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Las mujeres jóvenes recurren más que los hombres a los influencers para informarse sobre salud y bienestar

Pew Research Center. (13 de julio de 2026). Nearly 6 in 10 young women get health and wellness information from influencers. https://www.pewresearch.org/short-reads/2026/07/13/nearly-6-in-10-young-women-get-health-and-wellness-information-from-influencers/

Un nuevo análisis del Pew Research Center revela que las mujeres jóvenes constituyen el grupo demográfico que más recurre a los influencers y creadores de contenido para obtener información relacionada con la salud y el bienestar.

En concreto, el 57 % de las mujeres estadounidenses de entre 18 y 29 años afirma obtener este tipo de información a través de influencers en redes sociales o pódcasts, una proporción diez puntos superior a la de los hombres de la misma edad. El estudio pone de manifiesto el creciente papel que desempeñan las redes sociales como fuente de información sanitaria para las nuevas generaciones y cómo las diferencias de género condicionan el consumo de estos contenidos.

La investigación también muestra que las mujeres jóvenes no solo recurren con mayor frecuencia a estos creadores, sino que además están mucho más expuestas a contenidos relacionados con la belleza, la apariencia física, la alimentación, el ejercicio y el estilo de vida saludable. Los algoritmos de las plataformas tienden a mostrarles de forma recurrente publicaciones sobre cuidado personal, pérdida de peso, rutinas de entrenamiento o recomendaciones nutricionales, configurando un ecosistema informativo donde la salud se mezcla con la estética y el bienestar personal. Esta mayor exposición contribuye a que las redes sociales tengan una influencia significativa en la percepción que muchas jóvenes desarrollan sobre el cuerpo, la alimentación y los hábitos saludables.

El estudio forma parte de una investigación más amplia publicada por Pew en 2026 sobre los influencers especializados en salud y bienestar. Ese informe señala que cuatro de cada diez adultos estadounidenses obtienen información sanitaria de influencers o pódcasts y que la proporción aumenta hasta aproximadamente la mitad entre los menores de 50 años. Sin embargo, el hecho de consumir este contenido no implica una confianza absoluta: muchos usuarios afirman contrastar posteriormente la información con profesionales sanitarios u otras fuentes fiables antes de tomar decisiones relacionadas con su salud.

Los investigadores subrayan que el fenómeno presenta tanto oportunidades como riesgos. Por un lado, los influencers pueden facilitar el acceso a información sobre prevención, ejercicio físico, nutrición o salud mental, especialmente entre públicos jóvenes que difícilmente consumirían contenidos institucionales. Por otro, la mezcla de consejos basados en evidencia con recomendaciones comerciales, opiniones personales o información no verificada puede favorecer la difusión de desinformación sanitaria. Por ello, el estudio destaca la importancia de reforzar la alfabetización en salud y el pensamiento crítico para que los usuarios puedan distinguir entre contenido fiable y mensajes motivados por intereses comerciales o carentes de respaldo científico.

Soberanía digital en Europa: ciudadanos y empresas reclaman una mayor autonomía tecnológica

Fundación Telefónica. Soberanía digital en Europa 2026. Madrid: Fundación Telefónica, 2026. https://www.fundaciontelefonica.com/soberania-digital-europa-2026/

El informe Soberanía digital en Europa 2026, elaborado por Fundación Telefónica en colaboración con Metroscopia, constituye el primer gran barómetro sobre la percepción que tienen ciudadanos y empresas españolas acerca de la autonomía tecnológica europea. El estudio analiza el grado de conocimiento del concepto de soberanía digital, las preocupaciones derivadas de la dependencia tecnológica de terceros países y las prioridades para reforzar la competitividad europea en un contexto marcado por la inteligencia artificial, la economía del dato y la creciente rivalidad geopolítica.

Los resultados muestran un amplio consenso sobre la necesidad de que Europa fortalezca sus capacidades tecnológicas. El 86 % de los ciudadanos y el 87 % de las empresas consideran imprescindible desarrollar tecnologías propias para competir en igualdad de condiciones con Estados Unidos y China. Asimismo, la mayoría percibe que la dependencia de plataformas, infraestructuras y servicios digitales extranjeros supone un riesgo estratégico para la economía, la seguridad y la capacidad de innovación europea.

