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Los fanzines en la biblioteca universitaria: creatividad, acceso abierto y participación comunitaria

McLaughlin, Zoë. 2025. “A Zine Fest in the Library.” ACRLog: Blogging by and for Academic and Research Librarians, noviembre 7. https://acrlog.org/2025/11/07/a-zine-fest-in-the-library/

Los fanzines son publicaciones independientes, autoeditadas, que suelen emanar de grupos marginados o desfavorecidos como medio de expresión y de conexión y construcción de comunidad. Durante décadas, los fanzines han demostrado cómo las comunidades pueden crear, conectar y construir su propio conocimiento.

La bibliotecaria Zoë McLaughlin narra su experiencia participando en un festival de fanzines organizado dentro de una biblioteca universitaria del Estado de Michigan, celebrado en el contexto de la Open Access Week de 2025. McLaughlin explica que, aunque no formó parte de la planificación del evento, decidió ser participante activa como expositora (tabling) por primera vez, lo que le permitió observar de cerca cómo un encuentro centrado en publicaciones DIY (hazlo tú mismo) puede integrarse con programación académica y comunitaria en un entorno bibliotecario.

El texto proporciona una descripción de qué son los fanzines —publicaciones autoeditadas, a veces sencillas y hechas a mano, que permiten a sus autores expresar ideas no convencionales o nichos específicos— y cómo los festivales de zines reúnen a creadores para intercambiar, vender o simplemente compartir estas piezas independientes. McLaughlin destaca que en este caso los fanzines presentados variaban temáticamente, desde textos sobre técnicas culinarias hasta obras con contenido político o cultural, subrayando la diversidad de voces y formas de pensamiento que estos formatos pueden alojar

A partir de su participación, la autora reflexiona sobre el valor de este tipo de eventos como espacios informales de aprendizaje, colaboración y extensión bibliotecaria. Relata cómo su interacción con visitantes y otros expositores facilitó conversaciones significativas, y cómo el ambiente relajado del festival fue una oportunidad para conectar con personas que quizás no hubieran asistido a actividades bibliotecarias más formales. Además, McLaughlin menciona que el festival incluyó una conversación sobre las similitudes y diferencias entre la cultura fanzine y el movimiento de acceso abierto, proponiendo que ambos comparten una voluntad de democratizar el acceso a la información y de expandir los modos de publicación más allá de los canales tradicionales.

Se valora positivamente la iniciativa, no solo por la experiencia personal y profesional que le ofreció, sino también por el potencial de estas actividades para enriquecer la programación de la biblioteca y atraer a nuevos públicos a través de formatos creativos y comunitarios. Su relato sugiere que los bibliotecarios pueden encontrar en los fanzine fests una manera de amplificar la misión institucional de fomentar acceso, diálogo y participación cultural.

Aprendizaje continuo y mejora de la alfabetización informacional en bibliotecas universitarias

Vaandering, A. G., & Crego-Emley, A. (2025). The Library Instructor as Learner: A Survey of Reflective Teaching Practices in US Academic Libraries. Communications in Information Literacy, 19(2), 220–241. Recuperado de https://pdxscholar.library.pdx.edu/comminfolit/vol19/iss2/5/

El estudio se basa en una encuesta distribuida a profesionales de bibliotecas universitarias en Estados Unidos y recogió un total de 153 respuestas de instructores y trabajadores bibliotecarios que participaron en actividades de enseñanza.

Los resultados del estudio revelan que una gran mayoría de los participantes (92 %) informa que participa en prácticas de enseñanza reflexiva en diversos contextos instructivos, lo que sugiere que esta forma de trabajo tiene una presencia significativa dentro de la profesión. Sin embargo, los datos también muestran una gran diversidad en los métodos utilizados para reflexionar, así como en los beneficios y las barreras percibidas. Entre los beneficios, los encuestados destacan una mejor comprensión de sus enfoques educativos, mayor capacidad para ajustar estrategias de instrucción y una mayor satisfacción profesional. En cuanto a los desafíos, los instructores mencionan la falta de tiempo, recursos o formación específica para profundizar en la práctica reflexiva de manera sostenida.

A partir de estos hallazgos, los autores argumentan que la reflexión docente no solo beneficia al profesional individual, sino que también fortalece la enseñanza de la alfabetización informacional en su conjunto. Proponen que ofrecer más formación, espacios colaborativos y oportunidades estructuradas para la reflexión podría potenciar el impacto pedagógico de los instructores de bibliotecas, alineando su práctica con las demandas evolutivas de los entornos académicos actuales. Esta investigación contribuye a la literatura sobre alfabetización informacional y formación de instructores bibliotecarios al destacar la importancia de considerar a los docentes como aprendices activos, comprometidos en un proceso continuo de desarrollo profesional.

Estrategias y modelos eficaces para bibliotecas urbanas ante las personas sin hogar

Urban Libraries Council. 2024. Effective Strategies and Models for Urban Libraries Addressing Homelessness. Washington, DC: Urban Libraries Council.

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El documento responde a una necesidad creciente: el papel cada vez más visible de las bibliotecas públicas en abordar la crisis de la falta de vivienda en las comunidades urbanas de Estados Unidos y Canadá.

La publicación se basa en un encuentro de altos directivos bibliotecarios celebrado en mayo de 2024, en el que líderes compartieron experiencias, desafíos y enfoques efectivos para atender a personas sin hogar que habitualmente acuden a los espacios bibliotecarios en busca de refugio, información, recursos básicos o simplemente un lugar seguro. El informe plantea que las bibliotecas, más allá de su función tradicional como espacios de acceso a la información, pueden transformarse en nodos vitales de apoyo social cuando se incorporan estrategias deliberadas y colaborativas.

Un primer punto clave del informe es el énfasis en adoptar un enfoque de Housing First o “la vivienda primero”. Este enfoque reconoce que el primer paso para atender las necesidades de las personas sin hogar debe ser la facilitación de acceso a una vivienda permanente, antes de intentar resolver otros problemas vinculados (salud, empleo, etc.). Esta perspectiva contrasta con modelos más tradicionales que priorizan etapas intermedias, como refugios temporales. Al centrar las acciones en la vivienda como punto de partida, los responsables bibliotecarios pueden orientar mejor sus alianzas y recursos en beneficio de resultados sostenibles para las personas en situación de falta de vivienda.

El informe dedica una parte sustancial a la importancia de construir asociaciones sólidas con organizaciones externas. Se destaca que colaboración con agencias de servicios sociales, gobiernos locales, entidades de salud y organizaciones sin fines de lucro amplía enormemente la capacidad de las bibliotecas para ofrecer apoyos integrales, tales como asistencia para encontrar vivienda, apoyo en salud mental y capacitaciones laborales. Por ejemplo, programas como The Source en Los Ángeles demuestran cómo una alianza bien estructurada puede centralizar servicios y acercarlos a los usuarios de la biblioteca, facilitando un punto único de acceso a múltiples recursos.

Otro componente esencial aborda el desarrollo de personal y capacitación especializada. El texto subraya que no basta con tener voluntad de ayudar; es imprescindible capacitar al personal en técnicas de desescalada de conflictos, manejo de comportamientos complejos, principios de atención informada por el trauma y estrategias de comunicación empática. Además, el informe aporta ejemplos concretos de bibliotecas que han incorporado roles específicos, como trabajadores sociales o coordinadores de compromiso comunitario, con la finalidad de conectar mejor a usuarios sin hogar con servicios pertinentes. Este enfoque de capacitación y especialización no solo facilita una mejor atención para las personas sin hogar, sino que también contribuye a la seguridad y bienestar del propio personal bibliotecario.

El diseño físico de los espacios bibliotecarios constituye otro eje de la respuesta planteada. Las bibliotecas pueden adaptar sus instalaciones para crear ambientes acogedores y funcionales, con áreas designadas para servicios de apoyo, señalización sencilla y un mobiliario que inspire sensación de inclusión. Estas modificaciones buscan no solo mejorar la experiencia de los usuarios sin hogar, sino también establecer normas compartidas de comportamiento que permitan a todos los visitantes sentirse seguros y respetados. Se menciona, por ejemplo, la creación de espacios de apoyo o “help desks” que facilitan el acceso directo a programas de servicios sociales, manteniendo al mismo tiempo la dignidad de quienes los requieren.

Un aspecto complementario pero significativo del informe es la promoción de programas innovadores, como servicios de telemedicina o clínicas de atención básica ofrecidos en colaboración con instituciones de salud local. Estos enfoques amplían la función de la biblioteca como un lugar de bienestar comunitario, más allá del acceso a libros o tecnología, ofreciendo apoyos concretos y relevantes para personas sin hogar que enfrentan barreras adicionales para acceder a servicios de salud o tratamiento de adicciones.

Finalmente, el informe aboga por la promoción de empatía y comprensión comunitaria. No se trata únicamente de implementar programas; también es importante educar al público y al propio personal sobre la realidad de la falta de vivienda, desafiar estereotipos y construir entornos en los cuales las personas sin hogar sean comprendidas como miembros valiosos de la comunidad. La coherencia entre las distintas prácticas de seguridad y la participación activa en la sensibilización contribuyen a un ambiente más solidario y menos estigmatizante dentro de las bibliotecas públicas. Urban Libraries Council

En conjunto, Effective Strategies and Models for Urban Libraries Addressing Homelessness presenta un marco pragmático y humano para que las bibliotecas urbanas respondan a la falta de vivienda con estrategias integrales. El documento reconoce la complejidad del fenómeno y propone que, al apoyarse en alianzas, capacitación, diseño físico intencional y programas innovadores, las bibliotecas pueden desempeñar un rol transformador en sus comunidades, al tiempo que fortalecen sus propios equipos y servicios.

Desbloquear el potencial de los adolescentes: cómo las bibliotecas públicas involucran productivamente a los jóvenes con oportunidades.

Urban Libraries Council. 2025. Unlocking Teen Potential: How Public Libraries Productively Engage Opportunity Youth. Chicago: Urban Libraries Council.

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El informe analiza de forma exhaustiva el papel que pueden desempeñar las bibliotecas públicas en la reconexión social, educativa y laboral de los denominados Jóvenes en riesgo de exclusión (opportunity youth): jóvenes de entre 16 y 24 años que no están vinculados ni al sistema educativo ni al mercado de trabajo.

El documento parte de una preocupación ampliamente compartida en Estados Unidos y Canadá: la desconexión juvenil no solo afecta a las trayectorias individuales de millones de jóvenes, sino que tiene profundas consecuencias económicas, sociales y comunitarias. Frente a enfoques punitivos o excluyentes, el informe propone una mirada basada en el potencial transformador de las bibliotecas como espacios seguros, inclusivos y de confianza.

El texto subraya que la desconexión juvenil suele estar asociada a múltiples factores de riesgo, como experiencias de trauma, inestabilidad familiar, pobreza, contacto con el sistema de justicia o ausencia de referentes adultos. A ello se suma que la adolescencia y la juventud temprana son etapas críticas del desarrollo cerebral, en las que el estrés crónico y las experiencias adversas pueden afectar de manera duradera a la toma de decisiones, la regulación emocional y el aprendizaje. En este contexto, el documento defiende que las bibliotecas públicas, por su carácter no estigmatizante y su arraigo comunitario, están especialmente bien posicionadas para actuar como puntos de apoyo estables que ayuden a revertir estas trayectorias de exclusión.

El informe se apoya en la experiencia del programa Creating Youth Opportunities (CYO), desarrollado entre 2022 y 2025 con el apoyo de la Walmart Foundation y la participación de once sistemas bibliotecarios públicos. A lo largo de tres años, estas bibliotecas diseñaron e implementaron programas específicos para jóvenes en situación de desconexión, adaptados a las realidades locales de cada comunidad. El documento no solo describe estas iniciativas, sino que extrae de ellas un marco de actuación replicable para otras bibliotecas y organizaciones, basado en la evidencia y en la evaluación sistemática de resultados.

Uno de los ejes centrales del libro blanco es la importancia de diseñar programas ajustados a las necesidades locales, apoyándose en datos sociales y educativos, pero también en la escucha directa de los propios jóvenes. El informe insiste en que las intervenciones eficaces no se diseñan “desde el escritorio”, sino mediante procesos de co-diseño que integran las voces, intereses y experiencias de los jóvenes destinatarios. En este sentido, se señala que los mecanismos tradicionales de participación juvenil en bibliotecas no siempre representan a los opportunity youth, por lo que es necesario ampliar las estrategias de alcance y salir activamente al encuentro de quienes no frecuentan estos espacios.

Otro pilar fundamental es la adopción de enfoques de atención informada por el trauma. El documento destaca que la formación del personal bibliotecario en este ámbito mejora tanto la calidad de la relación con los jóvenes como el bienestar y la confianza profesional del propio personal. Comprender los efectos del trauma, las experiencias adversas en la infancia y los procesos de desarrollo adolescente permite interpretar determinados comportamientos no como problemas disciplinarios, sino como señales de necesidades no cubiertas. Junto a ello, se valoran positivamente las prácticas restaurativas como herramientas para gestionar conflictos y fortalecer el sentido de comunidad.

El informe también resalta el papel de las bibliotecas en la construcción de capital social, un factor clave para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes. A través de programas de mentoría, actividades educativas y eventos de orientación académica y laboral, las bibliotecas facilitan el contacto con referentes adultos, amplían horizontes vitales y crean redes de apoyo que muchos opportunity youth no tienen en su entorno inmediato. Estas acciones no solo mejoran las competencias técnicas y transversales de los participantes, sino que refuerzan su autoestima, su sentido de pertenencia y su confianza en el futuro.

Especial relevancia adquiere la incorporación de itinerarios hacia el empleo, tanto mediante programas de preparación laboral como a través de oportunidades de trabajo dentro de las propias bibliotecas. El documento muestra cómo prácticas como las pasantías, los empleos de apoyo a programas juveniles o los roles de mentores pares ofrecen a los jóvenes una primera experiencia laboral significativa, acompañada de orientación y aprendizaje progresivo. Estas experiencias tienen un impacto positivo tanto en los jóvenes como en las propias instituciones, que se benefician de perspectivas nuevas y de una mayor conexión con la comunidad.

La evaluación del programa CYO constituye uno de los aportes más sólidos del informe. A través de un enfoque participativo y culturalmente sensible, se recopilaron datos cuantitativos y cualitativos que muestran un alto nivel de participación juvenil, un fortalecimiento de las capacidades del personal bibliotecario y un aumento significativo de las alianzas comunitarias. Los resultados indican que los programas co-diseñados, el trabajo en red y la contratación de jóvenes en las bibliotecas generan mayores niveles de compromiso y sostenibilidad. Asimismo, el informe destaca el valor de integrar la evaluación como una herramienta de aprendizaje continuo y mejora, más que como un mero requisito administrativo.

En sus recomendaciones finales, el libro blanco insta al sector bibliotecario a invertir de manera decidida en programas para opportunity youth, a consolidar alianzas con actores del ámbito educativo, laboral y social, y a incorporar la contratación de jóvenes como estrategia estructural. El texto concluye afirmando que, cuando las bibliotecas colocan las relaciones humanas, la confianza y la equidad en el centro de su acción, pueden convertirse en verdaderos motores de transformación social, capaces de convertir la desconexión juvenil en oportunidades reales de desarrollo personal y comunitario.

Los bibliotecarios están desbordados por acusaciones de ocultar libros de referencias inexistentes que realmente fueron inventadas por alucinaciones de la IA

Novak, Matt. 2025. “Librarians Are Tired of Being Accused of Hiding Secret Books That Were Made Up by AI.Gizmodo, 11 de diciembre de 2025. https://gizmodo.com/librarians-arent-hiding-secret-books-from-you-that-only-ai-knows-about-2000698176

Todo el mundo sabe que los chatbots con IA como ChatGPT, Grok y Gemini suelen inventarse fuentes. Pero para las personas encargadas de ayudar al público a encontrar libros y artículos de revistas, las referencias falsas de la IA están pasando factura. Según una nueva publicación de Scientific American, los bibliotecarios parecen absolutamente agotados por las solicitudes de títulos que no existen.

Una problemática creciente en bibliotecas y centros de información provocada por la expansión del uso de chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT, Grok o Gemini: la generación de títulos de libros, artículos y citas que en realidad no existen. Estas herramientas, debido a sus frecuentes “alucinaciones” (es decir, respuestas plausibles pero inventadas), han llevado a que muchos usuarios crean que dichos títulos son reales y se dirijan a los bibliotecarios con solicitudes para encontrarlos. Esta situación está causando frustración entre los profesionales de la información, quienes deben invertir tiempo y esfuerzo en demostrar que tales obras no existen en ningún catálogo o archivo conocido.

Según testimonios recopilados, como el de Sarah Falls del Library of Virginia, alrededor del 15% de las consultas de referencia recibidas por correo electrónico provienen directamente de sugerencias generadas por IA, muchas de las cuales incluyen títulos inventados o citas erróneas. Lo que agrava la situación no es solo la frecuencia de estas consultas, sino también el hecho de que parte del público confía más en la respuesta de la IA que en la experiencia de un bibliotecario profesional, lo cual ha generado situaciones tensas en las que usuarios insisten en la existencia de un libro pese a la demostración de que este nunca fue publicado.

Asimismo, el artículo señala que esta tendencia plantea un desafío más amplio para la comunidad académica y científica, ya que diluir la calidad de las referencias podría erosionar la confianza en el sistema de investigación y en la fiabilidad de las fuentes. Mientras que los modelos de IA pueden ser útiles para sintetizar o resumir información, su falta de capacidad para verificar hechos contra bases de datos reales implica que las instituciones y los investigadores deben adoptar prácticas de verificación más estrictas y educar a los usuarios sobre las limitaciones de estas tecnologías. Esto incluye pedir a quienes hagan consultas que indiquen si la referencia proviene de una IA y animarles a validar independientemente cualquier cita recibida.

Desafíos para aumentar el número de usuarios en las bibliotecas

Growing Libraries. (2025, 3 de noviembre). Challenges With Growing Library Users. Recuperado de https://growinglibraries.com/resources/challenges-with-growing-library-users

Las bibliotecas enfrentan hoy un panorama mucho más complejo que el de décadas anteriores. Tradicionalmente reconocidas como espacios de consulta y préstamo de libros, estas instituciones han evolucionado para convertirse en centros comunitarios multifuncionales. Ofrecen talleres educativos, acceso a tecnología, programas de alfabetización digital y oportunidades de aprendizaje continuo para personas de todas las edades. Sin embargo, muchos de estos servicios siguen siendo desconocidos para gran parte de la población, lo que provoca una discrepancia entre la riqueza de recursos disponibles y la cantidad de usuarios que efectivamente los aprovechan. A medida que la sociedad se digitaliza y los hábitos de consumo de información cambian, las bibliotecas deben encontrar formas de destacarse y demostrar su relevancia en un entorno donde la información y el entretenimiento están al alcance de un clic.

Uno de los mayores desafíos radica en comprender las necesidades y expectativas de los diferentes grupos de usuarios. Familias con niños pequeños, jóvenes estudiantes, adultos en búsqueda de empleo y personas mayores tienen demandas muy distintas, y cada uno percibe la biblioteca de manera diferente. Para algunos, la biblioteca puede parecer un espacio silencioso y poco atractivo, mientras que otros desconocen por completo los programas y recursos gratuitos que podrían mejorar su vida cotidiana. Por ello, es fundamental que las bibliotecas desarrollen estrategias de divulgación segmentadas, que comuniquen con claridad la variedad de servicios disponibles y que generen experiencias positivas que motiven a los usuarios a regresar.

Además de los desafíos externos, las bibliotecas también enfrentan barreras internas. Los recursos financieros limitados, la falta de personal suficiente y las cargas de trabajo elevadas dificultan la planificación de campañas de promoción y la implementación de programas innovadores. La comunicación interna y externa requiere coherencia y consistencia para que los mensajes lleguen de manera efectiva a la comunidad. Para superar estos obstáculos, las bibliotecas necesitan combinar creatividad con datos precisos sobre su población, entender qué servicios son más relevantes para cada grupo y ajustar sus estrategias de manera flexible y constante.

En última instancia, el crecimiento de usuarios no depende solo de la cantidad de servicios que una biblioteca pueda ofrecer, sino de cómo estos servicios se perciben y se experimentan en la vida real. Las bibliotecas que logran vincular sus recursos con las necesidades concretas de la comunidad, que cuentan historias de impacto y que fomentan la participación activa, pueden consolidarse como centros fundamentales de aprendizaje, inclusión y desarrollo social. La clave está en conectar, adaptarse y comunicar, asegurando que cada miembro de la comunidad perciba la biblioteca no solo como un lugar de libros, sino como un espacio valioso y accesible que aporta a su vida cotidiana.

Tendencias y transformaciones en bibliotecas urbanas 2025

2025 Library Insights Report. Urban Libraries Council. November 2025.

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2025 Library Insights Report de Urban Libraries Council ofrece una visión detallada de cómo evolucionan los usos, servicios y prioridades de las bibliotecas públicas urbanas de Estados Unidos y Canadá. Con datos aportados por 122 sistemas bibliotecarios —que representan más de 91 millones de habitantes y 2.307 sedes— el informe analiza tendencias clave en visitas presenciales, uso de espacios, programas, colecciones, personal y financiación.

El informe muestra que, aunque las visitas presenciales aún no recuperan los niveles de 2019, mantienen una tendencia sostenida de crecimiento durante tres años consecutivos, con un aumento del 9,8% entre 2023 y 2024. Las reservas de salas y el uso de recursos digitales experimentan incrementos aún mayores, del 25% y 14,8% respectivamente, confirmando un fuerte desplazamiento hacia servicios que combinan lo presencial con lo digital. En contraste, la circulación física de materiales se estabiliza e incluso registra un ligero descenso del 1,7%, lo que sugiere un cambio de preferencia hacia formatos electrónicos, especialmente e-books. Al mismo tiempo, por primera vez desde 2019, el uso de ordenadores vuelve a crecer, rompiendo una tendencia de fuertes descensos tras la pandemia.

El objetivo es proporcionar a las bibliotecas herramientas de planificación basadas en datos actuales y comparables, capaces de orientar decisiones estratégicas en un contexto social y tecnológico cambiante.

Los programas bibliotecarios continúan siendo un pilar vertebrador de la actividad: la oferta crece un 8% y la asistencia un 2,5% en 2024. Los programas prioritarios siguen siendo los orientados a primera infancia y edad escolar, que el 69% de las bibliotecas identifica como los más frecuentes y con mayor participación. Estas cifras reflejan la capacidad de las bibliotecas para adaptarse a las necesidades educativas y sociales de sus comunidades, ampliando temáticas, formatos y públicos.

El área de personal y presupuesto muestra, sin embargo, tensiones relevantes. A pesar de que los presupuestos crecieron un 5% en 2024, este aumento no alcanza a compensar la inflación. El número de empleados a tiempo completo se reduce un 3,6% respecto a 2023 y permanece un 8,2% por debajo de los niveles de 2019, incluso mientras la demanda de servicios aumenta. Esta brecha entre recursos humanos y necesidades de los usuarios es especialmente notable en bibliotecas que atienden a poblaciones menores de 250.000 habitantes, que sufren mayores caídas en personal y retrocesos en uso de e-recursos.

El informe también analiza tendencias por tamaño poblacional del área de servicio, mostrando que las bibliotecas que atienden a más de 950.000 habitantes registran los aumentos más significativos en visitas, uso digital, reservas de salas, oferta programática e incluso incidentes reportados. Por otra parte, continúa una fuerte inversión en infraestructura: un 17% de los sistemas inició nuevas construcciones en 2024, para un total de 29 nuevas sedes, pese al incremento de costes por metro cuadrado. Las proyecciones indican además que el crecimiento poblacional de aquí a 2030 implicará un aumento estimado del 5–7% en visitas, uso digital y demanda de espacios, así como la necesidad de presupuestos más elevados para mantener la calidad del servicio.

El informe propone líneas estratégicas para los próximos años: rediseñar espacios para usos flexibles y de alta demanda; reforzar la planificación de personal; reducir desigualdades entre sistemas grandes y pequeños; equilibrar el crecimiento digital con una oferta presencial significativa; y anticipar nuevas necesidades comunitarias como alfabetización en IA, espacios de trabajo flexible o programas de refuerzo educativo. El informe concluye que las bibliotecas urbanas siguen siendo infraestructuras sociales esenciales y altamente valoradas, capaces de innovar mientras mantienen su misión de acceso universal a la información y la cultura

Cómo las bibliotecas están creando comunidad a través de la comida

Susman Karp, Liz. “How Libraries Are Creating Community Through Food.” Civil Eats, August 27, 2025. https://civileats.com/2025/08/27/how-libraries-are-creating-community-through-food/

Las bibliotecas, que suelen ser espacios de unión, ofrecen cada vez más clases públicas sobre conocimientos nutricionales, seguridad alimentaria y cómo preparar una buena comida.

las bibliotecas públicas en Estados Unidos están transformándose en centros comunitarios que usan la comida como vehículo de inclusión, educación y bienestar. En lugar de limitarse a prestar libros, ahora muchas ofrecen clases de cocina, programas de alfabetización nutricional, distribución de alimentos, préstamo de utensilios de cocina y espacios para el cultivo comunitario.

Un ejemplo destacado es el Free Library of Philadelphia y su Culinary Literacy Center, que en 2014 sentó un precedente: cuenta con cocina profesional, aulas y equipos móviles (“Charlie Carts”) que permiten replicar actividades en distintas sucursales. Ofrece más de 30 programas mensuales para adultos y niños, desde clases de cocina con chefs locales hasta talleres de nutrición o alfabetización en inglés para personas refugiadas

Durante los últimos cinco años, Michelle Coleman ha asistido a clases de cocina y educación culinaria en una luminosa cocina didáctica de su biblioteca local en Boston. La cocina, diseñada para clases prácticas de cocina y demostraciones, cuenta con cuatro fogones de gas y una encimera de más de cinco metros de largo, y se incluyó en el rediseño del edificio en 2020 en respuesta a las opiniones de la comunidad.

Otros ejemplos a lo largo del país muestran cómo estas iniciativas se adaptan a las necesidades de cada comunidad. Bibliotecas en zonas rurales o urbanas coordinan proyectos de rescate de alimentos, jardines comunitarios, despensas libres o neveras comunitarias (community fridges), con el fin de hacer accesible la comida saludable sin costo y sin requisitos de identificación.

Estas acciones buscan responder a fenómenos como la inseguridad alimentaria, el desperdicio, el aislamiento social o la pérdida de visitas presenciales a bibliotecas. De hecho, entre 2019 y 2022, las visitas regulares a bibliotecas en EE. UU. bajaron un 46.5 %, según datos de la Institute of Museum and Library Services (IMLS), lo que ha motivado a muchas bibliotecas a reinventar su rol.

Finalmente, el artículo advierte sobre los riesgos derivados de recortes al presupuesto federal: programas vinculados con ayudas alimentarias, educación nutricional o fondos para bibliotecas podrían verse afectados. Esto pone en peligro la continuidad de muchas de estas iniciativas, especialmente en comunidades vulnerables que dependen de ellas.

Bibliotecas y búsquedas con IA: evaluando la fiabilidad de las respuestas

Fowler, Geoffrey A. “We Tested Which AI Gave the Best Answers Without Making Stuff Up — One Beat ChatGPT.” The Washington Post, August 27, 2025

En agosto de 2025, The Washington Post publicó un estudio en el que un grupo de bibliotecarios evaluó nueve herramientas de búsqueda basadas en inteligencia artificial para determinar cuáles ofrecían respuestas más precisas y fiables, evitando las conocidas “alucinaciones” o errores inventados por la IA. El objetivo era medir la exactitud de las respuestas, la fiabilidad de las fuentes y la capacidad de cada sistema para manejar información reciente, especializada o compleja.

El experimento consistió en 30 preguntas diseñadas para poner a prueba las fortalezas y debilidades de cada IA, incluyendo datos poco conocidos, eventos recientes, interpretación de imágenes y sesgos de los modelos. Se evaluaron herramientas como ChatGPT (versiones 4 y 5), Bing Copilot, Claude, Grok, Perplexity, Meta AI y las versiones de búsqueda de Google AI. Tres bibliotecarios analizaron cerca de 900 respuestas, valorando tanto la exactitud como la presencia de referencias confiables.

Los resultados mostraron que Google AI Mode fue, en general, la herramienta más fiable, especialmente en la resolución de preguntas sobre trivialidades o información reciente. Sin embargo, todas las IA evaluadas presentaron limitaciones: muchas generaron respuestas incorrectas con citas aparentemente verídicas, fallaron en preguntas especializadas o de difícil acceso, tuvieron problemas con información reciente y mostraron sesgos hacia ciertas disciplinas o perspectivas. La interpretación de imágenes también fue un reto para la mayoría de los sistemas.

A pesar de sus limitaciones, las IA demostraron ser útiles en ciertos contextos, como la síntesis de información dispersa o compleja. Los evaluadores subrayaron que, aunque estas herramientas pueden ahorrar tiempo, no deben reemplazar la verificación tradicional de fuentes. Recomiendan un uso crítico y complementario, tratando la IA como un apoyo para la investigación más que como fuente definitiva.

El estudio evidencia que ninguna IA es perfecta y que, aunque ofrecen ventajas en rapidez y síntesis, siguen siendo propensas a errores, omisiones y sesgos. Los bibliotecarios enfatizan la importancia de la verificación y el pensamiento crítico al usar estas herramientas, igual que se haría al consultar fuentes tradicionales en una biblioteca.

Resultados clave:

Herramienta más fiable: Google AI Mode fue la IA que ofreció respuestas más precisas y consistentes, especialmente en información reciente y trivialidades poco conocidas.

Alucinaciones y errores: Varias IA, incluida ChatGPT, generaron respuestas incorrectas con un tono de certeza, a veces citando fuentes que no respondían a la pregunta.

Limitaciones con información especializada: Ninguna IA respondió correctamente en todos los casos que requerían conocimientos de nicho o fuentes difíciles de acceder.

Problemas con información reciente: Las IA fallaron en eventos o datos muy recientes debido a sus límites en actualización de datos.

Interpretación visual limitada: Las preguntas sobre detalles de imágenes o contenido visual fueron problemáticas para la mayoría de las IA.

Sesgos inherentes: Las IA mostraron sesgos en temas de carreras académicas o áreas de conocimiento, favoreciendo disciplinas STEM sobre humanidades o sociales.

Utilidad relativa: Las IA pueden ahorrar tiempo y sintetizar información compleja, pero no sustituyen la verificación de fuentes tradicionales; deben usarse como complemento crítico en la investigación.

Guía para el uso de las inteligencias artificiales en el ámbito educativo

Guía para el uso de las inteligencias artificiales en el ámbito educativo. Euskadi: Departamento de Educación. Departamento de Educación y Elhuyar Licencia, 2025

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La Guía para el uso de las inteligencias artificiales en el ámbito educativo, elaborada por el Departamento de Educación y Elhuyar, se presenta como un documento exhaustivo destinado a acompañar al profesorado en la integración ética, crítica y pedagógica de la inteligencia artificial (IA) en los centros educativos. Desde el inicio, la guía subraya la rápida expansión de estas tecnologías en todos los ámbitos de la vida —incluida la enseñanza— y advierte que su accesibilidad, facilidad de uso y normalización entre adolescentes exigen una reflexión profunda sobre sus implicaciones éticas, legales y pedagógicas. Aunque la IA ofrece potenciales beneficios, también plantea riesgos como el coste ambiental, la dependencia tecnológica de grandes corporaciones, la propagación de errores o creencias falsas y el uso indebido por parte del alumnado.

La guía también explica de manera clara cómo funcionan los sistemas de IA generativa: se entrenan con grandes volúmenes de datos —muchos de ellos con sesgos— y generan respuestas probabilísticas, no comprensiones reales. Por ello, pueden equivocarse, “alucinar”, reproducir estereotipos o generar contenidos incorrectos. Se presentan ejemplos prácticos sobre cómo controlar la creatividad del chatbot, cuándo utilizar modelos de razonamiento y en qué contextos las herramientas son más útiles (generación de ideas, resúmenes, reorganización de formatos) o menos adecuadas (datos sensibles, procesos de aprendizaje en los que es crucial la participación activa del alumnado). También se subraya que las IA funcionan peor en lenguas minorizadas como el euskera, aunque existen iniciativas locales para fortalecer su presencia.