Microsoft alerta que la IA podría generar amenazas biológicas “zero day” indetectables por los sistemas actuales

Microsoft says AI can create ‘Zero Day’ Threats in Biology.” MIT Technology Review, 2 de octubre de 2025. https://www.technologyreview.com/2025/10/02/1124767/microsoft-says-ai-can-create-zero-day-threats-in-biology/?utm_source=flipboard&utm_content=user%2Fmittechreview

Microsoft ha identificado un riesgo significativo: la inteligencia artificial podría diseñar amenazas biológicas que los sistemas actuales de bioseguridad no logren detectar, lo que se denomina un “zero day” en biología. Esto implica que una IA podría producir versiones levemente modificadas de toxinas conocidas —o nuevas moléculas peligrosas— que escapen a los controles existentes.

Las salvaguardas actuales, como el software de detección de secuencias genéticas, se basan en compararlas con amenazas conocidas. Pero los investigadores de Microsoft demostraron que, mediante IA generativa, pueden crear variantes suficientemente alteradas para evitar que el software las marque como peligrosas, aunque mantengan su función nociva. Esto revela un desfase entre la velocidad de innovación en IA aplicada a la biología y la capacidad reguladora de las defensas actuales.

El hallazgo plantea la necesidad urgente de reforzar los mecanismos de supervisión biológica. Se sugiere incorporar estándares más estrictos, monitoreo continuo, y una reevaluación de las herramientas de detección para que sean capaces de captar tanto versiones conocidas como variantes nuevas o no anticipadas de agentes biológicos peligrosos.

¿Cómo están utilizando los organizaciones humanitarias la inteligencia artificial en 2025? Análisis de las prácticas actuales y el potencial futuro.

ReliefWeb. How Are Humanitarians Using Artificial Intelligence in 2025? Mapping Current Practice and Future Potential: Initial Insights Report, August 2025. Agosto de 2025.

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El informe de ReliefWeb ofrece una visión detallada de cómo los actores humanitarios están adoptando la inteligencia artificial (IA) en sus operaciones, destacando tanto las prácticas actuales como el potencial futuro de esta tecnología en el ámbito humanitario. A través de una investigación exhaustiva, se identifican las áreas clave donde la IA está siendo implementada, incluyendo la recopilación y análisis de datos, la toma de decisiones en tiempo real y la mejora de la eficiencia en la distribución de recursos.

El informe también aborda los desafíos que enfrentan las organizaciones humanitarias al integrar la IA en sus procesos, tales como la necesidad de infraestructura tecnológica adecuada, la capacitación del personal y las consideraciones éticas relacionadas con el uso de datos sensibles. Además, se discuten las oportunidades que la IA ofrece para mejorar la respuesta a emergencias y la planificación a largo plazo, permitiendo una mayor personalización de la ayuda y una mejor adaptación a las necesidades cambiantes de las poblaciones afectadas.

Principales conclusiones:

  • La adopción individual impulsa la preparación organizacional: Si bien los trabajadores humanitarios adoptan rápidamente las herramientas de IA, la mayoría de las organizaciones aún se encuentran en las primeras etapas de experimentación; el 25% sigue en fase piloto y el 26% está en fase de planificación, pero aún no ha iniciado su implementación.
  • La falta de capacitación genera riesgos: El 64% de los encuestados afirma tener poca o ninguna capacitación en IA a nivel organizacional, mientras que el 73% identifica la capacitación como la necesidad de apoyo más crucial para los próximos 12-24 meses.
  • Dominio de las herramientas comerciales: El 69% utiliza plataformas de IA comerciales como ChatGPT y Claude, en lugar de soluciones humanitarias específicas.
  • Falta de gobernanza: Existe un uso generalizado de la IA sin políticas formales, ya que solo el 21% de las organizaciones cuenta con un marco de gobernanza en IA.
  • Liderazgo del Sur Global: El 75% de las respuestas provino de África subsahariana, Oriente Medio y Norte de África, y la región de Asia-Pacífico, lo que demuestra un alto nivel de compromiso e innovación en entornos con recursos limitados.

