Archivo de la categoría: Bibliotecas

Una biblioteca pública gratuita es una noción revolucionaria

920x920

 

En su ensayo «En el país de Steinbeck, dijimos que no al cierre de las bibliotecas.» Anne Lamott  narra cómo ella y algunos amigos – escritores y artistas de toda la costa oeste – se unieron para salvar las bibliotecas de Salinas, una de las comunidades más pobres de California, después de que el gobierno amenazara con cerrarlas por cuestiones presupuestarias: y allí dice:

“Una biblioteca pública gratuita es una noción revolucionaria, y cuando la gente no tiene acceso gratuito a los libros, entonces las comunidades son como radios sin baterías. Aísla a las personas de las fuentes esenciales de información -mítica, práctica, lingüística, política- y les rompe. Les dejas indefensos ante la opresión política.”

 

Anne Lamott

Anne Lamott es una escritora y novelista estadounidense. También es una activista política, conferenciante y profesora de escritura.

 

Una biblioteca es muchas cosas

 

eb-white

 

«Una biblioteca es muchas cosas. Pero particularmente es un lugar donde viven los libros, y donde se puede entrar en contacto con otras personas, y otros pensamientos, a través de los libros…. Los libros contienen la mayoría de los secretos del mundo, la mayoría de los pensamientos que han tenido los hombres y las mujeres».

 

E.B. White en una carta a los niños de un pequeño pueblo para inspirarlos a enamorarse de su nueva biblioteca

Elwyn Brooks White, escritor, ensayista y distinguido prosista estadounidense. Es muy conocido gracias a una guía de estilo para escritores, Los elementos del estilo, y por tres libros para niños que son considerados clásicos estadounidenses del género, entre ellos Stuart Little (1945), la historia de un pequeño ratón que fue llevada al cine por Rob Minkoff en 1999.

Literature vs Traffic: un camino iluminado de libros desechados para revindicar la palabra escrita

 

tumblr_n13vgqxfts1qbajhlo5_1280

 

Literature vs Traffic. Ann Arbor, 2018 / Literatura vs Tráfico. Ann Arbor (Michigan) 2018

VER VÍDEO

El festival Light in Winter de Melbourne eligió como temática “la lectura”, de modo que el colectivo de arte encubierto español Luzinterruptus llevó a cabo una instalación artística a gran escala denominada Literature vs Traffic, una pieza que ya habían realizado en New York y Toronto. La instalación consistió en reutilizar miles de libros desechados, convirtiéndolos en un camino iluminado compuesto por 10.000 libros y miles de luces LED. Así, lo que era sólo una calle se convirtió en una hermosa instalación, para realtar el valor del poder del arte, la educación, la palabra escrita y el pensamiento libre a toda la comunidad al «pavimentar» las calles con miles de libros brillantes.

 

luzinterruptus-annarbor-2018-191429

 

 

 

El sueldo medio de un bibliotecario en España es de 20.000 euros anuales

anuario-estadisticas-2018.jpg

Anuario de Estadísticas Culturales 2018. Madrid: Ministerio de Cultura y Deporte,División de Estadística y Estudios, Secretaría General Técnica, 2018

Texto completo

 

En España tenemos 6.600 bibliotecas con 226 millones de documentos, que reciben al año más de 100 millones de visitas de los 17 millones de socios con carnet que se llevan en préstamo 17 millones de documentos, estos son los datos de La Estadística de Bibliotecas, estadística oficial perteneciente al Plan Estadístico  Nacional, de periodicidad bienal, es elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, con la colaboración en sus aspectos metodológicos de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Cultura y Deporte.

 

Los objetivos fundamentales de esta estadística son los siguientes: proporcionar información relativa al equipamiento físico y humano de las bibliotecas, medir las variaciones bienales que se producen en la actividad de las bibliotecas, evaluar la financiación que se destina a dicha actividad y facilitar la comparabilidad internacional.

