InstaScribe ha creado una infografía simple que enumera 20 bibliotecas de acuerdo con el número de objetos recogidos. la Biblioteca Nacional de España ocupa el puesto 12ºcon 25 millones de títulos.

InstaScribe ha creado una infografía simple que enumera 20 bibliotecas de acuerdo con el número de objetos recogidos. la Biblioteca Nacional de España ocupa el puesto 12ºcon 25 millones de títulos.


Your Library: A Mirror of Your Mind. KIRKVILLE: Writings about Macs, music and more by Kirk McElhearn
La biblioteca de un lector es un espejo de su mente. Los libros que se leen y guardan reflejan los intereses cada lector, sus ideas y definen en alguna manera su personalidad. Una biblioteca refleja a su lector como los anillos del tronco de un árbol son un testimonio de su vida, recordamos el momento en que leímos cada libro, y las circunstancias que concurrieron en ese periodo de nuestra vida. También determinados libros nos hacen recordar como nos abrieron los ojos a nuevas realidades. En algunos casos el lector no puede recordar los detalles de las novelas que ha leído, o las conclusiones de ensayos o volúmenes de no ficción, pero con sólo mirar a la cubierta de un libro puede recordar las sensaciones que sintió cuando lo leyó.
Quienes leemos con regularidad,. normalmente tenemos un montón de libros que deseamos leer, y siempre tenemos una lectura en curso. Tenemos libros sobre la mesita de noche, ene l baño, en nuestro Kindle, y es probable que tengamos una pila de ellos pendientes de leer. Cuando terminamos de leer un libro, casi seguro tenemos ya elegido cual va a ser la próxima lectura. Además quienes leemos libros solemos tener otro montón de actividades de ocio relacionadas con la lectura como ver películas, escuchar música, ir a conciertos o al teatro.
Cuando visitamos una casa de alguien que tienen una gran biblioteca, nos sentimos indefectiblemente atraídos por sus estantes, miramos los títulos y buscamos entre aquellos libros si ese lector tiene gustos similares a los nuestros, o simplemente queremos descubrir aquellos libros que tiene que aún no hemos descubierto y que nos pueden interesar, lo que frecuentemente da pie a iniciar una conversación sobre los libros de la otra persona. Incluso si compartimos gustos similares o autores favoritos encontraremos un un lenguaje común. Si eres lector, y ye encuentra con otro lector, es como si encontraras un alma gemela. Por eso nuestras bibliotecas son un reflejo de nuestra personalidad.

Booke demuestra que la lectura social no se limita necesariamente al libro electrónico, si no que también puede adecuarse perfectamente al papel, ya que combina los mejores elementos de la lectura de los libros analógicos y digitales
Booke es una app de IOs que añade características digitales como la búsqueda, subrayado y la posibilidad de compartir un párrafo a un libro impreso. A través de la aplicación es posible buscar una palabra o un párrafo en el texto impreso y compartirlo en una red social, tal como lo haríamos con un libro digital, es decir que agrega una capa de lectura social y otras funcionalidades digitales a un libro de papel.
Ya existía algún proyecto de lectura digital aplicada a los libros impresos que utilizaba una cámara y escaner especial: sin embargo Booke funciona de forma diferente. La aplicación se activa por voz. Sólo se tiene que hablar para encontrar una palabra o el texto indicado para después compartirlo. Para lograr esto Booke utiliza versiones digitales de los libros impresos. Para activar las funcionalidades digitales, simplemente debemos escribir en la aplicación el número ISBN, autor o título del libro impreso. La aplicación Booke está disponible de forma gratuita en la tienda iTunes Store , tanto para iPhone como para iPad.
Aquí podemos ver un vídeo de como funciona
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Falta aún mucha formación para que los investigadores aprovechen mejor las herramientas 2.0.
Mendeley es un recursos esencial, porque es la Wikipedia de los investigadores.
Las redes sociales genéricas, como Facebook o Twitter, son un buen recurso para la visibilidad.
Es evidente que promover el acceso abierto, es promover el empoderamiento de los ciudadanos.
Esta semana en “Charlando con los expertos” viajamos a la hermosa ciudad de Salamanca para conversar con un especialista en los recursos de apoyo a la investigación y al acceso abierto de la producción intelectual, que combina a la perfección el carácter de documentalista con el de investigador:
Jefe de la Biblioteca de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, coordinador de la lista de información en Documentación InfoDOC y miembro del Grupo RCLIS.
También es director del programa de Radio USAL “Planeta Biblioteca” en el que se trata sobre recursos, servicios y tecnologías de la investigación. Además de miembro del Grupo de Investigación reconocido E-LECTRA que fue el pasado año Premio Nacional de Investigación en Edición y Sociedad de la Información por el trabajo “El ecosistema del Libro Electrónico Universitario”.
Julio Alonso tiene publicados más de 60 artículos y siete libros, el último que salió al mercado hace tan sólo una semana “eBooks en Bibliotecas”, publicado por la editorial Argentina Alfagrama.
Mucha, aunque considero que falta aún mucha formación para que los investigadores aprovechen mejor estas herramientas de cara a gestionar su impacto en la redes sociales y a mejorar su reputación digital. Por primera vez en la historia los investigadores tienen en sus manos poder hacerlo.
La investigación se ha medido hasta el momento por lo que se ha denominado bibliometría robusta, es decir el recuento de citas y el impacto de una publicación según los índices de citas establecidos por las grandes compañías como Thomson Reuters (ISI) o Scopus.
El término Altmetrics se refiere a métricas alternativas, que complementan y extienden esta visión reduccionista de los grandes oligopolios de la edición. Se trataría de recopilar el impacto social de la investigación a partir de los datos que proporcionan determinadas redes sociales, repositorios de acceso abierto, gestores de referencias, etc., que dan una idea más precisa y menos manipulable de cuál es el impacto real de la investigación. Es decir cuántas veces ha sido compartido un recursos en un gestor como Mendeley, cuantas veces se ha reseñado un libro en blog, cuantas descargas ha tenido un artículo en un repositorio abierto, todos estos datos se ponderan con los datos de citas compartidas y de impacto de la revista.
Ya hay herramientas que hacen esto como Altmetric, PLos Almetrics, Plum Analythics etc. Y empresas como Elsevier han respondido positivamente a estos nuevos indicadores.
Yo hago cinco recomendaciones muy simples.
Tener en cuenta la calidad de las publicaciones.
¡Esto es esencial! Si nuestras publicaciones tienen calidad podemos mediante estas herramientas incrementar nuestro impacto, pero no podemos tener impacto sin calidad.
Hacer una selección meditada de la revista donde se va a publicar el artículo.
Lo óptimo serian las revistas indexadas con índice de calidad relativo como Journal Citation Reports o Scopus. Ya que las Agencias de calidad requieren de medidas objetivas, y a veces si publicamos en revistas que no aparecen en los índices de citas, es como si no hubiéramos publicado, y nuestro esfuerzo en este sentido no se verá recompensado.
Incluir toda la producción del investigador en repositorios de acceso abierto
Los repositorios de acceso abierto contienen metadatos como OAI-PMH que hacen que estas publicaciones las indexeGoogle Schoolar lo cual incrementa la visibilidad, ya que la mayoría de los investigadores que inician una investigación no lo hacen en la biblioteca, y sí en el navegador Google, utilizado por el 90% de los internautas del mundo, y Google como empresa siempre retroalimenta sus propios recursos.
Según datos de JISC, un organismo que investiga sobre comunicación científica del Reino Unido, el 75% de los investigadores inician su investigación en Internet.
Incluir la producción del investigador en herramientas 2.0. (Gestores sociales, Researcher ID, Research Gate, Academia.edu, ISSRN, etc.)
Desde luego, utilizar cualquiera de estos canales va a incrementar nuestra visibilidad y por tanto nuestro impacto, si bien no todas las herramientas sirven por igual, solo aquellas que generan datos, por ejemplo si somos investigadores y queremos elegir un gestor de referencias sería positivo utilizar Mendeley o CiteUlike, el resto pueden tener grandes posibilidades, y ser de una muy buena usabilidad como Zotero, pero no generan datos sobre cuántos investigadores o de que áreas han compartido nuestra referencia bibliográfica.
Utilizar una firma estandarizada
Otro aspecto importante es el relativo a nuestra identidad digital, que afecta a nuestra visibilidad, impacto y reputación es cómo firmamos, especialmente para los latinos que firmamos con dos apellidos.
Lo deseable es utilizar un guión entre ambos, al igual que si tenemos un nombre no abreviarlo nunca, y si tenemos un nombre compuesto utilizar igualmente un guión. En cuanto a esto ahora hay una herramienta que es fundamentalORCID, ya incluso algunas revistas piden para publicar a nivel internacional tener un registro y número normalizado en ORCID.
ORCID es un proyecto abierto, sin ánimo de lucro, comunitario, que ofrece un sistema para la identificación inequívoca de investigadores y un método claro para vincular las actividades de investigación y los productos de estos identificadores.
ORCID tiene una habilidad única para llegar a todas las disciplinas y los sectores de investigación, cruzar fronteras nacionales y cooperar con otros sistemas de identificación.
Crearse un perfil en Google Schoolar Citations para hacer un seguimiento del impacto de la investigación
Es necesario y muy sencillo de crear. Sólo necesitamos una cuenta de Gmail y rellenar un formulario con nuestros datos, subir una fotografía e identificar nuestras publicaciones como propias que van a apareces automáticamente. También es conveniente ponerlo público.
