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Nuevas herramientas digitales y participación de los usuarios: el papel de las bibliotecas en la dinamización de los contenidos

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Cordón-García, José Antonio , Julio Alonso-Arévalo, et al..»Nuevas herramientas digitales y participación de los usuarios: el papel de las bibliotecas en la dinamización de los contenidos» Mi Biblioteca, año IX, n. 32, invierno 2013. pp. 72-75

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Son muchos los fenómenos que han desencadenado modificaciones relevantes en las bibliotecas y en los procesos que se desarrollan en las mismas. También, la información digital está provocando cambios tanto en las formas de leer como en las de escribir y difundir el conocimiento. Por todo ello, la lectura y la escritura digital requieren nuevas
competencias y actitudes por parte de los usuarios.

En la primera década de este siglo se han producido (y se están produciendo) cambios espectaculares en todo lo relacionado con la producción, gestión y acceso a la información. Se describen aquí cuáles son esos cambios y qué competencias y actitudes se requieren por parte del usuario de bibliotecas en los nuevos entornos electrónicos. Además, se exponen los resultados del estudio realizado por el Grupo de Investigación E-lectra, en primavera de 2012, entre usuarios de dispositivos de lectura electrónica. Todo ello reviste varias vertientes cuyo objetivo es la necesidad de la tarea alfabetizadora y la creación de un ecosistema de servicios que generen la fidelización de los lectores.

Todos estos fenómenos han desencadenado modificaciones notables en las bibliotecas, en los procesos desarrollados en las mismas, sobre todo en lo relativo a las tareas de gestión de la información, y en los comportamientos y actitudes de los usuarios requeridos del conocimiento de nuevas habilidades y competencias para un uso eficiente de la información.

Frente al elemento estático encerrado entre las cubiertas encontramos formas dinámicas  de escritura y lectura sujetas a la interacción de autor y lector con unas posibilidades de crecimiento sin solución de continuidad. Son numerosas las experiencias en las que los documentos electrónicos se han plasmado como propuestas novedosas de escritura y lectura. En este sentido las transformaciones han sido permanentes y continuadas, caminando desde convenciones más próximas a los incunables digitales, representadas por las iniciativas de los lectores de tinta electrónica, a las protagonizadas por los tablets,
en el contexto de las experiencias de la web 2.0. Los usuarios han asimilado el hecho de que el consumo de contenidos no es una actividad pasiva sino que invita a la participación activa, tanto en la producción como en la recepción, que la actividad de publicar ya no está restringida a un club selecto, y que las jerarquías editoriales clásicas se están modificando.

Guía del editor de libros para crear y distribuir metadatos para libros impresos y electrónicos.

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The Metadata Handbook. A Book Publisher’s Guide to Creating and Distributing Metadata for Print and Ebooks. Renée Register & Thad McIlroy. Second Edition.

Texto primeras 15 páginas

El Manual de Metadatos muestra cómo funcionan los metadatos, mejorando la capacidad de detección, descubrimiento y, por supuesto, las ventas de libros. Introduce los estándares de la industria (ONIX) Y las mejores prácticas, y describe los componentes esenciales para la creación y distribución de metadatos exitosos. Este manual es imprescindible para todos los editores, tanto para libros impresos como para libros electrónicos.

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Durante 2016 se prestaron 196 millones de libros digitales en Estados Unidos, un aumento del 21 % sobre el 2015.

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Mientras que las estadísticas de ventas de libros electrónicos proporcionadas por la Asociación de Editores Americanos (AAP) muestran que se está produciendo una disminución en las ventas de libros electrónicos, el uso de estos materiales en las bibliotecas continua con un importante y progresivo incremento. Durante 2016 se prestaron 196 millones de objetos digitales, un aumento del 21 por ciento respecto a 2015, ya que se prestaron 139 millones de eBooks (+ 16%) y  55 millones de audiolibros (+ 34%)

El día 10 de enero se publicó el informe anual de Overdrive sobre préstamos de libros electrónicos en las bibliotecas de Estados Unidos, marcando un nuevo record. Los libros electrónicos prestados por bibliotecas que utilizan la plataforma Overdrive, la más popular en ese país, crecieron  un 21%. De los 678 millones de visitas a los sitios web de bibliotecas y escuelas, los lectores llevaron en préstamo más libros electrónicos (+ 16%) y audiolibros (+ 34%) de su catálogo digital de bibliotecas públicas y escolares en comparación con el año pasado. En total el número de préstamos fue de 196 millones.

