Atención a personas usuarias con discapacidad en bibliotecas pequeñas y rurales: guía práctica para profesionales

American Library Association (ALA). Serving Patrons with Disabilities in Small and Rural Libraries: Practitioner’s Guide. Chicago: American Library Association, Libraries Transforming Communities, 2023

Texto completo

El documento parte de una premisa central muy clara: las bibliotecas pequeñas y rurales son, en muchos casos, el principal —y a veces el único— espacio comunitario accesible para amplios sectores de la población. En estos contextos, la biblioteca no solo ofrece acceso a la información, sino también conexión social, apoyo educativo, acceso a internet y derivación a servicios sociales. Precisamente por ese papel clave, cualquier barrera —física, comunicativa, tecnológica o actitudinal— tiene un impacto directo y profundo en la exclusión de las personas con discapacidad. El objetivo del manual es servir como guía práctica para identificar y eliminar esas barreras, promoviendo bibliotecas verdaderamente inclusivas .

El texto subraya que las personas con discapacidad constituyen el grupo minoritario más numeroso y diverso, y recuerda que la discapacidad es una experiencia transversal y dinámica: cualquiera puede formar parte de este colectivo en algún momento de su vida. En el caso de las comunidades rurales, los datos son especialmente significativos, ya que presentan tasas más altas de discapacidad que las zonas urbanas, mayores dificultades de acceso a servicios especializados y menor disponibilidad de apoyos. En este escenario, la biblioteca se convierte en un recurso esencial para garantizar derechos básicos como el acceso a la información, la educación y la participación social.

Uno de los aportes más relevantes del documento es su enfoque conceptual amplio sobre la discapacidad. El manual explica de forma comparativa las distintas definiciones existentes —legal, educativa, médica, de derechos humanos, de salud pública y de justicia social— y subraya que la discapacidad no reside únicamente en la persona, sino en la interacción entre las personas y un entorno lleno de barreras. Este enfoque conecta directamente con la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y con los principios de la justicia social, invitando a las bibliotecas a ir más allá del mero cumplimiento normativo y a adoptar una visión ética y transformadora de la accesibilidad.

El documento dedica una atención especial a la conciencia sobre el lenguaje, el trato y las actitudes, señalando que muchas formas de exclusión no son intencionadas, sino producto del desconocimiento o del capacitismo normalizado. Se insiste en la importancia de respetar las preferencias individuales en el uso del lenguaje, evitar estereotipos, no infantilizar a las personas con discapacidad y reconocer las microagresiones cotidianas que refuerzan la exclusión. En este sentido, la guía propone adoptar el principio “Nada sobre nosotros sin nosotros”, promoviendo la participación directa de personas con discapacidad en el diseño de servicios, programas y espacios bibliotecarios.

Desde el punto de vista operativo, el manual ofrece un análisis detallado de cómo hacer accesibles los servicios bibliotecarios, destacando la necesidad de comunicación clara y multicanal, colecciones en formatos alternativos (audiolibros, letra grande, braille, libros electrónicos accesibles), tecnologías de apoyo y recursos sensoriales. Se enfatiza que muchas de estas medidas benefician a toda la comunidad, no solo a las personas con discapacidad, reforzando la idea de que la accesibilidad es una mejora estructural del servicio y no una concesión puntual.

En relación con el entorno digital, el documento señala que la accesibilidad web y documental es tan importante como la física, ya que para muchas personas la página web de la biblioteca es la primera puerta de entrada. Se detallan las pautas fundamentales de las WCAG (perceptible, operable, comprensible y robusto) y se anima a las bibliotecas a publicar declaraciones de accesibilidad claras, revisar periódicamente sus contenidos digitales y garantizar que documentos, formularios y materiales audiovisuales sean utilizables por personas con distintas capacidades.

El apartado dedicado a la programación cultural y educativa propone aplicar los principios de Diseño Universal y Diseño Universal para el Aprendizaje, integrando desde el inicio múltiples formas de participación, presentación y expresión. El documento demuestra que los programas accesibles no solo amplían la participación, sino que mejoran la calidad de la experiencia para todos los públicos. Se presta especial atención a los aspectos sensoriales, la previsibilidad, la señalización clara y la creación de entornos relajados que reduzcan la ansiedad y favorezcan la inclusión.