El informe también pone de manifiesto una creciente preocupación por la protección de los datos personales y corporativos. Aunque el término «soberanía digital» aún es poco conocido entre la población, existe una elevada sensibilidad respecto al control de la información, la privacidad y la necesidad de que los datos críticos permanezcan bajo jurisdicción europea. En este contexto, una parte significativa de la ciudadanía estaría dispuesta a utilizar alternativas europeas si ofrecieran prestaciones equivalentes a las de los grandes proveedores internacionales.

Desde la perspectiva empresarial, la soberanía digital se considera un elemento clave para garantizar la resiliencia económica, impulsar la innovación y reforzar la competitividad. Las organizaciones identifican como prioridades el desarrollo de infraestructuras digitales propias, la inversión en inteligencia artificial, computación en la nube, ciberseguridad y talento tecnológico, junto con una mayor coordinación entre administraciones públicas, empresas y centros de investigación.

El estudio defiende que la soberanía digital debe entenderse no como un aislamiento tecnológico, sino como la capacidad de Europa para decidir sobre sus infraestructuras, datos y tecnologías estratégicas, preservando al mismo tiempo un modelo abierto basado en la innovación, la cooperación y los valores democráticos. Fundación Telefónica propone impulsar un ecosistema europeo que combine inversión, regulación, desarrollo tecnológico y formación para reducir las dependencias estratégicas y fortalecer la autonomía digital del continente

arXiv en 2025: crecimiento récord y consolidación del mayor archivo científico abierto del mundo

arXiv. “A Year in Review: arXiv’s 2025 Annual Report”. Blog oficial de arXiv, publicado el 26 de junio de 2026.
Blog oficial de arXiv

El informe anual de arXiv correspondiente a 2025 muestra el extraordinario crecimiento que sigue experimentando una de las infraestructuras más importantes del ecosistema científico mundial. Fundado en 1991 y gestionado históricamente por la Cornell University, arXiv se ha consolidado como el principal repositorio internacional de preprints científicos en áreas como física, matemáticas, informática, inteligencia artificial, economía, biología cuantitativa y estadística. El informe publicado en junio de 2026 evidencia que la plataforma atraviesa uno de los momentos de mayor expansión de toda su historia, impulsada por el crecimiento global de la investigación científica y por el auge extraordinario de disciplinas vinculadas a la inteligencia artificial.

Uno de los datos más llamativos del informe es el volumen de publicaciones recibidas durante 2025. La plataforma alcanzó 284.486 nuevos artículos enviados, lo que representa un crecimiento interanual cercano al 17 % respecto a 2024, una cifra que confirma una aceleración constante en la producción científica global. Desde que arXiv superó el umbral de dos millones de artículos en 2022, el repositorio ha experimentado un incremento cercano al 50 %, acercándose ya a la barrera simbólica de tres millones de documentos científicos almacenados. Estas cifras reflejan no solamente el crecimiento cuantitativo de la ciencia contemporánea, sino también una transformación profunda en la manera en que los investigadores comparten conocimiento, priorizando cada vez más la circulación inmediata de resultados antes incluso de pasar por procesos formales de revisión editorial.

El área que más ha impulsado este crecimiento ha sido claramente la investigación relacionada con la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, especialmente dentro de categorías como Computer Science, Machine Learning y Artificial Intelligence. Durante 2025, el impacto global del desarrollo de modelos generativos, grandes modelos de lenguaje y sistemas autónomos ha generado una auténtica explosión de publicaciones científicas. arXiv se ha convertido así en el principal espacio donde investigadores de universidades, laboratorios privados y centros tecnológicos publican avances de manera casi inmediata, permitiendo una circulación del conocimiento mucho más rápida que la publicación académica tradicional. Esta dinámica ha transformado profundamente el papel del repositorio, que ya no funciona únicamente como archivo abierto, sino como infraestructura central de comunicación científica global.

El informe también destaca cambios institucionales significativos dentro de la organización. En 2026, arXiv inició un proceso para convertirse en una organización independiente sin fines de lucro, un movimiento estratégico orientado a garantizar sostenibilidad financiera y autonomía institucional a largo plazo. Hasta ahora, la plataforma ha operado bajo el respaldo de Cornell University y una amplia red internacional de instituciones académicas que contribuyen a su financiación. Esta transición busca reforzar la estabilidad de un servicio que hoy resulta crítico para millones de investigadores alrededor del mundo y que constituye una de las principales infraestructuras globales del movimiento de acceso abierto al conocimiento científico.