Según la empresa este crecimiento se atribuye a varios factores:

  • OverDrive ofrece la colección más grande de eBooks en formatos  EPUB3 y HTML5 para préstamos de la biblioteca.
  • Crecimiento significativo de catálogos de eBooks mejorados con gráficos enriquecidos, audio narrado sincronizado con texto destacado (Read-Alongs), y la adición de miles de cómics y novelas gráficas.
  • Nuevos modelos de préstamo de libros electrónicos y audiolibros que permite a las bibliotecas aprovechar el contenido para maximizar el número de lectores atendidos.
  • Crecimiento de los clubes de lectura digital en bibliotecas.  Los Clubes de Lectura tradicionales son muy populares en Estados Unidos, y ahora estos clubes, generalmente presenciales con la llegada de los nuevos formatos se están convirtiendo en Clubes de Lectura digitales. Las bibliotecas están utilizando cada vez más su plataforma OverDrive para albergar y promover clubes de lectura de libros electrónicos, Algunos de los libros electrónicos más populares de 2016 fueron ofrecidos para el programa  Big Library Read , un Club de Libros digitales a nivel mundial de OverDrive.
  • Crecimiento del uso de audiolibros. Nuestra vida es cada vez más móvil, y los lectores están utilizando cada vez más audiolibros cuando se desplazan a sus trabajos, cuando pasean o hacen ejercicio o mientras viajan. El número de personas que utilizaron OverDrive Listen aumentó un 67 por ciento en 2016.
  • Los lectores más jóvenes están leyendo cada vez más y utilizan cada vez más las colecciones de libros electrónicos de la biblioteca pública, en 2016 hubo un incremento del 19 por ciento en el préstamo de libros electrónicos para niños. Esto tiene que ver con el servicio Kid’s & Teen’s eReading Rooms que permite un sistema seguro de lectura para los niños.
  • La plataforma incremento en un 40% los libros en otros idiomas diferentes al inglés

 

DATOS DE 2016

Total de títulos digitales prestados por bibliotecas y escuelas: 195 millones (+ 21%)
Circulación de libros electrónicos: 139 millones (+ 16%)
Circulación de audiolibros: 55 millones (+ 34%)
49 sistemas de bibliotecas superaron 1 millón de préstamos digitales
Visitas a sitios web de bibliotecas y escuelas de OverDrive: 678 millones

Los títulos de libros electrónicos más populares prestados por las bibliotecas estadounidenses en 2016 fueron: Julie McElwain A Murder in Time, seguido por La chica del tren y Un abogado rebelde John Grisham. Los audiolibros más comprobados fueron La chica del tren, Toda la luz que no podemos ver, y Harry Potter y la Piedra del Hechicero.

Libros más prestados por bibliotecas en 2016:

  1. A Murder in Time, Julie McElwain (Pegasus Books)
  2. The Girl on the Train, Paula Hawkins (Penguin Publishing Group)
  3. Rogue Lawyer, John Grisham (Random House Publishing Group)

Audiolibros más prestados por bibliotecas en 2016:

  1. The Girl on the Train, Paula Hawkins (Books on Tape)
  2. All the Light We Cannot See, Anthony Doerr (Simon & Schuster Audio)
  3. Harry Potter and the Sorcerer’s Stone, J.K. Rowling (Pottermore from J.K. Rowling)

 

Más prestados por géneros

 

 

Edición 2.0. : Los futuros del libro

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Joaquín Rodríguez – Edición 2.0. : Los futuros del libro. 1ª ed. 1ª imp. Barcelona : Melusina, 2007
ISBN-13:978-84-96614-33-8

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La edición tradicional se basa en una cadena que une de manera sucesiva y escalonada a los creadores, los intermediarios —sean estos editores, distribuidores, libreros o bibliotecarios— y los lectores o usuarios. Esa concatenación casi ancestral, que supeditaba la recepción de los contenidos a los oficios de la intermediación —la puesta en página del editor, la impresión del impresor, la venta del librero o el préstamo del bibliotecario—, está sufriendo una modificación radical, porque los nuevos medios de producción y generación digital de contenidos ponen en manos de los creadores las herramientas para generar, distribuir y manipular o consultar los contenidos sin la participación obligatoria de agentes ajenos a ese proceso, de manera individual o colectiva, consintiendo o no explotaciones derivadas mediante nuevos tipos de licencias que entienden mejor el ecosistema de la web, asumiendo o no que la libre circulación de las ideas haciendo uso de los nuevos soportes y redes de comunicación es la divisa de nuestro tiempo. Todo eso y mucho más —el cambio radical de las maneras de crear, difundir y consumir los contenidos, simultánea y conjuntamente— representa un nuevo tipo de edición, la Edición 2.0. (Prólogo de Sergio Vila-Sanjuán)

