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¿Qué atrae a la generación Z a la biblioteca?

EveryLibrary. “What Brings Gen Z to the Library.” EveryLibrary Action. https://action.everylibrary.org/what_brings_gen_z_to_the_library.

La Generación Z, a pesar de haber crecido rodeada de tecnología y acceso inmediato a la información, mantiene un vínculo fuerte con las bibliotecas. Lejos de ser espacios obsoletos, las bibliotecas representan para estos jóvenes lugares de apoyo académico, conexión social, acceso a recursos y bienestar emocional.

El texto explora las motivaciones que llevan a los jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) a acudir a las bibliotecas, a pesar de su condición de “nativos digitales”. A través de datos recientes, se destaca que una parte significativa de esta generación sigue utilizando tanto los espacios físicos como los recursos digitales de las bibliotecas: un 54 % ha visitado bibliotecas en los últimos doce meses, mientras que otros recurren a servicios digitales cuando no pueden acudir presencialmente.

El informe destaca que más de la mitad de los miembros de esta generación ha visitado una biblioteca en el último año, lo que demuestra que el espacio físico continúa siendo relevante incluso en un contexto hiperconectado. Para quienes no pueden acudir presencialmente, las bibliotecas digitales y sus servicios online siguen siendo un complemento fundamental, permitiendo a los jóvenes acceder a contenidos sin restricciones de lugar ni horario.

Uno de los grandes atractivos para la Generación Z son los recursos digitales y tecnológicos. Los audiolibros, ebooks y plataformas de préstamo digital encajan perfectamente con sus hábitos de consumo de información, donde la movilidad, la inmediatez y el acceso multiplataforma son esenciales. Sin embargo, paradójicamente, esta misma generación muestra un fuerte apego por los libros impresos. La experiencia táctil, el placer de navegar entre estanterías y la sensación de conexión con lo físico siguen siendo un componente emocional importante. Diversos estudios citados indican que estos jóvenes compran una media de dos libros en papel al mes, lo que desmonta la idea de que lo digital ha sustituido por completo al formato tradicional.

Las bibliotecas también funcionan como un soporte académico clave. La Generación Z recurre a ellas en busca de ayuda para tareas, proyectos de investigación y orientación informativa. Los servicios de referencia, las sesiones de tutoría y los talleres facilitan la adquisición de habilidades académicas y digitales que no siempre se desarrollan plenamente en el aula. Este acompañamiento personalizado refuerza la impresión de que la biblioteca es un recurso confiable, gratuito y accesible.

A su vez, las bibliotecas funcionan como lugares de conexión social y construcción de comunidad. Los jóvenes valoran enormemente los espacios compartidos: salas de trabajo en grupo, zonas de descanso, áreas creativas y espacios donde socializar sin sentir presión de consumo, como ocurre en cafeterías o centros comerciales. El wifi gratuito, los equipos tecnológicos y los dispositivos prestables aumentan la utilidad del espacio, pero lo que más aprecian es la flexibilidad: pueden estudiar, hablar, colaborar y relajarse en un mismo lugar. Esta multifuncionalidad responde a su forma de trabajar, en la que combinan tareas académicas con momentos de desconexión y conversación.

Otro aspecto fundamental es la búsqueda de espacios de estudio flexibles. La Generación Z valora tanto el silencio para concentrarse como los entornos dinámicos para trabajar en grupo. Prefieren asientos cómodos, iluminación adecuada, zonas donde “anidar” —crear pequeños refugios personales con mantas, bebidas o dispositivos— y espacios que se adapten a su manera fluida de aprender. Esta tendencia, denominada “blending”, combina estudio, ocio y actividad social en un mismo escenario, convirtiendo la biblioteca en un entorno ideal para su estilo de vida híbrido.

Finalmente, las bibliotecas se han convertido en lugares de descanso mental para una generación que vive saturada de pantallas y estímulos digitales. Muchos jóvenes acuden para desconectarse, reducir la sobrecarga tecnológica y disfrutar de un espacio tranquilo donde no se espera que respondan a notificaciones o multitareas constantes. Este componente de bienestar y autocuidado es clave para entender por qué la biblioteca sigue siendo un refugio necesario en sus rutinas.

