Archivo de la categoría: Bibliotecas

El portal de búsqueda de censura de la ALA: una herramienta para rastrear la restricción del acceso a la información

Censorship Search Portal

American Library Association. Censorship Search Portal. Accedido el 21 de abril de 2026.

Censorship Search Portal de la American Library Association (ALA) es una herramienta diseñada para facilitar el acceso a información sobre intentos de censura en bibliotecas, escuelas y universidades de Estados Unidos. Su objetivo principal es permitir a los usuarios consultar si determinados libros, autores o materiales han sido objeto de restricciones o intentos de eliminación, contribuyendo así a la transparencia y al conocimiento público sobre estos procesos.

El portal se nutre de una base de datos mantenida por la Office for Intellectual Freedom (OIF) de la ALA, que recopila información a partir de informes confidenciales, registros públicos y cobertura mediática. No obstante, la propia ALA reconoce que esta base de datos es incompleta, ya que muchos casos de censura no se denuncian o permanecen invisibles. Aun así, constituye una de las fuentes más relevantes para estudiar tendencias y casos concretos de censura en el ámbito bibliotecario.

Más allá de su función informativa, el portal se enmarca en una defensa activa de la libertad intelectual. La ALA subraya que el acceso libre a la información es un derecho fundamental que permite a los individuos desarrollar pensamiento crítico, comprender distintas perspectivas y formar opiniones propias. Desde esta perspectiva, cualquier restricción basada en desacuerdos ideológicos se considera una forma de censura que afecta no solo a un libro o recurso, sino al conjunto de la comunidad.

Censorship Search Portal no solo actúa como repositorio de datos, sino también como instrumento de concienciación y defensa de la libertad de lectura. Al visibilizar los intentos de censura, contribuye a reforzar el papel de las bibliotecas como espacios de acceso equitativo al conocimiento y como garantes de los derechos informativos en una sociedad democrática.

Bibliotecas de investigación y colecciones en la era de la inteligencia artificial: retos, estrategias y futuros posibles

Association of Research Libraries (ARL). “Research Library Collections and AI.” ARL Blog. Consultado el 20 de abril de 2026. https://www.arl.org/blog/research-library-collections-and-ai/

La inteligencia artificial, especialmente en su vertiente generativa, está transformando las colecciones de las bibliotecas de investigación y, con ello, el propio ecosistema del conocimiento académico. La idea central es que las colecciones —tradicionalmente concebidas como conjuntos relativamente estables de recursos seleccionados— están evolucionando hacia sistemas dinámicos, interconectados y mediados por algoritmos. En este nuevo contexto, las bibliotecas dejan de ser únicamente custodias de contenidos para convertirse en agentes activos en la creación, organización y validación del conocimiento en entornos digitales altamente automatizados.

Las bibliotecas resultan especialmente atractivas para las empresas de IA debido a sus colecciones de contenido raro y único, sus metadatos estructurados y legibles por máquina, y sus sistemas de descubrimiento multifacéticos. Por ello, las compañías de IA están intentando acceder a los contenidos bibliotecarios de diversas maneras. Algunas despliegan tráfico excesivo de bots y enjambres automatizados para recopilar colecciones y metadatos con el fin de entrenar sus modelos. Otras buscan establecer alianzas con bibliotecas y apoyar la digitalización responsable de sus recursos. En ambos casos, las bibliotecas tienen la oportunidad de apoyarse en sus valores y en su experiencia de adaptación tecnológica para decidir cómo responder ante un acceso a sus colecciones que cambia con gran rapidez.

Uno de los aspectos clave del análisis es la redefinición del concepto de “colección”. La IA introduce nuevas formas de producción intelectual (como textos generados automáticamente, datasets masivos o modelos de lenguaje), lo que obliga a reconsiderar qué debe formar parte de las colecciones y bajo qué criterios. Las bibliotecas se enfrentan así a la necesidad de integrar no solo documentos tradicionales, sino también datos, algoritmos y sistemas de entrenamiento, lo que amplía enormemente el alcance y la complejidad de sus fondos. Este cambio implica también revisar políticas de adquisición, preservación y acceso, adaptándolas a materiales que son, en muchos casos, dinámicos, efímeros o dependientes de infraestructuras tecnológicas.