En conjunto, la guía transmite un mensaje coherente y potente: la accesibilidad no es un añadido ni un coste extra, sino una responsabilidad profesional y una oportunidad para fortalecer el papel social de las bibliotecas.

Impacto social de las Bibliotecas Públicas en Canadá

Canadian Urban Libraries Council/Conseil des Bibliothèques Urbaines du Canada (CULC/CBUC). (30 de enero de 2026). Social Impact Study: National Social Impact Study on Urban Public Libraries in Canada. Informe nacional sobre el impacto social de las bibliotecas públicas urbanas en Canadá.

Texto completo

Se trata de una investigación pionera realizada en Canadá para comprender de manera profunda el papel social y comunitario de las bibliotecas públicas urbanas. Esta iniciativa analiza cómo los servicios, espacios, programas y actividades de las bibliotecas influyen en la vida de las personas y en el tejido social de las comunidades, más allá de las métricas tradicionales como la cantidad de visitas, préstamos de libros o participación en eventos. El estudio explora el valor que las bibliotecas generan en términos de bienestar social, inclusión, aprendizaje, cohesión comunitaria y participación cívica.

La investigación se basa en datos empíricos obtenidos de más de 18.000 encuestados que interactúan con bibliotecas en 26 sistemas urbanos de bibliotecas públicas en todo Canadá. Para recopilar esta información, se combinaron métodos cuantitativos y cualitativos que incluyen encuestas en línea detalladas y entrevistas individuales, proporcionando una visión holística del impacto que estos espacios tienen en la vida diaria de las personas. Además, el estudio se llevó a cabo en colaboración con el consorcio de investigación Is It a Bird / It Depends, especializado en análisis de impacto social, lo cual fortifica la rigurosidad metodológica de la investigación.

Uno de los aspectos centrales del Estudio Nacional de Impacto Social es su enfoque integral y centrado en la experiencia vivida de las personas usuarias. Más que medir solo estadísticas operativas, el estudio pretende captar cómo las bibliotecas contribuyen al bienestar emocional, social, intelectual y creativo de sus comunidades. Los resultados —publicados en enero de 2026— no solo aportan datos significativos para entender mejor el valor de las bibliotecas, sino que también pretenden orientar conversaciones nacionales y regionales sobre políticas públicas, inversión, planificación y defensa del papel de las bibliotecas en la sociedad canadiense del siglo XXI.

En términos de impacto estratégico, este estudio proporciona evidencia sólida y contextualizada sobre la importancia de las bibliotecas públicas urbanas, destacando cómo estos espacios fortalecen la cohesión social, facilitan el acceso equitativo al conocimiento y fomentan oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida. Asimismo, al poner el foco en experiencias reales de los usuarios, el estudio amplía el entendimiento tradicional de los resultados de las bibliotecas, demostrando que su valor no se limita únicamente a actividades culturales o educativas, sino que impacta de forma significativa en el bienestar global de las comunidades urbanas.

Los tres grandes de la información científica: una revisión bibliométrica comparativa de Web of Science, Scopus y OpenAlex

Torres-Salinas, Daniel & Arroyo-Machado, Wenceslao (2026). The ‘Big Three’ of Scientific Information: A Comparative Bibliometric Review of Web of Science, Scopus, and OpenAlex (preprint). arXiv:2601.21908. doi:10.48550/arXiv.2601.21908. https://arxiv.org/abs/2601.21908

Se ofrece un análisis comparativo exhaustivo de las tres principales bases de datos bibliográficas multidisciplinares utilizadas globalmente para la evaluación de la investigación científica: Web of Science Core Collection (WoS), Scopus y OpenAlex.

El estudio está motivado por la necesidad de evidencia actualizada que permita a bibliotecarios, gestores de investigación, evaluadores académicos y responsables de políticas comprender las fortalezas y limitaciones de cada fuente en cuanto a cobertura documental, calidad y riqueza de metadatos, diversidad lingüística y funcionalidades disponibles para análisis evaluativos.

La investigación se estructura en dos grandes secciones metodológicas. La primera consiste en una revisión sistemática de la literatura reciente, donde se sintetizan estudios previos sobre volumen de registros, cobertura de acceso abierto, diversidad lingüística, cobertura de referencias y calidad de metadatos en cada uno de los tres sistemas. Se detallan características clave: WoS y Scopus funcionan como bases de datos comerciales con criterios editoriales rigurosos y herramientas analíticas integradas, mientras que OpenAlex, de acceso completamente abierto, destaca por su enorme volumen de registros y su mayor inclusión de fuentes de países del Sur global, aunque también presenta mayores tasas de errores o inconsistencias en metadatos.

La segunda parte del trabajo es un análisis bibliométrico original basado en datos empíricos del período 2015-2024. Este análisis abarca la distribución longitudinal de publicaciones, los tipos documentales, perfiles temáticos, diferencias por idioma y el grado de solapamiento entre bases de datos usando DOI como llave de correspondencia. Este contraste evidencia que WoS y Scopus tienen un alto grado de superposición entre sí, ofreciendo consistencia en sus coberturas, mientras que OpenAlex amplía significativamente la representatividad total, especialmente en idiomas distintos del inglés y en revistas de acceso abierto, aunque con menor precisión en ciertos metadatos básicos (por ejemplo, afiliaciones institucionales, clasificaciones temáticas y años de publicación).

la tabla muestra que OpenAlex contiene un volumen de publicaciones considerablemente mayor en total (36,150,302) que Web of Science (23,508,100) y Scopus (26,645,058), aunque el porcentaje total de cobertura (clasificación completa) es menor —67 % frente a ~98 % en las otras dos bases— lo que indica que en OpenAlex no todas las publicaciones tienen asignada un área temática.

En detalle por áreas temáticas:

  • Ciencias sociales y humanidades:
    Web of Science muestra 2,121,562 publicaciones (9 % del total de su contenido clasificado), Scopus 3,229,265 (12.1 %) y OpenAlex 7,390,532 (20.4 %). Esto indica que OpenAlex tiene una mayor proporción de publicaciones en ciencias sociales y humanidades que las bases comerciales, sugiriendo una cobertura más amplia de este campo.
  • Ciencias biomédicas y de la salud:
    Las tres bases reflejan que esta es el área con más publicaciones. Web of Science tiene 10,178,006 (43.3 %), Scopus 9,932,031 (37.3 %) y OpenAlex 12,473,349 (34.5 %). Aunque OpenAlex tiene más publicaciones absolutas, su porcentaje es menor, lo que puede deberse a su mayor diversidad temática.
  • Ciencias físicas e ingeniería:
    En este campo Web of Science registra 5,429,077 (23.1 %), Scopus 5,984,787 (22.5 %) y OpenAlex 6,435,849 (17.8 %). Aquí también se observa que OpenAlex tiene la menor proporción relativa, probablemente porque su enorme volumen de registros incluye muchos trabajos de otras áreas.
  • Ciencias de la vida y de la tierra:
    Las cifras son: Web of Science con 3,480,765 (14.8 %), Scopus con 4,714,799 (17.7 %) y OpenAlex con 5,556,612 (15.4 %). La proporción de OpenAlex es similar a la de WoS, mientras que Scopus muestra un porcentaje relativamente mayor en esta área.
  • Matemáticas y ciencias de la computación:
    Web of Science tiene 2,298,690 (9.8 %), Scopus 2,784,176 (10.4 %) y OpenAlex 4,293,960 (11.9 %). Aquí también OpenAlex muestra una participación proporcional ligeramente mayor que las otras bases, aunque las cifras absolutas reflejan la amplitud de su cobertura general.

Los resultados globales ponen de manifiesto que ninguna base de datos por sí sola ofrece un panorama completo de la actividad científica mundial: WoS y Scopus destacan por su fiabilidad y calidad editorial, pero son más limitadas en cobertura no anglófona y en contenidos abiertos; OpenAlex, por su parte, proporciona una biodiversidad documental más amplia, aunque requiere ajustes metodológicos adicionales para asegurar la calidad de los datos a nivel evaluativo. El estudio concluye con un resumen de diez puntos principales y propone cinco recomendaciones prácticas, destacando la necesidad de combinar fuentes en evaluaciones estratégicas, adaptar protocolos según objetivos (por ejemplo, evaluación formal vs. estudios exploratorios) e integrar enfoques críticos que mitiguen sesgos geográficos y lingüísticos en el análisis de la literatura científica global.

Un mapeo global de los idiomas en las publicaciones académicas y sus citas

Pradier, Carolina, Lucía Céspedes y Vincent Larivière. 2026. “How Multilingual Is Scholarly Communication? Mapping the Global Distribution of Languages in Publications and Citations.Journal of the Association for Information Science and Technology 1–15. https://doi.org/10.1002/asi.70055

El artículo aborda la diversidad lingüística en la comunicación científica global, un tema que ha recibido atención en estudios regionales, pero que escasea en análisis de gran escala con datos objetivos.

Los autores identifican que el idioma es una fuente importante de inequidades sistémicas en ciencia, ya que favorece a quienes publican en inglés, mientras que los investigadores que utilizan otros idiomas enfrentan barreras para la visibilidad, la difusión y el reconocimiento de su trabajo. Este tipo de desigualdades se vuelve evidente en la producción y citación de publicaciones científicas, donde el predominio del inglés puede limitar la participación efectiva de hablantes no nativos.

Para examinar esta cuestión, el estudio utiliza datos bibliométricos masivos de dos fuentes amplias: OpenAlex y Dimensions. Estas bases de datos permiten analizar tanto el idioma de las publicaciones científicas (cerca de 87,5 millones) como el idioma de los artículos citados dentro de esas publicaciones (aproximadamente 1,48 mil millones) para el período 1990–2023. A partir de este enorme corpus de datos, los autores miden la proporción de artículos publicados en diferentes idiomas, así como las prácticas de citación relativas al idioma.

Los resultados muestran que, si bien el inglés continúa dominando la comunicación científica global, algunas lenguas han crecido más rápido que el inglés en términos de producción científica reciente, especialmente el indonesio, el portugués y el español. Este crecimiento está relacionado con la expansión de circuitos académicos regionales —por ejemplo, en América Latina e Indonesia— que fortalecen la producción y circulación de conocimiento en lenguas distintas del inglés. Este fenómeno sugiere que las políticas nacionales que valoran tanto la publicación en la lengua local como en inglés pueden tener impactos concretos sobre la distribución lingüística de las publicaciones científicas.

Otra dimensión importante del estudio es la preferencia por publicar y citar en la misma lengua (own-language preference). Los autores señalan que los investigadores tienden a citar obras en su propio idioma con más frecuencia de lo esperado por azar, especialmente en los idiomas distintos al inglés. Esto pone de manifiesto no solo la persistencia de prácticas lingüísticas locales, sino también una fuerte conexión entre el multilingüismo y la bibliodiversidad —entendida como la diversidad de lenguas, formatos y enfoques en la comunicación científica—. Además, se observa que las ciencias sociales y las humanidades son los campos menos dominados por el inglés, lo que contrasta con disciplinas como las ciencias naturales o biomédicas, donde el inglés es casi universal.

Los hallazgos del artículo ponen de relieve que el dominio del inglés no es absoluto ni inmutable, sino que está siendo matizado por desarrollos regionales y políticas de comunicación científica que validan otras lenguas. Al mismo tiempo, el estudio reconoce que las bases de datos bibliométricas aún subrepresentan contenido no anglófono, lo que implica que la diversidad real puede ser mayor de lo que se observa. En conjunto, estos resultados invitan a repensar las prácticas de evaluación científica global y a promover enfoques que reconozcan la riqueza del multilingüismo en la generación y difusión del conocimiento

24 años de vinilos a 45 con Benito González. Viviendo en la era pop 2026/01/30


24 años de vinilos a 45 con Benito González.

Viviendo en la era pop 2026/01/30

ESCUCHAR

Descargar

Benito González García, es un escritor y locutor salmantino reconocido por su labor en la poesía, la novela histórica que paralelamente a su labor literaria, ha desarrollado una destacada carrera como comunicador radiofónico. Es creador y locutor del programa musical «Vinilos a 45», emitido en Radio Oasis Salamanca, que lleva más de 24 años en antena con más de 600 programas. Este espacio, gestionado de manera altruista, gira en torno a su colección de más de 15.000 vinilos y busca acercar la música a la audiencia y al barrio, generando un vínculo cercano con sus oyentes.

Cuando se invierte en bibliotecas la delincuencia tiende a disminuir

EveryLibrary. “Want Safer Neighborhoods? Invest in Libraries”, Medium, 18 de julio de 2025. https://medium.com/everylibrary/want-safer-neighborhoods-invest-in-libraries-8c5259ad32e2

Invertir en bibliotecas públicas contribuye directamente a la seguridad y la calidad de vida de los vecindarios, mostrando que cuando aumenta la financiación de las bibliotecas, tiende a disminuir la delincuencia y mejorar la percepción de seguridad en las comunidades.

Esta idea se basa en investigaciones académicas y datos empíricos que analizan no solo la relación entre recursos y crimen, sino también las funciones sociales más amplias que desempeñan las bibliotecas como espacios públicos abiertos, inclusivos y accesibles para todas las personas.

Un estudio citado en el texto, publicado en el Journal of Cultural Economics, examinó el impacto de la apertura de una nueva sucursal de biblioteca (Woodneath Public Library) en Kansas City, Missouri. Los investigadores compararon las tasas delictivas antes y después de su inauguración: aunque no todos los tipos de delitos disminuyeron, sí se observaron reducciones claras en categorías como el vandalismo, los robos y los allanamientos en las áreas más cercanas a la biblioteca. Esta evidencia sugiere que la presencia de una biblioteca puede influir positivamente en la seguridad del entorno inmediato, posiblemente debido a un aumento del tráfico peatonal, mejor iluminación urbana y una mayor atención policial en sus proximidades.

Además de la disminución de ciertos delitos, el artículo señala que las bibliotecas funcionan como espacios seguros donde las personas se sienten cómodas y protegidas. Según estudios mencionados, aproximadamente el 69 % de los estadounidenses considera que su biblioteca local es un lugar seguro para reunirse y pasar el tiempo, lo cual convierte a estas instituciones en refugios para personas que de otra forma podrían estar expuestas a entornos menos seguros. Esta percepción pública de seguridad refuerza el argumento de que las bibliotecas son más que centros de lectura: son puntos de encuentro comunitario con un papel cultural y social profundo.

El texto también señala que las bibliotecas ofrecen una amplia gama de servicios que contribuyen indirectamente a la seguridad y al bienestar comunitario, incluidos programas de aprendizaje de nuevas habilidades, oportunidades de conexión social, acceso a tecnología, actividades educativas y apoyo en momentos de crisis. Estas funciones hacen que las bibliotecas actúen como catalizadores de cohesión social, reduciendo factores asociados a la inseguridad como la exclusión, la falta de educación y la carencia de recursos.

La pieza concluye con una recomendación hacia líderes locales, legisladores y responsables de políticas públicas para que consideren los efectos positivos de las bibliotecas al decidir sobre su financiación, entendiendo que invertir en estas instituciones no solo fortalece la cultura y la educación, sino también la estabilidad y seguridad de los barrios. El artículo resalta que apoyar a las bibliotecas equivale a invertir en comunidades más resilientes, saludables y cohesionadas, especialmente en zonas de bajos ingresos donde estos efectos suelen ser más pronunciados.

Nuevo complemento de IA usa las reglas de detección de escritura de Wikipedia para ayudar a que el texto suene más humano

Ars Technica.New AI plugin uses Wikipedia’s AI writing detection rules to help it sound human”, publicado en enero de 2026. https://arstechnica.com/ai/2026/01/new-ai-plugin-uses-wikipedias-ai-writing-detection-rules-to-help-it-sound-human/

Un nuevo complemento de inteligencia artificial llamado Humanizer ha sido desarrollado para mejorar la calidad y naturalidad del texto generado por modelos de lenguaje, como Claude Code, ayudándoles a sonar más humano. Este complemento aprovecha una guía elaborada por voluntarios de Wikipedia, que durante años han catalogado las características que permiten identificar textos generados por IA.

La guía incluye una lista de “señales” o patrones típicos —como atribuciones vagas, formulaciones promocionales o frases genéricas frecuentes en contenido automatizado— que suelen aparecer en escritura artificial y facilitar su detección.

Humanizer funciona instruyendo al modelo de IA para evitar estas señales detectables, eliminando o reformulando frases específicas que Wikipedia ha identificado como indicativas de contenido generado por IA. Por ejemplo, frases que describen lugares con lenguaje excesivamente elogioso como “situado en la impresionante región…” se transforman en descripciones más simples y directas como “una localidad en la región de Gonder”. Asimismo, atribuciones imprecisas como “los expertos creen que…” se cambian por referencias concretas como “según una encuesta de 2019…”. Estos ajustes buscan hacer que el texto generado no solo pase desapercibido para los sistemas de detección, sino que también resulte más natural para los lectores humanos.

El creador de Humanizer, el desarrollador Siqi Chen, ha explicado que el complemento se actualizará automáticamente conforme Wikipedia revise y amplíe su guía de señales de escritura de IA, lo que permitirá que el modelo se adapte a cambios futuros en las formas en que se reconoce o intenta ocultar el texto automático. Esta iniciativa pone de aliviar un giro interesante en la dinámica entre detección y generación de contenido: herramientas diseñadas originalmente para identificar escritura de IA ahora se emplean para que esa escritura se parezca más a la humana, desdibujando las diferencias estilísticas que la detectan.

El fenómeno también plantea un debate más amplio sobre la utilidad y los límites de los detectores de escritura automática. A medida que las técnicas de generación de texto se vuelven más sofisticadas, las “señales” que antes delataban la autoría automática pueden perder eficacia, especialmente si se incorporan a los propios modelos de IA para evitarlas. Ya se ha observado que algunas empresas de IA ajustan sus sistemas para reducir características identificables —como el exceso de guiones largos— que los detectores suelen asociar con contenido generado por máquinas, lo que sugiere que la línea entre texto humano y automático podría volverse cada vez más difusa.

En conjunto, el desarrollo de Humanizer no solo representa una innovación técnica para hacer que los asistentes de IA generen textos más naturales, sino que también simboliza un punto de inflexión en la interacción entre la detección de IA y la generación de contenido: las mismas reglas que se usan para descubrir escritura automática ahora pueden transformar la escritura de IA para que sea menos detectable, anticipando un ciclo continuo de adaptación entre tecnologías de detección y de generación.

Silicon Valley construyó la IA comprando, escaneando y descartando millones de libros

Schaffer, Aaron; Oremus, Will y Tiku, Nitasha. “How Silicon Valley Built AI: Buying, Scanning & Discarding Millions of Books”, MSN (basado en Washington Post), 27 de enero de 2026. https://www.msn.com/en-us/technology/artificial-intelligence/how-silicon-valley-built-ai-buying-scanning-and-discarding-millions-of-books/ar-AA1V4aZv

En los últimos años, las grandes empresas de tecnología y startups de Silicon Valley han librado una competencia frenética por adquirir conjuntos masivos de datos textuales, especialmente libros, como materia prima para entrenar sus modelos de inteligencia artificial (IA).

Según documentos judiciales revelados en demandas por derechos de autor, compañías como Anthropic, Meta, Google y OpenAI emprendieron acciones a gran escala para obtener millones de títulos físicos y digitales con el objetivo de mejorar la capacidad de sus modelos de lenguaje para “entender” y “escribir bien”.

Un caso emblemático es el llamado Project Panama de Anthropic, descrito en documentos internos como un esfuerzo por comprar y escanear “todos los libros del mundo”. La compañía gastó decenas de millones de dólares comprando grandes lotes de libros, a menudo en lotes de decenas de miles, y contrató servicios profesionales para desencuadernar y escanear las páginas a gran velocidad. Después del escaneo, muchas de estas copias físicas fueron recicladas o descartadas, lo que ha generado preocupación entre autores y defensores del patrimonio cultural por la eliminación física de obras impresas.

Los detalles de Project Panama, inéditos hasta ahora, salieron a la luz en más de 4.000 páginas de documentos incluidos en una demanda por derechos de autor interpuesta por escritores contra Anthropic. La empresa, valorada por sus inversores en unos 183.000 millones de dólares, aceptó pagar 1.500 millones de dólares para cerrar el litigio en agosto. Sin embargo, la decisión de un juez federal de hacer públicos numerosos documentos del caso permitió conocer con mayor profundidad la intensidad con la que Anthropic persiguió la obtención de libros.

Estos nuevos archivos, junto con otros presentados en demandas similares contra empresas de inteligencia artificial, revelan hasta qué punto compañías tecnológicas como Anthropic, Meta, Google u OpenAI llegaron a extremos notables para reunir enormes volúmenes de datos con los que “entrenar” sus sistemas. En esa carrera acelerada, los libros fueron considerados un botín esencial. Así lo reflejan los registros judiciales: en enero de 2023, uno de los cofundadores de Anthropic sostenía que entrenar modelos con libros permitiría enseñarles “a escribir bien”, en lugar de limitarse a reproducir un “lenguaje de baja calidad propio de internet”. En un correo interno de Meta fechado en 2024, el acceso a grandes bibliotecas digitales se calificaba directamente como “imprescindible” para competir con otros actores del sector.

Sin embargo, los documentos sugieren que las empresas no consideraron viable solicitar autorización directa a autores y editoriales. En su lugar, según las acusaciones recogidas en los autos, Anthropic, Meta y otras compañías recurrieron a métodos de adquisición masiva sin conocimiento de los creadores, incluida la descarga de copias pirateadas.

Estos esfuerzos reflejan las tensiones legales y éticas detrás del entrenamiento de IA con datos culturales. Muchos autores y editoriales han emprendido demandas alegando que la adquisición y uso masivo de sus obras para entrenar modelos de IA se hizo sin permiso y constituye una violación de derechos de autor. A su vez, las empresas tecnológicas han argumentado que el uso es “transformador” y, en algunos fallos judiciales, se ha considerado legal bajo la doctrina de fair use (“uso justo”). No obstante, los documentos judiciales también han expuesto que algunas empresas, incluyendo Meta, consideraron o incluso utilizaron descargas masivas desde bibliotecas pirata en línea como LibGen para obtener copias digitales de libros sin pagar por ellos, lo que ha intensificado las críticas sobre prácticas poco transparentes.

En el caso de Meta, varios empleados expresaron internamente su inquietud ante la posibilidad de infringir la ley de derechos de autor al descargar millones de libros sin permiso. Aun así, un correo electrónico de diciembre de 2023 indicaba que la práctica había sido aprobada tras una “escalada a MZ”, en aparente referencia al consejero delegado Mark Zuckerberg. Meta declinó hacer comentarios al respecto.

Además de las cuestiones legales, expertos y críticos han señalado preocupaciones más amplias sobre el impacto cultural y social de estas prácticas. La destrucción física de libros tras su digitalización plantea preguntas sobre la preservación del patrimonio literario y el valor intrínseco de las obras impresas como registros culturales. Del mismo modo, la dependencia de datos extraídos de fuentes no autorizadas subraya la necesidad de un marco ético y regulador más robusto en torno al uso de contenidos creativos para construir inteligencias artificiales avanzadas.

Una biblioteca pública y una universitaria comparten su espacio y misión para ampliar el acceso y fortalecer el impacto comunitario

Jasper Love, Sage; Jangjou, Elmira; y Melissa Blankstein. Shared Space, Shared Mission: How the King Library Expands Access and Strengthens Community Impact. Ithaka S+R, 28 de enero de 2026. https://doi.org/10.18665/sr.32464

Texto completo

El documento aborda cómo dos instituciones bibliotecarias —una académica y otra pública— comparten un mismo edificio y recursos con el objetivo de ampliar el acceso a servicios, fortalecer los vínculos con la comunidad y satisfacer diversas necesidades de distintos públicos —desde estudiantes universitarios hasta habitantes de la ciudad con necesidades básicas o de aprendizaje.

El estudio Shared Space, Shared Mission examina la colaboración a largo plazo entre la San José State University (SJSU) y la San José Public Library (SJPL) mediante el modelo de biblioteca de uso conjunto conocido como Dr. Martin Luther King, Jr. Library.

El informe se basa en entrevistas con personales y líderes de ambas instituciones y presenta un análisis detallado de la evolución, gobernanza y operaciones de esta asociación. Se destaca la importancia de acuerdos de operación claras, estructuras de gobierno eficaces y comunicación constante para coordinar políticas, responsabilidades y servicios compartidos. Las entrevistas revelan que el trabajo colaborativo dentro de un espacio compartido permite crear una identidad conjunta, desarrollar programación cultural y educativa integrada y ofrecer recursos mejorados que ninguna de las dos bibliotecas podría proporcionar de forma independiente.

Además, la King Library se describe como un centro de servicios que va más allá de los libros y las colecciones. Ofrece apoyo para alfabetización digital, acceso a tecnología, programas culturales, cursos para adultos, iniciativas de salud y servicios de referencia para necesidades básicas como vivienda, empleo y asistencia social. Esta amplia gama de servicios ofrece un ejemplo de cómo las bibliotecas pueden funcionar como espacios de inclusión comunitaria y como nodos de redes de apoyo social.

El documento también identifica desafíos asociados con el modelo compartido: tensiones entre las necesidades específicas de estudiantes universitarios y de la comunidad en general, confusiones operativas debidas a diferentes políticas institucionales, y la necesidad de métricas compartidas para evaluar conjuntamente el impacto de la alianza. A pesar de estos retos, la misión compartida de maximizar recursos y ampliar el impacto social sigue guiando el trabajo colaborativo entre ambas instituciones.

La muerte de las revistas científicas

Beale, R. (2025). In Memoriam: The Academic Journal (preprint). arXiv:2512.23915v1. Recuperado de https://arxiv.org/html/2512.23915v1

Se trata de un ensayo reflexivo que traza la historia, evolución y final simbólico de la revista académica tradicional considerando su impacto profundo en la ciencia, la sociedad y la cultura académica moderna.

El texto empieza con una evocación de los orígenes de las publicaciones científicas en el siglo XVII, destacando el papel pionero del Journal des Sçavans y de Philosophical Transactions, que establecieron el formato y la intención de los primeros medios de difusión científica impulsados por académicos para académicos. En estas primeras etapas, las revistas eran herramientas para compartir descubrimientos y avanzar el conocimiento colectivo, libre de intereses comerciales predominantes.

Beale describe cómo las revistas académicas ingresaron a su “edad adulta”, abrazando el sistema de revisión por pares y consolidándose como guardián de la calidad científica. Sin embargo, con la entrada de grandes editoriales comerciales tras la Segunda Guerra Mundial, este modelo se transformó bajo una lógica capitalista: académicos que generaban contenido y revisión sin remuneración, mientras las editoriales recibian beneficios sustanciales al vender acceso a ese conocimiento. Esta etapa marcó una transición crucial desde el propósito original de difusión científica hacia un sistema en el que las publicaciones se convirtieron en métricas de prestigio y progreso profesional, impulsadas por la filosofía de “Publicar o Perecer”.

En el desarrollo de la “madurez” de las revistas científicas, el autor ilustra cómo la proliferación de indicadores cuantitativos (factor de impacto, índice h, etc.) y el énfasis en méritos numéricos distorsionaron el valor de la investigación, priorizando la cantidad sobre la calidad y debilitando prácticas fundamentales como la replicación de resultados. Este enfoque paradigmático condujo a la expansión de unidades mínimas publicables (MPU) y a prácticas que, aunque eficientes para avanzar en carreras académicas, erosionaron la esencia del método científico.

Beale también sitúa a las revistas académicas dentro del contexto de las transformaciones tecnológicas de finales del siglo XX y principios del XXI, señalando cómo servicios como arXiv y las iniciativas de acceso abierto retaron el dominio tradicional de las publicaciones impresas. Aunque estos “descendientes” surgieron con filosofías más abiertas, la presión institucional por métricas de prestigio a menudo relegó su valor dentro de la evaluación profesional.

Finalmente, el ensayo culmina con la “muerte” simbólica de las revistas científicas el 1 de enero de 2026 —una metáfora que representa el agotamiento del modelo tradicional frente a la proliferación de contenidos generados y compartidos a gran escala, en parte facilitados por herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT que erosionan las barreras de entrada del proceso editorial clásico. Esta conclusión lleva al lector a meditar sobre el legado de las revistas: celebradas por su rol en la sistematización del conocimiento, pero también criticadas por cómo se distanciaron de sus ideales fundacionales para convertirse en engranajes de una maquinaria profesional y comercial que, según el autor, ya no puede sostener de manera íntegra la misión original de la comunicación científica