En conjunto, el informe subraya que las bibliotecas deben seguir evolucionando para responder a estas necesidades: espacios acogedores, servicios híbridos, políticas inclusivas y una comprensión profunda de los valores de la Generación Z —diversidad, creatividad, pertenencia y flexibilidad—. Solo así podrán seguir siendo lugares relevantes, acogedores y esenciales para las nuevas generaciones.

Catalogar con inteligencia artificial: retos y límites de la IA en los metadatos

Bryant, Rebecca y Annette Dortmund. “Striking the Right Balance: Opportunities and Challenges of AI in Metadata Workflows.Hanging Together, OCLC Research Library Partnership, 2025. https://hangingtogether.org/striking-the-right-balance-opportunities-and-challenges-of-ai-in-metadata-workflows/

La inteligencia artificial (IA) tiene un gran potencial para mejorar los flujos de trabajo de metadatos, ya que ofrece herramientas para aumentar la eficiencia, mejorar la búsqueda y abordar retos que llevan mucho tiempo presentes en las bibliotecas. Sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología transformadora, la adopción de la IA requiere una reflexión profunda sobre sus limitaciones, sus implicaciones éticas y su impacto en la práctica profesional. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado, uno que aproveche las capacidades de la IA y, al mismo tiempo, mantenga la calidad y los estándares profesionales de los que dependen las bibliotecas.

Entre abril y junio de 2024, la OCLC Research Library Partnership (RLP) convocó al Grupo de Trabajo sobre la Gestión de la IA en los Flujos de Trabajo de Metadatos. Este grupo de trabajo reunió a gestores de metadatos para explorar cómo se podría integrar la IA en los flujos de trabajo de catalogación, colecciones especiales y repositorios institucionales. A lo largo de estos debates, los bibliotecarios y archiveros expresaron tanto entusiasmo como cautela sobre la adopción de la IA, y surgieron una serie de temas transversales, ideas que van más allá de los flujos de trabajo específicos y destacan las oportunidades y los retos de la adopción responsable de la IA en las bibliotecas.

Un tema fundamental en todos los debates fue la importancia crítica de la calidad de los metadatos. Los participantes en los grupos de trabajo afirmaron de manera sistemática que crear registros utilizando IA es contraproducente si los recursos no se describen con precisión o si se induce a error a los usuarios. Este énfasis en la calidad no es un obstáculo para la adopción de la IA, sino un marco para su implementación responsable.

A partir de las conclusiones del grupo de trabajo “Managing AI in Metadata Workflows” de la OCLC, se destacan varias tensiones: por un lado, la IA ofrece eficiencia, puede automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para que los catalogadores se centren en trabajos de mayor valor; por otro, se plantea la necesidad de preservar la calidad de los metadatos, evitar “alucinaciones” (errores de la IA), y mantener el control humano mediante revisiones.

Se plantearon repetidamente varias consideraciones relacionadas con la calidad:

  • Alucinaciones que introducen información falsa en los registros del catálogo.
  • Resultados inconsistentes a partir de entradas idénticas, lo que socava la fiabilidad.
  • Puntuaciones de confianza poco fiables que no siempre reflejan con precisión la calidad del contenido generado por la IA.
  • Fallos en el reconocimiento de entidades, en los que los resultados generados por la IA pueden parecer sintácticamente correctos, pero no identifican a la persona, el lugar o la organización correctos.

Sin embargo, estos retos están impulsando innovaciones productivas en lugar de suponer barreras insuperables. El enfoque de OCLC para la deduplicación basada en IA en WorldCat demuestra cómo se pueden abordar las preocupaciones sobre la calidad mediante enfoques híbridos que combinan la eficiencia de la IA con la experiencia humana. OCLC ha colaborado estrechamente con la comunidad de catalogación para ayudar a validar la comprensión de su modelo de aprendizaje automático de los registros duplicados en WorldCat. Hasta la fecha, OCLC ha eliminado más de 9 millones de registros duplicados de WorldCat gracias a este modelo de IA, que seguimos probando y perfeccionando. El proceso incluye protocolos de toma de decisiones conservadores y supervisión humana para casos complejos, lo que demuestra cómo la IA puede ampliar el trabajo de calidad en lugar de comprometerlo.