Este perfil te permite hacer un seguimiento, como dije antes de tus citas, y de cuáles áreas de investigación tienen más impacto. Además de poder recopilar la mayoría de las citas para cuando concursamos a una agencia de acreditación.
Google Scholar también te avisa a tu correo Gmail en el móvil cuando un artículo tuyo es indexado o cuando recibes una cita. De esta manera sabes cómo está funcionando tu investigación en los diversos canales 2.0 y cuáles son los que indexa Google.
También es un directorio para cuando se buscan especialistas en un campo del conocimiento lo que servirá a los investigadores para que sean invitados a cursos, congreso o conferencias.
En el caso de mi país, se va avanzando. Si bien hay diferencias significativas entre áreas de conocimiento. Generalmente, el investigador en Ciencias puras y aplicadas está más comprometido porque la dinámica desde hace años en esta área ha sido así, no es lo mismo en Ciencias Sociales y Humanidades, aunque los procesos de Acreditación están llevando a que cada vez más investigadores gestionen mejor su identidad digital, lo que ha favorecido la propia utilidad y visibilidad de los bibliotecarios como especialistas en estos campos, y que pueden ser de gran utilidad en la formación e integración en equipos de investigación.
Yo mismo pertenezco a un grupo de investigación muy potente E-LECTRA (80 publicaciones y una decena de libros sobre lectura digital y libros electrónicos). Soy bibliotecario integrado (Embedded Librarian) en este grupo y además de ser investigador activo, soy quien gestiona qué se publica, cómo se publica, dónde se publica y la persona encargada de dar visibilidad a esta información una vez que se ha publicado a través de los medios sociales.
Actualmente, se está hablando mucho y es una tendencia la de las Humanidades Digitales que tiene que ver entre otras cosas con la potenciación del uso de estas herramientas para dar visibilidad a la información científica en este campo.
Y precisamente todas las investigaciones ponen de manifiesto que aquellos investigadores que depositan en Acceso Abierto en campos, donde lo depositado en OA es bajo, como Historia o Filosofía, eso poco que hay depositado tiene una alta visibilidad como es lógico, así que ahora es el mejor de los momentos para los investigadores de estos campos tengan esto en cuenta.
Esta es una de las prioridades de cualquier biblioteca, y además es muy agradecida. En este momento la educación superior está en un punto de inflexión, y son las bibliotecas uno de los signos más visibles de este cambio.
La biblioteca universitaria se está convirtiendo rápidamente en un centro multifacético diseñado para soportar una amplia y variada gama de actividades de investigación y de aprendizaje tanto para estudiantes como para investigadores.
La biblioteca como una colección de libros impresos y revistas es una idea que va perdiendo peso a medida que avanza la digitalización de los contenidos, ya que sus actividades principales cada vez se centran menos en la organización y el acceso a la información, y más en responder positivamente a un reto que es el de adaptarse al entorno cambiante de la información.
Por lo que parece evidente que la biblioteca universitaria del futuro será tan eficaz como lo sea su capacidad para entender y apoyar las necesidades de información emergentes de su campus, una de esas necesidades emergentes es apoyar a los investigadores en la gestión de su visibilidad.
Es bien cierto y probado que al bibliotecario del siglo XXI se le tiene en valor cada vez más por sus capacidades para conocer formar y asesorar sobre metodologías y tendencias de investigación y aprendizaje que por las tareas tradicionales relacionadas con la descripción y organización de los contenidos; pues muchas de estas tareas que venía realizando durante siglos ya son asumidas por propias empresas que venden contenidos en formato digital a través de plataformas y sistemas de descubrimiento, que permiten un acceso integral y multifaceta a cualquier contenido..
¡Son recursos diferentes!
Mendeley es un gestor de referencias sociales con un gran valor de utilidad y visibilidad.
Soy advisor (consultor) de Mendeley y apoyo esta herramienta porque considero que es esencial, es la Wikipedia de los investigadores, y al igual que aquel recurso, es la mayor base de datos del mundo con más de 120 millones de registros que han incorporado los más de 4 millones de usuarios en su devenir de trabajo de día a día (crowdsourcing).
Es un gran recurso, ya que si pensamos en bases de datos que nacieron en los años 60 como Web of Knowledge tienen como 45 millones de registros, Mendeley en 6 años de funcionamiento ha duplicado esta cifra, y además es un recursofreeware (uso libre) aunque su adquisición por parte de Elsevier ha limitado algunos usos importantes, pero así y todo es de gran utilidad.
