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Si nuestros niños dejan de leer, o nunca han tenido ese hábito…

 

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El escritor vallisoletano Gustavo Martín Garzo, siempre haciendo gala de una sensibilidad exquisita estima que si un niño deja de leer o nunca tuvo ese hábito no es sólo un fracaso paternal o personal, es un fracaso de todos, de la comunidad, y lo expresa con este lirismo.

«Si nuestros niños dejan de leer, o nunca han tenido ese hábito, si no llegan a interesarles los cuentos, será en definitiva porque nosotros, la comunidad en la que han nacido, ha dejado de ser visitada por los sueños, y hace tiempo que no tiene gran cosa que contar, ni de sí misma ni del mundo que la rodea. No les culpemos por ello, preguntémonos nosotros, como el gigante del cuento, dónde se oculta nuestro corazón y qué ha sido de los sueños y los anhelos que una vez lo poblaron»

Gustavo Martín Garzo: El hilo azul. Aguilar, 2001

Zona de Libros Libres: Libros de Traducción del Servicio de Publicaciones que te puedes llevar GRATIS a cambio de dejar cualquier otro

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El  Servicio de Publicaciones de la Universidad de Salamanca ha donado a la Zona de Libros Libres de la Biblioteca de la USAL más de 200 ejemplares de libros sobre Traducción e Interpretación, de los que puedes disponer libremente para llevarte a casa, aunque sería deseable que a cambio trajeras otro u otros libros de todo tipo (ficción, novela, etc. )

Estamos en

Universidad de Salamanca. Facultad de Traducción y Documentación – C / Francisco Vitoria 6-16 37008 Salamanca

Tno.923.29.45.80 – Fax: 923.29.45.82 alar@usal.es

LIBROS DISPONIBLES GRATUITAMENTE A CAMBIO DE OTRO

Aspectos teóricos y prácticos de la traducción : (alemán-español) / Pilar Elena García
Elena, Pilar, 1951-
Salamanca : Universidad de Salamanca, 1990
111 p.

Curso práctico de traducción general : (alemán-español) / Pilar Elena García
Elena, Pilar, 1951-
Salamanca : Universidad de Salamanca, 1994
112 p.

Gramática y traducción / Pilar Elena y Josse de Kock (eds.) ; J.M. Bustos Gisbert … [et al.]

Salamanca : Ediciones Universidad de Salamanca, 2006
307 p.

Interpreters at the United Nations : history / Jesús Baigorri-Jalón ; translated from Spanish by A
Baigorri-Jalón, Jesús
Salamanca : Ediciones Universidad de Salamanca, 2004
181 p. : i

Materiales didácticos para la enseñanza de la interpretación en el ámbito social [Recurso electrponico CD_ROM] 
Salamanca : Ediciones Universidad de Salamanca, 2006
1 disco compacto 1 resumen

STIAL [Recurso electrónico] :II Simposio sobre la Traducción-Interpretación del-al Alemán / Pil
Simposio sobre la Traducción-Interpretación del-al Alemán( 2. 2003. Salamanca)
Salamanca : Ediciones Universidad de Salamanca, 2003
1 CD-ROM : un folleto (8 p.)

La traducción en Italia y España durante el Siglo XV ; La “Ilíada en Romance” y su contexto cultu
Serés, Guillermo
Salamanca : Ediciones de la Universidad de Salamanca, 1997
313 p

Ultimas corrientes teóricas en los estudios de traducción y sus aplicaciones [Recurso electrónico
Últimas corrientes teóricas en los estudios de traducción y sus aplicaciones (2000. Salamanca, España)
Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 2001
14 p. + 1 disco compacto

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La iniciativa consiste en que te puedes llevar un libro gratis y a cambio también puedes dejar un libro para que otros lectores se lo lleven, también puedes leer el libro llevándotelo libremente y volver a dejarlo para que otro lector lo lea. La misión del movimiento Little Free Library es promover la alfabetización y el amor por la lectura mediante la construcción de pequeñas bibliotecas ciudadanas para el  intercambio de libros gratis en todo el mundo. Se trata de ampliar el sentido de comunidad entre vecinos en torno a esta forma única de compartir. Desde 2010, más de 28.000 bibliotecas gratuitas Little Free Library se han instalado en 80 países en todo el mundo, y especialmente en EE.UU. La iniciativa consiste en que te puedes llevar un libro gratis y a cambio también puedes dejar un libro para que otros lectores se lo lleven, también puedes leer el libro llevándotelo libremente y volver a dejarlo para que otro lector lo lea.

¿Qué puedes hacer?

PUEDES LLEVAR. Puedes elegir entre los libros que están en la estantería para llevarte libremente (sin préstamo) aquel libro o libros que te interesen

PUEDES INTERCAMBIAR. Puedes llevarte un libro y traer otro a cambio que ya no necesites, pero que consideres que es de utilidad para otros

PUEDES DEJAR. Puedes traer los libros que ya no deseas tener en casa y que puedan ser de interés para otros usuarios.

Libera tus libros !!!