Otro aspecto relevante señalado en el reporte es el desafío creciente que enfrenta la plataforma en relación con la moderación y control de calidad de los contenidos enviados. El enorme incremento en el número de manuscritos, particularmente en áreas relacionadas con inteligencia artificial, ha obligado a revisar políticas editoriales y criterios de admisión. Durante los últimos meses, arXiv ha introducido ajustes en sus normas para limitar determinados tipos de documentos, especialmente artículos de revisión o textos generados automáticamente que no cumplen estándares académicos mínimos. Esto refleja un nuevo escenario en el que la expansión de herramientas de inteligencia artificial generativa comienza a impactar directamente en los mecanismos tradicionales de producción científica, planteando interrogantes sobre autenticidad, calidad y validación del conocimiento académico.

Desde una perspectiva más amplia, el informe muestra cómo arXiv se ha convertido en un auténtico barómetro de la ciencia contemporánea. El crecimiento explosivo de publicaciones revela un sistema científico cada vez más acelerado, hiperconectado y dependiente de plataformas digitales abiertas. La lógica tradicional basada en largos procesos editoriales está siendo complementada —y en algunos campos prácticamente sustituida— por modelos de circulación inmediata del conocimiento. Para disciplinas como física teórica, matemáticas o inteligencia artificial, publicar primero en arXiv se ha convertido en una práctica casi obligatoria dentro de la comunidad académica internacional.

En conjunto, el Informe Anual 2025 de arXiv confirma que la plataforma no solo mantiene su papel histórico como repositorio de prepublicaciones científicas, sino que se ha transformado en una infraestructura estratégica para la ciencia mundial del siglo XXI. Las cifras récord de crecimiento, la expansión acelerada de investigaciones en inteligencia artificial, la transición institucional hacia un modelo independiente y los nuevos desafíos derivados del uso de IA en la escritura científica muestran que arXiv se encuentra en el centro mismo de la transformación contemporánea de la comunicación académica. Más que un simple archivo digital, arXiv representa hoy uno de los pilares fundamentales sobre los que se construye la ciencia abierta global.

Anuario de Estadísticas Culturales 2025

Ministerio de Cultura de España. Anuario de Estadísticas Culturales 2025. Síntesis de Indicadores Estadísticos Culturales. Secretaría General Técnica, División de Estadística y Estudios, noviembre de 2025. https://www.cultura.gob.es/servicios-a-la-ciudadania/estadisticas/cultura/mc/aec.html

“Anuario de Estadísticos Culturales 2025”, elaborado por el Ministerio de Cultura de España, ofrece una visión integral y actualizada del peso económico, social y simbólico de la cultura dentro del país. A través de más de una veintena de fuentes estadísticas oficiales incluidas en el Plan Estadístico Nacional, el documento permite observar cómo el sector cultural no solo se ha recuperado plenamente del impacto provocado por la pandemia, sino que ha consolidado un crecimiento sostenido en empleo, consumo, participación ciudadana, producción editorial, turismo cultural e infraestructuras culturales. Más que una recopilación de cifras, el informe configura una radiografía detallada del ecosistema cultural español y de su evolución reciente.

Uno de los datos más significativos es el referido al empleo cultural, que en 2024 alcanzó las 771.000 personas ocupadas, lo que representa el 3,6 % del empleo total en España. Esta cifra supone un crecimiento del 6,6 % respecto al año anterior y supera incluso los niveles previos a la crisis sanitaria. El sector destaca además por un perfil profesional altamente cualificado: el 71,2 % de quienes trabajan en actividades culturales poseen estudios superiores, una proporción muy superior a la media nacional. También sobresale la persistencia de desigualdades de género, ya que los hombres representan el 59,4 % del empleo cultural frente al 40,6 % de mujeres.

En el ámbito empresarial, España contaba a comienzos de 2024 con 185.544 empresas vinculadas a actividades culturales, equivalentes al 5,7 % del tejido empresarial nacional. Predominan claramente las microempresas: el 68,3 % no tienen asalariados y un 26,6 % cuenta con entre uno y cinco trabajadores, lo que refleja una estructura productiva muy atomizada. Las comunidades autónomas con mayor concentración de empresas culturales son Cataluña, Comunidad de Madrid, Andalucía y Comunitat Valenciana, consolidando el peso territorial desigual del sector cultural en el país.

En cuanto a la inversión pública en cultura, las cifras muestran un esfuerzo económico considerable de las administraciones. Durante 2023, la Administración General del Estado destinó 1.285,9 millones de euros, las comunidades autónomas 1.750,9 millones, y la administración local alcanzó 4.779,1 millones de euros, lo que confirma que ayuntamientos y entidades locales siguen siendo los principales financiadores de la actividad cultural pública en España. Paralelamente, los hogares españoles gastaron en 2024 un total de 14.341,9 millones de euros en bienes y servicios culturales, equivalente al 2,2 % del gasto total familiar, con un gasto medio anual de 739,7 euros por hogar.

El informe refleja además un notable dinamismo de las industrias culturales y creativas. En materia editorial, durante 2024 se registraron 89.347 libros con ISBN, de los cuales el 32,9 % correspondieron a formatos digitales, confirmando la consolidación progresiva del libro electrónico. El subsector más activo fue el de ciencias sociales y humanidades, seguido por creación literaria e infantil-juvenil. De igual manera, las bibliotecas españolas mantienen un papel central en el ecosistema cultural: se contabilizaron 5.552 bibliotecas activas, con 28,5 millones de usuarios inscritos y más de 144 millones de visitas anuales, lo que demuestra que siguen siendo uno de los principales espacios públicos de acceso al conocimiento y la cultura.

La participación cultural ciudadana alcanza, según el informe, sus mejores niveles en décadas. La Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2024-2025 muestra una recuperación muy intensa del consumo cultural tras la pandemia. El 64,9 % de la población leyó libros durante el último año, el 48,5 % asistió al cine, el 47,6 % visitó museos o exposiciones, y el 47,1 % acudió a espectáculos en vivo, cifras superiores incluso a muchas registradas antes de 2020. Un dato especialmente revelador es la expansión del consumo digital: el 74,1 % de los hogares españoles dispone ya de suscripciones a plataformas digitales de contenidos culturales, señalando una profunda transformación en las formas contemporáneas de acceso a la cultura.

El turismo cultural se consolida igualmente como uno de los motores económicos vinculados al sector. Durante 2024 se registraron más de 38 millones de viajes motivados principalmente por actividades culturales, generando un gasto superior a 38.400 millones de euros. En paralelo, el patrimonio cultural continúa mostrando gran vitalidad: España cuenta con 18.537 bienes inmuebles declarados Bien de Interés Cultural, mientras los museos alcanzaron los 64 millones de visitantes, recuperando prácticamente las cifras prepandemia. Los archivos estatales, por su parte, gestionan millones de documentos digitalizados y registraron 3,5 millones de sesiones de consulta en línea, mostrando el avance de la digitalización patrimonial.

En conjunto, el informe evidencia que la cultura se ha convertido en un sector estratégico de la economía y la sociedad española. No solo genera empleo, moviliza turismo, activa industrias creativas y sostiene un tejido empresarial amplio, sino que además mantiene una fuerte presencia en la vida cotidiana de la ciudadanía. Los datos muestran una transición clara hacia formas híbridas de consumo cultural donde conviven espacios tradicionales —bibliotecas, museos, cine, lectura impresa— con ecosistemas digitales basados en plataformas, contenidos electrónicos y nuevos hábitos de participación. La cultura aparece así no como un sector accesorio, sino como un componente estructural del desarrollo económico, educativo y democrático de la España contemporánea.

La biblioteca más allá de la biblioteca: reformulando la propuesta de valor de la biblioteca para lograr visibilidad e impacto.

Lavoie, Brian y Rebecca Bryant. The Library Beyond the Library. Hanging Together (OCLC Research Blog), 5 de junio de 2024. Proyecto ampliado posteriormente en el informe de OCLC Research – The Library Beyond the Library (abril de 2026)

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Durante décadas, las bibliotecas universitarias han desempeñado un papel claramente definido dentro de las universidades: gestionar colecciones físicas y digitales, organizar recursos documentales y facilitar el acceso a información adquirida externamente para estudiantes, docentes e investigadores. Este modelo tradicional, centrado en la gestión de colecciones y servicios bibliográficos, permitió que las bibliotecas funcionaran de forma relativamente autónoma, siendo percibidas como espacios dedicados principalmente a custodiar conocimiento y proporcionar acceso a materiales académicos. Sin embargo, los profundos cambios experimentados por la investigación científica, la digitalización y las nuevas dinámicas institucionales han provocado una transformación sustancial de este paradigma.

El informe desarrollado por OCLC Research introduce el concepto “The Library Beyond the Library” (“La biblioteca más allá de la biblioteca”), una idea que refleja cómo las bibliotecas universitarias están expandiendo su radio de acción mucho más allá de sus funciones históricas. Ya no se limitan a administrar colecciones o proporcionar servicios de préstamo, sino que participan activamente en áreas estratégicas vinculadas al ecosistema global de investigación institucional. Esto incluye la gestión de datos científicos, repositorios institucionales, apoyo a políticas de ciencia abierta, análisis bibliométricos, visibilidad académica, gestión de perfiles de investigadores, preservación digital, apoyo a la publicación científica y desarrollo de infraestructuras de información para la toma de decisiones universitarias.

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que esta evolución está obligando a las bibliotecas a establecer alianzas transversales con otras unidades universitarias. Servicios antes exclusivamente bibliotecarios ahora requieren colaboración con oficinas de investigación, departamentos de tecnologías de la información, unidades de innovación educativa, áreas de gestión institucional y oficinas dedicadas a la captación de fondos o al cumplimiento de políticas científicas internacionales. Estas colaboraciones generan nuevos modelos organizativos en los que la biblioteca deja de ser una unidad aislada para convertirse en una pieza integrada dentro de la infraestructura estratégica de la universidad. El conocimiento especializado de los bibliotecarios comienza así a insertarse en procesos institucionales mucho más amplios relacionados con la producción científica y la reputación académica.

Los investigadores Brian Lavoie y Rebecca Bryant subrayan que este cambio no consiste únicamente en ampliar servicios, sino en redefinir la propuesta de valor de la biblioteca. Tradicionalmente, el valor de la biblioteca se medía por indicadores visibles como número de préstamos, tamaño de la colección o afluencia de usuarios. En el nuevo escenario, buena parte del trabajo bibliotecario ocurre “detrás del escenario”, influyendo en procesos complejos que muchos actores universitarios no identifican inmediatamente como parte del trabajo bibliotecario. Esto genera un desafío importante: cuanto más estratégica se vuelve la biblioteca, más invisible puede parecer su contribución si no se comunica adecuadamente su impacto dentro de la institución. La percepción pública continúa asociando a menudo la biblioteca únicamente con libros, salas de estudio o acceso a recursos electrónicos, ignorando funciones emergentes de enorme relevancia institucional.

El estudio presenta varios casos concretos que ilustran esta transición. En la University of Manchester, por ejemplo, la biblioteca lidera una nueva oficina institucional dedicada a la investigación abierta, centralizando servicios que involucran a múltiples departamentos universitarios. En la Montana State University se creó una alianza de investigación donde unidades bibliotecarias y no bibliotecarias trabajan conjuntamente desde un mismo espacio operativo, posicionando a la biblioteca como nodo central del ecosistema investigador. En la University of Illinois Urbana-Champaign, la biblioteca administra sistemas institucionales de gestión de información científica financiados por el vicerrectorado de investigación, extendiendo su experiencia en metadatos hacia la construcción de infraestructuras que apoyan la planificación estratégica universitaria. Estos ejemplos muestran cómo la biblioteca puede asumir un rol de liderazgo en estructuras institucionales antes alejadas de su ámbito tradicional.

Otro concepto clave asociado al informe es el de interoperabilidad social, entendido como la capacidad de crear relaciones funcionales sostenibles entre personas, departamentos e instituciones distintas para facilitar colaboración efectiva. Las bibliotecas necesitan hoy no solo competencias técnicas en organización del conocimiento o gestión documental, sino también habilidades para negociar, coordinar proyectos interdisciplinarios, liderar redes institucionales y construir puentes entre comunidades académicas diversas. El bibliotecario contemporáneo evoluciona así hacia un perfil híbrido donde conviven capacidades tecnológicas, analíticas, comunicativas y estratégicas. La gestión de información sigue siendo central, pero ahora inserta dentro de un ecosistema mucho más interdependiente y colaborativo.

En última instancia, el informe advierte que las bibliotecas que no logren adaptarse a esta transformación corren el riesgo de perder relevancia institucional, recursos económicos e influencia dentro de sus organizaciones. A medida que universidades y centros de investigación priorizan productividad científica, ciencia abierta, colaboración interdisciplinaria y financiación competitiva, las bibliotecas deben demostrar de manera clara cómo contribuyen directamente a estos objetivos estratégicos. El futuro bibliotecario ya no depende únicamente de preservar colecciones o garantizar acceso a información, sino de posicionarse como un actor imprescindible dentro de la infraestructura intelectual y científica de la institución. “La biblioteca más allá de la biblioteca” representa precisamente esta transición: pasar de ser un espacio de servicios tradicionales a convertirse en un socio estratégico esencial para la creación, gestión y circulación del conocimiento en la universidad del siglo XXI.

Guía de políticas editoriales de IA en bibliotecas: estándares, ejemplos y decisiones para la publicación académica

Library Publishing Coalition. AI Editorial Policy Guide. Library Publishing Coalition (LPC), 2026. Disponible en: https://librarypublishing.org/wp-content/uploads/2026/05/AI-Editorial-Policy-Guide-LPC-2026.pdf

El documento de la Library Publishing Coalition (LPC) es una guía práctica dirigida a editores, bibliotecas universitarias y gestores de revistas académicas para diseñar, implementar y mantener políticas editoriales sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en contextos de publicación científica y académica. Su objetivo principal no es imponer una normativa única, sino ofrecer un marco flexible de referencia para que cada institución pueda desarrollar su propia política adaptada a sus necesidades, valores y nivel de madurez digital.

La guía parte de una idea central: la irrupción de la IA generativa en la escritura, edición, revisión y difusión científica obliga a redefinir los criterios tradicionales de autoría, responsabilidad, integridad y transparencia editorial. En este sentido, el documento se inscribe en un contexto más amplio de creciente preocupación internacional por la gobernanza de la IA en el ecosistema académico, donde distintas organizaciones están desarrollando marcos éticos, protocolos de revisión y normas de uso responsable.

El informe se organiza en cuatro grandes bloques: desarrollo de políticas, elementos fundamentales de una política editorial de IA, ejemplos comentados y recursos adicionales. Esta estructura permite combinar teoría, práctica y referencias concretas de políticas ya existentes en revistas y editoriales académicas.

En el apartado de desarrollo de políticas, la guía subraya que cualquier normativa sobre IA debe partir de una reflexión institucional previa sobre objetivos editoriales, tipo de publicación, público destinatario y nivel de riesgo aceptable. No todas las revistas o programas editoriales requieren el mismo grado de restricción, por lo que se recomienda evitar modelos rígidos y optar por enfoques adaptativos.

El bloque dedicado a los elementos fundamentales de una política de IA identifica componentes clave que deberían aparecer en cualquier normativa editorial contemporánea. Entre ellos destacan:

  • Definición explícita de qué se entiende por herramientas de IA
  • Reglas sobre su uso en la redacción de manuscritos
  • Criterios de transparencia y declaración obligatoria del uso de IA
  • Normas sobre autoría y responsabilidad intelectual
  • Uso de IA en revisión por pares y procesos editoriales
  • Protección de datos, confidencialidad y propiedad intelectual

Estos elementos reflejan una preocupación central: garantizar que la IA no sustituya la responsabilidad humana en la producción del conocimiento académico.

Uno de los aportes más útiles del documento es la recopilación de ejemplos reales de políticas editoriales de IA aplicadas en revistas académicas y programas de publicación universitaria. Estos ejemplos muestran una gran diversidad de enfoques, desde modelos muy restrictivos hasta otros más permisivos pero regulados.

En términos generales, se identifican tres tendencias principales:

  1. Enfoque restrictivo
    Algunas editoriales prohíben el uso de IA generativa para redactar manuscritos o producir contenido final, permitiendo únicamente su uso en tareas auxiliares como corrección lingüística o formateo.
  2. Enfoque de uso asistido
    Se permite la IA como herramienta de apoyo (ideación, revisión, edición), pero se exige transparencia total, incluyendo la obligación de declarar qué herramientas se han utilizado y en qué parte del proceso.
  3. Enfoque de integración controlada
    La IA se incorpora como parte del flujo editorial (por ejemplo, en metadatos, revisión de estilo o apoyo a la indexación), siempre bajo supervisión humana y con trazabilidad clara.

Este abanico de modelos refleja que el sector editorial no ha alcanzado aún un consenso global sobre cómo regular la IA, aunque sí existe acuerdo en principios básicos como la transparencia, la responsabilidad humana y la integridad académica.

Marco de competencias en inteligencia artificial para docentes

Miao, Fengchun, y Mutlu Cukurova. 2025. Marco de competencias en inteligencia artificial para docentes y discentes. París: UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000393813

Este documento de la UNESCO propone un marco estructurado para desarrollar las competencias en inteligencia artificial (IA) tanto en docentes como en estudiantes, con el objetivo de integrar la IA en la educación de manera ética, crítica y pedagógicamente sólida.

El marco se organiza en tres niveles progresivos de competencia: adquirir, profundizar y crear. En el nivel inicial, los docentes adquieren conocimientos básicos sobre qué es la IA y cómo funciona. En el nivel intermedio, profundizan en su aplicación educativa, comprendiendo sus usos prácticos en el aula y su impacto en los procesos de enseñanza y aprendizaje. En el nivel avanzado, los educadores pasan a crear y co-crear con sistemas de IA, integrándolos de forma activa en la innovación educativa.

Estos niveles se articulan con cinco ámbitos competenciales que abarcan dimensiones técnicas, pedagógicas, éticas y sociales del uso de la IA. El documento subraya la importancia de la alfabetización en IA para garantizar una educación inclusiva y adaptada a los desafíos de la transformación digital.

Asimismo, el marco se alinea con otras iniciativas internacionales, como los marcos de competencia digital de la OCDE y la Unión Europea, reforzando la necesidad de formar docentes capaces de comprender, evaluar y utilizar críticamente las tecnologías emergentes.

En conjunto, la propuesta de la UNESCO busca orientar las políticas educativas y la formación docente para que la inteligencia artificial contribuya a una educación más equitativa, creativa y centrada en el ser humano.

Marco de competencias para estudiantes en materia de IA

UNESCO. Marco de competencias para estudiantes en materia de inteligencia artificial. UNESCO, 2025. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000393812

El documento establece un marco internacional de competencias destinado a guiar la formación de estudiantes en relación con la inteligencia artificial (IA). Su objetivo principal es asegurar que los sistemas educativos preparen a las nuevas generaciones no solo para usar herramientas de IA, sino para comprenderlas críticamente, interactuar con ellas de forma responsable y participar en su desarrollo desde una perspectiva ética y social.

El marco parte de la idea de que la IA está transformando profundamente la educación, el trabajo y la vida cotidiana, por lo que se vuelve imprescindible integrar estas competencias en los sistemas educativos de forma estructurada. No se trata únicamente de adquirir habilidades técnicas, sino de desarrollar una comprensión más amplia del impacto social, cultural y económico de estas tecnologías.

El documento organiza las competencias en torno a varios ejes. Entre ellos se incluyen la comprensión básica de la IA (qué es y cómo funciona), la capacidad de uso crítico de sistemas basados en IA, la evaluación ética de sus implicaciones, y la creatividad aplicada en contextos donde la IA actúa como herramienta de apoyo. También enfatiza la importancia de la seguridad digital, la protección de datos y la conciencia sobre los sesgos algorítmicos.

Otro elemento central es la dimensión ética. El marco subraya que los estudiantes deben ser capaces de identificar riesgos asociados a la IA, como la discriminación algorítmica, la desinformación o la pérdida de privacidad. A partir de ahí, se promueve una formación orientada a la toma de decisiones responsables, tanto en el uso individual como en la participación en debates sociales sobre regulación tecnológica.

El documento también insiste en la necesidad de adaptar estas competencias a distintos niveles educativos y contextos culturales, reconociendo que el acceso a la tecnología y el grado de digitalización varían significativamente entre países. Por ello, propone una implementación flexible que permita a los sistemas educativos integrar progresivamente estos contenidos.

En conjunto, el marco de la UNESCO busca consolidar una alfabetización en inteligencia artificial de carácter global, que combine habilidades técnicas, pensamiento crítico y responsabilidad ética. Su propósito final es garantizar que la IA contribuya al desarrollo humano y no amplíe desigualdades existentes, situando la educación como pieza clave en la gobernanza de estas tecnologías.

La omnipresencia de la inteligencia artificial

La omnipresencia de la inteligencia artificial. BNP Paribas Asset Management. (2024) Disponible en: Documento de BNP Paribas Asset Management

La inteligencia artificial se ha convertido en una tecnología transversal capaz de transformar sectores económicos, procesos empresariales y modelos de negocio a escala global. El informe destaca que el desarrollo de sistemas de IA generativa, aprendizaje automático y automatización avanzada está impulsando aumentos de productividad, mejoras en la toma de decisiones y nuevas oportunidades de innovación en ámbitos tan diversos como las finanzas, la salud, la industria, la educación y los servicios digitales.

Asimismo, el texto subraya que la expansión de la IA plantea importantes desafíos relacionados con la gobernanza tecnológica, la protección de datos, la regulación, la transparencia algorítmica y el impacto sobre el empleo. La adopción masiva de estas herramientas exige desarrollar marcos éticos y normativos que permitan aprovechar sus beneficios sin comprometer derechos fundamentales ni aumentar desigualdades sociales y económicas.

Desde una perspectiva económica y de inversión, el informe señala que la IA está redefiniendo cadenas de valor completas y generando nuevas oportunidades para empresas vinculadas al software, los semiconductores, la computación en la nube, la gestión de datos y las infraestructuras digitales. Al mismo tiempo, advierte que el entusiasmo por estas tecnologías debe acompañarse de una evaluación rigurosa de los riesgos asociados a la concentración del mercado, la ciberseguridad y la sostenibilidad de los modelos de crecimiento impulsados por la inteligencia artificial

Las cinco prioridades tecnológicas en educación en 2026

Kelly, R. (2026, 20 de mayo). Education’s Top 5 Technology Priorities and the Challenges Standing in the Way. THE Journal. https://thejournal.com/articles/2026/05/20/educationes-top-5-technology-priorities-and-the-challenges-standing-in-the-way.aspx

El artículo analiza los resultados del informe State of EdTech de CoSN, que ofrece una panorámica de las principales prioridades tecnológicas en el ámbito educativo en Estados Unidos para 2026, así como de los obstáculos que dificultan su implementación efectiva. El estudio, basado en encuestas a más de 600 responsables tecnológicos de distritos escolares, revela que la educación atraviesa una fase de intensa transformación digital marcada por la expansión de la inteligencia artificial, la preocupación por la ciberseguridad y las limitaciones estructurales de financiación y personal.

La primera gran conclusión del informe es que la ciberseguridad se mantiene como la prioridad número uno en los sistemas educativos. Le siguen la privacidad y protección de datos, la integración de la inteligencia artificial generativa, la optimización del presupuesto tecnológico y la modernización de la infraestructura de red. Este orden refleja un cambio progresivo en las preocupaciones del sector, donde la protección de los sistemas digitales y de los datos de estudiantes y personal se ha convertido en un elemento crítico debido al aumento de incidentes cibernéticos en instituciones educativas y a la creciente dependencia de plataformas digitales para la gestión académica y administrativa.

Uno de los hallazgos principales del informe es que la ciberseguridad sigue siendo la prioridad número uno para estos responsables. La mayoría de los distritos está invirtiendo en sistemas de monitorización, detección de amenazas, protección de identidades y cortafuegos para garantizar la seguridad de las redes y la continuidad del aprendizaje. Sin embargo, el informe señala una brecha importante entre responsabilidad y capacidad de respuesta: alrededor del 65% de los encuestados identifica la falta de personal especializado en ciberseguridad y la ausencia de presupuestos específicos como los principales obstáculos para afrontar estos retos. Este problema se agrava por el aumento del coste de los seguros cibernéticos y por la aparición de ciberataques potenciados por inteligencia artificial, lo que incrementa la presión sobre los recursos disponibles.

En relación con la inteligencia artificial, el informe destaca un avance notable en la adopción de marcos normativos y de orientación para su uso responsable. Más del 75% de los distritos ya cuentan con directrices sobre IA, lo que supone un aumento significativo respecto al año anterior. Los líderes educativos valoran positivamente la orientación de las agencias estatales de educación, aunque rechazan en su mayoría la imposición de mandatos rígidos, defendiendo la importancia de la autonomía local en la toma de decisiones.

El estudio también muestra un cambio importante en la percepción de la inteligencia artificial dentro del sector educativo. En tan solo un año, los responsables tecnológicos han incrementado de forma considerable su optimismo sobre el potencial de la IA, especialmente en áreas como la productividad, la personalización del aprendizaje, la tutoría estudiantil y la preparación para el mercado laboral. De hecho, la productividad es el ámbito donde se percibe mayor impacto positivo, con un 96% de líderes que consideran que la IA puede mejorar la educación.

Además, el informe señala que más de la mitad de los distritos ya implementan iniciativas de IA centradas en la mejora de la productividad administrativa y docente, mientras que un 41% trabaja en plataformas educativas para apoyar la enseñanza y el aprendizaje. Además, el uso de la IA en operaciones internas ha crecido de forma notable, pasando del 37% al 64% en un solo año. En conjunto, el estudio refleja un sistema educativo en transición, donde la adopción de la inteligencia artificial avanza rápidamente, pero sigue condicionada por desigualdades de recursos, capacidades organizativas y necesidades de regulación equilibrada..