 

 

Promoción de la lectura en el entorno digital

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Huysmans, F. and T. Vráblová (eds). [e-Book] Promoting reading in the digital environment: report of the working group of EU state’s experts on promoting reading in the digital environment under the open method of coordination. Luxembourg, Publications Office of the European Union, 2016.

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El Plan de Trabajo para la Cultura 2015-2018 de la Unión Europea obligó a los expertos de los Estados miembros de la UE a reunirse en 2015, con carácter voluntario, para elaborar un informe con estudios sobre el tema «Promover la lectura en el entorno digital para fomentar el acceso y desarrollo de la audiencia. Cartografía del marco regulador con referencia particular a las prácticas de concesión de licencias, servicios transfronterizos y préstamos electrónicos de las bibliotecas públicas ». El Plan de Trabajo también destacó la lectura como una herramienta para difundir el conocimiento, mejorar la creatividad, apoyar el acceso a la cultura y la diversidad cultural y desarrollar el conocimiento de una identidad europea, teniendo en cuenta las diversas condiciones aplicadas a los libros electrónicos y libros físicos. Participaron 23 Estados Miembros, así como Noruega (por invitación), cada gobierno designó expertos para participar en reuniones, trabajos de redacción y / o plataforma colaborativa en línea del grupo. El tema es claramente oportuno y pertinente para la evolución de las políticas a escala nacional, comunitaria y mundial, entre ellas: la digitalización del patrimonio literario; creación de plataformas de préstamo electrónico; promoción de la lectura; políticas de precios y subsidios; los tipos de IVA; legislación sobre derecho de autor y derechos de préstamo; investigación y estadísticas; interoperabilidad de hardware / software; y el acceso a trabajos publicados para personas con discapacidades.

 

 

Los niños siguen prefiriendo los libros impresos a los digitales

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The Digital Reading Habits of Children. The BookTrust, 2016

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Existe  una retórica sin fin acerca de cómo ‘la juventud de hoy’ son adictos a Internet,  esclavos de sus dispositivos móviles e incapaces de concentrarse algo más allá de un clip de vídeo de 6 segundos, sin embargo una reciente encuesta llevada a cabo en Reino Unido dice que el 75% de los niños prefieren los libros en papel al formato digital.

Con la presencia cada vez mayor y el éxito de  Internet, la adopción generalizada de dispositivos móviles y la digitalización especialmente entre las personas más jóvenes, parecería lógico pensar que su formato de lectura preferido sería el electrónico. Sin embargo, según los datos de una reciente encuesta en el Reino Unido «The Digital Reading Habits of Children» (2016) llevada a cabo por The BookTrust, los niños prefieren los libros impresos a las versiones digitales.

En la encuesta participaron  1.500 padres de niños de 0 a 8 años, el 76% declaró que sus hijos preferían leer versiones impresas de libros, con sólo el 15% que informó sobre la preferencia por libros electrónicos. Las razones más comúnmente mencionadas para esta preferencia fueron principalmente experienciales, como disfrutar de intercambiar los libros, la propiedad sobre el contenido del formato físico y la experiencia de elegir un libro de una biblioteca. Incluso en los hogares donde la adopción de tecnología digital era alta, el consumo de libros electrónicos era bajo, y el formato en papel seguían siendo el preferido para la lectura.

También el 45% de los padres expresaron su preocupación de que los eBooks aumentarían el tiempo que su hijo está delante de una pantalla, con preocupaciones relacionadas con la salud de los ojos y el bienestar general.

Otro dato interesante es que el 35% de los padres estaban preocupados porque sus hijos perdieran el interés por el formato impreso, lo que indica un deseo de proteger el libro impreso como un producto cultural. Otras preocupaciones incluyeron la exposición del niño a contenidos inapropiados (31%), la publicidad excesiva (27%) y los efectos a largo plazo sobre la capacidad de atención y concentración del niño (26%).

