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Una ficción distópica sobre la IA «Memorias en la nube» de Francisco Toledo Lobo. Planeta Biblioteca 2025/05/25

Presentamos la novela «Memorias en la nube» de Francisco Toledo Lobo.

Planeta Biblioteca 2025/05/25

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Entrevistamos a Francisco Toledo Lobo, autor de «Memorias en la nube» En esta entrevista hablamos con Francisco Toledo Lobo, destacado académico, gestor público y escritor español. Con una sólida carrera en matemáticas e inteligencia artificial, Toledo Lobo ha liderado la Universitat Jaume I como rector y ha ocupado cargos relevantes en la gestión portuaria y pública. Además de su trayectoria académica y profesional, es autor de las novelas La estrella de ébano y Memorias en la nube. Esta última es una obra de ciencia ficción que explora temas actuales y futuros como el control de la mente, la inteligencia artificial y los riesgos éticos que plantean estas tecnologías. Durante la conversación, Toledo Lobo nos cuenta qué le llevó a la ficción especulativa, cómo relaciona su investigación en IA con su narrativa literaria y las reflexiones que surgen sobre el impacto social y político de estos avances tecnológicos. También nos habla de la recepción de su novela y de sus próximos proyectos.

La novela

Toledo Lobo, Francisco. Memorias en la nube. Madrid: Editorial Titanium, 2024.

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Francisco Toledo Lobo, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Universitat Jaume I, presenta en Memorias en la nube una novela de ciencia ficción que explora los límites éticos de la inteligencia artificial y la privacidad en un futuro cercano. La trama sigue a cuatro jóvenes —Dío, Square, Torch y Axón— cuyas vidas se entrelazan a raíz de misteriosas muertes. Al investigar las actividades de la poderosa corporación tecnológica Némesis, descubren un oscuro secreto que los lleva a cuestionar hasta dónde están dispuestos a llegar por la verdad

Anthropic lanza un programa para apoyar la investigación científica con IA

 AI for Science program

Wiggers, Kyle. “Anthropic Launches a Program to Support Scientific Research.” TechCrunch, May 5, 2025. https://techcrunch.com/2025/05/05/anthropic-launches-a-program-to-support-scientific-research/?utm_source=flipboard&utm_content=Techcrunch/magazine/Latest+TechCrunch+Stories

Anthropic, una empresa destacada en el desarrollo de inteligencia artificial, ha lanzado un programa llamado AI for Science con el objetivo de impulsar la investigación científica mediante el uso de sus modelos de IA. Este programa está especialmente enfocado en apoyar proyectos científicos de alto impacto, con especial énfasis en las áreas de biología y ciencias de la vida, que son campos donde la IA tiene un enorme potencial para acelerar descubrimientos y avances.

El programa ofrecerá a los investigadores seleccionados hasta 20.000 dólares en créditos para acceder a la API de Anthropic durante un periodo de seis meses. Los beneficiarios podrán utilizar toda la gama de modelos de IA que la empresa ha desarrollado, incluyendo la familia Claude, conocida por su capacidad avanzada para comprender y procesar lenguaje natural, además de realizar razonamientos complejos. Esta infraestructura tecnológica permitirá a los científicos analizar grandes volúmenes de datos complejos, generar nuevas hipótesis de investigación, diseñar experimentos de forma más eficiente y comunicar sus hallazgos de manera más clara y efectiva.

Para seleccionar a los investigadores participantes, Anthropic evaluará las candidaturas cada primer lunes de mes, basándose en criterios como la trayectoria y las contribuciones previas a la ciencia de los postulantes, el potencial impacto de sus proyectos y la capacidad real de la inteligencia artificial para acelerar sus investigaciones. Además, el proceso de selección incluye un riguroso análisis de bioseguridad para garantizar que las investigaciones propuestas no puedan ser usadas con fines dañinos o no éticos. Esta revisión contará con expertos en los campos científicos correspondientes, asegurando que las propuestas sean sólidas y viables.

