Archivo de la categoría: Bibliotecas

Devuelven un libro a una bibliotecas 76 años tarde: la mayor morosidad de la historia

Hartlaub, Peter. “76 years overdue: What happens when you return an S.F. library book from the 1940s?San Francisco Chronicle, 30 de agosto de 2025 https://www.sfchronicle.com/totalsf/article/library-book-overdue-fine-21014643.php

En 2025, un coleccionista de fotografías de San Francisco, David Gallagher, descubrió un tesoro inesperado mientras ordenaba las pertenencias de su vecino recientemente fallecido. Entre cajas de recuerdos, álbumes antiguos y objetos acumulados durante toda una vida, apareció un ejemplar en excelente estado de California and the West, la célebre obra de 1940 creada por los fotógrafos Edward Weston y Charis Wilson Weston. El libro, una primera edición, llevaba décadas oculto, como si hubiera estado hibernando a la espera de reaparecer. Lo sorprendente llegó al inspeccionar la tarjeta de préstamo: el ejemplar había sido sacado de la biblioteca en 1949 y jamás devuelto. Setenta y seis años de retraso que lo convertían en un auténtico récord de “morosidad literaria”.

En otro tiempo, semejante demora habría sido sinónimo de una multa gigantesca. Basta hacer el cálculo: diez centavos por día, acumulados durante más de siete décadas, habrían generado una cantidad capaz de asustar a cualquiera. El total rondaría los casi tres mil dólares, una cifra que convertiría la devolución del libro en un gesto casi heroico. Sin embargo, la sorpresa fue otra: no había deuda alguna. No existía sanción pendiente. Desde 2019, la San Francisco Public Library había eliminado todas las multas por retrasos, adoptando un nuevo modelo de relación con sus usuarios, más amable, inclusivo y centrado en el acceso universal.

La decisión de suprimir las multas no nació del capricho, sino de una reflexión profunda sobre el papel social de las bibliotecas. Durante años, las sanciones económicas habían funcionado como una barrera silenciosa pero poderosa: castigaban más a quienes menos tenían, generaban vergüenza en quienes se retrasaban y hacían que miles de personas dejaran de volver a la biblioteca por miedo a enfrentarse a cargos que no podían asumir. La institución entendió que su misión no era penalizar, sino garantizar que la cultura y el conocimiento estuvieran al alcance de todos. Recuperar un libro prestado debía ser un acto normal, no una fuente de ansiedad.

Por eso, cuando el viejo ejemplar de California and the West cruzó de nuevo las puertas de la biblioteca, el gesto fue recibido no con reproches, sino con alegría. Para el personal, la devolución simbolizaba exactamente lo que buscaban con esta política: que incluso los usuarios que arrastraban retrasos imposibles se sintieran bienvenidos y libres de devolver aquello que, en el fondo, siempre perteneció a la comunidad. El hallazgo, además de anecdótico y pintoresco, sirvió como recordatorio de que una biblioteca que no castiga es una biblioteca que recupera historias, libros y también a sus lectores.

Presentación de la saga «Los historiadores» con Guillermo Mira y Javier Hernández Planeta Biblioteca 2025/11/27

Presentación de la saga «Los historiadores: El jinete de Macedonia» con Guillermo Mira y Javier Hernández

Planeta Biblioteca 2025/11/27

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En su paso por Radio USAL, Guillermo Mira Osuna y Javier Hernández presentaron El Jinete de Macedonia, segundo volumen de su saga juvenil Los Historiadores. Ambos explicaron que la idea de mezclar ficción histórica con elementos fantásticos nace de su deseo de acercar el pasado a los jóvenes de una manera emocionante, combinando rigor histórico con aventuras que estimulen la imaginación y mantengan la atención lectora. Según Guillermo, el trabajo creativo se reparte de manera muy orgánica: cada uno aporta su mirada particular —ya sea en documentación, construcción de personajes o diseño del mundo narrativo— y esa diversidad enriquece el resultado final. Respecto al público juvenil, señalaron que escribir para jóvenes supone un desafío particular: exige ritmo, coherencia emocional y un equilibrio entre entretenimiento y profundidad. Los autores remarcaron que buscan crear historias dinámicas, pero también transmitir valores y despertar curiosidad por el conocimiento.

