeo. En el ámbito de la salud, sin embargo, la IA parece tener un futuro prometedor.

Así, diversos equipos de investigación, incluidas empresas privadas, están explorando formas de utilizar la IA para la detección precoz del cáncer. Algunos estudios sugieren que tiene potencial para detectar la hipertensión con sólo escuchar la voz de alguien; otros muestran que podría escanear patrones cerebrales para detectar signos de conmoción cerebral.

Un estudio de un año y medio de duración sobre Chartwatch, publicado el lunes en la revista Canadian Medical Association Journal, descubrió que el uso del sistema de IA provocó un sorprendente descenso del 26% en el número de muertes inesperadas entre los pacientes hospitalizados.

Chartwatch es un sistema de alerta temprana que monitorea más de 100 indicadores de los registros médicos de los pacientes, como signos vitales y resultados de análisis de laboratorio. El sistema genera predicciones horarias sobre posibles deterioros en la salud del paciente, lo que permite al equipo médico intervenir antes de que la situación empeore.

El estudio, realizado en la unidad de medicina interna general del hospital, abarcó más de 13.000 ingresos y mostró resultados notables en la mejora de la atención y la prevención de muertes inesperadas. En otras áreas del hospital donde no se utilizó Chartwatch, no se observó una reducción similar.

Chartwatch mide unos 100 datos de la historia clínica del paciente que actualmente se recogen de forma rutinaria en el proceso asistencial. Trabajando en segundo plano junto a los equipos clínicos, la herramienta supervisa cualquier cambio en el historial médico de alguien y hace una predicción dinámica cada hora sobre si es probable que ese paciente se deteriore en el futuro.

Nuevos estudios sugieren que la IA es muy prometedora en la detección del cáncer de mama. Eso puede significar que alguien se ponga más enfermo, que necesite cuidados intensivos o incluso que esté al borde de la muerte, lo que da a médicos y enfermeras la oportunidad de intervenir. En algunos casos, esas intervenciones consisten en aumentar el nivel de tratamiento para salvar la vida o proporcionar cuidados paliativos en situaciones en las que no es posible rescatar al paciente.

Desarrollado por Unity Health Toronto desde 2017 y lanzado en 2020, Chartwatch complementa el juicio clínico, mejorando la capacidad del personal de anticipar crisis y actuar a tiempo. Chartwatch complementa el criterio de los médicos y mejora los resultados para los pacientes frágiles, ayudando a evitar más muertes súbitas y potencialmente evitables.. Los investigadores destacan que, si bien los resultados son prometedores, aún se necesita replicar el estudio en otros hospitales y contextos para validar su eficacia en diversas situaciones.

Se subraya que Chartwatch no reemplaza el trabajo del personal médico, pero sí les proporcionarán herramientas adicionales para mejorar la toma de decisiones y optimizar el cuidado de los pacientes. Esto es especialmente relevante en un momento en que el sistema de salud enfrenta grandes presiones, desde la creciente demanda de atención médica hasta la falta de recursos humanos.

La biografía de un hombre que ha pasado sus días en una biblioteca

La biografía de un hombre que ha pasado sus días en una biblioteca puede ser tan interesante como las campañas peninsulares. Las memorias de Gibbon lo demuestran. A mi juicio, viaja tan lejos cuando coge un libro del estante como si fuera a los túmulos de Asia. Con que el lisiado me contara con qué hombría se gira en su silla, mira a la ventana sur, y luego al norte, y al final mira al fuego, resultaría tan bueno como un viaje por el continente o las praderas, porque yo mido la distancia hacia el interior y no hacia el exterior. En el perímetro de las costillas de un hombre hay espacio y lugar suficiente para cualquier biografía.

HENRY DAVID THOREAU
Diarios (9 de noviembre de 1840)

Un estudio descubre en Google Scholar artículos de investigación generados por IA

«Study finds AI-generated research papers on Google Scholar – why it matters | ZDNET», accedido 16 de septiembre de 2024, https://www.zdnet.com/article/study-finds-ai-generated-research-papers-on-google-scholar-why-it-matters/#ftag=RSSbaffb68.

Un estudio reciente, publicado en la Harvard Kennedy School’s Misinformation Review, encontró que al menos 139 artículos disponibles en Google Scholar parecen haber sido generados por herramientas de inteligencia artificial (IA). De estos, la mayoría se encontró en revistas no indexadas, pero 19 aparecieron en revistas verificadas y otras 19 en bases de datos universitarias, presuntamente escritas por estudiantes. Esto subraya una creciente preocupación sobre la proliferación de investigaciones falsas, facilitada por herramientas generativas de IA como ChatGPT.

Los investigadores identificaron estos estudios sospechosos por la inclusión de frases típicas de los modelos de lenguaje, como las generadas por ChatGPT. Además, los estudios estaban ampliamente disponibles en varias bases de datos, archivos y redes sociales, aumentando su visibilidad. Temas sensibles como la salud, la tecnología computacional y el medio ambiente estaban entre los más comúnmente abordados por estos artículos falsos, lo que es alarmante dado que pueden influir en decisiones de políticas públicas y la percepción de temas clave.