Una cuestión recurrente es la dificultad de los modelos actuales para entender contexto cultural o terminología especializada, lo que puede llevar a imprecisiones semánticas. Además, se discute cómo los roles profesionales están cambiando: la IA puede encargarse del volumen bajo, pero los especialistas siguen siendo indispensables para revisar, validar y ajustar los resultados. Esto implica diseñar nuevos perfiles profesionales con habilidades para evaluar salidas de IA y para intervenir cuando la máquina se equivoca.

El texto también profundiza en los aspectos éticos: subraya la importancia de la transparencia (se debe dejar constancia de cuándo un metadato ha sido generado por IA), la trazabilidad y los estándares para gestionar la autoría de la IA. Además, apunta a las preocupaciones medioambientales relacionadas con el consumo energético de los modelos de IA y reclama una implementación sostenible. El análisis termina señalando que no se trata de sustituir al profesional, sino de colaborar con la IA de manera que se potencien sus fortalezas sin sacrificar rigor, equidad ni responsabilidad.

Historias que se pegan al papel: contar la historia de tu familia mediante técnicas de scrapbooking.

Grimm, Kate-Lynn. “Scrapbook Sunday.” Programming Librarian. Piscataway Public Library. https://programminglibrarian.org/programs/scrapbook-sunday

“Domingo de Scrapbook” es un programa semanal e informal organizado por la Biblioteca Pública de Piscataway con el objetivo de ofrecer un espacio creativo donde las personas pudieran contar la historia de su familia mediante técnicas de scrapbooking.

La biblioteca proporcionaba materiales como papel decorativo, adhesivos, adornos y herramientas, además de apoyo y orientación para quienes se iniciaban en esta actividad. Los participantes traían sus propios recuerdos personales —fotografías, cartas, recortes, pequeños objetos planos— para incorporarlos a sus páginas y construir así una narración visual de su historia.

El programa formaba parte de la oferta cultural asociada a la exposición “World on the Move”, centrada en la migración humana a lo largo de la historia. La actividad se diseñó como una forma de expresión de bajo riesgo, abierta, flexible y dirigida por los propios usuarios. La intención era crear un espacio relajado en el que las personas pudieran reflexionar sobre sus experiencias vitales o familiares, compartir recuerdos y conectar con otras personas de la comunidad a través de la creatividad y la memoria.

La planificación del programa llevó varios meses y se optó por realizarlo los domingos por la tarde, un horario que permitía a distintos miembros del personal participar en la coordinación. El presupuesto fue reducido gracias a la donación de una gran cantidad de materiales de scrapbooking, y la biblioteca ofreció incluso impresión gratuita de fotografías para facilitar que los asistentes pudieran traer sus imágenes personales sin coste adicional.

Se llevaron a cabo cinco sesiones con una participación aproximada de medio centenar de personas entre adultos y jóvenes. La última sesión coincidió con la clausura de la exposición “World on the Move”, lo que atrajo a más público juvenil y favoreció la interacción intergeneracional. El programa demostró ser una iniciativa sencilla pero muy significativa para fomentar la expresión personal, preservar historias familiares y fortalecer los vínculos comunitarios.

Como aprendizaje final, el equipo organizador destacó la importancia de documentar adecuadamente los trabajos realizados por los participantes. Hubiera sido valioso conservar imágenes o ejemplos de las creaciones para incorporarlas al archivo de la biblioteca. También señalaron que, aunque los adultos fueron el público más frecuente, los adolescentes mostraron gran interés cuando la actividad se integraba en eventos más amplios. El programa fue considerado un éxito por su impacto humano y comunitario, pese a requerir pocos recursos materiales y logísticos.

UK Print Book Collection (UK PBC) programa para coordinar la eliminación de libros poco usados sin poner en peligro los textos raros.

Grove, Jack. “Libraries Coordinate on Book Disposal to Safeguard Rare Texts.Times Higher Education, November 18, 2025.

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Las bibliotecas universitarias del Reino Unido han puesto en marcha una iniciativa llamada UK Print Book Collection (UK PBC) para coordinar la eliminación de libros poco usados sin poner en peligro los textos raros. El programa establece que una biblioteca solo puede desechar un libro si al menos siete copias del mismo título existen en otras instituciones participantes.

El sistema utiliza un inventario colectivo que reúne los registros bibliográficos de cientos de bibliotecas. Gracias a esta coordinación, las instituciones pueden liberar espacio sin riesgo de perder materiales valiosos para la investigación. Muchas bibliotecas sufren limitaciones de espacio físico, por lo que este enfoque conjunto permite una gestión más eficiente de sus colecciones impresas.

La experiencia de algunas instituciones muestra que es posible retirar miles de libros sin afectar significativamente los préstamos interbibliotecarios o el acceso académico. Los análisis internos del programa indican que, bajo la regla de las siete copias, algunas bibliotecas podrían reducir entre un 50 % y un 80 % sus colecciones impresas. Sin embargo, los responsables subrayan que este cálculo no implica desechar masivamente libros, sino orientar una evaluación más amplia basada en criterios académicos, de uso y de valor histórico.

El objetivo del UK PBC no es vaciar estanterías, sino preservar de forma inteligente aquello que realmente importa. La idea es garantizar que los textos raros o útiles sigan disponibles a nivel nacional mientras las bibliotecas gestionan mejor su espacio y actualizan sus colecciones.

La plataforma Alma integra la inteligencia artificial para optimizar el trabajo bibliotecario

Ex Libris. “Shaping Tomorrow: Introducing Alma’s AI Vision – Chapter II.Ex Libris Blog, 12 de noviembre de 2025.

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Ex Libris presenta cómo la inteligencia artificial (IA) se integra en la plataforma Alma para apoyar a los bibliotecarios en sus tareas diarias. La IA se concibe como una herramienta colaborativa que facilita la toma de decisiones, agiliza procesos y permite extraer información útil a partir de los datos de la biblioteca, liberando tiempo para que los profesionales se centren en conectar a las personas con el conocimiento.

Uno de los usos principales es la catalogación, donde la IA sugiere detalles faltantes y encabezamientos de materia, proporcionando un punto de partida para que los bibliotecarios revisen y ajusten los registros según su experiencia y normas locales. Esto permite generar registros más completos y precisos en menos tiempo, contribuyendo a mantener la consistencia en colecciones en constante crecimiento.

La IA también ayuda a reducir los retrasos en la catalogación, identificando y emparejando automáticamente registros, y en el futuro podrá generar borradores de registros revisables por los bibliotecarios, facilitando el descubrimiento de colecciones ocultas.

Otro enfoque importante es convertir los datos en información útil mediante Alma Insights, que transforma análisis complejos en información clara y accionable, mostrando tendencias y patrones clave sin necesidad de elaborar informes extensos. Esto permite decisiones más informadas sobre adquisiciones, circulación y optimización de flujos de trabajo.

Asimismo, herramientas como el Alma Assistant simplificarán tareas cotidianas mediante lenguaje natural, permitiendo a los usuarios consultar, por ejemplo, saldos de fondos o disponibilidad de recursos, sin navegar por múltiples menús, lo que mejora la eficiencia del personal.

Finalmente, todas las funcionalidades de IA de Alma están diseñadas para mantener a los bibliotecarios en el centro, respetando principios de responsabilidad, transparencia y ética, y asegurando que cada sugerencia pueda ser revisada y ajustada por los profesionales. La IA complementa la experiencia humana, refuerza la integridad de los datos y optimiza los flujos de trabajo de manera segura y efectiva, con el objetivo de que las bibliotecas puedan continuar su misión de compartir conocimiento y facilitar el aprendizaje.

Las bibliotecas son el corazón del ecosistema de la lectura.

Rainwater, Brooks. “Libraries Are at the Heart of the Reading Ecosystem.” EdTrust, 22 de septiembre de 2025.

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El artículo destaca que, en un momento en el que solo el 31 % de los alumnos de cuarto grado en EE. UU. leen con soltura, las bibliotecas públicas se enfrentan a ataques y recortes, a pesar de ser piezas fundamentales para la alfabetización. Según Brooks Rainwater, presidente y director general del Urban Libraries Council, el aprendizaje –y especialmente la lectura– no ocurre únicamente en la escuela; gran parte del tiempo de los niños está fuera del aula, y las bibliotecas comunitarias ofrecen recursos esenciales durante todo el año para apoyar a los jóvenes lectores y sus familias

Lejos de ser depósitos pasivos de libros, las bibliotecas son espacios activos de aprendizaje y encuentros. Se describen como núcleos comunitarios que fomentan la lectura temprana, apoyan a educadores y cuidadores, y construyen lo que el autor denomina un “ecosistema de alfabetización” sólido y resiliente.

La entrada también denuncia amenazas serias, como el veto de libros y los recortes en la financiación de entidades como el Institute of Museum and Library Services, que ponen en peligro la libertad intelectual y la capacidad de las bibliotecas para innovar y ofrecer servicios adaptados a sus comunidades

A pesar de estas dificultades, el artículo presenta ejemplos esperanzadores: bibliotecas que crean colecciones de textos cortos para reforzar lecciones de fonética, programas de lectura para principiantes, tutorías y cursos en línea para profesores, demostrando cómo las bibliotecas continúan cumpliendo un papel vital para lectores emergentes en entornos diversos.

Se propone la necesidad de acciones estratégicas a nivel comunitario: capacitar al personal bibliotecario, colaborar con escuelas, diseñar programas junto a familias y desarrollar colecciones multilíngües y culturalmente relevantes. Todo ello con un enfoque de equidad, para asegurar que todas las comunidades tengan acceso a recursos de lectura de alta calidad.

Como afecta a las bibliotecas rurales de Estados Unidos los recortes federales, las redadas de inmigración y la desaceleración económica

«Federal Cuts, Immigration Raids and a Slowing Economy Hit Rural Libraries” — The New York Times, 10 de noviembre de 2025 https://www.nytimes.com/2025/11/10/us/politics/rural-libraries.html

Al igual que muchos pueblos pequeños rurales, Tieton, Washington, se enfrenta a una confluencia de circunstancias que han hecho insostenible mantener su biblioteca de una sola sala, un “símbolo cívico” para el pueblo.

las bibliotecas rurales estadounidenses enfrentan una presión sin precedentes debido a una combinación de factores económicos, sociales y políticos. Los recortes en la financiación federal y estatal han obligado a muchas bibliotecas a reducir personal, limitar horarios de apertura y recortar programas educativos y culturales, afectando especialmente a comunidades pequeñas donde estas instituciones son uno de los pocos espacios de acceso a información y tecnología.

En marzo, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva para desmantelar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS, por sus siglas en inglés), que había proporcionado alrededor de 270 millones de dólares al año a bibliotecas públicas y académicas para financiar servicios como programas de lectura de verano, acceso a internet de alta velocidad, préstamos entre bibliotecas, capacitación del personal y acceso a bases de datos nacionales.

Actualmente, continúa una batalla judicial sobre esa orden, con una medida cautelar temporal que mantiene operativa a la agencia. Sin embargo, los gobiernos estatales y locales, ya preocupados por la incertidumbre que generan los recortes inminentes, enfrentan además el aumento de los costos de personal, una economía en desaceleración y una nueva ley que reduciría Medicaid y la asistencia alimentaria. Debido a esto, estas administraciones podrían no ser capaces de compensar la reducción o eliminación de fondos federales.

Las comunidades ya están sintiendo los efectos: algunas bibliotecas rurales en Florida y Mississippi han congelado sus programas de préstamo interbibliotecario, lo que limita considerablemente el acceso de los residentes de zonas más alejadas a materiales diversos. Las bibliotecas estatales de Maine, Indiana, Connecticut y Washington han despedido personal o advertido sobre próximos recortes; dado que los bibliotecarios estatales suelen proporcionar la mayor parte de la formación y asistencia tecnológica a sus colegas de ciudades pequeñas, los recortes a nivel estatal pueden traducirse en servicios reducidos o simplificados en bibliotecas municipales y del condado.

Ante múltiples desafíos, el distrito bibliotecario de Yakima (Washington) comenzó a advertir a los residentes a finales del año pasado que las cuatro ciudades que aún pagaban una tarifa fija anual al distrito tendrían que pagar más por sus bibliotecas o perder el servicio. La reacción pública logró cambios en varias localidades, incluida Naches, con una población de 1.090 habitantes, donde los usuarios frecuentes de la biblioteca persuadieron a la junta del distrito para que aumentara la tarifa de manera gradual durante tres años. La Coalición Amigos de la Biblioteca de Naches está ahora considerando constituirse como organización sin fines de lucro para recaudar fondos destinados a una sucursal más grande que podría incluir servicios como salas de conferencias e incluso una cafetería.

Además, la inmigración y las redadas migratorias han generado un clima de miedo que disuade a las familias inmigrantes de utilizar estos espacios, lo que limita su función de centro comunitario inclusivo. Las bibliotecas rurales también se ven afectadas por la desaceleración económica: el éxodo de jóvenes hacia ciudades en busca de empleo reduce la población usuaria y, al mismo tiempo, incrementa la dependencia de quienes permanecen, especialmente personas mayores y familias con pocos recursos.

El artículo destaca que, a pesar de estos desafíos, muchas bibliotecas están innovando para mantenerse relevantes, ofreciendo servicios de conexión a internet, programas de alfabetización digital, talleres educativos y apoyo social. Sin embargo, advierte que sin un aumento de fondos y un enfoque político que reconozca su importancia, estas instituciones corren el riesgo de desaparecer, lo que dejaría a muchas comunidades rurales sin acceso a información crítica y a espacios de encuentro comunitario.

Las bibliotecas universitarias como infraestructuras esenciales para la investigación

The Case for Viewing Libraries as Research Infrastructures.” Knowledge Rights 21, 17 de noviembre de 2025.

Knowledge Rights 21 sostiene que las bibliotecas de investigación deben reconocerse como infraestructuras fundamentales para la ciencia, más allá de su papel tradicional como depósitos de libros. Según el artículo, una infraestructura de investigación incluye recursos y servicios —tanto físicos como digitales— que permiten producir nuevo conocimiento, desde equipamiento técnico hasta colecciones de datos y servicios especializados.

La Comisión define una «infraestructura de investigación» como instalaciones que ofrecen recursos y servicios a las comunidades científicas para llevar a cabo investigación e impulsar la innovación. Estas infraestructuras no deben limitarse únicamente a fines investigativos: pueden ser físicas, dispersas, o incluso virtuales, e incluir equipos científicos, colecciones, sistemas informáticos, redes de comunicación, y otros elementos accesibles a usuarios externos. También contempla infraestructuras de información como archivos o bases de datos científicas. Las reglas para crear este tipo de consorcios ya están establecidas con la regulación ERIC, que facilita la colaboración entre países.

En su nueva estrategia, la Comisión reconoce varios problemas actuales: la financiación fragmentada, la baja cooperación entre infraestructuras, dificultades de acceso por parte de ciertos actores, carencias de formación, la lenta adopción de la inteligencia artificial y la digitalización, y limitaciones en el uso de datos. Para resolverlos, propone acciones como mapear mejor las necesidades de inversión y formación, apoyar mecanismos de coordinación, crear espacios unificados de acceso (“ventanillas únicas”) y revisar regulaciones como la ERIC o la futura Ley del Espacio Europeo de Investigación.

Desde el punto de vista de las bibliotecas, estos desarrollos les atañen directamente. Muchas colecciones de datos e información —el núcleo de las bibliotecas— pueden considerarse infraestructuras de investigación. Existen ejemplos concretos: CLARIN (recursos lingüísticos), DARIAH (humanidades digitales) o la Infraestructura Europea de Investigación sobre el Holocausto (EHRI), que agrupa archivos federados con herramientas para facilitar su acceso.

El texto destaca que muchas bibliotecas ya funcionan bajo modelos cooperativos: comparten recursos mediante el préstamo interbibliotecario, especializan sus colecciones para evitar duplicidades y trabajan para mejorar el acceso a distintos tipos de usuarios, desde investigadores hasta el público general.

Asimismo, el artículo identifica desafíos comunes entre bibliotecas e infraestructuras de investigación: financiación fragmentada, desigualdad en el acceso, falta de capacitación en ámbitos como la digitalización y la inteligencia artificial, y ausencia de marcos sólidos para la colaboración transfronteriza.

Para integrarlas en el ecosistema de infraestructuras, Knowledge Rights 21 propone que las bibliotecas participen en evaluaciones europeas de necesidades, que identifiquen y planifiquen sus carencias —como habilidades digitales o IA—, y que se desarrollen soluciones normativas para mejorar el acceso transfronterizo, por ejemplo mediante el suministro documental. Además, defienden políticas que armonicen el acceso abierto con la gestión de licencias y contenidos, de manera que las bibliotecas puedan ofrecer sus colecciones con mayor libertad y también una gobernanza compartida.

Como propuesta, se sugiere integrar formalmente a las bibliotecas en las políticas europeas de investigación, incluyendo planes conjuntos de recursos, formación continua y mecanismos de gobernanza compartida. También se aboga por facilitar el acceso transfronterizo a colecciones y por armonizar políticas de acceso abierto con el uso comunitario de los recursos bibliotecarios.

PAPR: un registro colaborativo para preservar colecciones impresas de revistas y otras publicaciones seriadas en bibliotecas

PAPR (Print Archives Preservation Registry) 

https://papr.crl.edu/

PAPR  es un registro que reúne información sobre qué bibliotecas conservan colecciones impresas de revistas y otras publicaciones seriadas. Su función principal es ayudar a que estas instituciones coordinen la preservación del papel, evitando duplicidades innecesarias y garantizando que siempre exista un número suficiente de copias para proteger el patrimonio documental.

Gracias a este sistema, las bibliotecas pueden saber qué títulos conserva cada institución, qué años o volúmenes exactos poseen y qué compromisos de preservación han asumido a largo plazo.

Este registro actúa como un repositorio colectivo de datos, permitiendo que las bibliotecas compartan sus datos de tenencia y compromisos de preservación. Gracias a esto, los miembros pueden analizar solapamientos entre colecciones, planear políticas de retención o descarte, y tomar decisiones informadas para gestionar sus colecciones impresas.

El sistema se ha renovado recientemente con la plataforma TIND ILS, que permite gestionar grandes volúmenes de datos de forma más rápida, clara y eficiente. Con esta actualización, PAPR ofrece mejores herramientas de búsqueda, análisis y comparación entre colecciones, lo que facilita la toma de decisiones sobre qué conservar, qué retirar y cómo colaborar entre bibliotecas. En conjunto, PAPR se convierte en una herramienta esencial para investigadores, profesionales de la información y gestores de preservación que necesitan localizar material impreso o planificar su conservación futura.

Bibliotecas públicas y aprendizaje para adultos: ampliando posibilidades. Libro blanco.

Public Library Association. Expanding Possibilities: Public Libraries and Adult Learning White Paper. Public Libraries Online, 12 de noviembre de 2025.

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El informe “Expanding Possibilities: Public Libraries and Adult Learning”, elaborado por la Public Library Association (PLA) con el patrocinio de Gale (parte de Cengage Group), analiza cómo las bibliotecas públicas de Estados Unidos están ampliando sus servicios para apoyar el aprendizaje de adultos. A partir de una encuesta nacional a más de 350 bibliotecas, revisión bibliográfica y estudios de caso, el documento identifica tendencias, barreras y estrategias innovadoras que las bibliotecas usan para ayudar a los mayores a adquirir nuevas habilidades, acceder a recursos y alcanzar sus objetivos educativos.

Entre los hallazgos más relevantes, el estudio destaca que las bibliotecas se están convirtiendo en proveedores esenciales de educación para adultos, ofreciendo formación en alfabetización digital, programas de desarrollo profesional, talleres de salud y finanzas, y espacios comunitarios de aprendizaje

El informe también señala que existen obstáculos significativos para la participación: falta de financiación estable, dificultades para evaluar el impacto de los programas y desafíos para mantener asociaciones eficaces. A pesar de ello, muchas bibliotecas están superando estas barreras mediante colaboraciones con otras organizaciones, el diseño de programas adaptados a las necesidades locales y la evaluación constante de sus resultados.

Por otro lado, se subraya la importancia de alinear las acciones de las bibliotecas con las prioridades de aprendizaje de la comunidad, garantizando que los programas respondan a las necesidades reales de los usuarios adultos. Esto implica diseñar ofertas formativas flexibles, accesibles y relevantes, que respondan tanto a demandas profesionales como personales.

Finalmente, la PLA recomienda reforzar la visibilidad de las bibliotecas como instituciones clave para el aprendizaje continuo, abogando por más apoyo institucional, inversiones sostenibles y una evaluación sistemática. De este modo, las bibliotecas pueden consolidarse como piezas fundamentales del ecosistema educativo, ofreciendo oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida.