Guía sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito educativo

Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF). Guía sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito educativo. Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, 2025.

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El Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF) ha presentado en las “Jornadas IA en educación” su nueva “Guía sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito educativo”. Este documento busca ser un recurso clave para la comunidad educativa, promoviendo una integración efectiva y ética de la IA en la educación no universitaria.

La guía comienza contextualizando la IA, explicando su impacto en la vida cotidiana y su relevancia en el ámbito educativo. Analiza sus aplicaciones en tres perfiles: alumnado, docentes y administración, detallando desafíos, estrategias y ejemplos prácticos. También aborda el impacto ético de la IA, destacando temas como los sesgos algorítmicos y los deepfakes, y presenta un decálogo con directrices para su uso responsable.

Incluye un glosario de términos técnicos y anexos con buenas prácticas y referencias nacionales e internacionales sobre la integración de la IA en la educación. Con esta iniciativa, el INTEF reafirma su compromiso con la innovación educativa y la formación del profesorado, subrayando el potencial de la IA para mejorar la calidad y eficacia del sistema educativo en España.

20.000 investigadores publican la sospechosa cifra de cientos de artículos al año

Chawla, Dalmeet Singh. “20,000 Scientists Publish at Unrealistic Rates, Study Says.Chemical & Engineering News, February 4, 2025. https://cen.acs.org

Un nuevo análisis sugiere que alrededor de 20.000 científicos están publicando un número «implausiblemente alto» de artículos en revistas académicas y cuentan con un número inusualmente alto de nuevos colaboradores.

El estudio, publicado en Accountability in Research, analizó los patrones de publicación de aproximadamente 200.000 investigadores de la lista de los principales científicos del 2% de Stanford, basada en métricas de citación. Se encontró que alrededor del 10% de estos científicos producen cientos de estudios anualmente, con cientos o miles de nuevos coautores cada año.

Simone Pilia, coautor del estudio y geocientífico en la Universidad Rey Fahd de Petróleo y Minerales, advierte que esta tendencia está poniendo en riesgo la integridad académica, ya que muchos investigadores, especialmente los jóvenes, sienten presión para priorizar la cantidad sobre la calidad.

El estudio también examinó la producción de 462 ganadores del Premio Nobel en física, química, medicina y economía, y reveló que muchos académicos pueden estar utilizando prácticas poco éticas, como la inclusión de coautores sin una contribución real a la investigación.

Para abordar este problema, Pilia y su coautor Peter Mora proponen corregir o ajustar las métricas cuando los científicos alcanzan ciertos umbrales de publicaciones y coautores, con el objetivo de reducir la presión por producir en volumen.

Sin embargo, Ludo Waltman, experto en métricas de investigación en la Universidad de Leiden, critica la propuesta, argumentando que añadir complejidad a las métricas puede hacerlas menos transparentes y difíciles de interpretar. En su opinión, la evaluación de los científicos debe basarse en un conjunto más amplio de actividades de investigación, y no solo en métricas de publicación.

El azaroso viaje del Liber Augustalis.

Gimeno Blay, F. (2023). Desaparecido: El azaroso viaje del Liber Augustalis. Publicacions De La Universitat De València. Recuperado a partir de

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El 26 de noviembre de 1940 la Biblioteca Històrica de la Universitat de València denunciaba la desaparición del manuscrito del ‘Liber Augustalis’, las Constituciones del emperador Federico II (1194-1250) para el Reino de Sicilia. Este códice había formado parte de la biblioteca de los reyes de Aragón en Nápoles, donde el excepcional calígrafo Pedro Hipólito Lunense lo copió en la segunda mitad del siglo XV. Un siglo más tarde, los duques de Calabria lo donarían al monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia. En 1837, con motivo de la desamortización de Mendizábal, este valioso manuscrito pasaría a ser custodiado por la Biblioteca de la Universitat de València, donde se conservaría hasta su desaparición. Ahora, ochenta y tres años más tarde, se ha localizado su paradero. Un estudio exhaustivo de la documentación existente ha permitido concluir que el manuscrito que se conserva actualmente en la Biblioteca del Palacio de Peralada no es otro que el que desapareció de la Biblioteca Històrica de la Universitat de València en 1940. Aunque no ha sido posible conocer las circunstancias exactas de su desaparición, el trabajo ha permitido reconstruir el azaroso y fascinante viaje recorrido por el ‘Liber Augustalis’ a lo largo de casi seis siglos entre Nápoles, Valencia y Peralada.

Ella era digital

Ella era digital

A principios de los años 80, España fue testigo de uno de los congresos de lo que en ese entonces era DOCUMAT, hoy conocido como Fesabid. Durante un debate, una bibliotecaria de apariencia tradicional sorprendió a todos al expresar su preferencia por lo digital. A simple vista, era el prototipo de la bibliotecaria clásica: gafas de pasta, moño recogido, falda de tablas gris a cuadros y zapatos de monja con calcetines. Los asistentes la miraron con sorpresa, expectantes de su argumento.

Con calma, la bibliotecaria explicó que, en realidad, prefería los sistemas manuales de fichas a los catálogos automatizados, ya que disfrutaba «usando los dígitos» para buscar libros. Su preferencia no se refería al concepto de digitalización en términos tecnológicos, sino a la experiencia táctil del sistema tradicional: le gustaba sumergirse en la actividad de pasar las fichas con los dedos (digitus en latín), una tarea que para ella representaba la esencia misma del trabajo bibliotecario. En su caso, los «dígitos» eran los dedos, no los bytes, y ese gesto le confería una conexión más profunda con el proceso de búsqueda.

Este contraste entre lo digital y lo manual, aunque irónico, refleja una división generacional que aún hoy persiste en muchos ámbitos profesionales. Mientras que los sistemas de automatización han transformado las bibliotecas, algunas personas, como ella, siguen valorando lo tangible, lo que les permite sentir una relación más directa con el objeto de su trabajo. En su caso, la máquina no podría reemplazar la satisfacción de los dedos recorriendo las fichas, una acción que, para ella, era tan esencial como la información misma.

Bibliotecas y lecturas de mujeres


Pedro M. Cátedra y Anastasio Rojo Vega, Bibliotecas y lecturas de mujeres (siglo XVI). Madrid: Instituto de Historia del Libro y de la Lectura,

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Este libro aborda la escasez de inventarios publicados sobre bibliotecas de mujeres en el siglo XVI y la necesidad de estudiar el fenómeno de la lectura desde una perspectiva de género. Los autores analizan la fiabilidad de los inventarios como fuente histórica y destacan la falta de homogeneidad en estos documentos. Además, sitúan su investigación en el contexto de los estudios sobre la historia del libro y la lectura, resaltando la importancia de la recepción y posesión del libro en la historia cultural.

El estudio se centra en bibliotecas femeninas de un ámbito urbano específico dentro de un marco cronológico acotado, lo que permite extraer conclusiones más fiables sobre la lectura femenina en el Antiguo Régimen. Los autores señalan que la ausencia de bibliotecas de mujeres en repertorios previos no se debe a una falta de ejemplares, sino a la escasa atención que han recibido por pertenecer a grupos con menor influencia cultural y económica. En los últimos años, se ha avanzado en la corrección de esta distorsión historiográfica, ampliando el estudio de la posesión del libro y la identidad de los lectores reales, más allá de los grandes nombres de la nobleza y la élite cultural.

El libro busca ofrecer un corpus significativo de inventarios de bibliotecas femeninas del siglo XVI, proporcionando datos que permitan conocer mejor los hábitos de lectura de las mujeres de la época y su relación con los libros.

27 Ideas de Sostenibilidad para Implementaren tu biblioteca

«27 Sustainability Ideas to Implement Right Now.» American Libraries Magazine, March 3, 2025. https://americanlibrariesmagazine.org/2025/03/03/27-ideas/

La sostenibilidad en las bibliotecas no siempre requiere grandes recursos ni una aceptación unánime. De hecho, pequeños cambios pueden tener un gran impacto. A continuación se presenta una lista de ideas accesibles que cualquier biblioteca, independientemente de su tamaño o tipo, puede comenzar a incorporar.

  1. Organizar intercambios: Bibliotecas como la de Sul Ross State University organizaron intercambios de ropa para estudiantes, y la Lancaster Public Library celebró eventos de «Trae tu propia planta».
  2. Facilitar la seguridad alimentaria: Algunas bibliotecas han instalado neveras comunitarias con productos frescos, como la Biblioteca del Condado de Charleston, o prestan carritos a los residentes rurales, como la Biblioteca del Condado de Summers.
  3. Colaborar con planes climáticos municipales: La Biblioteca Pública de Anchorage trabaja alineada con los objetivos de emisiones de la ciudad para realizar mejoras energéticas en sus edificios.
  4. Fomentar conversaciones sobre problemas locales: Bibliotecas como la Igiugig Tribal Library y la Waimea Public Library organizan encuentros sobre problemas como la escasez de viviendas y el uso de tierras públicas.
  5. Ampliar la colección «Library of Things»: Añadir objetos útiles a la colección de la biblioteca puede contribuir a la sostenibilidad.
  6. Adoptar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Las bibliotecas pueden promover los ODS a través de actividades y clubes de lectura, como el que creó Batesville Intermediate School para niños.
  7. Preservar historias orales sobre hitos ambientales: La Biblioteca Pública de Brooklyn ha documentado testimonios sobre los efectos de la contaminación industrial y las luchas medioambientales.
  8. Iniciar una biblioteca de semillas: Como la biblioteca de Hall Middle School en Larkspur, que enseña a los estudiantes cómo cosechar y mantener semillas.
  9. Hacer «verdes» los programas de lectura de verano: Bibliotecas como Montgomery County donan a organizaciones que promueven la plantación de árboles y la limpieza de cuerpos de agua en lugar de premiar a los niños con objetos desechables.
  10. Agregar un puesto de sostenibilidad: Instituciones como la Universidad de Utah han integrado bibliotecarios en oficinas de sostenibilidad para fomentar prácticas ecológicas en sus operaciones.
  11. Incorporar recursos educativos abiertos (OER): Bibliotecas como la de Tulsa Community College han reducido el costo de los libros de texto utilizando recursos abiertos.
  12. Iniciar programas de «de la granja al producto»: Como el programa de Sheep to Sweater de la Biblioteca Pública de Hickory, que enseña a los usuarios cómo se transforma la lana en ropa.
  13. Comprometerse con programación infantil cero residuos: Ejemplos de éxito incluyen eventos como talleres de música y cuentos en la Biblioteca Pública de Prince George.
  14. Establecer un plan de desastres: La Universidad de Virginia tiene un plan de contingencia ante emergencias como terremotos y amenazas de bomba.
  15. Formar asociaciones para fomentar la reutilización: La Biblioteca Bailey de Slippery Rock reutiliza los posos de café en compost y dona papel triturado a refugios de animales.
  16. Organizar eventos de limpieza comunitaria: La Biblioteca Pública del Condado de Thomas organiza eventos de limpieza en colaboración con Keep Thomas County Beautiful.
  17. Promover una democracia saludable: La Biblioteca Vernon Area retiene a un científico político en residencia para educar a los usuarios sobre temas como las elecciones y los servicios públicos.
  18. Impulsar iniciativas de bienestar: La Biblioteca Pública de North Scituate crea kits de salud para abordar temas como la demencia y la meditación.
  19. Invertir en Wi-Fi remoto o prestable: La Biblioteca Beauregard Parish en Louisiana instaló puntos de acceso Wi-Fi solares para ayudar a los residentes en caso de cortes de energía.
  20. Diseñar programas al aire libre para poblaciones marginadas: La Biblioteca Pública de Corvallis–Benton County organiza un ciclo de observación de aves con la NAACP local.
  21. Organizar un café de reparaciones: Bibliotecas como la sucursal Sulzer de la Biblioteca Pública de Chicago permiten que los usuarios reparen ropa y electrodomésticos con la ayuda de voluntarios.
  22. Certificación en sostenibilidad de bibliotecas: El Programa de Certificación de Bibliotecas Sostenibles ayuda a las bibliotecas a implementar mejores prácticas ecológicas.
  23. Iniciar un club de lectura sobre educación financiera: La Biblioteca Hanes de Penn State organiza clubes de lectura sobre finanzas personales, como ahorro e inversión.
  24. Contribuir a la revitalización tribal y la rehabilitación de tierras: La Biblioteca Medicine Spring del Blackfeet Community College apoya esfuerzos para reintroducir bisontes y promover la agricultura tradicional.
  25. Crear espacios para plantas nativas y polinizadores: La Biblioteca Kokomo–Howard County trabaja con jardineros locales en la creación de jardines de mariposas.
  26. Fomentar el arte con materiales reciclados: La Biblioteca Pública de Cleveland organiza actividades donde los adolescentes crean arte con materiales reciclados.
  27. Educar sobre problemas ecológicos específicos: La Biblioteca Pública de Vassalboro organiza programas educativos sobre la restauración de hábitats locales de peces.

Estas iniciativas demuestran que con pequeños cambios, las bibliotecas pueden jugar un papel crucial en la sostenibilidad y en la construcción de una comunidad más consciente y comprometida con el medio ambiente.

Resultados de la encuesta sobre el código de ética de la IFLA

​International Federation of Library Associations and Institutions. IFLA Code of Ethics Survey Results. March 31, 2025. https://repository.ifla.org/items/0799a64a-da77-4667-96d4-0650afe7ff6f

Se analiza los resultados de una encuesta sobre el Código de Ética de la IFLA, implementado en 2012. Este código ha servido como referencia para bibliotecarios y ha inspirado el desarrollo de códigos propios en diversas instituciones.

En 2024, la Junta de Gobierno de la IFLA solicitó una revisión de su relevancia y aplicación. Para ello, en 2025 se realizó una encuesta en la que participaron casi 700 bibliotecarios de todo el mundo.

Los principales hallazgos incluyen:

  • La necesidad de adaptar los códigos éticos a factores culturales y locales, además de seguir referencias globales como el de la IFLA.
  • La importancia de las asociaciones y la formación profesional en la difusión de los códigos, aunque su aplicación tiende a ser más orientativa que estricta.
  • Un consenso sobre la relevancia de los temas cubiertos por el código, como el acceso a la información, la privacidad, la neutralidad, el acceso abierto y la responsabilidad social.
  • La percepción de que las responsabilidades éticas han cambiado en ciertas áreas, especialmente en el acceso a la información y la propiedad intelectual.
  • Factores como la tecnología, la política, la economía y la cultura influyen en estos cambios.
  • Sugerencias para ampliar el código, incorporando temas como la sostenibilidad ambiental, la defensa de la profesión y el papel de las asociaciones.

En general, los resultados muestran un compromiso continuo con los principios éticos, pero también la necesidad de adaptarlos a nuevos desafíos.

La inteligencia artificial aunque sustituirá a algunos trabajadores también dará ventaja a quienes la dominen

La inteligencia artificial ciertamente está transformando el panorama laboral; algunas tareas repetitivas y operativas pueden automatizarse, pero también abre un abanico de posibilidades para quienes se adaptan y aprenden a utilizarla de forma estratégica.

En la era contemporánea, la inteligencia artificial (IA) se erige como una fuerza transformadora que redefine los paradigmas laborales. Lejos de suponer una amenaza de sustitución masiva de la mano de obra humana, la IA se presenta como una herramienta que, al ser dominada, otorga una ventaja competitiva significativa en el mercado laboral.

La IA como complemento al talento humano

La IA destaca en la ejecución de tareas repetitivas y predecibles; sin embargo, carece de la creatividad, empatía y juicio humano esenciales en numerosas profesiones. Por ejemplo, un chatbot puede gestionar consultas frecuentes, pero la resolución de situaciones complejas que requieren comprensión emocional sigue siendo dominio de los humanos. En lugar de reemplazar a los trabajadores, la IA libera a los empleados de labores tediosas, permitiéndoles enfocarse en actividades más estratégicas y creativas.

Nuevas oportunidades laborales emergentes

El avance de la IA no solo optimiza procesos existentes, sino que también genera nuevos roles y oportunidades laborales. Se prevé que la IA cree millones de empleos en áreas como análisis de datos, desarrollo de tecnologías de IA y especialización en ética de la IA. Estos campos requieren habilidades específicas que combinan conocimientos técnicos con competencias humanas, como el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

La importancia de la adaptabilidad y el aprendizaje continuo

La integración de la IA en diversos sectores demanda una fuerza laboral adaptable y comprometida con el aprendizaje continuo. Aquellos profesionales que se formen en el uso y aplicación de la IA estarán mejor posicionados para aprovechar las oportunidades que esta tecnología ofrece. La adaptabilidad y la disposición para adquirir nuevas habilidades se convierten en factores determinantes para el éxito en un entorno laboral en constante evolución.

La colaboración entre humanos y máquinas

La sinergia entre humanos y máquinas potencia la productividad y la eficiencia. La IA puede encargarse de tareas rutinarias, mientras que los humanos aportan valor en áreas que requieren creatividad, empatía y juicio crítico. Esta colaboración permite a las organizaciones innovar y adaptarse rápidamente a las cambiantes demandas del mercado.

Conclusión

La inteligencia artificial no representa una amenaza de reemplazo para los trabajadores humanos. Por el contrario, se erige como una herramienta poderosa que, al ser dominada, otorga una ventaja competitiva en el mercado laboral. La clave radica en la disposición de los profesionales para adaptarse, aprender y colaborar con la tecnología, potenciando así sus capacidades y asegurando su relevancia en el futuro del trabajo.

por Máximo Cortés

1min.AI integra múltiples herramientas de inteligencia artificial en un solo servicio permitiendo el acceso a ChatGPT-4.0, Meta AI, Gemini y Midjourney

1min.AI

https://1min.ai/

La plataforma 1min.AI integra múltiples herramientas de inteligencia artificial en un solo servicio, permitiendo el acceso a modelos como ChatGPT-4.0, Meta AI, Gemini y Midjourney, entre otros. Su principal ventaja es que elimina la necesidad de gestionar múltiples suscripciones individuales, centralizando todas estas funciones en un único espacio. Esto simplifica tareas como la generación de textos, la edición de imágenes y videos, y la transcripción de audios, optimizando el flujo de trabajo sin costos mensuales adicionales.

Uno de los mayores inconvenientes al utilizar inteligencia artificial es la necesidad de cambiar entre diferentes plataformas para completar una sola tarea. Además del tiempo que esto implica, los costos de suscripción pueden ser elevados. 1min.AI busca solucionar este problema reuniendo las principales herramientas de IA en una sola plataforma, ofreciendo acceso a ChatGPT, Gemini, Claude y Meta AI, junto con herramientas especializadas en generación de imágenes y edición de videos.

En lugar de un pago mensual, la suscripción a 1min.AI funciona con un sistema de créditos. Los usuarios reciben 4.000.000 créditos cada mes, lo que permite generar más de 100.000 palabras en texto, obtener casi 6.000 palabras clave SEO, generar más de 1.000 imágenes y transcribir hasta 14.833 minutos de audio. Además, cualquier crédito no utilizado se acumula para el mes siguiente, y simplemente por iniciar sesión, los usuarios pueden ganar 450.000 créditos adicionales mensuales.

Esta oferta elimina la necesidad de pagar mensualmente por cada herramienta de IA, permitiendo a los usuarios acceder a múltiples servicios sin costos recurrentes. Actualmente, se encuentra en promoción por un pago único de 79.97$ hasta el 30 de marzo, en comparación con su precio regular de 540$, lo que la convierte en una alternativa asequible y eficiente para quienes dependen de la inteligencia artificial en su trabajo diario.

Sustituye el tiempo que pasas en las redes sociales por la lectura, los beneficios son numerosos

Silberling, Amanda. “How to Stop Doomscrolling.” TechCrunch, March 17, 2025. https://techcrunch.com/2025/03/17/how-to-stop-doomscrolling/

Cómo dejar de hacer doomscrolling

El mundo puede ser un lugar difícil, y en muchas ocasiones, las noticias que consumimos pueden hacernos sentir aún peor. Sin embargo, este impacto negativo se intensifica cuando pasamos el día mirando sin parar la pantalla de nuestro móvil, sumergidos en un flujo interminable de información preocupante. Esta práctica, conocida como doomscrolling, nos mantiene atrapados en un ciclo de ansiedad donde alternamos entre videos virales y titulares alarmantes de redes sociales como X, Bluesky o TikTok.

La atracción que ejercen los teléfonos móviles es muy fuerte. Su diseño compacto y ligero nos permite llevarlos a todas partes, y muchas personas incluso sienten la necesidad de dormir con ellos en la mesilla de noche. En un mundo hiperconectado, parece imposible resistirse a revisar el móvil una y otra vez a lo largo del día. Sin embargo, esta constante exposición a noticias negativas y contenido diseñado para captar nuestra atención está afectando nuestra salud mental y nuestra capacidad de concentración.

No es tu culpa

Es importante entender que no somos los culpables de esta situación. La verdadera raíz del problema radica en cómo las compañías tecnológicas han diseñado sus productos para maximizar el tiempo que pasamos en ellos. Cada vez que usamos un servicio digital, estamos contribuyendo al modelo de negocio de estas empresas, cuyo objetivo es mantenernos conectados el mayor tiempo posible para aumentar sus ingresos a través de la publicidad y los datos.

Por ejemplo, cuando usamos un smartwatch para medir nuestra actividad física, terminamos viendo notificaciones de mensajes que nos distraen. Si entramos en Spotify solo para escuchar un álbum específico, nos bombardean con sugerencias de contenido que no pedimos. Incluso si descargamos Snapchat solo para un grupo de amigos, acabamos expuestos a anuncios y notificaciones adicionales que buscan captar nuestra atención.

Aunque entendamos cómo funciona este modelo, sigue siendo difícil evitar caer en sus trampas. Es fácil abrir Instagram con la intención de revisar un mensaje de un amigo y, sin darnos cuenta, haber pasado diez minutos viendo reels. Es un patrón que afecta a millones de personas en todo el mundo, pero existen maneras de reducir nuestra dependencia del móvil.

Usa límites de tiempo en pantalla

Una de las estrategias más efectivas para reducir el doomscrolling es establecer límites de tiempo en el uso de ciertas aplicaciones. Apple, por ejemplo, ofrece la función Screen Time, que permite visualizar el tiempo de uso del móvil y establecer restricciones para evitar el consumo excesivo.

Dentro de esta herramienta, existen varias opciones para controlar el tiempo de pantalla:

  • Tiempo de inactividad: Permite bloquear aplicaciones en determinados horarios, como antes de dormir o durante el horario laboral.
  • Límites de apps: Permite establecer un tiempo máximo diario para redes sociales y otras aplicaciones que generan distracción.
  • Excepciones: Puedes seleccionar aplicaciones que siempre estarán disponibles, como WhatsApp si tienes familiares en el extranjero o una app de audiolibros si la usas para dormir.

Sin embargo, estas herramientas pueden ser fáciles de ignorar. Cuando aparece la notificación de que nuestro tiempo en una app ha terminado, muchas veces pulsamos el botón que nos permite extender el uso unos minutos más, volviendo a caer en el mismo hábito.

Para quienes buscan opciones más estrictas, existen aplicaciones de terceros que ayudan a controlar mejor el tiempo de pantalla:

  • ScreenZen: Disponible en iOS y Android, muestra un aviso antes de abrir ciertas aplicaciones, preguntándote si realmente necesitas hacerlo. También permite ejercicios de respiración antes de usar el móvil y ofrece seguimiento de rachas de días sin doomscrolling.
  • Opal: Diseñada para aumentar la productividad en el trabajo o la escuela, permite limitar no solo el tiempo de uso de una aplicación, sino también la cantidad de veces que se abre al día.
  • Roots: Se enfoca en mejorar la calidad del tiempo de pantalla en lugar de solo reducirlo. Su función “Monk Mode” impide desactivar los límites, aunque elimines la aplicación. También permite desbloquear días de uso libre como recompensa si cumples con tus objetivos.
  • Touch Grass: Esta aplicación tiene un enfoque más radical: si quieres desbloquear apps bloqueadas, debes salir al exterior y tomar una foto de césped real. No sirve una planta de interior, y si no quieres hacerlo, puedes pagar una pequeña cantidad que se destina a proyectos de reforestación.

Además de estas herramientas digitales, también existen dispositivos físicos que pueden ayudar a reducir el uso del móvil, como cajas con temporizadores que bloquean el acceso al teléfono durante ciertos periodos de tiempo.

Sustituye el doomscrolling por otras actividades

Uno de los mayores desafíos al dejar de hacer doomscrolling es que, cuando bloqueamos las redes sociales, nos encontramos con un vacío. Muchas veces revisamos el móvil de manera automática, ya sea mientras esperamos en una fila o durante un descanso. En un mundo ideal, podríamos simplemente aceptar estos momentos de inactividad, pero la realidad es que estamos acostumbrados a la estimulación constante.

Para evitar caer nuevamente en el doomscrolling, podemos reemplazarlo por actividades más saludables que se puedan realizar desde el teléfono:

  • Leer un libro: Aplicaciones como Kindle o iBooks permiten cambiar la configuración para desplazarse en lugar de pasar página por página, imitando la sensación de hacer scroll.
  • Acceder a libros gratuitos: La app Libby permite conectarse con una tarjeta de biblioteca para descargar libros electrónicos y audiolibros sin costo.
  • Jugar juegos breves: Juegos como Wordle, mini crucigramas o Strands ofrecen una distracción rápida sin la negatividad de las redes sociales.
  • Explorar juegos en LinkedIn: Aunque parezca sorprendente, la plataforma ha lanzado juegos como Tango, que pueden ser una alternativa entretenida sin las distracciones habituales de otras redes.

Reducir el doomscrolling no significa desconectarse por completo de la tecnología, sino ser más conscientes del tiempo que pasamos en nuestras pantallas y encontrar alternativas que nos ayuden a equilibrar nuestro bienestar digital. Con pequeños cambios en nuestros hábitos diarios, podemos recuperar el control sobre nuestra atención y mejorar nuestra salud mental.