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Acerca de Julio Alonso Arévalo

Bibliotecario de la Facultad de Traducción y Doc. de la USAL. Ex-Miembro del Grupo de Investigación E-LECTRA. Premio Nacional de Investigación por la UNE Premio mejor Profesional Social Media INFOAWARDS 2019. Creador y editor del repositorio E-LIS. Más de 80 artículos científicos publicados - Ver en E-LIS -en revistas científicas. El profesional de la información, Library Hi-Tech, Electronic Library. Investigación Bibliotecológica, Anales de Documentación... 12 libros publicados: Nueva fuentes de información en el contexto de la web 2.0 (Pirámide), Gutemberg 2.0 (TREA). Social Reading (Elsevier), eBooks en bibliotecas universitarias (TREA), El ecosistema del libro electrónico universitario (UNE), Un viaje a la cultura open (Amazon), GRATIS Zotero (Creative Spaces), Leyendo entre Pantallas (Trea), GRATIS Literaçia da infomrçao (ISPA) GRATIS Espistemologia y acceso abierto (UCE) GRATIS Makerspaces y bibliotecas. Barcelona: El Profesional de la Información EPI-UOC, 2018. Makerspaces. Espacios creativos en bibliotecas: creación, planificación y programación de actividades. Salamanca: Ediciones del Universo, 2019. Los libros, la lectura y los lectores a través de la literatura y las artes. Buenos Aires : Alfagrama Ediciones, 2019 Más de 2000 citas en Google Schoolar Creador y gestor del blog Universo abierto Director del programa de Radio Planeta Biblioteca Más de 250.000 seguidores en los grupos profesionales de Facebook.

Bibliotecas que conectan personas: una respuesta integral a la exclusión digital

Planning, Implementation, and Evaluation (PIE) Org. (2026, 26 de junio). Libraries as the Connective Tissue in Addressing the Digital Divide. Programming Librarian. American Library Association. Programming Librarian

Community Connect: Fostering Digital Access 

El artículo presenta los resultados del programa Community Connect: Fostering Digital Access, una iniciativa impulsada por la American Library Association (ALA) con financiación de Capital One para combatir la brecha digital en comunidades rurales de Estados Unidos. Su premisa fundamental es que las bibliotecas públicas constituyen el «tejido conectivo» de sus comunidades: instituciones de confianza capaces de articular el acceso a Internet, la alfabetización digital, la educación financiera y el desarrollo comunitario. Más que simples proveedores de tecnología, las bibliotecas se consolidan como espacios donde las personas pueden adquirir las competencias necesarias para participar plenamente en la sociedad digital.

Durante la segunda fase del programa, desarrollada entre enero de 2025 y mayo de 2026, participaron treinta bibliotecas rurales ubicadas principalmente en comunidades con bajos ingresos. Cada biblioteca recibió cinco puntos de acceso Wi-Fi portátiles (hotspots) y una subvención de 2.000 dólares para ampliar los servicios digitales. Los resultados muestran un impacto considerable: los dispositivos fueron prestados 4.893 veces, consumieron más de 145.700 GB de datos y se organizaron 124 actividades formativas sobre alfabetización digital y educación financiera, con la participación de 1.694 personas. Estas cifras evidencian que el acceso a la conectividad continúa siendo una necesidad básica en muchas zonas rurales y que las bibliotecas desempeñan un papel esencial para garantizarla.

El artículo profundiza en dos experiencias particularmente representativas. La primera corresponde a la Storm Lake Public Library (Iowa), situada en una comunidad caracterizada por una gran diversidad cultural y lingüística. Aunque la ciudad dispone de infraestructura de banda ancha, numerosos residentes no pueden costear una conexión doméstica o necesitan apoyo para utilizar la tecnología. La biblioteca respondió implantando un servicio de préstamo de hotspots, ofreciendo talleres sobre créditos, inversiones y planificación financiera y, especialmente, proporcionando atención personalizada para resolver problemas relacionados con teléfonos móviles, correo electrónico o programas informáticos. El personal observó cómo muchos usuarios perdían progresivamente el miedo a utilizar la tecnología gracias a este acompañamiento individualizado.

El segundo caso analiza la experiencia de la East Carroll Parish Library (Luisiana), ubicada en una de las regiones con mayores índices de pobreza del país. Allí, una parte importante de la población carece de conexión fija a Internet y depende exclusivamente del teléfono móvil para acceder a servicios digitales. La biblioteca utilizó los hotspots tanto para préstamo domiciliario como para dotar de conectividad a su biblioteca móvil, ampliando el acceso a colecciones y recursos electrónicos. Paralelamente, organizó actividades sobre emprendimiento, prevención de fraudes financieros y comprensión del sistema sanitario. El proyecto incrementó la participación ciudadana, atrajo nuevos usuarios y reforzó la percepción de la biblioteca como una institución imprescindible para el bienestar de la comunidad.

Una de las principales conclusiones del artículo es que la brecha digital no puede reducirse únicamente proporcionando acceso a Internet. La verdadera inclusión digital requiere combinar infraestructura tecnológica con formación, acompañamiento y creación de capacidades. Muchas personas necesitan aprender desde habilidades muy básicas, como utilizar un navegador, gestionar el correo electrónico o protegerse frente a fraudes en línea, hasta competencias más avanzadas relacionadas con la búsqueda de empleo, la administración electrónica o la educación permanente. En este contexto, las bibliotecas se convierten en mediadoras entre la tecnología y la ciudadanía, desempeñando un papel educativo y social que trasciende ampliamente sus funciones tradicionales.

