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La fiabilidad de ChatGPT en la detección de artículos retractados y la veracidad de la información académica

Thelwall, M., Lehtisaari, M., Katsirea, I., Holmberg, K., & Zheng, E.-T. (2025). Does ChatGPT ignore article retractions and other reliability concerns? Learned Publishing. Advance online publication. https://doi.org/10.1002/leap.2018

El trabajo destaca la necesidad de un uso crítico y cuidadoso de herramientas como ChatGPT en contextos académicos, donde la precisión y la confiabilidad de la información son esenciales.

El estudio examina cómo los modelos de lenguaje grande (LLMs), específicamente ChatGPT 4o-mini, manejan información sobre artículos académicos que han sido retractados o que presentan problemas de confiabilidad. Los autores recopilaron un conjunto de 217 estudios académicos que habían sido retractados o señalados por problemas, todos con alta repercusión en redes sociales (altmetrics). Se pidió a ChatGPT 4o-mini que evaluara la calidad de estos artículos en múltiples ocasiones (un total de 6510 evaluaciones). Sorprendentemente, en ninguna de las respuestas se mencionó que los artículos estaban retractados ni que tenían errores significativos, y en muchas ocasiones se les asignaron calificaciones altas, como «de clase mundial» o «excelente a nivel internacional».

Además, en un análisis complementario, se tomaron 61 afirmaciones extraídas de estos artículos problemáticos y se consultó a ChatGPT si cada una era verdadera. En dos tercios de los casos, el modelo respondió afirmativamente, incluyendo afirmaciones que ya habían sido desmentidas hacía más de diez años. Estos hallazgos ponen de relieve un riesgo importante: aunque los LLMs son cada vez más utilizados para apoyar revisiones académicas y búsquedas de información, no siempre detectan ni advierten sobre la retirada o la invalidez de la información que manejan. Por lo tanto, los usuarios deben ser cautelosos y verificar cuidadosamente cualquier contenido generado por estos modelos para evitar la propagación de información falsa o desactualizada.

Escribir es pensar: reflexión crítica sobre el papel de la IA en la redacción científica

Writing is thinking. Nat Rev Bioeng 3, 431 (2025). https://doi.org/10.1038/s44222-025-00323-4

El texto subraya que escribir no se reduce a comunicar resultados, sino que es una herramienta esencial para descubrir y ordenar ideas de manera estructurada. Al plasmar pensamientos en palabras, se logra transformar años de investigación en una narrativa coherente que permite definir claramente el mensaje central y el impacto del trabajo científico

Escribir artículos científicos es una parte integral del método científico y una práctica habitual para comunicar los resultados de la investigación. Sin embargo, escribir no consiste únicamente en informar de resultados; también es una herramienta para descubrir nuevos pensamientos e ideas. La escritura nos obliga a pensar —no de la forma caótica y no lineal en la que nuestra mente suele divagar, sino de manera estructurada e intencional—. Al ponerlo por escrito, podemos ordenar años de investigación, datos y análisis en una historia coherente, identificando así nuestro mensaje principal y la influencia de nuestro trabajo. Esto no es solo una observación filosófica; está respaldada por evidencias científicas. Por ejemplo, escribir a mano puede generar una amplia conectividad cerebral y tener efectos positivos sobre el aprendizaje y la memoria.

Aunque los modelos de lenguaje grandes (LLMs) pueden generar artículos y hasta revisiones de pares en pocos minutos, el editorial advierte que carecen de responsabilidad ética y académica. Además, su contenido puede contener errores, como referencias inventadas o hallazgos inexactos (fenómeno conocido como hallucination), lo que exige una verificación exhaustiva

Los LLMs actuales también pueden equivocarse, un fenómeno conocido como alucinación. Por ello, el texto generado por estos modelos debe ser revisado y verificado minuciosamente (incluyendo cada referencia, ya que podría ser inventada). Esto pone en duda cuánto tiempo ahorran realmente los LLMs en la actualidad. Puede resultar incluso más difícil y llevar más tiempo editar un texto generado por un LLM que redactar un artículo o un informe de revisión por pares desde cero, en parte porque para poder editarlo es necesario comprender el razonamiento que hay detrás. Algunos de estos problemas podrían abordarse con LLMs entrenados únicamente con bases de datos científicas, como se describe en un artículo de revisión de Fenglin Liu y su equipo incluido en este mismo número. El tiempo lo dirá.

No obstante, los LLMs pueden tener un papel útil: ayudan a mejorar la gramática y la claridad, especialmente para quienes no son hablantes nativos de inglés. También pueden servir para resumir literatura, estimular la creatividad o superar bloqueos de escritura, Sin embargo, el editorial concluye que delegar completamente la escritura a estos modelos puede impedirnos reflexionar profundamente y elaborar una narrativa memorable, una habilidad valiosa más allá del ámbito académico

Se publica la nueva edición de Scholar Metrics 2025

Google Scholars. “2025 Scholar Metrics Released.” Google Scholar Blog, 22 de julio de 2025. Consultado en línea. https://scholar.google.com/

English Scholar Metrics

Spanish Scholar Metrics

Social Sciences

Health & Medical Sciences

Life Sciences & Earth Sciences

Communication

El 22 de julio de 2025, Google publicó oficialmente su nueva edición de Scholar Metrics, una herramienta que permite a autores e instituciones evaluar rápida y eficazmente la visibilidad e influencia de publicaciones científicas recientes. Esta versión abarca artículos publicados entre 2020 y 2024, utilizando todas las citas de artículos indexados en Google Scholar hasta julio de 2025, y se focaliza especialmente en métricas como el h5‑index y el h5‑median, que reflejan el impacto de los artículos durante los últimos cinco años

Solo se incluyen en Scholar Metrics aquellas revistas y conferencias que cumplan ciertos requisitos: al menos 100 artículos publicados en el periodo 2020‑2024 y al menos una cita durante esos años. Además, se limita a publicaciones de sitios que siguen las pautas de inclusión de Google Scholar, y a conferencias seleccionadas en ingeniería y ciencias computacionales. Se excluyen patentes, libros, tesis, opiniones legales y publicaciones sin citaciones o con escasa producción.

La plataforma permite explorar categorías específicas como Engineering & Computer Science o Health & Medical Sciences., ofreciendo listados con las 20 principales publicaciones por h5‑index y h5‑median. También se encuentran rankings por idioma (español, portugués, entre otros), mostrando los 100 mejores títulos en cada lengua. Asimismo, es posible buscar publicaciones adicionales por palabra clave en el título, lo que facilita el acceso a revistas que no aparecen en los listados principales

Estas métricas son útiles para autores, editores y bibliotecarios que buscan evaluar o comparar la influencia de revistas dentro de un campo específico o región lingüística. No obstante, su eficacia puede estar limitada por la falta de transparencia en los criterios de indexación, la inclusión de revistas menores o mal configuradas y la ausencia de filtros por ISSN, región o características editoriales, aspectos que han sido señalados como puntos débiles en estudios críticos sobre Google Scholar Metrics

China lidera la producción científica entre los países del G20

“China Leads the Way in Research.” Research Information, May 20, 2024. https://www.researchinformation.info/news/china-leads-the-way-in-research.

China lidera la producción científica mundial, superando en volumen de publicaciones a EE. UU. y Europa. Invierte fuertemente en I+D, con foco en IA, chips, biotecnología y tecnologías críticas. Sus universidades y centros como la Academia de Ciencias destacan en investigación de alto impacto. Aunque enfrenta retos éticos y de calidad, su avance como potencia científica es sostenido y estratégico.

China ha experimentado un espectacular crecimiento en investigación científica. Desde 2016, ha superado a EE. UU. en el volumen de artículos publicados, y en 2023 alcanzó los aproximadamente 700 000 artículos, por encima de los 690 000 de Europa y los 550 000 de Norteamérica . Además, los datos del Nature Index confirman que China domina la publicación en revistas científicas de alto impacto

La trayectoria de China hacia el liderazgo mundial en investigación combina:

  • Producción masiva de publicaciones científicas.
  • Instituciones académicas destacadas y centros de excelencia.
  • Inversiones estatales fuertes y continuas.
  • Estrategias industriales específicas (Made in China 2025, alianzas IA).
  • Apertura internacional mediante colaboración educativa y científica.

Todo ello consolida su posición como una superpotencia científica, con planes de continuar cerrando la brecha con EE. UU. y otras potencias, aunque aún mantiene desafíos en calidad relativa, ética en publicación y liderazgo global por colaborador.

En el periodo de enero a diciembre de 2024, estas fueron las universidades chinas con mayor presencia en Nature Index:

  • Chinese Academy of Sciences (CAS)
  • University of Science and Technology of China (USTC)
  • Zhejiang University
  • Peking University
  • University of Chinese Academy of Sciences (UCAS)
  • Tsinghua University, entre otras

Shanghai ha mostrado un papel crítico en la investigación básica. En los primeros meses de 2025, varios equipos académicos de Shanghai publicaron múltiples artículos en revistas de primer nivel como Cell, Nature y Science, anticipándose a un salto cualitativo en la investigación básica nacional.

China asignó alrededor del 2.7 % de su PIB a I+D en 2024, equivalentes a cerca de 496 000 millones de dólares. Para 2025, el gobierno planea invertir ¥398 mil millones (~55 mil millones USD), representando un aumento del 10 % respecto de 2024, centrado en semiconductores, IA, computación cuántica y exploración espacial.

Con el programa Made in China 2025, el país ha consolidado su liderazgo en sectores clave: robótica, biotecnología, vehículos eléctricos, semiconductores e inteligencia artificial.

Un informe del Australian Strategic Policy Institute halló que entre 2018‑2022 China lideró en 19 de 23 tecnologías críticas, incluyendo hipersónicas y drones submarinos. En hipersónicas representó 73.3 % de la producción de alto impacto, y en vehículos submarinos autónomos un 56.9 %.

En IA y computación cuántica, China lidera en cuatro de seis campos relacionados con IA, mientras EE. UU. domina en diseño de circuitos integrados avanzados. En tecnologías cuánticas, ambos países lideran distintos campos como criptografía postcuántica (China) y sensores cuánticos sensibles (EE. UU.)

Un análisis del 2024 encontró que China está reduciendo la brecha de liderazgo en colaboración científica con EE. UU., UE y Reino Unido, y se espera que alcance paridad en liderazgo de equipos bilaterales alrededor de 2027‑2028. Actualmente, aún hay rezagos cuando se ajusta por cantidad de colaboradores, lo que podría tomar hasta 2087 para igualar por esas métricas.

Aunque China destaca por su volumen de publicación, también lidera en retracciones de artículos, relacionadas con fraudes, errores o manipulación científica. La alta frecuencia se debe al inmenso número total de publicaciones, aunque la tasa relativa por cada 10 000 artículos es poco extraordinaria

Editar, publicar y financiar ciencia en América Latina

Del Río Riande, Gimena, y Patricio Iván Pantaleo, coords. Editar, publicar y financiar ciencia en América Latina: Perspectivas, experiencias y distopías en las dinámicas de la comunicación científica en la región. Buenos Aires: Paideia Editorial, 2025 https://paideiaeditorial.net/libros/editar-financiar-ciencia-latinoamerica/

El volumen aborda los procesos de edición, publicación y financiamiento de la investigación científica en América Latina, ofreciendo un análisis crítico de los retos y oportunidades que enfrenta la comunicación académica regional. Su enfoque incluye estudios de caso, modelos sostenibles de acceso abierto y reflexiones sobre cómo la visibilidad científica influye en el desarrollo académico de la región.

Se estructura alrededor de una convocatoria multilingüe (español, inglés y portugués), con un comité diverso que selecciona contribuciones evaluadas según su relevancia, originalidad y calidad académica. El cronograma del proyecto incluye presentación de propuestas desde julio de 2024, revisión y aceptación en noviembre de 2024, entrega final en febrero de 2025, y publicación prevista entre septiembre y octubre de 2025

Dentro del libro, uno de los capítulos destacados analiza el papel de la Red Ibero-americana de Editores Científicos de Educación (RIECE), evidenciando cómo se fortalece la comunicación científica en el área educativa mediante colaboraciones y esfuerzos organizativos regionales.

Otro capítulo se ocupa de la preservación digital de las publicaciones científicas, evaluando experiencias actuales y discutiendo estrategias de sostenibilidad tecnológica y archivado académico.

Además, se incluye un diagnóstico sobre las prácticas de Ciencia Abierta en revistas de SciELO México. Este estudio cuantifica la adopción de políticas como aceptación de preprints, depósito de datos, revisión por pares abierta, uso de la taxonomía CRediT, licencias Creative Commons y publicación continua. Abarca 256 revistas y se estructura en indicadores que permiten identificar niveles de avance y áreas de mejora

El dinero y el poder que hay detrás de los rankings universitarios

Hazelkorn, Ellen. “We need to understand the money and power behind rankings.” University World News, 18 de junio de 2025. https://www.universityworldnews.com/post.php?story=20250618093537137

La autora invita a repensar el papel de los rankings desde una perspectiva crítica. Sugiere que conceptos como la privatización de datos públicos, la ética del manejo de información y los modelos de gobernanza en educación deben abordarse con mayor profundidad. También lanza una pregunta provocadora: ¿ha contribuido la falta de transparencia del propio sistema educativo a abrir la puerta a estos modelos comerciales que ahora dominan la narrativa sobre calidad y excelencia?

Los rankings universitarios son sistemas de clasificación que ordenan a las universidades en función de distintos criterios, como la investigación, la calidad docente, la reputación académica y otros indicadores específicos. Si bien pueden resultar útiles para establecer comparaciones entre instituciones y tener una referencia sobre su desempeño, es fundamental entender que se trata de una herramienta orientativa y no deberían considerarse como la única base para tomar decisiones informadas.

En el artículo se analiza el poder y la influencia detrás de los rankings universitarios globales. Parte de los conceptos de «monopolios del conocimiento» y «asimetría de la información», que explican cómo el control desigual de los datos genera desequilibrios de poder. Además, introduce la noción de «capitalismo de vigilancia», en la que la experiencia humana se convierte en materia prima para prácticas comerciales basadas en la extracción y análisis de datos, que se transforman en nuevas fuentes de poder.

Los rankings globales surgieron en 2003 con el Academic Ranking of World Universities (ARWU), también conocido como el ranking de Shanghái. Aunque la recopilación de datos educativos venía de antes (por ejemplo, por parte de la UNESCO o la OCDE), estos rankings introdujeron un marco comparativo internacional sencillo y atractivo. Fueron recibidos como herramientas de transparencia y elección informada, aunque contrastan con los enfoques tradicionales de evaluación académica, como la revisión por pares.

Asimismo, los rankings se han convertido en una fuente lucrativa: operan como plataformas de recopilación y almacenamiento de datos, que sirven de base para herramientas analíticas avanzadas y servicios de consultoría especializados. En este entramado es donde realmente se concentra el poder y los beneficios económicos. Tal como confesó en privado uno de sus responsables: “Como sabes, los rankings en sí no generan ingresos; es necesario encontrar financiación o vías de rentabilidad para mantener sus operaciones, y no es algo sencillo”. Esta lógica ha favorecido la integración, concentración y consolidación empresarial entre sistemas de rankings, editoriales académicas y compañías de análisis de macrodatos, dando lugar a un negocio amplio y estructurado en torno a la recopilación, gestión y explotación de inteligencia basada en el conocimiento.

En un entorno geopolítico altamente competitivo, la visibilidad y una buena posición en los rankings se han vuelto esenciales. Sin acceso a datos, los gobiernos y las instituciones carecen de las herramientas necesarias para dirigir, desarrollar y evaluar sus políticas y objetivos. Esta dependencia los convierte en blancos vulnerables: entregan grandes volúmenes de información para participar en la dinámica de los rankings y, posteriormente, recurren a servicios de consultoría para escalar posiciones. Este ciclo tiene consecuencias directas sobre la soberanía nacional y la autonomía de las instituciones.

Con el tiempo, los rankings han adquirido un carácter geopolítico: el estatus de “universidad de clase mundial” se convirtió en un objetivo codiciado. Las universidades pasaron a ser actores en una especie de «partida de ajedrez global», donde los rankings no solo miden, sino que también modelan el comportamiento institucional y nacional. Detrás de ellos hay grandes intereses económicos: los rankings más influyentes (ARWU, THE, QS, US News & World Report) forman parte de corporaciones con ánimo de lucro que comercializan análisis, consultorías y herramientas basadas en big data.

Hazelkorn advierte de un patrón preocupante: se crean rankings regionales (por ejemplo, para África o Asia Central), se organizan conferencias financiadas por gobiernos o universidades locales, y luego se ofrecen servicios de consultoría para mejorar la posición en esos mismos rankings. Esto genera dependencia y erosiona la autonomía institucional y nacional.

Abriendo la ciencia hacia un futuro compartido

Cetto, Ana María. Abriendo la ciencia hacia un futuro compartido. Buenos Aires: CLACSO, mayo de 2025. ISBN 978‑631‑308‑054‑0.

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Abriendo la ciencia hacia un futuro compartido, escrito por Ana María Cetto y publicado por CLACSO en mayo de 2025, plantea de manera crítica y con una perspectiva profundamente latinoamericana el reto de repensar el papel de la ciencia en un contexto global marcado por crisis, desigualdades y cambios tecnológicos vertiginosos

A lo largo del texto, se destacan dos dinámicas centrales en la ciencia internacional: por un lado, la tensión entre cooperación y competencia; por otro, la pugna entre acceso abierto y privatización del conocimiento subraya cómo entidades como la Unesco, la IUPAP, el ICSU y la TWAS han jugado roles decisivos en alentar una internacionalización de la ciencia, aunque muchas veces fueron cooptadas por agendas geopolíticas y militares Este recorrido histórico revela la necesidad de una institucionalidad científica que priorice el bien común y la justicia cognitiva.

En su análisis, la autora aboga por la ciencia abierta como mecanismo transformador. Examina iniciativas como la apertura de oficinas regionales del ICSU, los debates sobre los saberes tradicionales en foros como Trieste-Pekín y la posterior integración de las ciencias sociales a través de la fusión del ICSU e ISSC. Asimismo, remarca la relevancia de fomentar infraestructuras de conocimiento accesible, inclusivas y distribuidas, capaces de responder a demandas locales y regionales.

Finalmente, Cetto propone una visión de ciencia que reconozca su carácter público y político. Plantea que los criterios de excelencia, muchas veces motivados por estándares globales, deben replantearse desde perspectivas plurales y contextuales. La ciencia abierta no solo implica acceso a publicaciones o datos, sino también un replanteamiento de quién produce, cómo se evalúa y con qué fines . Impulsa una ciencia con conciencia social, que potencie la democratización del conocimiento y coloque la multidisciplinariedad al servicio de los desafíos globales.

La construcción de políticas de investigación en universidades latinoamericanas

Sutz, Judith; Bortagaray, Isabel; Gras, Natalia; Mederos, Leticia; Tomassini, Cecilia; Alzugaray, Santiago; y Ardanche, Melisa. La construcción de políticas de investigación en universidades latinoamericanas: recorridos por la experiencia uruguaya. Buenos Aires: CLACSO, mayo de 2025. ISBN 978‑631‑308‑053‑3.

Texto completo

El libro La construcción de políticas de investigación en universidades latinoamericanas: recorridos por la experiencia uruguaya, publicado por CLACSO en mayo de 2025, reúne la mirada de siete autoras —Judith Sutz, Isabel Bortagaray, Natalia Gras, Leticia Mederos, Cecilia Tomassini, Santiago Alzugaray y Melisa Ardanche— sobre el diseño, implementación y sostenimiento de políticas universitarias de investigación en la Universidad de la República (Udelar) de Uruguay

Las autoras, con trayectorias institucionales y participación directa en la formulación de esas políticas, organizan el análisis en cinco recorridos temáticos a lo largo de más de treinta años. Destacan tres pilares fundamentales: la continuidad institucional, que ha permitido mantener proyectos a largo plazo; la cercanía con los investigadores, traduciéndose en adaptación a sus necesidades; y la inclusión de actores históricamente marginados, integrándolos en la construcción del conocimiento

En particular, el libro se adentra en la evolución de programas clave como el de “iniciación a la investigación” y el de “apoyo a la investigación estudiantil”. Estas iniciativas, diseñadas para integrar tempranamente a estudiantes y docentes en actividades de investigación, se han transformado a lo largo del tiempo, adaptándose a realidades institucionales y demográficas cambiantes

Otro eje central del análisis es la democratización y difusión del conocimiento. La autoría resalta la importancia de impulsar publicaciones, eventos, proyectos I+D orientados a la inclusión social y vinculación con otros actores. El objetivo fue trascender el espacio universitario, promoviendo una interacción más estrecha con la sociedad y las comunidades .

Finalmente, se subrayan los aprendizajes institucionales adquiridos: flexibilización de criterios de acceso, adaptación de programas a nuevos contextos, y la creación de estructuras estables de evaluación participativa. Estas herramientas fortalecieron la resiliencia de la política científica universitaria y proponen un modelo replicable en otras universidades de América Latina .

Se limitarán los costes editoriales excesivos (APCs) en investigaciones financiadas con fondos públicos

NIH (8 de julio de 2025). NIH to crack down on excessive publisher fees for publicly funded research. Recuperado de: https://www.nih.gov/news-events/news-releases/nih-crack-down-excessive-publisher-fees-publicly-funded-research

El 8 de julio de 2025, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) anunciaron una nueva política destinada a limitar los gastos editoriales que los investigadores pueden reclamar cuando publican artículos en acceso abierto con fondos públicos.

Esta medida busca frenar los precios abusivos que algunas editoriales imponen —en ocasiones superiores a los 13.000 dólares por artículo— por permitir la publicación libre y gratuita de resultados científicos que han sido financiados por el erario público.

A partir del año fiscal 2026, los investigadores financiados por la NIH deberán ajustarse a un tope máximo en los gastos de procesamiento de artículos (APCs, por sus siglas en inglés). Aunque la cifra exacta aún no se ha hecho pública, la agencia ha anunciado que se dará a conocer antes de que termine 2025. El objetivo es claro: proteger el presupuesto de la investigación, hacer más sostenible el ecosistema de la comunicación científica y asegurar que el conocimiento generado con dinero público esté al alcance de todos, sin barreras económicas.

La medida se enmarca en un conjunto de políticas más amplias que la NIH viene implementando para favorecer el acceso abierto a la ciencia. Entre ellas se incluyen su política de acceso público a publicaciones científicas, la gestión de datos de investigación, y herramientas como RePORT, que permiten rastrear en qué se invierten los fondos y qué resultados se obtienen. Esta política también responde a una directiva federal de 2022 que exige el acceso inmediato a los resultados financiados con fondos públicos, sin periodos de embargo.

El director de la NIH, Dr. Jay Bhattacharya, señaló que la iniciativa no solo beneficia a los investigadores, sino que responde a un imperativo ético: garantizar que la ciencia esté al servicio de toda la sociedad. Asimismo, advirtió que la escalada de costes editoriales erosiona la equidad y reduce la eficacia del sistema de financiación científica. Con esta acción, la NIH pretende incentivar prácticas editoriales más razonables y transparentes, a la vez que fortalece la confianza pública en la ciencia.

Mantener la integridad de la investigación en la era de la GenAI: análisis de los retos éticos y recomendaciones a los investigadores

Bjelobaba, Sonja, Lorna Waddington, Mike Perkins, Tomáš Foltýnek, Sabuj Bhattacharyya, y Debora Weber-Wulff. “Maintaining Research Integrity in the Age of GenAI: An Analysis of Ethical Challenges and Recommendations to Researchers.” International Journal for Educational Integrity 21, no. 18 (2025). https://doi.org/10.1007/s40979-025-00191-w.

El artículo analiza los desafíos éticos emergentes derivados del uso creciente de herramientas de inteligencia artificial generativa (GenAI) en el ciclo de vida de la investigación académica. A través de una revisión rápida basada en la práctica, los autores identifican riesgos como la generación de contenido no verificable, la atribución inadecuada de autoría, y la posible erosión de la integridad académica.

En los últimos años, el uso de inteligencia artificial generativa (GenAI) ha transformado drásticamente el panorama académico. Aunque se ha hablado extensamente sobre su impacto en el ámbito educativo —especialmente entre estudiantes—, existe aún poca investigación sobre cómo estas herramientas afectan el proceso investigador. Este artículo se propone llenar ese vacío, analizando los desafíos éticos que plantea el uso de GenAI en todas las etapas del ciclo de investigación académica, desde la formulación de hipótesis hasta la revisión por pares, con el objetivo de ofrecer recomendaciones claras para un uso responsable.

Los autores emplean una revisión rápida que combina literatura científica reciente con análisis práctico del funcionamiento de herramientas de GenAI aplicadas al trabajo investigador. Como marco ético, se basan en el Código Europeo de Conducta para la Investigación, que establece los principios fundamentales de fiabilidad, honestidad, respeto y responsabilidad. A partir de esta estructura, el artículo examina cómo estas herramientas pueden interferir, beneficiar o perjudicar las distintas fases del proceso científico.

En la formulación de preguntas de investigación y diseño de estudios, GenAI puede ayudar a generar ideas iniciales, pero muchas veces estas son superficiales, repetitivas o carentes de originalidad. Además, los modelos tienden a reproducir sesgos previos y, en algunos casos, suprimen ciertos temas o expresiones por filtros ideológicos o comerciales, lo que plantea un problema de censura encubierta. Estas dinámicas pueden limitar el pensamiento crítico y afectar la libertad académica.

Durante la revisión bibliográfica, el uso de GenAI presenta varios riesgos. Algunas herramientas proporcionan referencias aparentemente válidas, pero que no existen —las llamadas “alucinaciones”—, o bien generan resúmenes que reproducen fragmentos literales, incurriendo en plagio inadvertido. Además, al cargar documentos protegidos por derechos de autor en estos sistemas, los investigadores pueden estar vulnerando normativas de propiedad intelectual, especialmente si las plataformas se quedan con una copia de los datos.

En la fase de recogida de datos, se advierte sobre el uso de GenAI para diseñar encuestas, formular entrevistas o transcribir audios. Las herramientas pueden no captar sutilezas culturales o lingüísticas, generando sesgos significativos. Asimismo, su uso en la transcripción o anonimización de datos puede violar leyes de protección de datos, sobre todo si el procesamiento se hace en servidores externos. Esto representa un riesgo ético y legal que debe ser gestionado desde el principio del proyecto.

El análisis de datos con apoyo de GenAI también está lleno de desafíos. Si bien puede ayudar a procesar grandes volúmenes de información, hay riesgo de interpretar incorrectamente resultados estadísticos o de generar conclusiones falsas. En particular, el uso de GenAI para anonimizar información sensible no es fiable, y puede permitir la reidentificación de personas si los modelos conservan trazas de los datos originales.

Durante la redacción de artículos académicos, se han detectado problemas como la omisión de comillas o referencias, la producción de frases sintácticamente confusas, y la inclusión de ideas mal citadas o alteradas. Todo ello puede derivar en acusaciones de plagio o mala praxis. En el ámbito de la traducción, aunque los LLM ofrecen resultados aceptables, también existe el riesgo de “falsos positivos” en detectores de IA, especialmente en manuscritos traducidos por hablantes no nativos.

En la revisión por pares y publicación científica, se subraya que GenAI no puede figurar como autor, ya que no puede asumir responsabilidades ni declarar conflictos de interés. Aun así, estas herramientas están siendo utilizadas para evaluar artículos, lo que plantea dudas sobre la transparencia del proceso. Además, el uso indiscriminado de GenAI puede incentivar prácticas cuestionables como el «salami slicing» (división artificial de investigaciones) o la proliferación de artículos fraudulentos en publicaciones depredadoras.

Entre los riesgos éticos identificados se destacan: la falta de transparencia en el uso de GenAI, el incumplimiento de derechos de autor, la exposición de datos personales, la generación de contenidos plagiados o erróneos, la reproducción de sesgos y estereotipos, la censura por diseño, y la fabricación de datos o resultados. Estos riesgos pueden acumularse a lo largo del proceso investigador y poner en peligro la integridad científica.

Como respuesta, el artículo ofrece recomendaciones claras: documentar y declarar el uso de GenAI en cada fase del trabajo; verificar manualmente los resultados generados; evitar subir materiales con derechos de autor sin permiso explícito; utilizar plataformas que garanticen privacidad y no reclamen propiedad sobre los contenidos; preferir el procesamiento local cuando sea posible; y fomentar normativas institucionales que regulen el uso de estas herramientas con criterios éticos.

Recomendaciones

Basándose en los principios del código europeo, el artículo propone medidas como:


– Documentar y declarar el uso de GenAI en la metodología.
– Verificar manualmente todas las salidas generadas.
– No cargar contenido con copyright sin permiso.
– Emplear herramientas que rastreen fuentes originales.
– Seleccionar servicios que no reclamen propiedad intelectual.
– Considerar la privacidad desde el inicio (optar por procesamiento local si es posible).
– Mantener supervisión ética del diseño, recogida, análisis y publicación de datos.
– Fomentar políticas institucionales claras. Individualmente, los investigadores deben asumir responsabilidad de transparencia y precisión .