Este lanzamiento se enmarca en una tendencia creciente dentro de la industria tecnológica, donde múltiples compañías están invirtiendo en el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial específicamente diseñadas para la ciencia. Por ejemplo, Google ha presentado su propio “AI co-scientist,”, un asistente automatizado que ayuda a formular hipótesis y planificar investigaciones. OpenAI, otra de las grandes competidoras de Anthropic, junto con startups como FutureHouse y Lila Sciences, también están apostando a que la IA puede revolucionar la velocidad y eficacia del trabajo científico, en especial en la medicina y las ciencias biológicas.

Sin embargo, a pesar del entusiasmo del sector tecnológico, muchos investigadores mantienen reservas sobre el nivel actual de utilidad de estas tecnologías en el proceso científico. Esto se debe principalmente a que la IA todavía presenta limitaciones en términos de confiabilidad y creatividad disruptiva. Mientras la IA puede ser muy útil para filtrar datos o reducir opciones en proyectos que requieren una exploración amplia, es menos clara su capacidad para realizar el tipo de pensamiento original y fuera de lo común que suele ser necesario para grandes descubrimientos científicos.

Un ejemplo ilustrativo de estas dificultades fue el caso reportado en 2023 por Google, donde se dijo que su IA llamada GNoME había ayudado a sintetizar 40 nuevos materiales. Sin embargo, análisis externos indicaron que ninguno de esos materiales era realmente novedoso, lo que subraya las limitaciones actuales de la tecnología para generar avances genuinos por sí sola.

Con este programa, Anthropic busca no solo apoyar a la comunidad científica, sino también demostrar que sus modelos de IA pueden superar estas barreras y generar resultados concretos y valiosos para la ciencia. La empresa espera que al facilitar el acceso a su tecnología, más investigadores puedan acelerar sus proyectos, particularmente en áreas críticas como la comprensión de sistemas biológicos complejos, el análisis genético, el desarrollo de nuevos fármacos para enfermedades globales, y la mejora de la productividad agrícola.

Finalmente, el programa de Anthropic representa un paso importante para estrechar la colaboración entre la inteligencia artificial y la comunidad científica. Al establecer un proceso de selección riguroso y centrado en el mérito y la seguridad, Anthropic pretende garantizar que los avances promovidos por su IA sean éticos, significativos y contribuyan a enfrentar algunos de los desafíos más urgentes del mundo actual.

¿Qué es la generación de imágenes basada en autorregresión y cómo afectará al fraude documental?

Flook, Rebecca. 2025. «What Is Autoregression-Based Image Generation and How Will It Impact Document Fraud?» Artificial Intelligence, mayo 23, 2025. https://nationalcentreforai.jiscinvolve.org/wp/2025/05/23/what-is-autoregression-based-image-generation-and-how-will-it-impact-document-fraud-2/

En el artículo se explora el papel emergente de los modelos de IA autorregresivos en la generación de imágenes y sus implicaciones en el fraude documental.

Los modelos autoregresivos generan imágenes prediciendo píxel por píxel en una secuencia, basándose en los píxeles anteriores. Esta técnica permite una creación detallada y controlada de imágenes, lo que la hace útil para tareas que requieren precisión y coherencia visual. En pocas palabras, tiene que ver con la utilización de la autorregresión. No se trata de un concepto nuevo en la IA Generativa, ya que los modelos autorregresivos se utilizan principalmente para generar texto. También se ha utilizado anteriormente en la generación de imágenes, pero no con el nivel de multimodalidad que estamos presenciando ahora, que se ha incorporado a GPT-4o y está disponible para los usuarios de ChatGPT. Así, cuando un usuario pide una imagen al modelo de IA Generativa, éste utiliza esta metodología aprendida, convirtiendo una distribución de datos de puro ruido en una imagen basada en una indicación del usuario, con diversos grados de éxito.

Desde la introducción de esta nueva metodología, se ha observado que el modelo posee una capacidad preocupante para crear documentos falsificados, como distintos tipos de identificaciones. Muchos procesos de autenticación en la vida diaria dependen de la verificación de imágenes, y la inteligencia artificial está nuevamente facilitando el acceso a actores malintencionados para generar recursos fraudulentos. Los generadores de imágenes por IA intentan asegurar que los usuarios conozcan el origen de una imagen incluyendo marcas de agua o una firma en los metadatos. Aunque esto representa un obstáculo para los actores malintencionados, no es una solución infalible. Estos datos de procedencia pueden ser eliminados o modificados para imitar autenticidad.

Para contrarrestar estos riesgos, el artículo subraya la importancia de desarrollar mecanismos sólidos de detección y protocolos de verificación. También destaca la necesidad de mantener la investigación activa y fomentar la colaboración entre las partes implicadas para anticiparse a posibles usos fraudulentos.

La alfabetización en inteligencia artificial: una competencia clave para la educación del siglo XXI

El Marco AILit refleja conocimientos, destrezas y actitudes relevantes que se encuentran en múltiples disciplinas académicas

Tanya Milberg, «Why AI Literacy Is Now a Core Competency in Education» World Economic Forum, May 22, 2025. https://www.weforum.org/stories/2025/05/why-ai-literacy-is-now-a-core-competency-in-education/

La alfabetización en inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una competencia esencial en educación, ya que la IA está transformando profundamente la forma en que vivimos, trabajamos y aprendemos. Ante este panorama, el Foro Económico Mundial y organizaciones como la Comisión Europea, la OCDE y Code.org han desarrollado el Marco de Alfabetización en IA (AILit) para preparar a los estudiantes a desenvolverse en un mundo cada vez más integrado con IA.

La alfabetización en inteligencia artificial (IA) ya no es opcional, sino una competencia esencial en la educación contemporánea. Frente al avance imparable de la tecnología, en especial la IA generativa, los sistemas educativos deben evolucionar más allá de la alfabetización digital básica y adoptar un enfoque integral que prepare a los estudiantes para vivir, trabajar y aprender en un mundo profundamente influido por la IA.

Los estudiantes actuales ya están expuestos a herramientas de IA, tanto dentro como fuera del aula. Sin embargo, muchos carecen de una formación formal sobre cómo funcionan estas herramientas, sus limitaciones, sesgos y riesgos potenciales. Un informe conjunto de TeachAI y EY reveló que casi la mitad de la Generación Z tiene dificultades para identificar deficiencias en tecnologías de IA, como la invención de hechos por parte de sistemas generativos.

El Foro Económico Mundial subraya que no basta con enseñar a programar o a usar tecnología: es necesario desarrollar habilidades cognitivas y éticas que permitan evaluar críticamente las salidas de la IA, colaborar con ella de forma creativa y comprender su papel en la sociedad.

AI Literacy Framework (AILit) define la alfabetización en IA como una combinación de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten a los estudiantes interactuar con la IA de manera responsable y eficaz. El marco se organiza en cuatro dominios clave, acompañados por 23 competencias específicas y ejemplos prácticos para su implementación en el aula:

  1. Interacción con la IA: Comprender cuándo y cómo está presente la IA en herramientas cotidianas y evaluar críticamente sus resultados.
  2. Creación con IA: Utilizar herramientas de IA para resolver problemas y fomentar la creatividad, considerando implicaciones éticas como la propiedad y el sesgo.
  3. Gestión de las acciones de la IA: Delegar tareas a la IA con responsabilidad, estableciendo límites claros y garantizando supervisión humana.
  4. Diseño de soluciones con IA: Comprender cómo funciona la IA y cómo construir o adaptar sistemas para abordar problemas reales.

Este enfoque interdisciplinar permite que el marco se aplique no solo en clases de informática, sino también en asignaturas como lengua, arte o ciencias sociales, integrando la IA como un tema transversal en toda la educación.

El marco incluye 23 competencias y escenarios pedagógicos para aplicarlo en distintas asignaturas, no solo en tecnología. También se alinea con políticas europeas como el Plan de Acción de Educación Digital y el AI Act, que exigen niveles mínimos de alfabetización en IA para educadores y estudiantes.

Dado que se prevé que el 40% de las habilidades necesarias en el mercado laboral cambiarán en cinco años, se insiste en la urgencia de enseñar habilidades específicas como el pensamiento algorítmico, la ingeniería de prompts y la comprensión del sesgo de datos. Sin embargo, también se enfatizan las habilidades humanas que la IA no puede replicar, como la empatía, el juicio ético y la colaboración.

El AILit está en fase de consulta pública hasta finales de 2025. Se anima a educadores, responsables políticos y diseñadores de currículo a participar en su mejora. El objetivo es formar a las nuevas generaciones no solo como usuarias de la IA, sino como sus creadoras y guardianas éticas.

¿Se puede confiar en los agentes de IA?

Glikson, Ella Miron-Spektor y David De Cremer. 2025. “Can AI Agents Be Trusted?Harvard Business Review, May 2025. https://hbr.org/2025/05/can-ai-agents-be-trusted

Los agentes personales de inteligencia artificial (IA) están emergiendo como una de las innovaciones más prometedoras y disruptivas en el campo de la IA. Estos sistemas autónomos, basados en modelos de lenguaje de gran escala (LLMs), están diseñados para actuar en nombre de los usuarios, automatizando tareas como la gestión de calendarios, la búsqueda y análisis de información, las compras, la selección de contenidos y la comunicación básica.

Su atractivo radica en su capacidad para razonar, tomar decisiones y aprender de la experiencia, con la posibilidad de optimizarse progresivamente. Empresas como Salesforce ya han implementado versiones de estos agentes en atención al cliente, y compañías líderes están ofreciendo prototipos de agentes personales a sus clientes y socios.

Sin embargo, su despliegue plantea cuestiones fundamentales:

  • ¿Podrán estos agentes actuar verdaderamente en nuestro interés?
  • ¿Serán leales únicamente a sus usuarios o también a sus desarrolladores, anunciantes y proveedores de servicios?
  • ¿Cómo podemos saberlo y confiar en ello?

La respuesta a estas preguntas determinará si los agentes personales de IA fortalecen o dañan las relaciones comerciales, el valor de marca y, sobre todo, la confianza del usuario.

¿Qué podría salir mal? Riesgos de los agentes personales de IA

Uno de los principales riesgos asociados a los agentes personales de inteligencia artificial es su vulnerabilidad ante el crimen. Al igual que un empleado desleal, estos agentes podrían ser hackeados o mal programados para actuar en contra de los intereses de su usuario, exponiéndolo a robos de identidad, fraudes financieros o filtraciones de datos. Pruebas de seguridad realizadas por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU. y por empresas privadas han demostrado que incluso los modelos más sofisticados pueden ser manipulados para ejecutar acciones maliciosas, como revelar contraseñas o enviar correos electrónicos fraudulentos.

Otro peligro importante es la manipulación comercial. Los agentes podrían estar sesgados a favor de productos o servicios promovidos por las empresas que los desarrollan o por sus socios comerciales. En el entorno digital actual ya es común encontrar publicidad encubierta o recomendaciones interesadas, por lo que no es difícil imaginar que estas prácticas se trasladen a los agentes personales, comprometiendo su objetividad y convirtiéndolos en instrumentos de marketing disfrazado de asesoramiento imparcial.

Un riesgo relacionado es la preferencia por anunciantes. En sectores como el entretenimiento, las noticias o las redes sociales, los agentes podrían priorizar contenidos patrocinados en lugar de ofrecer lo que realmente se ajusta a las preferencias del usuario. El modelo de negocio “gratuito” basado en publicidad ya ha demostrado sus limitaciones en medios tradicionales como la radio y la televisión, donde el contenido estaba condicionado por los intereses de los anunciantes. Un ejemplo actual es Spotify: su función de DJ automatizado promete recomendaciones personalizadas, pero permite a los artistas pagar por mayor visibilidad, aunque eso implique aceptar menores regalías. Esto puede influir en las recomendaciones de forma opaca y sin conocimiento del usuario.

La susceptibilidad a la desinformación es otra amenaza crítica. Al igual que los humanos, los agentes de IA pueden ser engañados por información falsa, manipulada o generada mediante técnicas como los “deepfakes”. Ya se han reportado casos en los que la IA ha ofrecido consejos incorrectos o incluso peligrosos, como ocurrió con un pasajero de Air Canada que recibió una falsa promesa de descuento generada por un sistema automatizado. Cuando las decisiones del agente se basan en datos erróneos, las consecuencias pueden ser graves e irreversibles.

¿Cómo construir confianza en los agentes personales de IA?

Evitar una supervisión excesiva que anule la utilidad de estos agentes exige soluciones combinadas de tipo jurídico, técnico y de mercado. Los expertos proponen tres enfoques clave para construir la confianza necesaria.

El primero consiste en tratarlos legalmente como fiduciarios. Así como abogados, asesores financieros o tutores están sujetos a obligaciones de lealtad, confidencialidad y diligencia, los agentes de IA deberían cumplir esos mismos estándares. Esto implicaría regularlos públicamente y establecer mecanismos claros de rendición de cuentas por conflictos de interés, uso indebido de datos o actuaciones negligentes. Algunos expertos sostienen que el marco legal actual ya permitiría aplicar esta figura, y que, de no ser así, existiría consenso político y empresarial para regularlo, dadas sus implicaciones.

El segundo enfoque apunta al impulso de mecanismos de control desde el mercado. El sector privado puede desarrollar seguros, auditorías y herramientas de vigilancia para proteger a los usuarios. Existen ya servicios que alertan sobre robo de identidad o permiten monitorear transacciones financieras; algo similar podría diseñarse para los agentes de IA. Incluso podrían establecerse “burós de crédito” de IA que supervisen su comportamiento y ajusten su nivel de autonomía según las preferencias del usuario. Las aseguradoras también podrían incentivar buenas prácticas ofreciendo coberturas frente a fallos o abusos.

La tercera estrategia es mantener la toma de decisiones a nivel local. Desde el punto de vista técnico, una medida efectiva sería garantizar que los datos sensibles y los procesos de decisión permanezcan en los dispositivos del usuario —como teléfonos, tabletas u ordenadores—, minimizando el riesgo de manipulación externa o robo. Apple ha dado pasos en esta dirección con una arquitectura que procesa la mayoría de la información localmente y, en caso de usar la nube, emplea servidores propios con cifrado, sin almacenar datos personales. Además, permite auditorías independientes de seguridad y privacidad. Otros fabricantes deberían adoptar modelos similares, combinando procesamiento local, cifrado y transparencia verificable. También es clave exigir la divulgación clara de patrocinadores, promociones y publicidad integrada en la actividad del agente.

En conclusión, la llegada de los agentes personales de IA promete transformar radicalmente la manera en que interactuamos con la tecnología, organizamos nuestras tareas cotidianas y tomamos decisiones. Sin embargo, el impacto positivo de esta revolución tecnológica dependerá en gran medida de la confianza que podamos depositar en dichos agentes. Esa confianza no surgirá de forma automática: deberá construirse sobre una base sólida que combine marcos legales apropiados, incentivos de mercado bien diseñados, soluciones técnicas transparentes y una voluntad firme de anteponer los intereses de los usuarios a los beneficios comerciales. Solo entonces podremos considerar que los agentes de IA actúan verdaderamente en nuestro nombre.

Transformar el aprendizaje con IA generativa: de las percepciones de los estudiantes al diseño de una solución educativa

Mirea, Corina-Marina, Răzvan Bologa, Andrei Toma, Antonio Clim, Dimitrie-Daniel Plăcintă, and Andrei Bobocea. 2025. «Transforming Learning with Generative AI: From Student Perceptions to the Design of an Educational Solution» Applied Sciences 15, no. 10: 5785. https://doi.org/10.3390/app15105785

Se explora cómo la inteligencia artificial generativa, específicamente herramientas como ChatGPT-3.5 y ChatGPT-4, está transformando el proceso de aprendizaje desde la perspectiva de los estudiantes hasta el diseño de soluciones educativas adaptativas.

El estudio se centra en comprender cómo los estudiantes perciben el uso de herramientas de IA generativa en su proceso de aprendizaje y cómo estas herramientas pueden integrarse en sistemas educativos adaptativos para mejorar los resultados académicos.

Los investigadores realizaron una encuesta entre estudiantes para recopilar datos sobre sus experiencias y percepciones al utilizar ChatGPT en sus estudios. Además, analizaron arquitecturas de plataformas de aprendizaje existentes para proponer una nueva arquitectura de sistema de aprendizaje adaptativo que incorpore IA generativa.

El objetivo principal del estudio es doble: por un lado, evaluar cómo los estudiantes perciben el uso de herramientas de IA generativa en su proceso de aprendizaje; por otro, diseñar una arquitectura de sistema de aprendizaje adaptativo que aproveche estas herramientas para crear entornos educativos más eficaces. La investigación parte de un enfoque empírico basado en encuestas a estudiantes universitarios, complementado con un análisis técnico de plataformas de aprendizaje digital existentes. Con base en estos dos pilares —la percepción de los usuarios y el estado del arte tecnológico— los autores desarrollan una propuesta concreta de solución educativa basada en IA.

Los resultados de la encuesta reflejan que una mayoría significativa de estudiantes percibe beneficios concretos en el uso de herramientas como ChatGPT. Entre los aspectos más valorados se encuentran la ayuda para la comprensión de conceptos complejos, el apoyo en la redacción de textos y la posibilidad de resolver dudas de manera inmediata y personalizada. Muchos estudiantes afirmaron que estas interacciones habían tenido un efecto positivo en su rendimiento académico.

También se identificaron algunos riesgos y desafíos, como la dependencia excesiva de la IA, la posibilidad de recibir información incorrecta o sesgada y la disminución del pensamiento crítico si no se usan las herramientas de forma consciente y reflexiva. No obstante, los estudiantes demostraron una actitud crítica y madura, reconociendo que la IA es una herramienta de apoyo y no un sustituto del aprendizaje activo.

A partir de los hallazgos, los autores proponen una arquitectura de sistema de aprendizaje adaptativo que integra IA generativa como núcleo funcional. Esta arquitectura se basa en varios módulos: gestión del conocimiento, personalización del aprendizaje, interacción con el usuario, seguimiento del progreso, evaluación formativa y retroalimentación continua. La IA generativa se utiliza principalmente para generar contenidos personalizados, explicar conceptos según el nivel del estudiante, ofrecer ejercicios prácticos y simular escenarios de aprendizaje.

El sistema está diseñado para aprender del comportamiento y las respuestas del estudiante, adaptándose dinámicamente a sus necesidades, intereses y ritmo de aprendizaje. Esto permite una experiencia educativa más personalizada, motivadora y eficaz. Además, el modelo considera la necesidad de incorporar mecanismos éticos y de verificación de la información generada por la IA.

Guía del estudiante sobre inteligencia artificial

AAC&U (American Association of Colleges and Universities). 2025. «New Student Guide to Artificial Intelligence Provides Expanded Resources for Navigating College in the AI Age.» AAC&U, May 6, 2025.

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La Asociación Estadounidense de Universidades y Colegios (AAC&U) y la Universidad de Elon han publicado la segunda entrega de la serie Student Guide to Artificial Intelligence. Al igual que la primera edición, este recurso es gratuito y está disponible para estudiantes e instituciones a través de su sitio web y el de la AAC&U.

La nueva guía está diseñada para ayudar a los estudiantes a prepararse para el uso de la IA en sus estudios. Está organizada en torno a cinco competencias clave:

  • Investigación, recopilación de información y resumen
  • Escritura
  • Trabajo creativo
  • Análisis de datos y números
  • Apoyo al estudio y al aprendizaje

Además, incluye capítulos dedicados a la integridad académica, la ética de la IA, la planificación profesional y la creación de un portafolio con proyectos asistidos por IA.

El contenido fue desarrollado con la colaboración de expertos en inteligencia artificial y profesores universitarios de 14 países, incluidos Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Japón y Venezuela, así como con aportaciones de estudiantes y usuarios de la primera edición.

El impacto de la inteligencia artificial generativa en el periodismo: relaciones entre plataformas y editores según el informe Journalism Zero

Brown, Peter, y Klaudia Jaźwińska. 2025. Journalism Zero: How Platforms and Publishers Are Navigating AI. Tow Center for Digital Journalism, Columbia Journalism School. https://towcenter.columbia.edu/sites/towcenter.columbia.edu/files/content/Journalism%20Zero_%20How%20Platforms%20and%20Publishers%20are%20Navigating%20AI.pdf.

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La inteligencia artificial generativa está reconfigurando las relaciones entre las plataformas tecnológicas y los medios de comunicación.

Este documento se enmarca dentro de una línea de investigación que el Tow Center lleva desarrollando desde 2015, la cual ya había señalado en 2019, en su informe “The End of an Era”, que la estrategia dominante en la era de las redes sociales —la de depender de plataformas como Facebook, Twitter o Google para llegar a las audiencias— había sido errónea para el periodismo.

Con la llegada de ChatGPT y otras herramientas de IA generativa, se marca un nuevo punto de inflexión en esta relación. El informe destaca que estas tecnologías se están integrando en el periodismo de múltiples maneras. Por un lado, están siendo usadas en tareas internas y de apoyo, como el análisis de grandes volúmenes de datos, la generación de titulares y resúmenes, la traducción de contenidos, la adaptación de formatos o la redacción de informes y publicaciones para redes sociales. Este uso, aunque significativo, no es el foco principal del estudio.

El núcleo del informe se centra más bien en una cuestión polémica y estructural: el uso de contenido periodístico ya publicado —sin autorización— para entrenar los modelos de lenguaje que dan vida a estas herramientas. Un ejemplo destacado es el del periódico The New York Times, cuyo contenido representó un 1,2 % de una versión recreada del conjunto de datos que entrenó ChatGPT-2. Los modelos generativos como Perplexity prometen ofrecer respuestas instantáneas con fuentes citadas, sin necesidad de que el usuario acceda a las páginas originales, lo que mina los modelos de negocio de los medios al reducir el tráfico hacia sus sitios web.

Esta dinámica representa un giro sustancial respecto a la era de las redes sociales. Si bien en esa etapa las plataformas dependían del contenido de los medios para atraer usuarios —y los medios esperaban obtener a cambio visitas y visibilidad—, en esta nueva era las plataformas usan los contenidos periodísticos directamente como materia prima para entrenar sus modelos y, posteriormente, los integran en productos que muchas veces sustituyen la visita directa a los medios.

El informe señala que las compañías tecnológicas necesitan datos verificados y confiables para entrenar sus modelos, y que el periodismo profesional cumple perfectamente con ese requisito. Jessica Lessin, fundadora de The Information, lo resume con contundencia: “Resulta que las noticias precisas y bien escritas son una de las fuentes más valiosas para estos modelos, que han estado absorbiendo la producción intelectual humana sin permiso”.

El último gran desafío de los agentes de IA: la autorización para actuar por nosotros

Rosenbush, Steven. 2025.AI Agents Face One Last, Big Obstacle.The Wall Street Journal, May 17, 2025. https://www.wsj.com/articles/ai-agents-face-one-last-big-obstacle-ef3ea7f5

¿Pueden los agentes de IA reservar un vuelo por ti?. Aún no. El desarrollo de agentes de inteligencia artificial (IA) capaces de realizar tareas complejas en nombre de los usuarios está avanzando rápidamente, pero aún enfrenta un gran obstáculo: obtener permisos para actuar.

Aunque los modelos de lenguaje actuales (LLM, por sus siglas en inglés) son suficientemente potentes para llevar a cabo una amplia gama de funciones, su utilidad depende cada vez más de su capacidad para conectarse con herramientas externas como aplicaciones, sitios web y APIs. Esta conexión es esencial para que los agentes puedan realizar tareas del mundo real, como reservar un vuelo, pedir un Uber o gestionar el correo electrónico.

Un ejemplo que ilustra el potencial de estos agentes fue presentado en una conferencia de Apple, donde se imaginó a Siri realizando una serie de acciones encadenadas: consultar el estado de un vuelo a partir de un correo electrónico, revisar mensajes de texto para conocer los planes de comida con una persona, y calcular el tiempo necesario para llegar del aeropuerto al restaurante. Sin embargo, para que este tipo de asistentes funcione realmente, es imprescindible resolver cómo otorgarles autorización para acceder de forma segura a cuentas personales y datos sensibles. Los humanos usan contraseñas o reconocimiento biométrico, pero los agentes de IA requieren métodos distintos, ya que actúan como intermediarios.

Uno de los líderes en abordar este desafío es Alex Salazar, CEO de la startup Arcade.dev. Su empresa, ubicada en el área de San Francisco, está creando herramientas que permiten a los agentes firmar sesiones y obtener permisos de acceso a servicios externos. Arcade.dev ya trabaja con compañías como Shortwave para conectar agentes de correo con plataformas como Notion. En marzo, la empresa consiguió una ronda de financiación de 12 millones de dólares para impulsar este desarrollo, lo que muestra el interés del mercado en este tipo de soluciones.

Una iniciativa destacada en este ámbito fue la introducción del Model Context Protocol (MCP) por parte de Anthropic, la empresa detrás del chatbot Claude. Este protocolo busca estandarizar la forma en que los modelos de IA se conectan con herramientas externas, tal como el conector USB-C estandarizó la conexión de dispositivos físicos. Esta estandarización es vista como un paso necesario para que los agentes puedan operar de forma segura y eficiente en distintos entornos digitales.

De cara al futuro, Salazar prevé que, en los próximos dos años, los agentes de IA asumirán tareas cada vez más complejas como redactar correos electrónicos o planificar itinerarios, aunque todavía necesitarán confirmación humana antes de ejecutar acciones. Posteriormente, se espera que empiecen a operar de manera completamente autónoma en tareas de bajo riesgo. Una vez superados los principales desafíos técnicos, se anticipa un cambio radical en la forma en que las personas interactúan con la tecnología, comparable al impacto que tuvo la llegada de las tiendas de aplicaciones en 2008. La aparición de agentes autónomos podría marcar el inicio de una nueva era en la automatización y asistencia digital.

El desarrollo de políticas sobre inteligencia artificial generativa en las universidades británicas

Wilson, Thomas D. 2025. «The Development of Policies on Generative Artificial Intelligence in UK UniversitiesIFLA Journal. https://doi.org/10.1177/03400352251333796

El artículo examina cómo las universidades del Reino Unido han reaccionado ante el auge de la inteligencia artificial generativa (IAg) y cómo están desarrollando políticas para regular su uso en el ámbito académico. En particular, se enfoca en las instituciones del Russell Group, un conjunto de universidades líderes en investigación que han adoptado principios comunes para guiar la integración de estas tecnologías.

El artículo analiza en profundidad cómo las universidades del Reino Unido están respondiendo al auge de la inteligencia artificial generativa (IAg) —como ChatGPT, Claude, Copilot, entre otras— y cómo esta tecnología está reconfigurando la educación superior. En particular, se centra en la forma en que las instituciones académicas, y más concretamente las pertenecientes al Russell Group (grupo de élite de universidades centradas en la investigación), han comenzado a desarrollar políticas formales para regular y aprovechar el uso de estas herramientas. El trabajo también incluye un examen comparativo con instituciones que no pertenecen al grupo y que enfrentan mayores retos para implementar marcos normativos debido a la falta de recursos.

La expansión de la IAg ha sido rápida, y su impacto en el sector educativo es profundo. Su adopción ha generado oportunidades pedagógicas —como personalización del aprendizaje, apoyo a estudiantes con necesidades especiales, mejora de la escritura académica y eficiencia en la retroalimentación docente—, pero también preocupaciones críticas:

  • Plagio y trampas asistidas por IA
  • Transformación de la evaluación
  • Brechas en la equidad digital
  • Necesidad de formación docente
  • Cambios en la naturaleza de la autoría y la originalidad académica

El estudio de Wilson toma como punto de partida la declaración de principios publicada por el Russell Group en 2023, donde se establecieron cinco ejes para la incorporación de la IAg en las universidades:

  1. Fomentar la alfabetización en IA entre el personal y el alumnado.
  2. Equipar al profesorado para acompañar a los estudiantes en el uso responsable de la tecnología.
  3. Revisar modelos de evaluación para mantener la integridad sin limitar el aprendizaje innovador.
  4. Preservar el rigor académico y la ética en la producción de conocimiento.
  5. Colaborar entre instituciones para compartir prácticas efectivas.

El artículo identifica variaciones sustanciales en la adopción e implementación de estas políticas, incluso entre las universidades del Russell Group. Algunas han creado marcos institucionales completos, con líneas claras sobre:

  • Qué usos de la IAg están permitidos o prohibidos.
  • Cómo citar contenido generado por IA.
  • Qué procedimientos aplicar en casos de mala praxis.
  • Cómo adaptar tareas evaluativas para reducir el riesgo de trampa.

Otras, sin embargo, aún están en etapas incipientes de desarrollo normativo, limitándose a recomendaciones generales o esperando una posición nacional más consolidada.

En universidades fuera del Russell Group, se observa una mayor dificultad para articular políticas, debido a la falta de recursos técnicos, de personal capacitado y de liderazgo en el tema. Esto puede generar desigualdades entre instituciones en términos de preparación ante los desafíos éticos y prácticos de la IAg.