El artículo subraya igualmente las tensiones éticas y legales asociadas a este proceso. La IA plantea interrogantes sobre derechos de autor, propiedad intelectual, sesgos algorítmicos y transparencia. Las bibliotecas, históricamente comprometidas con valores como el acceso abierto, la equidad y la integridad informativa, deben posicionarse ante estos desafíos. En este sentido, la ARL insiste en la importancia de desarrollar marcos éticos sólidos y políticas institucionales que garanticen un uso responsable de la IA, reforzando la confianza de la comunidad académica.

Otro eje fundamental es el papel de las bibliotecas como infraestructuras de datos. En un entorno en el que la investigación depende cada vez más de grandes volúmenes de información y de herramientas de análisis automatizado, las bibliotecas pueden desempeñar un rol estratégico como proveedoras de datos de calidad, curados y bien documentados. Esto las sitúa en el centro de la investigación científica contemporánea, no solo como apoyo, sino como colaboradoras activas en la producción de conocimiento.

El texto también destaca la necesidad de nuevas competencias profesionales. La integración de la IA exige que los bibliotecarios desarrollen habilidades en áreas como la ciencia de datos, la gestión de algoritmos, la alfabetización en IA y la evaluación crítica de sistemas automatizados. No se trata únicamente de adoptar herramientas tecnológicas, sino de comprender sus implicaciones y de mediar entre ellas y los usuarios. En este sentido, la formación continua y la adaptación organizativa se presentan como elementos clave para el futuro de las bibliotecas.

Además, el enfoque prospectivo del artículo conecta con los escenarios desarrollados por la ARL y la Coalition for Networked Information, que exploran distintos futuros posibles en función de cómo evolucione la IA. Estos escenarios muestran que, independientemente del grado de automatización o del dominio de actores comerciales, las bibliotecas mantienen un papel esencial como garantes de acceso equitativo, preservación del conocimiento y defensa de la integridad informativa.

En conjunto, el texto plantea que la inteligencia artificial no es solo una herramienta que impacta en las bibliotecas, sino una fuerza transformadora que redefine su misión, sus prácticas y su identidad. Las colecciones dejan de ser estáticas para convertirse en ecosistemas complejos, donde confluyen datos, tecnologías y comunidades. En este nuevo escenario, las bibliotecas de investigación están llamadas a liderar la transición hacia un modelo de conocimiento más abierto, ético y colaborativo, siempre que sean capaces de adaptarse con visión estratégica y compromiso con sus valores fundacionales.

Más allá de los libros: transformando la biblioteca en un Espacio de juego desordenado y Aprendizaje

ALSC Blog. «Live Life to the Fullest: Why Messy Play Matters in Libraries.» Association for Library Service to Children, 10 de marzo de 2026. https://www.alsc.ala.org/blog/2026/03/live-life-to-the-fullest-why-messy-play-matters-in-libraries/.

El artículo defiende que el llamado messy play (juego desordenado o sensorial) no es una actividad secundaria o caótica dentro de las bibliotecas, sino una herramienta fundamental para el desarrollo infantil y el aprendizaje significativo. Frente a la concepción tradicional de la biblioteca como espacio ordenado, silencioso y controlado, el texto propone una redefinición más abierta y dinámica: un lugar donde el juego libre, incluso el que implica suciedad o desorden, tiene un valor educativo profundo. Este tipo de experiencias permite a los niños interactuar directamente con materiales, texturas y entornos, lo que favorece una comprensión del mundo basada en la exploración activa más que en la instrucción pasiva.

Uno de los ejes principales del artículo es el papel del juego sensorial en la construcción del conocimiento. A través de actividades abiertas —como manipular agua, arena, pintura o materiales cotidianos— los niños desarrollan conexiones neuronales esenciales para el aprendizaje temprano. Este enfoque está alineado con investigaciones en desarrollo infantil que subrayan que el aprendizaje más efectivo en las primeras etapas de la vida es aquel que involucra el cuerpo, los sentidos y la experimentación directa. En este sentido, el juego desordenado no solo estimula la creatividad, sino que también fortalece habilidades motoras, cognitivas y emocionales, contribuyendo a un desarrollo integral.

El texto también destaca el carácter inclusivo del messy play. Al tratarse de actividades abiertas y no estructuradas, no requieren habilidades previas ni un dominio lingüístico específico, lo que permite la participación de niños de diferentes edades, capacidades y contextos culturales. Este tipo de juego elimina barreras sociales y lingüísticas, facilitando la interacción y la colaboración entre los participantes. Además, fomenta la implicación de las familias, ya que padres y cuidadores tienden a involucrarse más activamente en este tipo de dinámicas, generando experiencias compartidas que refuerzan los vínculos afectivos y el aprendizaje conjunto.

Otro aspecto relevante es la relación entre el juego desordenado y el desarrollo de competencias clave para el siglo XXI. El artículo subraya que estas actividades promueven habilidades como la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la creatividad y la regulación emocional. En un contexto cada vez más digital y estructurado, ofrecer espacios donde los niños puedan experimentar, equivocarse y aprender sin un objetivo predeterminado resulta esencial. Este tipo de experiencias permite desarrollar resiliencia, tolerancia a la frustración y autonomía, aspectos fundamentales tanto en el ámbito educativo como en la vida cotidiana.

El artículo reconoce los desafíos prácticos que implica implementar este tipo de programas en bibliotecas: desde la limpieza y la logística hasta las posibles reticencias del personal o de los usuarios. Sin embargo, insiste en que estos obstáculos no deben eclipsar los beneficios. El “desorden” es interpretado como un indicador de participación activa y aprendizaje significativo, no como un problema. En consecuencia, se plantea que las bibliotecas contemporáneas deben asumir este cambio de paradigma y consolidarse como espacios de experimentación, descubrimiento y juego, donde el aprendizaje surge de la experiencia directa y compartida.

Inteligencia artificial vs. inteligencia artificial: herramientas de detección aplicadas a la evaluación educativa

Durán Benavides, Arturo, Claudia Rita Estrada Esquivel y Karen Quintero Álvarez. “Inteligencia artificial vs. inteligencia artificial: herramientas de detección aplicadas a la evaluación educativa.” En Inteligencia artificial: experiencias y reflexiones sobre la investigación educativa, editado por Alexandro Escudero-Nahón y Emma Patricia López, 2026. https://doi.org/10.56162/transdigitalbc13.29

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La detección de contenidos generados por IA no puede abordarse exclusivamente desde la tecnología. Aunque las herramientas actuales son útiles, su fiabilidad es limitada y no sustituyen el juicio crítico del docente. El verdadero reto reside en redefinir la evaluación educativa, pasando de un enfoque punitivo basado en la detección a un modelo formativo que promueva la ética, el pensamiento crítico y el uso responsable de la inteligencia artificial.

La incorporación de la inteligencia artificial generativa (IAG) en la educación ha supuesto una transformación profunda tanto en la producción académica como en los sistemas de evaluación. Más allá de una simple innovación tecnológica, se trata de un cambio pedagógico que obliga a replantear el papel del docente y los mecanismos tradicionales de verificación de la autoría. El uso generalizado de herramientas como ChatGPT ha intensificado las preocupaciones sobre el plagio y la deshonestidad intelectual, introduciendo nuevas formas de generación automatizada de textos que amplían el concepto clásico de copia.

En paralelo, diversos autores advierten que el uso excesivo de estas herramientas puede afectar negativamente al desarrollo del pensamiento crítico y la metacognición. Al ofrecer respuestas inmediatas y elaboradas, la IAG reduce la necesidad de análisis autónomo, lo que puede derivar en una dependencia tecnológica y en una pérdida de habilidades fundamentales para el aprendizaje profundo. Esto obliga a las instituciones a redefinir el concepto de plagio y a formar al alumnado en un uso ético y consciente de estas tecnologías.

Ante este escenario, han surgido herramientas de detección de contenido generado por IA, como Turnitin y Copyleaks, que emplean modelos estadísticos, lingüísticos y de aprendizaje automático para identificar patrones de escritura. Sin embargo, su eficacia es limitada: presentan márgenes de error significativos, especialmente frente a modelos generativos más avanzados, y existe un riesgo relevante de falsos positivos que puede derivar en acusaciones injustas. Además, las estrategias de evasión —como el parafraseo, la traducción o la manipulación textual— dificultan aún más la detección fiable.

Los resultados del estudio muestran que, aunque la IA ofrece oportunidades de personalización y mejora del aprendizaje, también incrementa prácticas deshonestas si no se regula adecuadamente. En este sentido, el problema no puede resolverse únicamente mediante herramientas tecnológicas, sino que exige una transformación de los modelos de evaluación hacia enfoques más auténticos, centrados en procesos, reflexión y participación activa del estudiante.

Desde una perspectiva pedagógica, se propone combinar el uso de la IA con estrategias evaluativas más complejas, como exámenes orales, proyectos colaborativos o actividades que valoren el proceso de aprendizaje. Asimismo, se subraya la importancia de la formación docente en inteligencia artificial y ética digital, ya que el profesorado debe estar preparado para integrar estas herramientas sin perder el control sobre la evaluación y el acompañamiento educativo.

En cuanto a las perspectivas futuras, destaca el desarrollo de la inteligencia artificial explicativa (XAI), orientada a hacer comprensibles los procesos de decisión de los sistemas automatizados. Esta línea permite avanzar hacia una evaluación más transparente y formativa, donde no solo importe el resultado, sino también la comprensión del proceso. Paralelamente, se señala la necesidad urgente de marcos normativos claros que regulen el uso de la IA en educación, como ya ocurre en la Unión Europea, frente a contextos donde aún existe un vacío legal.

Exposición «Que inventen ellos. Miguel de Unamuno y la ciencia» con Marta García Gasco y Ana Chaguaceda. Planeta Biblioteca 2026/04/08

Exposición «Que inventen ellos. Miguel de Unamuno y la ciencia» con Marta García Gasco y Ana Chaguaceda.

Planeta Biblioteca 2026/04/08

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La entrevista aborda la exposición «Que inventen ellos. Miguel de Unamuno y la ciencia» como una oportunidad para redescubrir la relación del pensador con el conocimiento científico. Marta García Gasco y Ana Chaguaceda explican que la muestra desmonta el tópico de un Unamuno contrario a la ciencia, mostrando su interés crítico y reflexivo por la ciencia. Destacan el enfoque divulgativo de la exposición, que combina documentos, contexto histórico y recursos accesibles para todo tipo de público. También subrayan la importancia de conectar humanidades y ciencia, un diálogo clave en el pensamiento unamuniano. En conjunto, la entrevista presenta la exposición como un espacio de reflexión sobre el papel de la ciencia en la cultura y la sociedad actual.

Las bibliotecas como infraestructura cultural esencial: claves del informe global de la UNESCO (2026)

International Federation of Library Associations and Institutions. “UNESCO’s New Re|Shaping Policies for Creativity Report: Libraries as Essential Cultural Infrastructure.” 23 de febrero de 2026. UNESCO.

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El cuarto informe global Re|Shaping Policies for Creativity, publicado por la UNESCO y analizado por la IFLA, ofrece una visión amplia y fundamentada sobre cómo los países están protegiendo y promoviendo la diversidad de las expresiones culturales en un contexto marcado por profundas transformaciones tecnológicas, sociales y políticas.

Basado en 133 informes nacionales y cerca de 4.000 medidas de política cultural, el documento subraya que las industrias culturales y creativas son motores clave de crecimiento económico y sostenibilidad. Sin embargo, también advierte que los beneficios de la cultura siguen distribuyéndose de manera desigual y que su integración en políticas estratégicas —especialmente en ámbitos como la tecnología o el desarrollo— sigue siendo insuficiente y fragmentaria.