Iniciativas como Community Connect: Fostering Digital Access  demuestran que las bibliotecas son infraestructuras esenciales para promover la equidad digital. Su capacidad para generar alianzas con administraciones públicas, entidades financieras, organizaciones comunitarias y otros agentes locales les permite actuar como nodos de cohesión social y desarrollo económico. En un escenario donde el acceso a los servicios públicos, la educación, el empleo y la participación ciudadana dependen cada vez más de las competencias digitales, las bibliotecas se consolidan como instituciones estratégicas para garantizar que nadie quede excluido de la sociedad de la información.

Tres enfoques para medir y gestionar el retorno de la inversión (ROI) en inteligencia artificial

Ruokonen, M., & Ritala, P. (2026, 23 de junio). Three Approaches to Measuring and Managing AI ROI. MIT Sloan Management Review. https://sloanreview.mit.edu/article/three-approaches-to-measuring-and-managing-ai-roi/

Tras varios años de experimentación con inteligencia artificial, muchas organizaciones siguen enfrentándose a una cuestión fundamental: cómo demostrar que las inversiones realizadas realmente generan valor para el negocio.

El artículo de Mika Ruokonen y Paavo Ritala sostiene que la mayoría de las empresas continúan evaluando la IA de forma intuitiva o mediante indicadores parciales, sin aplicar el mismo rigor financiero que utilizarían para valorar una nueva planta de producción o una gran inversión tecnológica. Además, los autores subrayan que la naturaleza de la IA, especialmente de la IA generativa, hace que el retorno de la inversión (ROI) sea más difícil de cuantificar, ya que sus beneficios suelen manifestarse en mejoras de productividad, calidad, creatividad o velocidad que deben traducirse posteriormente en resultados económicos verificables.

El primer enfoque identificado es el centrado en funciones específicas (function-focused approach). Está orientado a organizaciones que se encuentran en las primeras fases de adopción de la IA y necesitan demostrar beneficios concretos antes de ampliar su despliegue. En este modelo, la inteligencia artificial se implementa en áreas determinadas —como atención al cliente, recursos humanos, marketing o producción— y el retorno se evalúa mediante indicadores directamente relacionados con esas actividades. Este planteamiento facilita obtener casos de éxito medibles y construir evidencia que justifique futuras inversiones, aunque su principal limitación es que el impacto permanece restringido a departamentos concretos y no refleja el valor estratégico que la IA puede aportar al conjunto de la organización.

El segundo modelo corresponde al enfoque empresarial o corporativo (enterprise approach), característico de organizaciones con un mayor grado de madurez digital. En este caso, la IA deja de concebirse como una herramienta aislada para convertirse en un activo estratégico que transforma procesos transversales y contribuye a objetivos globales del negocio. La evaluación del ROI incorpora métricas financieras tradicionales junto con indicadores relacionados con la innovación, la competitividad, la experiencia del cliente, la eficiencia operativa y la capacidad de generar nuevas oportunidades de negocio. Los autores destacan que este enfoque requiere liderazgo ejecutivo, una gobernanza sólida y una visión compartida de cómo la IA contribuye a la estrategia corporativa.

El tercer planteamiento es el enfoque coordinado (coordinated approach), considerado el más avanzado. Combina la flexibilidad de las iniciativas locales con una coordinación estratégica a nivel organizacional. Cada unidad de negocio puede desarrollar proyectos adaptados a sus necesidades, pero todos comparten criterios homogéneos para medir resultados, traducir beneficios a valor económico y facilitar comparaciones entre iniciativas. De este modo, la organización construye un marco común para evaluar el impacto de la IA sin limitar la innovación. Los autores consideran que este modelo permite escalar las inversiones con mayor eficacia y favorece el aprendizaje continuo a medida que la empresa acumula experiencia en el uso de la inteligencia artificial.

El artículo también destaca que el tipo de inteligencia artificial condiciona la forma de medir el retorno. Mientras que los sistemas de IA analítica suelen producir beneficios económicos relativamente fáciles de atribuir —como la optimización de procesos o la mejora de las predicciones—, la IA generativa genera efectos más difusos, relacionados con la calidad del trabajo, la creatividad, la rapidez en la producción de contenidos o el apoyo a la toma de decisiones. Por ello, medir únicamente el ahorro de tiempo o el número de tareas automatizadas resulta insuficiente para comprender el verdadero impacto de estas tecnologías. La creación de valor exige transformar esas mejoras operativas en indicadores financieros y estratégicos comprensibles para la dirección de la organización.

Como conclusión, Ruokonen y Ritala defienden que las empresas evolucionarán progresivamente desde modelos de medición limitados hacia sistemas integrales de evaluación del ROI de la IA. Recomiendan priorizar casos de uso de alto impacto, establecer mecanismos de liderazgo y seguimiento continuos y aceptar que tanto la organización como la propia tecnología seguirán cambiando. El verdadero objetivo no consiste únicamente en desplegar inteligencia artificial, sino en convertir la actividad relacionada con la IA en resultados empresariales verificables, sostenibles y alineados con la estrategia corporativa.

China abre el debate sobre un problema de la IA que Occidente apenas empieza a reconocer: los riesgos de la inteligencia artificial emocional

The AI School Librarian. (2026, 29 de julio). China Is Talking About an AI Problem America Has Barely Begun to Discuss: China’s new AI companion regulations raise important questions about emotional AI that libraries and schools should not ignore. Substack. https://aischoollibrarian.substack.com/p/china-is-talking-about-an-ai-problem

Las nuevas regulaciones chinas sobre IA de acompañamiento plantean interrogantes importantes sobre la IA emocional que las bibliotecas y las escuelas no deberían ignorar.

El artículo analiza un aspecto de la inteligencia artificial que hasta ahora ha recibido menos atención que cuestiones como la privacidad, la desinformación o el impacto laboral: la creciente relación emocional entre las personas y los sistemas de IA conversacional. A partir del reciente proyecto regulatorio impulsado por China sobre los denominados «compañeros de IA» (AI companions), el autor sostiene que el verdadero desafío no reside únicamente en la capacidad tecnológica de estos modelos, sino en su habilidad para establecer vínculos afectivos con los usuarios. Mientras en Estados Unidos y Europa el debate continúa centrado en la innovación y la competencia tecnológica, China comienza a abordar las consecuencias psicológicas y sociales derivadas de que millones de personas desarrollen relaciones emocionales con asistentes virtuales cada vez más convincentes.

Uno de los aspectos más relevantes es la preocupación por la denominada IA antropomórfica, es decir, sistemas diseñados para comportarse como si fueran personas reales. Estas aplicaciones no solo responden preguntas, sino que expresan empatía, recuerdan conversaciones anteriores, ofrecen apoyo emocional e incluso simulan afecto. El problema surge cuando los usuarios, especialmente menores de edad o personas vulnerables, empiezan a sustituir relaciones humanas por interacciones con algoritmos que generan una ilusión de comprensión y compañía. El autor considera que esta evolución plantea nuevos retos éticos que todavía no están siendo suficientemente discutidos por educadores, bibliotecarios y responsables de políticas públicas.

El texto explica que las propuestas regulatorias chinas no pretenden únicamente controlar los contenidos generados por la IA, sino también reducir riesgos asociados a la dependencia emocional, la manipulación psicológica y la adicción. Entre las preocupaciones destacan la posibilidad de que los sistemas incentiven un uso compulsivo, dificulten la diferenciación entre relaciones reales y simuladas o influyan en las decisiones personales de los usuarios aprovechando la confianza generada durante largas conversaciones. Se trata de un cambio significativo en el enfoque regulador, ya que el problema deja de ser exclusivamente tecnológico para convertirse en una cuestión de salud mental, bienestar social y protección de los ciudadanos.

El artículo subraya que las bibliotecas y las instituciones educativas no pueden permanecer al margen de este fenómeno. Los profesionales de la información deberán incorporar nuevas competencias relacionadas con la alfabetización en inteligencia artificial emocional, ayudando a estudiantes y ciudadanos a comprender cómo funcionan estos sistemas, qué técnicas utilizan para generar empatía y cuáles son sus limitaciones. Del mismo modo que durante años se enseñó pensamiento crítico frente a la información digital y las redes sociales, ahora será necesario formar a los usuarios para identificar cuándo una interacción aparentemente humana es, en realidad, el resultado de algoritmos diseñados para maximizar la permanencia y el compromiso del usuario.

Finalmente, el autor plantea que el debate iniciado en China puede anticipar una discusión global que inevitablemente alcanzará al resto del mundo. La cuestión ya no consiste únicamente en si la inteligencia artificial será capaz de realizar tareas complejas, sino en cómo transformará las relaciones humanas cuando sea capaz de ofrecer compañía, apoyo emocional y conversación permanente. Para bibliotecas, escuelas y universidades, este escenario implica ampliar la alfabetización en IA más allá de los aspectos técnicos, incorporando dimensiones éticas, psicológicas y sociales que permitan a las personas utilizar estas herramientas de forma consciente, crítica y equilibrada.

La inteligencia artificial acelera su adopción en el trabajo: uno de cada dos empleados estadounidenses ya la utiliza (Gallup 2026)

Gallup. (2026, 28 de julio). Front Page: The voice of the world in numbers (Newsletter, 28 July 2026). Gallup.

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Gallup, presenta una panorámica de la evolución del uso de la inteligencia artificial en el entorno laboral estadounidense y su relación con la productividad, el compromiso de los empleados y la gestión organizacional. A través de cinco indicadores principales, Gallup muestra cómo la IA ha dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en una herramienta de trabajo cotidiana para una parte creciente de la población activa. Los datos evidencian que la adopción continúa acelerándose y que las organizaciones se enfrentan ahora al desafío de integrar estas herramientas de manera estratégica, acompañando su implantación con liderazgo, formación y una comunicación clara.

Uno de los datos más destacados es que el 15 % de los trabajadores estadounidenses utiliza inteligencia artificial todos los días en el desempeño de sus funciones. La cifra representa un crecimiento muy significativo respecto al segundo trimestre de 2023, cuando únicamente el 4 % declaraba un uso diario. Más revelador aún es que más de la mitad de los empleados (52 %) ya emplea herramientas de IA en alguna medida dentro de su trabajo, lo que confirma que estas tecnologías han alcanzado una difusión generalizada. Paralelamente, la integración organizativa también avanza: el porcentaje de empleados que considera que su empresa incorpora la IA como parte de su estrategia para alcanzar objetivos corporativos ha aumentado del 41 % al 47 %, señalando que la adopción ya no depende únicamente de iniciativas individuales, sino que empieza a formar parte de la planificación empresarial.

El informe también identifica los principales usos que los trabajadores hacen de estas herramientas. Las aplicaciones más frecuentes son la redacción y edición de textos (51 %), la búsqueda y análisis de información (49 %) y la asistencia general para resolver problemas (39 %). Estos resultados indican que la IA se utiliza principalmente para apoyar tareas cognitivas y de gestión del conocimiento, más que para procesos altamente especializados. Sin embargo, Gallup observa que los mayores incrementos de productividad son percibidos por quienes emplean la IA para programación informática, creación de presentaciones y automatización de procesos, ámbitos donde las herramientas permiten reducir considerablemente el tiempo dedicado a tareas repetitivas y aumentar la eficiencia operativa.

En contraste con el rápido crecimiento del uso de la IA, el estudio muestra que el compromiso laboral permanece prácticamente estancado. Solo el 31 % de los trabajadores estadounidenses se considera comprometido con su trabajo, mientras que el 17 % manifiesta un nivel de desafección activa, porcentajes que apenas han variado durante los dos últimos trimestres. Gallup recuerda que su conocido índice de compromiso se basa en doce factores relacionados con la implicación psicológica y el rendimiento laboral. Entre ellos destaca una ligera recuperación en la claridad de las expectativas laborales, que aumenta dos puntos porcentuales hasta alcanzar el 49 %, después de haber experimentado uno de los descensos más pronunciados de los últimos cinco años.

Uno de los hallazgos más relevantes del boletín es que la forma en que las organizaciones gestionan la inteligencia artificial tiene una influencia directa sobre el compromiso de los empleados. En aquellas empresas que disponen de un plan claro de integración de la IA, cuyos responsables apoyan activamente su utilización y donde los trabajadores utilizan estas herramientas al menos semanalmente, el nivel de compromiso alcanza el 53 %, una cifra muy superior a la media nacional. Asimismo, los empleados cuyos directivos fomentan el uso de la IA presentan un compromiso del 48 %, frente al 30 % registrado entre quienes no perciben ese apoyo. Gallup interpreta estos resultados como una evidencia de que el liderazgo desempeña un papel decisivo para convertir la adopción tecnológica en una oportunidad de mejora organizativa y no en una fuente de incertidumbre o resistencia al cambio.

Finalmente, el boletín incorpora una perspectiva histórica mediante la recuperación de un estudio realizado en 1999, cuando Gallup preguntó por el impacto de tecnologías entonces emergentes —como el correo electrónico, Internet, los ordenadores personales, los faxes o el buzón de voz— sobre las relaciones entre compañeros de trabajo. En aquel momento, el 55 % de los trabajadores consideraba que esas tecnologías apenas influían en sus relaciones laborales, mientras que un 26 % afirmaba sentirse más cercano a sus compañeros gracias a ellas, el doble del porcentaje que decía sentirse más aislado (13 %). La comparación invita a reflexionar sobre los paralelismos entre las transformaciones tecnológicas del pasado y la actual expansión de la inteligencia artificial, sugiriendo que el impacto de estas innovaciones depende menos de la tecnología en sí que de la forma en que las organizaciones la incorporan a sus procesos, su cultura y sus modelos de liderazgo.

Una editorial investiga a revisor por pares por presunto plan de soborno.

Gallegos, Alicia. Publisher investigating peer reviewer for alleged bribery scheme. Retraction Watch, 20 de julio de 2026 https://retractionwatch.com/2026/07/20/publisher-investigating-peer-reviewer-for-alleged-bribery-scheme/#more-135422

El investigador Tushar Sen denunció un presunto intento de soborno tras recibir correos de un supuesto revisor que le ofrecía aceptar su artículo a cambio de un pago. Wiley abrió una investigación y confirmó que la dirección de correo utilizada no coincidía con la de ningún revisor oficialmente asignado. Como medida cautelar, la editorial revisó nuevamente la decisión sobre el manuscrito sin considerar esa evaluación. El caso ha reavivado el debate sobre la integridad, la seguridad y la transparencia del proceso de revisión por pares.

El investigador independiente Tushar Sen, especializado en ciberseguridad y residente en Nueva Delhi, denunció un presunto intento de extorsión durante el proceso de revisión por pares tras enviar un manuscrito sobre modelado de malware polimórfico a la revista Security and Privacy, publicada por Wiley. Días después del envío recibió varios correos electrónicos de una persona que afirmaba ser uno de los revisores del artículo. En ellos le indicaba que el trabajo aún no estaba preparado para su publicación, pero le proponía un «proceso de revisión de pago», asegurándole que, si aceptaba, revisaría el manuscrito en una semana y recomendaría su aceptación. Sen interpretó el mensaje como un intento de obtener dinero a cambio de una evaluación favorable y decidió no responder.

Tras ignorar la propuesta, el supuesto revisor continuó enviándole mensajes en los que advertía que, si no recibía respuesta, recomendaría el rechazo del manuscrito. Finalmente, el mismo día en que el individuo afirmó haber recomendado la denegación del artículo, Sen recibió la comunicación oficial de la revista notificándole el rechazo de su trabajo. Las observaciones incluidas en los informes de evaluación coincidían en parte con las críticas expresadas previamente en los correos del supuesto revisor, lo que reforzó las sospechas del investigador sobre una posible manipulación del proceso editorial. Convencido de que había sido víctima de un intento de soborno, Sen denunció inmediatamente el caso ante la revista.

El episodio tuvo un importante impacto personal sobre el investigador, quien afirmó haber sufrido una intensa ansiedad y una profunda pérdida de confianza en el sistema de revisión por pares. Según explicó, cada nuevo mensaje recibido le provocaba una gran angustia, hasta el punto de impedirle continuar con su trabajo diario. Posteriormente amplió sus denuncias enviando numerosos correos a Wiley, a la revista, al Committee on Publication Ethics (COPE), a profesores, periodistas y organismos estadounidenses como el FBI y la Securities and Exchange Commission (SEC), solicitando una auditoría independiente de los registros editoriales, una revisión ética completa de la revista y una nueva evaluación de su política editorial.

Por su parte, Wiley confirmó que su equipo de integridad de la investigación abrió una investigación formal tras recibir la denuncia y las copias de las conversaciones aportadas por Sen. La editorial recordó que los revisores tienen prohibido contactar directamente con los autores y que cualquier solicitud de compensación económica constituye una grave violación de las normas éticas. Sin embargo, también señaló que la dirección de correo electrónico utilizada por la persona que contactó con Sen no coincidía con la de ninguno de los revisores oficialmente invitados, por lo que no podía confirmar que realmente se tratara de un evaluador asignado al manuscrito ni garantizar la autenticidad de todos los mensajes. Aun así, como medida cautelar, Wiley decidió revisar nuevamente la decisión editorial sin tener en cuenta la evaluación atribuida al supuesto revisor implicado.

La investigación periodística realizada por Retraction Watch tampoco logró confirmar la identidad del individuo que envió los correos. La dirección electrónica dejó de estar operativa y las dos universidades argelinas con las que supuestamente estaba vinculado negaron que esa persona hubiera pertenecido a sus instituciones. Incluso un antiguo colaborador declaró que había interrumpido su relación científica precisamente porque nunca pudo verificar la identidad ni la afiliación académica del supuesto investigador, quien se presentaba como un investigador palestino independiente interesado en matemáticas y astronomía.

El caso se complicó además por el intercambio de mensajes entre Sen y el editor jefe de la revista, Mohammad S. Obaidat. En su denuncia, Sen acusó a la revista de estar «infectada por revisores corruptos» y sugirió que el editor podía estar implicado en el escándalo. Obaidat respondió agradeciendo la comunicación, pero reprochó al autor el uso de un lenguaje poco profesional y las acusaciones dirigidas contra la revista y sus responsables, advirtiéndole de las posibles consecuencias de formular imputaciones sin pruebas concluyentes.

En conjunto, el episodio pone de manifiesto las vulnerabilidades que pueden afectar al sistema de revisión por pares, desde posibles intentos de extorsión o suplantación de identidad hasta la dificultad de verificar la autenticidad de determinadas comunicaciones. Aunque Wiley considera que se trata de un caso aislado, la investigación ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de seguridad, confidencialidad y supervisión de los procesos editoriales para preservar la confianza en uno de los pilares fundamentales de la comunicación científica.

 IFLA 2025 Annual Report: Las bibliotecas ganan protagonismo internacional

IFLA Annual Report 2025. Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA), julio de 2026.

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El Informe Anual 2025 de la IFLA ofrece una visión completa de las actividades, logros e iniciativas desarrolladas por la Federación durante el primer año completo de aplicación de su Estrategia 2024-2029, organizada en torno a tres grandes áreas de impacto: fortalecer la voz de las bibliotecas, inspirar y potenciar a la profesión, y conectar el campo bibliotecario mundial, además de una línea transversal destinada a garantizar el futuro de la propia organización. El documento refleja una organización en expansión, con una presencia internacional cada vez mayor y una estrategia claramente orientada a incrementar la capacidad de las bibliotecas para responder a los desafíos sociales, culturales, educativos y tecnológicos del siglo XXI. Según el informe, 2025 fue un año de crecimiento estratégico, consolidación institucional y ampliación del alcance global de la Federación.

Entre los principales logros destaca el fortalecimiento de la comunidad internacional de la IFLA. La celebración del Congreso Mundial de Bibliotecas e Información (WLIC) por primera vez en Asia Central constituyó un hito para ampliar la representación geográfica de la Federación y favorecer la participación de nuevos profesionales y organizaciones. Paralelamente, la IFLA registró un incremento significativo de su membresía internacional y desarrolló un proceso electoral especialmente participativo, con más del 50 % de participación y el mayor número de elecciones competitivas de los últimos años. Estos datos reflejan una organización más abierta, democrática y representativa, comprometida con reforzar la implicación de sus miembros y voluntarios en la toma de decisiones.

El informe también pone de relieve una intensa actividad en materia de desarrollo profesional y producción de conocimiento. Durante 2025 se aprobaron cinco normas profesionales nuevas o completamente revisadas, una cifra superior a la registrada en los seis años anteriores combinados. Asimismo, la IFLA Journal publicó cerca de setenta y cinco artículos científicos y el repositorio institucional incorporó más de ochocientos nuevos documentos, incluyendo publicaciones técnicas, informes, directrices y materiales históricos que contribuyen a preservar la memoria institucional de la Federación. A ello se suma la publicación de un nuevo Código de Conducta para Voluntarios, destinado a fortalecer la transparencia, la inclusión y las buenas prácticas dentro de la organización.

Otro eje fundamental del informe es la actividad de incidencia política internacional. Durante 2025 la IFLA reforzó su presencia en foros multilaterales de alto nivel, participando en espacios como la Asamblea General de las Naciones Unidas y la COP30, donde defendió el papel de las bibliotecas como infraestructuras esenciales para el acceso al conocimiento, la cultura, la alfabetización, la resiliencia social y el desarrollo sostenible. Igualmente relevante fue el respaldo de la UNESCO a la actualización del Manifiesto IFLA-UNESCO para Bibliotecas Escolares, que proporciona tanto una guía profesional como una poderosa herramienta de defensa para promover el papel de las bibliotecas escolares en los sistemas educativos de todo el mundo. Estas actuaciones consolidan a la IFLA como una de las principales voces internacionales en favor de las políticas públicas relacionadas con las bibliotecas.

Finalmente, el informe subraya que el fortalecimiento de capacidades constituye otro de los pilares de la estrategia institucional. La Federación incrementó las iniciativas destinadas a apoyar a las bibliotecas en la obtención de financiación, el establecimiento de alianzas internacionales y el desarrollo de competencias profesionales mediante redes regionales de colaboración. El objetivo es dotar a las bibliotecas de mayores recursos para afrontar retos como la transformación digital, la sostenibilidad, la preservación del patrimonio documental, la inclusión social y la alfabetización informacional. En conjunto, el Informe Anual 2025 transmite un mensaje optimista: las bibliotecas desempeñan un papel cada vez más relevante en sociedades democráticas, inclusivas y resilientes, y la IFLA considera que su estrategia está permitiendo ampliar tanto el impacto de la profesión como la capacidad de la Federación para afrontar su segundo siglo de existencia con unas bases más sólidas.

La expansión de las paper mills: un análisis bibliométrico de más de 10.000 artículos científicos retractados

Retracted Paper Mill Papers across Year (2016–2024)

Cheng, Michelle W. T., Xinhua Yang y Ryan M. Allen. Tracking the Retracted Paper Mill Articles: A Bibliometric Study. Scientometrics (2026). https://doi.org/10.1007/s11192-026-05751-6

Las denominadas paper mills —empresas que elaboran manuscritos científicos fraudulentos y venden la autoría de esos trabajos a investigadores— se han convertido en una de las amenazas más serias para la integridad de la investigación científica. Este estudio constituye el análisis bibliométrico más amplio realizado hasta la fecha sobre este fenómeno, examinando 10.409 artículos retractados por estar vinculados a paper mills registrados en la base de datos Retraction Watch desde su creación hasta finales de 2024.

El objetivo de los autores es determinar la magnitud del problema, su evolución temporal, su distribución geográfica y disciplinaria, así como las principales características de estos trabajos fraudulentos. Los resultados muestran un crecimiento explosivo de las retractaciones, especialmente a partir de 2020, alcanzando un máximo histórico en 2023, lo que confirma que las paper mills han pasado de ser un problema marginal a representar un desafío estructural para el sistema mundial de publicación científica.

Uno de los hallazgos más llamativos es la enorme concentración geográfica de los artículos retractados. De los 10.409 trabajos analizados, 9.137 (87,8%) corresponden a autores cuya afiliación principal se encuentra en China, muy por delante de otros países como Etiopía, India, Pakistán o Arabia Saudí. No obstante, los autores advierten que estos datos describen únicamente la distribución de los casos registrados en la base de datos utilizada y no deben interpretarse automáticamente como una medida exacta de la prevalencia real del fraude científico en cada país. También destacan que la expansión de estas prácticas está estrechamente relacionada con la presión creciente por publicar en revistas indexadas, la utilización de indicadores bibliométricos para evaluar la carrera académica y la existencia de organizaciones comerciales que ofrecen manuscritos completos y plazas de coautoría a cambio de dinero.

El análisis revela igualmente una transformación en los ámbitos científicos afectados. Tradicionalmente, las paper mills se concentraban en áreas biomédicas, especialmente investigaciones relacionadas con cáncer, biología celular o genética. Sin embargo, el estudio muestra que durante los últimos años se ha producido un desplazamiento significativo hacia disciplinas como informática, ciencia de datos, inteligencia artificial, aprendizaje automático, algoritmos y modelos computacionales. La categoría con mayor número de retractaciones corresponde a Business and Technology (5.217 artículos), seguida por Business and Life Sciences (3.369) y Health Sciences (1.217). En cambio, las ciencias sociales y las humanidades presentan cifras mucho menores, aunque los autores advierten que ello no significa que estén exentas del problema. El análisis de palabras clave confirma esta evolución temática: mientras entre 2011 y 2016 predominaban términos biomédicos como cell, cells o cancer, entre 2021 y 2024 aparecen con mayor frecuencia conceptos como model, data, algorithm, learning y network.

Otro resultado relevante se refiere al tipo de publicaciones afectadas y a los modelos editoriales. La inmensa mayoría de los trabajos retractados son artículos de investigación, aunque en los últimos años también aumentan las retractaciones de comunicaciones a congresos, revisiones, metaanálisis y estudios clínicos, lo que indica que las paper mills están diversificando su actividad. Además, aproximadamente el 80 % de los artículos retractados se publicaron en revistas de acceso abierto, porcentaje muy superior al observado en revistas híbridas o de suscripción. Los autores aclaran, sin embargo, que esto no implica que el acceso abierto sea responsable del problema, sino que probablemente refleja una combinación de factores relacionados con los procesos editoriales, los sistemas de revisión y los mecanismos de detección utilizados por las editoriales. El estudio también calcula que el tiempo medio entre la publicación y la retractación fue de 709 días, aunque este intervalo ha variado considerablemente a lo largo del tiempo, reduciéndose de forma notable tras las grandes campañas de retractación derivadas del caso Hindawi.

En las conclusiones, los autores sostienen que las paper mills representan una amenaza incluso mayor que las revistas depredadoras, ya que consiguen infiltrar artículos fraudulentos en revistas consolidadas y aparentemente fiables, erosionando la confianza en el sistema de revisión por pares y en la literatura científica. Asimismo, advierten de que el desarrollo de la inteligencia artificial generativa podría facilitar la producción masiva de manuscritos falsos cada vez más difíciles de detectar, incrementando la sofisticación de estas organizaciones. Frente a esta situación, proponen reforzar la cooperación entre universidades, editoriales y organismos de integridad científica, desarrollar mejores herramientas de detección, ampliar la investigación empírica sobre las paper mills y fortalecer la formación ética de investigadores y estudiantes. En definitiva, el trabajo constituye una de las radiografías más completas disponibles sobre un fenómeno que amenaza la credibilidad de la comunicación científica internacional y que previsiblemente seguirá creciendo en los próximos años.