Los resultados de esta explotación indican que el número de bibliotecas ascendió en 2016 a 6.636, cifra que supone una media de 14,3 bibliotecas por 100.000 habitantes. Cada una de ellas tiene por término medio 1,3 puntos de servicio. El 60,8% de las bibliotecas analizadas son bibliotecas públicas, disponen de una colección de fondos de carácter general, ofrecen servicios informativos de tipo cultural, educativo, recreativo y social, y son accesibles a todos los ciudadanos. Las bibliotecas especializadas, cuya colección de fondos versa sobre una disciplina o campo específico suponen el 31,6% del total. El 4,5% se corresponden con bibliotecas de instituciones de enseñanza superior y el 3% son bibliotecas para grupos específicos de usuarios.

33205562748_d7f747bdb0_b_d

Los usuarios inscritos se incrementaron notablemente en 2016 alcanzando los 22,3 millones, y el número de visitantes a bibliotecas en 2016 es de 197,1 millones. El detalle metodológico de esta explotación junto a sus resultados, puede consultarse en el capítulo 13 de esta publicación.

Por sectores culturales destaca el sector Libros y prensa con una aportación al PIB total  en 2016 del 0,8%, sector que representa el 32,9% en el conjunto de actividades culturales. Le siguen por orden de importancia el sector Audiovisual y multimedia (28,5%), que incluye entre otros las actividades de cine, vídeo, música grabada o televisión. Los restantes sectores tienen una participación inferior,  Artes plásticas (13,5%) Patrimonio, archivos y bibliotecas (9,2%) y Artes escénicas (9,4%).

El volumen de empleo cultural ascendió en 2017 a 687,2 mil personas, un 3,7% del empleo total en España en la media del periodo anual. COSTE LABORAL BRUTO (Euros por trabajador) en actividades de bibliotecas, archivos, museos y actividades culturales fue de 27.037 euros. Los SUELDOS Y SALARIOS (Euros por trabajador) en este sector de media es 19.981 euros para 2017 (Ver tabla)

 

c159623da3e62dc9cd64b6502d3c8032

 

 

Aproximación a la bibliotecología progresista

national-library-of-angola-4

Civallero, Edgardo Aproximación a la bibliotecología progresista. El profesional de la información, 2013, vol. 22, n. 2, pp. 155-162.

Download (826kB)

 

Para muchos bibliotecarios de habla hispana, la llamada “bibliotecología progresista” ha sido el primer paso de acercamiento a una forma de entender las ciencias del libro y la información hoy conocida genéricamente como “bibliotecología social”. Pese a la copiosa bibliografía que recoge sus objetivos y sus líneas de actuación, existen pocos textos que definan esta forma de encarar el pensamiento y la acción bibliotecaria. El presente ensayo busca proporcionar una definición inicial de qué es y qué hace la bibliotecología progresista.

 

 

Bibliotecas en llamas. Cuando las clases populares cuestionan la sociología y la política

denis-merklen-bibliotecas-en-llamas-general-sarmiento-d_nq_np_936410-mla28423800117_102018-f

 

Merklen, Denis. Bibliotecas en llamas. Cuando las clases populares cuestionan la sociología y la política. Buenos Aires: UNGS, 2016

Primeras páginas

 

El incendio de la biblioteca es un fenómeno relevante en sí. Una ruptura, un drama, un momento que marca una discontinuidad. El tiempo ya no será idéntico antes y después de la aparición nocturna de las llamas (sí, los incendios son siempre nocturnos). Su carácter excepcional se debe, al menos parcialmente, a esa forma espectacular. Y sobre todo, el hecho de que la protesta adopte la forma de un acontecimiento contribuye a que estos actos sean considerados como una forma de “violencia”. Perplejos frente a lo inexplicable, los bibliotecarios y las autoridades califican el incendio como un acto de “violencia”. La calificación misma de estos actos de protesta como “violentos” subraya una ruptura en el orden de cosas, ya que, en efecto, las llamas no son simplemente la expresión de la situación en los barrios, el resultado de la pobreza, del desempleo o del racismo –de hecho, en cuanto institución, las bibliotecas no son actores directos en esas problemáticas.

