Un investigador “infla” su índice h en Google Scholar subiendo numerosos preprints cargados de autocitas

Joelving, Frederik. “How to Juice Your Google Scholar H-Index, Preprint by Preprint.” Retraction Watch, December 8, 2025. https://retractionwatch.com/2025/12/08/how-to-juice-your-google-scholar-h-index-preprint-by-preprint/

Un investigador logró inflar artificialmente su índice h en Google Scholar subiendo numerosos preprints cargados de autocitas, aprovechando que la plataforma indexa documentos sin revisión por pares.

Un investigador asociado a la Universidad de Zhejiang, Muhammad Zain Yousaf, logró un aumento extraordinario en su índice h de Google Scholar en un corto período de tiempo mediante una estrategia que aprovechó preprints cargados de autocitas. Según la investigación, Yousaf subió diez documentos a un servidor de preprints (TechRxiv) en solo dos días, y la mayoría de las referencias dentro de estos documentos eran trabajos propios, en muchos casos con el autor repitiéndose en una proporción muy alta de la bibliografía. Esto provocó que su índice h, una medida de productividad y impacto científico que combina publicaciones y citaciones, se disparara a niveles comparables a los de académicos sénior, aunque la calidad real de los documentos era cuestionada por expertos que los describieron como incoherentes o de baja calidad técnica.

La situación generó sospechas de manipulación de métricas académicas, ya que Google Scholar indexa automáticamente citas incluso de fuentes sin revisión por pares, lo que permite que documentos no evaluados formalmente influyan en el cómputo de indicadores bibliométricos. Investigadores que analizaron el caso descubrieron que, al excluir autocitas y fuentes sin revisión formal (como preprints y actas de conferencias), el índice h real de Yousaf se reducía a la mitad o más, lo que pone en evidencia la fragilidad del sistema para medir el impacto científico auténtico frente a maniobras de este tipo.

El informe también pone énfasis en que esta no es una anomalía única: otros casos documentados muestran que Google Scholar puede ser sencillo de manipular debido a la forma en que indexa contenido en línea, lo que plantea preocupaciones sobre su uso generalizado para evaluaciones académicas, contrataciones y financiación. Expertos citados en el artículo señalan que, mientras continúe la presión sobre investigadores para obtener altas métricas de citación, seguirán apareciendo tácticas similares que explotan lagunas en los sistemas de evaluación automatizados.

Acelerar la adopción de IA en Europa

McKinsey & Company, Accelerating Europe’s AI adoption: The role of sovereign AI (19 de diciembre de 2025), McKinsey Insights.

Texto completo

El informe de McKinsey sobre la adopción de inteligencia artificial en Europa parte de una constatación central: la IA representa una oportunidad única para revitalizar la productividad y el crecimiento económico de la región, que ha sufrido un estancamiento en los últimos años en comparación con potencias como Estados Unidos y China. Europa enfrenta un crecimiento débil de la productividad laboral —factor clave del PIB per cápita y de los estándares de vida— en parte debido a una adopción más lenta de innovaciones tecnológicas, incluida la IA. La organización argumenta que la adopción acelerada de la IA puede reconfigurar la trayectoria económica europea, siempre que se combinen esfuerzos públicos y privados con urgencia, escala y coordinación estratégica para superar barreras actuales como la falta de confianza, los riesgos de seguridad y la dependencia de proveedores extranjeros.

Un concepto clave que McKinsey desarrolla es el de “IA soberana”, entendido como la capacidad de una región o país para desarrollar y controlar tecnologías de IA críticas, con independencia operacional y técnica dentro de sus propios contextos económicos y sociales. Esta soberanía tecnológica no significa aislamiento, sino la creación de un ecosistema de IA europeo que pueda competir en las capas más valiosas del stack tecnológico —aplicaciones, modelos y herramientas— donde reside la mayor parte del valor económico y productivo. Mejorar estas capacidades ayudaría a Europa a aplicar IA de forma más profunda y segura en sectores estratégicos como salud, manufactura, energía y administración pública, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de plataformas no europeas.

Para desbloquear este potencial, el informe subraya la necesidad de concentrar inversiones y esfuerzos en áreas específicas donde Europa ya posee fortalezas —por ejemplo, investigación avanzada, calidad de datos y experiencia sectorial— y que pueden generar productos escalables de IA con impacto económico directo. McKinsey destaca que las aplicaciones que mejor aprovechan datos industriales y especializados —como mantenimiento predictivo en fábricas o diagnóstico médico asistido por IA— pueden aumentar la productividad y ofrecer ventajas competitivas claras. Al mismo tiempo, se reconoce que Europa todavía depende en gran medida de proveedores extranjeros en capas como centros de datos y hardware, lo que refuerza la urgencia de construir una infraestructura de IA más fuerte y localizada.

Además, McKinsey analiza diferentes escenarios para medir el impacto económico de adoptar una IA soberana entre 2025 y 2030, señalando que un enfoque estratégico podría generar hasta 480 000 millones de € anuales en valor económico para Europa —incluyendo beneficios por productividad y por retención de valor creado por empresas europeas del ecosistema de IA— frente a escenarios de crecimiento externo o de oportunidad perdida. Ello requiere que tanto el sector privado como los gobiernos establezcan políticas e inversiones claras —como fondos soberanos de IA, mercados únicos de servicios de IA, infraestructura energética y estrategias conjuntas de talento— para transformar el potencial de la IA en desarrollo sostenible, independencia tecnológica y ventaja competitiva global.

En síntesis, el artículo propone que Europa se encuentra en un momento decisivo: puede aprovechar sus fortalezas históricas en innovación, estándares éticos y sectores industriales robustos para liderar un “AI-first” económico y social, si logra combinar soberanía tecnológica con apertura estratégica y cooperación transfronteriza. Esta doble apuesta —por la independencia en tecnología crítica y por la integración con mercados globales— es vista como la ruta más factible para asegurar el crecimiento económico, la competitividad a largo plazo y la resiliencia frente a riesgos externos en la era de la inteligencia artificial.

La inteligencia artificial entra en lo cotidiano.

Funcas – III Encuesta sobre Inteligencia Artificial: El uso frecuente de ChatGPT en España sube del 4 % al 28 % entre 2023 y 2025, 12 de enero de 2026.

Texto completo

Cuatro de cada diez personas menores de 45 años utilizan a diario alguna herramienta de inteligencia artificial, lo que evidencia una adopción intensa entre los grupos más jóvenes, aunque este avance convive con una brecha significativa de uso, ya que el 21 % de la población reconoce no haber utilizado nunca una aplicación de IA. Pese a ello, existe un amplio consenso social sobre la necesidad de reforzar la formación en este ámbito

El uso de ChatGPT y tecnologías de inteligencia artificial (IA) entre la población española ha experimentado una expansión notable en los últimos años, consolidándose como una herramienta cotidiana para cada vez más personas. Según la  III Encuesta Funcas sobre Inteligencia Artificial, el porcentaje de españoles que utiliza ChatGPT con frecuencia pasó del 4 % en 2023 al 14 % en 2024, y alcanzó el 28 % en 2025, lo que representa una duplicación anual en la adopción del servicio tras su lanzamiento comercial y masificación en distintos ámbitos sociales y profesionales. Esta trayectoria refleja no solo un crecimiento sostenido, sino una consolidación de la IA generativa como parte de las rutinas digitales de los ciudadanos, algo que hasta hace pocos años se consideraba emergente.

El perfil de uso presenta características demográficas interesantes: la brecha de género observada en años anteriores —donde los hombres mostraban mayores porcentajes de uso frecuente— prácticamente ha desaparecido en 2025, con cifras equivalentes para hombres (27 %) y mujeres (28 %). El crecimiento se ha dado en todos los grupos de edad, si bien es especialmente elevado entre los más jóvenes: cuatro de cada diez personas menores de 45 años utilizan alguna herramienta de IA a diario. Asimismo, el aumento en la adopción no se limita únicamente a ChatGPT, aunque otras aplicaciones como Gemini (11 %) y Copilot (6 %) muestran una presencia menor en comparación; herramientas como Perplexity, Grok o Claude, por su parte, tienen una adopción prácticamente residual.

A pesar de esta popularización, una parte significativa de la población aún no utiliza herramientas de inteligencia artificial, lo que indica que la penetración social de estas tecnologías, aunque acelerada, no es uniforme. Un 21 % de los encuestados nunca ha usado ninguna aplicación de IA, y casi un tercio solo ha probado una herramienta. Además, el uso de suscripciones de pago sigue siendo reducido: apenas un 12 % de quienes han usado IA dispone actualmente de una suscripción activa, lo que sugiere que la mayor parte del uso se realiza a través de versiones gratuitas de las plataformas o con acceso limitado a funciones avanzadas.

Los encuestados también expresan opiniones claras sobre el futuro de la educación y la IA. El 80 % considera que en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) debe dedicarse más tiempo a la formación en inteligencia artificial, incluso si ello implica reorganizar horarios o contenidos de otras asignaturas. La percepción general es que la alfabetización en IA será una competencia esencial para las generaciones futuras. En términos de expectativas globales, la valoración del impacto de la IA en la vida personal y profesional en cinco años se mantiene mayoritariamente positiva (45 % de los encuestados), superando tanto a quienes esperan impactos negativos (25 %) como a quienes consideran que los efectos serán limitados o nulos (31 %).

En conjunto, estos resultados dibujan un panorama de difusión creciente y aceptación social de herramientas de IA en España, aunque con desafíos pendientes en términos de inclusión digital, formación y valoración crítica de los efectos de estas tecnologías en la vida cotidiana y en el futuro educativo y laboral.

Tendencias tecnológicas para 2026

PCMag. “CES gave us a glimpse of the future — watch for these tech trends in 2026.” UK PCMag (edición del CES 2026).

Texto completo

La feria CES 2026, celebrada en Las Vegas del 6 al 9 de enero, volvió a consolidarse como el gran escaparate global de la tecnología emergente, ofreciendo una clara visión de las tendencias que dominarán este año y, en muchos casos, redefinirán cómo interactuamos con la tecnología en nuestra vida cotidiana y profesional. Aunque la cobertura específica de PCMag no pudo abrirse directamente, múltiples informes de análisis de tendencias muestran que la inteligencia artificial (IA) fue el hilo conductor principal de la edición de este año, impulsando innovaciones que van desde wearables cognitivos hasta robots físicamente interactivos y asistentes personales integrados en dispositivos de uso diario. La IA dejó de ser una promesa futurista para convertirse en un componente esencial de hardware y software con aplicaciones prácticas que van más allá del entretenimiento o la simple automatización, moviéndose hacia experiencias personalizadas, asistentes contextuales y herramientas de productividad avanzadas.

Uno de los vectores más comentados fue la integración de la IA en dispositivos portátiles y asistentes personales, con wearables que funcionan como una especie de “segundo cerebro”: desde anillos inteligentes que gestionan recordatorios y transcripciones hasta clips y pendants que capturan y analizan datos de interacción humana. Esta tendencia sugiere un salto desde los wearables convencionales hacia dispositivos que comprenden mejor el contexto y actúan de forma proactiva para ayudar al usuario en múltiples aspectos de su día. Paralelamente, se presentaron avances en robots domésticos y humanoides, aunque muchos todavía enfrentan desafíos prácticos para uso cotidiano, reflejando que la transición de prototipo a producto práctico aún está en curso.

En el terreno de las pantallas y los dispositivos móviles, las tecnologías de pantalla plegable evolucionaron significativamente, con prototipos de pantallas sin pliegues visibles (“creaseless”) que podrían marcar la próxima generación de dispositivos móviles. Este tipo de innovación, además de los formatos tri-fold o rollables que algunos fabricantes exhibieron, apunta a una nueva era en la interacción visual y móvil, donde los límites entre teléfono, tableta y ordenador se difuminan. Las tendencias del CES también incluyeron la expansión de dispositivos de realidad aumentada (AR) y gafas inteligentes que ofrecen experiencias inmersivas sin depender de un teléfono tradicional, representando un enfoque hacia tecnologías más ubicuas y menos invasivas.

No menos importantes fueron los avances en domótica y robótica aplicada al hogar, como robots que utilizan LiDAR para navegación precisa en jardines o interiores, así como electrodomésticos y sistemas conectados capaces de anticipar necesidades y automatizar tareas. Además, la feria mostró pantallas y televisores con tecnologías avanzadas como RGB MiniLED y MicroLED, así como dispositivos centrados en la salud y el bienestar, con wearables que monitorizan biomarcadores y ofrecen análisis detallados de la salud. En conjunto, estas innovaciones señalan la dirección de un año tecnológico donde la IA, las pantallas avanzadas, la robótica práctica y los dispositivos wearables convergerán para transformar profundamente tanto el ámbito personal como el profesional.

Los centros de datos de la IA absorberán el 70 % de los chips de memoria y dispararán los precios de la tecnología

Tom’s Hardware. “Data centers will consume 70 percent of memory chips made in 2026 – supply shortfall will cause the chip shortage to spread to other segments.” Tom’s Hardware, 19 de enero de 2026. https://www.wsj.com/tech/ai/memory-ram-shortage-2026-f55324b0

Los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial están proyectados para consumir hasta el 70 % de todos los chips de memoria producidos a nivel mundial en ese año

Un informe reciente de Tom’s Hardware pone de relieve un fenómeno crucial en la industria de los semiconductores para 2026: los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial están proyectados para consumir hasta el 70 % de todos los chips de memoria producidos a nivel mundial en ese año. Este fenómeno no es un pico temporal, sino el resultado de una demanda explosiva de memoria de alto rendimiento (como HBM y DDR5) por parte de grandes infraestructuras de IA en computación en la nube y procesamiento de datos. Como consecuencia, la capacidad de producción global se está reorientando de forma permanente hacia estos segmentos avanzados, dejando a otros sectores tradicionales con un acceso cada vez más limitado a estos componentes esenciales.

La reasignación de la oferta tiene implicaciones profundas: la disminución de disponibilidad y el aumento de precios de chips de memoria no afectan solo a las PC de consumo, sino que se extienden a segmentos como automóviles, televisores, electrodomésticos inteligentes y dispositivos móviles. Tal como reporta Tom’s Hardware, muchos fabricantes han reducido o incluso descontinuado la producción de chips de memoria “legacy” (más comunes en productos tradicionales), porque priorizan la producción de memoria especializada para centros de datos. Esta escasez de suministro hace que la memoria —que antes representaba una fracción menor del coste de los dispositivos— pueda llegar a constituir hasta el 30 % del costo total de un smartphone, lo que presiona los precios al alza para los consumidores finales.

El impacto en las cadenas de suministro y en las previsiones de mercado también se está haciendo tangible en las expectativas de venta de dispositivos electrónicos. Consultoras como IDC ya han ajustado sus proyecciones para 2026, estimando una caída del 9 % en las ventas de PC y del 5 % en las de teléfonos inteligentes, atribuida en gran parte al encarecimiento de las memorias y a las dificultades para asegurar el abastecimiento de chips. Este tipo de repercusiones recuerda a las interrupciones globales de la era de la pandemia de COVID-19, aunque en este caso la causa principal es una reconfiguración estructural de la demanda tecnológica, no un fallo temporal en las cadenas de producción.

Además, esta concentración de la demanda por parte de los centros de datos ha llevado a una dinámica de mercado inédita: fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron están priorizando ventas y contratos a largo plazo con grandes compradores de infraestructura de IA, lo que deja menos espacio para las necesidades de los fabricantes de dispositivos de consumo y otros sectores. El resultado es una escasez más duradera de memoria, con advertencias de que estas tensiones podrían prolongarse hasta 2028 o más, incluso cuando nuevas fábricas y ampliaciones de capacidad lleguen a completarse. En conjunto, estos factores apuntan a una transformación profunda en la industria de semiconductores, en la cual la demanda vinculada a la inteligencia artificial redefine la disponibilidad global de componentes críticos y presiona a toda la economía digital.

OpenAI alerta en Davos sobre el riesgo de desaprovechar el potencial de la Inteligencia Artificial

Pandey, Erica. “Davos sneak peek: OpenAI warns of growing capability overhang.” Axios, 19 de enero de 2026.

Texto completo

En el contexto del Foro Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza) en enero de 2026, OpenAI ha centrado parte de su intervención en destacar un fenómeno que califica como capability overhang o “desfase de capacidades”, que consiste en la creciente brecha entre el potencial real de las tecnologías de inteligencia artificial —como ChatGPT— y el uso efectivo que hacen de ellas la mayoría de las personas, las organizaciones y los gobiernos.

Según la propia empresa, aunque los sistemas avanzados de IA duplican su capacidad para abordar tareas más complejas aproximadamente cada siete meses, la mayoría de usuarios actuales solo aprovecha una pequeña fracción de ese potencial. Este desfase, sostienen los responsables de OpenAI, limita tanto la productividad individual como el impacto económico global que estas herramientas pueden generar si se adoptan y utilizan a mayor escala.

La advertencia de OpenAI va acompañada de un llamado a cerrar esa brecha entre capacidades y adopción para liberar plenamente los beneficios de la inteligencia artificial. La organización argumenta que el mayor valor de la IA no estará en su avance técnico per se, sino en cómo se integra en procesos laborales, empresariales y sociales cotidianos, especialmente en sectores como empresas, educación y gobiernos. Cerrar esa brecha, según los ejecutivos de OpenAI, podría permitir que países y organizaciones menos avanzados en adopción tecnológica no queden aún más rezagados, y que los beneficios de la IA —en términos de crecimiento económico, oportunidades productivas y competitividad— se distribuyan de manera más amplia.

Este mensaje de OpenAI en Davos se suma a otras discusiones sobre la inteligencia artificial en el foro, donde líderes tecnológicos y económicos han debatido sobre el papel transformador de la IA en la economía global, su comparación con revoluciones industriales anteriores y los riesgos asociados a su adopción desigual. La noción de superar el capability overhang se plantea no solo como un reto tecnológico, sino como una cuestión de política pública, educación y estrategia empresarial para asegurar que la rápida evolución de la IA se traduzca en beneficios tangibles para una base amplia de usuarios y no solo para quienes están a la vanguardia del desarrollo tecnológico

Las bibliotecas públicas en la lucha por la equidad en el acceso a la información

Gardella, G. (9 de noviembre de 2025). Libraries: The Frontline Warriors in the Battle for Information Equity. LibLime. Recuperado de https://liblime.com/2025/11/09/libraries-the-frontline-warriors-in-the-battle-for-information-equity/

El artículo analiza el papel central y transformador de las bibliotecas públicas en la lucha por la equidad en el acceso a la información en un mundo donde persisten profundas brechas digitales y sociales.

El texto parte de una realidad preocupante: el acceso a la información sigue siendo desigual incluso en países desarrollados como Estados Unidos y Canadá, donde una proporción significativa de hogares no tiene conexión a internet en casa o no puede permitirse servicios digitales básicos. Esta disparidad —conocida como brecha digital— no solo limita el acceso a entretenimiento o comunicación, sino que se traduce en barreras reales para la educación, el empleo, la atención médica y la participación cívica. En este contexto, las bibliotecas han evolucionado mucho más allá de su rol tradicional de préstamo de libros para posicionarse como infraestructuras críticas del siglo XXI que democratizan el acceso a la información y a las herramientas necesarias para navegar en un entorno cada vez más digitalizado.