El estudio destacó que la aparición de ChatGPT y otras IA en 2022, junto con el funcionamiento de Google Scholar, ha incrementado la posibilidad de que personas sin formación académica (como periodistas, políticos, pacientes y estudiantes) encuentren y citen estudios falsos. Esto es particularmente problemático porque, a diferencia de los sesgos o «alucinaciones» de los chatbots de IA, los estudios presentados en una plataforma académica como Google Scholar parecen auténticos y pueden llevar a una mayor confusión o desinformación.

Aunque Google Scholar contiene una amplia gama de literatura académica de calidad, el estudio critica su falta de transparencia y sus criterios automáticos de inclusión, lo que permite que cualquier autor, independientemente de su afiliación científica, pueda subir artículos. A diferencia de otras bases de datos académicas, Scholar no permite filtrar por tipo de material, estado de publicación o si los artículos han sido revisados por pares, lo que facilita que estudios falsos o generados por IA se cuelen en los resultados de búsqueda.

Otro punto preocupante es que, aunque herramientas de detección de contenido generado por IA están mejorando, aún no son lo suficientemente sofisticadas como para identificar de manera confiable estos estudios falsificados. El estudio también señala que, en el pasado, otros investigadores han encontrado libros y artículos falsos en Google Books y Google Scholar utilizando frases características de los chatbots como «Hasta mi última actualización de conocimiento», común en respuestas de ChatGPT.

Con millones de usuarios confiando en Google Scholar para sus investigaciones, la posibilidad de que se citen estos estudios falsos es cada vez mayor. Esto plantea un grave riesgo para la integridad del registro científico y del sistema de comunicación académica, ya que los estudios generados por IA pueden parecer convincentemente científicos, aunque sean completamente falsos. Los autores del estudio advierten que, a medida que la tecnología avanza, será más difícil detectar estos estudios, lo que amenaza con sobrecargar el ecosistema de investigación y desinformar tanto a académicos como al público en general.

En resumen, la creciente inclusión de estudios falsos generados por IA en Google Scholar plantea un peligro para la comunidad científica y el público, ya que estos trabajos pueden influir en decisiones importantes sin ser detectados. La falta de filtros y la facilidad con la que se puede subir contenido no revisado en plataformas académicas populares hace que sea crucial abordar este problema antes de que cause daños irreparables a la confianza en la ciencia y la academia.

Inteligencia artificial generativa y alfabetización mediática en bibliotecas

Alonso-Arévalo, Julio Inteligencia artificial generativa y alfabetización mediática en bibliotecasMi Biblioteca, 2024, vol. 20, n. 78, pp. 54-58. 

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La inteligencia artificial (IA) está emergiendo como una tecnología disruptiva que está remodelando rápidamente varios aspectos de nuestra sociedad. Aunque la IA ha estado en uso durante varios años, ha sido la IA generativa, con su capacidad para realizar tareas que normalmente requerirían inteligencia humana, la que ha suscitado este interés. La habilidad de generar contenido de manera similar a como lo haría un ser humano tiene aplicaciones en una amplia variedad de campos, desde la educación hasta la investigación o la salud, que involucran tanto a los profesionales de biblioteca como a las instituciones mismas.

Actualmente solo el 7% de las bibliotecas universitarias utiliza herramientas de IA

Inside Higher Ed. “AI Adoption Top Concern for Librarians Next Year.” Last modified September 10, 2024. https://www.insidehighered.com/news/quick-takes/2024/09/10/ai-adoption-top-concern-librarians-next-year

Un informe de Clarivate reveló que casi la mitad de las bibliotecas académicas planea implementar IA en el próximo año, aunque la falta de experiencia y capacitación en esta tecnología es su mayor desafío. .A pesar del interés en la IA, los bibliotecarios también enfrentan limitaciones presupuestarias y preocupaciones sobre el impacto en los roles del personal.

Aunque solo un pequeño número de bibliotecas universitarias ha adoptado la inteligencia artificial (IA), se espera que esto cambie en el próximo año. Un informe de Clarivate reveló que actualmente solo el 7% de las bibliotecas universitarias utiliza herramientas de IA, pero casi la mitad planea implementarlas pronto, principalmente para apoyar el aprendizaje de los estudiantes, la excelencia en la investigación y mejorar la accesibilidad del contenido.

Sin embargo, más de la mitad de los encuestados mencionó la falta de experiencia en IA como el mayor desafío, y el 32% afirmó que no hay capacitación disponible en sus universidades. Este porcentaje aumenta al 43% en los encuestados de EE. UU. Las limitaciones presupuestarias también preocupan a los bibliotecarios, incluso más que las preocupaciones sobre privacidad, integridad académica y derechos de autor.

Aunque solo el 10% cree que la IA no afectará significativamente los roles del personal, más de la mitad predice que será necesario un esfuerzo considerable para mejorar las habilidades del equipo existente. Además, un tercio teme la posible pérdida de empleos debido a la IA, con los encuestados de EE. UU. mostrando la mayor preocupación.

El informe, basado en una encuesta a 1.500 personas relacionadas con bibliotecas (incluyendo decanos y directores de TI), reveló que el 80% de los encuestados trabaja en bibliotecas universitarias. La mayoría planea adoptar la IA para apoyar el aprendizaje estudiantil (52%) y mejorar la investigación (47%).

El informe también abordó temas no relacionados con la IA, destacando que más del 55% de las bibliotecas tienen estrategias de diversidad y el 45% tienen estrategias de sostenibilidad. Las preocupaciones presupuestarias y el impacto de la tecnología en los servicios bibliotecarios también fueron temas clave.