 

Denis Merklen continúa en este libro, a propósito de cierto resonante número de casos de incendios de bibliotecas ocurridos hace algunos años en los barrios populares de las afueras de París y de otras muchas ciudades de Francia, su tenaz e inteligente indagación sobre la vida y las representaciones de los sectores populares que habitan, de un lado y otro del Atlántico, las periferias de nuestras ciudades, al mismo tiempo que interroga los fundamentos últimos de nuestra existencia común y de nuestra civilización letrada. El trabajo colectivo de traducción y edición de este volumen corona un largo trayecto de estimulantes intercambios académicos entre los equipos de la Universidad Sorbonne Nouvelle, de París, y los de la Universidad Nacional de General Sarmiento.

FRAGMENTOS:

Ya que suele recelarse de algún elemento recóndito de sacralidad en cualquier fuego, por más doméstico que sea (y precisamente en este caso pudo verse el principio creador de la comunidad primera), no parece adecuado dejar de comprender la atracción con que ese mimimum de sacralidad autorizaría para arrojar fuegos contra espacios que también reclaman su porción de sacralidad: bibliotecas, escuelas, catedrales, museos, grandes palacios, sacristías, locales políticos en tiempos de fuerte conflagración civil. No todos estos ámbitos portan insignias sacras, pero sí las bibliotecas. Tienen algo de las catedrales, pues el libro desde siempre es reconocido por sus misteriosos poderes: atraer al lector y no estar nunca inmune a la quema. Es como si el obispo de Canterbury estuviera afuera y no adentro del “Asesinato en la catedral”, según la extraordinaria visión de T. S. Eliot. En este caso, al revés, es el rey quien manda asesinarlo. Pero en el vigoroso estudio de Denis, es el Estado el que ocupa la posición interior (difunde la red bibliotecaria pública) resguardando la “sacristía”, pero no pretende tampoco ninguna sacralidad.

PREFACIO. El fuego, la letra y la palabra
Horacio González

 

Pocas personas saben que en Francia se queman bibliotecas, hecho que hasta hace muy poco ignoraban tanto el público como los especialistas. Hemos registrado el incendio de 75 bibliotecas entre 1996 y 2015, y sabemos que otras fueron atacadas desde inicios de los años ochenta. ¿Por qué se incendian bibliotecas? Se trata de un hecho lo  suficientemente enigmático como para que formulemos la pregunta con seriedad. La gravedad y relevancia del hecho amerita que propongamos también otra pregunta: ¿por qué nadie se interesó hasta ahora en estos incendios? El incendio de bibliotecas siempre desató polémicas, escandalizó a intelectuales, a mujeres y hombres de la cultura, generó reacciones de los políticos, despertó la curiosidad de periodistas e investigadores en ciencias sociales; ¿por qué se calla en Francia hoy en día, si este tipo de acontecimiento se repite desde hace treinta años?… Tomaremos estos ataques como mensajes de piedra y como imágenes de fuego que nos esclarecen, que nos dicen algo más sobre las bibliotecas y los barrios, sobre la relación íntima que liga a la institución y su público en su territorio.

En realidad, la biblioteca es un espacio clausurado por una serie de normas, entre ellas las que están inscriptas en su reglamento interno, que cierran su perímetro con el objeto de posibilitar su actividad. En este sentido, no puede ser un lugar abierto como una plaza o la vereda de una calle. Su régimen de regulación es a la vez más estricto y más preciso. Ahora bien, cabe formularse una pregunta. ¿Se puede considerar a la biblioteca como un espacio público, hablando con propiedad, es decir, en el sentido del espacio político de la democracia? La pregunta es pertinente, porque cierta confusión se presenta a partir del momento en que esas instalaciones son concebidas, a la vez en el pensamiento político contemporáneo y en el pensamiento profesional de los bibliotecarios, como un servicio público y como un espacio político cuyo objetivo es ofrecer a los ciudadanos herramientas para su integración social y para su formación política. Los libros, los discos, las películas, los periódicos están ahí, en el espacio de los barrios, para permitir que esos individuos y esas familias accedan a la cultura y dispongan de cierta cantidad de herramientas necesarias para la integración social (búsqueda de empleo, éxito escolar, educación familiar, métodos de lengua, actividades diversas). Pero las colecciones también están disponibles para permitir que cada uno explore y amplíe sus horizontes culturales, alimente su espíritu crítico, se informe, se forme, evolucione. La lectura, pero también la escucha de obras musicales o la observación de obras cinematográficas supuestamente están llenas de virtudes pedagógicas o informativas que el individuo de nuestras sociedades requiere para su desempeño social (para “tener éxito”) y para su actividad como hombre político. La República defiende su espacio y promueve su cultura al mismo tiempo que da posibilidades a los individuos de participar en su permanente redefinición. Todo lo cual la honra.

El problema viene de la presencia de las bibliotecas en esos territorios de los sectores populares que son los barrios. Porque nuestras sociedades no constituyen espacios abiertos y homogéneos donde cada individuo se pasearía en libertad. Ellas presentan más bien la forma de espacios profundamente divididos, y también espacios múltiples a veces incompatibles que se entrechocan, se yuxtaponen y se rechazan como placas tectónicas, con sacudidas más o menos periódicas y todo. Es a este marco al que la biblioteca es remitida a través de las agresiones que padece, a su papel de emblema, hasta de objeto sagrado del otro.

Las bibliotecas no son incendiadas simplemente porque son una institución más, porque
representan al Estado, porque se trata de edificios públicos vulnerables, presentes en ese lugar, en medio del barrio de pobres, migrantes y desempleados en el que estalla una revuelta. Las bibliotecas son atacadas como tales. Hay muchas cosas en juego en la relación de la biblioteca con el barrio, relaciones sociales entre el personal y los habitantes, así como el hecho de que la biblioteca, junto con la escuela, son las dos instituciones (públicas) que trabajan para favorecer la difusión de la cultura escrita en estos espacios.

Como sabemos, la institucionalización de la palabra escrita, que funciona como referencia objetiva de la cultura dominante, limita el acceso de las clases populares al mercado de trabajo y a la vida política. Se trata de una relación de dominación y de exclusión que se ha acentuado a lo largo de los últimos treinta años a raíz de la desvalorización de la mano de obra no calificada en el marco de la desindustrialización observada en Francia, en la que desapareció la mayor parte de las industrias que ocupaban mano de obra intensiva y poco calificada, donde el músculo ya no vale nada. … En primer lugar, el libro sigue siendo visto como el emblema del grupo de los “letrados”, a tal punto que, como veremos más adelante, representa algo del orden de lo sagrado –aquello que los incendios “mancillan”–. … En este contexto particularmente complejo, y en ciertos sentidos paradójico, las bibliotecas y la institución escolar son los santuarios de la cultura escrita

 

Informe de investigación sobre las ciudades culturales

980x320_banner_0

Cultural Cities Enquiry Report. Manchester: Core Cities, 2019

Texto completo

 

El propósito de este informe es considerar cómo podemos aumentar radicalmente la capacidad de nuestras ciudades de utilizar la cultura para impulsar el crecimiento inclusivo. El valor de la cultura para nuestra vida cívica es ahora indiscutible. Existe una gran oportunidad para liberar reservas de potencial sin explotar en nuestras ciudades a través de la inversión en cultura. La cultura puede ayudar a nuestras ciudades a definir una visión compartida para el futuro, a promover la innovación y el cambio positivo en nuestras empresas e instituciones, a equipar a las comunidades para que puedan afrontar el cambio de forma positiva y a lograr oportunidades más equitativas para que todas las personas tengan éxito.

En el Reino Unido, las ciudades representan alrededor del 9% de la masa terrestre, pero proporcionan el 63% de su producción económica y el 60% de los puestos de trabajo. Son fundamentales para el futuro de las economías regionales circundantes y para el Reino Unido en su conjunto. Una escena cultural vibrante y próspera es reconocida como un activo local cada vez más importante. Como demuestra este informe, un mayor apoyo a la cultura reportará importantes beneficios para la economía y la población urbana del Reino Unido, y sus recomendaciones tendrán relevancia para muchos otros lugares.

Puedes unirte a la conversación y difundir estas recomendaciones en Twitter usando #culturalcities.

Una biblioteca digital de estudios de caso estará disponible para ser descargada aquí a finales de este mes. Esto mostrará las organizaciones de todo el Reino Unido que ya son pioneras en soluciones de innovación que se ajustan a nuestras recomendaciones, para inspirar y permitir que otras también impulsen el cambio local.

Impacto de la biblioteca en las ventas de libros

 

6-febr-2018-uno-eventos-bibliotecas-foto-archivo-ciudad-asis

Directory of Readers’ Advisory Activities. Pannorama Project, 2019

Texto Completo

Guía rápida para el asesoramiento de los lectores

Las bibliotecas públicas y los bibliotecarios utilizan muchos enfoques para conectar a los lectores de todos los niveles y edades con los libros y los autores. Utilizan las horas de cuentos para enseñar a los niños preescolares las habilidades de prelectura necesarias para convertirse en lectores exitosos; llevan libros a los centros para adultos mayores para que los disfruten; organizan clases para los nuevos lectores o para estudiantes de inglés como lengua extranjera ; promueven libros y colecciones específicos en las exhibiciones de la biblioteca; twittean sobre libros; y organizan eventos de autores, por nombrar sólo algunas de las actividades que las bibliotecas y los bibliotecarios llevan a cabo para conectar a los lectores con los libros y los autores.

La lectura es una habilidad vital en nuestra sociedad -fundamentalmente básica para el éxito- por lo que aprender a leer es importante, pero los bibliotecarios también fomentan la lectura por placer. La lectura placentera es una alegría y una manera de ayudar a aumentar las habilidades de alfabetización necesarias. La gente aprende a leer bien leyendo mucho practicando las habilidades que ha aprendido. Los bibliotecarios animan a los usuarios a leer más, ayudándoles a encontrar más fácilmente libros que puedan disfrutar, lo que aumenta la probabilidad de que lean más. Pero investigaciones recientes también muestran que la lectura de placer en sí misma tiene beneficios sociales comprobados, incluyendo una mayor empatía, una mejor comprensión del mundo circundante, un escape saludable del estrés y un mejor sentido de conexión con la comunidad en general.

El informe hace un seguimiento de las ventas del libro desde su publicación de enero a mayo de 2018. Esta publicación proporciona información adicional sobre el impacto de la campaña durante el resto de 2018. La actualización se basa en las ventas y los datos de marketing proporcionados generosamente por Sourcebooks. Las ventas en junio, julio y principios de agosto se mantuvieron cerca de los niveles de ventas anteriores a la campaña, el título establecido en marzo.

La nueva disposición de la Carta de derechos de la biblioteca reconoce y defiende la privacidad de los usuarios de la biblioteca

lbor_poster_close

 

«Library Bill of Rights», American Library Association, June 30, 2006. (Accessed February 9, 2019)

Ver completa

La Declaración de Derechos de la Biblioteca , adoptada por primera vez en 1939 y modificada por última vez en 1980, se ha actualizado para incluir un artículo centrado en el concepto de garantizar la privacidad y la confidencialidad de los usuarios de la biblioteca.

El nuevo artículo de la Carta de Derechos de la Biblioteca, Artículo VII, establece:

“Todas las personas, independientemente de su origen, edad, antecedentes u opiniones, tienen derecho a la privacidad y confidencialidad en el uso de su biblioteca. Las bibliotecas deben abogar, educar y proteger la privacidad de las personas, salvaguardando todos los datos de uso de la biblioteca, incluida la información de identificación personal»

CARTA DE DERECHOS DE LA BIBLIOTECA

La Asociación Americana de Bibliotecas afirma que todas las bibliotecas son foros de información e ideas, y que las siguientes políticas básicas deben guiar sus servicios.

I. Se deben proporcionar libros y otros recursos bibliotecarios para el interés, información y formación de todas las personas de la comunidad a la que sirve la biblioteca. Los materiales no deben excluirse por el origen, los antecedentes o las opiniones de quienes contribuyeron a su creación.

II. Las bibliotecas deben proporcionar materiales e información que presenten todos los puntos de vista sobre temas actuales e históricos. Los materiales no deben ser proscritos o retirados debido a la desaprobación partidista o doctrinal.

III. Las bibliotecas deben desafiar la censura en el cumplimiento de su responsabilidad de proporcionar información e formación.

IV. Las bibliotecas deben cooperar con todas las personas y grupos interesados en resistirse a la restricción de la libertad de expresión y la libre acceso a las ideas.

V. El derecho de una persona a usar una biblioteca no debe ser negado o abreviado debido a su origen, edad, antecedentes o puntos de vista.

VI. Las bibliotecas que ponen espacios de exposición y salas de reunión a disposición del público al que sirven deberían poner a disposición esas instalaciones de manera equitativa, independientemente de las creencias o afiliaciones de las personas o grupos que soliciten su uso.

VII. Todas las personas, sin importar su origen, edad, antecedentes o puntos de vista, tienen derecho a la privacidad y confidencialidad en el uso de su biblioteca. Las bibliotecas deben defender, educar y proteger la privacidad de las personas, salvaguardando todos los datos de uso de la biblioteca, incluida la información de identificación personal.

Adoptada el 19 de junio de 1939 por el Consejo de la ALA; enmendada el 14 de octubre de 1944; el 18 de junio de 1948; el 2 de febrero de 1961; el 27 de junio de 1967; el 23 de enero de 1980; la inclusión de la «edad» reafirmó el 23 de enero de 1996; enmendada el 29 de enero de 2019.

 

El camión «mágico» que llevó libros a la España olvidada

 

camion_libros_amr

 

El camión «mágico» que llevó libros a la España olvidada
Doctor Peligro. AGENTE PROVOCADOR es un magazine realizado por La Felguera Editores.

Ver completo

 

«El camión que habla», como se le conocía popularmente, llegaba a aldeas y pueblos remotos y repartía libros. También llevaba instalado un moderno equipo de sonido y proyector de cine, y se planeó que fuese atendido por licenciados en Filosofía y maestros. Todos ellos se dedicarían a «la cruzada de difundir el libro por los pueblos de España»

El proyecto comenzó en 1934 y se presentó en la Feria del Libro (la segunda que se organizaba) como uno de los grandes logros del mundo intelectual y republicano. Comenzó su andadura en octubre de ese año (justo cuando se desataba la revolución asturiana y el país vivió con el corazón en el puño), con un curioso diseño que permitía, en pocos segundos, que la carrocería del gran vehículo se abriera y se convirtiera en una librería ambulante. La llegada del autobús, micrófono en mano y sonando música, era todo un acontecimiento. Las autoridades lo recibían y, generalmente, entregaba a la biblioteca (si la hubiera) del pueblo una donación de libros. Muchos pueblos carecían de comunicaciones y vivían en un aislamiento muy grande.