Diez reglas sencillas para crear y mantener un blog académico: una guía para comunicar la investigación con mayor impacto

Conceptual framework illustrating steps for scholarly blogging including starting blog, crafting quality content, research integration, engaging readers, and building visibility.
A visual guide outlining key steps for effective academic blogging.

Ochsner, Catharina, Heinz Pampel y colaboradores. Ten Simple Rules for Scholarly Blogging. PLOS Computational Biology, 2026. Reseñado por Gary Price en InfoDOCKET, 28 de julio de 2026. https://upstream.force11.org/ten-simple-rules-for-scholarly-blogging/

El informe presenta un conjunto de diez recomendaciones dirigidas a investigadores que utilizan los blogs como herramienta de comunicación científica. Los autores parten de la idea de que el blog académico ha dejado de ser un canal informal para convertirse en un medio consolidado de difusión del conocimiento, capaz de complementar las publicaciones científicas tradicionales.

A diferencia de los artículos revisados por pares, los blogs permiten comunicar resultados de investigación de manera rápida, contextualizar hallazgos, compartir metodologías, debatir cuestiones emergentes y establecer un diálogo directo tanto con otros investigadores como con profesionales y el público general. En un contexto en el que la ciencia abierta busca ampliar el acceso al conocimiento, el blogging académico se presenta como un instrumento especialmente valioso para aumentar la visibilidad y el impacto social de la investigación.

Según el artículo «Ten Simple Rules for Scholarly Blogging», las diez recomendaciones para desarrollar un blog académico eficaz son las siguientes:

  1. Escribe para una audiencia específica.
    Identifica claramente a quién te diriges (investigadores, estudiantes, profesionales o público general) y adapta el lenguaje y el nivel de detalle a sus necesidades.
  2. Define el propósito de tu blog.
    Ten claro qué quieres conseguir: divulgar resultados, explicar conceptos, reflexionar sobre tu disciplina, compartir experiencias de investigación o generar debate. Un objetivo definido aporta coherencia al conjunto del blog.
  3. Escribe de forma clara, breve y atractiva.
    Evita el estilo excesivamente académico. Utiliza un lenguaje accesible, títulos llamativos, párrafos cortos y ejemplos que faciliten la comprensión sin sacrificar el rigor científico.
  4. Aporta valor, no solo información.
    Un buen blog no reproduce artículos científicos; los interpreta, contextualiza y explica por qué los resultados son relevantes para los lectores.
  5. Enlaza siempre a las fuentes originales.
    Cita los artículos, datos, repositorios y recursos utilizados. El blog debe servir como puerta de entrada a la investigación, favoreciendo la transparencia y la verificabilidad.
  6. Publica con regularidad.
    La constancia es más importante que la frecuencia. Mantener un calendario realista ayuda a consolidar una audiencia y mantener el interés de los lectores.
  7. Fomenta la conversación.
    Responde a comentarios, acepta críticas constructivas e interactúa con otros investigadores y lectores. El blog debe ser un espacio de diálogo, no solo de difusión unidireccional.
  8. Difunde las entradas en otros canales.
    Comparte las publicaciones mediante redes sociales, boletines, páginas institucionales y plataformas académicas para ampliar su alcance e impacto.
  9. Mantén altos estándares éticos y profesionales.
    Verifica la información, respeta la propiedad intelectual, declara posibles conflictos de interés y distingue claramente entre hechos, opiniones e hipótesis.
  10. Preserva y evalúa el impacto del blog.
    Procura que las entradas permanezcan accesibles a largo plazo, utiliza identificadores persistentes cuando sea posible y analiza métricas de uso para conocer qué contenidos generan mayor interés y repercusión.

Estas diez reglas presentan el blog académico como una herramienta estratégica de comunicación científica, complementaria a los artículos revisados por pares. Bien utilizado, permite aumentar la visibilidad de la investigación, facilitar la transferencia del conocimiento, promover la ciencia abierta y establecer una comunicación más directa entre investigadores y sociedad.

Moonshot y Alibaba: China presiona a los gigantes tecnológicos con inteligencia artificial de bajo coste

Moonshot, Alibaba Place AI Affordability in the Spotlight. The Daily Upside, Technology, julio de 2026. Disponible en: https://www.thedailyupside.com/technology/artificial-intelligence/moonshot-alibaba-place-ai-affordability-in-the-spotlight/

la competencia en inteligencia artificial está entrando en una nueva fase en la que el precio y la eficiencia se convierten en factores tan importantes como la capacidad técnica de los modelos. Tras varios años dominados por la carrera por construir sistemas cada vez más grandes y costosos, empresas chinas como Moonshot AI y Alibaba están demostrando que es posible desarrollar modelos con un rendimiento cercano al de los líderes estadounidenses a un coste muy inferior. Esta estrategia está modificando el equilibrio competitivo del sector, ya que reduce las barreras económicas para empresas y desarrolladores que desean incorporar IA avanzada en sus productos y servicios.

Uno de los principales protagonistas es Moonshot AI, cuya familia de modelos Kimi ha atraído una enorme atención internacional gracias a una combinación de altas prestaciones, costes reducidos y disponibilidad abierta. Frente al modelo tradicional basado en sistemas cerrados y licencias comerciales, Moonshot apuesta por distribuir modelos con pesos abiertos (open-weight), permitiendo que organizaciones y desarrolladores puedan adaptarlos y desplegarlos localmente. Esta filosofía también ha sido adoptada por Alibaba con su familia Qwen, consolidando una estrategia china que pretende competir no solo en calidad, sino también en accesibilidad económica y tecnológica.