En cuanto a ResearchGate, o Academia.edu, yo y la mayoría utilizamos ambas, es bueno abrir muchos canales, que te encuentren en uno u otro, cada mes ambas nos dan datos sobre el comportamiento de nuestra investigación, una de ellas tiene unas utilidades, otra otras, pero ambas son válidas, y es difícil saber el futuro de una u otra o si ambas convivirán en el tiempo.
Antes comenté esta cuestión con 5 pasos.
Lo importante es tener una buena investigación, cuidar la calidad, saber dirigir bien el trabajo a la fuente adecuada, depositar nuestro trabajo en repositorios de Acceso Abierto, tanto locales o institucionales como especializados, y sobre todo en estos, firmar de manera unívoca, crearnos un perfil en Google Schoolar Citations para seguir nuestra investigación y participar en recursos 2.0.
No podemos olvidarnos que las redes sociales genéricas, como Facebook o Twitter, son un buen recurso para la visibilidad. Cuando ponemos un enlace en nuestra investigación es bueno en Twitter utilizar un hashtag como #cáncer o en Facebook compartir nuestra investigación en los grupos especializados.
Nuestra biblioteca tiene abierta 6 o 7 grupos de este tipo con más de 100.000 miembros.
Fundamentalmente la identificación univoca, ya que muchas veces el investigador pierde capacidad de recuperación de sus documentos y visibilidad debido a una identificación múltiple.
En los últimos años han surgido cientos de plataformas que permiten compartir libremente todo tipo de información y conectarnos a través de redes. Estas nuevas herramientas generan estadísticas de actividad e interacciones entre sus usuarios tales como menciones, retuits, conversaciones, comentarios en blogs o en Facebook; gestores de referencias que muestran índices de popularidad de las referencias más compartidas por otros investigadores o repositorios que generan estadísticas de visitas, o descargas de artículos.
La influencia generada por los medios sociales ha sido calificada como Investigación 2.0, Social reference, Altmetrics.. etc. Varios autores han investigado la influencia en Twitter, en blogs y gestores de referencias.
Sin lugar a dudas la mayor parte de los investigadores han trasladado sus actividades de investigación a la web. Y con el éxito de los medios sociales esta situación se ha hecho más evidente, ya que estas herramientas tienen más potencialidad para desarrollar un rango mayor de influencia académica que los entornos tradicionales de publicación.
A pesar de que aún las publicaciones impresas siguen teniendo una fuerte influencia en la comunidad académica, los medios sociales como blogs, repositorios, redes sociales y gestores de referencias en línea están empezando a ser considerados con el objetivo de obtener una imagen más completa acerca del impacto de las publicaciones.
Sitios como Google Scholar incluyen muchos tipos de publicaciones como preprints, presentaciones, artículos o tesis, que no aparecen en los sistemas tradicionales como Web of Science o Scopus, y que de alguna manera reflejarían una más amplia tipología de impacto.
Aunque también existen algunos problemas prácticos respecto al uso de estás estadísticas para evaluación de la investigación, como la falta de uniformidad y normalización, o que los propios editores las manipulen para obtener una mayor influencia.
Las mayores críticas se centran en decir que se trata de una simple medida de uso y no de influencia científica.
Si bien todo esto es especialmente atractivo para aquellas disciplinas y áreas geográficas que tradicionalmente han sido excluidas del análisis bibliométrico, ya que no están suficientemente representadas en bases de datos como Web of Science (WoS) o Scopus, como las ciencias sociales y las humanidades.
En el ámbito más práctico, la apertura de datos requiere de inversiones ,que si bien en un principio pueden parecer excesivas a medio plazo se estimaran como bajas en relación con los beneficios que pueden propiciar.
Es evidente que promover el acceso abierto, es promover el empoderamiento de los ciudadanos.
Supone proporcionar información que puede ser utilizada por cualquier persona para cualquier propósito y sin coste alguno, pero sobre todo beneficia a la visibilidad de la investigación y por lo tanto del investigador, fundamentalmente porque lo indexa Google que es la herramienta de búsqueda utilizada por casi todos, tomando datos de E-LIS (un repositorio especializado en Documentación del que soy miembro y uno de los impulsores del proyecto), el 92 % de todas las descargas de documentos de este portal de acceso abierto no vienen directamente del portal, si no de que alguien encuentra estos documentos en Google cuando busca información, porque dispone de metadatos que facilitan que cuando alguien busca algo determinado lo pueda encontrar y que aparezca con buen posicionamiento.
Al igual que otros recursos como Wikipedia, o Mendeley que citábamos antes, se trata de grandes recursos creados por los propios usuarios para y por su utilidad, proyectos de microvoluntariado (crowdsourcing).
Lo que convence finalmente a un investigador para depositar en Acceso Abierto es disponer de las estadísticas de descargas de sus publicaciones, yo tengo algunos artículos en E-LIS que se han descargado 32.000 veces, es algo impensable para un artículo de una revista, y además existe una relación lógica entre el número de descargas y las veces que se cita un documento. Hay estudios al respecto llevados a cabo por Tim Broy uno de los padres del Acceso Abierto.
Lo más importante es comprender que este tipo de formación tiene un carácter holístico, palabra muy científica, querequiere la implicación de todos los implicados, eso es fundamental a la hora de plantear la formación. Es decir, que los propios interesados en recibirla nos digan qué necesitan, en qué quieren incidir y les hagamos también nosotros propuestas. Eso por una parte, y por otra, está la necesidad.
En España desde que se empezaron a desarrollar los sistemas de evaluación y acreditación científica, a muchos investigadores les pillo por sorpresa. En la documentación que tienen que aportar a la Agencia de Calidad (ANECA) hay un factor diferencial que es la investigación, ya que en el espíritu de ésta se considera que las universidades somos la vanguardia de la generación y renovación del conocimiento, por eso el factor de valoración es la investigación.
Al profesor se le exige investigación, y esta es la manera de renovar los conocimientos que imparte, si no investiga difícilmente renueva, por lo tanto se le pide que aporte el impacto de su investigación, y necesita de personas como los bibliotecarios, que por nuestra profesión estamos implicados directamente en conocer las metodologías y cómo funcionan los flujos de información, de manera que cuando necesitan concursar a una acreditación científica recurren al profesional de la documentación, y esto ha sido muy importante para la valoración de nuestra profesión, porque les hemos sido de gran utilidad ante esta situación que les permite progresar, obtener mayor reconocimiento y obtener financiación para sus proyecto de investigación.
Y probablemente, ésta es la mejor manera de promocionar lo que hacemos y que lo hacemos bien, una vez sucede esto, el boca a boca entre los propios investigadores es la mejor publicidad.
Yo atiendo investigadores de todas las áreas de mi universidad que viene a que les ayude a identificar el impacto y visibilidad de sus publicaciones, y porque desean potenciar la visibilidad de las mismas. Y es algo con lo que están eternamente agradecidos.
Te recomiendo seguir a Julio Alonso en Twitter o en el blog Universo Abierto.
Foto: @jalonsoarevalo

Wischenbart, R. (2015). The business of books 2015 :An overview of market trends in North America, Europe, Asia and Latin America. The Business of Books.
“The Business of Books 2015” analiza los desarrollos y las fuerzas que impulsan el negocio internacional del libro en la actualidad. El estudio proporciona datos, en la mayoría de los casos que se remontan a entre cinco y 10 años, para proporcionar a los lectores una visión más completa de la situación actual. En particular, el informe destaca la edición de libros en los Estados Unidos de América, el Reino Unido, Alemania, España y varias economías emergentes, en particular China, Corea, Rusia, Turquía, México y Brasil. Por otra parte, también se analiza el sector del libro en el contexto más amplio de los contenidos de entretenimiento y medios de comunicación internacionales. En un capítulo aparte, se estudia una de las tendencias fundamentales que rigen la transformación de la publicación global, la creciente presión de consolidación, se cuantifica y se analiza en los mercados europeos seleccionados. En conjunto, el objetivo del estudio es conocer el desarrollo de los mercados clave al tiempo que proporciona una perspectiva amplia, basada en una extensa gama de datos clave del mercado con datos de las mejores fuentes disponibles. Los datos fueron elaborados por organizaciones profesionales de publicación nacional o publicaciones especializadas, y se ha verificado su plausibilidad. Hay una advertencia sin embargo: hay que hacer hincapié en el hecho de que, en ausencia de cualquier definición estándar para esta industria, las comparaciones como las realizadas aquí siempre conllevan un riesgo significativo de inconsistencia. Tampoco se proporcionan predicciones futuras, dado la transformación actual de la industria del libro global sse encuentra en un estado de transformación constante. Hoy en día, el negocio de los libros tradicionalmente conservador se rige por un marco altamente complejo y volátil en el que concurren fuerzas nacionales y mundiales; se enfrenta a la transformación digital y la internacionalización, la llegada de nuevos actores globales que están desafiando los viejos actores de la industria, y los gobiernos que intervienen en los distintos niveles, no sólo para regular sino también para encauzar las fuerzas del mercado y la innovación. El objetivo obvio de «El negocio de los libros 2015» es proporcionar un mapa que ayuda a todos los interesados en la publicación internacional para orientarse en estos tiempos interesantes, incluso formativos, y ciertamente complicadas.

«Leer en la calle» exposición de Javi Calvo en la Facultad de Traducción y Documentación de la USAL
Con motivo de la celebración de las fiestas patronales en honor de San Benito, la Facultad de Traducción y Documentación, en colaboración con el Servicio de Actividades culturales ha organizado la exposición de fotografía “Leyendo en la calle”.
