Archivo del Autor: Julio Alonso Arévalo

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Acerca de Julio Alonso Arévalo

Bibliotecario de la Facultad de Traducción y Doc. de la USAL. Ex-Miembro del Grupo de Investigación E-LECTRA. Premio Nacional de Investigación por la UNE Premio mejor Profesional Social Media INFOAWARDS 2019. Creador y editor del repositorio E-LIS. Más de 80 artículos científicos publicados - Ver en E-LIS -en revistas científicas. El profesional de la información, Library Hi-Tech, Electronic Library. Investigación Bibliotecológica, Anales de Documentación... 12 libros publicados: Nueva fuentes de información en el contexto de la web 2.0 (Pirámide), Gutemberg 2.0 (TREA). Social Reading (Elsevier), eBooks en bibliotecas universitarias (TREA), El ecosistema del libro electrónico universitario (UNE), Un viaje a la cultura open (Amazon), GRATIS Zotero (Creative Spaces), Leyendo entre Pantallas (Trea), GRATIS Literaçia da infomrçao (ISPA) GRATIS Espistemologia y acceso abierto (UCE) GRATIS Makerspaces y bibliotecas. Barcelona: El Profesional de la Información EPI-UOC, 2018. Makerspaces. Espacios creativos en bibliotecas: creación, planificación y programación de actividades. Salamanca: Ediciones del Universo, 2019. Los libros, la lectura y los lectores a través de la literatura y las artes. Buenos Aires : Alfagrama Ediciones, 2019 Más de 2000 citas en Google Schoolar Creador y gestor del blog Universo abierto Director del programa de Radio Planeta Biblioteca Más de 250.000 seguidores en los grupos profesionales de Facebook.

Declaración de Heredia: Principios sobre el uso de inteligencia artificial en la edición científica

Penabad Camacho, Liana, María Amalia Penabad Camacho, Andrea Mora Campos, Gerardo Cerdas Vega, Yuri Morales López, Mónica Ullate, Andrea Mendez Solano, Nidya Nova Bustos, María Fernanda Vega Solano, y María Milagro Castro Solano. «Declaración de Heredia: Principios sobre el uso de inteligencia artificial en la edición científica». Revista Electrónica Educare 28, n.o Extra 1 (2024): 1. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9573390.

La Declaración de Heredia propone, desde la perspectiva de la edición científica, una serie de consideraciones para el uso responsable de la inteligencia artificial (IA) en los procesos de investigación que llevan a la publicación científica. Se reconoce a la IA como una herramienta cuyo uso se debe evidenciar y transparentar para un ejercicio claro, trazable y reproducible del conocimiento. Se llama la atención sobre los retos que supone la incorporación de la IA a la edición científica en cuanto a la diversidad de opciones, el evitar la propagación de sesgos y desinformación, y el respeto a la propiedad intelectual. Principios. Están organizados en cuatro grupos: general, para los roles de autoría, revisión por pares y edición. Resaltan la importancia de utilizar la IA como una herramienta cuyos resultados son filtrados por seres humanos que, desde una perspectiva ética y responsable, reportan, de forma transparente, a qué modelo, qué se consultó y cuándo se hizo la consulta. Reflexión final. Pone de manifiesto que se trata de un escenario en constante evolución cuyo fin último debe ser el bienestar humano y la calidad de vida.

Las bibliotecas de la Universidad de Columbia eligen FOLIO como nueva plataforma de servicios bibliotecarios (LSP)

«Columbia University Libraries Selects FOLIO as New Library Services Platform (LSP) – Libraries Spotlight BLOG». Accedido 18 de junio de 2024. https://blogs.cul.columbia.edu/spotlights/2024/06/17/folio-new-library-services-platform/.

Las Bibliotecas de la Universidad de Columbia han seleccionado FOLIO como su nueva Plataforma de Servicios Bibliotecarios (LSP, por sus siglas en inglés), en colaboración con EBSCO Information Services. EBSCO, reconocido proveedor de contenido de investigación en línea y tecnologías de búsqueda, apoyará a la universidad en la implementación, alojamiento y soporte del sistema. Esta transición reemplazará el sistema existente Voyager por FOLIO.

Columbia se une a otras instituciones destacadas como Cornell University, la Library of Congress, Stanford University y la University of Chicago, que también utilizan EBSCO FOLIO. El soporte de EBSCO garantizará una migración fluida y ofrecerá servicios de implementación y soporte continuos para asegurar una transición exitosa al nuevo sistema. FOLIO permitirá a Columbia integrarse sin problemas con sistemas y servicios existentes, incluyendo el servicio de descubrimiento unificado CLIO basado en Blacklight.

Además, las bibliotecas aprovecharán la plataforma de analítica Panorama para obtener insights sobre el uso de recursos impresos y electrónicos, optimizando así el desarrollo de la colección para mejorar la visibilidad y el uso por parte de los usuarios. Columbia continuará utilizando GOBI® Library Solutions para sus servicios de libros electrónicos, libros impresos y flujos de trabajo, los cuales se integrarán de manera fluida en la plataforma FOLIO.

La Viceprovost y Bibliotecaria de la Universidad, Ann Thornton, expresó su entusiasmo por unirse a la comunidad FOLIO y adoptar tecnologías abiertas que promuevan la transparencia y la colaboración en la comunidad bibliotecaria. Andrew Nagy, Director de Innovación SaaS de EBSCO Information Services, también compartió su entusiasmo por la asociación, destacando el compromiso de EBSCO en apoyar a Columbia en esta transición y ayudarla a integrarse en la comunidad de código abierto de FOLIO.

Esta adopción no solo permitirá a Columbia mejorar sus flujos de trabajo internos, sino también contribuir al crecimiento y la innovación dentro de la comunidad bibliotecaria global mediante el uso de FOLIO.

Futuro de los Identificadores Persistentes (PIDs) en la publicación académica

Packer, Tara. «CHORUS Forum: Navigating the Future of Persistent Identifiers (PIDs) in Scholarly Publishing – Summary». CHORUS (blog), 17 de junio de 2024. https://www.chorusaccess.org/chorus-forum-navigating-the-future-of-persistent-identifiers-pids-in-scholarly-publishing-summary/.

En el Foro CHORUS sobre Navegación hacia el Futuro de los Identificadores Persistentes (PIDs) en la Publicación Académica, se discutió ampliamente sobre los beneficios y desafíos asociados con los PIDs. Destacaron los siguientes puntos:

Se mencionaron las cargas administrativas para los investigadores y las dificultades en el análisis de datos como principales preocupaciones. Entre los beneficios se destacó la capacidad para rastrear métricas y establecer conexiones confiables. Se subrayó la importancia de asignar PIDs para optimizar el ciclo de los mismos, facilitando un flujo de trabajo abierto, eficiente, rastreable y persistente.

Alice Meadows, moderadora del evento, mencionó los resultados de una encuesta preliminar entre los participantes, resaltando la investigación y el seguimiento como beneficios, y la falta de interoperabilidad social como un desafío.

John Chodacki, del Centro de Curación de la Universidad de California, compartió iniciativas junto a NISO, Research Data Alliance (RDA) y Open Research Funders Group (ORFG) para definir características deseables de sistemas de PIDs, desarrollar recomendaciones para una Estrategia Nacional de PIDs en EE.UU., y asegurar la interoperabilidad a largo plazo de sistemas de identificadores.

Carly Robinson, del Departamento de Energía de EE.UU., mencionó cómo las agencias federales están implementando PIDs de manera significativa conforme a las directrices de la NSPM-33 y otras políticas, para mejorar la gestión de datos de investigación.

Scott Dineen, de Optica Publishing Group, discutió el papel crítico de los PIDs desde la perspectiva editorial, enfatizando la necesidad de convenciones más rigurosas y transparentes.

Amanda French, de Research Organization Registry (ROR), detalló los esfuerzos para la transición de la identificación de financiadores desde el Crossref Open Funder Registry a ROR, destacando colaboraciones con diversas organizaciones para asegurar la correcta implementación.

El evento concluyó con una sesión de preguntas y respuestas que exploró temas como la infraestructura ideal para PIDs, la inclusión de metadatos mejorados y la ampliación de la participación en la contribución de PIDs en las publicaciones académicas.

