Archivo por años: 2016

¿Cuánta información? Informe sobre los consumidores estadounidenses

Bohn, R. and J. E. Short. [e-Book] How Much Information? 2009 Report on American Consumers. San Diego, American Consumers, 2010.

Decargar

La evolución del consumo de información de EE.UU. en las últimas décadas. Durante los años 60 del pasado siglo la radio era un medio de comunicación importante, casi imprescindible, tal y como vemos en el gráfico inferior. Durante los años 80 se produce un desplazamiento de los medios escritos con la ampliación del ámbito de influencia de la televisión, sin embargo la radio gana aceptación.

La evolución del consumo de información de EE.UU. en las últimas décadas.

Comparando el volumen de palabras consumidas por los estadounidenses (fuera del lugar de trabajo), la participación de los medios impresos se redujo drásticamente desde los años 60 desde un 26 por ciento hasta apenas el 9 por ciento en 2008. Y desde la revolución de la entrada de los ordenadores personales en 1981, las computadoras como fuente de información se dispararon al 27 por ciento del total de palabras consumidas el año pasado por los hogares estadounidenses.

En los años iniciales del nuevo siglo hasta 2009 aumenta el uso del ordenador. Y disminuyen los medios tradicionales como el impreso, radio y televisión. Contrariamente a la percepción común, la lectura ha aumentado, debido al crecimiento de cosas para leer a través de los ordenadores como son los blogs y páginas web disponibles en internet.  La lectura que estaba en decadencia debido al crecimiento de la televisión, se triplicó desde 1980 hasta 2008, ya que es la forma abrumadoramente preferida recibir información en Internet.

Si bien, los medios tradicionales como la radio y televisión siguen dominando nuestro consumo diario, con un total de 60 por ciento de las horas. En total, más de las tres cuartas partes del tiempo de información hogares estadounidenses se consume en fuentes no informáticas. A pesar de esto, los ordenadores han tenido efectos importantes en algunos aspectos de consumo de información. En el pasado, el consumo de información fue abrumadoramente pasivo, gracias a los ordenadores, un tercio de las palabras y más de la mitad de los bytes se reciben ahora interactivamente.

Los hogares estadounidenses consumieron aproximadamente 3,6 zettabytes de información en el año 2008, de acuerdo con el informe “¿Cuánta información 2009 Informe sobre los consumidores estadounidenses,?” publicado por la Universidad de California, San Diego. Uno zetabyte es 1000000000 billón de bytes, y el total de bytes consumidos el año pasado fue el equivalente a la información contenida en un como el de siete metros de altura de novelas de bolsillo apiladas sobre todo Estados Unidos, incluyendo Alaska.

Este informe es una instantánea de lo que significa la revolución de la información para el estadounidense medio que en un día consume un promedio de 34 gigabytes y 100 000 palabras de información. En el nuevo informe se estima que entre 1980 y 2008, bytes consumidos aumentaron 350 por ciento, con una tasa de crecimiento anual promedio de 5.4 por ciento. Según el informe, el consumo promedio de información de los estadounidenses es de 34 gigabytes al día, el equivalente a una quinta parte del disco duro de un ordenador portátil. El nuevo informe estima que, un estadounidense está viendo la televisión  de promedio el 41 por ciento de tiempo dedicado a la información (incluyendo DVDs, programas de televisión grabados y visionado en tiempo real).

Sobre la base de bytes solos, sin embargo, los juegos de ordenador son la mayor fuente de consumo de información, con un total de 18.5 gigabytes por día para el consumidor estadounidense medio, o aproximadamente el 67 por ciento de todos los bytes consumidos. Aproximadamente el 80 por ciento de la población juega a algún juego de ordenador.

Los estadounidenses gastaron un 16 por ciento de sus horas dedicadas al consumo de información a través de Internet (en segundo lugar después de la televisión con el 41 por ciento). Con la proliferación de correo electrónico, la mensajería instantánea y las redes sociales. Una cosa positiva es que con los nuevos dispositivos de medios de comunicación son cada vez más dispositivos personales – los teléfonos móviles, Kindles y dispositivos portátiles de juegos – con pantallas pequeñas y relativamente baja resolución, limitan el número de bytes consumidos.