Esta exposición recoge obras del fotógrafo afincado en Salamanca Javier Calvo, que ha sido elegido para representar a Salamanca en la exposición “15 Fotógrafos, 15 Ciudades únicas” del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.
La exposición se desarrollará en la primera planta de la Facultad de Traducción y Documentación entre los días 11 y 17 de marzo.»
ESTÁIS TODOS INVITADOS A VISITAR ESTA EXPOSICIÖN

Mercado de libros autopublicados Author Earings
Autopublicación -”Self-Publishing” – es la publicación de cualquier libro o cualquier otro medio por parte del autor de la obra, sin la intervención de un tercero establecido o editor. El autor es responsable del control de todo el proceso, incluyendo el diseño (cubierta / interior), formatos, precio, distribución, marketing y relaciones públicas. Los autores pueden hacerlo todo ellos mismos o subcontratar la totalidad o parte del proceso en empresas que ofrecen estos servicios -usualmente concebido como paquetes de publicación incluyendo la edición, comercialización, y diseño -y subcontratar todo o parte del proceso a estas empresas. Incluso todas las grandes empresas del mundo de la edición disponen de un modelo de de negocio dedicado a la autopublicación (Amazon Kindle Direct Publishing, iBooks Author de Aplle, PubIt de Barnes & Noble).
Un estudio de los datos sobre este fenómeno en Estados Unidos llevado a cabo por Bowker revela que el número de títulos autopublicados en 2013 aumentó hasta los 458.564; es decir un 17 por ciento más respecto de 2012,y un 437 por ciento más que en 2008. Por lo que se evidencia que la autopublicación sigue creciendo, aunque el ritmo parece estar normalizándose después de varios años de crecimiento exponencial. Lo que demuestra que la autopublicación está empezando a madurar, si bien sigue siendo una fuerza a tener en cuenta y en perpetua evolución. El análisis de Bowker se basa en registros ISBN en los EE.UU. La gran mayoría de los libros en todos los formatos tienen un ISBN, que además de la ventaja obvia de garantizar la identificación inequívoca y clara, los registros ISBN – va acompañados de metadatos de las editoriales (ONIX) – y revelan las tendencias del mercado y la identificación de penetraciones en áreas emergentes.
Los libros electrónicos autopublicados representaron el 40 por ciento de los ISBN que se asignaron en 2012, frente a sólo el 11 por ciento en 2007. Smashwords (Smashwords 2013) realizó un estudio en 2013 para analizar los datos de ventas de libros autoeditados y también dio a conocer algunos resultados clave en un esfuerzo para ayudar a los autores y editores a vender más libros electrónicos.
La naturaleza de la autopublicación, impulsada por la explosión de nuevos proveedores de servicios tanto de distribuidores grandes como pequeños de libros electrónicos ha hecho que más títulos que nunca estén disponibles a través de impresión bajo demanda (POD), y una cantidad cada vez mayor de autores autoeditados realicen sus sus propias impresiones, lo que hace que sea casi imposible rastrear minuciosamente cada venta del libro, a menos que todo el mundo esté siguiendo las mismas reglas a lo largo del camino de la publicación. También hay que señalar que algunas de las cifras que figuran en el informe de Bowker se obtuvieron directamente de los proveedores de servicios (Smashwords y Lulu). Las cifras Bowker no incluyen títulos publicados sin ISBN registrado (por ejemplo, libros de Amazon Kindle o publicados por un autor de autopublicación local que utiliza la venta directa), que se calcula que es aproximadamente la mitad de los publicados de Kindle Direct Publishing.
Los principales actores en el sistema de autopublicacion son: Author Solutions (47,094 títulos publicados, ahora propiedad de Penguin), Smashwords (40,608) y Lulu (38,005). El informe no menciona a Blurb, que afirma que en los últimos 18 meses 575,000 autores habían utilizado sus servicios de autopublicacion. En España varias empresas como Cream Ebooks están desarrollando interesantes plataformas de autopublicación y sin duda será una tendencia que ira cobrando fuerza entre los autores a medida que estas plataformas y las herramientas se vayan consolidando. Además esta empresa tiene un interesante sistema de promoción que es el pago social, es decir el libro se descarga gratis, o con un importante descuento a cambio de promocionar la obra en redes sociales. Las bibliotecas han empezado a reconocer este hecho y están empezando a hacer cambios en sus procedimientos de compra y presupuestos, para disponer de más libros electrónicos autopublicados para reflejar de manera más extensa esta realidad y atender mejor las necesidades del público lector. Los autores que deciden publicar sin la mediación de una editorial están produciendo libros relevantes que vale la pena leer, libros que tienen un importante impacto en nuestra cultura, en los individuos, y en las editoriales.