Para enfrentar la brecha digital, las bibliotecas públicas ofrecen acceso gratuito a tecnologías y conectividad que muchas personas no tienen en sus hogares. Esto incluye computadoras con conexión a internet y acceso Wi-Fi para dispositivos personales, servicios que resultan vitales en comunidades rurales y de bajos ingresos donde la banda ancha sigue siendo limitada o costosa. Durante la pandemia de COVID-19, la importancia de estos servicios se hizo especialmente evidente, ya que escuelas, lugares de trabajo y servicios gubernamentales se trasladaron en línea. Algunas bibliotecas incluso extendieron el acceso a internet fuera de sus instalaciones al ofrecer dispositivos Wi-Fi portátiles para préstamo, servicios disponibles más allá del horario tradicional de apertura. Este enfoque no solo ha ampliado el acceso a internet, sino que ha reforzado a las bibliotecas como puntos de infraestructura digital esenciales para sus comunidades.

El artículo enfatiza también que el acceso a la tecnología por sí solo no basta si las personas no cuentan con las habilidades para utilizarla de manera efectiva. Por ello, las bibliotecas han ampliado sus programas de alfabetización digital, ofreciendo clases, tutorías personalizadas y asistencia práctica para ayudar a los usuarios a navegar por el mundo digital. Esta formación cubre desde habilidades básicas de uso de computadoras e internet hasta áreas más avanzadas como manejo de software, desarrollo web, programación y tecnologías de asistencia. Estos programas son esenciales para grupos que tradicionalmente enfrentan mayores barreras tecnológicas, incluyendo personas mayores, quienes buscan empleo, inmigrantes y otros sectores vulnerables. La alfabetización digital se presenta no solo como una herramienta de inclusión económica, sino también como un medio para fortalecer la capacidad crítica de los ciudadanos frente a la desinformación y los sistemas algorítmicos que moldean el acceso a la información.

El artículo subraya además que la misión de las bibliotecas trasciende lo tecnológico para crear espacios físicos y virtuales inclusivos donde todos los miembros de la comunidad se sientan bienvenidos y apoyados. Las bibliotecas funcionan como espacios seguros para el aprendizaje, especialmente para poblaciones marginadas y estudiantes no tradicionales, manteniendo su papel como anclas comunitarias incluso en barrios donde otros espacios públicos han desaparecido. Las cifras son contundentes: antes de 2020, millones de sesiones de internet ocurrieron en bibliotecas públicas, enfatizando su rol como infraestructura digital accesible para personas de todas las edades y orígenes. Muchas bibliotecas han incorporado también espacios de creación (makerspaces) con tecnologías avanzadas como impresoras 3D y cortadoras láser, democratizando el acceso a herramientas que pueden potenciar la creatividad, la innovación y, en algunos casos, el emprendimiento local.

Finalmente, el artículo reconoce que persisten desafíos significativos para que las bibliotecas cumplan plenamente su misión de equidad informacional. Entre los principales obstáculos están la limitada capacidad de personal, la falta de recursos financieros insuficientes y las dificultades para llegar a poblaciones tradicionalmente desatendidas. Estos retos se agravan por un panorama político y económico incierto en el que incluso programas de conectividad que han demostrado su eficacia enfrentan recortes o cambios en las políticas públicas. A pesar de estas dificultades, el artículo concluye destacando la resiliencia y el compromiso de las bibliotecas con su propósito fundamental: garantizar que todas las personas, sin importar su nivel socioeconómico o lugar de residencia, puedan acceder a la información que necesitan para aprender, trabajar y participar plenamente en la sociedad. Las bibliotecas, según el texto, ejemplifican el principio de que el acceso a la información no es un lujo sino un derecho que requiere vigilancia activa y constante inversión para proteger y extender a todos.

Los editores más grandes del mundo en 2025: un panorama global de la industria editorial

Milliot, J. (16 de octubre de 2025). The World’s Largest Publishers, 2025. Publishers Weekly. Recuperado de https://www.publishersweekly.com/pw/by-topic/industry-news/publisher-news/article/98865-the-world-s-largest-publishers-2025.html

Se presenta el ranking anual de las editoriales más grandes del mundo en función de sus ingresos para el año fiscal más reciente, analizado por el consultor de la industria Rüdiger Wischenbart.