Gestores de Referencias Bibliográficas. Planeta Biblioteca 09/01/2014

 

Gestores de Referencias Bibliográficas. Planeta Biblioteca 09/01/2014

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En esta ocasión hemos dedicado a hablar de los Gestores de Referencias Bibliográficas, una herramienta que permite a cualquier estudiante o investigador compilar automáticamente información s obre un tema, organizarla y utilizarla para citar en los documentos de investigación en los diferentes estilos de cita. También hemos hablado de los gestores de referencias sociales, herramientas más orientadas al descubrimiento de información en la web, que además nos permiten poder compartir información y colaborar con otros investigadores. Algunos de estos programas son Zotero (Software libre), Mendeley (Freware), Ciitulike (Freware), EndNote (Bajo licencia) y RefWorks (Bajo licencia).

Os dejamos 2 tutoriales de ayuda

Tutorial ZOTERO

Tutorial Mendeley

Alfabetización informacional en una pequeña localidad guatemalteca

 

The Librarian / El Bibliotecario from Facebook Stories on Vimeo.

El pequeño pueblo guatemalteco de San Juan La Laguna es sólo accesible por un camino solitario o en barco.  Aunque los pobladores comenzaron a usar Facebook en los teléfonos con funciones hace unos años, sólo hay unos pocos cafés de pago con Internet en la ciudad. La biblioteca del pueblo es el único lugar para acceder a la red de forma gratuita. Allí, el bibliotecario Israel utiliza Facebook para promocionar la alfabetización digital y la preservación de la lengua maya. Israel está luchando para preservar una de las partes más valiosas de la historia de su comunidad para el futuro, a través del uso de una página de Facebook, y, más recientemente, un grupo de Facebook dedicado a la comunicación en el idioma maya local.

Los Libros arden mal

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Berlin

Rivas, Manuel. Los Libros aren mal. MAdrid: Alfaguara, 2006

He aquí la historia dramática de la cultura. La pesadilla que vive la ciudad no es una ficción. Sí, es verdad. Están quemando las bibliotecas de los ateneos. El humo no levanta el vuelo. Es pegajoso. Huele a carne humana. Las vidas de los libros, las personas y el lenguaje se cruzan y entrelazan en un intenso relato de suspense que transcurre desde el siglo XIX hasta nuestros días, entre la atrocidad autoritaria y la indomable libertad. ‘Los libros arden mal’ es un universo poblado de voces insólitas, de memorias que retumban o murmuran de forma inolvidable, verdadera literatura donde todo está en vilo. Premio de la Crítica española, Premio de la Crítica de Galicia y Premio al Libro del Año 2006 del Gremio de Libreros de Madrid.

Extractos:

«La conciencia. Polca se sintió como un delincuente. Tenía que devolver cuanto antes aquel otro libro a la biblioteca. De esa semana no podía pasar. Cada vez que lo abría, leía con más devoción y con más culpa.»

«Era conocido que Santiago Casares tenía la mejor biblioteca privada de la ciudad. En Panadeiras 12 había dos clases de paredes superpuestas. El muro exterior y los estantes de los libros por dentro. Iniciada por su padre, le suministraban novedades algunas de las mejores librerías de Europa. Muchos de esos libros habían llegado por correo marítimo. El jefe de la quema recordaba haber leído alguna entrevista en la que Casares contaba que había marineros que le traían en mano a su padre libros prohibidos o imposibles de encontrar en España. Y que uno de los momentos más felices de su infancia era abrir los paquetes «que traía el mar». Eso lo recordaba con exactitud. También a él le eran familiares los paquetes que traía el mar.»

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Chile

«Los libros como reos, arrestados, contra la pared. De espaldas a la gente. En fila, apretujados, sin poder estirarse, en silencio mudo. Ésos aún tuvieron un poco más de suerte que éste. Pasarán los días, los meses, los años, y los libros arrestados irán desapareciendo. Una mano descuidada. Un zarpa decidida. Libro a libro, el despiece de la biblioteca, lo que no ardió, en la sede de la Justicia. No sólo los libros, sino que también serán arrancados los estantes de madera labrada que los sostienen. Se llevaron o destruyeron las colecciones del amador de la ciencia, del curioso naturalista. Las lentes, los aparatos de medir, los instrumentos de ver lo invisible.»

«Ya se huele. Dicen que tienen a Huici, el inventor del chaleco de colores, en el cuartel de Falange. Pero lo que he oído decir es que esta noche van a por la mujer del último gobernador republicano. Van a por la bibliotecaria Juana Capdevielle. A él lo fusilaron el 25 de julio y a ella ya le han mandado también las moscas de la muerte. A la bibliotecaria irán a matarla de madrugada.»

«Había mucha limpieza que hacer. plaza de María Pita. Y otro tanto en la  Muchos libros quemados. Algo habíamos oído nosotros de que andaban quemando libros en la orilla del mar. Ya habían hecho alguna que otra quema en los primeros días del golpe. Pero esto era diferente. Bibliotecas enteras ahí quemadas.»

«También iban a visitar a una hija de Rosalía de Castro, la única descendiente viva, llamada Gala. Rosalía había nacido de padres desconocidos, eso decía su partida de bautismo, aunque era sabido que su padre era un sacerdote. Se casó con el bibliotecario e historiador Manuel Murguía y tuvieron cinco hijos».

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España

«Allí mismo, en la Dársena, donde los militares mataron a tiros a aquella ballena a la que el pueblo aplaudía en los momentos más duros de la guerra, allí mismo, dos años antes tuvo lugar la quema de libros de los ateneos y bibliotecas populares, cuando empezó la nueva dictadura. Eso sí que lo recordaba. Volvía su recuerdo con un olor a humo viejo, encuadernado.

La primera vez que entré en Germinal, Holando me dijo que para pedir un libro tenía que dirigirme a Minerva. ¿Minerva? Sí, la bibliotecaria. A veces andaba con esas fantasías líricas para esconder la timidez. Ésa es Afrodita, esa otra Atenea. Y acababan riéndose de mí, que si me faltaba un hervor, etcétera.»

«Y ella, Minerva, la bibliotecaria a la que Holando llamaba Minerva, me dijo muy seria que había uno titulado Hipnotismo y magnetismo animal y yo le conté la historia del pato. Se acercó en varias ocasiones a la biblioteca de Germinal con la intención de devolverlo, pero al llegar a la puerta veía a Minerva y no era capaz de entrar por la culpa y la vergüenza. Y lo que él no sabía era el daño que me hacía andar removiendo las cenizas, por temor de que apareciese algo. A veces sueño que la biblioteca está abierta. Que voy a devolverlo y Minerva me dice: Pues ahora, como castigo, tienes que leerte todos los tomos. Y tengo que leerme todos los tomos, y me da tiempo porque no hubo guerra.»

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España. Guerra Civil

«Ardieron montones de libros. Bibliotecas enteras. Las mejores. Las de los ateneos. La de Germinal. La de Casares Quiroga. ¿Usted oiría hablar del señor Casares? Incluso quisieron arrancar la hoja de su nacimiento del registro civil. A muchas personas les pasó lo que al libro del escudo. Que las borraron. Era como estar en la boca del infierno. La biblioteca de Germinal ardió entera. Era muy buena, la de Germinal. Porque había cosas de mucha cultura, pero también prácticas.»

«En la Dársena y en la plaza de María Pita. Muchos libros acarrearon para quemar. Las hogueras ardieron durante dos días entero. Eso fue en verano. El mes de agosto. El 19 de agosto. Hay cosas que no se olvidan. Aún me temblequea el cuerpo con aquel demonio de camión, aún me parece que no se me ha pasado del todo aquel castañetear de dientes. Estaba el suelo cubierto de cenizas, pero también había unos cuantos a medio quemar.»

La bibliotecaria de Auschwitz

 

Iturbe, Antonio G. La bibliotecaria de Auschwitz.

«abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones».

El verdadero nombre de la bibliotecaria del bloque 31, cuya vida ha inspirado estas páginas, era —de soltera— Dita Polachova, y el profesor Ota Keller de la novela está inspirado en el que sería su marido, el profesor Ota Kraus era una de las gestoras de la biblioteca. Sobrevivió a Auschwitz, sigue con vida y reside en Netanya (Israel).

Mientras duró, el bloque 31 (en el campo de exterminio de Auschwitz) albergó a quinientos niños junto con varios prisioneros que habían sido nombrados «consejeros» y, a pesar de la estrecha vigilancia a que estaba sometido, contó, contra todo pronóstico, con una biblioteca infantil clandestina. Era minúscula: consistía en ocho libros, entre ellos la Breve historia del mundo de H. G. Wells, un libro de texto ruso y otro de geometría analítica […]. Al final de cada día, los libros, junto con otros tesoros, tales como medicinas o algunos alimentos, se encomendaban a una de las niñas de más edad cuya tarea consistía en ocultarlos cada noche en un lugar diferente.

Sobre el fango negro de Auschwitz que todo lo engulle, Fredy Hirsch ha levantado en secreto una escuela. En un lugar donde los libros están prohibidos, la joven Dita esconde bajo su vestido los frágiles volúmenes de la biblioteca pública más pequeña, recóndita y clandestina que haya existido nunca.

En medio del horror, Dita nos da una maravillosa lección de coraje: no se rinde y nunca pierde las ganas de vivir ni de leer porque, incluso en ese terrible campo de exterminio, «abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones».

Una emocionante novela basada en hechos reales que rescata del olvido una de las más conmovedoras historias de heroísmo cultural.

Extractos

“La maestra de Brno ve con asombro cómo se planta delante de ella, jadeante, la joven bibliotecaria. Sin tiempo ni resuello para decir nada, Dita le arrebata el libro de las manos y la maestra se siente repentinamente liviana. Cuando un instante después reacciona para darle las gracias, Dita ya está a varias zancadas de allí. Quedan sólo unos segundos para que los nazis lleguen.”

“Y en ese momento cierra los ojos y aprieta muy fuerte los libros. Sabe lo que ha sabido desde el principio: que no va a hacerlo. Ella es la bibliotecaria del 31. No va a fallarle a Fredy Hirsch porque ella misma le pidió, casi le exigió, que confiara en ella. Y él lo hizo, le mostró los ocho ejemplares clandestinos y le dijo: «Ésta es tu biblioteca.»

“El cuarto tiene un suelo de tablas y una de ellas, en una esquina, es de quita y pon. Debajo se excavó la tierra suficiente para crear un hueco donde depositar la pequeña biblioteca. Los libros caben con una exactitud tan milimétrica que, aunque la tabla se pise o se golpee con los nudillos, no suena hueca y nada hace sospechar que debajo haya un minúsculo escondrijo. Dita hace tan sólo unos días que es la bibliotecaria, pero parecen semanas o meses. En Auschwitz el tiempo no corre, se arrastra. Gira a una velocidad infinitamente más lenta que en el resto del mundo. Unos días en Auschwitz convierten a un novato en un veterano. También pueden transformar a un joven en un viejo o a una persona robusta en un ser decrépito.”

“Hirsch no admitían réplica. Él no dirigía un barracón, dirigía un ejército… y le dijo: «Tú eres bibliotecaria.»Aunque también añadió: —Pero es peligroso. Muy peligroso. Manejar libros aquí no es un juego. Si los SS cogieran a alguien con libros, lo ejecutarían.”·

“No era una biblioteca extensa. En realidad, estaba formada por ocho libros, y alguno de ellos en mal estado. Pero eran libros. En ese lugar tan oscuro donde la humanidad había llegado a alcanzar a su propia sombra, la presencia de los libros era un vestigio de tiempos menos lúgubres, más benignos, cuando las palabras sonaban más fuerte que las ametralladoras. Una época extinguida. Dita fue tomando en sus manos los volúmenes de uno en uno con el mismo cuidado con el que se sostiene a un recién nacido.”

“Supo que Edita cuidaría esmeradamente la biblioteca. Tenía ese vínculo que une a algunas personas con los libros. Una complicidad que él mismo no poseía, demasiado activo para dejarse atrapar por líneas y líneas impresas en páginas. Fredy prefería la acción, el ejercicio, las canciones, el discurso… Pero se dio cuenta de que Dita tenía esa empatía que hace que ciertas personas conviertan un puñado de hojas en un mundo entero para ellas solas.”

“Y el octavo libro era una novela en checo en un estado cochambroso, un puñado de hojas frágilmente sostenidas por unos cuantos hilos en el lomo. Antes de que pudiera tomarla entre sus manos, Fredy Hirsch la cogió. Ella lo miró con gesto de bibliotecaria contrariada. Le habría gustado tener unas gafas de concha para mirarlo por encima de ellas, como hacían las bibliotecarias serias.”

“Cuando va a entregar el siguiente libro ve que otros profesores le hacen señales indicándole que les gustaría disponer de alguno de los ejemplares. Un profesor del grupo de al lado estira el cuello y dice que también estaría interesado, y después el de más allá. Al cruzarse con el subdirector Lichtenstern, ella le comenta su extrañeza.—No sé qué ha pasado. De repente se han desbordado las peticiones de libros…—Se han dado cuenta de que el servicio bibliotecario funciona.”

“Cuando Mengele la amenazó, ella dudó si debía decírselo a la dirección del bloque 31. Si lo hacía, la relevarían de su responsabilidad para que no corriera riesgos. Si eso sucedía, todos pensarían que ella había pedido dejar su puesto porque tenía miedo. Por eso ha hecho todo lo contrario: que la biblioteca sea más accesible y también más visible. Ha arriesgado más, para que nadie tenga ni la más mínima duda de que Dita Adlerova no se asusta ante ningún nazi.”

“Les contó que había en esa biblioteca cerca de sesenta mil volúmenes, procedentes del desmantelamiento y expolio que habían hecho los nazis de cientos de bibliotecas públicas y particulares de la comunidad judía. También les explicó que no disponían todavía de una sala de lectura y que por eso la biblioteca era móvil: iban con los libros por los pabellones y los ofrecían en préstamo. Petr le preguntó si era verdad que había sido amigo de Franz Kafka. Y él asintió.”

PreTextos: Terror en la biblioteca

Stine, R. L. Terror en la biblioteca (Pesadillas 09) 993, Ediciones B, 1993

A Lucy le gusta contar historias de monstruos. Ha contado tantas que sus amigos y su familia están hasta el gorro de ellas. Pero un día, Lucy descubre un monstruo real, un monstruo vivo: es el bibliotecario que se encarga del programa de lectura de verano. Para Lucy será un desastre haber contado tantas exageradas historias de monstruos.

Dice la verdad pero nadie le cree ni una palabra. Lo peor es que el monstruo sabe quién es ella… y anda tras sus pasos.

La bibliotecaria de Logan Belle: las 50 sombras de Grey del mundo de las bibliotecas

 

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Belle, Logan. La bibliotecaria. Barcelona; Planeta, 2013

ISBN 9788408038528

 

Regina Finch, un brillante ratón de biblioteca, ha conseguido ascender hasta su trabajo soñado a como bibliotecaria en la Biblioteca pública de Nueva York. Pero el descubrimiento de las sórdidas aventuras sexuales de un disoluto joven millonario entre los santos pasillos y los sagrados montones de libros de la biblioteca desata una confusa mezcla de repulsión y deseo que amenaza con consumirla. Solo gracias a su introducción a la obra de Bettie Page, la ingenua convertida en modelo fetiche más popular del mundo, y el propio despertar sexual de Page, Regina esperan descubrir su destreza sexual y seducir al hombre al que ama.

La nueva novela de Logan Belle explora la transformación de la bibliotecaria Regina Finch de ingenua a objeto de deseo irresistible de un hombre poderoso.

Regina es una chica joven que ha llegado a Nueva York ha cumplir su sueño, trabajar en la biblioteca pública. Cuando llega allí, se da cuenta de que el trabajo que va a desempeñar no es el que ella pensaba y para el que está cualificada, sino que va a estar en la sección de préstamos, para lo cual tendrá que tomar los datos de la persona, pasar estos datos a otra persona, que será la encargada de traer los libros.

No entiende que hace en ese sitio, pero se conforma, primero porque es lo que ha hecho toda su vida, y segundo porque está dentro de la biblioteca y eso es lo que ella deseaba. Mientras pasa el tiempo que tiene entre la biblioteca y su casa, donde vive con una chica, que es dueña del piso. Ahí pasa su tiempo, mientras escucha como su compañera tiene relaciones sexuales día tras otro.

Mientras va pasando los días en su trabajo, hasta que un día entra en una sala y ve a un hombre y a una mujer haciéndolo allí dentro. Se queda paralizada, y aunque quiere moverse, sus piernas y su cuerpo no la responden. Hasta que el hombre la mira a los ojos, se da cuenta de que le conoce y sale corriendo.

PreTextos: Rebeca (eres tu) de David Osenda

 

“Rebeca (eres tú)”, con guion y dibujos del historietista italiano  Davide Osenda

001 Ediciones

Rústica. 144 págs. Color. 17 €

Rebeca (eres tú) es una historia que habla de sueños. Todo el mundo posee una idea acerca de su propio mundo onírico y de la extraña relación que existe entre los contenidos del sueño y las experiencias de la vigilia. Pero el alcance de las disciplinas psicológicas es mucho más increíble y profundo de lo que se suele creer. A menudo los sueños nos hacen sonreír e, incluso, estremecernos pero no solemos ahondar a la hora de enfrentarnos a ellos.

 

También ella sueña, y sonríe por ello, se asusta e busca apoyo en su amiga del alma y en su abuelo. Y además, en esta aventura tiene como confidente a Jung… en sueños… Ah, una cosa más… Al parecer el abuelo se llama Alkuin Winkler.

Interesándose en estos temas Rebeca inicia una búsqueda de información en la biblioteca. También aparece la imagen estereotipada de la bibliotecaria planteándose cuestiones relativas a la cultura oral y a la cultura escrita.

 

Amazon experimenta con drones para repartir volando sus paquetes

 

 

Octocopter: Amazon planea usar drones para envíos a domicilio

Hace una semanas Bezos expuso los planes de utilizar pequeños drones, aparatos voladores no pilotados, llamados ‘Octocopter’ para llevar los productos directamente a la casa de los compradores en media hora.

Los drones son parte del programa “Amazon Prime Air”, y podrán transportar paquetes de hasta 2,3 kilos (el 86% de los envíos de la compañía).

Bezos aseguró que, en cuanto Amazon consiga los permisos y se cumplan los requisitos de seguridad para evitar accidentes, los drones entrarán en funcionamiento en un tiempo estimado de cuatro y cinco años.

La señora del chiste que acaba de atizar a un Drone de Amazon dice:

– Si, lo aticé hasta que murió. Vaya bicho más grande Maribel. En mi vida. Incluso venía leyendo el libro de los Larpeiros*

* Libro de cocina gallega, vamos el Arguiñano gallego

Octocopter: Amazon planea usar drones para envíos a domicilio,Digitech. Expansión.com

Amazon experimenta con drones para repartir volando sus paquetes

Amazon experimenta con drones para repartir volando sus paquetes

El Archivista de Schuiten y Peters

El archivista Benoit Peeters, François Schuiten Norma Editorial ISBN: 84-8431-408-1

Comic belga creado por el arquitecto François Schuiten, oficio que se pone de manifiesto en la obra. En cuanto a la linea argumental de la colección “Ciudades oscuras” se basa en la existencia de una realidad alternativa, entre cuyas características está la excelencia arquitectonica, y que confluye en determinados sitios y momentos con nuestra otra realidad. Este tomo en particular títulado “El Archivista” trata sobre un archivero al que le encomiendan la tarea de revisar toda la documentación que se tiene sobre estas ciudades oscuras, éste empieza a realizar su labor con desconfianza y acaba totalmente entregado a la causa.

Cuenta con una muy buena ilusración de Peters en tamaño album