Kit de herramientas de colaboración para mejorar la capacidad de las bibliotecas

ALA. «Partnering for Stronger Programming: A Toolkit for Libraries». Accedido 18 de junio de 2024

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La Asociación Americana de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés) ha lanzado el «Kit de herramientas para bibliotecas: Colaboración para programas más fuertes», un recurso gratuito diseñado para ayudar a los trabajadores de bibliotecas a considerar los objetivos generales de la programación bibliotecaria y establecer formas de iniciar y mantener asociaciones impactantes.

Piensa en los objetivos generales de la programación bibliotecaria: ayudar a crear comunidades conectadas, informadas, creativas, comprometidas cívicamente, saludables, económicamente vitales, acogedoras, alegres y solidarias (¡o todas ellas!). ¿Cómo pueden las bibliotecas alcanzar estos objetivos y agregar valor a su trabajo a través de asociaciones? ¿Por qué colaborar con un socio? Porque juntos podemos lograr un impacto mayor.

El documento proporciona cinco herramientas prácticas para los trabajadores de bibliotecas, diseñadas para ayudar a las asociaciones a crecer de manera sostenible, alcanzar metas, expandir la capacidad organizativa, involucrarse de manera reflexiva con las audiencias asociadas y más. Estas herramientas pueden utilizarse de manera individual o en conjunto.

El kit proporciona cinco herramientas con pasos concretos para ayudar a las bibliotecas a desarrollar asociaciones de manera sostenible, alcanzar metas, expandir la capacidad organizativa, interactuar de manera reflexiva con las audiencias asociadas, entre otros objetivos.

Las cinco herramientas disponibles pueden utilizarse de forma individual o combinada:

  1. Determinación de Objetivos: ¿Por qué trabajamos juntos?
  2. Determinación de Áreas de Enfoque para la Asociación: ¿Qué trabajo podemos realizar juntos?
  3. Determinación de Contribuciones: ¿Qué aportamos cada uno?
  4. Determinación de Interacciones con el Socio: ¿Cómo trabajamos juntos?
  5. Determinación de Fortalezas y Debilidades: ¿Cómo se ve una asociación exitosa?

El «Kit de herramientas para bibliotecas: Colaboración para programas más fuertes» es un producto de la Fase 2 de la Evaluación Nacional del Impacto de Programas Públicos de Bibliotecas (NILPPA). La ALA recibió financiamiento adicional del Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS) para equipar a las bibliotecas con información y herramientas que les permitan cumplir exitosamente su papel como centros cívicos y culturales.

La IA en la Educación: desafíos y oportunidades globales

Oxford University Press. «AI in education: where we are and what happens next». Accedido 18 de junio de 2024. https://corp.oup.com/feature/ai-in-education-where-we-are-and-what-happens-next/.

A lo largo de los 500 años de historia, Oxford University Press ha respondido a los avances del mundo para satisfacer las necesidades de estudiantes, profesores y la comunidad en general. En 2023, se ha observado un crecimiento notable en la adopción global de la inteligencia artificial (IA), impulsado por la disponibilidad y conocimiento de herramientas de IA generativa (GAI).

En el ámbito educativo, ya sea en la enseñanza tradicional o el aprendizaje de idiomas, el interés creciente en la Inteligencia Artificial Generativa plantea muchas consideraciones. Por un lado, se debate cómo educar a las futuras generaciones en el uso y desarrollo de tecnologías habilitadas por IA. Por otro, surge la pregunta urgente sobre cómo integrar positivamente estas tecnologías en los enfoques actuales de enseñanza y aprendizaje. Aunque ambos escenarios suelen ir de la mano, este informe se centra principalmente en el segundo. Queremos analizar nuestra situación actual y qué pasos debemos seguir.

Esta tecnología avanzada tiene un gran potencial en la educación, pero no es la primera tecnología digital que ha transformado la educación, ni la primera instancia de IA en el aula. Los recursos digitales, como aquellos que ofrecen aprendizaje adaptativo y personalizado, a veces respaldados por el aprendizaje automático, ya se utilizan en muchos entornos educativos.

Como editorial global, existe el compromiso de adoptar la tecnología de la manera correcta para mejorar la educación para todos. Se cree firmemente que la educación debe impulsar la tecnología, y no al revés. Con un profundo conocimiento de la pedagogía y la comprensión de las necesidades cambiantes de profesores y estudiantes, se busca desarrollar soluciones que realmente mejoren los resultados de aprendizaje y encontrar las mejores formas de avanzar juntos en este camino.

En el centro de este enfoque están los profesores y la necesidad de apoyarlos con recursos de calidad. El 88% de los profesores con los que hablamos dijeron que se beneficiarían de tener investigaciones e experiencias relevantes. Este informe se basa en una red global de expertos, investigaciones de fuentes confiables y perspectivas de comunidades de estudiantes, profesores escolares y de inglés.

El informe cubre:

  1. Una visión global: La IA ya juega un papel importante en la educación a nivel mundial, pero ¿cómo varía esto entre países?
  2. El impacto en los profesores: ¿Son optimistas los profesores sobre la IA? ¿Se sienten preparados o necesitan más apoyo?
  3. El impacto en el aprendizaje: Los estudiantes ya están utilizando IA; ¿cómo podemos aprovechar los beneficios, enseñar las habilidades adecuadas y protegernos contra los riesgos de la desinformación?
  4. Brecha digital: ¿La IA es un peligro o un nivelador? Muchos no tienen acceso a internet, mucho menos a la IA; ¿puede la nueva tecnología ayudar a cerrar las brechas existentes o las ampliará?
  5. ¿Qué sigue?: Presentamos cinco recomendaciones para líderes escolares, cuerpos educativos y gobiernos sobre cómo asegurar que la educación impulse la tecnología, y no al revés.

Un panorama global:

Los enfoques actuales hacia la IA en la educación varían considerablemente entre países. Algunos avanzan con cautela o prohíben nuevas herramientas de IA, mientras que otros las adoptan rápidamente. Esto refleja los desafíos y oportunidades únicos de cada país, así como su cultura, políticas y necesidades sociales. Los educadores han sido una fuerza impulsora en muchos países, mostrando optimismo, pero también precaución, respecto a la IA. Un porcentaje significativo de profesores en el Reino Unido y Europa ve beneficios en la IA para la educación, pero también riesgos como errores no detectados y plagio. La IA se utiliza tanto como tema de estudio como herramienta, siendo este último un tema más controvertido.

El impacto en los profesores:

Más del 70% de los profesores son optimistas sobre el papel de la IA en la educación. La IA puede resolver muchos desafíos educativos, permitiendo a los docentes dedicar más tiempo a la instrucción directa y la interacción en vivo. Actualmente, una parte considerable de los profesores utiliza herramientas basadas en IA, especialmente para la preparación de contenido, evaluación y personalización del aprendizaje. Sin embargo, la preparación de los profesores para manejar estas herramientas varía, siendo necesario un mayor apoyo y formación para garantizar un uso ético y beneficioso.

El impacto en el aprendizaje:

Una parte significativa de los estudiantes ya utiliza herramientas de IA para tareas escolares, aunque esto varía según la región. Los profesores están divididos sobre si la IA tiene un impacto positivo en los resultados educativos, reconociendo tanto beneficios como riesgos. La enseñanza de habilidades necesarias para el futuro, como el pensamiento crítico y la capacidad de identificar información fiable, es crucial, especialmente ante la creciente desinformación impulsada por la IA.

Conclusiones:

La IA es inevitable en la educación y la vida futura de los estudiantes. La educación debe apoyarlos para usarla eficazmente, asegurando que aprendan habilidades esenciales y reciban una educación basada en recursos e información de calidad. Aunque la adopción de la IA presenta desafíos, también ofrece oportunidades como la creación de nuevos roles laborales y el enfoque en habilidades fundamentales. Es esencial equipar a los jóvenes con las habilidades necesarias para usar estas herramientas de manera segura y ética, incluyendo la identificación de contenido confiable frente a la desinformación.

La lectura es el invento más importante de la humanidad

Rosa Montero «Leer»

El País Semanal «Maneras de vivir»

Ni una tertulia de la que formé parte hace algunos años nos pidieron un día que, como punto de partida para el encuentro, dijéramos qué invento de la humanidad nos parecía más trascendente. Hubo respuestas de lo más variopintas; yo contesté que el alfabeto. Tiempo después vi una entrevista con Vargas Llosa en la que le preguntaban qué había sido lo más importante que había hecho en su vida, y él dijo bellamente que aprender a leer. Ambas cosas me parecen complementarias y trascendentales: desde lo colectivo a lo individual. Leer nos hace personas. Aún más: leer nos hace mejores personas.

Numerosos trabajos científicos han demostrado que leer es algo así como el bálsamo de Fierabrás, una poción mágica capaz de curar tanto los rotos como los descosidos del cuerpo y del ánimo. Entre los hallazgos más apabullantes está un estudio de la Universidad de Sussex (Reino Unido), en 2009, que demostró que la lectura podía reducir el estrés hasta en un 68%; la investigación de la Universidad de Yale (Estados Unidos) de 2016, que, tras monitorizar a casi 4.000 personas mayores de 50 durante 12 años, concluyó que aquellos que leen asiduamente media hora al día viven hasta dos años más que quienes no leen; o el estudio de 2010 del Carnegie Mellon (EE. UU.) que indica que leer libros nos cambia literalmente el cerebro, engrosando la materia blanca. Leer, en fin, es como hacer pesas dentro del cráneo. Si no quieres que se te caigan las nalgas, machácate las carnes en un gimnasio; si no quieres que se te desmayen y despanzurren las neuronas, lee todos los días, maldita sea. Por no hablar de las decenas de trabajos que demuestran que leer cuentos y novelas, es decir, ficción, fomenta la empatía. Como he dicho antes, es una actividad que nos hace mejores. Cosa que todos los que somos lectores ya sabíamos. Una novela es un viaje al otro, a los otros, a realidades previamente desconocidas. Pero también es el descubrimiento de una complicidad inesperada. Cuántos niños y niñas angustiados, cuántos jóvenes aislados y enajenados de su entorno, que se sentían únicos y raros, han encontrado la salvación a través de las páginas de un libro. Esto es, descubrieron espíritus afines, mundos mucho más grandes que les permitieron respirar y sobrevivir. Como la extraordinaria poeta norteamericana Emily Dickinson (1830-1886), que, probablemente sometida a abusos sexuales en la adolescencia por parte de su padre y tal vez de su hermano, encontró un reducto de resistencia en la poesía: «Yo creo que fui Encantada/Cuando por primera vez / Niña sombría/Leí a Aquella Dama Extranjera/Lo Oscurosenti Hermoso», explica ella misma con sus versos. La Dama Extranjera era la poeta victoriana Elizabeth Barrett Browning, cuya obra rescató a Emily, poniendo un hilo de redentora luz en la oscuridad de esa niñez tenebrosa (qué bellas las palabras de Dickinson).

No sé qué sería de mi vida sin los libros: apenas puedo imaginar una carencia tal, sería como quedarte ciega y sorda, sin olfato y sin tacto, tal vez incluso también sin corazón. Los libros siempre han sido para mí un talismán, un poderoso embrujo, como si, teniendo un buen libro cerca, nada muy malo pudiera pasarte. Es mentira, lo sé, pero es una de esas mentiras poliédricas que encierran un grumo de verdad. Leer es algo más íntimo que hacer el amor, porque te metes en la cabeza y en los sentimientos de quien ha escrito el texto. Y, una vez allí, reescribes lo que lees junto al autor, o autora. Porque toda lectura es una reescritura, una colaboración a dos, una complicidad suprema.

Si no quieres que se te desmayen y despanzurren las neuronas, lee todos los días, maldita sea.

Hoy acaba la maravillosa Feria del Libro de Madrid, un evento único en el mundo por su popularidad, su raigambre social y su falta de pretensiones. En los fines de semana podemos estar 400 autores reunidos en las casetas, a pie de calle, sin intermediarios, a la misma altura y sin distancia física de los lectores. Es una verdadera fiesta de la lectura, y, cada libro que firmas, una especie de celebración familiar, como un cumpleaños o tal vez un bautizo. Ríes y lloras junto a los lectores, con las generosas intimidades que comparten contigo. De la misma manera que has reído y llorado al leer las obras que forman la columna vertebral de tu vida. Y adviertes con plena certidumbre que los libros forman una comunidad a través del tiempo y del espacio. Y que esa comunidad es salvadora y hermosa.

Todo lector auténtico es también amigo de los libros

“En el fondo, todo lector auténtico es también amigo de los libros. Porque el que sabe acoger y amar un libro con el corazón, quiere que sea suyo a ser posible, quiere volver a leerlo, poseerlo y saber que siempre está cerca y a su alcance. (…) Para el buen lector, leer un libro significa aprender a conocer la manera de ser y pensar de una persona extraña, tratar de comprenderla y quizá ganarla como amigo. (…) El que quedó cautivado un día por un libro, el que empieza a conocer y entender al autor, el que logró establecer una relación con él, para ése empieza a surtir verdaderamente efecto el libro. Por eso no se desprenderá de él, no lo olvidará, sino que lo conservará, es decir, lo comprará, para leer y vivir en sus páginas cuando lo desee”.

HERMANN HESSE
“Leer y poseer libros” (1908)

Star Wars y la historia de la narrativa transmedia

Herrera, Beatriz Bartolomé, Will Brooker, Andrew Butler, Gerry Canavan, Megen Bruin-Mole, Matthew Freeman, Lincoln Geraghty, y Stefan Hall. Star Wars and the History of Transmedia Storytelling. Editado por Sean Guynes y Dan Hassler-Forest. 1st edition. Amsterdam: Amsterdam University Press, 2017.

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«Star Wars ha alcanzado a más de tres generaciones de fans casuales y apasionados por igual. Como resultado, muchos de los productores de textos franquiciados de Star Wars (películas, televisión, cómics, novelas, juegos y más) en las últimas cuatro décadas han sido fans convertidos en creadores. A pesar de su posición dominante en la cultura y la industria, Star Wars raramente ha sido objeto de un trabajo crítico sostenido. El libro ‘Star Wars and the History of Transmedia Storytelling’ ofrece una corrección a esta omisión al reunir ensayos de una amplia gama de académicos interdisciplinarios para integrar más plenamente a Star Wars y sus narrativas transmedia en los estudios de medios y culturales.

La colección sitúa a Star Wars en el centro de estos estudios al examinar videojuegos, novelas y novelizaciones, cómics, prácticas publicitarias, programas de televisión, modelos de franquicia, decisiones estéticas y económicas, fandom y respuestas culturales, y otros aspectos del mundo de Star Wars en sus múltiples contextos de producción, distribución y recepción. Al enfatizar que Star Wars es tanto una franquicia de medios como un mundo narrativo transmedia, ‘Star Wars and the History of Transmedia Storytelling’ demuestra las formas en que la narración transmedia y la lógica industrial de la franquicia de medios se han desarrollado conjuntamente durante las últimas cuatro décadas, a medida que las corporaciones multinacionales se han convertido en el medio central para subsidiar, obtener ganancias y vender modos de mundos narrativos inmersivos a audiencias globales.

Al adoptar este enfoque dual, el libro se centra en la naturaleza interconectada de la producción corporativa, el consumo de los fanáticos y la construcción de mundos transmedia. De este modo, esta colección aborda las implicaciones históricas, culturales, estéticas y político-económicas de la relación entre la franquicia de medios y la narración transmedia tal como se observa en la franquicia transmedia más rentable del mundo.»


El uso de un lenguaje vago acerca de los hechos científicos desorienta a los lectores

Timmer, John. «Using Vague Language about Scientific Facts Misleads Readers». Ars Technica, 17 de mayo de 2024. https://arstechnica.com/science/2024/05/using-vague-language-about-scientific-facts-misleads-readers/.

El uso de expresiones subjetivas como «los científicos creen» hace que los hechos parezcan opiniones.

Cuando se realiza este experimento sencillo, se obtienen sugerencias variadas al escribir «los científicos creen» en un motor de búsqueda que ofrece completado automático. Las sugerencias incluyen temas como el origen de las ballenas, la evolución de los animales, la causa raíz de la narcolepsia y otros similares. Los resultados de la búsqueda muestran una lista extensa de temas, como por ejemplo «Cómo los científicos creen que la pérdida de hielo marino ártico afectará los patrones climáticos de EE.UU.» o «Los científicos creen que la Luna es 40 millones de años más antigua de lo que se pensaba inicialmente».

¿Qué tienen en común todos estos casos? Son engañosos, al menos en términos de cómo la mayoría de la gente entiende la palabra «creer». En todos estos ejemplos, los científicos han llegado a estar convencidos a través de evidencia convincente; estas no son simples corazonadas o impulsos emocionales. Dada esta diferencia, usar «creer» no es una descripción precisa. Sin embargo, todos estos ejemplos provienen de búsquedas en Google News, por lo que probablemente provienen de medios periodísticos que se preocupan por la precisión.

¿Importa esta diferencia? Un estudio reciente sugiere que sí. Las personas a las que se les mostraron titulares que utilizaban verbos subjetivos como «creer» tendían a percibir el problema descrito como una cuestión de opinión, incluso si estaba sólidamente fundamentado en hechos.

Hechos vs. opiniones

El nuevo trabajo fue realizado por tres investigadores de la Universidad de Stanford: Aaron Chueya, Yiwei Luob y Ellen Markman. «El consumo de medios es fundamental para cómo formamos, mantenemos y difundimos creencias en el mundo moderno», escriben. «Además, la forma en que se presenta el contenido puede ser tan importante como el contenido mismo». La presentación que les interesa implica lo que ellos denominan «verbos epistémicos», aquellos que transmiten información sobre nuestra certeza respecto a la información. Para ponerlo en términos concretos, «saber» presenta [una afirmación] como un hecho al presuponer que es verdadero, mientras que «creer» no lo hace», argumentan.

Por lo tanto, si bien es preciso decir, «Los científicos saben que la Tierra se está calentando y que este calentamiento es causado por la actividad humana», reemplazar «saben» por «creen» presenta una imagen inexacta del estado de nuestro conocimiento. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, «los científicos creen» se utiliza ampliamente en la prensa popular. Chueya, Luob y Markman decidieron investigar si esto marca una diferencia.

Estaban interesados en dos preguntas relacionadas. Una es si el uso de verbos como «creer» y «pensar» influye en cómo los lectores perciben si los conceptos asociados son problemas subjetivos en lugar de objetivos, basados en hechos. La segunda es si el uso de esta fraseología socava la disposición de los lectores a aceptar algo como un hecho.

Para responder a estas preguntas, los investigadores utilizaron un servicio de reclutamiento de sujetos llamado Prolific para reclutar a más de 2.700 participantes que participaron en una serie de experimentos individuales centrados en estos temas. En cada experimento, se les dio a los participantes una serie de titulares y se les preguntó sobre las inferencias que sacaban de la información presentada en ellos.

Creencias vs. hechos

Todos los experimentos fueron variaciones de un procedimiento básico. A los participantes se les dieron titulares sobre temas como el cambio climático que diferían en términos de su redacción. Algunos de ellos utilizaron una redacción que implicaba contenido factual, como «saben» o «entienden». Otros utilizaron términos que implicaban opinión subjetiva, como «creer» o «pensar». En algunos casos, los conceptos se presentaron sin atribución, utilizando verbos como «son» (es decir, en lugar de «los científicos piensan que las condiciones de sequía están empeorando», estas oraciones simplemente afirmaban «las condiciones de sequía están empeorando»).

En el primer experimento, los investigadores pidieron a los participantes que calificaran la veracidad de la afirmación en el titular y también evaluaron si el problema en cuestión era una cuestión de opinión o un hecho. Ambos se calificaron en una escala del 0 al 100.

En el primer experimento, se pidió a los participantes que calificaran tanto la veracidad como el hecho versus la opinión para cada titular. Esto mostró dos efectos. Uno, el uso de términos que no implicaban hechos, como «creer», llevó a que las personas calificaran la información como menos probable de ser verdadera. Las declaraciones sin atribución se calificaron como las más probables de ser factuales.

Además, los participantes calificaron los temas en las declaraciones que implicaban hechos, como «saber» y «entender», como conclusiones más objetivas en lugar de opiniones.

Encabezados climáticos Muchos de los experimentos se centraron en titulares relacionados con el cambio climático, y aquí hubo algunas buenas noticias. En general, las personas fueron mejores para reconocer titulares que contenían desinformación sobre el clima.

Los investigadores también observaron que las fuentes de noticias de derecha, que tienden a poner en duda la realidad del cambio climático, eran más propensas a evitar el uso de lenguaje que implicara la existencia de hechos, como «saber» y «entender».

Sin embargo, el diseño del experimento hizo una diferencia en uno de esos resultados. Cuando se les preguntaba solo una de estas preguntas, la redacción de las declaraciones ya no tenía un impacto en si las personas calificaban las afirmaciones como verdaderas. Aun así, seguía importando en términos de si sentían que el problema era un hecho o una opinión. Así que, parecía que preguntar a las personas si algo se estaba presentando como un hecho influía en su calificación de la veracidad de la declaración.

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En los experimentos restantes, que utilizaron titulares reales y examinaron el efecto de ideas preexistentes sobre el tema en cuestión, el impacto de la redacción en la calificación de veracidad de las personas variaba considerablemente. Por lo tanto, no hay indicación de que el uso de terminología como «los científicos creen» cause problemas para entender si algo es verdadero. Pero consistentemente hizo que las personas calificaran el problema como más probable de ser una cuestión de opinión.

Opinado En general, los investigadores concluyen que el uso de terminología que implica hechos tuvo un efecto limitado en si las personas realmente consideraron algo como un hecho: el efecto fue «débil y varió entre estudios». Por lo tanto, usar algo como «los científicos creen» no influye consistentemente en si las personas piensan que esas creencias son verdaderas. Pero sí influye en si las personas ven un tema como uno donde diferentes opiniones son razonables, o uno donde los hechos limitan lo que se puede considerar razonable.

Aunque esto parece ser un problema menor aquí, podría ser un problema a largo plazo. Cuanto más sientan las personas que pueden rechazar la evidencia como una cuestión de opinión, más se abre la puerta a lo que los autores describen como «el surgimiento de la política de la ‘posverdad’ y la difusión de ‘hechos alternativos'». Y eso tiene el potencial de socavar la aceptación de la ciencia en una amplia variedad de contextos.

Quizás lo peor es que la prensa en su conjunto es una participante activa, ya que leer reportajes científicos regularmente te expone a innumerables casos de conclusiones basadas en evidencia que se presentan como creencias.

Las canciones que suenan en los libros. Con la música a otra parte 2016/05/13

Las canciones que suenan en los libros.

Con la música a otra parte 2016/05/13

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La música y la escritura siempre han ido de la mano. Hay grandes autores que se sienten influenciados por la música y que frecuentemente introducen referencias musicales en sus libros como parte de su identidad cultural. Esta semana, dedicaremos nuestro programa de música «Con la música a otra parte» de Radio USAL a este tema.

Debo mencionar que nos ha costado encontrar canciones que aparecen dentro de un relato literario, ya que es más común encontrar canciones que hablan de libros, a las cuales también dedicaremos un programa. En esta ocasión, nos enfocaremos en canciones que se integran en la trama de una obra literaria.

Por ejemplo, Antonio Muñoz Molina menciona «Riders on Storm» de The Doors en su libro «El Jinete Polaco», mientras que Murakami incluye «Reptile» de Eric Clapton en «De qué hablo cuando hablo de correr». Nick Hornby hace referencia a «Only Love Can Break Your Heart» de Neil Young en «Alta fidelidad», y Javier Cercas utiliza «Suspiros de España» en «Soldados de Salamina».

Además, Lorenzo Silva menciona «Embrujada» de Tino Casal en «Música para feos», y Almudena Grandes utiliza «Todo tiene su fin» de Los Módulos en «El Lenguaje de los Balcones». Por último, Enrique Vila-Matas nombra «Knockin’ on Heaven’s Door» de Bob Dylan en su obra «Aire de Dylan».

Este programa explorará cómo la música enriquece las narrativas literarias y cómo los autores utilizan estas referencias musicales para crear atmósferas, evocar emociones y profundizar en los temas de sus historias.