Muchos de los libros que se publican por este sistema carecen de número normalizado de identificación internacional (ISBN), esto hace difícil poder disponer de cifras exactas de ventas de este sector editorial, que algunos calculan que es incluso superior en número al de la edición convencional. Se estima que durante 2014 en torno al 30% de los libros vendidos en Estados unidos carecían de número ISBN, lo que les hace que muchos de estos títulos sean casi invisibles a la hora de tenerlos en cuenta en los estudios de mercado, y consecuentemente hace muy difícil hacerse una idea certera de las nuevas tendencias y géneros.
El ISBN es una herramienta de la industria editorial, utilizada por los minoristas, distribuidores y editores, que añade poco o nada a la experiencia del usuario del libro electrónico que compra a través de plataformas. En el caso de España, la privatización del sistema de asignación de números ISBN tienen un coste de alrededor de 45 euros por cada ISBN, que además se incrementa en función de los formatos, ya que a cada uno de los mismos se le asigna un ISBN distinto (ePUB, PDF, Mobi… ), este coste recae sobre el editor en el caso de la edición convencional, y sobre el autor en el caso de autopublicación, de manera que muchos de los autores que se autopublican evitan asignar este número que no les aporta ningún beneficio directo, y por el contrario tienen un importante coste económico para ellos. Además es difícil estimar la cuantía de libros autoeditados por empresas como Amazon, probablemente la compañía con un mayor número de autores de autopublicación a través del programa KDP (Kindle Direct Publishing), ya que entre los términos del contrato que aceptan los autores, se prohibe a estos hablar de sus ventas y si revelan esta información se les suspenden sus cuentas.
El mercado de la autoedición cada vez lo dominan más los grandes editores. Con una una disminución constante del porcentaje de libros publicados por los editores más pequeños, pero muy significativa de esta tendencia como vemos en la tabla de abajo.
![[]](https://farm9.staticflickr.com/8812/16888999489_54b9817399_n_d.jpg)
Siempre es difícil obtener una imagen completa de la autopublicación en cualquier informe que no incluya los datos de Amazon Kindle. La opción de Amazon de impresión bajo demanda (POD) para los autores autoeditados (CreateSpace) es el número uno en la lista, pero no es el total de los libros editados sólo en digital por Amazon, que es el más importante proveedor del mundo. Un ejemplo de ello es que la mitad de los libros autopublicados (48%) con más ventas en Amazon no disponían de ISBN.
La autopublicación de libros en formato digital o en papel ha experimentado un crecimiento exponencial de más del 70% en nuestro país. La autopublicación de libros en España creció en 2014 un 78% según un informe de la empresa de servicios ArtGerus. Esta cifra demuestra que España, junto con Alemania, se sitúa a la cabeza de la autopublicación en Europa. En 2011 se autopublicaron 2.378 títulos, en 2012 fueron 4.592, 3660 en 2013 y 3369 en 2014. Si bien como dicen los expertos estas cifras son difíciles de cuantificar con con cierta exactitud, ya que buena parte de los libros autopublicados no disponen de ISBN, entre otras cuestiones como recordamos anteriormente porque la asignación de este identificador dejó de ser gratuita en 2012, por lo que muchos autores han optado por autopublicarse sin pagar los aproximadamente los 45 euros que cuesta asignar cada número ISBN por cada uno de los formato en que se publica el libro (ePub, Mobi).

Audrey Niffenegger. La mujer del viajero en el tiempo. Debolsillo, 2006. 9788483460474
CLARE: Hace fresco en la biblioteca, y huele a limpiador de moquetas, a pesar de que observo que el suelo es de mármol. Firmo en el listado de visitantes: «Clare Abshire, 11.15, 26/10/91, Antologías especiales». Nunca había estado en la biblioteca Newberry, y ahora que he traspasado la oscura y sobrecogedora entrada, estoy nerviosa. La biblioteca me inspira la misma sensación que la de una mañana de Navidad, como si se tratara de una enorme caja llena de preciosos libros. El ascensor está poco iluminado, y resulta sorprendentemente silencioso. Me detengo en el tercer piso y relleno un formulario para solicitar el carnet de socia, luego subo al departamento de Antologías Especiales. Los tacones de mis botas repiquetean en el suelo de madera. La sala está en silencio y abarrotada de gente, repleta de sólidas y recias mesas con montones de libros encima y lectores en torno a ellas. La luz matutina y otoñal de Chicago brilla y se cuela por los altos ventanales. Me acerco al mostrador y cojo unos cuantos papelitos de solicitud. Estoy escribiendo un trabajo para la clase de Historia del Arte. Mi tema de investigación es el Chaucer de Kelmscott Press. Voy a buscar el libro y relleno un papelito para pedirlo; pero también quiero consultar textos sobre la confección del papel en Kelmscott. El catálogo es confuso. Regreso al escritorio para pedir ayuda. Mientras le explico a la mujer que me atiende lo que intento localizar, ella echa un vistazo por encima de mi hombro y advierte a alguien que pasa detrás de mí.