LIBROS LIBRES ES UN ESPACIO PARA FOMENTAR LA LECTURA A TRAVÉS DEL INTERCAMBIO DE LIBROS ENTRE LECTORES

“Libros libre, comparte lectura!” es una iniciativa que ponemos en marcha durante este curso en la biblioteca de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, la idea surgió a partir de las donaciones que nos han hecho a la biblioteca durante estos últimos años, y a que teníamos ejemplares múltiples repetidos que consideramos que `podrían ser de utilidad para otras personas.

Julio Alonso-Arévalo. El tercer grado bibliotecario

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El tercer grado bibliotecario

Con motivo de la campaña #bibliotízate y la celebración del Día de la Biblitoteca hemos adaptado al universo bibliotecario nuestra sección El tercer grado lector, el interrogatorio que hacemos a personas del mundo del libro y la lectura. Es una manera de rendir un pequeño y humilde tributo a las bibliotecas y, sobre todo, a los bibliotecarios, auténticos héroes cotidianos a los que queremos dar mayor visibilidad durante estos días

Más entrevistas

Fernando Juarez

Alicia Marínez

Gloria Pérez Salmeron

 Mª Antonia Carro Castro

Inmaculada García Fernández

Begoña Marlasca

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Uno de los motivos que hacen que las bibliotecas ejerzan sobre nosotros, los lectores, un efecto casi hipnótico, son las personas que trabajan en ellas. Bibliotecarios vocacionales que nos ayudan al otro lado del mostrador, que nos descubren algún libro maravilloso, que se rompen la cabeza para organizar actividades estupendas para todos los públicos, que con su esfuerzo y dedicación nos hacen sentir que estamos en nuestra casa…

Por eso nos hemos querido acercar a siete bibliotecarios que trabajan en diferentes bibliotecas y en distintas localidades para tener una visión más variada del mundo bibliotecario. Contamos con Begoña Marlasca, directora de la Biblioteca Pública del Estado de Cuenca; Julio Alonso Arévalo, bibliotecario de la Universidad de Salamanca; Glòria Pérez-Salmerón, presidenta electa de la IFLA y presidenta de FESABID; Inmaculada García Fernández, bibliotecaria de la Biblioteca para Jóvenes Cubit (Zaragoza); Mª Antonia Carro Castro, intrépida bibliotecaria del Biblobús 5 de la provincia León y ganadora de nuestra campaña del año pasado #vivalabiblio; Alicia Martínez, bibliotecaria que trabaja en la biblioteca del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid); y Fernando Juárez, responsable de la biblioteca municipal de Muskiz (Vizcaya).

Julio Alonso Arévalo: “Una biblioteca es lo mejor que puede tener un barrio, porque es más que un sitio al que acudir para llevar en préstamo un libro»

 

Julio Alonso Arévalo desempeña su trabajo en la Biblioteca de Traducción y Documentación de la Universidad de SalamancaLink externo desde hace más de un cuarto de siglo. Además es editor del repositorio E-LIS, coordinador de la lista InfoDoc, creador del blog Universo abiertoLink externo y autor de diferentes artículos en revistas especializadas.

También ha publicado númerosos libros, como Informe APEI sobre acceso abierto, Las nuevas fuentes de información: Información y búsqueda documental en el contexto de la web 2.0, junto con José Antonio Cordón-García, Raquel Gómez-Díaz y Jesús López-Lucas; o Gutenberg 2.0: la revolución de los libros electrónicos, con José Antonio Cordón-García

1. ¿Te acuerdas de cuándo acudiste por primera vez a una biblioteca?

No tengo una percepción muy clara del primer día que acudí a una biblioteca. Sobre todo porque fue un proceso natural en mi vida desde muy pequeño en un pequeño pueblo de la provincia de Ávila en el que nací, llamado Mingorría. Sí recuerdo haberlo hecho junto con mis hermanos mayores, que nos llevaban a mí y a mi hermano gemelo a la biblioteca, ellos conformaron parte de mi gusto como lector, a mi hermano Mario le encantaban los cómics del Jabato y el Capitán Trueno, en casa tenía toda la colección de los que se publicaban en una gran caja de cartón, junto con otros como Hazañas Bélicas, Roberto Alcázar y Pedrín o las novelas del oeste de Marcial Estefanía. Los cómics fueron lo que más influyó en mi primer gusto por la lectura, como a mucha otra gente de mi generación. Por ello considero que son un género mayor de la literatura.

2. ¿Qué recuerdo tienes de esa visita?

La biblioteca estaba en el ayuntamiento del pueblo y se encargaba de ella el secretario o el alguacil, no existía un bibliotecario, y el concepto que se tenía de biblioteca era el de un lugar estricto y silencioso. Por lo que cuando acudía la biblioteca, prefería llevar prestados los libros y cómics para leer bajo el árbol que había junto a la iglesia al lado de casa. Aún recuerdo vivamente pasar muy buenos ratos leyendo bajo la sombra de aquella acacia con mis hermanos y amigos. Aún hoy en día cuando voy al pueblo me saco el libro que estoy leyendo y me siento allí, es como si fuera una reconciliación con los días felices que viví en aquel lugar.

3. ¿Qué es lo más curioso que te ha pasado en una biblioteca?

Lo más curioso que me ha pasado en la biblioteca fue un hecho determinante en mi vida. Corría el año 1993 y cuando estaba atendiendo el préstamo en la biblioteca de Traducción y Documentación en la que aún sigo trabajando, se acercó una chica que estaba haciendo su memoria de grado. No sé si existen los flechazos, pero para mí aquello fue lo más parecido a saber que si volvía a ver a esa chica iba entrar muy dentro de mí. Al día siguiente volvió a buscar aquel diccionario, y precisamente yo estaba leyendo el libro El jinete polaco, de Antonio Muñoz Molina, con la coincidencia de que ella también lo estaba leyendo, así que fue el mejor modo de iniciar una conversación que 21 años después seguimos haciendo, porque es la persona que hoy en día es mi mujer y con quien tengo dos hijas.

4. ¿Cuál es tu lugar preferido de una biblioteca?

Me gusta siempre sentarme junto a un ventanal que me permite ver la calle. Leer es también levantar la mirada y leer la vida. Recuerdo que Marcelo Mastroianni hacía lo mismo porque allí discurre la vida, y mientras lees te conectas con el mundo, con las personas, y te imaginas sus historias, sus vidas. Ese es mi lugar preferido en una biblioteca o en un bar. Somos seres fundamentalmente sociales.

5. Tu reino… por qué biblioteca

Mi biblioteca preferida es la biblioteca de mi barrio, la Biblioteca Municipal Torrente Ballester de Salamanca. Los trabajadores de esta biblioteca hacen una gran labor en uno de los barrios más grandes y populosos de Salamanca como es el barrio Garrido. Programan actividades, cuentacuentos, cine de verano… y 1000 actividades más. Además, por lo general suelen tener un trato muy cariñoso con las personas, que va más allá de su oficio y es más una vocación. Tengo recuerdos muy gratos de cuando de pequeñas acudían mis hijas durante las tardes frías del invierno salmantino.

6. ¿Para qué sueles acudir a las bibliotecas cuando vas como usuario? (Coger libros u otros materiales en préstamo, participar en alguna actividad o taller, estudiar o consultar materiales, etc.)

Generalmente acudo para coger libros sobre música y también discos. Soy un gran aficionado a la música y leo muchas bibliografías de músicos. Incluso tengo un programa de radio sobre música en la Universidad de Salamanca. Cuando mis hijas eran pequeñas acudíamos entre semana a las actividades que programaban. Y también los sábados por la mañana. Y en verano a las emisiones de cine en la calle. Una biblioteca es lo mejor que puede tener un barrio, porque es más que un sitio al que acudir para llevar en préstamo un libro. Es un lugar en el que vivir ilusiones y experiencias, y de los lugares que más contribuyen a la igualdad de los ciudadanos y a la propia democracia, un auténtico resorte para mitigar cualquier deficiencia en la igualdad de las personas a la información y a la tecnología. Como manifiesta Dudley “las bibliotecas han dejado de ser importantes porque hemos olvidado lo importantes que son”.

7. ¿Cuál es la última biblioteca que has visitado como usuario?

La biblioteca de mi barrio.

8. ¿Qué es lo que más te gusta de las bibliotecas?

Me gusta que sean puntos de encuentro con las personas. Lugares no sólo para ir a buscar contenidos, sino lugares para socializarse, charlar con los amigos y colegas bibliotecarios o encontrarte algún amigo y entablar una conversación.

9. Algún descubrimiento reciente del mundo bibliotecario que quieras compartir con otros usuarios (Puede ser un libro, un autor, un blog, alguna actividad de fomento de la lectura, etc.)

El libro del escritor leonés Julio Llamazares Distintas formas de mirar el agua. Se trata de una visión coral de un mismo momento vivido por más de 30 personajes pertenecientes a una familia el día que van a enterrar al pantano que sumergió el pueblo al abuelo de la familia. Sorprende la capacidad del autor para meterse en la piel de 30 personajes que han tenido distinta relación con el fallecido, y como en función de ello viven esos 20 minutos que hay desde que aparcan los coches junto al pantano y depositan las cenizas.

10. Define con una sola palabra qué significa para ti la biblioteca

Vida.

El método definitivo para tener hijos lectores: consejos y recetas milagrosas que garantizan el éxito escolar

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Girbés, J. C. (2016). [e-Book] El método definitivo para tener hijos lectores: consejos y recetas milagrosas que garantizan el éxito escolar. Barcelona, Fundación Bancaria “La Caixa” y la Fundación Jaume Bofill, 2017

Texto completo

El método definitivo para tener hijos lectores es una guía para ayudar a padres y madres en la estimulante tarea de fomentar el hábito lector de los niños. Presenta cuatro pasos básicos para transmitir, con calma y sin agobios, la pasión lectora.

LECXIT – Lectura para el éxito educativo es un programa promovido por la Fundación Bancaria “La Caixa” y la Fundación Jaume Bofill. Se trata de una iniciativa pionera que tiene como objetivo incrementar el rendimiento educativo de los niños, mediante la mejora de la comprensión lectora.

Diversos estudios indican que una parte importante del alumnado de primaria no asienta las competencias lectoras básicas, es decir, que tiene dificultades a la hora de localizar informaciones en textos complejos y establecer relaciones entre las ideas que se exponen. Además, la comprensión lectora afecta al conjunto de los aprendizajes escolares, tanto en las materias lingüísticas como en las científicas o las matemáticas. LECXIT parte de la premisa que practicando la lectura, y con ayuda, los niños podrán comprender mejor lo que leen y progresar en todas las materias. A través de personas voluntarias se ofrece un acompañamiento lector a niños y niñas a partir de los nueve años. El programa apuesta por la implicación de toda la comunidad educativa en la educación de los niños.

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La lectura en el entorno familiar es importante porque motiva a los niños a leer y refuerza el trabajo de la escuela. Vuestro papel, como madres y padres, es crucial para que vuestros hijos e hijas disfruten de la lectura y mejoren su comprensión lectora. Para ayudaros os proponemos que leais este Método definitivo para tener hijos lectores, del editor y periodista Joan Carles Girbés. Esperamos que su pasión para comunicar, aprender y compartir os aporte reflexiones y estrategias que os resulten de utilidad.

Exposición Taller Alfonsí. Fondo histórico de las bibliotecas universitarias

 

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Planeta biblioteca 2017/01/09. Exposición Taller Alfonsí. Fondo histórico de las bibliotecas

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En esta ocasión hemos dedicado el programa a la presentación de la exposición «El hallazgo del pasado. Alfonso El Sabio y la Estoria de España» que se celebra en 4 ciudades simultáneamente Salamanca, Madrid, Birmingham y Santander, entre 31 de enero hasta el 16 de abril de 2017; por ello hemos contado con la presencia de Oscar Lilao Franca, Jefe de Fondo Antiguo de la Biblioteca General Universitaria de Salamanca. Oscar nos ha hablado de la exposición, de su contenido, del Taller Alfonsí de copia de manuscritos. La importancia de estos documentos, su digitalización, y algunos aspectos relevantes sobre el fondo histórico y sus colecciones en las bibliotecas.

Información sobre la Exposición

Alfonso el Sabio y los inicios de la Biblioteca Universitaria

La Estoria de España alfonsí en la Universidad de Salamanca

Manuscritos

Alfonso X, Estoria de España

S. XV. 189 fols. en papel. 364 x 262 mm. Copiado a dos columnas. Letra gótica libraria con capitales resaltadas en rojo y azul y dibujos de rasgueo, así como rúbricas en rojo. Procede del Colegio Mayor de San Bartolomé y está abundantemente anotado por diversas manos de los siglos XVI y XVII, lo cual testifica el interés por su contenido a lo largo de los siglos. Tras la tabla y un prólogo característico, contiene la Versión primitiva en sus variantes «vulgar» (hasta Eurico) y «regia» (hasta Alfonso II), continuada con la Crónica carolingia y la Versión amplificada.

Ms. 2022


Alfonso X, Estoria de España

S. XV. 10 + 212 fols. en papel. 285 x 195 mm. Copiado a dos columnas. Letra semigótica con iniciales en negro y rasgueos en rojo en los primeros folios; posteriormente, presenta huecos para iniciales que no llegaron a ser copiadas. Procede del Colegio Mayor del Arzobispo Fonseca. Epígrafes y calderones en rojo. Transmite una llamada «versión mixta» de la Estoria, por combinar varios modelos (de un modo todavía discutido por la crítica).

Ms. 2628


Alfonso X, Estoria de España

S. XVI (principios). 201 fols. en papel. 302 x 210 mm. Copiado a línea tirada. Letra cortesana debida a varias manos. Procede del Colegio Mayor del Arzobispo Fonseca. Contiene el prólogo de la General estoria y transmite una variante peculiar de la Versión primitiva hasta el imperio de Constantino. Seguidamente, transmite varios textos religiosos.

Ms. 2684

También esta semana en CON LA MÚSICA A OTRA PARTE

¿Cuáles son las exigencias más extravagantes de las estrellas del Rock?. Con la música a otra parte 2017/02/03

 

 

La biblioteca de los libros rechazados

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David Foenkinos «La biblioteca de los libros rechazados». Madrid: Alfaguara, 2017

Un bibliotecario  muy particular es el de la novela «La biblioteca de los libros rechazados» de David Foenkinos (2017). La historia de un bibliotecario que consigue reunir todos los manuscritos de escritores que no ha querido publicar el mundo editorial, así comienza la historia de esta biblioteca antiposterioridad, en al que cada autor tiene que ir a dejar su obra y coloca el libro en la estantería que el elige…

 

Extractos

En 1971, el escritor norteamericano Richard Brautigan publicó The Abortion. Se trata de una intriga amorosa bastante peculiar entre un bibliotecario y una joven de cuerpo espectacular. Un cuerpo del que esta es víctima, por decirlo de alguna manera, como si la belleza estuviera maldita. Vida, que así se llama la protagonista, cuenta que un hombre se mató al volante por culpa suya; subyugado por aquella transeúnte pasmosa, sencillamente se olvidó de que iba conduciendo. Tras el batacazo, la joven echó a correr hacia el coche. Al conductor, ensangrentado y agonizante, solo le dio tiempo a decir, antes de morir: «Qué guapa es usted, señorita».

A decir verdad, la historia de Vida nos interesa menos que la del bibliotecario. Pues en él reside la peculiaridad de esta novela. El protagonista trabaja en una biblioteca que acepta todos los libros que han rechazado las editoriales. Se puede uno encontrar allí, por ejemplo, con un hombre que ha acudido a dejar un manuscrito tras haber padecido cientos de rechazos. Y de esa forma se van juntando ante los ojos del narrador libros de todo tipo. Se puede dar allí tanto con un ensayo como El cultivo de las flores a la luz de las velas en una habitación de hotel cuanto con un libro de cocina que recoge todas las recetas de los platos que aparecen en la obra de Dostoievski. Una gran ventaja de esta organización: es el autor quien elige el lugar que quiere en los estantes. Puede deambular entre las páginas de sus colegas malditos antes de localizar el sitio que le corresponde en esa forma de antiposteridad. En cambio, no se acepta ningún manuscrito que llegue por correo. Hay que ir en persona a dejar la obra que no ha querido nadie, como si esa acción simbolizara la voluntad postrera de abandonarla definitivamente.

Algunos años después, en 1984, el autor de The Abortion puso fin a sus días en Bolinas (California). Volveremos a hablar de la vida de Brautigan y de las circunstancias que lo condujeron al suicidio, pero, por ahora, quedémonos con esta biblioteca fruto de su imaginería. Muy a principios de la década de 1990, aquella idea suya tomó cuerpo. Un apasionado lector creó, para rendirle homenaje, la «biblioteca de los libros rechazados». Así fue como nació la Brautigan Library, que da acogida a todos los libros huérfanos de editorial que vieron la luz en los Estados Unidos. En la actualidad se halla en Vancouver, en el estado de Washington. La iniciativa de este entusiasta partidario suyo seguramente habría emocionado a Brautigan, pero ¿conocemos alguna vez de verdad los sentimientos de un muerto? Cuando se creó la biblioteca, la información fue pasando por muchos periódicos, y también se la mencionó en Francia. El bibliotecario de Crozon, en Bretaña, sintió deseos de hacer otro tanto. En octubre de 1992, concibió de este modo la versión francesa de la biblioteca de los libros rechazados.

Jean-Pierre Gourvec estaba orgulloso del letrerito que podía leerse en la entrada de su biblioteca. Un aforismo de Cioran, irónico para un hombre que no había salido nunca, como quien dice, de su Bretaña natal:

«París es el lugar ideal para fracasar en la vida.»

Era de esos hombres que prefieren la patria chica a la Patria, sin convertirse por eso en nacionalistas histéricos. Su apariencia se prestaba a presagiar lo contrario: tan largo y flaco, con las venas del cuello hinchadas y una intensa pigmentación rojiza, podía suponerse en el acto que la suya era la geografía física de un temperamento irascible. Pero tal cosa no era ni mucho menos cierta. Gourvec era una persona reflexiva y sensata para quien las palabras tenían sentido y destino. Bastaba con pasar pocos minutos en su compañía para dejar atrás esa primera y errónea impresión; aquel hombre daba la sensación de ser capaz de contemporizar consigo mismo.

Fue, pues, él quien modificó la disposición de sus estantes para dejarles sitio, al fondo de la biblioteca municipal, a todos los manuscritos que soñaban con encontrar un refugio. Un revuelo que le trajo a la memoria a Jorge Luis Borges, que dice que coger y dejar un libro en una biblioteca es cansar a los estantes. Hoy se han debido de quedar agotados, pensó Gourvec, sonriendo. Tenía un sentido del humor de erudito y más aún: de erudito solitario. Así era como se veía él, y era algo que se acercaba mucho a la verdad. Gourvec contaba con una dosis mínima de sociabilidad; no solía reírse de lo mismo que se reían los lugareños, pero sabía imponerse la obligación de escuchar un chiste. Iba incluso de vez en cuando a tomarse una cerveza a la taberna que había al final de la calle y a charlar de todo un poco con otros hombres: tan poco que es como si no fuera nada, pensaba; y en esos trascendentales momentos de exaltación colectiva era capaz de avenirse a una partida de cartas. No lo molestaba que pudieran tomarlo por un hombre como los demás.

Se sabía bastante poco de su vida, salvo que vivía solo. Había estado casado en la década de 1950, pero nadie sabía por qué su mujer lo había dejado al cabo de pocas semanas. Decían que la había conocido a través de un anuncio por palabras: se habían estado escribiendo mucho tiempo antes de conocerse en persona. ¿Era esa la razón de que el matrimonio hubiera fracasado? Gourvec era posiblemente el tipo de hombre cuyas declaraciones ardientes agradaba leer, por quien una era capaz de dejarlo todo, pero la realidad que estaba detrás de la belleza de las palabras era muy decepcionante. Otras malas lenguas habían andado cuchicheando por entonces que si su mujer se marchó tan pronto, fue porque él era impotente. Teoría que probablemente no era muy atinada, pero cuando la gente se encuentra con una psicología compleja, le gusta afianzarse en las cosas básicas. Así que, en lo tocante a ese episodio sentimental, el misterio seguía sin dilucidar.

Después de que se marchara su mujer, nadie supo de ninguna relación duradera, y no tuvo hijos. Resultaba difícil saber cuál había sido su vida sexual. No era imposible imaginárselo como amante de mujeres mal atendidas, con las Emma Bovary de su época. Algunas debían de haber buscado por los estantes algo más que satisfacer una ensoñación novelesca. Junto a ese hombre, que sabía escuchar puesto que sabía leer, era posible evadirse de una vida de autómata. Pero no hay prueba alguna de todo eso. Algo sí que es cierto: el entusiasmo y la pasión de Gourvec por su biblioteca nunca fueron a menos. Recibía con una atención específica a todos los lectores, esforzándose por estar al tanto y crearles un itinerario personal entre los libros expuestos. Según él, de lo que se trataba no era de que nos guste leer o nos deje de gustar, sino más bien de saber cómo hallar el libro que nos corresponde. A todo el mundo le puede encantar leer si se cumple la condición de tener en las manos la novela adecuada, la que nos va a gustar, la que nos va a decir algo y que no podremos soltar. Para lograr ese objetivo había desarrollado, pues, un sistema que casi podía parecer paranormal: al mirar en detalle la apariencia física de un lector era capaz de deducir qué escritor necesitaba.

La incesante energía que empleaba para tener una biblioteca dinámica lo obligó a ampliarla. Fue, desde su punto de vista, un triunfo gigantesco, como si los libros formasen un ejército cada vez más encanijado en el que todos y cada uno de los puntos de resistencia contra una desaparición programada cobrasen el sabor de una revolución intensa. El ayuntamiento de Crozon llegó incluso a aceptar que contratase a una ayudante. Puso, pues, un anuncio para la selección. A Gourvec le gustaba elegir los libros de los pedidos que hacía, organizar los estantes y dedicarse a otras muchas actividades, pero pensar en tomar una decisión que afectara a un ser humano lo aterraba. Sin embargo, soñaba con encontrar a alguien que fuese como un cómplice literario: una persona con quien pudiera intercambiar opiniones durante horas acerca del uso de los puntos suspensivos en la obra de Céline o mirar con lupa los motivos por los que se suicidó Thomas Bernhard. Un único obstáculo se oponía a esa ambición: sabía perfectamente que sería incapaz de decirle que no a alguien. Así que el asunto iba a ser muy sencillo. Contrataría a la primera persona que llegase. Así fue como Magali Croze se incorporó a la biblioteca pertrechada con esa virtud indiscutible: la rapidez en responder a una oferta de trabajo.

3.

A Magali no es que le gustase especialmente leer[3]; pero, como era madre de dos niños de corta edad, necesitaba encontrar trabajo enseguida. Más que nada porque su marido solo tenía un empleo de media jornada en los talleres de la Renault. Cada vez se fabricaban menos coches en Francia, y en aquel inicio de la década de 1990 la crisis se estaba instalando para quedarse. En el momento de firmar el contrato, Magali se acordó de las manos de su marido, de esas manos siempre sucias de grasa. Mientras se pasase todo el día manejando libros, ese era un inconveniente al que ella no tendría que arriesgarse. Iba a resultar una diferencia fundamental: en lo que a las manos se refería, cada cónyuge estaba tomando una dirección diametralmente opuesta.

En definitiva, a Gourvec le pareció bien trabajar con alguien para quien los libros no eran algo sagrado. Es posible llevarse bien con un compañero de trabajo sin necesidad de hablar de literatura alemana una mañana tras otra, reconoció. Él se ocupaba de asesorar a los usuarios y ella se hacía cargo de la logística; el dúo resultó perfectamente equilibrado. Magali no era de las que cuestionan las iniciativas del jefe, pero no pudo, sin embargo, por menos de expresar sus dudas en lo referido al asunto aquel de los libros rechazados.

—Pero ¿qué interés tiene almacenar unos libros que no quiere nadie?

—Es una idea americana.

—¿Y qué?

—Es en homenaje a Brautigan.

—¿Quién?

—Brautigan. ¿No ha leído Un detective en Babilonia?

—No. Pero da igual, es una idea muy rara. Y además, ¿de verdad quiere que vengan a dejar los libros aquí? Vamos a cargar con todos los psicópatas de la zona. Los escritores están fatal de la cabeza, todo el mundo lo sabe. Y los que no publican deben de ser peores aún.

—Por fin encontrarán un lugar. Considérelo como una obra de caridad.

—Ya lo entiendo: quiere que sea la Madre Teresa de los fracasados.

—Justo. Eso es más o menos.

—…

Magali fue aceptando poco a poco que podía ser una idea bonita e intentó organizar la avent …

Guía didáctica interdisciplinar para la creación de un trailer a partir de un libro

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Pequeños Dibujos Animados (PDA)  Guía didáctica interdisciplinar para la creación de un trailer a partir de un libro: Otra forma de mirar e interpretar la literatura. Madrid: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2015

Texto completo

La educación literaria y el fomento de la lectura requieren nuevas técnicas y
herramientas que faciliten al profesorado su labor educativa en el aula. Esta
guía propone la realización de un tráiler a partir de la lectura de un libro como
instrumento que integra las nuevas tecnologías en la enseñanza. El objetivo principal
de esta propuesta es motivar al alumnado durante el desarrollo de la clase, captar su
atención y mostrarle que los libros pueden ser una fuente de placer, vinculándolos
con la cultura visual contemporánea

Magia para lectores de Kelly Link. Un loco retrato del mundo de las bibliotecas y los bibliotecarios

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Kelly Link «Magia para lectores». Barcelona: Seis Barral, 2011

Si te gusto la película «Amanece que no es poco» de José Luis Cuerda, casi seguro que te gustará el libro «Magia para lectores» de Kelly Link es una de las novelas más imaginativas, gratificantes y locas que he leído en los últimos años, llena de lirismo y humor corrosivo, con el añadido de un componente profesional igualmente de irónico sobre el mundo de las bibliotecas y los bibliotecarios. Ha sido calificada como un lugar entre la fantasia de J.K. Rowling y la literatura de Alice Munro.

«En Magia para lectores encontrarás infinidad de cosas: un bolso con un pueblo dentro, bibliotecarios que se baten en duelo, sofás probablemente carnívoros, un chico llamado Cebolla… Y es que todos estos cuentos esconden un tesoro. Son los cuentos que siempre has querido leer.»

Jeremy, el protagonista de esta novela, es hijo de una bibliotecaria y aficionado a una serie de televisión pirata titulada “La biblioteca”, en esta serie ocurren hechos insólitos, o no tan insolitos.

ESTRACTOS

«En la televisión, los lobos vagan por la tundra del piso cuarenta de La biblioteca del Mundo Árbol Popular Libre. Cae una fuerte nevada y las bibliotecarias queman libros para entrar en calor, pero únicamente las obras literarias más aburridas y edificantes.»

Es muy gracioso este pasaje de la obra “Magia para lectores” de Kelly Link, una novela en la que todo lo real se desvirtualiza en fantástico e irreal. En este mundo particular se identifican a los profesionales de las bibliotecas recurriendo al tópico femenino, son mujeres que yacen en ataúdes, como si fueran vampiresas dentro de un mundo de realismo mágico que se percibe a través de la televisión.

 

«En la televisión, en La biblioteca del Mundo Árbol Popular Libre es de noche. Todas las bibliotecarias están dormidas y arrebujadas dentro de sus ataúdes, vainas de espada, cámaras secretas para curas, ojales, bolsillos, armarios escondidos o entre las páginas de novelas encantadas. La luz de la luna se derrama a través de las altas ventanas arcuadas y entre los pasillos de librerías, hacia el parque. Fox está de rodillas, arañando la tierra embarrada con las manos. La estatua de George Washington está de rodillas junto a ella, ayudando…

En otro episodio, Fox les roba a las Norn un fármaco mágico (son un grupo de chicas de pop profético que encabeza el espectáculo del cabaré del entresuelo de La biblioteca del Mundo Árbol Popular Libre). Se lo inyecta por accidente, se queda embarazada y da a luz a un puñado de serpientes que la conducen exactamente hasta la estantería en la que las bibliotecarias renegadas habían colocado por error un antiquísimo y terrible libro de magia que nunca se había traducido, hasta que Fox pidió ayuda a las serpientes. Las serpientes se retorcieron y se enroscaron en el suelo formando palabras con el cuerpo, letra tras letra. Mientras traducían el libro para Fox, siseaban y soltaban vapor, hasta que se convirtieron en líneas de fuego y se quemaron por completo»

 

Una cosa casi no me cabe ninguna duda. La mayoría de los bibliotecarios que conozco, y como bibliotecario de futuros bibliotecarios, conozco muchos, por lo general somos profesionales muy vocacionales. A las pruebas me remito. Es muy frecuente entre los bibliotecarios que cuando visitamos una ciudad o un país nos acercamos a conocer sus bibliotecas y hacemos fotografías. Tal como aparece en la divertida compilación de cuentos de Kelly Link, en la que la madre del protagonista es bibliotecaria y cuando organiza un viajes hace un recorrido por las bibliotecas de los lugares que visita

 

«La madre de Jeremy organiza el itinerario para su viaje. Van a parar en bibliotecas de todo el país porque a su madre le encantan las bibliotecas, y también ha comprado una tienda de campaña nueva para dos personas, dos sacos de dormir y un hornillo portátil para poder acampar en caso de que Jeremy quiera acampar, incluso a pesar de que ella odia el campo…   He encontrado una biblioteca en Internet que quiero visitar. Está en Iowa. En la fachada hay un mosaico hecho con maíz en el que salen un montón de dioses y diosas desnudos bailando en un campo de mazorcas, y alguien quiere retirarlo. ¿Podemos ir a verlo antes de que lo quiten?»