Qué sucede en el cerebro cuando lees

Phan, Vincent. “What Really Happens to Your Brain When You Read.” 1000Libraries Magazine, fecha de publicación. Consultado el día mes año. https://magazine.1000libraries.com/what-really-happens-to-your-brain-when-you-read/

Cuando leemos, no hay un solo proceso, sino varios que se activan al mismo tiempo, lo que convierte la lectura en una actividad cognitiva compleja y rica. Primero están los componentes perceptivos: reconocemos formas visuales, letras, combinaciones de letras, lo que activa áreas en los lóbulos occipitales del cerebro encargadas del procesamiento visual. Luego debemos decodificar esas formas en sonidos mentales o fonemas, incluso si leemos en silencio, lo que involucra zonas asociadas con la conciencia fonológica. A partir de ahí, aparece el procesamiento semántico: entendemos qué significan las palabras, cómo se conectan unas con otras dentro de una frase y cómo esa frase se integra en lo que sabemos del mundo y en lo que hemos leído previamente.

La lectura activa una red de regiones cerebrales. Entre ellas:

  • Áreas del hemisferio izquierdo ligadas al lenguaje (como área de Broca, giro angular, giro supramarginal) para comprender significado, estructura gramatical, y relación entre palabras.
  • Áreas visuales que transforman lo que vemos en unidades lingüísticas.
  • Regiones del cerebelo, que hasta hace poco se pensaba que solo estaban implicadas en control motor, pero se ha observado que participan también tanto en descodificar lo visual en fonético, como en algunos aspectos de la semántica —es decir, que no solo ‘leemos con los ojos’ sino que también hay coordinación con partes del cerebro relacionadas con el habla, con emoción, con planificación.

También parece que la lectura frecuente refuerza las conexiones entre estas áreas (la “materia blanca” que comunica distintas regiones cerebrales), lo que permite que el flujo de información entre visión, lenguaje, memoria y procesamiento semántico sea más fluido.

Modos de lectura

La lectura no es igual si leemos en voz alta o silenciosamente. Cuando leemos en voz alta, se activan regiones adicionales relacionadas con la producción del habla, la coordinación motora de los músculos implicados en pronunciar, y las zonas auditivas, ya que “escuchamos” nuestras propias palabras internamente.

La lectura silenciosa, por otro lado, suele depender más de los circuitos de comprensión interna, de visualización mental, del uso de la memoria de trabajo, y puede implicar menos esfuerzo motor, pero más concentración cognitiva y semántica.

Efectos a largo plazo

Leer una novela durante días seguidos puede generar cambios mesurables en cómo el cerebro está conectado incluso cuando está en reposo. Es decir, no solo estamos activando ciertas regiones mientras leemos, sino que esa actividad puede “reorganizar” redes cerebrales para que la comprensión, la imaginación, la empatía y la memoria mejoren o sean más eficientes.

Además, leer con frecuencia mejora la fluidez, la velocidad de decodificación y reconocimiento de palabras, lo que reduce el esfuerzo cognitivo, permitiendo que más recursos mentales se dediquen a la reflexión, al análisis, a la interpretación. También contribuye a enriquecer vocabulario y conocimiento previo, con lo que cada vez es más fácil entender textos nuevos y más complejos.

División de opiniones sobre el uso de inteligencia artificial generativa en la revisión por pares: desafíos y perspectivas

Holst, Faye. «Reviewers Increasingly Divided on the Use of Generative AI in Peer ReviewIOP Publishing, 10 de septiembre de 2025. https://ioppublishing.org/news/reviewers-increasingly-divided-on-the-use-of-generative-ai-in-peer-review/

Un reciente estudio global llevado a cabo por IOP Publishing (IOPP) pone de manifiesto una creciente división de opiniones entre los revisores de las ciencias físicas respecto al uso de la inteligencia artificial generativa en el proceso de revisión por pares.

En comparación con el año anterior, se observa un aumento en el porcentaje de investigadores que consideran que la IA tendrá un impacto positivo en la revisión, alcanzando el 41%, mientras que un 37% mantiene una visión negativa. Este cambio refleja una polarización cada vez más marcada dentro de la comunidad científica, evidenciando que la adopción de la IA en este ámbito genera tanto expectativas como reservas.

Actualmente, IOPP mantiene una política que prohíbe el uso de herramientas de IA en la revisión por pares, argumentando que los modelos generativos no cumplen aún con los estándares éticos, legales y académicos necesarios para garantizar la integridad del proceso. No obstante, se reconoce de manera creciente que la IA puede desempeñar un papel de apoyo, complementando la labor humana en lugar de sustituirla. De hecho, un 32% de los investigadores ha experimentado con herramientas de IA para facilitar tareas como la corrección gramatical o la mejora del flujo del texto en sus revisiones. Sin embargo, su utilización plantea desafíos importantes, especialmente en lo relacionado con la confidencialidad y la protección de datos, dado que algunos revisores cargan manuscritos completos en plataformas de IA externas, lo que incrementa los riesgos asociados a la privacidad.

El estudio también destaca diferencias significativas en la percepción de la IA según el género y la experiencia de los investigadores. Las mujeres tienden a mostrar un menor optimismo respecto al potencial de la IA en la revisión por pares, en comparación con sus colegas masculinos, lo que sugiere la existencia de una brecha de género en la valoración de estas tecnologías. Asimismo, los investigadores más jóvenes se muestran generalmente más favorables a los beneficios de la IA, mientras que los profesionales con mayor experiencia tienden a ser más escépticos y cautelosos, reflejando así un contraste generacional en la adopción de nuevas herramientas tecnológicas.

Frente a estos desafíos, IOPP propone el desarrollo de herramientas de IA que se integren directamente en los sistemas de revisión por pares, con el objetivo de asistir a revisores y editores sin comprometer la seguridad ni la integridad de la investigación. Dichas herramientas deberían diseñarse para complementar el juicio humano, en lugar de reemplazarlo, asegurando que la asistencia tecnológica respalde el proceso editorial sin generar riesgos éticos ni vulneraciones de la confidencialidad. Si se implementan de manera adecuada, estas soluciones podrían no solo atender las preocupaciones sobre privacidad y ética, sino también optimizar la eficiencia y calidad de la revisión por pares.

El vicio de comprar libros

«El vicio de comprar libros no tiene el mismo carácter que el vicio de leer en sí. Yo he conocido bibliófilos y maniacos del libro que casi no han leído en su vida más que portadas. Ni el bibliófilo ni el bibliógrafo me han interesado nunca mucho. Alguna vez, sin embargo, compré libros por pura acción de caza, cosa que me parece, sin embargo, una claudicación.»

JULIO CARO BAROJA
Los Baroja (1972)

Jisc presenta una herramienta estratégica para impulsar la transformación digital en bibliotecas universitarias

Taking Digital Transformation Forward in Your Organisation Jisc. Accedido el 9 de octubre de 2025. https://www.jisc.ac.uk/taking-digital-transformation-forward-in-your-organisation

Jisc ha lanzado una nueva herramienta estratégica llamada “Digital Transformation Library Lens”, diseñada para fortalecer el papel de las bibliotecas académicas en la transformación digital de la educación superior.

Desarrollada en colaboración con líderes bibliotecarios y organizaciones como SCONUL, RLUK y CILIP, esta herramienta ofrece una perspectiva centrada en las bibliotecas dentro del marco general de transformación digital de Jisc para universidades.

El “library lens” muestra cómo los servicios de bibliotecas y archivos contribuyen al cambio institucional en seis áreas clave:

  1. Cultura digital organizacional,
  2. Creación e innovación del conocimiento,
  3. Desarrollo del conocimiento,
  4. Gestión y uso del conocimiento,
  5. Intercambio y alianzas,
  6. Infraestructura digital y física.

Aunque las bibliotecas universitarias han sido pioneras en innovación digital —liderando ámbitos como las colecciones digitales, la comunicación científica y las competencias digitales de los estudiantes—, muchas sienten que su papel no se reconoce plenamente en los procesos institucionales de transformación digital.

La nueva herramienta busca visibilizar y potenciar su impacto mediante un enfoque estructurado y basado en evidencias, con ejemplos prácticos sobre cómo las bibliotecas pueden contribuir a:

  • Desarrollar estrategias de IA y bienestar digital,
  • Mejorar la infraestructura de investigación y las políticas de acceso abierto,
  • Cocrear entornos digitales inclusivos y espacios de aprendizaje,
  • Apoyar la toma de decisiones basada en datos y analíticas.

El “library lens” se acompaña de materiales de apoyo como un modelo de madurez digital, plantillas de planes de acción y herramientas para la implicación de actores clave.

Jisc invita a las universidades a incorporar esta herramienta en su planificación estratégica y está colaborando con siete bibliotecas universitarias piloto, cuyos resultados se publicarán en 2026. Además, anima a los líderes universitarios y directores de bibliotecas a unirse al grupo de trabajo y explorar los recursos del Digital Transformation Toolkit.

Las bibliotecas del condado de Los Ángeles obligadas a suprimir servicios digitales de préstamo tras decisión de la FCC

Torres, Destiny. “LA County Libraries Forced to End Digital Lending Services after FCC Decision.LAist, 2 de octubre de 2025. https://laist.com/news/la-county-libraries-forced-to-end-digital-lending-services-fcc-decision

Una reciente decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos ha obligado a las bibliotecas del condado de Los Ángeles a suspender sus servicios de préstamo digital, una medida que afecta directamente a miles de personas que dependen de la conectividad gratuita para estudiar, trabajar o acceder a servicios públicos.

El cambio normativo elimina la posibilidad de que las bibliotecas y escuelas utilicen los descuentos del programa E-Rate —una fuente clave de financiación para reducir los costos de acceso a internet— en préstamos de dispositivos de conexión, como puntos wifi portátiles o “hotspots”, y en la instalación de wifi en autobuses escolares. Con la nueva interpretación de la FCC, estos usos dejan de ser considerados parte de la “educación dentro del aula”, por lo que dejan de recibir apoyo económico.

La Biblioteca del Condado de Los Ángeles, una de las mayores redes públicas del país, estima que mantener estos programas supondría un gasto mensual de más de 40.000 dólares, una cifra que no puede absorber con su presupuesto actual. Gracias a los fondos remanentes del American Rescue Plan, podrá sostener el préstamo de ordenadores portátiles hasta enero y el de dispositivos wifi hasta marzo de 2026, pero después de esas fechas los programas quedarán cancelados. Aun así, la red de bibliotecas mantendrá el acceso gratuito a internet dentro de sus instalaciones y en las zonas adyacentes, lo que permitirá que la ciudadanía continúe conectándose de forma presencial.

Las consecuencias de la medida son amplias. Se calcula que entre 60.000 y 70.000 estudiantes del distrito escolar angelino perderán acceso a internet en casa o durante sus desplazamientos. Muchos de ellos pertenecen a familias de bajos ingresos que dependen de los préstamos de equipos tecnológicos para seguir las clases en línea, completar tareas o comunicarse con el profesorado. La eliminación de estos recursos representa un retroceso significativo en los avances logrados durante la pandemia, cuando las bibliotecas y escuelas ampliaron su papel como garantes de la inclusión digital.

Durante la crisis sanitaria, la FCC permitió temporalmente que las bibliotecas y centros educativos utilizaran los fondos de E-Rate para extender su conectividad más allá de los edificios físicos, reconociendo el carácter esencial de internet en la vida educativa. Sin embargo, con la nueva resolución, la agencia vuelve a una interpretación más restrictiva, argumentando que los autobuses escolares o los dispositivos prestados para uso doméstico no pueden considerarse extensiones legítimas del aula.

Esta decisión ha generado un debate sobre el papel de las bibliotecas en la reducción de la brecha digital. Muchas voces advierten que, en un contexto donde el acceso a internet es condición básica para la educación, la búsqueda de empleo o la participación ciudadana, restringir los programas de préstamo digital equivale a limitar derechos. Las bibliotecas, que habían asumido un rol activo en garantizar la equidad tecnológica, se ven ahora obligadas a replegar sus servicios y a depender de fondos extraordinarios o donaciones para mantener viva su misión de acceso universal a la información.

Cómo aborda el movimiento de «ciencia abierta» la mala conducta científica

Kingsley, Danny. “Show Your Working: How the ‘Open Science’ Movement Tackles Scientific Misconduct.” The Conversation, 31 de marzo de 2025. https://theconversation.com/show-your-working-how-the-open-science-movement-tackles-scientific-misconduct-249020

El movimiento de ciencia abierta —que incluye no solo acceso libre a artículos científicos, sino también la transparencia en datos, protocolos, software y todos los aspectos del proceso investigativo— se presenta como una estrategia clave para combatir la mala praxis científica.

El artículo analiza cómo ciertas estructuras en el mundo académico —como la presión por publicar (“publish or perish”), los rankings universitarios internacionales y el prestigio basado en la producción de artículos— fomentan incentivos perversos que pueden desencadenar comportamientos ilícitos o poco éticos. En este contexto, florecen prácticas como las editoriales depredadoras (“predatory publishers”) o las fábricas de artículos (“paper mills”), que generan papers de baja calidad o fraudulentos para beneficio económico o académico.

Kingsley argumenta que trabajar de manera abierta ayuda a mejorar la integridad de la ciencia de varias formas: al permitir revisar datos, registrar ensayos clínicos, publicar protocolos antes de realizar los estudios, etc. Estas medidas no evitan que algunos actúen mal, pero sí dificultan que lo hagan sin ser detectados.

Entre las estrategias que el autor destaca para fortalecer la integridad científica desde la ciencia abierta se encuentran:

  • El registro previo de protocolos y objetivos de estudios, de modo que las modificaciones posteriores queden explícitas.
  • La apertura de los conjuntos de datos, el código y los materiales metodológicos para revisión externa.
  • El uso de publicación de preprints y revisiones abiertas, de modo que el escrutinio ocurra antes y después de la evaluación formal.
  • La creación de incentivos institucionales que reconozcan y premien la transparencia, la reproducibilidad y los esfuerzos de colaboración.

Con su enfoque en la transparencia, la ciencia abierta ofrece parte de la solución al creciente problema de la mala conducta científica. Sin embargo, para que la ciencia abierta cumpla su potencial se requiere un cambio profundo de paradigma cultural: no basta con adoptar tecnologías, sino modificar incentivos institucionales, políticas y normas para premiar la transparencia, la reproducibilidad y la responsabilidad. Ejemplos internacionales, como programas nacionales de ciencia abierta en Europa y acciones coordinadas en Australia, se citan como señales alentadoras.

Cómo organizar un taller de casas de hadas en la biblioteca

Lacey Alexis. “From Chaos to Whimsy: Hosting a ‘Buffet-Style’ Fairy House Workshop.Programming Librarian, 4 de septiembre de 2025. https://programminglibrarian.org/articles/chaos-whimsy-hosting-buffet-style-fairy-house-workshop

Se relata su experiencia al proponer y ejecutar un taller de “casas de hadas” en la biblioteca pública de Juneau (Alaska) como parte del programa de verano para jóvenes. La autora comparte cómo, desde su entrevista de selección, presentó la idea usando un modelo hecho con una caja de ramen reciclada, inspirada en su propia infancia. Una vez contratada, decidió llevar adelante el taller en 2023, sin exigir inscripción previa para mantener el evento accesible.

La primera edición del taller se convirtió en un reto: el espacio quedó abarrotado, los materiales y las casas prefabricadas no fueron suficientes y la planificación inicial se vio desbordada. Sin embargo, lo que al principio parecía un fracaso evolucionó en una experiencia colaborativa y creativa, donde los asistentes improvisaron soluciones— compartiendo casas, reciclando cajas extra, y combinando piezas —que transformaron el caos en un momento mágico. En total, asistieron 133 personas, superando ampliamente lo previsto.

A partir de esa lección, Alexis refinó el modelo y delimitó un formato más organizado que hoy se ha convertido en un evento con gran acogida: el Fairy House Workshop Weekend. En las ediciones más recientes, el taller ha abarcado dos días: uno dedicado a familias y otro a adultos. En 2025, por ejemplo, se recibieron 139 participantes en la jornada infantil y familiar, y 67 en la sesión para adultos, sumando 206 asistentes.

Asimismo, la autora ofrece consejos prácticos para organizar un taller “bufé de casas de hadas” —es decir, en el que los asistentes escogen libremente sus casas, materiales y estilo—: desde plantillas de casas para recortar, la adquisición de cartón en bloque para uniformidad, el uso de herramientas como la sierra de banda en makerspaces locales, hasta la disposición del espacio por estaciones y la selección estratégica de materiales y decoraciones. Alexis subraya la importancia de invitar a los participantes a imaginar y narrar historias sobre sus hadas: “¿Qué tipo de hada vive aquí?”, “¿Cuál es su pasatiempo?”, generando un ambiente de fantasía y creatividad.

Un taller pensado para ser simple y libre puede convertirse al inicio en una situación desordenada, es precisamente esa apertura y flexibilidad la que permite que surjan momentos de inventiva y comunidad. El formato es adaptable, escalable e inspirador, capaz de ajustarse a distintas bibliotecas, públicos y contextos, siempre con un toque de imaginación y magia.

Alfabetización mediática e informacional en la era de la inteligencia artificial: Cultura digital y educomunicación

Novomisky, Sebastián, y Alexandre Le Voci Sayad, eds. Alfabetización mediática e informacional en la era de la inteligencia artificial: Cultura digital y educomunicación. Huelva: Grupo Comunicar Ediciones, 2025.

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Este libro colectivo aborda los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo y comunicacional, proponiendo la alfabetización mediática e informacional (AMI) como herramienta clave para navegar críticamente el entorno digital contemporáneo. En el prólogo, Alexandre Le Voci Sayad plantea que la IA debe ser humanizada mediante una educación que combine técnica, ética y pensamiento crítico, evitando tanto el tecno-optimismo ingenuo como el rechazo absoluto.

El primer capítulo, escrito por Romero-Gutiérrez, de-Casas-Moreno y Aguaded, analiza la tensión entre resiliencia y resistencia frente a la IA en América Latina. Se destaca la necesidad de una educomunicación ética que medie el uso de estas tecnologías en las instituciones educativas, reconociendo tanto sus riesgos como sus posibilidades pedagógicas.

Gabriella Taddeo introduce el concepto de “prompting reflexivo, una práctica que utiliza la IA como herramienta de exploración cultural e identitaria. A través de experiencias educativas, muestra cómo la IA puede actuar como una “prótesis cultural”, expandiendo nuestras capacidades expresivas y cognitivas, siempre desde una perspectiva crítica y consciente.

Simona Tirocchi propone un modelo de alfabetización crítica en IA, adaptando los principios clásicos de acceso, análisis, evaluación y producción al contexto algorítmico. Subraya que, aunque los sistemas de IA muestran comportamientos inteligentes, carecen de comprensión semántica, lo que exige una mediación humana constante para evitar malentendidos y usos acríticos.

Verónica Piovani reflexiona sobre la formación docente en tiempos de cultura digital y brecha generacional. Defiende el valor social de la escuela como espacio de construcción de memoria histórica y ciudadanía crítica, y propone actualizar los marcos normativos sin perder de vista los principios pedagógicos fundamentales.

Finalmente, Sebastián Novomisky y Nicolás Bernardo exploran los desafíos actuales en el aula, invitando a repensar qué aporta lo humano en la educación frente a las capacidades de la IA. Plantean que la automatización educativa no es inevitable, sino una decisión política, y que la AMI debe ser una herramienta inclusiva para garantizar una educación equitativa y transformadora.