Archivo de la categoría: Bibliotecas

Las bibliotecas públicas como infraestructura comunitaria esencial

Helmick, S. (2026, 6 febrero). Libraries help communities weather storms. Many are getting snowed under. Route Fifty. https://www.route-fifty.com/digital-government/2026/02/libraries-help-communities-weather-storms-many-are-getting-snowed-under/411248/

Las recientes tormentas invernales que azotaron gran parte de Estados Unidos pusieron de manifiesto la importancia crítica de las bibliotecas públicas como infraestructura comunitaria esencial, aunque rara vez se les reconoce como tal.

Cuando el clima extremo provocó el colapso de sistemas de transporte, el cierre de escuelas y tensiones en las infraestructuras locales, muchas bibliotecas se convirtieron en puntos de acceso fundamentales para la comunidad, ofreciendo servicios esenciales que van mucho más allá del préstamo de libros. Según un estudio de la Government Accountability Office, los estadounidenses visitaron bibliotecas más de 800 millones de veces el último año, y el 99 % de estas instituciones proporcionan acceso a Wi-Fi y dispositivos, lo que las convierte en centros vitales para telemedicina, búsqueda de empleo, apoyo educativo, capacitación en habilidades digitales y préstamo de puntos de acceso móvil. Un informe del Institute of Museum and Library Services de septiembre de 2025 confirma que las visitas a bibliotecas casi se duplicaron entre 2021 y 2023, reflejando el creciente papel de estos espacios como nodos comunitarios multifuncionales.

Sin embargo, el artículo también subraya los desafíos estructurales y de financiamiento a los que se enfrentan las bibliotecas justo cuando su papel comunitario se vuelve más visible y necesario. La mayoría de estas instituciones operan en edificios envejecidos o con sistemas críticos —como HVAC, techos o ascensores— en mal estado, con el 70 % reportando mantenimiento diferido que pone en riesgo su funcionamiento. Esto quedó dramáticamente ilustrado cuando la nieve pesada provocó el colapso del techo de la sección infantil de una biblioteca en Alaska, obligando a un cierre prolongado. En otras comunidades, fallas en sistemas de climatización han elevado las temperaturas interiores hasta 95 °F, forzando el cierre temporal de los servicios. Estas deficiencias subrayan una paradoja preocupante: cuando las comunidades más dependen de sus bibliotecas en momentos de crisis, las propias bibliotecas no siempre cuentan con la infraestructura necesaria para seguir operando.

El texto también ofrece ejemplos concretos de cómo las bibliotecas sirven como centros de resiliencia comunitaria. Por ejemplo, después del colapso de la red eléctrica en Pottsboro, Texas, la biblioteca local se transformó en centro de distribución de agua, hub de información y coordinación de voluntarios, roles que llevaron a la comunidad a integrarla formalmente en sus planes de gestión de emergencias. De forma más amplia, alrededor de la mitad de las bibliotecas públicas cuentan con designaciones especiales para emergencias, sirviendo como centros de calentamiento en temperaturas extremas, centros de distribución durante emergencias de salud pública y puntos de encuentro durante la recuperación tras desastres. Pero este rol de primer orden depende de inversiones significativas; el artículo recuerda que aunque las bibliotecas reportaron 1 600 millones de dólares en ingresos de capital en 2023, la mayoría de estos fondos provienen de gobiernos locales y los costos de construcción y reparación continúan siendo una gran barrera, especialmente en localidades pequeñas o rurales.

De este modo las bibliotecas públicas demuestran ser mucho más que espacios para leer o estudiar: son infraestructuras críticas para la cohesión social y la respuesta comunitaria frente a fenómenos climáticos severos. Pero para que puedan seguir desempeñando ese papel —y ampliarlo en un contexto de creciente frecuencia de eventos extremos como la histórica tormenta invernal de enero-febrero de 2026 que dejó millones sin energía eléctrica y paralizó regiones enteras del país— es necesario un compromiso más fuerte de inversión estatal y federal que asegure techos, sistemas de climatización y servicios resilientes que no fallen cuando más se necesitan.

Defendiendo las bibliotecas, la lectura y la libertad de expresión

EveryLibrary. Read the 2025 EveryLibrary Impact Report. Published January 14, 2026 on EveryLibrary.org.

Texto completo

El 2025 EveryLibrary Impact Report documenta las actividades y logros de EveryLibrary, una organización nacional (501(c)(4)) dedicada a defender las bibliotecas, la libertad de lectura y el acceso a la información en Estados Unidos, durante el año 2025.

En un contexto de crecientes amenazas —incluyendo intentos de censura, esfuerzos legislativos contra bibliotecas y propuestas federales que podrían limitar instituciones clave como el Institute of Museum and Library Services— EveryLibrary mobilizó a cientos de miles de defensores para influir en políticas y decisiones públicas.

Entre los puntos más destacados del informe:

  • Lideró la respuesta nacional contra la agenda “Project 2025” que amenazaba la autonomía de instituciones culturales y de biblioteca.
  • Dirigió campañas a nivel estatal para defender el derecho a leer, frenar la criminalización de bibliotecarios y promover leyes “Right to Read” en varios estados.
  • Proporcionó apoyo estratégico, infraestructura digital y asesoría a grupos locales para enfrentar censura y organizar campañas exitosas contra restricciones de acceso.
  • Expandió su red de coaliciones estatales y la “National Library Alliance”, fortaleciendo la colaboración entre educadores, bibliotecarios, grupos de derechos civiles y comunidades.
  • Alcanzó un crecimiento significativo en participación pública, visibilidad mediática y activismo digital, conectando a cientos de miles de personas con iniciativas pro-biblioteca.

El informe concluye que estos esfuerzos han posicionado a EveryLibrary para enfrentar los desafíos de 2026, especialmente en vísperas de las elecciones intermedias y el 250.º aniversario de los Estados Unidos, con un enfoque continuo en salvaguardar la independencia institucional y la libertad de expresión

Posibles cargos criminales contra bibliotecarios en Georgia por poner a disposición de los usuarios “materiales dañinos”

Georgia Recorder. “Georgia Librarians Could Face Criminal Charges for ‘Harmful Materials’.Georgia Recorder, 3 de febrero de 2026. https://georgiarecorder.com/2026/02/03/georgia-librarians-could-face-criminal-charges-for-harmful-materials/

En el estado de Estado de Georgia (EE. UU.) se esta produciendo una controversia legislativa importante en el en torno a un proyecto de ley que podría criminalizar la labor de los bibliotecarios si se determina que han distribuido materiales considerados “dañinos” para menores.

La medida, que avanza en la legislatura estatal, ha generado alarma entre profesionales de bibliotecas, defensores de la libertad de expresión y grupos de educación por las posibles implicaciones que tendría sobre el acceso a la información y la gestión de colecciones en bibliotecas públicas y escolares.

La iniciativa se vincula directamente con el Senate Bill 74, una propuesta legislativa que busca eliminar una antigua exención legal que protege a los bibliotecarios de ser acusados penalmente por distribuir materiales considerados dañinos para menores bajo el código penal de Georgia. Actualmente, las bibliotecas públicas y escolares están exentas de estas penalizaciones, pero el proyecto pretende que esa protección desaparezca o se limite. Si el proyecto prospera, cualquier libro o recurso que un consejo escolar o de biblioteca considere “dañino” podría exponer a los bibliotecarios a cargos criminales, incluso aunque actúen en el marco de políticas de su institución.

Los opositores del proyecto han expresado preocupaciones sobre el efecto disuasorio que podría tener esta medida: una amenaza de responsabilidad penal que podría empujar a las bibliotecas a autocensurarse, retirar libros polémicos o limitar el acceso a materiales educativos valiosos por miedo a consecuencias legales. Estas críticas señalan que conceptos como “dañino” son vagos y subjetivos, lo que podría facilitar la eliminación de obras sobre temas de sexualidad, conciencia de género o historia cultural, infringiendo la libertad académica y el derecho al acceso a la información. Por su parte, los defensores argumentan que el objetivo del proyecto es proteger a los niños de contenidos inadecuados, permitiendo que los materiales considerados inapropiados se coloquen en secciones restringidas para adultos.

La noticia sitúa a Georgia en el centro de un debate intenso entre protección infantil, libertad de expresión y rol de las bibliotecas en la sociedad. El avance de la propuesta ha llevado a bibliotecarios, asociaciones educativas y algunos legisladores a pedir un análisis más profundo de sus posibles efectos, y sigue siendo objeto de seguimiento mientras continúa su tramitación en el Legislativo estatal.

El problema de la “caja vacía”: Por qué es más difícil que nunca saber qué escribir en la barra de búsqueda de IA

Tay, Aaron. The Blank Box Problem: Why It’s Harder Than Ever to Know What to Type Into an AI Search Bar. Publicado el 10 de enero de 2026 en Aaron Tay’s Musings about Librarianship (Substack). https://aarontay.substack.com/p/the-blank-box-problem-why-its-harder

Se aborda un fenómeno importante y creciente en la forma en que interactuamos con las tecnologías de búsqueda potenciada por inteligencia artificial. Aaron Tay describe el llamado “problema de la caja vacía”, que se refiere a la interfaz minimalista y aparentemente sencilla que caracteriza a las nuevas herramientas de búsqueda con IA: una simple barra de texto en blanco donde el usuario debe escribir su consulta sin ninguna guía explícita. Aunque esta simplicidad visual puede parecer atractiva, Tay argumenta que en realidad introduce una complejidad mucho mayor para el usuario, quien ahora enfrenta un desafío mucho más grande para formular preguntas efectivas. La ausencia de señales visuales, filtros o estructuras de consulta claras que existían en los motores de búsqueda tradicionales provoca que el usuario quede desorientado y no sepa qué tipo de entrada es la más adecuada para obtener resultados precisos o útiles.

En la era previa a la inteligencia artificial, muchas plataformas de búsqueda ofrecían herramientas como operadores booleanos, menús desplegables y categorías que ayudaban a los usuarios a acotar y precisar sus consultas. Estas herramientas, aunque a veces complejas, proporcionaban un marco de referencia sobre cómo interactuar con la base de datos o motor de búsqueda. Sin embargo, las interfaces modernas con IA, como los chatbots y asistentes inteligentes, presentan una única caja de texto sin indicaciones claras sobre qué esperar. Esto crea dos niveles de ambigüedad para el usuario: por un lado, no está seguro de cómo debe redactar su consulta —si debe usar términos técnicos, lenguaje natural, frases completas, comandos específicos o prompts diseñados para la IA—, y por otro lado, desconoce qué tipo de capacidades tiene el sistema, qué preguntas puede responder con precisión y cuáles no. Esta doble incertidumbre dificulta la confianza en el sistema y genera una sensación de trial and error constante, en la que los usuarios prueban diferentes formas de preguntar sin saber cuál será la mejor.

Además, Aaron Tay compara esta situación actual con la experiencia de años anteriores en entornos académicos y profesionales, donde las bases de datos especializadas exigían un aprendizaje de formatos y comandos específicos para ser usadas eficazmente. A pesar de ser más técnicas, esas plataformas ofrecían a los usuarios un marco claro y reglas definidas para construir consultas. En contraste, la actual “caja vacía” no ofrece ningún tipo de feedback inmediato ni estructura clara, por lo que los usuarios desarrollan sus propias “teorías populares” o intuiciones sobre cómo deben preguntar, a menudo basadas en ensayo y error o en compartir trucos entre comunidades en línea. Este fenómeno evidencia la falta de transparencia en cómo los modelos de IA interpretan el lenguaje y procesan las solicitudes, dejando a los usuarios sin un entendimiento real sobre la arquitectura interna que guía la generación de respuestas.

Finalmente, el artículo enfatiza que esta simplicidad superficial puede resultar contraproducente, ya que la interfaz minimalista esconde un funcionamiento interno complejo que no se comunica al usuario. Esto crea una brecha entre la experiencia del usuario y la tecnología, dificultando no solo la eficacia en la búsqueda, sino también la confianza y la adopción plena de estas nuevas herramientas. Aaron Tay sugiere que para superar este desafío, es necesario repensar el diseño de las interfaces de búsqueda con IA, de modo que se mantenga la accesibilidad y simplicidad, pero se agreguen señales claras y transparencia sobre las capacidades reales del sistema. Solo así se podrá equilibrar la promesa de la inteligencia artificial con la necesidad humana de entender y controlar las herramientas que utilizamos diariamente.

Bookbanks es una organización benéfica del Reino Unido que regala libros en bancos de alimentos

Ramm, Millie. “UK Charity Gives Away Thousands of Free Books at Food Banks.” Good People, publicado el 9 de febrero de 2026.

Texto completo

Fundada por Emily Rhodes, la iniciativa surgió al darse cuenta de que muchas familias no podían permitirse comprar libros y creció rápidamente gracias a donaciones de librerías, bibliotecas y editoriales.

El artículo narra la historia inspiradora de una organización benéfica del Reino Unido que distribuye miles de libros gratis en bancos de alimentos, transformando estos espacios tradicionales de emergencia en lugares donde también se ofrece alimento para la mente y el espíritu. La iniciativa, centrada en poner libros al alcance de las personas que enfrentan dificultades económicas, emerge en un contexto social donde el uso de bancos de alimentos ha crecido y donde muchos hogares y familias luchan por acceder a recursos educativos y culturales.

La iniciativa descrita se alinea con el trabajo de Bookbanks, una organización caritativa que colabora directamente con bancos de alimentos para crear puestos semanales de libros gratuitos donde los usuarios pueden escoger libros propios, desde literatura infantil hasta poesía, novelas y obras de no ficción. Estos puestos, atendidos por voluntarios formados y apasionados por la lectura, no solo distribuyen libros, sino que también fomentan la conversación, la comunidad y el bienestar emocional entre quienes visitan los bancos de alimentos. Desde su lanzamiento en 2024, la organización ha establecido varias ubicaciones en Londres, Norfolk y Manchester y ha entregado más de 10 000 libros, con un ritmo de distribución de aproximadamente 1 000 libros por mes.

Además de la distribución de libros, la organización amplía su impacto a través de eventos literarios, talleres de escritura y visitas de bibliotecarios, ofreciendo experiencias que enriquecen la vida de las personas más allá de la satisfacción inmediata de la lectura. Se subraya que la iniciativa no solo combate la exclusión económica sino también la desigualdad en el acceso a la lectura y la alfabetización, especialmente entre niños y jóvenes que, de otro modo, tendrían menos oportunidades de poseer libros en su hogar. Con el apoyo de campañas más amplias como Get Britain Reading, el proyecto busca no solo repartir libros, sino revitalizar la cultura de la lectura y afirmar la dignidad humana incluso en tiempos de necesidad.

Medición del acceso abierto en las universidades españolas y el CSIC (2020–2024): consolidación y tendencias de la ciencia abierta

REBIUN Línea 2 (5º. Plan Estratégico). Medición del acceso abierto en las universidades españolas y el CSIC (2020–2024). Repositorio CRUE‑REBIUN, 2026. https://repositorio.rebiun.org/handle/20.500.11967/1483

Este informe de REBIUN presenta una evaluación exhaustiva del estado del acceso abierto a la producción científica en las universidades españolas y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) durante el periodo 2020–2024. Enmarcado en el objetivo de monitorización de la ciencia abierta de la Línea 2 del Plan Estratégico de REBIUN, el documento ofrece una visión clara de la consolidación de la publicación en acceso abierto, mostrando que la proporción de artículos disponibles libremente se mantiene de manera sostenida en un rango elevado, alrededor del 70 % al 80 % del total de producción científica. En 2024, concretamente, la tasa alcanzó un 75,6 %, un porcentaje alineado con años previos aunque ligeramente inferior al máximo registrado en 2022 con un 81 %. Esta evolución se interpreta como un reflejo del fortalecimiento de políticas institucionales y colectivas de fomento del acceso abierto en el sistema científico español.

El informe analiza varios factores que han impulsado esta tendencia, entre ellos los marcos legislativos y normativos favorables a la ciencia abierta, así como los acuerdos transformativos promovidos por CRUE‑CSIC desde 2021 y otros acuerdos negociados de forma individual por universidades o consorcios con editoriales científicas. También se destaca la influencia de nuevos criterios introducidos por agencias financiadoras desde 2023, que incorporan criterios de acceso abierto como parte de las evaluaciones de proyectos y publicaciones, reforzando la tendencia hacia la transparencia y reutilización del conocimiento. La metodología se basa en datos extraídos de la base de datos OpenAlex, utilizando identificadores institucionales para asegurar una cobertura amplia y actualizada de la producción científica institucional.

Además, el informe subraya la importancia de disponer de herramientas de monitorización robustas y actualizadas como apoyo a las decisiones estratégicas de las bibliotecas universitarias y de investigación. Al ofrecer no solo cifras agregadas sino también acceso abierto a los datos y al código utilizados, el estudio no solo documenta el estado actual del acceso abierto en España, sino que también contribuye a la transparencia metodológica y al desarrollo de buenas prácticas en la medición de actividades relacionadas con la ciencia abierta. El documento concluye que, a pesar de pequeñas variaciones año a año, la publicación en acceso abierto se ha consolidado firmemente como un componente esencial de la difusión científica en el contexto universitario español y del CSIC, reflejando una transformación estructural del sistema hacia modelos más abiertos y accesibles de difusión del conocimiento.

Libros mortales: el peligro invisible de las bibliotecas victorianas

McLean, Pauline. “If Books Could Kill: The Poison Legacy Lurking in Libraries.BBC News, 7 de junio de 2025. https://www.bbc.com/news/articles/c4g2y9xq58no

Durante la época victoriana, el color verde, especialmente un tono vibrante de esmeralda obtenido mediante la combinación de cobre y arsénico, fue extremadamente popular en todo tipo de objetos, desde papeles pintados hasta juguetes infantiles y libros.

Su atractivo radicaba no solo en la intensidad del color, sino también en su resistencia al desvanecimiento con la luz. Sin embargo, esta elección estética ha dejado un legado tóxico: la combinación de elementos utilizada en los pigmentos verdes es venenosa, y más de un siglo después representa un riesgo para quienes manipulan libros antiguos. Los vínculos prolongados con estos objetos pueden causar intoxicación por arsénico de bajo nivel, afectando la piel, el hígado, los riñones y la producción de células sanguíneas, lo que aumenta el riesgo de anemia e infecciones.

El problema es particularmente relevante en el ámbito de los libros victorianos, que han sobrevivido a lo largo de los siglos en archivos y bibliotecas de todo el mundo, a diferencia de otros objetos domésticos que se deterioran más rápidamente. Libreros y conservadores enfrentan así un desafío moderno derivado de una moda del siglo XIX. Para abordar esta amenaza, iniciativas como el Poison Book Project en Delaware identificaron títulos potencialmente peligrosos en colecciones históricas, incluso en la Biblioteca Nacional de Francia, donde se retiraron inmediatamente algunos ejemplares. Inspirada en esta iniciativa, la Universidad de St Andrews comenzó a explorar métodos seguros y no destructivos para detectar toxinas en sus colecciones históricas.

La bióloga y conservadora Erica Kotze y la bioquímica convertida en especialista en colecciones Dr. Pilar Gil desarrollaron un enfoque innovador que emplea un espectrómetro, inicialmente diseñado para detectar minerales en rocas, para identificar pigmentos verdes tóxicos en libros antiguos. Tras cientos de pruebas, descubrieron patrones específicos que permitían reconocer con precisión los libros peligrosos. Posteriormente, colaboraron con el departamento de física para crear un dispositivo portátil más económico, que utiliza luz visible e infrarroja para señalar la presencia de arsénico mediante un destello rojo. Este prototipo ha sido probado con éxito en la colección de St Andrews y en la Biblioteca Nacional de Escocia, y se espera que su diseño pueda compartirse con otras instituciones a nivel mundial.

El desarrollo de este dispositivo no solo ofrece una forma segura de manejar libros potencialmente peligrosos, sino que también permite que continúen siendo accesibles al público bajo precauciones adecuadas, como el uso de guantes. Sin embargo, la toxicidad de estos libros no desaparecerá con el tiempo; al contrario, a medida que se deterioran, el riesgo aumenta. La prioridad de los conservadores hoy en día es equilibrar la protección del público con la preservación del acceso a las colecciones históricas, evitando restricciones innecesarias mientras se minimizan los riesgos para la salud.

Cuando los libros se convierten en basura: la controversia del alcalde de Croydon

Marín, A. (2025). Booked! Mayor Perry deceives over destruction of library stock. Inside Croydon. Cobertura de cómo la administración de Perry permitió que contratistas tiraran libros a la calle y la reacción pública ante el incidente. https://insidecroydon.com/2025/08/10/booked-mayor-perry-deceives-over-destruction-of-library-stock/

Se describe un episodio escandaloso en el que cientos de libros de la biblioteca pública de Broad Green —en el municipio de Croydon (Londres)— fueron tirados en la calle por contratistas que trabajaban para el ayuntamiento, después de que la biblioteca cerrara definitivamente el año anterior.

El incidente tuvo lugar tras el cierre de la biblioteca Broad Green en el sur de Londres como parte de un plan de recortes presupuestarios del consejo local, bajo la administración del alcalde Jason Perry. Contratistas empleados por el ayuntamiento retiraron cientos de libros del edificio, dejando grandes montones tirados en la acera, una acción que fue fotografiada por medios locales como Inside Croydon. La escena provocó indignación entre residentes, usuarios de la biblioteca y grupos comunitarios, quienes denunciaron que se trataba de una falta de respeto al patrimonio cultural y educativo de la zona, y que la medida demostraba una gestión negligente del material bibliográfico.

El alcalde Perry se pronunció públicamente calificando la situación de “inaceptable” y atribuyendo parte de la culpa a circunstancias externas, como la ocupación del edificio por okupas tras su cierre. Sin embargo, la cobertura de Inside Croydon subraya que la responsabilidad principal recae en la administración del consejo y sus contratistas, quienes no aplicaron protocolos adecuados para preservar, donar o redistribuir los libros antes de vaciar la biblioteca. La noticia destaca que este episodio es solo uno de varios ejemplos de mala gestión y decisiones cuestionables de la administración Perry en el manejo de bibliotecas locales, donde los recortes de personal y cierres de sucursales han generado fuertes críticas de la comunidad.

La polémica no solo refleja la pérdida de material educativo y cultural, sino también la desaparición de un espacio comunitario de encuentro y aprendizaje. Activistas y vecinos argumentan que la acción del consejo, combinada con la falta de consulta y planificación, demuestra un desprecio por el acceso público a la cultura y la educación. La imagen de los libros tirados en la acera se ha convertido en un símbolo de la degradación de los servicios públicos en Croydon y ha impulsado debates sobre la necesidad de políticas más responsables y transparentes en la gestión de recursos culturales y bibliotecarios.

Decálogo de casos de usos de IA en la gestión bibliotecaria publicado por Iberbibliotecas

Decálogo de casos de usos de IA en la gestión bibliotecaria. Iberbibliotecas 2026 Recuperado de https://www.iberbibliotecas.org/decalogo-de-casos-de-usos-de-ia-en-la-gestion-bibliotecaria/

La inteligencia artificial está transformando la gestión del conocimiento en bibliotecas públicas y comunitarias, pero su adopción no es neutral ni homogénea: depende de las condiciones institucionales, las desigualdades de acceso y las prácticas culturales de cada comunidad. Para las bibliotecas, el reto estratégico no es solo incorporar tecnología, sino hacerlo de forma crítica y contextualizada, situando el diálogo sobre derechos culturales, equidad informacional, diversidad lingüística y participación comunitaria en el centro del proceso. Lejos de una visión tecnosolucionista, la IA debe configurarse como una herramienta de apoyo que fortalezca las prácticas profesionales reflexivas y los vínculos humanos.

El documento propone diez casos de uso concretos de la IA en la gestión bibliotecaria: desde mejorar la búsqueda mediante modelos semánticos hasta aplicar sistemas de recomendación personalizados; desde apoyar la catalogación y la precatalogación hasta facilitar traducción y adaptación de contenidos; pasando por la síntesis documental y la eficiencia en la gestión interna. También destaca el papel crítico del bibliotecario en la curaduría algorítmica y la mediación cultural, la incorporación de IA en actividades formativas y culturales, el uso de herramientas que mejoren la accesibilidad y, finalmente, la necesidad de fortalecer el rol social de la biblioteca mediante espacios de diálogo ciudadano sobre el impacto y la gobernanza de la IA y los recursos digitales.

La lista de los 10 casos de uso de la Inteligencia Artificial (IA) en la gestión bibliotecaria según el Decálogo de casos de usos de IA en la gestión bibliotecaria publicado por Iberbibliotecas:

  1. Búsqueda semántica avanzada — usar modelos de lenguaje para permitir búsquedas por ideas o conceptos más allá de las palabras clave tradicionales.
  2. Sistemas de recomendación personalizada — sugerir lecturas y recursos adaptados a los intereses de la comunidad, respetando diversidad y privacidad.
  3. Apoyo a la catalogación y precatalogación — emplear IA para extraer y organizar información bibliográfica, agilizando procesos técnicos.
  4. Traducción y adaptación de contenidos — usar IA para traducir textos y adaptar formatos para distintos públicos, favoreciendo la accesibilidad.
  5. Resumen y síntesis documental — generar resúmenes de documentos extensos para facilitar la gestión y difusión de contenidos clave.
  6. Eficiencia en la gestión interna — analizar datos de uso de colecciones, servicios y actividades para apoyar decisiones informadas.
  7. Curaduría algorítmica crítica — fortalecer el papel del bibliotecario como mediador crítico frente a contenidos generados por IA.
  8. Dinamización y mediación asistida por IA — incorporar IA en actividades formativas y culturales para debatir sus implicaciones.
  9. Herramientas para la accesibilidad — explorar aplicaciones de IA que apoyen a personas con discapacidad mediante asistentes y formatos adaptados.
  10. Fortalecimiento del rol social de la biblioteca — crear espacios de diálogo comunitario sobre el impacto y uso responsable de la IA y recursos digitales.

Great Falls celebra el amor por su biblioteca con un proyecto participativo en San Valentín

Coomer, Aneesa. 2026. “Great Falls Public Library Launches Valentine Box Project.KXLH, publicado en línea. https://www.kxlh.com/news/great-falls-news/great-falls-public-library-launches-valentine-box-project?utm_source=flipboard&utm_content=topic/libraries

La Fundación de la Biblioteca Pública de Great Falls ha lanzado un nuevo proyecto comunitario llamado “Love Your Library” Valentine Box Project, con el objetivo de invitar a los residentes a compartir mensajes escritos a mano sobre lo que la biblioteca significa para ellos.

Esta iniciativa se desarrolla del 1 al 10 de febrero y consiste en colocar más de 50 cajas decoradas en negocios y espacios públicos de Great Falls (Montana, EE. UU.), donde las personas de todas las edades pueden dejar sus notas de aprecio.

Los organizadores explican que la idea surgió como una forma creativa de fomentar la interacción positiva con la comunidad y recopilar historias y opiniones de una manera accesible. Varias empresas y organizaciones locales se ofrecieron de inmediato para albergar las cajas en lugares de alto tránsito, como cafeterías y comercios del centro, para que la participación fuera fácil y acogedora.

Muchos mensajes reflejan el impacto intergeneracional de la biblioteca, con residentes que recuerdan haber visitado la biblioteca con sus padres, abuelos o ahora con sus propios hijos, destacando así el papel duradero de la institución en la vida comunitaria. Los organizadores señalan que este tipo de historias ayudan a resaltar la importancia de la biblioteca como un recurso gratuito y valioso para todos.

Una vez concluido el proyecto el 10 de febrero, la Fundación recopilará todas las tarjetas y digitalizará los mensajes para convertirlos en una exhibición artística colectiva que muestre el aprecio de la comunidad por la biblioteca. Esta exposición se presentará en una celebración “Love Your Library” el 17 de febrero en la biblioteca, con recepción de postres y una oportunidad para que los asistentes conozcan a la nueva directora de la biblioteca. Además, quienes no puedan participar en persona pueden enviar sus mensajes en línea a través del sitio web de la Fundación.