El informe identifica tendencias significativas en la evolución de las políticas culturales a nivel global. Entre ellas destaca la creciente implicación de ministerios tradicionalmente alejados de la cultura, como los de Educación o Economía, así como la orientación de las políticas culturales hacia la creación de empleo. Asimismo, la digitalización emerge como eje central: el 85 % de los países promueve el desarrollo de competencias digitales, mientras que se refuerza la inversión en la transición digital de medios públicos y comunitarios. No obstante, este giro digital también plantea riesgos, tanto para la sostenibilidad ambiental como para la diversidad cultural. De forma especialmente relevante, el informe señala que la cultura sigue prácticamente ausente de los marcos regulatorios de la inteligencia artificial, a pesar de que esta depende profundamente de contenidos culturales y, a su vez, influye en su producción y circulación.

En este contexto, las bibliotecas son reconocidas como infraestructuras culturales esenciales. La UNESCO las sitúa entre los puntos de acceso cultural más extendidos a nivel mundial, destacando su papel en la promoción de la participación cultural y el acceso multilingüe. Las bibliotecas garantizan la visibilidad de lenguas, identidades y expresiones culturales diversas, especialmente en el caso de comunidades indígenas, minorías lingüísticas o poblaciones migrantes. Sin embargo, el informe también señala importantes desigualdades en el acceso a infraestructuras bibliotecarias, con una mayor concentración en países de altos ingresos frente a regiones con menos recursos.

Otro de los aspectos centrales del informe es el papel de las bibliotecas en la reducción de la brecha digital. Más allá de proporcionar acceso a internet, estas instituciones actúan como centros de inclusión digital, ofreciendo formación en competencias digitales, apoyo a creadores de contenido y herramientas para una participación segura en entornos en línea. Ejemplos como la biblioteca digital nacional de Letonia, los repositorios patrimoniales de Cuba o los servicios digitalizados en Brasil ilustran cómo las bibliotecas están transformando el acceso a la cultura mediante procesos de digitalización a gran escala. Este rol resulta especialmente crucial en un contexto donde las desigualdades en acceso y habilidades digitales siguen ampliándose.

El informe también pone el foco en los desafíos que plantea la inteligencia artificial para la diversidad cultural y lingüística. La escasa incorporación de la cultura en las políticas de IA —apenas presente en una mínima parte de las legislaciones nacionales— genera riesgos significativos para la preservación de contenidos locales y la diversidad de lenguas. En este escenario, las bibliotecas aparecen como actores estratégicos, en tanto custodias del patrimonio cultural y lingüístico, llamadas a desempeñar un papel activo en la gobernanza digital y en la formulación de políticas de inteligencia artificial.

El informe refuerza la necesidad de una mayor visibilidad y reconocimiento de las bibliotecas en las estrategias nacionales e internacionales. Aunque un 93 % de los países ya incorpora la cultura en sus planes de desarrollo sostenible, persisten carencias en la traducción de estos compromisos en acciones concretas. La IFLA insiste en que las bibliotecas deben integrarse explícitamente en las políticas culturales, digitales y de inteligencia artificial, así como recibir inversiones sostenidas que garanticen su capacidad de actuación. En definitiva, el informe reafirma que las bibliotecas no solo son espacios de acceso al conocimiento, sino pilares fundamentales para los derechos culturales, la equidad digital y la diversidad cultural en el mundo contemporáneo.

Despida la directora de biblioteca por negarse a retirar varios libros infantiles: censura, ética profesional y conflicto político en EE. UU.

Montesinos, Patsy. “Rutherford County Library Board Fires Director After She Refuses to Relocate 132 Children’s Books.” NewsChannel 5 Nashville, 30 de marzo de 2026.

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La destitución de la directora del sistema de bibliotecas del condado de Rutherford, en Tennessee, se inscribe en un contexto de creciente tensión en torno al acceso a la información y la censura en bibliotecas públicas de Estados Unidos. El conflicto se originó cuando la junta de la biblioteca ordenó trasladar 132 libros infantiles —muchos de ellos relacionados con diversidad, justicia social o temática LGBTQ+— desde la sección infantil a la sección de adultos, al considerarlos inapropiados para menores.

La directora, Luanne James, se negó a ejecutar esta decisión, argumentando que suponía una vulneración de la libertad de expresión y un caso claro de “discriminación por punto de vista”, en contradicción con los principios éticos de la profesión bibliotecaria.

La negativa de James no fue un simple desacuerdo administrativo, sino una postura fundamentada en la defensa del acceso equitativo a la información. En su declaración, sostuvo que los bibliotecarios no deben convertirse en instrumentos de agendas políticas y que restringir el acceso a ciertos contenidos por razones ideológicas perjudica directamente a la comunidad usuaria. Su decisión generó un fuerte apoyo ciudadano —con manifestaciones públicas a su favor—, pero también una oposición firme por parte de sectores que consideraban necesario limitar el acceso de menores a determinados contenidos.

Finalmente, la junta votó su despido por una mayoría clara (8 votos frente a 3), justificando la decisión en su negativa a acatar una directriz institucional. Desde la perspectiva de los responsables políticos, el conflicto se interpretó como una cuestión de gobernanza y cumplimiento de decisiones administrativas. Sin embargo, para amplios sectores del ámbito bibliotecario y organizaciones defensoras de la libertad intelectual, el caso se ha convertido en un símbolo de la creciente presión política sobre las bibliotecas y del papel de los profesionales como garantes del derecho a leer.

En un plano más amplio, este episodio refleja una tendencia nacional en Estados Unidos marcada por el aumento de controversias sobre libros en bibliotecas y escuelas, especialmente aquellos relacionados con identidad de género, diversidad racial o cuestiones sociales. La destitución de James pone de relieve el choque entre políticas restrictivas impulsadas desde determinados ámbitos políticos y los principios tradicionales de la biblioteconomía, centrados en la neutralidad, la inclusión y el acceso libre a la información. Así, el caso trasciende lo local y se configura como un ejemplo paradigmático del debate contemporáneo sobre censura, libertad intelectual y función social de las bibliotecas.

Bibliotecas sostenibles: liderazgo, resiliencia y compromiso con la comunidad

Sustainable Libraries Initiative. “Home.” Accessed April 5, 2026. https://www.sustainablelibrariesinitiative.org/

La Sustainable Libraries Initiative (SLI) es una iniciativa internacional orientada a capacitar a los profesionales de bibliotecas para integrar la sostenibilidad como eje central de su actividad. Su misión consiste en impulsar prácticas que sean ambientalmente responsables, socialmente equitativas y económicamente viables, contribuyendo así a comunidades más resilientes frente a desafíos como el cambio climático.

El proyecto surge del compromiso del sector bibliotecario por asumir un papel activo en la construcción de un futuro sostenible. Para ello, la SLI proporciona herramientas, recursos y metodologías que permiten a las bibliotecas incorporar la sostenibilidad en la toma de decisiones, en la gestión de recursos, en el diseño de servicios y en la creación de alianzas estratégicas. Este enfoque se basa en el denominado “triple balance” (triple bottom line), que articula las dimensiones ambiental, social y económica como pilares inseparables del desarrollo sostenible.

Uno de los principales instrumentos de la iniciativa es el Sustainable Library Certification Program (SLCP), que ofrece una hoja de ruta estructurada para que las bibliotecas implementen políticas y prácticas sostenibles en todos sus ámbitos: desde las instalaciones y operaciones hasta la programación cultural, la tecnología y la relación con la comunidad. Este programa no solo fomenta la mejora interna de las instituciones, sino que también refuerza su papel como agentes educativos y sociales capaces de promover la conciencia ambiental y la resiliencia comunitaria.

Además, la SLI promueve una comunidad de práctica en la que bibliotecarios de todo el mundo comparten experiencias, conocimientos y estrategias. En este contexto, la innovación no se entiende como una adopción tecnológica aislada, sino como un proceso colaborativo y progresivo que permite a las bibliotecas adaptarse a los cambios sociales y ambientales sin perder su identidad ni sus valores fundamentales.

En conjunto, la Sustainable Libraries Initiative redefine el papel de las bibliotecas en el siglo XXI, situándolas como actores clave en la transición hacia sociedades más sostenibles. Más allá de su función tradicional, las bibliotecas se consolidan como espacios de aprendizaje, acción y liderazgo en torno a los grandes retos globales.

Inteligencia artificial responsable en bibliotecas universitarias: innovación integrada y control profesional

Clarivate. Responsible AI for Academic Libraries: Igniting the Power within Existing Workflows, while Keeping Librarians in Control. 2026

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El documento elaborado por Clarivate aborda el papel emergente de la inteligencia artificial (IA) en las bibliotecas académicas, destacando un enfoque basado en la integración progresiva y el control humano. Según el informe Pulse of the Library 2025, el 67 % de las bibliotecas ya está explorando o implementando soluciones de IA, aunque la mayoría reconoce encontrarse en fases iniciales. Este interés creciente no se traduce en una adopción impulsiva, sino en una aproximación reflexiva, alineada con los valores profesionales de la biblioteconomía y centrada en la sostenibilidad y la responsabilidad en su aplicación.

Uno de los aspectos clave del texto es la apuesta por integrar la inteligencia artificial en sistemas ya consolidados, como Alma y Primo, en lugar de introducir herramientas externas que incrementen la complejidad. Esta estrategia permite a las bibliotecas incorporar capacidades de IA sin alterar sus flujos de trabajo habituales, reduciendo riesgos y facilitando una adopción gradual. La IA se concibe así como un complemento que potencia la labor profesional, no como un sustituto, permitiendo avanzar de forma progresiva y adaptada a las capacidades de cada institución.

En el ámbito del apoyo a la investigación y al aprendizaje, la IA se presenta como una herramienta clave para mejorar el descubrimiento de contenidos y la experiencia del usuario. El informe señala que el 64 % de los bibliotecarios identifica como prioridad tanto el apoyo al aprendizaje del estudiante como la mejora en la recuperación de información. Herramientas como Primo Research Assistant permiten realizar búsquedas en lenguaje natural, generar resúmenes automáticos basados en fuentes académicas y ofrecer acceso directo a textos completos, todo ello manteniendo el rigor y la trazabilidad de las fuentes, lo que refuerza la integridad académica frente a soluciones genéricas.

Otro ámbito destacado es la mejora de la calidad de los metadatos mediante asistentes de IA que automatizan tareas rutinarias, como la generación de descriptores o resúmenes. No obstante, el control humano sigue siendo central: los bibliotecarios supervisan, validan o corrigen las sugerencias, garantizando la precisión y el cumplimiento de estándares como MARC 21. Este modelo híbrido equilibra eficiencia y criterio profesional, reduciendo la carga de trabajo sin renunciar a la calidad ni a la responsabilidad en la gestión de la información.

El documento también subraya el contexto de limitaciones presupuestarias que afecta a las bibliotecas, donde el 62 % identifica la financiación como su principal desafío. En este escenario, la integración de la IA en sistemas existentes permite maximizar el retorno de la inversión, optimizando recursos sin necesidad de nuevas infraestructuras. La automatización de tareas repetitivas libera tiempo para actividades de mayor valor estratégico, como el desarrollo de colecciones o la colaboración institucional.

Finalmente, se destaca la importancia de la innovación como competencia clave en el futuro de las bibliotecas, señalada por el 49 % de los profesionales. Sin embargo, esta innovación no debe entenderse como adopción acrítica de tecnologías, sino como un proceso deliberado, guiado por necesidades reales y por la experiencia bibliotecaria. La IA, en este sentido, se plantea como una herramienta para evolucionar de forma responsable, manteniendo a las bibliotecas como actores centrales en el ecosistema académico y en la gestión del conocimiento