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Enseñando alfabetización en IA a estudiantes de primaria

Potkalitsky, Nick. 2025. “The Digital Detective Club: Teaching AI Literacy to Young Students.” Educating AI (blog), noviembre. https://nickpotkalitsky.substack.com/p/the-digital-detective-club-teaching

Vivimos un cambio profundo en la forma en que se crean los textos. Por primera vez en la historia, nuestros hijos crecerán en un mundo en el que gran parte de lo que leen —ayudas para deberes, explicaciones, historias e incluso mensajes “personales”— podría estar generado por inteligencia artificial (IA) en lugar de haber sido escrito por humanos. Esta realidad plantea un desafío educativo crucial: ¿cómo enseñar a los estudiantes a interactuar críticamente con la información que consumen desde edades tempranas?

La mayoría de los programas de “alfabetización en IA” se enfocan en estudiantes mayores. Pero para cuando los alumnos llegan al bachillerato, ya han pasado años consumiendo contenidos generados por IA sin poseer herramientas para evaluarlos críticamente. Por ello se propone un plan de estudios dirigido a estudiantes de primaria (desde K hasta 5.º), que enseñe habilidades prácticas de “detección textual” para el mundo real en el que ya están inmersos.

Uno de los pilares del programa es la conciencia de la fuente. Los estudiantes aprenden a preguntarse no solo “¿es verdadero lo que leo?”, sino “¿de dónde viene?”, “¿quién lo escribió?” y “¿cómo puedo comprobarlo?”. De esta manera, desarrollan un hábito de verificación constante que los prepara para interactuar con contenidos digitales y automatizados de forma responsable.

Otro aspecto fundamental es el reconocimiento de la voz del texto. Los niños aprenden a diferenciar entre escritura humana y textos generados por IA, identificando rasgos como estilo, coherencia, singularidad o detalles personales que a menudo faltan en los textos automatizados. Esta habilidad les permite detectar cuándo un texto es genérico, neutro o artificial, y fomentar su pensamiento crítico.

El programa también enfatiza la valoración de la especificidad y lo concreto. Los alumnos comprenden que los textos valiosos, ya sean relatos, informes o explicaciones, incluyen detalles contextuales y matices propios. Por el contrario, los textos superficiales, impersonales o excesivamente generalizados pueden ser una señal de contenido automatizado o poco fiable. De esta forma, los estudiantes aprenden a apreciar la originalidad y a desarrollar criterios para discernir la calidad de la información.

Potkalitsky aclara que la intención no es asustar a los estudiantes ni alejarles de la IA, sino enseñarles a interactuar con ella de manera consciente, informada y responsable. La meta es que comprendan cuándo la IA puede ser útil y cuándo es necesaria la intervención humana para analizar, interpretar o tomar decisiones. Este enfoque contribuye a cultivar lo que el autor llama “conciencia situacional textual”: la capacidad de reconocer no solo qué leen los estudiantes, sino cómo, desde dónde, con qué intención y con qué propósito.

La alfabetización temprana en IA se vuelve especialmente relevante dado que muchos niños ya acceden a dispositivos, contenidos digitales y textos automatizados desde edades muy tempranas. Integrar estas competencias en la educación básica —en materias de lengua, lectura, ciudadanía digital y pensamiento crítico— permite preparar a los estudiantes para un entorno cada vez más mediado por la tecnología. Además, les proporciona herramientas para detectar desinformación, reconocer plagios, valorar la originalidad y mantener su propia voz creativa, habilidades fundamentales para desenvolverse con autonomía y responsabilidad en el mundo digital.

La propuesta busca transformar la manera en que los niños aprenden a leer, escribir y analizar información en la era de la inteligencia artificial. A través de ejercicios prácticos, análisis de textos y actividades lúdicas, los estudiantes desarrollan competencias críticas, creatividad y autonomía intelectual, preparándolos para enfrentar los desafíos educativos y sociales del siglo XXI.

¿Qué es una game jam? y como podemos organizarla en la biblioteca

Smith, Carrie. 2025. “Jam Forever: Creating Tabletop Role‑Playing Games in the Library.” American Libraries Magazine, November 3, 2025 https://americanlibrariesmagazine.org/2025/11/03/jam-forever/

Para organizar un game jam, ¿qué se necesita realmente? “Dos mesas. Y ya está”, tal como señala Danielle Costello, bibliotecaria de apoyo al éxito estudiantil en las Bibliotecas de la Universidad de Georgia, en Athens.

Aunque los game jams —encuentros de creación acelerada de juegos— nacieron en el ámbito del desarrollo de videojuegos, hoy son también una herramienta ideal para diseñar juegos de rol de mesa (tabletop role-playing games, TTRPG). Los TTRPG más conocidos, como Dungeons & Dragons, Pathfinder o La llamada de Cthulhu, suelen venir acompañados de voluminosos manuales de reglas y precios elevados. Sin embargo, existe un universo paralelo de juegos independientes, con sistemas sencillos, accesibles y fácilmente compartibles. En la sesión presidencial del Games and Gaming Round Table (GameRT), titulada “Crear juegos de rol en la biblioteca”, celebrada durante la Conferencia Anual de la ALA 2023 en Chicago, varias personas expertas compartieron estrategias para que las bibliotecas organicen game jams que permitan a estudiantes y público de todas las edades crear sus propios juegos.

En los últimos años, los TTRPG han ganado popularidad gracias a su creciente presencia en redes sociales y plataformas de streaming. Pero ese no es el único motivo del auge. La narración colaborativa otorga a los jugadores un sentido de agencia y control sobre el mundo del juego, “algo que muchos de nuestros usuarios necesitan especialmente en este momento”, señaló Costello.

¿Por qué diseñar juegos en lugar de limitarnos a jugarlos? Porque los game jams democratizan el proceso de creación y lo vuelven accesible, explicó Costello, quien añadió que “el propio acto de crear es un proceso maravilloso para que los usuarios se involucren”. Además, organizar un game jam es barato o incluso gratuito, y puede favorecer la alfabetización, la construcción de comunidad y el establecimiento de alianzas.

No hace falta ser diseñador profesional para organizar uno en la biblioteca, recuerda Rebecca Strang, bibliotecaria de divulgación y participación en la Biblioteca Oesterle del North Central College, en Naperville (Illinois). Se pueden buscar alianzas con desarrolladores locales, tiendas de juegos e incluso con el makerspace de la propia biblioteca. Y no se trata de actividades solo para adultos: Strang contó que ha dirigido game jams incluso para alumnado de tercer grado.

Muchos TTRPG tienen documentos de referencia del sistema (SRD) que permiten a los creadores desarrollar módulos o ampliaciones. También se pueden organizar sesiones de creación libre o con estructuras muy abiertas. Strang señaló que los “business card game jams”, donde se diseña un juego cuyas reglas caben en una tarjeta de visita, “son de mis favoritos”.

“Como herramienta académica, los juegos son una hermosa confluencia de ideas tomadas de libros, películas y otros juegos”, apuntó Russell Brandon, especialista en atención al público en la biblioteca de Pasco (Mid-Columbia Libraries, Washington). Para él, es esencial que los creadores acrediten sus fuentes e influencias, no solo por motivos legales o de derechos de autor: compartirlas “permite que quienes jueguen tus creaciones accedan al mismo marco mental en el que estabas cuando diseñabas, y eso genera una experiencia mucho más auténtica”.

Costello añadió que reinventar los TTRPG no debe limitarse al género fantástico: explorar la historia, la cultura popular o ideas contemporáneas resulta muy estimulante. “Estás jugando contra las barreras que intentan definir qué es —o no es— un juego”, afirmó. Muchas personas asumen que los TTRPG son solo fantasía o juegos bélicos, y “superar esa percepción puede ser complicado”.

Además, la creatividad no termina cuando acaba el game jam. Los juegos creados por usuarios y estudiantes pueden vincularse a múltiples funciones bibliotecarias: publicación, archivo, preservación o catalogación, explicó Brandon. Incluso pueden incorporarse al catálogo y ponerse en circulación. Y, por supuesto, siempre queda seguir creando: “Hay que jammear siempre. Jam para siempre”.

Cuando la lectura falla en las aulas: las bibliotecas públicas son la solución

Bejdo, M. (2024, 2 de julio). Students Are Struggling With Literacy. The Public Library Can Help. Education Week https://www.edweek.org/teaching-learning/opinion-students-are-struggling-with-literacy-the-public-library-can-help/2024/07

Un número importante de estudiantes en Estados Unidos —y en muchas comunidades— enfrentan serias dificultades con la lectoescritura. Por ejemplo, en 2019 apenas un 37 % de los estudiantes de 12.º grado alcanzaban un nivel “proficiente” según los datos del National Assessment of Educational Progress (NAEP).

La autora, una educadora de primera infancia, propone que las bibliotecas públicas representen un aliado clave en la mejora de la alfabetización, especialmente cuando las bibliotecas escolares no son suficientes —o directamente no existen—.

Las bibliotecas públicas ofrecen una enorme variedad de recursos: colecciones extensas en varios idiomas, espacios para leer o hacer tareas, acceso a ordenadores y servicios de impresión, programas de alfabetización, cuentacuentos, actividades para niños, adolescentes y familias, clases, etc.

La colaboración entre escuelas y bibliotecas públicas, puede abrir un “nuevo mundo” para los estudiantes, particularmente para aquellos con dificultades lectoras, estudiantes multilingües o de entornos vulnerables. Ese tipo de alianza permite ofrecer a todos los alumnos —no solo a los de escuelas con buenos recursos— acceso a libros, oportunidades de lectura y un entorno favorable al aprendizaje.

El artículo subraya que las bibliotecas públicas poseen una riqueza de recursos difícilmente igualable por la escuela media:

  • Colecciones amplias, actualizadas y multilingües, incluyendo libros impresos, ebooks, audiolibros y materiales accesibles.
  • Programas de alfabetización temprana, como cuentacuentos, clubes de lectura, talleres familiares o actividades STEM conectadas con la lectura.
  • Apoyo a tareas y estudio, con espacios tranquilos, personal capacitado y acceso a materiales suplementarios.
  • Tecnología accesible, especialmente importante para estudiantes de bajos ingresos: ordenadores, tabletas, Wi-Fi libre, impresión y bases de datos.
  • Programas orientados a adolescentes, no habituales en bibliotecas escolares, que fomentan la lectura desde intereses propios.
  • Acceso gratuito y universal, sin barreras socioeconómicas.

Se proponen acciones prácticas para promover esta colaboración: organizar visitas escolares a bibliotecas públicas, promover que las familias conozcan los recursos disponibles, invitar bibliotecarios para sesiones de cuentacuentos en clase, etc. Todo con el fin de fomentar la lectura, mejorar la alfabetización y ofrecer oportunidades igualitarias de acceso al conocimiento.

  • Visitas regulares de estudiantes a la biblioteca, para obtener su carné, descubrir secciones, conocer servicios digitales y generar vínculo afectivo con el espacio.
  • Bibliotecarios que visitan las aulas, ofreciendo sesiones de lectura, presentaciones temáticas o introducción al uso crítico de la información.
  • Promoción de bibliotecas “familiares”, que ayudan a que madres, padres y cuidadores conozcan los recursos que pueden utilizar en casa.
  • Programas compartidos, como lecturas de verano, retos lectores o clubs interinstitucionales.
  • Acompañamiento en alfabetización digital, que permite a los estudiantes navegar recursos electrónicos de manera autónoma.

ALA, ARL y CARL se unen a la lucha para defender la memoria futura

Michael Menna (2025, 3 diciembre). ALA, ARL, and CARL Join the Fight to Defend Our Future Memory. Archivo de blog de Internet Archive https://blog.archive.org/2025/12/03/ala-arl-and-carl-join-the-fight-to-defend-our-future-memory/

Las tres grandes organizaciones bibliotecarias de Norteamérica —American Library Association (ALA), Association of Research Libraries (ARL) y Canadian Association of Research Libraries (CARL) — han decidido adherirse oficialmente a la declaración de los “Cuatro Derechos Digitales para Instituciones de Memoria” impulsada por la campaña Our Future Memory

La adhesión de estas asociaciones supone un respaldo significativo: representan miles de bibliotecas públicas y universitarias, además de incluir tres de las bibliotecas federales y parlamentarias de Canadá.

Según CARL, citada en el artículo, el panorama digital —con materiales disponibles únicamente en plataformas en línea— amenaza la capacidad de estas instituciones para cumplir su misión histórica de recolectar, preservar y poner a disposición obras para futuras generaciones. Si no se garantiza su derecho a operar en el entorno digital, muchos trabajos académicos y culturales podrían perderse para siempre.

El artículo recuerda que la declaración de los “Cuatro Derechos Digitales” no solicita nada más allá de lo básico y necesario para que bibliotecas, archivos, museos y otras instituciones de patrimonio sigan funcionando como lo hicieron en el mundo analógico, pero adaptados a un entorno digital —es decir: poder recolectar contenido digital, preservarlo, ofrecer acceso controlado, y cooperar con otras instituciones.

En pocas palabras, los derechos y responsabilidades que las instituciones de la memoria siempre han disfrutado fuera de línea también deben protegerse en línea. Para lograr este objetivo, las bibliotecas, archivos y museos deben tener los derechos legales y la capacidad práctica para:

  • Recopilar materiales en formato digital, ya sea mediante la digitalización de colecciones físicas, la compra en el mercado libre o por otros medios legales;
  • Preservar los materiales digitales y, cuando sea necesario, repararlos, realizar copias de seguridad o reformatearlos, para garantizar su existencia y disponibilidad a largo plazo;
  • Proporcionar acceso controlado a los materiales digitales para técnicas de investigación avanzadas y para atender a los usuarios dondequiera que se encuentren: en línea;
  • Cooperar con otras instituciones de la memoria, compartiendo o transfiriendo colecciones digitales, para facilitar la preservación y el acceso.

Con la incorporación de ALA, ARL y CARL, la coalición global que defiende estos derechos digitales gana aún más fuerza: se amplía su representatividad, lo que puede incidir con mayor peso en políticas, normativas y decisiones sobre preservación del patrimonio digital.

Bibliosistemas: una visión integral basada en software libre con Horacio Degiorgi y Adrián Méndez. Planeta Biblioteca 2025/12/03

Bibliosistemas: una visión integral basada en software libre con Horacio Degiorgi y Adrián Méndez.

Planeta Biblioteca 2025/12/03

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En la conversación con Horacio Degiorgi y Adrián Méndez, responsables del proyecto «Bibliosistemas» dentro de la Universidad Nacional de Cuyo, se presenta una visión integral y contemporánea de los servicios tecnológicos para bibliotecas, repositorios y editoriales universitarias. Presentan avances de su «Sistema Integrado de Gestión (SIG)», pensado para redes con múltiples bibliotecas y sedes.

Bibliosistemas se apoya en tecnologías de software libre como VuFind o DSpace, no solo por razones económicas sino porque permiten una adaptación profunda a las necesidades reales de las instituciones. Consideran que el código abierto favorece la transparencia, la sostenibilidad y la independencia tecnológica. Además, destacan que realizan aportes activos a la comunidad, desarrollando y compartiendo herramientas propias. El proyecto ofrece un ecosistema SaaS que incluye hosting, seguridad SSL, backups y mantenimiento para sistemas como OJS, Omeka o Moodle. Sin embargo, su valor diferencial está en la personalización a medida, creando plugins, exploradores de revistas y temas institucionales que reflejan la identidad particular de cada universidad, como ocurre en la propia UNCuyo. Utilizan infraestructura basada en Docker, lo que les da flexibilidad, estabilidad y control.

Finalmente, explican la faceta de Bibliosistemas como productora de contenidos y soporte técnico para eventos de gran escala, como ENAPIBE o CIPECC. Consideran que la comunicación digital y la transmisión por streaming complementan natural­mente el trabajo bibliotecario, y que hoy un bibliotecario debe ser también gestor de contenidos multimedia, capaz de difundir conocimiento en múltiples formatos. También nos presentaron el Portal de Noticias Bibliosistemas y Noticas de Acceso Abierto y Ciencia Abierta.

La biblioteca moderna: espacios enriquecidos con tecnología

The modern library: technology-enhanced library spaces — SCONUL (Society of College, National and University Libraries), 2025

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Las bibliotecas universitarias están experimentando una transformación profunda motivada por los cambios en los modelos de aprendizaje, la digitalización de los contenidos y la necesidad de que estudiantes e investigadores desarrollen nuevas competencias. Los espacios tradicionales, concebidos para el estudio silencioso y la consulta de materiales impresos, están dando paso a entornos flexibles, dinámicos y tecnológicamente equipados.

El documento sobre bibliotecas modernas con espacios mejorados por tecnología presenta una colección de estudios de caso que muestran cómo distintas instituciones han reinterpretado la biblioteca como un centro de creación, colaboración e innovación, en lugar de un simple lugar para almacenar y consumir información.

En estos modelos renovados, el diseño físico se combina con tecnología avanzada para ofrecer servicios que antes se encontraban fuera del ámbito bibliotecario. La biblioteca incorpora laboratorios de medios, estudios de grabación, makerspaces con herramientas como impresoras 3D, realidad virtual, escáneres y software especializado para producción audiovisual o visualización de datos. Estos espacios permiten al estudiantado participar activamente en la creación de contenidos, desarrollar proyectos experimentales y adquirir destrezas necesarias para el mundo académico y profesional contemporáneo. No se trata únicamente de actualizar los equipos, sino de crear ecosistemas completos que favorezcan el aprendizaje activo, multidisciplinar y creativo.

La transformación también implica una reflexión estratégica: cada nuevo espacio debe responder a necesidades reales de la comunidad universitaria y estar alineado con la visión institucional. Las decisiones sobre equipamiento, diseño, personal especializado y modelos de gestión requieren planificación, evaluación continua y un entendimiento claro de cómo estos espacios complementan la docencia, la investigación y la vida estudiantil. El documento subraya que la biblioteca moderna es un agente de cambio dentro de la universidad y que su adaptación tecnológica debe integrarse con políticas de apoyo pedagógico, desarrollo de competencias digitales y colaboración interdepartamental.

Los casos analizados muestran que la modernización no supone abandonar la esencia de la biblioteca, sino ampliarla. La biblioteca sigue siendo un espacio acogedor que promueve el estudio, la cultura y el acceso al conocimiento, pero ahora incorpora nuevas dimensiones que la convierten en un entorno híbrido: físico y digital, individual y colaborativo, contemplativo y creativo. Este modelo representa un futuro en el que la biblioteca actúa como corazón intelectual y tecnológico de la institución, fomentando la innovación y ofreciendo oportunidades de aprendizaje que van más allá de los libros y las pantallas.

Ādisōke es un ambicioso proyecto conjunto entre Ottawa Public Library y Library and Archives Canada (LAC).

Library and Archives Canada; Ottawa Public Library. “Ādisōke: Ottawa’s new Central Library – Library and Archives Canada joint facility.” Última actualización 2025. https://adisoke.ca/

Ādisōke es un ambicioso proyecto conjunto entre Ottawa Public Library (OPL) y Library and Archives Canada (LAC). La idea es reunir bajo un mismo techo una biblioteca pública moderna y un archivo nacional, combinando colecciones, servicios comunitarios, espacios de estudio, eventos culturales y más servicios.

Ubicado en 555 Albert Street, en la zona de LeBreton Flats, es un edificio de cinco plantas y más de 20.100 metros cuadrados, con un diseño arquitectónico cuidado, sostenible y pensado para servir de punto de encuentro cultural, educativo y social.

El nombre “Ādisōke” significa “contar historias” en la lengua anishinābemowin de la Nación Algonquina —un guiño intencionado al papel de la biblioteca como custodio de historias, memorias y saberes colectivos

Hasta hace poco, se esperaba que la apertura de Ādisōke tuviera lugar en algún momento de 2026. En el transcurso de 2025 se han completado importantes hitos de la construcción: el techo de madera característico ya está terminado, y actualmente se trabaja en el interior —instalación de mobiliario, equipamiento y acabados. No obstante, según informes recientes citados por medios, el proyecto ya no se abrirá en 2026 como se planificó. Las obras presentan demoras atribuibles a contratistas, y aunque las autoridades indican que el proyecto no está en peligro, no han dado una nueva fecha concreta de apertura.

Cuando abra, Ādisōke será mucho más que una biblioteca tradicional: ofrecerá espacios modernos de lectura y estudio, laboratorios creativos con tecnologías avanzadas, salas para eventos, zonas para exposiciones culturales e históricas —incluyendo una destacada atención a las historias indígenas y canadienses—, y acceso compartido a las colecciones de OPL y LAC. Se espera que se convierta en un lugar de encuentro para la comunidad, con servicios bilingües (inglés/francés), actividades para todas las edades y una oferta amplia de recursos para investigación, cultura, aprendizaje y desarrollo personal.

Más allá de su tamaño y modernidad, Ādisōke representa un compromiso con la inclusión, la memoria colectiva y el reconocimiento de las culturas indígenas. El nombre y la participación de comunidades algonquinas en su diseño apuntan a un gesto simbólico y real de reconciliación cultural, respeto y apertura hacia la diversidad.

Además, este tipo de infraestructuras son consideradas “infraestructura social transformadora”: contribuyen a fortalecer el tejido comunitario, fomentar el acceso al conocimiento, la cultura y los servicios públicos de calidad —y pueden convertirse en un motor para la cohesión social y la participación ciudadana.

La biblioteca y la construcción de una cultura de alfabetización en la inteligencia artificial generativa


Alonso Arévalo, Julio. «La biblioteca y la construcción de una cultura de alfabetización en la inteligencia artificial generativa». Item: revista de biblioteconomia i documentació, 2025, vol. VOL 2025, n.º 79, doi:10.60940/itemn79id9900246. https://gredos.usal.es/handle/10366/168088

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La inteligencia artificial (IA) está transformando profundamente el trabajo bibliotecario, desde la automatización de tareas repetitivas como la catalogación y la asistencia al usuario a través de chatbots, hasta las mejoras en la accesibilidad, las recomendaciones personalizadas y la conservación digital de documentos históricos. Estas herramientas permiten una gestión más eficiente y personalizada de los servicios, pero también plantean retos éticos relacionados con la privacidad, los sesgos, la transparencia y la desinformación. Por lo tanto, más allá de la implementación de la tecnología, las bibliotecas deben asumir un papel activo en la alfabetización en IA, promoviendo el pensamiento crítico, la formación continua y el uso responsable de estas herramientas. Se requieren nuevas habilidades, como la ingeniería rápida, la gestión de datos y la comunicación eficaz para explicar la IA a los usuarios. Marcos como el de la Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación (ACRL) proponen una educación integral que abarque tanto el funcionamiento técnico como las implicaciones éticas de la IA. En este contexto, se refuerza el papel del bibliotecario como mediador del conocimiento y garante de un uso ético y equitativo de la IA.

Los puntajes de lectura de los estudiantes en las pruebas estandarizadas aumentan gracias a la colaboración con la biblioteca pública

VanOstrand, Melea. “IPS says students’ reading scores on standardized test rise with Library Link.” WISH‑TV, 13 noviembre 2025

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Las Escuelas Públicas de Indianápolis registraron un aumento del 10.2% en el nivel de competencia en el examen estatal estandarizado IREAD del año escolar 2024-2025. Solo en tercer grado, los índices de competencia se dispararon casi un 70%. Los educadores afirman que esto se debe a la colaboración con la Biblioteca Pública de Indianápolis.

el distrito Indianapolis Public Schools (IPS) ha experimentado un aumento significativo en los resultados de lectura —un 10,2 % de incremento en las puntuaciones del examen IREAD en el curso 2024‑2025— gracias a su colaboración con Indianapolis Public Library (IndyPL). Este sistema compartido permite a los alumnos acceder a más de 2,3 millones de títulos y pedir prestados libros de cualquiera de las bibliotecas del consorcio, con un notable aumento en préstamos: entre agosto y septiembre, los estudiantes de IPS retiraron más de 36 .800 libros, un incremento del 34 %.

Según responsables del distrito escolar y maestros, este mayor acceso a libros ha sido crucial: muchos profesores integran en sus clases libros tomados del sistema compartido, y los alumnos encuentran variedad —desde novelas gráficas hasta ficción serial o no ficción narrativa—, lo que incentiva su interés por la lectura. La iniciativa forma parte del plan “Rebuilding Stronger” de IPS, que ha renovado sus centros de medios y bibliotecas escolares para hacerlos más atractivos y funcionales, con la meta de fomentar el hábito lector y mejorar competencias básicas.

El resultado —el repunte en las puntuaciones del IREAD— sugiere una fuerte correlación entre la ampliación del acceso a libros físicos/digitales y el rendimiento en lectura. La experiencia de IPS refuerza la idea de que facilitar recursos bibliográficos y promover la lectura desde temprana edad puede tener un impacto claro en la alfabetización y el éxito escolar.

Bibliotecas en la era de la Inteligencia Artificial: salvaguardando el patrimonio cultural y la confianza

Mergel, Ines, Carsten Schmidt, Marieke Willems, Marta Anducas, y Elena Silvestrini. LIBRARIES IN THE AGE OF AI: Safeguarding Cultural Heritage and Trust. Brief de Política 5. Konstanz; Lisboa: University of Konstanz; The Lisbon Council, [2025]

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El informe aborda el papel fundamental de las bibliotecas nacionales, pilares de las sociedades democráticas, en la transformación digital impulsada por la adopción de la Inteligencia Artificial (IA). La evidencia recogida por el proyecto LibrarIN subraya que la implementación de la IA en los servicios bibliotecarios es predominantemente un desafío de gobernanza, ética, y resiliencia institucional

El proyecto LibrarIN identificó siete factores principales que impulsan a las bibliotecas nacionales a integrar herramientas de Inteligencia Artificial en sus operaciones y servicios:

  1. mejora del acceso y la capacidad de descubrimiento
    las bibliotecas digitalizan colecciones históricas y utilizan la ia para automatizar la clasificación, la indización de materias y el enriquecimiento de metadatos. estos procesos amplían el acceso público y mejoran la navegación a través de conjuntos de datos vastos y diversos.
  2. escalabilidad de la eficiencia para grandes volúmenes de datos
    el crecimiento exponencial del contenido digital ha hecho que los métodos de catalogación tradicionales sean poco prácticos. la ia reduce la carga de trabajo manual y acelera el procesamiento, ayudando a abordar los atrasos y a mejorar la asignación de recursos.
  3. fomento de la investigación y la innovación
    herramientas como la búsqueda semántica, la visualización de datos y la minería de textos apoyan nuevas formas de investigación académica y de compromiso público, extendiendo las capacidades de investigación de los usuarios de la biblioteca.
  4. respuesta a presiones legales y políticas
    regulaciones de la unión europea, como las directivas sobre minería de textos y datos (tdm) y los mandatos de accesibilidad, están llevando a las bibliotecas a adoptar la ia para mantener el cumplimiento y alinearse con las políticas nacionales de digitalización.
  5. preservación de la diversidad lingüística y cultural
    las bibliotecas están desarrollando herramientas de ia en lenguas locales para contrarrestar el predominio de las herramientas comerciales en inglés. esto es fundamental para salvaguardar los activos culturales nacionales.
  6. satisfacción de las expectativas cambiantes de los usuarios
    los ciudadanos esperan cada vez más servicios personalizados, soporte multilingüe y búsqueda en tiempo real. la ia permite sistemas adaptativos que mejoran la relevancia, la usabilidad y la accesibilidad de los servicios.
  7. fomento de la competencia digital y social
    la experimentación con la ia fortalece el aprendizaje institucional y contribuye a una alfabetización digital más amplia entre el personal y los usuarios. esto subraya el papel social de las bibliotecas en la promoción del uso responsable de la ia.