La biblioteca infierno y el demonio bibliotecario

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Carlo Frabetti El libro Infierno Madrid: Lengua de Trapo, 2008

Como Dante, el protagonista de este libro tiene que recorrer nueve círculos infernales correspondientes a otros tantos pecados y penas. Pero en esta biblioteca infierno solo hay un demonio, el bibliotecario, y los condenados son los propios libros. Tan cerca del diálogo renacentista como de la narrativa más contemporánea, Carlo Frabetti nos introduce en su particular infierno, que es el de todo lector, en el que el plagio, la violencia, los pródigos en palabras y avaros en ideas son los pecados y pecadores que conforman esta biblioteca. El libro infierno es la primera parte de una trilogía que se completa con El cuarto purgatorio y El árbol paraíso.

En la divertida obra de Carlo Frabetti hay un capítulo llamado “El fichero perfecto. El libro toma como referente la bajada a los infiernos de Dante, en este caso la  condición que encomienda el el demonio-bibliotecario a su prisionero es catalogar la biblioteca infernal. La inmensa biblioteca carece de catálogo, y además debe de hacerlo lo más detallado y completamente posible.

EXTRACTOS

El infierno era un laberinto de libros. – De los muchos caminos por los que se puede ir de un libro a otro -me advirtió el bibliotecario- sólo podrás seguir el más obvio y directo: el de la mención explícita. Es decir, para salir del libro que estés leyendo (lo hayas terminado o no, eso es asunto tuyo: obligarte a leer en contra de tu voluntad sería un tormento excesivo incluso para el infierno) y pasar a otro, en el primero tiene que nombrarse el segundo. No basta una mera cita o una referencia a los personajes o al autor: se ha de mencionar el libro mismo para que sea posible acceder a él.

No me sorprendió que el infierno fuera una biblioteca. Subir la piedra de la ignorancia por una montaña de libros, sin alcanzar nunca la cima del conocimiento, es la más refinada versión del suplicio de Sísifo.

– La biblioteca es inmensa, como puedes ver -dijo el demonio-, y crece sin cesar; pero tiene un pequeño defecto: carece de fichero. Hacerlo será tu cometido.

– Eso es tarea del bibliotecario -objeté.

– Cierto. Y sólo el bibliotecario puede salir de aquí; por lo tanto, si quieres recobrar la libertad, tienes que asumir su función. Mejor dicho, tienes que consumarla. Deberás hacer fichas precisas y detalladas de todos los libros, lo más completas posible….

Empecé haciendo fichas convencionales: autor, título, editorial, año de edición, número de páginas… Pero estas fichas de bibliotecario resultaban demasiado áridas, y como la mera consignación de datos técnicos dejaba bastante espacio en blanco, empecé a añadir breves resúmenes del contenido de cada obra. Luego incluí también el índice y una selección de las frases más notables, lo que me obligó a utilizar varias fichas por libro.

– ¿Tantos plagios hay que tienes que ponerlos en doble fila? -le pregunté al bibliotecario.
– Hay muchos, desde luego, pero aquí abajo no tenemos problemas de espacio. Los libros que hay detrás son los que han sido saqueados por el plagiario -me explicó mientras introducía la nariz (alargada hasta convertirse en una flexible probóscide) en el hueco y extraía el libro en cuestión: Penrod and Sam, del injustamente olvidado (también por mí, debo admitirlo) Booth Tarkington

El siguiente pozo tenía unos cincuenta metros de diámetro, y no reinaba en él el silencio propio de las bibliotecas, pues muchos de los libros se revolvían en sus anaqueles con el sordo rumor del papel inquieto. Otros, por el contrario, permanecían lánguidamente inclinados o tumbados, como si les resultara fatigosa la posición vertical.

Todo ser humano es, cuando menos, un libro electrónico, un e-book grabado en el disco blando (ma non troppo) de sus propios circuitos neuronales. Y en el caso del homo legens, ese biolibro crece al amor (o al odio) de otros libros, lucha y se funde con ellos, y a veces esta (con)fusión resulta fecunda… Esse est legere –concluyó el demonio indicándome con un gesto El Libro Infierno.

Educar con podcasts y audiobooks

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Momesso, M. R., E. Yoshimoto, et al. (org). [e-Book] Educar com podcasts e audiobooks. Porto Alegre, CirKula, 2016.

Texto completo

En la primera parte del libro se presenta conceptos tales como podcast, audiolibros, audiolectura, educomunicación, mirar y ver, oír y escuchar, leer y audioleer, además se abordan cuestiones relativas a la evolución de la radio y el papel pionero del Padre Landell de Moura.

La siguiente parte tiene un carácter eminentemente práctico con 7 casos de uso de podcasts:

i) 2 casos de WebRadio – escrito por Victor Diegues, Sílvio Correia, María José Brites y Ana Jorge;

ii) 5 casos de uso de podcast y vodcast – Eduardo Yoshimoto y Maria Regina Momesso; Manuela Oliveira y Ana Amélia Carvalho; Adelina Moura; Concepción Mallet Gomes y Maria Regina Momesso.