En Los Historiadores, los protagonistas viajan a civilizaciones antiguas. Los autores confesaron que desean que los jóvenes lectores comprendan que la historia es un territorio vivo y apasionante, y que descubran que otras culturas, aunque distantes en el tiempo, enfrentaron desafíos muy similares a los actuales. La construcción de personajes creíbles es otro de sus retos. Explicaron que trabajan con perfiles muy diversos en edades y temperamentos para que cada lector pueda identificarse con alguno. Les interesa, sobre todo, que los personajes evolucionen y representen diferentes formas de afrontar los problemas.

Para cerrar la entrevista, adelantaron que desean seguir explorando la fantasía histórica, pero no descartan aventurarse en otros géneros. Lo que tienen claro es que continuarán creando historias capaces de despertar la imaginación y el gusto por aprender entre los jóvenes lectores.

Un nuevo paradigma para la biblioteconomía: una revisión del trabajo de las asociaciones bibliotecarias y la IA desde 2019 hasta hoy

Garcia-Febo, Loida. “A New Paradigm for Librarianship: A Review of Library Associations’ Work and AI from 2019 Until the Present.” IFLA Management of Library Associations, noviembre 24, 2025. IFLA. https://repository.ifla.org/handle/20.500.14598/6927

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a autora sostiene que las asociaciones bibliotecarias —en especial ALA, IFLA, ARL, ACRL y CENL— han sido actores fundamentales para interpretar, orientar y liderar la introducción de la IA en bibliotecas, actuando como conectores entre iniciativas locales y agendas globales. Estas asociaciones han impulsado marcos éticos, programas de capacitación, alianzas internacionales y documentos estratégicos que guían la adopción responsable y humana de estas tecnologías.

El texto comienza situando a la profesión frente a un momento histórico: la transición desde un modelo basado en colecciones físicas hacia instituciones tecnológicas capaces de influir en la sociedad digital. La autora expone su propia implicación internacional en conferencias y comités desde 2019 para explicar la perspectiva desde la que observa el fenómeno: la de un liderazgo activo en el diálogo global entre bibliotecas y tecnología. Insiste en que la IA no solo introduce herramientas nuevas, sino que redefine el papel del bibliotecario, los valores profesionales —como la equidad, la privacidad y la libertad intelectual— y la misión social de las bibliotecas.

A continuación se describe cómo la IA se ha incorporado rápidamente al ecosistema bibliotecario: chatbots para atención en tiempo real, herramientas de accesibilidad y búsqueda multilingüe, analíticas para la comunicación científica y sistemas de evaluación de necesidades comunitarias. Paralelamente, alerta sobre riesgos como el sesgo algorítmico, la opacidad o la distribución desigual de recursos; de ahí que las asociaciones hayan priorizado la creación de guías éticas y políticas responsables. Documentos como la IFLA Statement on Libraries and AI, los principios de ARL sobre IA o las competencias en IA de ACRL ilustran estos esfuerzos por mantener la centralidad del juicio humano y la transparencia.

Un foco clave del artículo es la transformación educativa. La autora detalla cómo las asociaciones influyen en la formación a través de estándares, acreditaciones y colaboraciones con universidades. Programas de instituciones como San José State University, University of North Carolina, University of Washington y University of Illinois muestran la creciente integración de ciencia de datos, análisis sociotécnico y ética de la IA en la educación bibliotecaria. Al mismo tiempo, asociaciones como ACRL han creado grupos de trabajo para desarrollar competencias específicas y llenar las lagunas formativas que todavía existen en el colectivo profesional.

La dimensión global ocupa otra parte sustancial del análisis. Garcia-Febo describe cómo las asociaciones bibliotecarias se han convertido en interlocutores relevantes en debates internacionales sobre movilidad digital, gobernanza algorítmica y derechos humanos. A través de iniciativas como la participación de IFLA en la ONU, el trabajo del AI SIG, los simposios internacionales y la alineación con la Agenda 2030, las bibliotecas se posicionan como agentes que pueden influir en políticas públicas de tecnología ética. Las encuestas y redes europeas impulsadas por CENL, así como los eventos multilaterales organizados entre 2024 y 2025, muestran un movimiento coordinado y creciente hacia la institucionalización de la IA en la profesión.

El documento incluye además una línea temporal detallada de los principales hitos desde 2019: publicaciones pioneras de ALA, la creación del IFLA AI SIG, los informes y encuestas de CENL, libros especializados, programas de reskilling como el GPT-4 Exploration Program, y el lanzamiento del documento Entry Point to Libraries and AI en 2025. Esta cronología permite ver cómo la atención a la IA ha evolucionado desde una fase exploratoria inicial hacia una etapa madura, donde existen políticas, competencias, foros estables y cooperación internacional estructurada.

Se identifica tres direcciones estratégicas clave para el futuro:

  • Políticas ágiles y gobernanza adaptativa: generar documentos vivos, promover pilotos experimentales y ampliar la mirada hacia nuevas tecnologías como el metaverso o la publicación computacional.
  • Alfabetización en IA y competencia ética: crear marcos de formación continua que incluyan comprensión técnica, reflexión ética, diseño centrado en las personas y mecanismos de rendición de cuentas; incluso proponiendo microcredenciales.
  • Colaboración global y multisectorial: ampliar redes con asociaciones, consorcios, universidades, sociedad civil y actores tecnológicos, con especial atención al Sur Global.

Para la autora, el reto no es solo integrar la IA en bibliotecas, sino garantizar que lo haga de forma ética, inclusiva y orientada al bien público. Bibliotecas y bibliotecarios, apoyados por sus asociaciones, no son meros usuarios de tecnología: son guías capaces de moldear el futuro digital con responsabilidad y visión social.

¿Qué atrae a la generación Z a la biblioteca?

EveryLibrary. “What Brings Gen Z to the Library.” EveryLibrary Action. https://action.everylibrary.org/what_brings_gen_z_to_the_library.

La Generación Z, a pesar de haber crecido rodeada de tecnología y acceso inmediato a la información, mantiene un vínculo fuerte con las bibliotecas. Lejos de ser espacios obsoletos, las bibliotecas representan para estos jóvenes lugares de apoyo académico, conexión social, acceso a recursos y bienestar emocional.

El texto explora las motivaciones que llevan a los jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) a acudir a las bibliotecas, a pesar de su condición de “nativos digitales”. A través de datos recientes, se destaca que una parte significativa de esta generación sigue utilizando tanto los espacios físicos como los recursos digitales de las bibliotecas: un 54 % ha visitado bibliotecas en los últimos doce meses, mientras que otros recurren a servicios digitales cuando no pueden acudir presencialmente.

El informe destaca que más de la mitad de los miembros de esta generación ha visitado una biblioteca en el último año, lo que demuestra que el espacio físico continúa siendo relevante incluso en un contexto hiperconectado. Para quienes no pueden acudir presencialmente, las bibliotecas digitales y sus servicios online siguen siendo un complemento fundamental, permitiendo a los jóvenes acceder a contenidos sin restricciones de lugar ni horario.

Uno de los grandes atractivos para la Generación Z son los recursos digitales y tecnológicos. Los audiolibros, ebooks y plataformas de préstamo digital encajan perfectamente con sus hábitos de consumo de información, donde la movilidad, la inmediatez y el acceso multiplataforma son esenciales. Sin embargo, paradójicamente, esta misma generación muestra un fuerte apego por los libros impresos. La experiencia táctil, el placer de navegar entre estanterías y la sensación de conexión con lo físico siguen siendo un componente emocional importante. Diversos estudios citados indican que estos jóvenes compran una media de dos libros en papel al mes, lo que desmonta la idea de que lo digital ha sustituido por completo al formato tradicional.

Las bibliotecas también funcionan como un soporte académico clave. La Generación Z recurre a ellas en busca de ayuda para tareas, proyectos de investigación y orientación informativa. Los servicios de referencia, las sesiones de tutoría y los talleres facilitan la adquisición de habilidades académicas y digitales que no siempre se desarrollan plenamente en el aula. Este acompañamiento personalizado refuerza la impresión de que la biblioteca es un recurso confiable, gratuito y accesible.

A su vez, las bibliotecas funcionan como lugares de conexión social y construcción de comunidad. Los jóvenes valoran enormemente los espacios compartidos: salas de trabajo en grupo, zonas de descanso, áreas creativas y espacios donde socializar sin sentir presión de consumo, como ocurre en cafeterías o centros comerciales. El wifi gratuito, los equipos tecnológicos y los dispositivos prestables aumentan la utilidad del espacio, pero lo que más aprecian es la flexibilidad: pueden estudiar, hablar, colaborar y relajarse en un mismo lugar. Esta multifuncionalidad responde a su forma de trabajar, en la que combinan tareas académicas con momentos de desconexión y conversación.

Otro aspecto fundamental es la búsqueda de espacios de estudio flexibles. La Generación Z valora tanto el silencio para concentrarse como los entornos dinámicos para trabajar en grupo. Prefieren asientos cómodos, iluminación adecuada, zonas donde “anidar” —crear pequeños refugios personales con mantas, bebidas o dispositivos— y espacios que se adapten a su manera fluida de aprender. Esta tendencia, denominada “blending”, combina estudio, ocio y actividad social en un mismo escenario, convirtiendo la biblioteca en un entorno ideal para su estilo de vida híbrido.

Finalmente, las bibliotecas se han convertido en lugares de descanso mental para una generación que vive saturada de pantallas y estímulos digitales. Muchos jóvenes acuden para desconectarse, reducir la sobrecarga tecnológica y disfrutar de un espacio tranquilo donde no se espera que respondan a notificaciones o multitareas constantes. Este componente de bienestar y autocuidado es clave para entender por qué la biblioteca sigue siendo un refugio necesario en sus rutinas.

En conjunto, el informe subraya que las bibliotecas deben seguir evolucionando para responder a estas necesidades: espacios acogedores, servicios híbridos, políticas inclusivas y una comprensión profunda de los valores de la Generación Z —diversidad, creatividad, pertenencia y flexibilidad—. Solo así podrán seguir siendo lugares relevantes, acogedores y esenciales para las nuevas generaciones.

Catalogar con inteligencia artificial: retos y límites de la IA en los metadatos

Bryant, Rebecca y Annette Dortmund. “Striking the Right Balance: Opportunities and Challenges of AI in Metadata Workflows.Hanging Together, OCLC Research Library Partnership, 2025. https://hangingtogether.org/striking-the-right-balance-opportunities-and-challenges-of-ai-in-metadata-workflows/

La inteligencia artificial (IA) tiene un gran potencial para mejorar los flujos de trabajo de metadatos, ya que ofrece herramientas para aumentar la eficiencia, mejorar la búsqueda y abordar retos que llevan mucho tiempo presentes en las bibliotecas. Sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología transformadora, la adopción de la IA requiere una reflexión profunda sobre sus limitaciones, sus implicaciones éticas y su impacto en la práctica profesional. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado, uno que aproveche las capacidades de la IA y, al mismo tiempo, mantenga la calidad y los estándares profesionales de los que dependen las bibliotecas.

Entre abril y junio de 2024, la OCLC Research Library Partnership (RLP) convocó al Grupo de Trabajo sobre la Gestión de la IA en los Flujos de Trabajo de Metadatos. Este grupo de trabajo reunió a gestores de metadatos para explorar cómo se podría integrar la IA en los flujos de trabajo de catalogación, colecciones especiales y repositorios institucionales. A lo largo de estos debates, los bibliotecarios y archiveros expresaron tanto entusiasmo como cautela sobre la adopción de la IA, y surgieron una serie de temas transversales, ideas que van más allá de los flujos de trabajo específicos y destacan las oportunidades y los retos de la adopción responsable de la IA en las bibliotecas.

Un tema fundamental en todos los debates fue la importancia crítica de la calidad de los metadatos. Los participantes en los grupos de trabajo afirmaron de manera sistemática que crear registros utilizando IA es contraproducente si los recursos no se describen con precisión o si se induce a error a los usuarios. Este énfasis en la calidad no es un obstáculo para la adopción de la IA, sino un marco para su implementación responsable.

A partir de las conclusiones del grupo de trabajo “Managing AI in Metadata Workflows” de la OCLC, se destacan varias tensiones: por un lado, la IA ofrece eficiencia, puede automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para que los catalogadores se centren en trabajos de mayor valor; por otro, se plantea la necesidad de preservar la calidad de los metadatos, evitar “alucinaciones” (errores de la IA), y mantener el control humano mediante revisiones.

Se plantearon repetidamente varias consideraciones relacionadas con la calidad:

  • Alucinaciones que introducen información falsa en los registros del catálogo.
  • Resultados inconsistentes a partir de entradas idénticas, lo que socava la fiabilidad.
  • Puntuaciones de confianza poco fiables que no siempre reflejan con precisión la calidad del contenido generado por la IA.
  • Fallos en el reconocimiento de entidades, en los que los resultados generados por la IA pueden parecer sintácticamente correctos, pero no identifican a la persona, el lugar o la organización correctos.

Sin embargo, estos retos están impulsando innovaciones productivas en lugar de suponer barreras insuperables. El enfoque de OCLC para la deduplicación basada en IA en WorldCat demuestra cómo se pueden abordar las preocupaciones sobre la calidad mediante enfoques híbridos que combinan la eficiencia de la IA con la experiencia humana. OCLC ha colaborado estrechamente con la comunidad de catalogación para ayudar a validar la comprensión de su modelo de aprendizaje automático de los registros duplicados en WorldCat. Hasta la fecha, OCLC ha eliminado más de 9 millones de registros duplicados de WorldCat gracias a este modelo de IA, que seguimos probando y perfeccionando. El proceso incluye protocolos de toma de decisiones conservadores y supervisión humana para casos complejos, lo que demuestra cómo la IA puede ampliar el trabajo de calidad en lugar de comprometerlo.

Una cuestión recurrente es la dificultad de los modelos actuales para entender contexto cultural o terminología especializada, lo que puede llevar a imprecisiones semánticas. Además, se discute cómo los roles profesionales están cambiando: la IA puede encargarse del volumen bajo, pero los especialistas siguen siendo indispensables para revisar, validar y ajustar los resultados. Esto implica diseñar nuevos perfiles profesionales con habilidades para evaluar salidas de IA y para intervenir cuando la máquina se equivoca.

El texto también profundiza en los aspectos éticos: subraya la importancia de la transparencia (se debe dejar constancia de cuándo un metadato ha sido generado por IA), la trazabilidad y los estándares para gestionar la autoría de la IA. Además, apunta a las preocupaciones medioambientales relacionadas con el consumo energético de los modelos de IA y reclama una implementación sostenible. El análisis termina señalando que no se trata de sustituir al profesional, sino de colaborar con la IA de manera que se potencien sus fortalezas sin sacrificar rigor, equidad ni responsabilidad.

Historias que se pegan al papel: contar la historia de tu familia mediante técnicas de scrapbooking.

Grimm, Kate-Lynn. “Scrapbook Sunday.” Programming Librarian. Piscataway Public Library. https://programminglibrarian.org/programs/scrapbook-sunday

“Domingo de Scrapbook” es un programa semanal e informal organizado por la Biblioteca Pública de Piscataway con el objetivo de ofrecer un espacio creativo donde las personas pudieran contar la historia de su familia mediante técnicas de scrapbooking.

La biblioteca proporcionaba materiales como papel decorativo, adhesivos, adornos y herramientas, además de apoyo y orientación para quienes se iniciaban en esta actividad. Los participantes traían sus propios recuerdos personales —fotografías, cartas, recortes, pequeños objetos planos— para incorporarlos a sus páginas y construir así una narración visual de su historia.

El programa formaba parte de la oferta cultural asociada a la exposición “World on the Move”, centrada en la migración humana a lo largo de la historia. La actividad se diseñó como una forma de expresión de bajo riesgo, abierta, flexible y dirigida por los propios usuarios. La intención era crear un espacio relajado en el que las personas pudieran reflexionar sobre sus experiencias vitales o familiares, compartir recuerdos y conectar con otras personas de la comunidad a través de la creatividad y la memoria.

La planificación del programa llevó varios meses y se optó por realizarlo los domingos por la tarde, un horario que permitía a distintos miembros del personal participar en la coordinación. El presupuesto fue reducido gracias a la donación de una gran cantidad de materiales de scrapbooking, y la biblioteca ofreció incluso impresión gratuita de fotografías para facilitar que los asistentes pudieran traer sus imágenes personales sin coste adicional.

Se llevaron a cabo cinco sesiones con una participación aproximada de medio centenar de personas entre adultos y jóvenes. La última sesión coincidió con la clausura de la exposición “World on the Move”, lo que atrajo a más público juvenil y favoreció la interacción intergeneracional. El programa demostró ser una iniciativa sencilla pero muy significativa para fomentar la expresión personal, preservar historias familiares y fortalecer los vínculos comunitarios.

Como aprendizaje final, el equipo organizador destacó la importancia de documentar adecuadamente los trabajos realizados por los participantes. Hubiera sido valioso conservar imágenes o ejemplos de las creaciones para incorporarlas al archivo de la biblioteca. También señalaron que, aunque los adultos fueron el público más frecuente, los adolescentes mostraron gran interés cuando la actividad se integraba en eventos más amplios. El programa fue considerado un éxito por su impacto humano y comunitario, pese a requerir pocos recursos materiales y logísticos.

UK Print Book Collection (UK PBC) programa para coordinar la eliminación de libros poco usados sin poner en peligro los textos raros.

Grove, Jack. “Libraries Coordinate on Book Disposal to Safeguard Rare Texts.Times Higher Education, November 18, 2025.

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Las bibliotecas universitarias del Reino Unido han puesto en marcha una iniciativa llamada UK Print Book Collection (UK PBC) para coordinar la eliminación de libros poco usados sin poner en peligro los textos raros. El programa establece que una biblioteca solo puede desechar un libro si al menos siete copias del mismo título existen en otras instituciones participantes.

El sistema utiliza un inventario colectivo que reúne los registros bibliográficos de cientos de bibliotecas. Gracias a esta coordinación, las instituciones pueden liberar espacio sin riesgo de perder materiales valiosos para la investigación. Muchas bibliotecas sufren limitaciones de espacio físico, por lo que este enfoque conjunto permite una gestión más eficiente de sus colecciones impresas.

La experiencia de algunas instituciones muestra que es posible retirar miles de libros sin afectar significativamente los préstamos interbibliotecarios o el acceso académico. Los análisis internos del programa indican que, bajo la regla de las siete copias, algunas bibliotecas podrían reducir entre un 50 % y un 80 % sus colecciones impresas. Sin embargo, los responsables subrayan que este cálculo no implica desechar masivamente libros, sino orientar una evaluación más amplia basada en criterios académicos, de uso y de valor histórico.

El objetivo del UK PBC no es vaciar estanterías, sino preservar de forma inteligente aquello que realmente importa. La idea es garantizar que los textos raros o útiles sigan disponibles a nivel nacional mientras las bibliotecas gestionan mejor su espacio y actualizan sus colecciones.

La plataforma Alma integra la inteligencia artificial para optimizar el trabajo bibliotecario

Ex Libris. “Shaping Tomorrow: Introducing Alma’s AI Vision – Chapter II.Ex Libris Blog, 12 de noviembre de 2025.

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Ex Libris presenta cómo la inteligencia artificial (IA) se integra en la plataforma Alma para apoyar a los bibliotecarios en sus tareas diarias. La IA se concibe como una herramienta colaborativa que facilita la toma de decisiones, agiliza procesos y permite extraer información útil a partir de los datos de la biblioteca, liberando tiempo para que los profesionales se centren en conectar a las personas con el conocimiento.

Uno de los usos principales es la catalogación, donde la IA sugiere detalles faltantes y encabezamientos de materia, proporcionando un punto de partida para que los bibliotecarios revisen y ajusten los registros según su experiencia y normas locales. Esto permite generar registros más completos y precisos en menos tiempo, contribuyendo a mantener la consistencia en colecciones en constante crecimiento.

La IA también ayuda a reducir los retrasos en la catalogación, identificando y emparejando automáticamente registros, y en el futuro podrá generar borradores de registros revisables por los bibliotecarios, facilitando el descubrimiento de colecciones ocultas.

Otro enfoque importante es convertir los datos en información útil mediante Alma Insights, que transforma análisis complejos en información clara y accionable, mostrando tendencias y patrones clave sin necesidad de elaborar informes extensos. Esto permite decisiones más informadas sobre adquisiciones, circulación y optimización de flujos de trabajo.

Asimismo, herramientas como el Alma Assistant simplificarán tareas cotidianas mediante lenguaje natural, permitiendo a los usuarios consultar, por ejemplo, saldos de fondos o disponibilidad de recursos, sin navegar por múltiples menús, lo que mejora la eficiencia del personal.

Finalmente, todas las funcionalidades de IA de Alma están diseñadas para mantener a los bibliotecarios en el centro, respetando principios de responsabilidad, transparencia y ética, y asegurando que cada sugerencia pueda ser revisada y ajustada por los profesionales. La IA complementa la experiencia humana, refuerza la integridad de los datos y optimiza los flujos de trabajo de manera segura y efectiva, con el objetivo de que las bibliotecas puedan continuar su misión de compartir conocimiento y facilitar el aprendizaje.

Las bibliotecas son el corazón del ecosistema de la lectura.

Rainwater, Brooks. “Libraries Are at the Heart of the Reading Ecosystem.” EdTrust, 22 de septiembre de 2025.

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El artículo destaca que, en un momento en el que solo el 31 % de los alumnos de cuarto grado en EE. UU. leen con soltura, las bibliotecas públicas se enfrentan a ataques y recortes, a pesar de ser piezas fundamentales para la alfabetización. Según Brooks Rainwater, presidente y director general del Urban Libraries Council, el aprendizaje –y especialmente la lectura– no ocurre únicamente en la escuela; gran parte del tiempo de los niños está fuera del aula, y las bibliotecas comunitarias ofrecen recursos esenciales durante todo el año para apoyar a los jóvenes lectores y sus familias

Lejos de ser depósitos pasivos de libros, las bibliotecas son espacios activos de aprendizaje y encuentros. Se describen como núcleos comunitarios que fomentan la lectura temprana, apoyan a educadores y cuidadores, y construyen lo que el autor denomina un “ecosistema de alfabetización” sólido y resiliente.

La entrada también denuncia amenazas serias, como el veto de libros y los recortes en la financiación de entidades como el Institute of Museum and Library Services, que ponen en peligro la libertad intelectual y la capacidad de las bibliotecas para innovar y ofrecer servicios adaptados a sus comunidades

A pesar de estas dificultades, el artículo presenta ejemplos esperanzadores: bibliotecas que crean colecciones de textos cortos para reforzar lecciones de fonética, programas de lectura para principiantes, tutorías y cursos en línea para profesores, demostrando cómo las bibliotecas continúan cumpliendo un papel vital para lectores emergentes en entornos diversos.

Se propone la necesidad de acciones estratégicas a nivel comunitario: capacitar al personal bibliotecario, colaborar con escuelas, diseñar programas junto a familias y desarrollar colecciones multilíngües y culturalmente relevantes. Todo ello con un enfoque de equidad, para asegurar que todas las comunidades tengan acceso a recursos de lectura de alta calidad.

Como afecta a las bibliotecas rurales de Estados Unidos los recortes federales, las redadas de inmigración y la desaceleración económica

«Federal Cuts, Immigration Raids and a Slowing Economy Hit Rural Libraries” — The New York Times, 10 de noviembre de 2025 https://www.nytimes.com/2025/11/10/us/politics/rural-libraries.html

Al igual que muchos pueblos pequeños rurales, Tieton, Washington, se enfrenta a una confluencia de circunstancias que han hecho insostenible mantener su biblioteca de una sola sala, un “símbolo cívico” para el pueblo.

las bibliotecas rurales estadounidenses enfrentan una presión sin precedentes debido a una combinación de factores económicos, sociales y políticos. Los recortes en la financiación federal y estatal han obligado a muchas bibliotecas a reducir personal, limitar horarios de apertura y recortar programas educativos y culturales, afectando especialmente a comunidades pequeñas donde estas instituciones son uno de los pocos espacios de acceso a información y tecnología.

En marzo, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva para desmantelar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS, por sus siglas en inglés), que había proporcionado alrededor de 270 millones de dólares al año a bibliotecas públicas y académicas para financiar servicios como programas de lectura de verano, acceso a internet de alta velocidad, préstamos entre bibliotecas, capacitación del personal y acceso a bases de datos nacionales.

Actualmente, continúa una batalla judicial sobre esa orden, con una medida cautelar temporal que mantiene operativa a la agencia. Sin embargo, los gobiernos estatales y locales, ya preocupados por la incertidumbre que generan los recortes inminentes, enfrentan además el aumento de los costos de personal, una economía en desaceleración y una nueva ley que reduciría Medicaid y la asistencia alimentaria. Debido a esto, estas administraciones podrían no ser capaces de compensar la reducción o eliminación de fondos federales.

Las comunidades ya están sintiendo los efectos: algunas bibliotecas rurales en Florida y Mississippi han congelado sus programas de préstamo interbibliotecario, lo que limita considerablemente el acceso de los residentes de zonas más alejadas a materiales diversos. Las bibliotecas estatales de Maine, Indiana, Connecticut y Washington han despedido personal o advertido sobre próximos recortes; dado que los bibliotecarios estatales suelen proporcionar la mayor parte de la formación y asistencia tecnológica a sus colegas de ciudades pequeñas, los recortes a nivel estatal pueden traducirse en servicios reducidos o simplificados en bibliotecas municipales y del condado.

Ante múltiples desafíos, el distrito bibliotecario de Yakima (Washington) comenzó a advertir a los residentes a finales del año pasado que las cuatro ciudades que aún pagaban una tarifa fija anual al distrito tendrían que pagar más por sus bibliotecas o perder el servicio. La reacción pública logró cambios en varias localidades, incluida Naches, con una población de 1.090 habitantes, donde los usuarios frecuentes de la biblioteca persuadieron a la junta del distrito para que aumentara la tarifa de manera gradual durante tres años. La Coalición Amigos de la Biblioteca de Naches está ahora considerando constituirse como organización sin fines de lucro para recaudar fondos destinados a una sucursal más grande que podría incluir servicios como salas de conferencias e incluso una cafetería.

Además, la inmigración y las redadas migratorias han generado un clima de miedo que disuade a las familias inmigrantes de utilizar estos espacios, lo que limita su función de centro comunitario inclusivo. Las bibliotecas rurales también se ven afectadas por la desaceleración económica: el éxodo de jóvenes hacia ciudades en busca de empleo reduce la población usuaria y, al mismo tiempo, incrementa la dependencia de quienes permanecen, especialmente personas mayores y familias con pocos recursos.

El artículo destaca que, a pesar de estos desafíos, muchas bibliotecas están innovando para mantenerse relevantes, ofreciendo servicios de conexión a internet, programas de alfabetización digital, talleres educativos y apoyo social. Sin embargo, advierte que sin un aumento de fondos y un enfoque político que reconozca su importancia, estas instituciones corren el riesgo de desaparecer, lo que dejaría a muchas comunidades rurales sin acceso a información crítica y a espacios de encuentro comunitario.