La velocidad electrónica tiende a abolir el tiempo y el espacio

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“Después de tres mil años de explosión por medio de técnicas fragmentarias y mecánicas, el mundo de Occidente entra en implosión. Durante las eras mecánicas prolongamos nuestros cuerpos en el espacio. Hoy en día, después de más de un siglo de técnica eléctrica, hemos prolongado nuestro propio sistema nervioso central en un alcance total, aboliendo tanto el espacio como el tiempo, en cuanto se refiere a nuestro planeta. Estamos acercándonos rápidamente a la fase final de las prolongaciones del hombre, o sea la simulación técnica de la conciencia, cuando el desarrollo creador del conocimiento se extienda colectiva y conjuntamente al total de la sociedad humana, del mismo modo en que ya hemos ampliado y prolongado nuestros sentidos y nuestros nervios valiéndonos de los distintos medios” (McLuhan, 1977:26-27).»

Herbert Marshall McLuhan (1911-1980)

Mediación y desintermediación en los entornos digitales: nuevos actores y nuevas funciones en la cadena del libro electrónico

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Cordón, José-Antonio; Alonso-Arévalo, Julio. “Mediación y legitimación cultural: la impronta de las redes sociales”. Anuario ThinkEPI, 2012, v. 6, pp. 264-268

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Las redes sociales se están erigiendo en un elemento nuclear en los sistemas de acreditación literaria y profesional configurando no sólo una nueva forma de gestación de opiniones, sino también una estructura informativa que organiza las reglas del medio. Su organización, sintaxis y normas internas condicionan la forma de participación, adquiriendo tal importancia que lo que no encaja en las mismas no existe como producto cultural.

El mercado del libro electrónico está experimentando transformaciones significativas que afectan a toda la cadena de producción editorial, determinando cambios de posición y de funciones en las tareas tradicionales de autoría, intermediación y distribución. En una economía tradicional los elementos de la cadena revisten un carácter de inmutabilidad en la que cada uno de los eslabones ocupa un lugar determinado por el anterior, y responsable del siguiente. En el ámbito del libro la exigencia de la publicación implica necesariamente a un autor, un editor, un impresor, un distribuidor y, en la mayoría de los casos, aunque no de manera necesaria, un lector. Se trata de un sistema en el sentido tradicional del término, tal y como lo definiera Bertalanffy, en el que el conjunto de los elementos se explican y se completan necesariamente para alcanzar un objetivo final, la edición de una obra, en una relación marcada por la verticalidad. En una economía virtual o en red cada uno de los actores puede entrar en relación con el resto sin la necesaria intervención del conjunto de los elementos considerados globalmente, sin que importe la posición que ocupe en el sistema. Esta configuración permite introducir el concepto de desintermediación, cuyas inferencias representan un poderoso revulsivo en el mundo digital. Mientras que en el modelo tradicional la publicación pasa necesariamente por la figura del editor que es quien concede crédito y visibilidad a una obra, de tal manera que el binomio autor-editor es indisoluble, en el digital esta relación adquiere una vertiente polifacética ampliando el elenco de posibilidades que se abren para el autor y su obra. El modelo se bifurca y se fragmenta en múltiples expectativas susceptibles de erigirse en referentes si el mercado sanciona la viabilidad de las mismas. De esta forma un autor puede decidir conservar la relación con su editor o dirigirse directamente a un distribuidor digital. Puede autoeditarse a través de un sitio web personal o convertirse en su propio distribuidor buscando el apoyo de librerías digitales.

La edición digital ha abierto sus puertas a miles de autores noveles rechazados por el sistema tradicional de publicación que han visto como editoriales y distribuidoras digitales les ofrecen la posibilidad de publicar sus obras. Y no se trata de compañías desconocidas que buscan hacerse un hueco en el mercado con nuevas ofertas creativas, sino grandes emporios como Amazon que ha creado la Kindle Digital Text Platform, donde los neófitos pueden colgar y vender sus obras, o Apple que a través de Ibookstore desarrolla el mismo servicio. Barnes and Noble hace lo propio y la tendencia es la misma en el resto de sitios. Estas iniciativas hacen tambalear la posición del editor tradicional y su poder de selección, producción y distribución del libro, pero también elimina una función esencial del circuito editorial, como es la de filtro o embudo que permite articular controles de calidad entre todo aquello que se pretende publicar. De tal manera, la capacidad de discriminación se desplaza de la producción (función editorial) a la recepción (función crítica), siendo el lector el que ha de articular sistemas de valoración que le permitan recuperar la función perdida.