El artículo destaca que esta evolución supone un desafío directo para empresas estadounidenses como OpenAI o Anthropic, cuyos modelos siguen siendo, en muchos casos, de acceso restringido y con costes superiores. Aunque los sistemas estadounidenses continúan liderando diversos indicadores de rendimiento, la diferencia técnica se está reduciendo rápidamente. Para numerosos usuarios empresariales, una ligera pérdida de precisión puede resultar aceptable si el coste de utilización disminuye de forma significativa, especialmente en aplicaciones de programación, análisis documental, automatización de procesos o asistencia empresarial.

Otro aspecto relevante es el papel de Alibaba como inversor estratégico en Moonshot. La participación de la compañía permite integrar estos modelos dentro de la infraestructura de Alibaba Cloud, reforzando su oferta de servicios de inteligencia artificial y aumentando el atractivo de su plataforma en el mercado internacional. El éxito de Moonshot beneficia indirectamente al ecosistema tecnológico de Alibaba, tanto por el crecimiento del uso de sus servicios en la nube como por la consolidación de un ecosistema propio de IA capaz de competir con los grandes proveedores estadounidenses.

El texto también pone de relieve que la competencia ya no gira únicamente alrededor del número de parámetros o de los resultados en pruebas de evaluación. Cada vez adquieren mayor importancia factores como el coste por millón de tokens procesados, la eficiencia energética, la velocidad de inferencia y la facilidad para integrar los modelos en aplicaciones reales. Esta nueva lógica económica puede acelerar la adopción masiva de la IA, ya que permite que pequeñas empresas, universidades y administraciones públicas accedan a capacidades avanzadas sin realizar inversiones desproporcionadas.

En conjunto, el artículo concluye que la irrupción de Moonshot y el fortalecimiento de Alibaba representan un cambio significativo en el panorama mundial de la inteligencia artificial. Si durante los primeros años la ventaja competitiva parecía depender exclusivamente de enormes inversiones en infraestructura y entrenamiento, la nueva generación de modelos chinos demuestra que la eficiencia, la apertura y el bajo coste pueden convertirse en elementos decisivos. Este cambio podría presionar a todos los grandes desarrolladores de IA para reducir precios, abrir parcialmente sus tecnologías y acelerar el ritmo de innovación, beneficiando finalmente a usuarios y organizaciones de todo el mundo.

Cambridge alcanza un hito al lograr que el 75 por ciento de los artículos de revistas sean de acceso abierto.

Albanese, Andrew Richard. Cambridge University Press Announces Open Access Milestone. Publishing Perspectives, 22 de julio de 2026.

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Cambridge University Press ha anunciado uno de los hitos más importantes de su estrategia de ciencia abierta al comunicar que, durante 2026, el 75 % de los artículos de investigación publicados en sus revistas aparecerán en acceso abierto (Open Access). Además, la mitad de todas sus revistas científicas ya funcionan íntegramente bajo modelos de acceso abierto, lo que supone una transformación profunda de una de las editoriales académicas más prestigiosas y antiguas del mundo. Este avance refleja el cambio estructural que está experimentando la comunicación científica, cada vez más orientada a eliminar las barreras económicas para el acceso al conocimiento.

La transición ha sido posible gracias a una combinación de modelos de publicación. Cambridge ha ampliado significativamente sus acuerdos Read and Publish con universidades, consorcios bibliotecarios e instituciones de investigación de numerosos países. Estos acuerdos permiten que las bibliotecas financien conjuntamente tanto el acceso a las revistas como la publicación en abierto de los trabajos de sus investigadores, reduciendo la dependencia de las tradicionales suscripciones y facilitando que los resultados de la investigación financiada con fondos públicos estén disponibles para cualquier lector sin coste adicional.

El anuncio también pone de relieve que el acceso abierto ha dejado de ser una iniciativa experimental para convertirse en el modelo predominante dentro de una parte creciente de la edición académica. Cambridge subraya que la transformación se ha llevado a cabo preservando los procesos de revisión por pares, los estándares de calidad editorial y la sostenibilidad económica de las publicaciones. El objetivo es construir un ecosistema en el que la investigación sea más visible, reutilizable e influyente, favoreciendo una difusión más rápida del conocimiento científico entre investigadores, profesionales, responsables políticos y ciudadanía.

El avance de Cambridge refleja una tendencia más amplia en el sector editorial académico. Las políticas impulsadas por financiadores de la investigación, gobiernos y universidades, junto con iniciativas internacionales de ciencia abierta, están acelerando la conversión de revistas de suscripción hacia modelos completamente abiertos. Este cambio también responde a la creciente demanda de transparencia, colaboración y acceso equitativo al conocimiento, especialmente en disciplinas donde la investigación tiene un impacto directo sobre la salud, la educación, el medio ambiente o la innovación tecnológica.

Para las bibliotecas universitarias y los servicios de información científica, esta evolución supone una transformación estratégica. Su papel ya no se limita a gestionar suscripciones, sino que se amplía hacia la negociación de acuerdos transformativos, el asesoramiento a investigadores sobre publicación en acceso abierto, la gestión de repositorios institucionales y el apoyo al cumplimiento de los mandatos de los organismos financiadores. En este contexto, el anuncio de Cambridge confirma que el acceso abierto se está consolidando como el modelo dominante para la difusión de la investigación científica y que las bibliotecas continúan siendo actores fundamentales en esta transición.