Contrariamente a muchos años anteriores en los que el grupo editorial británico-holandés RELX Group dominaba la cima de la industria global, en 2025 ese título cambió de manos. La editorial canadiense Thomson Reuters, especializada en publicaciones legales y profesionales, escaló al primer lugar con ingresos de 6.426 millones de dólares, superando a RELX, cuya facturación se situó en 6.197 millones después de un ligero descenso. Este cambio marca un hito en la dinámica de la industria editorial global y pone de relieve cómo los mercados de información profesional y técnica (STM y legal) continúan expandiéndose y reconfigurando el mapa del sector.

El resto del top 10 refleja una mezcla de grandes grupos editoriales con presencia internacional en diversos segmentos, desde libros de consumo hasta publicaciones académicas y educativas. Bertelsmann, matriz de Penguin Random House, ocupó el tercer puesto gracias a la combinación de su enorme negocio de libros trade y su creciente rama educativa. Le siguieron grandes nombres europeos como Pearson y Wolters Kluwer, que mantienen una fuerte presencia en textos educativos y profesionales, así como Hachette Livre de Francia, consolidado como un actor clave en trade publishing con cerca de 3 000 millones en ventas. La inclusión de McGraw-Hill Education en el séptimo lugar destaca la importancia persistente del segmento educativo, mientras que Hitotsubashi Group de Japón, HarperCollins y Springer Nature completan la lista de las diez principales, cada uno con modelos de negocio que reflejan diferentes nichos y mercados en crecimiento.

Más allá de los diez primeros, el ranking muestra la gran concentración de mercado en relativamente pocas grandes corporaciones, aunque también evidencia la presencia significativa de grupos editoriales de China, como Phoenix Publishing and Media Company y China South Publishing & Media Group, así como otros actores europeos y estadounidenses en posiciones posteriores. Este panorama sugiere que, si bien el sector editorial sigue dominado por gigantes tradicionales, hay un espectro amplio de empresas con ingresos considerables que contribuyen a la diversidad del mercado global. Además, el artículo plantea de manera implícita el impacto de factores como la consolidación empresarial, la diversificación de portafolios y las transformaciones digitales en cómo se configuran estos rankings año tras año.

En conjunto, el informe de Publishers Weekly para 2025 retrata una industria editorial global que continúa siendo liderada por conglomerados con capacidades económicas y operativas masivas, aunque con cambios relevantes en la jerarquía que reflejan tendencias más amplias en la producción y comercialización de contenidos impresos y digitales. La variación en ingresos y posiciones de un año a otro también apunta a la volatilidad del mercado editorial global, influenciado tanto por fuerzas macroeconómicas como por estrategias corporativas de expansión, fusión y diversificación de productos.

Cuando se ataca a las instituciones culturales

Litvinov, Y. V., & Margolin, T. (2025, 2 de diciembre). When Cultural Institutions Are Targeted: Global Lessons for Resilience. American Alliance of Museums. Recuperado de https://www.aam-us.org/2025/12/02/when-cultural-institutions-are-targeted-global-lessons-for-resilience/

Cuando las instituciones culturales pueden verse amenazadas no solo por desastres naturales o daños colaterales, sino también por ataques deliberados cuando su trabajo entra en conflicto con intereses políticos dominantes o narrativas oficiales. El texto parte de la observación de que lo que ocurre en distintas partes del mundo ya ofrece señales de los retos que pueden enfrentar museos, archivos, bibliotecas y otras organizaciones culturales incluso en contextos que no se perciben tradicionalmente como de crisis.

Un ejemplo central en el artículo es el de Memorial, una organización rusa dedicada a preservar la memoria histórica de las víctimas del sistema de gulags y otras represiones políticas del siglo XX. A pesar de su trayectoria respetada y de su valiosa labor archivística, Memorial fue objeto de campañas de estigmatización y presión por parte del gobierno ruso, que buscaba reescribir versiones oficiales de la historia para justificar agendas políticas contemporáneas. Eventualmente, la organización fue catalogada como “agente extranjero”, sometida a auditorías, multas, represión judicial y finalmente disuelta por decisión del Tribunal Supremo de Rusia en 2022. Este caso muestra cómo una institución cultural puede perder su estatus de entidad respetada y convertirse en objetivo cuando su trabajo desafía narrativas de poder.

Aunque Estados Unidos no es Rusia, la transformación del estatus del Memorial, de una institución venerada a un paria en cuestión de pocos años, resulta instructiva. Los autoritarios sienten aversión a cualquier narrativa que se desvíe de la suya, y las instituciones históricas y culturales deberían estar alerta. Una vez que estas organizaciones comiencen a ser presionadas, se esperará que cumplan, preferiblemente con antelación, con la narrativa estatal dominante. A menos de un año del inicio de esta administración, ya existen claros indicios de politización de las instituciones culturales nacionales: desde la toma de control de la junta directiva y la dirección del Centro Kennedy hasta informes de presiones sobre el Smithsonian para que alinee sus exhibiciones y su liderazgo con las narrativas aprobadas por el gobierno. Se espera que el resto del sector cultural en general las vea como advertencias, no muy sutiles, de lo que les sucederá si no cumplen (y esa resistencia es inútil).

Los autores extraen de este y otros ejemplos internacionales varias lecciones estratégicas para fortalecer la resiliencia de las instituciones culturales. En primer lugar, enfatizan que no es suficiente proteger físicamente los bienes culturales; también es crucial proteger la integridad narrativa, la independencia institucional y la libertad de pensamiento. Esto implica, entre otras cosas, realizar evaluaciones periódicas de vulnerabilidad, asegurar la fortaleza legal y financiera de la organización, y planificar cómo resistir presiones normativas o políticas que puedan socavar su misión.

Además, el artículo subraya la importancia de la solidaridad y las redes de apoyo internacionales. Las instituciones que enfrentan amenazas pueden beneficiarse enormemente de alianzas con organizaciones pares en otros países, lo cual no solo amplía la visibilidad de su situación, sino que también crea canales de asistencia, respaldo legal y recursos compartidos. Este enfoque colaborativo es clave para contrarrestar intentos de aislamiento o silenciamiento institucional.

Finalmente, aunque el contexto principal del artículo es la amenaza política y autoritaria contra las instituciones culturales, también se puede conectar con tendencias más amplias reconocidas por organizaciones como la UNESCO, que señala que la cultura y el patrimonio están en el frente de los conflictos y son especialmente vulnerables, pero que al mismo tiempo son motores de recuperación y paz si son protegidos y valorados por la comunidad internacional.

Presentación de Lo que nunca imaginé de Juanjo Valle. Viviendo en la era pop 2026/01/16

ESCUCHAR

Presentación de Lo que nunca imaginé de Juanjo Valle.

Viviendo en la era pop 2026/01/16

Descargar

Juanjo Valle forma parte de la generación de músicos que, a finales de los años ochenta, dio forma a la escena local de pop y rock en Salamanca. Desde entonces ha permanecido estrechamente ligado a la industria musical, desarrollando su trayectoria profesional en distintas facetas del sector. Sin embargo, fue a raíz de la disrupción provocada por la covid-19 cuando decidió profundizar en su vertiente más creativa y dar salida a un repertorio propio. De ese impulso nace Lo que nunca imaginé, un disco compuesto por diez canciones grabadas en los Estudios Minuszero de Zamora bajo la producción de Edu Jerez. El álbum se mueve en un territorio de confluencias donde dialogan la canción intimista del cantautor eléctrico y el pop más visceral de las bandas de guitarras. La defensa de la melodía como eje central de cada tema y un cuidado imaginario poético en las letras constituyen los pilares fundamentales de esta ópera prima, que inaugura oficialmente una trayectoria larga y madura. La presentación del disco tendrá lugar el próximo viernes 30 de enero, a las 22:00 horas, en la Sala B del CAEM, dentro de la programación de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura.