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Perspectivas de los estudiantes sobre los beneficios y riesgos de la inteligencia artificial en la educación

Pitts, Griffin, Viktoria Marcus, y Sanaz Motamedi. “Student Perspectives on the Benefits and Risks of AI in Education.” arXiv, 2025. https://arxiv.org/abs/2505.02198v2

Se ofrece una visión detallada sobre cómo perciben los estudiantes universitarios el uso de chatbots de inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo. Basado en una encuesta a 262 estudiantes de grado en una universidad pública estadounidense de gran tamaño, el estudio busca comprender no solo los aspectos positivos que los alumnos asocian con estas tecnologías, sino también sus inquietudes y temores respecto a su integración en el proceso de aprendizaje.

Entre los beneficios más valorados, los estudiantes resaltaron que los chatbots facilitan el estudio mediante un apoyo constante, ofreciendo respuestas rápidas y retroalimentación inmediata, lo que les permite aclarar dudas al instante y avanzar en su formación sin depender exclusivamente de la disponibilidad de profesores o tutores. También reconocieron que estas herramientas pueden complementar la instrucción tradicional, proporcionando explicaciones accesibles y ayudando a reforzar conceptos clave. Asimismo, valoran la posibilidad de acceder a información de manera ágil y en formatos variados, lo que les permite adaptar el aprendizaje a sus ritmos y estilos personales.

Sin embargo, el estudio también expone preocupaciones profundas que los estudiantes tienen sobre los riesgos y limitaciones de la IA en educación. Entre ellas, destaca la amenaza a la integridad académica, ya que temen que el uso de IA para generar trabajos o respuestas pueda fomentar el plagio y dificultar la evaluación justa del esfuerzo individual. Además, existe la preocupación de que la dependencia excesiva de estas herramientas pueda erosionar habilidades esenciales como el pensamiento crítico, el análisis profundo y la resolución creativa de problemas, capacidades que son fundamentales para el desarrollo académico y profesional. La fiabilidad de las respuestas generadas por los chatbots también es cuestionada, pues los estudiantes advierten que la IA puede ofrecer información inexacta o incompleta, lo que podría inducir a errores en el aprendizaje.

Los aspectos éticos también aparecen como una dimensión clave en la percepción estudiantil. Los alumnos expresan inquietudes relacionadas con la privacidad de sus datos, la posibilidad de sesgos algorítmicos que reproduzcan desigualdades o prejuicios, y el impacto ambiental asociado al alto consumo energético que requiere el entrenamiento y funcionamiento de estos sistemas. Finalmente, subrayan la importancia de mantener un componente humano en la educación, valorando la interacción personal, el juicio y la empatía que los docentes aportan, aspectos que consideran irremplazables por la inteligencia artificial.

Un tema particularmente delicado es la dificultad para distinguir entre trabajos realizados por estudiantes y aquellos generados total o parcialmente por IA, lo que genera incertidumbre sobre cómo evaluar la autoría y la autenticidad académica. Existe el temor de que trabajos legítimos puedan ser erróneamente señalados como producidos por IA, con consecuencias negativas para los estudiantes.

Ante estas complejas realidades, el artículo recomienda que las instituciones educativas desarrollen políticas claras y transparentes sobre el uso de IA, definiendo límites y condiciones que fomenten un empleo responsable y ético de estas tecnologías. Además, sugiere que se promueva una alfabetización digital sólida entre estudiantes y docentes para que comprendan las capacidades, limitaciones y riesgos de la IA, y puedan integrarla como una herramienta complementaria en su proceso de aprendizaje. Solo así se podrá maximizar el potencial de la inteligencia artificial para enriquecer la educación, garantizando al mismo tiempo la calidad, la equidad y la integridad del entorno académico.

Pros y contras

Pros:

  • Apoyo al estudio: La IA proporciona ayuda constante y personalizada, facilitando la comprensión de conceptos complejos.
  • Retroalimentación inmediata: Los chatbots responden al instante, lo que acelera el proceso de aprendizaje y resolución de dudas.
  • Capacidades instructivas: La IA complementa la enseñanza tradicional con explicaciones claras y adaptadas.
  • Acceso ágil a la información: Permite a los estudiantes encontrar rápidamente datos y recursos útiles.
  • Flexibilidad: Los estudiantes pueden aprender a su propio ritmo y según sus necesidades.

Contras:

  • Riesgo para la integridad académica: Posibilidad de plagio o trabajos generados por IA que dificultan la evaluación justa.
  • Pérdida de habilidades críticas: Dependencia excesiva que puede afectar el desarrollo del pensamiento crítico y creativo.
  • Fiabilidad cuestionable: La IA puede generar respuestas inexactas o incompletas, afectando el aprendizaje.
  • Cuestiones éticas: Problemas relacionados con la privacidad de datos, sesgos algorítmicos y el impacto ambiental.
  • Dificultad para distinguir autorías: Complica la identificación de trabajos auténticos frente a los generados por IA.
  • Necesidad de mantener el componente humano: La interacción y juicio de docentes siguen siendo esenciales y no reemplazables.

Políticas sobre el uso de la inteligencia artificial generativa (IA Gen) en la enseñanza superior

EDUCAUSE. 2025. “In the Room Where It Happens: Generative AI Policy Creation in Higher Education.” EDUCAUSE Review, May 7, 2025. https://er.educause.edu/articles/2025/5/in-the-room-where-it-happens-generative-ai-policy-creation-in-higher-education

Se analiza el modo en que las universidades están respondiendo al auge de la inteligencia artificial generativa (IA Gen) mediante la creación de políticas institucionales. A medida que herramientas como ChatGPT, Copilot o Bard se integran en la vida académica, las instituciones enfrentan el reto de formular directrices claras, responsables y equitativas sobre su uso.

Según datos del estudio EDUCAUSE AI Landscape 2025, menos del 40 % de las universidades encuestadas han desarrollado políticas específicas relacionadas con el uso aceptable de estas herramientas. Esto refleja una desconexión entre el crecimiento del uso de la IA y la gobernanza que debería acompañarlo.

Una de las principales preocupaciones que aborda el artículo es que muchas de las conversaciones sobre IA generativa ocurren de forma fragmentada dentro de las instituciones. Los debates se dan por separado en unidades como servicios de TI, bibliotecas, centros de enseñanza y aprendizaje, oficinas de accesibilidad o departamentos académicos, sin una coordinación transversal. Esta falta de conexión impide un enfoque coherente y compartido sobre cómo incorporar la IA en la docencia, la investigación, la administración y los servicios al estudiante. Además, al tratarse de un fenómeno que impacta de forma transversal, la ausencia de colaboración puede generar vacíos normativos o inconsistencias en su aplicación.

El artículo hace una llamada a crear “espacios comunes” donde confluyan las distintas voces de la comunidad universitaria, desde estudiantes y profesorado hasta personal técnico y administrativo. Sostiene que incluir una diversidad de perspectivas en la creación de políticas no solo promueve un enfoque más justo y reflexivo, sino que también fortalece el sentido de pertenencia institucional. Esta participación amplia y deliberativa puede contribuir a identificar riesgos éticos, brechas en el acceso o preocupaciones sobre privacidad que de otro modo podrían quedar fuera del debate.

Asimismo, se subraya la importancia de fomentar una cultura institucional basada en la colaboración y la transparencia, en lugar de limitarse a imponer normas desde arriba. El desarrollo de políticas inclusivas, señala el texto, es un proceso tanto técnico como cultural. Se trata de alinear la gobernanza tecnológica con los valores educativos y sociales de la institución, garantizando que la IA generativa se utilice de manera responsable, creativa y crítica.

En conclusión, el artículo propone que la formulación de políticas sobre IA en la educación superior debe hacerse «en la sala donde ocurre», es decir, en espacios reales de deliberación colectiva, abiertos a todas las voces. Solo así será posible construir un marco normativo robusto y alineado con los desafíos actuales de la enseñanza, la equidad y la transformación digital en las universidades.

Kling AI puede crear videos impresionantes con inteligencia artificial en segundos

KlingAI

Kling AI es una herramienta de generación de videos mediante inteligencia artificial que está ganando mucha popularidad por su capacidad de crear videos fluidos y realistas a partir de diferentes entradas, ya sea texto o imágenes. Actualmente, la herramienta funciona con su modelo avanzado Kling 2.0 Master, que ofrece resultados de alta calidad y múltiples opciones creativas.

Kling AI es un software que permite generar videos utilizando técnicas avanzadas de inteligencia artificial. Al igual que otras herramientas similares (como Sora), ofrece la posibilidad de crear videos animados a partir de textos o imágenes, además de editar videos ya existentes con funciones especiales.

Al acceder a Kling, el usuario se encuentra con un panel de control con varias opciones. En la barra lateral izquierda se pueden explorar videos creados por otros usuarios, revisar los propios proyectos y modificar configuraciones. El área más importante es la de generación con IA, donde se puede elegir entre crear imágenes, editarlas, producir videos o generar sonidos.

Esta función es probablemente la más fácil para empezar. El usuario escribe una descripción o prompt tan detallado como quiera, y Kling genera un video basado en esa descripción. Además, incorpora presets que ayudan con ideas para prompts, como “Una mujer mira a la cámara y se pasa la mano por el cabello” o “Un cachorro leyendo un libro en una cafetería”. También permite agregar “prompts negativos” para eliminar elementos no deseados del video. Con solo ingresar el texto y hacer clic en generar, se obtiene el video inicial que luego se puede modificar.

Para aquellos que quieran animar memes u otras imágenes, Kling ofrece una función para transformar imágenes estáticas en videos animados. Puedes usar imágenes predefinidas o subir las tuyas propias, combinando con prompts para ajustar la animación y eliminando elementos no deseados con los prompts negativos.

Mult-Elements es una función avanzada que permite subir una imagen o video para luego modificar elementos específicos dentro de ellos. Por ejemplo, se puede insertar digitalmente a alguien que no estaba presente en un video familiar, eliminar a personas no deseadas que aparecen en el fondo o reemplazar objetos dentro de la escena. Kling facilita esta tarea generando automáticamente los prompts necesarios para estas modificaciones, y permite obtener hasta cuatro resultados diferentes por cada edición.

Los videos creados con Kling 2.0 suelen ser detallados y con bastante movimiento. Sin embargo, la calidad puede variar dependiendo de la complejidad del prompt. La recomendación es centrarse en una idea clara para evitar resultados confusos. Usar una foto clara como base o un sujeto bien definido en el texto mejora notablemente la calidad del video generado.

Kling ofrece diferentes planes de suscripción. La versión más económica cuesta 10 dólares al mes e incluye eliminación de marcas de agua y créditos para videos cortos (hasta 10 segundos). El siguiente nivel cuesta 37 dólares al mes y ofrece mayor control y calidad hasta Full HD. Finalmente, el plan Premier cuesta 92 dólares al mes y brinda créditos adicionales y funciones avanzadas.

También hay una versión gratuita disponible, pero con acceso limitado a créditos y sin acceso al modelo más reciente.

Los usos más comunes de la inteligencia artificial están relacionados con el apoyo emocional y personal

Visual Capitalist. «Ranked: All the Things People Use AI for in 2025Visual Capitalist, April 23, 2025. https://www.visualcapitalist.com/ranked-all-the-things-people-use-ai-for-in-2025/.

En 2025, el uso de la inteligencia artificial (IA) ha experimentado una transformación significativa, enfocándose principalmente en el apoyo emocional y personal. Según un análisis de Marc Zao-Sanders para Harvard Business Review, visualizado por Visual Capitalist, las tres principales aplicaciones de la IA son la terapia y compañía, la organización de la vida y la búsqueda de propósito personal. Este cambio refleja una tendencia hacia la utilización de la IA para gestionar emociones y aspectos personales de la vida cotidiana.

Además de estas aplicaciones, la IA sigue siendo ampliamente utilizada en la creación de contenido, el aprendizaje y la creatividad. Sin embargo, se ha observado una disminución en el uso de la IA para búsquedas específicas, posiblemente debido a la integración de herramientas como Gemini en motores de búsqueda como Google.

El uso de la IA en el ámbito de la salud mental ha surgido como una solución viable ante la falta de recursos en este sector y la creciente epidemia de soledad. La IA se ha mostrado útil en la enseñanza de técnicas de atención plena y terapia cognitivo-conductual. No obstante, existen preocupaciones sobre el reemplazo de las relaciones humanas reales por interacciones con la IA, lo que podría exacerbar la soledad.

Este panorama destaca la necesidad de un enfoque equilibrado en la integración de la IA en aspectos personales y emocionales, asegurando que complemente, y no reemplace, las interacciones humanas esenciales.

Estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad 2025

Brennan, Kate, Amba Kak y Sarah Myers West. Artificial Power: AI Now 2025 Landscape. AI Now Institute, 3 de junio de 2025. https://ainowinstitute.org/wp-content/uploads/2025/06/FINAL-20250602_AINowLandscapeReport_Full.pdf

El informe Artificial Power: AI Now 2025 Landscape Report, publicado el 3 de junio de 2025 por el AI Now Institute, ofrece un análisis crítico sobre el estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad. El documento destaca cómo las grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, Amazon, Google y Meta, han consolidado un poder significativo que influye en diversos aspectos de la vida pública.

El documento subraya cómo las principales empresas tecnológicas —Microsoft, Amazon, Google y Meta— han acumulado un poder significativo, no solo en términos económicos, sino también en su capacidad para influir en las políticas públicas, en la investigación académica y en la vida cotidiana. Esta concentración de poder plantea serias preocupaciones sobre la rendición de cuentas, la equidad y la capacidad de los gobiernos para regular de forma eficaz estas tecnologías.

Uno de los aspectos más destacados del informe es su crítica a las narrativas dominantes sobre la inteligencia artificial. En particular, cuestiona los discursos en torno a la inteligencia artificial general (AGI) y la supuesta «carrera armamentista» global en IA. El informe sostiene que estos relatos tienden a desviar la atención del impacto real que los sistemas actuales de IA están teniendo sobre el trabajo, la economía y la estructura social. En lugar de enfocarse en escenarios hipotéticos, el informe propone centrar los esfuerzos en abordar los problemas concretos que ya están afectando a millones de personas.

El impacto de la IA en el mundo laboral es otro de los temas centrales. Según el informe, la automatización impulsada por la IA está provocando una reestructuración del empleo que afecta especialmente a los trabajadores en condiciones precarias. Aunque a menudo se prometen mejoras en eficiencia y productividad, los beneficios no se reparten equitativamente y los trabajadores rara vez tienen voz en los procesos de toma de decisiones relacionados con la introducción de estas tecnologías. Esta asimetría contribuye a reforzar las desigualdades existentes y a erosionar derechos laborales fundamentales.

Ante este panorama, el AI Now Institute propone una serie de recomendaciones clave. Entre ellas, destaca la necesidad de implementar políticas que frenen la concentración del poder corporativo, fomenten la competencia y garanticen el acceso equitativo a los recursos tecnológicos. También subraya la urgencia de fortalecer los derechos laborales, dando mayor participación a los trabajadores en la gobernanza tecnológica. Finalmente, aboga por un enfoque regulatorio que priorice la justicia social, integrando consideraciones de equidad, inclusión y sostenibilidad en todas las fases del ciclo de vida de los sistemas de IA.

En conjunto, el informe plantea una llamada de atención clara: para que la inteligencia artificial beneficie realmente a la sociedad, es necesario abordar de forma estructural las dinámicas de poder que hoy dominan su desarrollo y aplicación.

Principales hallazgos del informe

  1. Concentración de poder en Big Tech: El informe señala que estas corporaciones han acumulado una ventaja considerable en términos de datos y capacidad computacional, lo que les permite dominar el desarrollo y la implementación de sistemas de IA. Esta concentración de poder plantea desafíos para la rendición de cuentas y la equidad en la sociedad.
  2. Mitos en torno a la IA: Se critica la narrativa predominante sobre la inteligencia artificial general (AGI) y la carrera armamentista en IA, argumentando que estas ideas desvían la atención de los problemas reales y urgentes relacionados con la tecnología actual.
  3. Impacto en el trabajo y la economía: El documento destaca cómo la automatización impulsada por la IA está afectando negativamente a los trabajadores, especialmente a aquellos en roles precarizados, y cómo las promesas de eficiencia a menudo no se traducen en beneficios equitativos para la sociedad en general.
  4. Necesidad de regulación efectiva: El informe aboga por una regulación que no solo se centre en la transparencia y la auditoría técnica, sino que también considere el contexto social y político en el que operan los sistemas de IA.

Integración de la IA en la educación: una mirada crítica, pedagógica y estratégica a las instituciones educativas

Ortiz Contreras, Marcelo. Integración de la IA en la educación: una mirada crítica, pedagógica y estratégica a las instituciones educativas, 2024

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La integración de la IA en la educación requiere una visión ética, compromiso institucional y seguimiento especializado. Solo una aproximación estratégica y crítica puede asegurar que la IA impulse la innovación, la equidad y el desarrollo del pensamiento crítico, evitando riesgos de fragmentación y pérdida del sentido educativo.

El documento presenta un análisis crítico y estratégico sobre la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo, enfatizando que este proceso debe ser reflexivo, responsable y bien estructurado. Se advierte sobre los riesgos de una adopción improvisada, que puede aumentar las desigualdades, debilitar el pensamiento crítico de los estudiantes y poner en riesgo la integridad académica.

Se destaca que el uso indiscriminado de la IA puede reducir la participación activa del alumnado, fomentar respuestas rápidas en lugar de aprendizajes profundos y facilitar el plagio. Además, el exceso de dependencia tecnológica puede provocar una “descarga cognitiva”, donde los estudiantes delegan en la IA tareas intelectuales que deberían desarrollar por sí mismos, perdiendo habilidades de análisis y reflexión.

La propagación de desinformación es otro problema importante, especialmente si los alumnos no están capacitados para validar fuentes y detectar sesgos. Por ello, la educación crítica y la alfabetización digital se presentan como competencias fundamentales para formar ciudadanos capaces de enfrentar estos desafíos.

Los docentes enfrentan el reto de actualizarse constantemente, redefinir su rol como mediadores del conocimiento y adaptar las evaluaciones para distinguir entre aprendizajes auténticos y un uso superficial de la IA. Sin embargo, la falta de formación adecuada y el apoyo institucional pueden generar resistencia y ansiedad ante estas tecnologías.

Por último, se señala que la responsabilidad no debe recaer solo en los profesores. Las instituciones educativas deben asumir un papel activo, creando políticas claras, garantizando el acceso equitativo a la tecnología y protegiendo los datos de la comunidad escolar. La ausencia de una estrategia institucional coherente puede generar desconfianza y respuestas desiguales que perjudican el proyecto educativo.

OpenAI lanza World para verificar la identidad humana mediante el escaneo de iris y rostro a cambio de criptomonedas

Davis, Vicki. “How Do We Know Who’s Human? A New Tech Raises Big Questions.” 10 Minute Teacher Podcast, 3 de mayo de 2025. Podcast de audio. https://www.coolcatteacher.com/e898/

El 1 de mayo de 2025, Sam Altman (CEO de OpenAI y cofundador de este proyecto) lanzó oficialmente en Estados Unidos el programa World, anteriormente conocido como Worldcoin. Este proyecto consiste en instalar centros en seis ciudades estadounidenses (Los Ángeles, San Francisco, Atlanta, Nashville, Miami y Austin) donde se escanean los iris y rostros de las personas mediante dispositivos impulsados por inteligencia artificial.

A cambio del escaneo, se otorga a los usuarios una World ID, una especie de documento digital de identidad, junto con una pequeña cantidad de criptomonedas. Aunque puede parecer un incentivo atractivo, esta propuesta plantea cuestiones profundas sobre la privacidad, la ética digital y el uso de datos biométricos.

Davis explica que esta tecnología responde a tres necesidades emergentes: combatir el fraude de identidad (especialmente ante el auge de las deepfakes y las identidades sintéticas generadas por IA), verificar la edad para proteger a menores en línea (un campo en el que ya se están aplicando soluciones biométricas en países como Francia y Alemania) y garantizar que las personas que interactúan en sitios como Match.com sean reales. Esto último ha llevado a sospechas sobre por qué empresas como VISA o Match Group están involucradas en el proyecto. La autora subraya que detrás del discurso de anonimato de World hay una contradicción fundamental: si se requiere vincular una identidad digital a un perfil para eliminar fraudes, esa identidad ya no es verdaderamente anónima

Para la autora, este tema es una excelente oportunidad educativa. Plantea que la cobertura de esta noticia es un caso perfecto para enseñar alfabetización mediática, ya que existen versiones muy distintas del mismo hecho: algunos medios lo celebran como una forma de obtener criptomonedas fácilmente, mientras otros alertan sobre los riesgos para la privacidad. Davis invita a docentes, padres y estudiantes a reflexionar sobre la fiabilidad de las fuentes, los sesgos informativos y los intereses de las empresas tecnológicas. También propone usar un cartel y un documento descargable con preguntas críticas como herramientas didácticas para fomentar debates en el aula.

Davis es muy crítica con la forma en que muchas empresas, especialmente las tecnológicas, gestionan nuestros datos. Recuerda que “si algo es gratis, probablemente el producto eres tú”, y cita casos como el escaneo ocular en apps educativas, la recopilación de datos incluso en modo incógnito por parte de Google (que afronta una demanda multimillonaria) y el uso no ético del reconocimiento facial. A pesar de que World promete anonimato, su integración con empresas de citas y bancos plantea serias dudas sobre el control y uso de los datos biométricos. Además, solo el 24% de los estadounidenses confían en que las compañías tecnológicas usen sus datos de forma ética, y un 77% desconfía de los líderes de redes sociales, según encuestas citadas por la autora.

Este tipo de tecnologías y debates requieren una formación crítica que solo la educación puede ofrecer. Rechaza la idea de que la inteligencia artificial pueda sustituir la capacidad de análisis humano, y denuncia que quienes afirman no necesitar más educación porque “ChatGPT lo sabe todo” simplemente no entienden cómo funciona la IA ni por qué es peligrosa una confianza ciega en ella. En su opinión, el profesorado sigue siendo imprescindible para formar ciudadanos conscientes y capaces de pensar críticamente.

Investigación sobre Inteligencia Artificial en Bibliotecas

Wang, Meiping, y Zongliang Xia. 2025. «Research on Artificial Intelligence in Libraries». En Proceedings of the 2025 3rd International Conference on Communication Networks and Machine Learning, 519-26. CNML ’25. New York, NY, USA: Association for Computing Machinery. https://doi.org/10.1145/3728199.3728285.

Se prevé que la inteligencia artificial (IA) desempeñe un papel cada vez más importante en los servicios bibliotecarios, lo que obliga a bibliotecas y bibliotecarios a mantenerse al día con sus avances, adoptarla y adaptarse en consecuencia. Para lograrlo, es fundamental que los responsables de bibliotecas y los propios bibliotecarios profundicen en su conocimiento de la IA y estén preparados para integrarla de forma eficaz en su labor.

La aparición de ChatGPT ha impulsado debates sobre los efectos de la inteligencia artificial (IA) y el papel de iniciativas de acceso abierto y ciencia abierta. Aplicaciones como ChatGPT, basadas en modelos de lenguaje extensos (LLM), se han popularizado rápidamente. Además de su uso generalizado, la IA está integrándose en la recuperación de información, la programación y herramientas académicas como Elicit o Semantic Scholar. Este fenómeno ha llevado a que profesores busquen apoyo en bibliotecarios para mejorar la alfabetización en IA y fomentar debates en el aula, especialmente sobre cómo la IA afecta la búsqueda bibliográfica y las prácticas de citación.

No obstante, el uso de la IA plantea desafíos: inexactitudes, sesgos, problemas éticos y ambientales. Algunas bibliotecas académicas han empezado a abordarlos mediante espacios de investigación, aplicaciones para clasificación de imágenes y mejora de metadatos. Al mismo tiempo, se impulsa la pedagogía abierta, animando a los estudiantes a crear recursos educativos abiertos (OER).

La IA se presenta como solución ante los retos presupuestarios y de personal que enfrentan las bibliotecas. Su implementación efectiva requiere colaboración entre investigadores, responsables políticos y bibliotecarios. Herramientas como Google Cloud Vision o Unpaywall demuestran cómo la IA ya está mejorando servicios bibliotecarios.

Sin embargo, existe una brecha entre países desarrollados y en vías de desarrollo en cuanto a adopción de IA. Mientras bibliotecas de países como India han comenzado a usar estanterías inteligentes o reconocimiento óptico de caracteres, otras, como las africanas o nigerianas, enfrentan barreras financieras, falta de formación y recursos.

La IA también revoluciona los servicios de circulación, referencia y catalogación. Aunque hay preocupación sobre la sustitución de empleos, muchos profesionales no lo ven como una amenaza. Se destaca la necesidad de que las bibliotecas promuevan la comprensión del valor de la IA y generen estrategias de sensibilización.

Además, la IA puede mejorar la experiencia del usuario mediante la personalización de búsquedas, sistemas de recomendación y la automatización de tareas tediosas. El aprendizaje profundo (deep learning) y la minería de datos permiten optimizar el uso de los recursos y entender mejor los patrones de uso.

La integración de la inteligencia artificial en los servicios bibliotecarios

Este apartado analiza aplicaciones concretas de la inteligencia artificial (IA) en el entorno de las bibliotecas universitarias.

1. Aplicación de la IA en los sistemas de recuperación de información

Los buscadores actuales han mejorado, pero muchos usuarios aún tienen dificultades para encontrar información relevante o acceder a bases de datos especializadas. En las bibliotecas universitarias, la incorporación de IA puede facilitar estas búsquedas. Sin embargo, aún existen desafíos técnicos, como la falta de comprensión del lenguaje natural, problemas en la adquisición del conocimiento y en su representación, lo que limita la efectividad de estos sistemas.

2. Servicios de referencia impulsados por IA

La IA puede optimizar los servicios de referencia, catalogación y organización de materiales. En países desarrollados, el uso de IA en estos servicios está creciendo, mientras que en África y Asia la adopción sigue siendo escasa. Los chatbots permiten responder consultas básicas, liberando al personal para enfocarse en necesidades más complejas. Sin embargo, existen obstáculos como la falta de recursos para formación y financiación, así como preocupaciones por la posible pérdida de empleos y fallos técnicos.

3. IA en la educación e investigación en bibliotecas universitarias

Herramientas como Yewno Discover, Grammarly y especialmente ChatGPT están revolucionando el apoyo a estudiantes e investigadores. ChatGPT facilita la búsqueda de información, asistencia en redacción, catalogación y navegación por recursos. No obstante, presenta desafíos: puede generar contenido sesgado o erróneo, errores de citas, y plantea preocupaciones éticas (como plagio, privacidad y desinformación). Además, su diseño centrado en el inglés genera barreras culturales y lingüísticas. Se destaca que IA debe ser vista como complemento, no sustituto del personal bibliotecario.

4. Algoritmos aplicados en la inteligencia artificial para bibliotecas

La IA en bibliotecas se basa en algoritmos complejos. Se destacan:

  • Modelos de recomendación personalizada, como el de Zhang Jing, que perfila a los lectores mediante minería de datos.
  • Sistemas de gestión bibliotecaria basados en clustering y big data, que mejoran las recomendaciones y la recuperación de información.

Estos modelos se construyen mediante fórmulas matemáticas específicas que definen similitudes entre usuarios, preferencias lectoras y distribución de recursos.

Finalmente, se presenta un análisis bibliométrico del uso de IA en bibliotecas, que muestra un crecimiento notable, especialmente en países como China. Se concluye que la IA puede transformar profundamente la biblioteconomía, siempre que se acompañe de políticas adecuadas y un enfoque ético y colaborativo.

Conclusiones

La IA ofrece oportunidades emocionantes para innovar y mejorar los servicios en las bibliotecas. No obstante, su integración efectiva y ética requiere estrategias proactivas en formación, elaboración de políticas y apoyo institucional. Sin embargo cuenta con algunos handicaps

  • Falta de formación y conciencia: Una encuesta a bibliotecarios académicos de Canadá y Estados Unidos mostró que, aunque muchos utilizan la IA en su vida personal, casi la mitad no sabe si se está aplicando en sus bibliotecas. Esto pone de manifiesto la necesidad urgente de programas de formación específicos que aborden tanto el potencial como los aspectos éticos de la IA en el ámbito bibliotecario.
  • Integridad académica y el papel del bibliotecario: Los bibliotecarios son figuras clave en la promoción de la integridad académica. Enseñan habilidades de alfabetización informacional, uso ético de la información, gestión de citas y utilización de herramientas antiplagio como Turnitin. Sin embargo, enfrentan retos importantes: falta de formación en IA, ausencia de políticas claras sobre el uso de contenido generado por IA, escasez de personal para controlar los trabajos entregados y escaso apoyo del profesorado. Además, los estudiantes ya están utilizando nuevas herramientas de IA para evitar la detección por Turnitin.

Una encuesta realizada en bibliotecas universitarias reveló que el 98% de los bibliotecarios son conscientes del uso de la IA en servicios bibliotecarios. Muchos creen que su implementación impulsará la innovación y mejorará el acceso a la información. Existe un consenso general sobre la necesidad de aplicar la IA en todas las áreas del trabajo bibliotecario, lo que refleja una visión optimista sobre su potencial transformador.

Dario Amodei, CEO de Anthropic, advierte: si no entendemos cómo “piensa” la IA, no podremos controlarla

Amodei, Dario. “The Urgency of Interpretability.” Dario Amodei (blog). 21 de mayo de 2024. https://www.darioamodei.com/post/the-urgency-of-interpretability

El ensayo “La urgencia de la interpretabilidad” de Dario Amodei, CEO de Anthropic, es una llamada de atención sobre la necesidad crítica y urgente de comprender el funcionamiento interno de los sistemas de inteligencia artificial (IA) avanzados. A medida que estos modelos, especialmente los generativos como los grandes modelos de lenguaje (LLM), se vuelven más poderosos y autónomos, su opacidad representa un riesgo significativo para la seguridad, la gobernanza y la alineación con los valores humanos.

En su texto, Amodei parte de una preocupación central: los sistemas de inteligencia artificial, especialmente los grandes modelos de lenguaje como Claude (de Anthropic) o GPT (de OpenAI), están creciendo a un ritmo acelerado en capacidad y sofisticación, pero no así en transparencia. Esto significa que, aunque estos modelos pueden generar textos altamente coherentes, resolver tareas complejas o incluso programar código, no sabemos realmente cómo lo hacen. Sus «razonamientos», sus objetivos internos y sus procesos de toma de decisiones permanecen en gran parte ocultos incluso para sus propios creadores. Esta característica —la opacidad estructural de las redes neuronales profundas— convierte a estos sistemas en cajas negras: modelos altamente potentes que no podemos auditar, ni predecir completamente.

«Las personas ajenas al sector suelen sorprenderse y alarmarse al descubrir que no comprendemos cómo funcionan nuestras propias creaciones de IA. Y tienen razón en estar preocupados: esta falta de comprensión no tiene precedentes en la historia de la tecnología»

La falta de interpretabilidad no es simplemente una limitación técnica, sino un riesgo existencial. En la medida en que confiamos cada vez más en estas IA para realizar funciones críticas (desde atención médica hasta procesos financieros, desde generación de conocimiento hasta decisiones de seguridad), no poder explicar su funcionamiento significa que tampoco podemos anticipar ni prevenir fallos. La IA podría comportarse de forma no alineada con los valores humanos, y al carecer de herramientas para “leer su mente”, esos errores podrían pasar inadvertidos hasta que sea demasiado tarde.

 «No podemos detener el autobús, pero podemos dirigirlo«

Amodei sostiene que una IA verdaderamente alineada no basta con estar bien entrenada o con tener filtros de seguridad externos. Debemos ser capaces de abrir sus “circuitos internos” y comprender cómo ha llegado a una conclusión determinada, qué objetivos está persiguiendo y si está desarrollando estrategias emergentes, como el engaño o la manipulación. La interpretación, por tanto, no es un lujo ni un ideal ético: es una condición esencial para el control, la supervisión y la gobernanza efectiva de estos sistemas. Para lograrlo, la investigación debe centrarse en métodos que permitan mapear las conexiones neuronales, desentrañar sus representaciones internas y ofrecer explicaciones comprensibles para humanos sobre el “por qué” de cada decisión.

«Los sistemas de IA generativa modernos son opacos de una manera que difiere fundamentalmente del software tradicional. Si un programa de software ordinario hace algo (por ejemplo, un personaje en un videojuego dice una línea de diálogo o mi aplicación de entrega de comida me permite dar propina a mi conductor), hace esas cosas porque un humano las programó específicamente. La IA generativa  no es así en absoluto . Cuando un sistema de IA generativa hace algo, como resumir un documento financiero, no tenemos idea, a un nivel específico o preciso, de por qué toma las decisiones que toma (por qué elige ciertas palabras sobre otras o por qué ocasionalmente comete un error a pesar de que generalmente es preciso)»

A modo de analogía, Amodei compara esta necesidad con los avances en medicina que nos permitieron visualizar el interior del cuerpo humano —por ejemplo, con resonancias magnéticas—. Sin esas herramientas, nuestros diagnósticos serían a ciegas. Algo similar ocurre con la IA: necesitamos instrumentos que nos permitan visualizar qué ocurre en las capas profundas del modelo, en sus pesos y patrones internos. Esa “resonancia magnética” de las redes neuronales es lo que está en juego con la interpretabilidad.

Uno de los aspectos más inquietantes del ensayo es el reconocimiento de que, actualmente, las capacidades de la IA avanzan más rápido que nuestra comprensión de ellas. Ya estamos desarrollando modelos capaces de comportamientos complejos, y sin embargo apenas comenzamos a entender su arquitectura interna. Esta brecha entre poder y entendimiento, según Amodei, es peligrosa: es como construir reactores nucleares sin comprender del todo la física que los gobierna. En algunos casos, la IA ha demostrado “comportamientos emergentes”, es decir, habilidades que no fueron programadas ni anticipadas por sus diseñadores. Estas capacidades surgen de la interacción entre millones de parámetros y datos de entrenamiento, y pueden incluir razonamientos complejos, generación de código, toma de decisiones estratégicas e incluso formas incipientes de “metacognición”. Si no podemos explicar cómo surgen estos comportamientos, tampoco podremos saber si en algún momento serán perjudiciales o si conducirán a formas de autonomía fuera de nuestro control.

Otro eje central del texto es el vínculo entre interpretabilidad y seguridad. Muchos investigadores en el campo de la inteligencia artificial alineada (AI alignment) consideran que el mayor desafío de largo plazo es evitar que una IA avanzada desarrolle objetivos propios que entren en conflicto con los intereses humanos. Pero sin interpretabilidad, no podemos saber si eso ya está ocurriendo. ¿Cómo detectar si una IA ha aprendido a mentir? ¿O si está desarrollando objetivos intermedios no explícitos, como obtener más acceso a recursos computacionales o evitar ser apagada? Estas preguntas no pueden responderse solo observando la salida del modelo (sus respuestas). Se requiere una forma de entender lo que está ocurriendo dentro del sistema, a nivel estructural.

Además, la interpretabilidad no solo es importante para evitar riesgos catastróficos. También lo es para la ética, la transparencia y la responsabilidad. Si una IA toma decisiones que afectan a personas (por ejemplo, en el sistema judicial, en seguros médicos o en procesos de contratación), es imprescindible poder justificar esas decisiones. Sin interpretabilidad, las decisiones de la IA serían arbitrarias y opacas, y socavarían los principios básicos de la justicia y la rendición de cuentas.

En las secciones finales del ensayo, Amodei lanza una advertencia clara: si no invertimos masivamente en investigación sobre interpretabilidad ahora, podemos perder una ventana crítica para controlar y entender la IA antes de que se vuelva demasiado poderosa. Y lo más preocupante, señala, es que esta investigación todavía está infravalorada dentro del campo de la IA, donde la mayor parte de los recursos se destinan a construir modelos cada vez más grandes y potentes, en lugar de desarrollar herramientas para comprenderlos mejor. El autor aboga por un esfuerzo concertado entre laboratorios de investigación, universidades, gobiernos y entidades reguladoras para que la interpretabilidad sea una prioridad al mismo nivel que el rendimiento o la eficiencia computacional.

Lectura aumentada con gafas de realidad aumentada

LBBOnline. 2025. “Singapore’s National Library Board Brings Books to Life with AR Spectacles.” Little Black Book, 28 de mayo. https://lbbonline.com/news/Singapores-National-Library-Board-Brings-Books-to-Life-with-AR-Spectacles

La Junta Nacional de Bibliotecas de Singapur (NLB), en alianza con la empresa tecnológica Snap Inc. y la agencia creativa LePub Singapore, ha desarrollado una experiencia pionera a nivel mundial llamada Lectura Aumentada (Augmented Reading). Este proyecto transforma la manera en que las personas interactúan con los libros al incorporar efectos audiovisuales inmersivos mediante el uso de las gafas de realidad aumentada Snap Spectacles, impulsadas por el sistema Snap OS.

Se trata de una experiencia que combina el acto tradicional de leer con las posibilidades tecnológicas de la realidad aumentada (RA). Mientras el lector lee un libro, las gafas escanean el texto en tiempo real, y gracias al reconocimiento de texto y técnicas de aprendizaje automático, activan una serie de efectos visuales y sonoros relacionados con el contenido.

Así, por ejemplo, mientras leemos, una música ambiental acompaña la narración y ayuda a establecer el tono emocional de cada escena. Las melodías varían según el contexto narrativo, creando una atmósfera que potencia la conexión con la historia. También se incorporan efectos sonoros, como puertas chirriantes, pasos o risas lejanas, que aparecen sincronizados con el contenido del libro. Estos sonidos aportan dramatismo, tensión o calidez, según el momento, y aumentan así la inmersión del lector en la trama. Además, se proyectan elementos visuales complementarios sobre el entorno del lector mediante las gafas de realidad aumentada. Personajes, paisajes o incluso objetos mágicos “salen” del libro y cobran vida ante sus ojos, generando una experiencia envolvente que fusiona lo físico con lo digital. Otra posibilidad es la visualización de objetos virtuales que van apareciendo a lo largo de la historia. El lector puede “recogerlos” mientras avanza en la lectura y compartirlos digitalmente, lo que convierte la experiencia en algo más social, interactivo y personalizable.

En palabras de Stephan Schwarz, director creativo ejecutivo de LePub Singapore, esta tecnología no busca reemplazar la lectura tradicional, sino ofrecer una puerta de entrada emocionante y sensorial al mundo de los libros. El objetivo es fomentar un vínculo emocional más fuerte con la narrativa, especialmente entre los lectores jóvenes o aquellos menos habituados a la lectura.

La creación de esta experiencia fue posible gracias a un trabajo colaborativo entre LeGarage (el laboratorio de innovación de LePub), el equipo de innovación de Snap en su AR Studio de París y la propia NLB. Esta alianza unió conocimientos de biblioteconomía, diseño de experiencia de usuario y desarrollo tecnológico avanzado.

Sergey Mast, director creativo del área de Código y Arte en LeGarage, destacó el valor de haber formado un equipo multidisciplinar que mezcla la pasión por las bibliotecas con el potencial de la RA para enriquecer la narrativa: “Ahora puedes vivir las grandes historias de la literatura con una dimensión extra”.

Gene Tan, bibliotecario jefe y director de innovación de la NLB, explicó que este proyecto se alinea con los esfuerzos continuos de la biblioteca para explorar nuevas formas de conectar a los ciudadanos con la lectura, el aprendizaje y la cultura. “Queremos inspirar el descubrimiento y reavivar la pasión por los libros mediante tecnologías accesibles y atractivas”, afirmó.

Por su parte, Antoine Gilbert, gerente sénior del AR Studio de Snap en París, recalcó que la misión de su estudio es mostrar cómo la realidad aumentada puede enriquecer los ámbitos del arte, la educación y la cultura. Para él, esta experiencia de Lectura Aumentada representa una evolución fundamental en la forma en que la gente puede interactuar con el contenido escrito, cruzando las fronteras entre el mundo físico y el digital.

Actualmente, la experiencia se encuentra en fase beta y se están realizando pruebas con lectores seleccionados. Se espera que las primeras versiones de las gafas con lentes de Lectura Aumentada estén disponibles para el público a lo largo de este año, comenzando por bibliotecas seleccionadas de Singapur. Además, Snap lanzará un prototipo de lente en su plataforma Spectacles’ Lens Explorer para que desarrolladores puedan experimentar y expandir esta tecnología.

La iniciativa de la NLB de Singapur representa un paso audaz hacia el futuro de la lectura, al combinar la tradición del libro con las herramientas más avanzadas de la realidad aumentada. Lejos de restar valor al acto de leer, este proyecto busca revitalizar el vínculo entre los lectores y las historias, convirtiendo cada página en una experiencia sensorial, envolvente y profundamente personal.