El consumo de audiolibros varía significativamente entre países, según datos de la macroencuesta Statista Consumer Insights. En China, un 42% de los encuestados afirmó haber consumido audiolibros en el último año, posicionando al país como líder en este formato. Sudáfrica ocupa el segundo lugar con un 33%. Otros países con porcentajes destacados incluyen México (29%) y Alemania (27%).
Un grupo de naciones, entre las que se encuentran Brasil, Reino Unido, Chile, España, Estados Unidos y Australia, muestra cifras similares, oscilando entre el 23% y el 24%. En el extremo opuesto, Japón registra el porcentaje más bajo, con solo un 8% de consumidores de audiolibros.
Este auge del formato se ve respaldado por iniciativas como la de Spotify, que recientemente amplió su oferta de audiolibros para usuarios premium en países como Reino Unido y Australia, con planes de extenderlo próximamente a Estados Unidos y otros mercados. La plataforma ofrece acceso a un catálogo de aproximadamente 150,000 títulos con un límite de 15 horas de escucha al mes.
La adopción de los audiolibros está vinculada a factores como la cultura de lectura, las preferencias digitales y la accesibilidad a plataformas.
La tecnología NFT (Non-Fungible Token, o «Token No Fungible» en español) es una forma de activo digital basado en blockchain que representa la propiedad o autenticidad de un objeto único, generalmente en forma de arte digital, música, videos, coleccionables y otros tipos de contenido creativo.
Cuando compras un NFT, estás adquiriendo una especie de «certificado digital de propiedad» de un objeto digital, como una obra de arte, un video o un coleccionable. Este certificado está registrado en la blockchain, lo que garantiza que el dueño del NFT tiene la propiedad única de ese objeto digital, aunque otros puedan ver el mismo archivo.
Los NFT han ganado popularidad especialmente en el mundo del arte digital, permitiendo a los artistas vender sus obras en mercados específicos como OpenSea, Rarible o Foundation, donde los compradores adquieren una prueba de propiedad digital de esa obra. Sin embargo, su uso se ha expandido a otras áreas, incluyendo la música, videojuegos, deportes y bienes raíces virtuales.
Los NFTs son activos digitales basados en la tecnología blockchain que representan la propiedad o autenticidad de un objeto único, como arte digital, música, videos, coleccionables y otros contenidos creativos. Han ganado popularidad en el ámbito del arte digital, permitiendo a los artistas vender sus obras en plataformas como OpenSea, Rarible o Foundation. Sin embargo, su uso se ha extendido a otros sectores como la música, los videojuegos, los deportes y los bienes raíces virtuales.
NFTs: Un mercado de 25 mil millones de dólares en rápido crecimiento
La industria de los NFTs experimentó un crecimiento acelerado en 2021, alcanzando un volumen de comercio de 25.5 mil millones de dólares, lo que supuso un aumento del 765% con respecto al año anterior. Además, la creación de mundos virtuales alcanzó una capitalización de 3.6 mil millones de dólares, un récord histórico. El número de billeteras criptográficas activas superó los 2.7 millones, un incremento del 592% en comparación con 2020. Aunque el mercado de NFTs tuvo una desaceleración a principios de 2022, se recuperó en abril, con un aumento en el valor de muchas colecciones de NFTs, a pesar de la caída de criptomonedas como el ETH. Estos datos, junto con la creciente presencia de celebridades, muestran que los NFTs están encaminados a convertirse en una tendencia dominante.
Beneficios de los NFTs para los editores
Los NFTs brindan a los editores la posibilidad de crear productos digitales innovadores, con características y oportunidades antes imposibles. Los NFTs pueden ser limitados en número, lo que introduce el concepto de escasez en el ámbito digital. Los editores también pueden beneficiarse de regalías por ventas secundarias, generando ingresos recurrentes y automatizados. Además, los NFTs permiten nuevas formas de interacción con comunidades de fanáticos, vinculándolos a contenido multimedia o funciones especiales, como eventos exclusivos o canales privados en plataformas como Discord. Estos productos, a menudo más que una simple obra de arte, ofrecen una experiencia profunda y de largo plazo.
NFTs como parte de una estrategia de publicación digital
Para aprovechar al máximo los beneficios de los NFTs, deben ser parte de una estrategia de publicación digital a largo plazo. No deben considerarse productos aislados, sino como una herramienta para llegar a nuevos clientes y atraer a entusiastas de los NFTs, que a menudo provienen de fuera del mundo editorial. Al ofrecer productos NFT de alta calidad, los editores pueden atraer nuevos públicos y explorar mundos virtuales relacionados con sus propiedades intelectuales.
«Proof-of-work» vs. «Proof-of-stake»
Una blockchain (cadena de bloques) es una base de datos descentralizada que almacena información en nodos distribuidos. Para agregar un bloque nuevo a la cadena, todos los nodos deben alcanzar un consenso sobre el estado de la red. En el protocolo «proof-of-work» (prueba de trabajo), los mineros resuelven cálculos complejos para añadir bloques, lo que consume mucha energía, pero asegura la red. Ethereum, la blockchain más utilizada para NFTs, emplea este protocolo. Sin embargo, Ethereum planea actualizarse al protocolo «proof-of-stake» (prueba de participación), que reemplaza a los mineros con validadores y reduce el consumo energético. Blockchains como Polygon, Flow y Cardano ya utilizan «proof-of-stake», que es más eficiente y menos perjudicial para el medio ambiente.
Impacto ambiental y cómo la comunidad blockchain lo enfrenta
Uno de los mayores problemas de la tecnología blockchain es su alto consumo energético. El consumo anual de Ethereum es comparable al de Finlandia. Sin embargo, Ethereum está trabajando en una transición hacia «proof-of-stake», lo que reducirá significativamente su consumo energético. Otras blockchains, como Polygon y Solana, ya han implementado protocolos más eficientes, como «proof-of-stake» y «proof-of-history» (prueba de historia), que también abordan el impacto ambiental.
Billeteras como almacenamiento esencial para criptomonedas y NFTs
Las billeteras cripto son esenciales para almacenar NFTs y criptomonedas. Actualmente, MetaMask es la billetera más compatible. Estas billeteras funcionan como un «billetero digital», donde se guardan fondos y NFTs, y solo se pueden acceder mediante una clave privada para protegerlos de robos. Cada billetera tiene una ID única que se utiliza para realizar transacciones en la blockchain, y esta ID es crucial para crear y vender NFTs.
¿Qué es un contrato inteligente?
Un contrato inteligente es un programa basado en blockchain que define los términos y condiciones entre comprador y vendedor. Una vez desplegado, el contrato no puede ser modificado y se ejecuta automáticamente en todos los nodos de la red. Los contratos inteligentes en NFTs incluyen variables como el nombre del proyecto, el símbolo del contrato, la dirección de la billetera del editor y las regalías por reventa. Los derechos de licencia no forman parte del contrato inteligente y deben acordarse por separado con los compradores.
El «Frankfurt Audio Whitepaper 2024» ofrece un análisis profundo sobre el crecimiento continuo del mercado de los audiolibros a nivel global. Este informe, elaborado por el experto Javier Celaya en colaboración con la Frankfurter Buchmesse, examina el panorama de los audiolibros en mercados más allá de los de habla inglesa, destacando el potencial de crecimiento en regiones como América Latina y Europa.
Frankfurt Audio Whitepaper 2024 analiza la evolución de la industria del audiolibro, enfocándose en cinco idiomas principales de Europa (alemán, español, francés, italiano y portugués), más allá del inglés. El estudio, iniciado por la Frankfurter Buchmesse y realizado por Dosdoce.com, destaca cómo los audiolibros están transformando el acceso a la literatura, ofreciendo a diversos públicos nuevas formas de interactuar con contenidos de diferentes géneros.
El informe se basa en los datos proporcionados por la plataforma Bookwire, que distribuye más de 300.000 audiolibros a nivel mundial, lo que permite un análisis detallado de las ventas de audiolibros en distintos modelos de negocio. De manera notable, revela cómo los audiolibros «viajan» entre mercados, mostrando que los idiomas como el español y el inglés tienen mayor alcance internacional, mientras que el alemán, el francés y el portugués tienen menos movimiento transfronterizo.
El informe también explora el potencial impacto de la inteligencia artificial (IA) y el big data en la industria de los audiolibros. Aunque se identifica a la IA como un desafío y una oportunidad comercial, se anticipa un análisis más profundo de sus efectos en un futuro whitepaper.
En general, el estudio muestra que, si bien los mercados de audiolibros están experimentando un crecimiento exponencial, aún queda un gran potencial sin explotar, especialmente en mercados donde menos personas consumen audiolibros, como en Francia, España, Italia y los países de habla portuguesa.
Este documento es parte de un conjunto de recursos educativos ofrecidos por la Feria del Libro de Frankfurt y está disponible para su descarga gratuita en su sitio web Frankfurter Buchmesse
Aunque los OER ayudan a reducir costos y a mejorar el acceso a materiales educativos, encontrar buenos libros de texto sigue siendo un problema debido a la baja calidad de muchos directorios de OER. La investigación aborda los desafíos que enfrentan los académicos para identificar libros de texto de calidad dentro de los Recursos Educativos Abiertos (OER, por sus siglas en inglés).
El estudio evaluó más de 350 recursos relevantes, identificando 95 directorios multidisciplinarios y 23 directorios limitados a ciertas disciplinas que contienen una alta proporción de libros de texto gratuitos. Se proporcionó información comparativa de 118 directorios, destacando aquellos con altos niveles de precisión, criterios claros de selección y libros de texto de buena calidad. Entre los directorios más útiles se destacan tres: Open Textbook Library, B.C. Open Collection y LibreTexts Commons.
Los 95 directorios multidisciplinarios varían ampliamente en tamaño, desde 10 hasta más de 455,000 ítems, con una media de 9329 y una mediana de 280. La correlación entre el número total de ítems y el número de libros de texto es baja (r = 0.48), indicando que directorios más grandes no necesariamente contienen más libros de texto. Los productores principales de estos directorios son universidades y agencias gubernamentales canadienses.
El estudio concluye que, al concentrarse en estos directorios de alta calidad, se puede superar la principal barrera para la adopción de libros de texto OER: la dificultad para identificar títulos adecuados que reemplacen los textos convencionales.
Se recomienda a autores y editores asegurar que sus libros de texto OER estén incluidos en los directorios más útiles, promover estos directorios como mecanismos superiores de descubrimiento y mantener altos estándares de calidad. Además, es crucial enfocarse en directorios específicos de libros de texto para mejorar la accesibilidad y adopción de OER en la educación.
El contenido de este libro se origina a partir de la Jornada profesional y Taller práctico sobre contenidos digitales locales, organizada por ANABAD Murcia los días 2 y 3 de diciembre de 2010. El evento se celebró en la Biblioteca Regional de Murcia y en la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia.
La jornada recibió apoyo económico del proyecto de innovación docente WikipediaLAB, impulsado por el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales e Innovación. También contó con el respaldo de FESABID y las acciones de formación de la Coordinadora de Asociaciones de Archiveros para el Ministerio de Cultura. Empresas como 102 Novadoc y EDIT.UM (publicaciones de la Universidad de Murcia) colaboraron en la realización del evento.
El libro titulado Contenidos digitales locales: modelos institucionales y participativos, coordinado por Tomás Saorín Pérez y Mª Verónica de Haro de San Mateo, fue publicado por la Federación ANABAD en 2011.
Guédon, Jean-Claude, ed. El futuro de la edición y la comunicación académica: Informe del Grupo de Expertos a la Comisión Europea. Books2bits, 2024. https://doi.org/10.51438/B2Binfoce2024.
El informe propone una visión del futuro de la comunicación académica; examina el sistema actual -con sus puntos fuertes y débiles- y sus principales actores. Considera el papel de los investigadores, las instituciones de investigación, las financiadoras y responsables políticos, los editores y otros proveedores de servicios, así como los ciudadanos, y formula recomendaciones dirigidas a cada uno de ellos. El informe sitúa a los investigadores y sus necesidades en el centro de la comunicación académica del futuro y considera que el conocimiento y la comprensión creados por los investigadores son bienes públicos. Los desarrollos actuales, propiciados principalmente por la tecnología, han dado lugar a una ampliación de los tipos de actores que intervienen en la comunicación académica y, en algunos casos, a la desagregación de las funciones tradicionales en el sistema.
El informe considera que la evaluación de la investigación es una piedra angular de la comunicación científica que afecta a todos los actores. Los investigadores, las comunidades y todas las organizaciones, en particular las financiadoras, tienen la posibilidad de mejorar el actual sistema de comunicación y edición académicas: deberían empezar por introducir cambios en el sistema de evaluación de la investigación. La colaboración entre los actores es esencial para lograr un cambio positivo y permitir la innovación en el sistema de comunicación y publicación académicas en el futuro.
Las ventas de audiolibros en Harper Collins han superado por primera vez a las de libros electrónicos, según un reciente informe de ganancias. Este crecimiento no es un auge repentino, sino el resultado de varios factores, como el lanzamiento de la plataforma ACX de Amazon en 2011, que permitió a autores independientes publicar audiolibros, y el aumento del consumo de contenido de audio debido al auge del podcasting y la pandemia de COVID-19. Michele Cobb, de la Audio Publishers Association, señala que la industria ha evitado el ciclo de auge y caída del podcasting, ya que se basa en un modelo de ventas unitarias en lugar de publicidad. Sin embargo, hay preocupaciones sobre el impacto futuro de la inteligencia artificial y la entrada de Spotify en el mercado de audiolibros.
La audiencia de audiolibros también ha cambiado considerablemente. Si bien en el pasado los oyentes de audiolibros eran predominantemente personas mayores que escuchaban cintas de cassette, hoy en día, la mayoría de los oyentes son menores de 45 años. Además, estos adultos jóvenes están introduciendo a sus hijos en el mundo de los audiolibros, ampliando aún más el alcance del mercado.
A diferencia del podcasting, que ha experimentado altibajos debido a su dependencia de modelos de negocio basados en la publicidad, la industria de los audiolibros ha disfrutado de un crecimiento más estable. Esto se debe a que los audiolibros se venden como unidades individuales, al igual que los libros impresos, lo que proporciona una fuente de ingresos más constante y predecible.
A pesar del éxito reciente, la industria de los audiolibros enfrenta desafíos. Uno de los principales es el impacto potencial de la inteligencia artificial, que podría afectar la producción y el empleo en la narración de audiolibros. Además, la entrada de Spotify en el mercado de audiolibros a fines de 2023 genera tanto expectativas como preocupaciones. Aunque algunos editoriales reportan que esta incursión ha atraído a nuevos oyentes, también hay inquietudes sobre cómo este modelo de negocio podría afectar los ingresos de los autores.
Internet Archive, una biblioteca en línea que proporciona acceso gratuito a una vasta colección de libros, ha tenido que retirar aproximadamente 500.000 títulos después de una victoria legal obtenida por los editores. Esta decisión judicial, tomada el año pasado, obligó a Internet Archive a reducir drásticamente su oferta, lo que ha causado una «pérdida devastadora» para los lectores que dependen de esta plataforma para acceder a libros difíciles de conseguir o inexistentes en sus bibliotecas locales.
Internet Archive está apelando la decisión ante el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de EE. UU., argumentando que su modelo de préstamo digital controlado debería considerarse un uso justo bajo la ley de derechos de autor. La organización sostiene que los editores no han presentado pruebas de que su mercado de libros electrónicos haya sufrido daños a causa del préstamo de Internet Archive. Además, afirma que sus prácticas están alineadas con la tecnología estándar de la industria para evitar la descarga y redistribución no autorizada de los libros.
Chris Freeland, director de servicios de biblioteca de Internet Archive, ha expresado que los editores que han demandado a Internet Archive han impuesto restricciones que limitan gravemente el acceso a los libros, afectando a académicos, estudiantes y lectores en comunidades desfavorecidas. En respuesta, muchos usuarios de Internet Archive han firmado una carta abierta pidiendo a los editores que reconsideren y restauren los libros eliminados, subrayando el impacto negativo en la educación y el acceso a la información.
Los editores, representados por la Asociación de Editores Americanos (AAP), defienden las retiradas alegando que IA violó los derechos de autor al ofrecer acceso global a obras sin licencias adecuadas. La AAP no ha respondido a las preocupaciones sociales expresadas por los usuarios de IA.
En el caso de que la apelación no tenga éxito, Internet Archive planea seguir luchando en los tribunales para restablecer el acceso a los títulos afectados. Mientras tanto, la biblioteca sigue creciendo en otros aspectos, como la digitalización de libros para preservación y la oferta de libros fuera de circulación y de dominio público.
El resultado del caso podría tardar meses en resolverse, y los usuarios del Internet Archive, incluidos aquellos en comunidades rurales o con discapacidades, temen perder uno de los pocos recursos confiables para acceder a libros raros o difíciles de encontrar.
A medida que más usuarios optan por el préstamo digital, las editoriales imponen contratos de licencia restrictivos y costosos a las bibliotecas, lo que limita la cantidad de copias disponibles y encarece el proceso.
A medida que la digitalización ha transformado la forma en que las personas acceden a la información, las bibliotecas han tenido que adaptarse, integrando colecciones digitales que incluyen no solo e-books, sino también audiolibros, música y otros contenidos. Esta transición, acelerada por la pandemia de COVID-19, ha permitido a las bibliotecas continuar su misión de prestar materiales a sus usuarios incluso durante los confinamientos, pero también ha planteado nuevos desafíos, especialmente en términos de costos y acceso.
Uno de los principales problemas que enfrentan las bibliotecas es el modelo de licenciamiento impuesto por las editoriales. A diferencia de los libros impresos, que las bibliotecas pueden comprar y prestar sin restricciones, los e-books están sujetos a licencias digitales que son mucho más costosas y restrictivas. Este modelo de «licenciamiento» ha sido descrito como el «modelo de Netflix» porque, en lugar de poseer los libros, las bibliotecas pagan por permisos temporales que les permiten prestar los e-books bajo condiciones específicas. Estas condiciones incluyen limitaciones en el número de préstamos que se pueden realizar, la cantidad de copias disponibles simultáneamente y el tiempo durante el cual la biblioteca puede ofrecer el e-book. Estas restricciones no solo elevan los costos para las bibliotecas, sino que también limitan su capacidad para cumplir con su misión de proporcionar acceso libre y equitativo a la información.
Además de los desafíos económicos, el artículo explora las crecientes tensiones legales entre las bibliotecas y las editoriales. Un caso destacado es la demanda presentada en 2020 por cuatro grandes editoriales contra Internet Archive, una organización sin fines de lucro que posee una de las mayores colecciones de materiales impresos y digitales en el mundo. Internet Archive ha utilizado un modelo de «préstamo digital controlado», en el cual escanean libros físicos para prestarlos en formato digital, argumentando que esto es crucial para la preservación y el acceso a largo plazo. Sin embargo, las editoriales consideran que esta práctica constituye una violación de los derechos de autor, ya que permite la distribución digital sin una compensación adecuada para los autores y editores. Este conflicto refleja una batalla más amplia sobre la propiedad de los contenidos en la era digital y plantea preguntas fundamentales sobre quién controla el acceso a la información.
El uso de la inteligencia artificial (IA) en la censura de contenidos es otro aspecto crítico destacado en el artículo. En algunos estados, como Iowa, las leyes recientes han prohibido libros que contienen representaciones de actos sexuales, y los distritos escolares han recurrido a herramientas de IA para cumplir con estas normativas. Por ejemplo, el distrito escolar de Mason City utilizó IA para revisar miles de libros y eliminar aquellos que no cumplían con la ley estatal. Aunque esta tecnología puede parecer una solución eficiente, los expertos advierten que la IA es inherentemente limitada y carece de la capacidad para entender el contexto y el matiz de los contenidos, lo que puede resultar en la censura indebida de materiales valiosos. Además, la variabilidad en los resultados de las herramientas de IA subraya su inadecuación para tomar decisiones tan delicadas como la prohibición de libros, especialmente cuando se trata de obras que representan a comunidades minoritarias.
Las implicaciones de estos conflictos son profundas y tienen el potencial de remodelar el futuro del acceso a la información. Por un lado, las editoriales están enfocadas en proteger sus derechos de autor y maximizar sus ingresos en un entorno cada vez más digitalizado. Por otro lado, las bibliotecas luchan por mantener su papel como guardianes del acceso libre al conocimiento y la cultura. Este enfrentamiento no solo afecta la economía del sector editorial, sino que también tiene repercusiones significativas en la educación, la equidad y la libertad de expresión. A medida que las tecnologías digitales y la inteligencia artificial continúan evolucionando, es probable que este debate se intensifique, con nuevos desafíos y oportunidades que surgirán en el camino.
En última instancia, el artículo de Biron subraya la necesidad de encontrar un equilibrio entre los derechos de los creadores y la misión educativa y cultural de las bibliotecas. Este equilibrio será esencial para garantizar que, en un mundo cada vez más digital, todos tengan acceso a la información y la cultura de manera justa y equitativa. Las batallas legales en curso, las crecientes restricciones de licenciamiento y el uso controvertido de la inteligencia artificial son solo algunas de las dinámicas que definirán este debate en los próximos años, y su resolución tendrá un impacto duradero en la forma en que accedemos y compartimos el conocimiento.
¿Cuáles son las principales razones para elegir un libro de vida real, lo-fi, analógico, en formato físico sobre la opción digital? El texto explica las razones principales por las cuales las personas eligen un libro físico, analógico y en formato impreso sobre la opción digital. Aquí están los puntos destacados basados en una encuesta reciente a 1,000 participantes:
SENSACIÓN 65%
La experiencia física: el peso del libro, las notas e inscripciones, los recuerdos marcados por las esquinas dobladas, las marcas de uso, como un antiguo boleto escondido en la página 56. Estas características proporcionan una experiencia táctil y personal que los libros digitales no pueden igualar.
APRENDIZAJE 61%
Herramientas de estudio: el uso de notas adhesivas, marcadores y la posibilidad de tener varios volúmenes abiertos al mismo tiempo facilitan el estudio y la investigación, algo que no es tan práctico en los libros electrónicos.
COMPARTIR 58%
Compartir y prestarse: los libros físicos se pueden prestar a amigos y seres queridos, permitiendo un intercambio tangible y la posibilidad de discutir y compartir experiencias literarias, lo cual es difícil de replicar con libros electrónicos.
VER 53%
Apreciación estética: los libros físicos suelen tener diseños atractivos, papeles de calidad, ilustraciones y bordes dorados, convirtiéndolos en objetos de arte visualmente agradables que añaden valor estético a una biblioteca personal.
REVENTA 45%
Derecho de propiedad: al comprar un libro físico, se obtiene la propiedad total del mismo, lo que permite venderlo o intercambiarlo según se desee, una opción que no está disponible para los libros electrónicos que a menudo están sujetos a restricciones de uso digital.
COLECCIONAR 44%
Coleccionismo: muchos disfrutan de la satisfacción de poseer libros antiguos, primeras ediciones o simplemente de tener una colección de libros en su estantería, lo cual es un aspecto significativo de la pasión por la lectura y el coleccionismo literario.
DAR 44%
Regalar: poner una cinta en un libro físico como regalo muestra un toque personal y afectivo que es difícil de lograr con descargas digitales, que carecen de la misma calidez y conexión emocional.
COMPRAR 42%
Experiencia de compra: explorar físicamente una librería, tocar y hojear libros entre los estantes ofrece una experiencia sensorial y una conexión con el entorno que no se puede replicar con la compra digital, que generalmente se realiza de manera solitaria desde casa.
POSAR 9%
Estética personal: tener un libro físico en las manos puede ser una expresión de estilo personal o un elemento de identidad cultural que es difícil de transmitir con un dispositivo electrónico.
OLER 11%
Experiencia sensorial: el olor de los libros físicos es valorado por muchos lectores, ya que evoca recuerdos y añade una dimensión sensorial a la experiencia de lectura que los libros electrónicos no pueden proporcionar.