Archivo por años: 2023

Prácticas para la elaboración de clasificaciones por centros de interés en bibliotecas


Alonso Arévalo, Julio. (2003). Tratamiento de la información estable e información perecedera en un centro de información : características y diferencias. Prácticas para la elaboración de clasificaciones adaptadas a los centros de información juvenil e información al ciudadano. (Unpublished).

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Los centros de información juvenil y al ciudadano por sus propias características y la documentación que recogen, procesan y difunden, han de disponer de sistemas de clasificación que faciliten en la medida de lo posible el acceso a la información. Se exponen diferentes soluciones para diferentes tipos, formatos y soportes de información. La elaboración de dosieres temáticos, las clasificaciones por centros de interés y la organización de la información a través de sistemas nemotécnicos (colores, imágenes… )

Como se ha dicho, el número y contenido de los apartados puede variar dependiendo de las características de cada localidad. Será preciso tener en cuenta las necesidades concretas de la población y los otros servicios de información existentes. Esto puede decidirnos a unir dos de los apartados anteriores en uno. Por ejemplo, asistencia médica y asistencia social podrían reunirse bajo el epígrafe asistencia médica y social. También podrían hacerse subdivisiones por categorías dentro de algunos grupos. O incluir grupos nuevos cuando hayamos detectado una necesidad o una laguna informativa grande en algún campo. Por ejemplo, juventud, tercera edad, etc.

Al tratarse de pocos apartados podremos utilizar distintos colores en las etiquetas que identifican a los documentos (Tejuelos). De manera que se facilitará el acceso por parte del usuario al identificar un color con un grupo temático, además de facilitar la colocación del material y evitar descolocaciones voluntarias o no, pues si un documento se colocara en un lugar distinto a su grupo temático resaltaría enseguida el error de ubicación.

Otra manera de facilitar el acceso es la utilización de imágenes que identifiquen el grupo temático. Estas deben de ser de fácil comprensión (nemotécnico) y apoyarse en una señalización textual en las estanterías, donde aparecerá el icono que identifica al grupo junto con la información textual sobre el contenido del mismo. Estas imágenes además irán en las etiquetas que se colocan adheridas en cada uno de los documentos. Si lo estimamos oportuno podremos establecer una subclasificación interna dentro de cada área temática. Éstas serán alfabéticas e intentarán ser de carácter nemotécnico con una ordenación secuencial.

De esta manera tendremos todos los libros de turismo juntos, ordenados secuencialmente por países con subclasificación por regiones o provincias, de manera que todos los libros sobre turismo en España aparezca en el mismo grupo, y a su vez los de cada provincia juntos. Con ello facilitaremos la consulta de aquellos documentos que tengan una afinidad a los que aparecen junto a ellos en la estantería.

Más efectividad tendrá el sistema de clasificación si combinamos iconos y colores. De
manera que las áreas temáticas diferentes llevarán el icono de color distinto. Así los libros sobre Educación llevarían el icono en verde, lo cual les diferenciaría de otras disciplinas

Si se va a prestar por primera vez un servicio de este tipo, es preferible plantear la difusión de la información en distintas etapas y no pretender abarcarlo todo desde el primer día. Por ello, es necesario establecer prioridades. En primer lugar; habrá que centrarse en la difusión de la información «in situ». Esto supondrá prestar especial atención a las siguientes cuestiones:

  • Ubicación del servicio en una zona visible y cercana a la entrada.
  • Señalización general del lugar en donde se instale el servicio.
  • Señalización particular adecuada de los distintos elementos que componen el servicio:
    paneles, estanterías, expositores y mesas con folletos para llevar; ordenador; etc.
  • Poner a disposición del público una hoja informativa en la que se explique claramente
    el funcionamiento del servicio y la organización de los materiales de información.
  • Preparación de la persona o personas que se harán cargo de la atención directa al
    público.
  • Contestación por teléfono o correo a las consultas recibidas, cuando así lo requieran.
  • Evaluar periódicamente el servicio, recabando información de los usuarios para
    detectar deficiencias y cambio en las conductas y necesidades de información

Bibliografía:

Domínguez Sanjurjo, N., «Biblioteca Pública Casa de las Conchas». Educación y biblioteca, Vol. 11, No. 101, 1999, pp. 32-35.. El partir de cero suponía una serie de ventajas ya que el inicio del proyecto suponía una oportunidad. Texto completo: https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/115410/EB11_N101_P32-35.pdf?sequence=1&isAllowed=y


Lador, P.-Y., «Une expérience de mise en ‘stabulation libre’ d’une partie des collections». Bulletin des bibliothèques de France, Vol. 46, No. 1, 2001, pp. 54-56. https://bbf.enssib.fr/consulter/bbf-2001-01-0054-004

La nueva IA de Microsoft puede simular la voz de cualquier persona con una muestra de 3 segundos de audio

Edwards, Benj. «Microsoft’s New AI Can Simulate Anyone’s Voice with 3 Seconds of Audio». Ars Technica, 9 de enero de 2023. https://arstechnica.com/information-technology/2023/01/microsofts-new-ai-can-simulate-anyones-voice-with-3-seconds-of-audio/.

El jueves, investigadores de Microsoft anunciaron un nuevo modelo de inteligencia artificial de texto a voz llamado VALL-E que puede simular fielmente la voz de una persona cuando se le da una muestra de audio de tres segundos. Una vez que aprende una voz específica, VALL-E puede sintetizar el audio de esa persona diciendo cualquier cosa y hacerlo de una manera que intenta preservar el tono emocional del hablante.

Sus creadores especulan con que VALL-E podría utilizarse para aplicaciones de conversión de texto a voz de alta calidad, edición de voz en las que una grabación de una persona podría editarse y cambiarse a partir de una transcripción de texto (haciéndole decir algo que originalmente no dijo), y creación de contenido de audio cuando se combina con otros modelos generativos de IA como GPT-3.

Microsoft llama a VALL-E un «modelo de lenguaje de códec neural», y se basa en una tecnología llamada EnCodec, que Meta anunció en octubre de 2022. A diferencia de otros métodos de conversión de texto en voz que suelen sintetizar el habla manipulando formas de onda, VALL-E genera códigos de códec de audio a partir de texto e indicaciones acústicas. Básicamente, analiza cómo suena una persona, descompone esa información en componentes (llamados «tokens») gracias a EnCodec, y utiliza datos de entrenamiento para hacer coincidir lo que «sabe» sobre cómo sonaría esa voz si pronunciara otras frases fuera de la muestra de tres segundos. O, como dice Microsoft en el artículo sobre VALL-E

Microsoft entrenó las capacidades de síntesis de voz de VALL-E con una biblioteca de audio, reunida por Meta, llamada LibriLight. Contiene 60.000 horas de habla inglesa de más de 7.000 hablantes, en su mayoría extraídas de audiolibros de dominio público de LibriVox. Para que VALL-E genere un buen resultado, la voz de la muestra de tres segundos debe ser muy parecida a la de los datos de entrenamiento.

Los autores de 70 países de renta baja y media-baja podrán publicar gratis en Nature y en Nature Research Journals

«Nature announces support for authors from over 70 countries to publish open access | Corporate Affairs Homepage | Springer Nature». Accedido 10 de enero de 2023. https://group.springernature.com/gp/group/media/press-releases/nature-announces-support-for-authors-to-publish-open-access/23894926.

A partir de hoy, la investigación primaria de autores de más de 70 países clasificados por el Banco Mundial como de renta baja (LIC) o de renta media-baja (LMIC) aceptada para su publicación en Nature o en una de las revistas de investigación de Nature (por ejemplo, Nature Chemistry, Nature Sustainability) puede ahora publicar en acceso abierto Gold sin coste alguno. Esta medida reconoce que rara vez se dispone de financiación local para publicar en acceso abierto en revistas especializadas como Nature, cuyas características, como equipos editoriales internos y bajos índices de aceptación, dificultan la labor de los autores de estos países que disponen de menos financiación.

Una parte fundamental de esta iniciativa es que los autores no tendrán que solicitarla para beneficiarse de la ayuda. Los autores correspondientes de los países que reúnan los requisitos y cuyos trabajos de investigación primaria sean aceptados en principio (AIP) para su publicación en estos títulos serán informados, como parte del proceso de publicación, de que su trabajo será publicado en OA Gold, con el APC cubierto por Springer Nature. Los autores pueden optar por no participar si no desean que sus artículos se publiquen en OA.

Esta iniciativa se suma al programa de exención que Springer Nature lleva a cabo desde hace tiempo para los autores que publican en sus cerca de 600 títulos totalmente OA. Los detalles pueden encontrarse aquí. En 2021, Springer Nature renunció a 18 millones de euros en APC.

El Banco Mundial clasifica a los siguientes países como economías de renta baja o media-baja: Afganistán; Argelia; Angola; Bangladesh; Benín; Bután; Bolivia; Burkina Faso; Burundi; Cabo Verde; Camboya; Camerún; República Centroafricana; Chad; Comoras; Congo, Rep. Dem. Congo, Rep. Dem.; Congo, Rep.; Côte d’Ivoire; Djibouti; Egipto, Rep. Árabe; El Salvador; Eritrea; Eswatini; Etiopía; Gambia, Ghana; Guinea; Guinea-Bissau; Haití; Honduras; India; Indonesia; Kenya; Kiribati; República Kirguisa; República Democrática Popular Lao; Líbano; Lesotho; Liberia; Madagascar; Malawi; Malí; Mauritania; Micronesia, Sts. Fed. Sts.; Mongolia; Marruecos; Mozambique; Nepal; Nicaragua; Níger; Nigeria; Pakistán; Papúa Nueva Guinea; Filipinas; Ruanda; Samoa; Santo Tomé y Príncipe; Senegal; Sierra Leona; Islas Salomón; Somalia; Sudán del Sur; Sri Lanka; Tayikistán; Tanzania; Timor Oriental; Togo; Túnez; Uganda; Uzbekistán; Vanuatu; Vietnam; Cisjordania y Gaza; Yemen, Rep. Pop. Zambia; Zimbabue

La biblioteca como tercer lugar


Alonso-Arévalo, J. ; Quinde-Cordero, M. La biblioteca como tercer lugar. Desiderata, n. 21, Año 6 – Enero, febrero y marzo de 2023

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En la actualidad, bibliotecas de todo tipo están reforzando sus espacios y experimentando con nuevos servicios, reimaginando la biblioteca del siglo XXI como un tercer espacio, configurando de manera intencional sus espacios como centros cívicos vitales (placemaking); cuyo objetivo es proporcionar un conjunto integrado de instalaciones y espacios públicos que sean «el corazón y el alma de la comunidad». Todo ello basado en la hipótesis de un creciente desarrollo de espacios abiertos e híbridos entre la residencia y el lugar de trabajo que faciliten el encuentro entre actores heterogéneos y recursos.

La teoría de los terceros espacios fue formulada por Ray Oldenburg en su obra The Great Good Place publicada en 1999 para referirse a aquellos lugares en los que se produce un aprendizaje formal o informal. Nuestra casa sería considerada el primer espacio en el que aprendemos el lenguaje y las normas de convivencia; el trabajo o la escuela sería nuestro segundo lugar de aprendizaje, pero la mayoría de nosotros también tenemos terceros lugares, sitios donde nos gusta pasar el tiempo; lugares que percibimos como acogedores. En general, la gente menciona como terceros lugares sitios como cafeterías, restaurantes, gimnasios, parques, iglesias o bibliotecas. Estos lugares se definen como espacios híbridos y abiertos al conocimiento y al intercambio cultural, donde el usuario (visitante, lector, estudiante, espectador…), encuentra su lugar en el corazón de los procesos de aprendizaje, producción y difusión de las culturas y del conocimiento.

En los terceros lugares se crean nexos, relaciones y también una forma de aprendizaje informal, alejándose de una visión elitista de la cultura para interesarse por los actores informales y los espacios sociales cotidianos. Buscan interconectar las culturas escritas, digitales y técnicas del conocimiento y otras formas, ya sean académicas, artesanales, prácticas, expertas o profanas. Su misión esencial es promover la cultura de experimentación. Fundamentalmente los terceros lugares y los espacios de innovación pública persiguen objetivos sociales claros sobre aquellos temas importantes a los que se enfrenta la sociedad.

Oldenburg llama «primer lugar» al hogar y a aquellos con los que uno vive. El «segundo lugar» es el lugar de trabajo – donde la gente puede pasar la mayor parte de su tiempo. Los terceros lugares son, por tanto, «anclas» de la vida comunitaria y facilitan y fomentan una interacción más amplia y creativa. En otras palabras, «tu tercer lugar es donde te relajas en público, donde te encuentras con caras conocidas y haces nuevas amistades». Pero ya algunos autores hablan de los cuartos lugares.

En la construcción de la comunidad, el tercer lugar es el entorno social separado de los dos entornos sociales habituales, el hogar («primer lugar») y el lugar de trabajo («segundo lugar»). Ejemplos de terceros lugares serían entornos como iglesias, cafés, clubes, bibliotecas públicas o parques. En su libro The Great Good Place, Ray Oldenburg (1989, 1991) argumenta que los terceros lugares son importantes para la sociedad civil, la democracia, el compromiso cívico y el establecimiento de sentimientos de pertenencia.

La Bibliotecología, una aventura amorosa

“Es fácil identificar quién ha elegido la profesión adecuada, es fácil percibir la pasión en todas sus actitudes, la paciencia y la persistencia en el seguimiento de su propósito y proyecto. La incesante búsqueda de datos e información para apoyar sus acciones, teorías, sugerencias… La facilidad para movilizar a otros para acciones conjuntas, el deseo de levantarse cada día y afirmar sus valores y misión de vida, sin desviarse del camino, incluso ante grandes desafíos”.

En la Bibliotecología tiene que ser así: una aventura amorosa
LLEVA LA BIBLIOTECA AL PUEBLO


A través de Nuno Marçal
Mural Interativo do Bibliotecário

La biblioteca, un espacio proyectivo de participación ciudadana. Entrevista a Julio Alonso Arévalo en las XXI Jornadas Andaluzas de Bibliotecas (Sevilla, nov. 2022)

Entrevistas #21JBA: Julio Alonso Arévalo. Universidad de Salamanca. Biblioteca. Asociación Andaluza de Bibliotecarios AAB

¿Por qué las bibliotecas y los bibliotecarios son más necesarios que nunca? por Julio Alonso Arévalo. Conferencia inaugural de las XXI Jornadas Bibliotecarias de Andalucía, celebradas en Dos Hermanas el 11 y 12 de noviembre.

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Presentación PPS

Por lo general se sigue teniendo una idea muy simplista y sesgada de lo que es y lo que ofrece una biblioteca. Para la mayoría las bibliotecas son lugares donde obtener información. Pero precisamente a la información se accede cada vez más fácilmente con la llegada de los ordenadores, las redes y el formato digital, y aún más se ha acrecentado la capacidad de acceder a cualquier información en todo tiempo y lugar con la llegada de los dispositivos móviles. Contrariamente a ello las bibliotecas del siglo XXI son espacios polifacéticos e inclusivos que apoyan la participación ciudadana desde múltiples perspectivas.

Posibles aplicaciones de la tecnología Blockchain a las bibliotecas y al mundo de la investigación

Basado en el artículo de Alonso-Arévalo, Julio ; Ledesma-Ayora, Marco. Posibles aplicaciones de la tecnología Blockchain a las bibliotecas y al mundo de la investigación. Desiderata, vol. 14, p. 104-109

Se describe la tecnología blockhain (tecnología de cadenas de bloque) como una serie de registros de datos inmutables con fecha de caducidad, que es administrada por un grupo de ordenadores que no son propiedad de ninguna entidad individual, en el que cada uno de estos bloques de datos se asegura y se vincula entre sí mediante principios criptográficos, sin que exista una autoridad central. Esta tecnología permite distribuir registros de contabilidad públicos que contienen datos de forma segura y cifrada y garantiza que las transacciones nunca puedan ser alteradas. De este modo, se pueden realizar transacciones sin necesidad de intermediarios como plataformas de pago, lo cual facilita el acercamiento entre los creadores y los usuarios de esas creaciones bibliográficas o musicales.

En relación a los posibles usos de esta tecnología en el entorno bibliotecario se mencionan las destacadas por Sandra Hirsh y Susan Alman: verificación de identidad de personas, préstamo interbibliotecario, precisión, reconocimiento de méritos para los investigadores y consistencia de los datos. Así mismo, desde el Institute of Museum and Library Services (IMLS) o el Instituto Max Plank se ofrecen las siguientes sugerencias: adquisiciones, préstamo y préstamo interbibliotecario, verificación de identidad, gestión de datos de investigación y reconocimiento de méritos de investigación. También Jon Treadway y Joris Van Rossum proponen una serie de aplicaciones para la cadena de bloques dentro de la ciencia, que incluirían: facilitar la carga automática, sellado y, en caso necesario, cifrado de datos de investigación; agilizar el flujo de trabajo de investigación y reducir los errores; proporcionar una función de notarización permitiendo a los investigadores publicar un texto o archivo con ideas, resultados o simplemente datos; registrar diseños de estudio utilizando la cadena de bloques; utilizar contratos inteligentes para que en los protocolos de investigación que se establezcan en la “cadena de bloques” se automaticen incluso antes de que se recojan los datos, la metodología y el análisis; mejorar el proceso de revisión por pares que podría hacerse a través de la “cadena de bloques” de manera que los datos subyacentes a los resultados publicados podrían estar disponibles con antelación. Se concluye que en el mundo de las bibliotecas blockchain es la clave para una nueva era de transparencia y confianza en la cadena de suministro, tal como apuntan algunos especialistas, promete aportar soluciones innovadoras, inspirar un crecimiento positivo, generar prosperidad y, desarrollar comunidades más fuertes.

El libro es un territorio y el lector un habitante

Vaca Flores, Claudia. El libro es un territorio y el lector un habitante. Museo de Historia de la Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno, 2020

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«El libro en cuanto territorio es un lugar donde llegamos y encontramos otros territorios, barrios, calles, ciudades, rostros…El lector en cuanto habitante es un ser transitando con todos los conocimientos, valores, miedos, seguridades, recuerdos y olvidos, las palabras que desconoce también lo habitan desde un vacío que será llenado, en algunos momentos cambian los roles y el lector es el territorio, donde el libro se asienta y despliega todo su potencial.»

El mediador y la apropiación del libro

 «En medios en los cuales leer no siempre es un placer, -porque es difícil, porque existen obstáculos como el alejamiento geográfico, dificultades económicas y prohibiciones culturales, o porque quizás la cultura escrita no estuvo presente-, la persona que no lo experimenta puede sentirse aún más excluida. En esas situaciones desfavorables, muchos logran leer gracias a los mediadores, al acompañamiento cálido de algún facilitador con gusto por los libros, que logra hacer deseable su apropiación».

Michele Petit 

Análisis bibliométrico de la producción científica sobre biblioterapia en Scopus

Flores Fernández,Cherie ; Rioseco Vergara, María Paz Análisis bibliométrico de la producción científica sobre Biblioterapia en Scopus. Serie Bibliotecología y Gestión de Información, n. 122 (2022)

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La biblioterapia consiste en el uso terapéutico de libros y literatura para facilitar la expresión de sentimientos y habilidades de afrontamiento. Esta investigación tuvo como propósito analizar la producción científica sobre biblioterapia indexada en Scopus. Se realizó un estudio bibliométrico utilizando métodos cuantitativos para conocer el desarrollo de investigación relacionada con la biblioterapia a nivel general. Se realizó una recuperación retrospectiva de documentos, sin filtro de temporalidad, identificándose 1.289 registros, en los cuales predomina el artículo como tipo de documento y el inglés como idioma. El autor más citado es Cuijpers, mientras que el más prolífico es John Pardeck; los países más productivos corresponden a Estados Unidos, Reino Unido y Australia.