—Quizá el señor DeTamble pueda ayudarla —me dice.

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Atrás han quedado los días en que las bibliotecas eran simplemente las guardianes de la información. La biblioteca ya no tiene la exclusiva de ser la institución pública donde encontrar un libro o una información. Hoy en día, ya hay muchos libros con licencias abiertas que pueden encontrarse haciendo una búsqueda en Google. La explosión de la información y su fácil acceso pone en cuestión el papel de la biblioteca en la era digital en que vivimos. Los estudiantes de todas las edades cada vez con más frecuencia obtienen los libros y la información que necesitan desde sus iPads, e incluso los adultos tienen cada vez menos razones para visitar una biblioteca.Kindle ha hecho que libros en formato electrónico sean cada vez más accesibles incluso para aquellos que son menos hábiles en el manejo de la tecnología.
La Asociación Americana de Bibliotecas (ALA) ha sido sincera acerca de la evolución de las bibliotecas en la cultura actual. En el 2015 Informe del Estado de Bibliotecas de los Estados Unidos, destaca que las bibliotecas «ya no son sólo lugares para almacenar libros. Las bibliotecas de todo tipo son vistas como pilares de sus comunidades, centros para la vida académica y la investigación, por lo que son instituciones muy apreciadas por sus usuarios»
A pesar de ello, las bibliotecas siguen siento relevantes porque se centran en las necesidades de aprendizaje de sus comunidades, son anfitriones para celebrar eventos locales y promocionan la educación infantil y de adultos a través de actividades extracurriculares.
Los pesimistas más pesimistas consideraban que la llegada de Internet terminaría con la literatura, las bibliotecas y los libros como piedras angulares de la cultura. Posteriormente llegaron los dispositivos lectores de libros electrónicos y con ellos el incremento de la autoepublicación, que ha tenido como resultado que hoy en día haya más libros disponibles y más autores publicados que nunca. Es posible que hayamos sido testigos de la muerte de la librería (Borders), pero la literatura se ha adaptado a la era digital sin demasiados problemas. Un estudio reciente encontró que el aumento de la edición digital no significa necesariamente que los libros físicos estén desapareciendo. Según datos de Nielsen BookScan este año las ventas de libros de bolsillo habían tenido un leve incremento, mientras que las ventas de libros digitales han descendido.
Las bibliotecas se están adaptando, y ello es parte de este cambio. Nadie puede predecir con exactitud como van a evolucionar en la era digital digital. Convertirse en «centros para la vida académica» y en «pilares» para sus comunidades a tenor de los resultados parece un cambio estratégico adecuado. Las librerías en parte no se han adaptado porque sus gestores no tuvieron la visión de concebir que sus tiendas más allá de ser almacenes de productos y también podrían serlo de servicios. Por el contrario, las bibliotecas están aumentando su valor en las comunidades a las que sirven mediante la diversificación de sus servicios. Lo que las comunidades necesitan, son centros de actividad y lugares donde organizar eventos que ayuden a promover el conocimiento entre sus usuarios. Las bibliotecas han sido capaces de dar un paso adelante, y de momento esto esta teniendo buenos resultados de cara a la relevancia futura de estas instituciones.
Aunque en los últimos años los presupuestos se dedicaron a a modernizar y digitalizar las bibliotecas, el papel más relevante lo están asumiendo los propios individuos que se han convertido en el objetivo prioritario de los servicios que ofrecen las bibliotecas públicas. Con la transformación de las bibliotecas en centros comunitarios que promueven el aprendizaje, la lectura y la investigación; las comunidades y los individuos están descubriendo una necesidad que no sabían que tenían. Internet nos puede dar más acceso a toda la información, pero no nos da la motivación para aprender, o las habilidades para navegar a través del desorden para encontrar lo que realmente es relevante y pertinente a nuestras necesidades.
El escritor James Patterson recientemente donó casi 2 millones de dólares para ser utilizados como subsidios para ayudar a diversas bibliotecas públicas. Este es un paso importante en un momento en que los presupuestos públicos comienzan a decrecer. El futuro de las bibliotecas puede recaer en personas como Patterson y otros benefactores que ven el valor de trabajar para modernizar las bibliotecas y ampliar su influencia en la cultura de las comunidades locales.
Las bibliotecas están encontrando formas creativas para seguir siendo relevantes en el contexto de nuestra cultura digital. Sin embargo, ese lugar sólo puede ser garantizado por las contribuciones de los individuos y las comunidades privadas dispuestas a tomar las medidas adicionales para su consolidación.
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