El editor, por su parte, tampoco necesita del distribuidor. Un editor puede distribuir a sus autores o asumir las funciones que en el modelo analógico estaban completamente diferenciadas (Gil; Jiménez, 2010). Por otra parte, en el modelo analógico la única estrategia posible para la pequeña y mediana editorial es la de la diferenciación de sus productos, lo que redunda en un reforzamiento de su imagen de marca. La visibilidad de un producto está en estrecha relación con el grado de receptividad que es capaz de despertar en el usuario (motivaciones de compra que despierta una marca editorial determinada) pero también por factores derivados como son la presencia continuada en los expositores de una librería o los espacios publicitarios de los medios de comunicación, que actúan como “recordatorios” subliminales de la existencia de la gama de productos asociados. Pero las estrategias de diferenciación son muy difíciles de sostener sin unas inversiones para las que están imposibilitados los pequeños editores y sin las cuales la ocupación de un espacio comercial tiende a debilitarse. Lo que el modelo digital permite es la multiplicación de los espacios de intervención para el editor posibilitando la inmersión de la obra en los espacios múltiples del marketing viral y las redes sociales. Precisamente este es uno de los aspectos en los que los editores más han evolucionado en los últimos años.

Pero lo realmente novedoso es la aparición de empresas que no responden exactamente a los modelos anteriores, como los agregadores, que difieren considerablemente del papel de los distribuidores tradicionales. Su cometido es la creación y mantenimiento de colecciones de libros electrónicos y otros materiales de tal manera que puedan ser consultados y leídos por los usuarios finales mediante suscripción o compra. La creación y mantenimiento de estas colecciones representa la participación de un número variable de instituciones intermediarias. Entre estas están aquellas que adquieren los derechos a los editores para transformar o distribuir los contenidos en forma digital, y las bibliotecas que compran los derechos de acceso para los miembros de las instituciones a la que pertenecen en determinadas condiciones. Las bibliotecas, generalmente, no son propietarias de los contenidos, sólo están licenciadas para su consulta por los editores, que mantienen el copyright de los mismos.

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La comprensión de los movimientos oculares en los dispositivos móviles de cara a una mejor presentación de los resultados de búsqueda

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Kim, J., P. Thomas, et al. «Understanding eye movements on mobile devices for better presentation of search results.» Journal of the Association for Information Science and Technology vol. 67, n. 11 (2016).  pp. 2607-2619. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/asi.23628/full

En comparación con las primeras versiones de los teléfonos inteligentes, los dispositivos móviles tienen pantallas más grandes lo que facilita una más optima presentación de lso resultados de una búsqueda en la web. Varios estudios anteriores han estudiado las diferencias en la interacción del usuario entre el ordenador de sobremesa convencional y búsquedas en la web basadas en dispositivos móviles, por lo que es imprescindible tener en cuenta las diferencias en el comportamiento de los usuarios para la búsqueda web respecto al diseño de el la interfaz en los dispositivos móviles. Sin embargo, se desconoce como afectan los distintos tamaños de pantalla en los dispositivos de mano cuando los usuarios buscan información.

En este artículo se investiga el el comportamiento  y el rendimiento de búsqueda en tres dispositivos con diferentes tamaños de pantalla:

  1. Pantalla pequeñas de los primeros teléfonos inteligentes
  2. Teléfonos inteligentes actuales
  3. Phablets.

 

No se encontraron diferencias significativas con respecto a la eficacia de la realización de tareas concretas, aunque los participantes si tienen diferentes comportamientos de búsqueda: menos movimiento del ojo en la parte superior izquierda de la pantalla más grande, casi de lectura con algunas dudas antes de elegir un enlace en el medio, y el uso frecuente del scroll de desplazamiento en las pantallas pequeñas. Este resultado sugiere que la presentación de los resultados de la búsqueda web para cada tipo de pantalla debe tener en cuenta las diferencias en el comportamiento de búsqueda. Se sugieren varias ideas para el diseño de la presentación de resultados para cada tamaño de la pantalla.